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Saludos desde Barcelona.
El tema para hoy es la incomodidad te hace avanzar. Sí, todos en algún momento hemos tenido situaciones y tenemos situaciones que nos hacen salir de nuestra zona de confort, de aquello que siempre estás acostumbrado a hacer y además de esta manera y por ahora de esta otra y por qué en este momento. Situaciones así que está bien pues decir simplemente esto no está en mis planes y ya está. O en según qué situaciones ves que si te pones en situación de superar eso, eso será un cambio para ti y marcará algo en tu vida.
También le podríamos llamar a esto salir de la caja, salir de de esa estructura cuadrada en la que solo cabe lo que lo que para mí es sin estar abierto también a que las cosas puedan ser un poco diferentes a veces. Y ahí es donde está el afán de superación. He pensado muchas veces en estos atletas, por ejemplo, que llegan a su máximo nivel y y aún ya así piensan que pueden conseguir más, que pueden seguir avanzando y todo eso implica renuncia.
Cuando hay una cierta incomodidad es porque en el fondo sé que eso implica que tengo que renunciar a algo, ya sea a la comodidad, ya sea a cambiar de opinión, a desplazarme. Sí. Por ejemplo, si un día está lloviendo y está lloviendo mucho, puedo pensar, "Es que tenía que ir a tal sitio, voy a hacerlo, voy a abrigarme bien, voy a a pues con un paraguas no pasa nada, voy a ir igual." Pero es más fácil decir, "Mira, sabes que lo dejo para otro día."
Ah, y es precisamente por este motivo que ha aumentado muchísimo el sedentarismo, el que las personas no caminemos en general tanto como podíamos caminar tiempo atrás, porque hay tantas cosas que se pueden conseguir sin moverse de casa, ¿verdad? Puedes hacer la compra, puedes estar en una charla, en una meditación y todo, sin quiera hacer el más mínimo esfuerzo. Y cuando hay situaciones de salud y pues es totalmente comprensible, pero también podemos ahí reconocer y cada uno tendremos que reconocer cuáles son aquellos momentos en los que pudiendo hacer un poquito de esfuerzo después me sentiría muchísimo, muchísimo mejor, porque hemos escuchado palabras como, "Es que preferiría que esto no ocurriera o que no me ocurriera a mí o es que ahora para que este esfuerzo extra o mira, sabes qué, sí, pero si tal persona no está, porque si está tal persona supone para mí una incomodidad, tener que afrontar algo que cuando estoy preparada para hacer."
Sí, situaciones así seguro que te resultan familiares, pero si dices, voy a ir y esto será una prueba para superar mi ego, por ejemplo, ¿no? Ahí te pones ese reto, ese desafío que te ayudará a avanzar y es tan entusiasma tanto el saber que estás haciendo pasos para para seguir avanzando, porque cuando hay ese esfuerzo extra implica también satisfacción, implica también el contentamiento. Después te sientes bien, dices, "Ves, tampoco era para tanto, tampoco era tan difícil."
Sí te suena esto, porque si no fuera por encararnos a la incomodidad, afrontar esa incomodidad, no tomaríamos decisiones ni siquiera. Porque cuando tienes que resolver algo, tienes que ponerte en posición. A veces preferirías evitarla. A veces dices, "¿Y ahora tengo que hacer esto?" ¿Y por qué? ¿Y y por qué lo tengo que decidir? Pero todos tenemos que decidir cosas. Y además, fíjate, cuando piensas en el resultado que eso te va a llevar, ya no piensas que ha podido ser difícil eso. Sí, porque te entusiasma.
Sí, quieres ir a a cambiar de trabajo y tienes mucha ilusión por esto. De ninguna manera te supone eso, ningún esfuerzo y lo ves con ilusión. ¿Has pensado que eso era una incomodidad? Ni siquiera pensaste que esto podía ser incómodo para ti. ¿Por qué? Porque ya ves el resultado que eso te va a llevar. Ya ves que esto va a ser tan bueno para ti el salir de esa zona de confort y ya ves que tendrás nuevos proyectos, nuevos objetivos, que hay muchas cosas implícitas ahí. Así que esto puede ser a nivel externo, pero después internamente también.
Y esto es el mayor desafío, yo creo, cuando dices, "Va, ya sé que me gustaría meditar cada día." Esto nos lo cuentan muchas personas, ¿no? No, si ya sé que esto es lo que me convendría. Si ya sé que eso es lo que tendría que estar haciendo. Y entonces les digo, "¿Y por qué no lo haces?" Bueno, ya sabes, cuando hace frío es más difícil salir de la cama o cualquier tipo de de explicación que uno dé, ¿no? Es decir, ¿cómo se compagina esto? Por una parte, sabes que eso te sería muy beneficioso, pero puede más en ese caso la excusa, la comodidad.
Fíjate, sí, te dejas llevar más por la comodidad, dejas eso otro a un lado y y en cambio el día que dices, "Va, no me lo pienso más." Esto es un buen método. Hay momentos en los que sí está bien reflexionar y ver y sopesar. Claro que sí, pero hay momentos, lo digo por propia experiencia, hay momentos que mejor no pensar, porque si piensas más de la cuenta, dices, "Ay, mira, ¿sabes qué? Ya con lo que tengo ya tengo suficiente, no quiero incorporar nada más en mi lista de asuntos por resolver." Todos tenemos diferentes cosas que resolver. Sí.
Así que ese es el desafío también, el no pensar más de la cuenta. Yo puedo pensar lo que es necesario. Imagínate, tengo un pensamiento, digo, voy a levantarme y voy a empezar con un momento de meditación antes. Vale, pensamiento, simplemente es un pensamiento pequeño, corto, pero después viene la otra cantidad de pensamientos. Sí, pero sabes qué, quizás hoy tampoco he descansado tan bien o después por la noche estaré más cansada si lo hago ahora o si es es justamente el pensamiento extra después de un buen pensamiento, lo que me vuelve de nuevo a la comodidad y nunca mejor dicho. Sí.
En cambio, esta mínima incomodidad no es tanto, en realidad no es no es tanto, pero sí que te hace salir de otra postura más de mediocridad en el fondo. Así que también en otra otro punto de vista podemos comentar aquí es, ¿cuántas cosas no me gusta hacer? Todos tenemos una lista de cosas que no nos gusta hacer. Hay a quien no le gustará cocinar, hay a quien no le gustará tratar con tal persona y que no le gustará hacer, yo que sé, qué cosas en casa. Si todos tenemos cosas que no nos gustan hacer, yo también tengo cosas que no me gustan hacer o conversaciones que prefiero no tener. Pues la verdad, claro que sí. Y entonces es como para decir, pero hay que hacerlo, hay que afrontarlo. Y después me siento bien.
Cuando hago una de esas cosas que no me gusta hacer, que es es como una montaña. Sí lo pienso, es una montaña, pero si no dejo que intervenga ese pensamiento extra, después digo, fíjate, ¿ves? Lo he podido hacer. Y tampoco era tan complicado. Después viene la otra parte de la de la situación que cuando haces aquello que te resulta incómodo, después una vez lo has hecho, una vez has tenido esa conversación, una vez has tenido incluso esa conversación contigo, después dices, pues sí, qué bien, qué bien las diferentes cosas que me que me pone la vida. Y sabes también cuando hay situaciones complicadas y hay personas que que tienen situaciones francamente traumáticas, al final dices, "Yo me quejo ahora por esto, por esto me voy a quejar, por esto me voy a quedar en casa." Y y sí que pues bueno, pues se puede ver como una comparación lo que estoy diciendo, pero sí es verdad que hay momentos que si no hay excusas realmente importantes, uno se las busca. Se las busca con tal de no salir de esa zona de confort.
Así que esto es un llamamiento para que todos salgamos de esa zona de confort, que nos pongamos en situaciones de justamente hacer aquello que no me apetece hacer. Y podría ser esta una reflexión hoy. ¿Qué es aquello que si tú me preguntas ahora mismo no haría, con quién no quisiera encontrarme? ¿Con qué conversaciones no quisiera encontrarme? ¿Sabéis? Y cuando tienes esa lista dices, "Venga, ¿qué conseguiré si hago esto?" Pues es verdad que mi nivel de ego se tendrá que reducir ahí. Si afronto esa situación de nuevo, tendré que tener mayor humildad o será una manera de desarrollar más amor y buenos deseos hacia tal persona, tal situación. Así que está bien hacer esa lista y después ver qué es lo que me va a hacer extraer mí. Siempre es para sacar lo mejor de mí.
Y así vamos avanzando. Vamos avanzando. Que este año pues no sea igual que el año anterior que seguro que he podido aprender muchas cosas. Sí. Y para los siguientes meses, ¿qué quiero seguir aprendiendo? ¿En qué aspectos quiero seguir avanzando? Y y si decimos, "Bueno, ya la vida me traerá cosas que me hará avanzar." Sí, es verdad, la vida nos va trayendo cosas indudablemente, seguro. Y después hay aquellos aspectos más internos que nadie, excepto yo, puede saber acerca de mí. Yo puedo pensar que conozco muy bien a una persona. En realidad, solo uno mismo se llega a conocer a niveles más y más profundos. Y si yo misma me distraigo en otras muchísimas cosas que hay por ahí para distraerme, voy a seguir posponiendo aquello que me resulta incómodo, que es que voy a ir posponiendo aquello que justamente me haría avanzar.
Pues podemos avanzar muchísimo. Y cuando digo avanzar, ¿de qué estoy hablando? Pues estoy hablando de progresar, de transformar hábitos, de transformar patrones de pensamientos, de poder desarrollar un sentimiento bonito, bueno, que yo me sentiré mejor, pero aquellas personas con las que vivo también se podrán sentir mucho mejor. Sí. Y avanzar es una manera de ir ascendiendo. Yo puedo ir así. Y también estaré avanzando. Es verdad, hoy estoy en esta posición, dentro de un tiempo estaré en esta posición, pero fijaos que el nivel es el mismo. Sí. Ahora, imagínate que ahora me encuentro aquí y que pueda avanzar en el tiempo, pero a la vez avanzar internamente, avanzar espiritualmente. Y es muy gratificante, la verdad. Es muy gratificante cuando vas viendo los cambios que haces en la vida.
Y seguro, seguro que si incorporáis la meditación y algunos sabemos que ya lo estáis haciendo de una forma bastante regular, han habido cambios en vuestra vida. No es posible que no los haya habido. Siempre digo lo mismo, siempre es muy hermoso también ir observando los logros. Observo los logros y desde ahí digo, "Sí, sí, es verdad, también tendría que estar superando esto, pero no me quedo en lo que todavía me queda por superar. Fíjate cuáles son los logros que has conseguido y a partir de ahí, de esa fortaleza, también verás cómo puedes ir dando los siguientes pasos, diferentes aspectos para para seguir pensando, reflexionando, identificando qué es aquello que no me deja salir. Voy a hacer esto, voy a hacer esto." Y te abres un poquito para abrirte, ¿no? Ahí. Y enseguida suena el teléfono. Dices, "Bueno, puedo contestar o llamar o devolver la llamada en otro momento. Ahora me he propuesto hacer esto, voy a hacer esto."
Tenemos que ponernos límites. Por una parte, salir de los límites. Parece una paradoja, pero es así. Y por otra parte ponernos límites, ponernos límites a a que la mente no siempre esté pendiente de algo, de alguna información, de algún input, de algún estímulo externo. Hay momentos en los que necesitamos no poner la mente en blanco, porque no se trata de esto, pero sí poder estar en otra vibración más serena, más tranquila y a partir de ahí se construyen cosas muy hermosas.
Lo voy a dejar aquí y vamos a generar un ambiente internamente en esta meditación en la que nos sintamos muy bien. Es una comodidad. Parece que me esté contradiciendo, pero no. Es una un estado de serenidad, de calma, de fortaleza, de conexión. Y es justamente a partir de ahí que puedo después ir abriéndome más y viendo un horizonte muchísimo más amplio para lo que sea, la vida me depare y que yo misma esté creando o construyendo a mi alrededor.
Quédate ahí en este espacio de silencio, de conexión, dejando a un lado todo lo demás y centrándote aquí en este momento. en este instante. Y suavemente vas volviendo a tu centro a ser consciente de quién eres. Eres tú el que observa tus pensamientos. Eres tú el que crea los pensamientos que quieres tener en este momento de serenidad, de paz, de conexión. Nada es más importante ahora que estar contigo, que disfrutar de tu propia compañía. Buena parte del día sucede en conexión con lo que te rodea. Y este es ahora tu tiempo. No tienes que estar pendiente de nada más, de nadie más. Este es el momento para cuidarte, para sentir el amor que emerge de lo más profundo de ti, porque tú eres un ser amoroso. Tú eres un ser de luz. Pequeño punto. Y este punto tiene una gran fortaleza. Eres un ser sabio, libre. Observa y aprecia el silencio que se va generando dentro de ti. Es un espacio de quietud. Tal vez en diferentes momentos has estado buscando lugares así que no importa lo que pase a tu alrededor, ese espacio de quietud, de silencio está en ti. Ok. Ir hacia dentro. Ir al corazón del alma que eres tú es justamente tu fortaleza. Y a medida que te vas sintiendo así, se va desarrollando en ti la valentía. Valentía para afrontar. Valentía para hacer cosas diferentes. Valentía para salir de la caja, para salir de la comodidad. Y se va abriendo ante ti un horizonte luminoso y es salir de ese espacio de comodidad para descubrir algo que quizás para ti es nuevo. Y se requiere de esta valentía para pensar en grande, de forma ilimitada para poder volar. Un pájaro para volar necesita abrir sus alas. Y esto es lo que estás haciendo tú ahora en este momento. Quizás el pájaro estaría más cómodo y seguro ahí en la rama, pero decide explorar, decide abrirse a una nueva aventura. Y tú, el alma, el ser de luz, ahora estás abriéndote también para explorarte de maneras que quizás estás descubriendo ahora. Quédate así. En esta apertura estás descubriendo una energía que de hecho siempre ha estado ahí contigo. Es Dios. El ser supremo. Incluso es posible que en diferentes momentos de tu vida hayas pensado en alguien que te pudiera echar una mano. Cuando eres consciente de quién eres tú, consciente de la chispa de luz que eres tú, que puedes sintonizar, sentirte en conexión con algo sublime, una energía que te acoge en sus brazos de luz. Una energía que te hace dar cuenta de todo aquello de lo que tú eres capaz. Es una energía que te recuerda que de verdad eres un ser valiente y que aunque en ocasiones sea otra energía con la que estés vibrando, pero tú sabes cómo eres de verdad cuando ves este horizonte amplio, cuando eres capaz de abrir tus alas y ponerte a volar, sientes más y más cerca esta energía luminosa y bondadosa, absolutamente bondadosa. Y pone ante ti un espejo, un espejo para que te veas, para que sepas que eres capaz de tomar el rumbo que tú desees. Sumérgete en esta luz. Ahí. Desde aquí, en este espacio en el que te sientes seguro y confías en ti, observa un día cualquiera de tu vida. Simplemente observa como si se tratara de otra persona. Identifica aquellos momentos en los que si piensas fuera de la caja, si piensas manteniendo en ti este gran horizonte ilimitado, te podrías sentir mejor. Porque fíjate que no hay nada que te limite. No hay nadie que te limite si tú no quieres. Podrías incluso recordar aquellas conversaciones pendientes que suponen para ti cierta incomodidad y seguramente no hace falta pensar demasiado, ya sabes cuáles son y podrías ponerle fecha a estas conversaciones pendientes y también aquellos aspectos o situaciones o tareas que vas posponiendo. Incluso puedes visualizarte como que ya ha sucedido eso y qué bien te sientes. Qué bien te sientes cuando ves que eres capaz, que incluso ves que tampoco era tan difícil. O tal vez sí, pero que fuiste capaz de afrontar eso. Quédate así ahora por unos momentos vislumbrando cómo te quieres sentir. Lo que dura. Durante tiempo ha podido ser un obstáculo. Ahora ves que no está el obstáculo. Justamente está ahí para demostrarte a ti mismo que eres capaz y que en realidad en la vida siempre va a haber algo que superar. Y ahí estás tú consciente de quién eres. Ahí estás tú disfrutando de la mejor compañía que puedas tener. De esta energía llena de luz, de poder, de amor. Obsérvate cómo te sientes. Y cuando tú lo desees, donde sea que estés, recuerda, soy un ser libre, soy un ser valiente. Estoy avanzando. Soy un ser libre. Soy un ser valiente. Estoy avanzando.
Suavemente te vas preparando para seguir con este día. Inspira conscientemente. Sonríe. Obsérvate. Observa lo que tienes alrededor. Recuerda que cuando te encuentres en situaciones de incomodidad es algo muy bueno porque eso te hará progresar, porque eso hará que salgas de tu estancamiento, hará ver una situación desde otra perspectiva. Tantas cosas buenas. Om.