📱

Get Our Mobile App

Take your business learning on the go!

Download on the App StoreGet it on Google Play

Sistemas. Cuerpo humano: Respiratorio (capítulo completo) - Canal Encuentro

Canal Encuentro21:25

Transcription

[Música] El cuerpo humano es una máquina perfecta. Para que funcione, cada parte es fundamental.

[Música] Y y órganos y tejidos sincronizan sus movimientos a la perfección. Organizados en sistema, el aparato respiratorio es un sistema primordial ORT y elimina el dióxido de carbono y lleva el oxígeno a cada célula de nuestro cuerpo. Un elemento esencial, un viaje que empieza con cada inhalación. Una estructura fascinante. Sistemas, el cuerpo humano.

[Música] [Aplausos] [Música] Cada célula de nuestro cuerpo necesita un suministro continuo de oxígeno para producir energía y crecer, repararse y mantener sus funciones vitales.

[Música] El aparato respiratorio es un gran sistema de reciclaje. Calienta, filtra e introduce en nuestro cuerpo el oxígeno al mismo tiempo que elimina el dióxido de carbono producto del desecho del metabolismo de las células. Este proceso se produce con cada respiración.

[Música] Desde que nacemos respiramos de manera automática y sin que nadie nos enseñe. Nuestro sistema respiratorio se comunica con el exterior a través de la nariz, que además de sentir olores, recibe el aire del medio ambiente y lo acondiciona. Respiratorio. Oh.

[Música] nuestro sistema respiratorio.

[Música] [Aplausos] [Música] [Aplausos] El aire entra por los orificios hacia las fosas nasales, unas cavidades donde el aire se calienta y se humedece. En el camino, el aire debe atravesar una membrana de minúsculos filamentos, pequeños pelos llamados cilios. Mediante sus movimientos, los hilios son los encargados de transportar el moco, una sustancia no muy agradable a la vista, pero extremadamente útil. Actúa como barrera para filtrar el aire de polvo y organismos infecciosos. El aire pasa también por otras cavidades ubicadas alrededor de los ojos, llamadas senos paranasales. Estos pasadizos son ocho en total y colaboran en el filtrado y acondicionamiento. Lo acercan lo más posible a 37 grados, la temperatura corporal.

[Música] Apenas inspirado el aire, ya fue humedecido, calentado y filtrado del polvo, pero este es solamente el comienzo de su camino. El doctor Daniel Aimone está realizando una simulación de una broncoscopía. Con este estudio se puede observar el interior de las vías respiratorias de una persona. Nosotros vamos a hacer con un equipo de fibra óptica que es el broncoscopio, vamos a seguir literalmente el camino que que sigue el aire al ingresar a los pulmones. Vamos a a ingresar por las fosas nasales. Vamos a pasar las coanas, que es la entrada ahí de la zona de las fosas nasales. Los cornetes. Vamos a caer en la región posterior de la de la faringe y seguimos descendiendo hacia lo que llama la laringo faringe. Encontramos después la entrada a la laringe con las cuerdas vocales y después ya entramos literalmente a la a la tráquea. En la tráquea vamos a prestar atención a los anillos traqueales, la refringencia que tenga la luz, la característica de la mucosa. Vamos a ir hasta el lugar donde se dividen los dos bronquios, el bronquio fuente derecho y el bronquio fuente izquierdo. Ahí podemos canular uno de los bronquios y elegir hacia dónde vamos. Bien, se puede ver. ¿Puedo probar?

[Aplausos] El aire que entró por las fosas nasales sigue su camino por un conducto llamado faringe. La faringe está ubicada en la parte de atrás de la boca y se divide en dos caminos. Por un lado, continúa con el esófago, que es parte del aparato digestivo, y por el otro desemboca en la laringe, que es por donde viaja el aire hacia los pulmones. Cada vez que tragamos un alimento, la laringe se desplaza hacia arriba y la epiglotis, que es el cartílago que se encuentra en la parte superior, se mueve como si fuese la tapa de una chimenea y cierra el conducto para evitar que el alimento vaya a parar a los pulmones. Es un sistema respirador. El aire desciende entonces rápido por la faringe, que luego se comunica con su hermana la laringe. Es allí donde se encuentra la famosa y nuestras cuerdas vocales que nos permiten cantar.

[Música] Me di cuenta que llorar es cuestión de humedad. El aire continúa por la laringe y se encuentra con las famosas cuerdas vocales. Si bien les decimos cuerdas, son en realidad pliegues membranosos de forma triangular y de color blanco. Si se abren y se recogen a los lados, el aire pasa libremente sin hacer presión y así respiramos. Si por el contrario se juntan, el aire pasa entre ellas e inicia un movimiento muy rápido de vibración, con lo cual se produce el sonido que llamamos voz. Me di cuenta de menta.

[Música] Desde que ingresó al cuerpo, el aire pasó por varios filtros. Primero por las fosas nasales, donde se calentó y se humedeció. Luego por los cilios, donde se liberó de polvo y de posibles agentes infecciosos, y finalmente por los senos paranasales, donde se ajustó a la temperatura corporal. Más tarde, en su camino a los pulmones, atraviesa la faringe y la laringe, donde se encuentra con las cuerdas vocales.

[Música] Luego de pasar por la faringe y la laringe, el aire continúa su recorrido hacia la tráquea. La tráquea es un conducto de 12 cm de largo. Está compuesto por anillos de cartílago en forma de C, abiertos en su parte de atrás. En su interior posee una mucosa que tiene cilios similar a la de las fosas nasales, encargada de filtrar el aire del polvo y de los microorganismos. A la altura del corazón, la tráquea se divide en dos conductos tubulares. Los bronquios. Los bronquios tienen la estructura de un árbol. Se van ramificando en conductos cada vez más delgados a medida que se adentran en los pulmones. Como la tráquea, los bronquios están formados por anillos de cartílago que tienen su parte interna cubierta por mucosa.

[Música] Nuestro sistema respiratorio descendiendo por la tráquea. El aire sigue el recorrido, es filtrado nuevamente por nuestros auxilios amigos. Ingresa por los bronquios que se van ramificando y al entrar en los pulmones, poco a poco achicando nuestro sistema respiratorio.

[Música] [Aplausos] Luego de un largo viaje que en realidad ocurre en menos de un segundo, el aire por fin llega a los pulmones, los órganos principales del sistema respiratorio. Los pulmones tienen forma de cono y pesan 1 y medio cada uno. Están formados por tejido elástico, lo que permite que se expandan y se contraigan en sincronía con los movimientos de la caja torácica. Cada pulmón se divide a su vez en lóbulos. El pulmón derecho tiene tres lóbulos y el pulmón izquierdo dos, para darle lugar al corazón que está inclinado para ese lado. Los pulmones están recubiertos por una membrana llamada pleura visceral y el interior de la caja torácica por otra membrana llamada pleura parietal. Entre ambas hay una mínima cantidad de fluido, el líquido pleural, que permite que los pulmones se deslicen sin problemas durante la respiración.

[Música] Los movimientos respiratorios son los que permiten la entrada y la salida del aire a los pulmones. Cuando el aire entra, hablamos de inspiración. Con la contracción del diafragma y de los músculos intercostales, los pulmones se expanden, generando así un efecto de succión que permite el ingreso del aire del ambiente al cuerpo.

[Música] Durante la expiración, los músculos se relajan y el tejido pulmonar se encoge, expulsando el aire y devolviendo a la cavidad torácica su dimensión normal.

[Música] El aire que inspiramos y expiramos durante una respiración normal se denomina volumen corriente. Cada vez que respiramos, ingresamos y expulsamos alrededor de medio litro de aire. El aire recorre los bronquios que al entrar a los pulmones empiezan a ramificarse y hacerse más pequeños. Así, los primeros en recibirlo serán los bronquios lobulares o secundarios. Luego los bronquios segmentarios o terciarios y al final llegan a los de un tamaño microscópico llamados bronquiolos. Si nos acercamos todavía más, veremos que los bronquiolos se subdividen y forman unas pequeñísimas bolsas compuestas por un conjunto de alvéolos pulmonares. Los alvéolos son sacos de aire asociados entre sí como racimos de uvas. En los pulmones tenemos entre 200 y 700 millones de alvéolos, dependiendo de la edad, el sexo, entre otras variables. Es en los alvéolos donde se produce el paso más importante del sistema, la hematosis. Gracias a este proceso, incorporamos el oxígeno del aire y eliminamos el dióxido de carbono.

[Aplausos] Cuando inspiramos, el aire cargado de oxígeno llega a los alvéolos que están rodeados por una extensa red de capilares sanguíneos. La pared de los alvéolos es muy fina y permite que el oxígeno se filtre de los alvéolos hacia la sangre de los capilares. De esta manera, el oxígeno se disuelve en el plasma de la sangre y viaja unido a la hemoglobina de los glóbulos rojos, distribuyéndose por todo el cuerpo. En sentido contrario, el dióxido de carbono que trae la sangre de los capilares atraviesa la membrana de los alvéolos y es expulsado con el aire de la expiración. Todo esto se lleva a cabo porque existe mayor presión parcial de oxígeno en el aire inspirado en la sangre que llega al pulmón. Así el oxígeno se filtra hacia la sangre a través de la membrana de los alvéolos. El dióxido de carbono hace de la misma manera el mecanismo inverso.

[Risas] Vamos a hacer una espirometría, que es para medir los volúmenes pulmonares y nos permite sacar conclusiones de la funcionalidad del aparato respiratorio. Espirometría nos va a mostrar dos planos, que es el flujo de aire que sale y en cuánto tiempo lo sacan. Ahora respira tranquila, mete y saca el aire, mete y saca el aire. Mete y saca el aire. Ahora respira bien hondo. Y largalo con fuerza. ¡Lárgalo, seguilo, seguilo, seguilo, alargalo, alargalo, seguilo, seguilo, sostenerlo, sostenerlo, sostenerlo, sostenerlo! La cantidad de aire que se desplaza durante la respiración se llama volumen pulmonar. Este depende de la edad, el sexo, la condición física y de si estamos en actividad o no cuando respiramos. Si forzamos una inspiración, podemos ingresar más aire. Ese excedente se llama volumen de reserva inspiratorio y puede ser de entre 2.5 y 3 L.

[Música] Siempre queda una cantidad mínima de aire en los pulmones de más o menos 1 litro, llamada volumen de aire residual. Esta reserva mantiene abiertos los alvéolos para que cuando vuelvan a incorporar el oxígeno lo hagan con mayor facilidad. Si después de cada respiración eliminaran todo el aire, los alvéolos colapsarían. Es allí en los pulmones que sucede el intercambio entre los sacos alveolares, capilares pulmonares. La sangre se oxigena, los desechos se eliminan. Respirando y expirando obtenemos la energía.

[Música] [Aplausos] [Música] La frecuencia respiratoria en condiciones normales, es decir, cuando no estamos haciendo ejercicio o no estamos estresados, varía entre 12 y 16 respiraciones por minuto. Esa cantidad de aire se llama volumen minuto respiratorio y suele ser de unos 6 L.

[Música] Cuando hacemos ejercicio, podemos aumentar la respiración a entre 30 y 40 veces por minuto. Todos los volúmenes pulmonares se incrementan durante el ejercicio porque el cuerpo necesita absorber más oxígeno y por lo tanto expulsar el dióxido de carbono acumulado. El único que permanece sin alteraciones es el volumen residual.

[Música] El sistema respiratorio trabaja más rápido cuando el cuerpo necesita más aire. Para poder adaptarse a estas exigencias, es fundamental mantenerlo sano y alejado del humo, especialmente del tabaco, de los químicos y del smog, que dañan su capacidad y aumentan las posibilidades de contraer enfermedades.

[Música] Aprendemos a respirar desde el momento en que nacemos instintivamente. El aire nos renueva todo el tiempo, nos hace funcionar. Nuestro sistema respiratorio y sus principales estrellas, los pulmones, nos permiten incorporar el oxígeno que nos da la energía para vivir y expulsar el dióxido de carbono que no necesitamos. Gracias al sistema respiratorio podemos estar en constante movimiento porque la vida nunca se detiene. Respiratorio. El sistema respiratorio es un enlace perfecto. Absorbe el oxígeno del aire y lo adapta a nuestro cuerpo. El aire entra por la nariz, continúa el recorrido. Infiltrado por los cilios que cumplen su cometido. Es pequeños pelitos del epitelio nasal que lo filtran y transforman para que sea ideal. W. Sistema respiratorio.

[Música] Nuestro sistema respiratorio. El aire desciende entonces rápido por la faringe, que luego se comunica con su hermana la laringe. Es allí donde se encuentra la famosa y nuestras cuerdas vocales que nos permiten cantar. No nos olvidemos de ella, porque es fundamental. La epiglotis es el nombre de un cartílago especial que impide que el alimento a este sistema pueda entrar con su forma de tapita. Esa puerta va a cerrar. Descendiendo por la tráquea, el aire sigue el recorrido, es filtrado nuevamente por nuestros cilios amigos. Ingresa por los bronquios que se van ramificando y al entrar en los pulmones, poco a poco achicando. Es así en los pulmones que sucede el intercambio entre los sacos alveolares, capilares pulmonares. La sangre se oxigena, los desechos se eliminan. Respirando y expirando obtenemos la energía. Evitando cigarrillo prevenimos enfermar, ejercitando día a día la salud a mejorar. nuestro sistema respiratorio.

[Música] la [Música] [Música] [Música]