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Benito Juárez y el liberalismo mexicano - Bully Magnets - Historia Documental

Bully Magnets12:30

Transcription

Will Arnett presenta. Otro 21 de marzo, el mejor día del mundo, porque es mi cumpleaños. Me pregunto qué aventura y fantástica tendremos hoy. Tal vez vayamos al espacio, o hagamos un musical, o sea, veamos la autoridad de la iglesia católica. Yo espero que vayamos a comer a un restaurante.

Eres el más aburrido, lerdo, ¿o qué? Les parece como ocasión especial un video histórico sobre Benito Juárez. ¡Si viva yo! Me gusta cuando hablan de mis dos años. Hay uno después de esto se va a poner insoportable, más insoportable.

Hablemos sobre Benito Juárez y el liberalismo mexicano. De Benito Juárez sabemos muchas cosas: que fue ministro de la Suprema Corte de Justicia, que venció a los franceses en la intervención, que prácticamente no sonreía y, sobre todo, que fue el mayor líder del liberalismo en México. ¡Libertad, libertad, libertad!

El liberalismo es una filosofía política y moral que se basa en las ideas de libertad, individualidad y ley para moldear la vida social en todos sus aspectos, desde lo político hasta lo económico y lo cultural. Surgió en Europa en el siglo XVIII como efecto de la Ilustración y una crítica a los sistemas absolutistas. Su gran momento fue con las primeras revoluciones liberales, como la Independencia de los Estados Unidos en 1776 y la Revolución Francesa en 1789, y que culminó con la fundación de repúblicas representativas y constitucionales. El liberalismo también fue el sistema político del individualismo, la propiedad privada y el naciente capitalismo.

Si quieren saber más sobre estos temas a nivel global, tenemos tres videos que les dejamos en las etiquetas de acá arriba y en la caja de descripción de este video.

El liberalismo se extendió por todo el mundo a través de organizaciones políticas como los clubes y logias masónicas, y América no fue la excepción. A México el liberalismo llegó a principios del siglo XIX, justo a tiempo para ofrecer una opción al nuevo país que estaba naciendo después de la Independencia de 1821.

Ya me aburrí. ¿Qué tiene que ver esto conmigo? Básicamente todo. Pero ya vamos a ti, solo un poco de paciencia. La paciencia es para los perdedores, los franceses y las marmotas. Nada en esa frase tiene sentido. ¿Qué significa? No te dé explicaciones, Margarita.

El liberalismo original tenía una base en las élites ilustradas y partía de brindar derechos de representación a ciudadanos educados, informados y casi siempre burgueses. Pero en México el contexto era muy distinto: casi no había burguesía, la clase popular era muy amplia y la gente muy pobre y poco educada. Además, la lucha no era tanto por contrarrestar el absolutismo, sino por ganar independencia y soberanía frente a las potencias europeas que habían tenido el control de la Nueva España hasta hace muy poco. Así que el liberalismo mexicano fue una cosa muy particular, mucho más pragmático que idealista.

El liberalismo en México se concentró en volverse una opción válida, aunque hubiera que usar medios poco liberales y más bien autoritarios. Y su objetivo principal fue construir una república representativa y liberal donde el poder civil y la ley tuvieran autoridad por sobre todas las otras cosas. Más fácil decirlo que hacerlo, porque México tenía, incluso después de la Independencia, un fuerte apego a dos instituciones que iban en contra de las ideas liberales: la organización monárquica española y la iglesia católica. ¡Millón de amigos mortales! Además de la cabra esa que me ve feo.

Los primeros años del México independiente se trataron sobre elegir la mejor manera de organizarse como nación, y las discusiones eran entre volverse monarquistas o republicanos. Se intentó de todo y se pasó de un imperio a repúblicas centralistas y federales que se intercalaron varias veces. Por eso se dice que el siglo XIX mexicano fue casi anárquico, porque el proyecto de nación se cambiaba cada tercer día. Y si a eso le sumamos crisis económicas, invasiones extranjeras y que pesaban más las personalidades de los gobernantes que sus proyectos, bueno, todo era una locura. Y falling to peace is folk to pixels, no lo olviden.

Después de muchos conflictos, México optó por una estructura de república como la que querían los liberales, pero esto no significó que todos los liberales fueran iguales. Los había más moderados que creían en la importancia de las tradiciones españolas y la religión como parte de la identidad nacional, y otros más radicales que iban en contra de los restos del colonialismo y veían con malos ojos a la iglesia por su poder, su mentalidad por encima de la ley y resistencia a la democracia.

Y Benito, bueno, pues con él no quedaba tan claro qué postura tenía. Juárez se unió a los liberales desde sus estudios en el Instituto de Ciencias y Artes de Oaxaca, donde sus maestros le inculcaron las ideas de la Revolución Francesa, los avances en las Cortes de Cádiz y propuestas liberales de algunos próceres de la Independencia como Morelos. Yo creía en la soberanía y la Constitución, sin olvidar que en este tiempo también surgió su admiración por los Estados Unidos y la manera en que nuestro vecino del norte aplicó el liberalismo en tierras americanas. Soy el in control y copero, sin la barba y más guapo.

Benito subió en las filas del Partido Liberal, aunque no era considerado de los radicales. Por lo general, se mantenía apartado de las discusiones más acaloradas y, en la cuestión religiosa, bueno, no era devoto pero tampoco ateo, que hasta se había casado por la iglesia católica. En esos momentos, el que se consideraba el más radical, Melchor Ocampo. ¡Que se muera el Papa! Este tipo está loco. Pero Juárez era inflexible en cuanto a defender la Constitución y el derecho civil. Su pleito con la iglesia era porque creía que detentaba un poder superior al de la ley, y eso no podía permitirse en una república liberal.

Y lo dejó bien claro cuando se promulgó la Ley Juárez en 1855. La Ley Juárez suprimió los tribunales especiales de los militares y de la iglesia, lo que significaba que incluso los militares y religiosos podrían ser juzgados por tribunales civiles del Estado. Aquello era una propuesta muy fuerte y los católicos le declararon la guerra a Juárez. ¿Se arrepentirá? Eso lo veremos. ¡Todo el Estado está por encima de su Dios! ¿Me escucha? ¡Por encima de su Dios! ¡Esa equipo está loco, loco! Y fue cuando todos empezaron a pensar que tal vez sí era un poquito radical.

Las verdaderas reformas para hacer de México un estado liberal ocurrieron a partir de 1855, después de la Revolución de Ayutla, que había expulsado a Santana en su etapa de dictador y por haber traicionado las causas liberales. Como por octava vez, en realidad, la postura política de Santana es más complicada que eso y no me parece esa postura reduccionista para explicar el gobierno liberal del 55. Mira, gordito, este video se trata de mí y si tenemos que resumir todo el siglo XIX para hablar solo de mí, lo haremos. ¿Me entiendes? Lo haremos, gordito.

Para consolidar el liberalismo, hacía falta una Constitución y en 1857 se creó la Constitución de corte más liberal hasta entonces. Con la Ley Juárez y la Ley Lerdo se reducía el poder de la iglesia, también se le quitaba autonomía al ejército y, sobre todo, se le quitaban poderes al presidente para que fuera el poder legislativo el que tomara las decisiones más importantes. Y como se imaginarán, eso no le gustó mucho al presidente en turno, Ignacio Comonfort. Aunque era liberal, el presidente Ignacio Comonfort resultó ser más moderado de lo que se esperaba. No quería hacer enojar ni al clero ni a los militares y le preocupaba que sin la autoridad presidencial no hubiera manera de gobernar el país. Así que cuando los conservadores se levantaron en su contra por culpa de la Constitución, ni metió las manos. Y fue así que comenzó la Guerra de Reforma. Si quieren saber más al respecto, también tenemos un video específico del tema.

En ese momento, Juárez era el presidente de la Suprema Corte, así que a falta de presidente, era él quien podía tomar el Ejecutivo. Cuando Comonfort se fue, Juárez decidió defender la Constitución liberal y encabezar la guerra contra los conservadores. Mi prioridad es la Constitución y si además me convierto en el presidente más guapo de todos, pues aún mejor.

Durante la Guerra de Reforma e incluso la Intervención Francesa, la lucha de Benito fue por la defensa de la Constitución de 1857, sus principios liberales y la soberanía nacional. Irónicamente, la mayor parte de ese tiempo, Juárez gobernó con poderes extraoficiales que permitía la situación de guerra, así que el poder legislativo y el voto popular, que tan importantes eran para la causa liberal, no se aplicaron. Culpa el juego, no el jugador, baby. ¡Tan inspiradoras! Señor, hasta mejor que la frase del respeto al derecho ajeno. Se supera a cada momento. Yo soy.

De hecho, cuando el triunfo de Benito y su visión del liberalismo fue absoluto en 1867, como que la Constitución empezó a estorbarle. El triunfo sobre los conservadores y los franceses hicieron de Benito un héroe nacional. Fue así, su mito empezó a crecer, no solo como un político hábil, sino como defensor de la patria y brújula moral de la república. Juárez se volvía cada vez más autoritario y parecía que ya estaba dispuesto a cambiar o quitar su amada Constitución. Pero antes de que eso pasara, bueno, pues se murió. ¡Qué suerte para su reputación histórica! Una lástima que nadie pudiera continuar mi legado y engrandecer mi figura como yo lo hubiera querido.

Buenas, buenas. Así es, fue Porfirio Díaz quien consolidó el régimen liberal mediante sus gobiernos. Lo irónico es que lo logró justo con el liberalismo mexicano y su forma tan particular: autoritario y personalista. Y por si fuera poco, para sustentarlo ideológicamente, fue Díaz quien construyó el mito de Benito Juárez y lo hizo la figura del liberalismo, justicia y patria que todos conocemos hoy. Y luego algunos de ustedes creen que Juárez y Porfirio son polos opuestos.

El liberalismo de Benito se basó en las ideas ilustradas europeas y trató de imitar el modelo estadounidense, pero fue muy particular al contexto mexicano, donde la pobreza y la falta de educación política lo hizo más autoritario de lo normal. Sin embargo, el triunfo del liberalismo dio finalmente a México un marco legal para comprenderse como una nación soberana e independiente.

¿Qué les pareció este video? Espero que ahora conozcan un poco más a fondo las posturas ideológicas de Benito Juárez. Pues todo muy bonito, pero le falta y algo así como un rap de mi Benito, el mejor liberalista y rapero del mundo. No me parece buena idea. Demasiado tarde, ya empecé. Yo soy Benito, padre. Si tú vas a ver que del liberalismo soy el proceder. Nadie le gana a mi Constitución de los liberales, siempre soy el mejor. No, no, ya me cerraron la cortina. Bueno, pues suscríbase al canal, apóyense en Beyond y eso. Nos vemos el próximo aniversario. Benito Juárez, fuera. Adiós. Ya.

[Música]

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