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The Most Embarrassing Monday of My Life | Slow Spanish Podcast | Tell Me Your Story Ep#57

Andrea la Mexicana8:41

Transcription

Hola, hola, bienvenidos a Tell Me Your Story. En este podcast comparto historias de personas como tú y como yo, y cada semana elijo una nueva historia para leerla y contarla en este podcast.

Si tú quieres escuchar tu historia en este podcast, puedes unirte a mi comunidad de Patreon y ahí podrás mandarme todas las historias que tú quieras y también tendrás otros beneficios como clases de conversación, un club de juegos, etcétera, etcétera. Así que ya sabes, tell me your story y juntos la haremos inolvidable.

Bienvenidos a este nuevo video, a este podcast. Vamos a escuchar una historia anónima, secreta. No sabemos quién escribió esta historia, pero vamos a escuchar con atención.

Era un lunes por la mañana, el primer lunes de enero. Yo estaba en una reunión de Zoom muy importante. Era una de esas reuniones que podrían haber sido por correo electrónico. ¿Sabes de cuáles hablo? Había más de 50 personas conectadas, mis compañeros, los directores y el más importante, mi jefe, el señor Martínez. Vamos a decir un hombre muy serio que nunca sonríe. Yo estaba en pijama con el cabello desordenado y con mucha hambre, superhambriento. Como yo no tenía que presentarme ese día, decidí apagar la cámara y otras personas también tenían la cámara apagada. Lo importante era escuchar el comunicado.

Y aquí fue donde cometí un error, el error más grande de mi vida. Hice click en el botón del micrófono, o al menos eso pensé. Estaba totalmente convencido de que estaba en silencio. Con mis audífonos inalámbricos puestos, caminé hacia la cocina. Me sentía superlibre. Empecé a prepararme un sándwich de jamón y queso y como me sentía con mucha energía, empecé a cantar una canción de reggaetón. Pero no solo cantaba la canción, empecé a cambiar la letra para burlare de la reunión. Cantaba algo como, "No quiero trabajar, no quiero trabajar. Solo quiero desayunar. El jefe habla, habla y habla y yo me quiero desmayar." Incluso empecé a bailar un poco mientras esperaba que el café estuviera listo.

En la cocina estaba mi gato, un gato gordo y naranja llamado Michi. Como no tenía nadie más con quien hablar, empecé a quejarme en voz alta. con mi gato. "Ay, Michi, ¿viste la cara del señor Martínez hoy? Parece que comió un limón. Habla tan lento que me voy a quedar dormido en la cocina. Verdad que es superaburridísimo."

De repente noté algo extraño. Mi mis audífonos estaban en silencio total. Ya no estaba la voz monótona de mi jefe explicando esas gráficas de ventas. Pensé que el internet se había cortado, pero entonces escuché una tos muy clara. [risas] Una tos que yo conocía muy bien era el señor Martínez. Él dijo con una voz muy tranquila, pero fría como el hielo: "Anónimo, veo que tienes mucha energía esta mañana. Me alegra que el desayuno esté rico, pero por favor apaga tu micrófono. A todos nos queda claro que Michi y tú están muy aburridos."

En ese momento sentí que mi cara se ponía roja como un jitomate. Mi corazón latía tan fuerte que podía escucharlo en mis oídos. Corrí a la sala, salté sobre el sillón y vi la pantalla. El micrófono estaba encendido, brillando en color rojo, como burlándose de mí. Había 50 personas en la pantalla. Algunos estaban tapando la boca para no reírse. Otros miraban al suelo con mucha pena. Mi jefe simplemente me miraba a través de la cámara con una ceja levantada. ¿Qué hice? No, perdón, no dije nada. Por puro pánico, simplemente presioné el botón de encendido de mi computadora y la apagué a la fuerza. Me quedé sentado en la oscuridad de mi sala por 10 minutos, así sin moverme, deseando que un ovni viniera por mí en ese instante.

Al final no me despidieron, pero ahora soy el famoso en la oficina. Me conocen como el chico del reggaetón y el gato naranja. Y bien, yo aprendí mi lección, pero ahora cuando estoy en Zoom no solo apago el micrófono, pongo el frasco de café sobre el teclado para asegurarme de que nadie pueda escuchar mis conversaciones con mi gato. Y colorín colorado, esta historia se ha acabado.

Qué pena. Qué pena. Puedo imaginar anónimo, puedo imaginar todo, todo, la escena, tu cara, tu gato, el jefe. No, no, no, no. Qué terrible. Chicos, a ustedes les ha pasado algo similar. El año pasado, 2025 tuvimos una historia muy vergonzosa. Qué oso. Tuvimos una historia diferente, similar, con una llamada de Zoom, una historia también horrible. Voy a dejarla aquí en la descripción de este video para que la escuchen. Te abrazo con el alma infinitamente. Tu historia está wow, no tengo palabras.

Y bueno, chicos, ¿ustedes qué piensan de esta historia? Gracias por escuchar el episodio aquí en Tell Me Your Story y recuerda que tu historia también la podemos escuchar si te unes a la membresía de corazón mexicano en Patreon. Y bueno, chicos, nos escuchamos la próxima semana con una nueva historia porque cada una tiene algo muy vergonzoso y penoso que contar. Hasta la próxima. Chao, chao. Con cuidado con sus micrófonos. Bye.