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Curso de Historia de la Psicología 10:25 25/03

UCO Historia2:09:39

Transcription

Buenos días, ¿cómo están? Estamos acá en la transmisión en vivo con junto a Gabriel Picos. ¿Cómo andas, Gabriel?

Muy bien, buenos días. Segunda clase por transmisión en esta modalidad, eh, stream, que estamos implementando en el curso de historia de la psicología. Y quería aprovechar estos primeros minutos para comentar algunas cosas.

Primero, recordar, bueno, eh, estamos en este experimento, eh, esta nueva modalidad, esta innovación educativa que fue financiada por la Comisión Sectorial de Enseñanza y que nos permite también ensayar esta esta nueva modalidad de encuentro con todas ustedes que nos están viendo en este momento. Saludar a las personas que nos van a ver en diferido, porque esta modalidad así lo permite. Así que también saludos para todas aquellas que en este momento nos están viendo desde sus casas en otro tiempo. Sí.

Y bueno, y quizá hoy, hoy vamos a tener una clase muy particular que tiene que ver con la continuación del documento del capítulo 1 del dossier, un que es la parte final que tiene que ver con la genealogía y los aportes fuccotianos y nichanos para pensar la historia. Recordamos que, eh, la clase anterior estuvimos trabajando la primera parte del capítulo uno del dossier. Ahí fue la la intervención de Jorge Chávez, quien introdujo toda la dimensión vinculada con los diferentes enfoques o perspectivas historiográficas, eh, para pensar la historia de psicología. Ahí también marcamos posición respecto a a cuál es el enfoque del curso. Ahí también hablamos de la diversidad, eh, y pluralidad epistemológica de la psicología, la imposibilidad de pensar el conocimiento psicológico como un campo unitario cerrado y sobre otras perspectivas que dan cuenta también del carácter construido de los objetos de la psicología. A partir de esa dimensión, la historia, eh, juega un papel no solamente como, eh, disciplina para pensar esa historia particular de la psicología, sino también como, eh, desde su carácter más ontológico, dando cuenta de la historicidad de las cosas, entre ellas también estos objetos psicológicos que, como la la inteligencia, la memoria, el inconsciente, entre otros, que forman parte también del repertorio epistémico.

Recordarles que también este viernes a las 13:30 horas comienza la primera, el primer encuentro de la otra clase, ¿sí? Este paso, esta instancia también de repaso y de profundización de alguno de los temas del estudio de psicología. Y lo que vamos a hacer es, en esa oportunidad, esta vez en conjunto con el curso de epistemología, es repasar lo que hemos visto en estas dos semanas. Así también que va a ser una posibilidad también para, eh, llevar preguntas, hacer comentarios acerca de lo que hemos visto hasta ahora. Eh, el canal de la otra clase lo encuentran en, eh, el entorno virtual de aprendizaje EVA del curso. Sí.

Tenemos a Verónica Silva en los controles. Gracias, Vero, ahí por detrás. Y a Jorge Chávez también, en este caso, en el backstage, en la parte de atrás, eh, sosteniendo la comunicación por, eh, el chat y también teniendo la posibilidad de intervenir. Y también nos acompaña Luis Leopol, que está fuera de todo foco, así que no tenemos posibilidad de mostrarle, pero bueno, está acá entre nosotros, nos acompaña. Y bueno, te doy la bienvenida formal, Gabriel, que va a ser el encargado de esta, este segundo encuentro que tiene como horizonte, eh, la práctica y perspectiva histórica, genealogía, ¿no? Como como lento.

Bien. Eh, sepan que para nosotros esto es un aprendizaje. Estamos, por ejemplo, acomodando los cuerpos. Queremos dialogar, pero tenemos que mantener la cámara, la atención en la cámara. La atención en la cámara. Eh, la boca cercana al micrófono bidireccional nos exige, yo muevo mucho las manos, por ejemplo, en clase, este nos exige hasta un cambio en nuestras corporalidades, digamos, nuestras formas de de conversar, transmitir. Jorobamos con algunos compañeros esta propuesta. Eh, trataremos de que se mantenga en este en este plano académico, que no vengamos un show de VideoMatch y que tampoco nos transformemos en en Aldo Silva y su programa de rock que habla de ACDC como si estuviera en Telemundo y para mí, por lo menos, es totalmente [risas] disonante, disonante. Es como una cosa muy extraña. A nosotros nos puede pasar lo mismo, pero bueno, trataremos de ir aprendiendo también, eh, cómo ir construyendo esta herramienta, cómo ir construyendo este diálogo, cómo ir construyendo estos encuentros, eh, con miles de estudiantes que nunca los vemos en este, por lo menos en en este en esta situación.

Eh, capaz que si querés podemos ya arrancar con la presentación, eh, donde vamos a empezar a visualizar [resoplido] a dos de los grandes invitados de que vamos a tener para este encuentro, porque básicamente vamos a tratar de de introducir por qué desde el equipo docente, eh, asumimos, trabajamos, nos construimos producción de conocimiento y y colectivizamos esto en nuestros encuentros educativos. Os cámara dos a partir de, eh, la genealogía. Nuestra perspectiva histórica en relación a la historia de la psicología tiene que ver con con esa propuesta. Esta propuesta tiene mucho que ver con estos autores que están viendo ahí, que después lo vamos a a conocer un poquito más en profundidad para quienes no lo conozcan. Eh, y vamos a arrancar con una definición que ya les digo, véanla, no la memoricen mucho, no la tomen mucho en cuenta, porque es una una definición que para nosotros es tradicional, es como de lo más común. [resoplido] Yo a mí me gusta traerla porque me parece que es, eh, es interesante cómo se da la construcción de estas definiciones y cómo eso después nosotros mismos los incorporamos. Ayer en la clase de epistemología, por ejemplo, Mauricio, que es el compañero que estaba coordinando el encuentro, preguntaba, fue preguntando qué consideraban los estudiantes que consideraban que era ciencia y que no, física, matemática, psicología, sociología. Y ahí cada uno iba respondiendo. Evidentemente nunca se tuvieron espacios anteriores de formación en epistemología, pero cada uno de nosotros, cada uno de los estudiantes respondía en función de de algunos elementos. En esto es lo mismo. Nosotros entendemos que si bien para algunos, por ejemplo, que han transitado la formación en historia, lo que nosotros le vamos a transmitir, lo que vamos a colectivizar puede sonar no novedoso. Para muchos y muchas que, que de repente no hayan transitado esa formación, hay cosas que seguramente sí lo sean.

Por ejemplo, esta definición que nos trae Ferrat Mora, que es un un diccionario de filosofía muy utilizado, bastante tradicional, donde define historia a partir de el término griego, que no lo vamos a a mencionar porque evidentemente el griego no es nuestro fuerte, pero igual es historia. Sí, es historie, historia, historia historie, más o menos se pronuncia similar. Significa conocimiento adquirido mediante investigación, información adquirida mediante búsqueda o busca. Eh, como la investigación o busca aludida suelen expresarse mediante narración o descripción de los datos obtenidos, historia ha venido a significar relato de hechos en una forma ordenada y específicamente en orden cronológico. Esto es en un movimiento mágico, Ferrater Mora transforma lo que era una definición de conocimiento adquirido por la investigación o mediante la investigación en un relato de hechos ordenado específicamente en orden cronológico. Si alguien sabe cómo llega a esa conclusión a partir de esos elementos, bueno, capaz que parte de lo que queremos iniciar en un pequeño primer rodeo que más además capaz que más que un rodeo es como una especie de precalentamiento, como una especie de preparación, eh, para poder ingresar plenamente después a a lo que proponen, eh, Nietzs y Foucault.

Eh, vamos a iniciar con algo vinculado a concepciones vinculadas al tema del espacio tiempo. En historia el tema del tiempo tiene bastante bastante que ver, es parte de cierta base sobre la cual trabajamos, e, y que a veces no está suficientemente explicitado. Y en la siguiente diapositiva podemos empezar con una definición muy tradicional que en realidad no es actual, pero si se toma bastante, e, como una referencia bastante conocida en relación a cómo conceptualizaban el tiempo, eh, principalmente a partir del pensamiento griego. Aristóteles, básicamente uno de los autores, uno de los filósofos más importantes, entre todas las cosas porque también parte de lo que viene después la tradición judeocristiana toma Aristóteles como una de las bases para la construcción de su propio pensamiento. Y ahí Aristóteles define el tiempo como un continuo infinito de instantes, instantes que son devorados permanentemente por Cronos. Esa es la figura del cuadro de Goya que, que pueden encontrar a la derecha, al abajo, [resoplido] que es cuantificable, pero nunca aprensible. O sea, nunca podemos [carraspeo] llegar a a vivenciarlo del todo, aprenderlo del todo. Sí, podemos en algún punto cuantificarlo. No lo cuantificaban como lo cuantificaríamos nosotros más adelante. Pero básicamente nos habla de de un tiempo en una concepción de un tiempo circular donde, eh, no no se no hay ni un principio ni un final porque en realidad principio y final son exactamente lo mismo, eh, y que se construye a partir de instantes, de ese continuo y finito de instantes.

No sé cómo lo están viendo en el en el chat y cómo lo están, cómo les está llegando. Hoy vamos a tener una clase que tiene algunos niveles, conceptos un poco profundos, un poco duros en algunas cuestiones. Capaz que está bueno que en ese intercambio ustedes nos vayan planteando algunas preguntas, dudas, eh, o que volvamos para atrás, repitamos alguna cuestión. Sí, siempre está la oportunidad de volver, ¿no? A a repasar algunos planteos. Ahí va. [resoplido] Es muy poético. Sí, tiene algo.

Avisarles también que llegó Cecilia, llegó Cecilia Baroni, que está sin micrófono este momento, pero está ahí atrás también en la transmisión. Siguiente, porque, eh, a ver, también vale aclarar otra cuestión. En realidad, estas concepciones de tiempo que nosotros estamos manejando, lo estamos hablando porque es lo que ha predominado principalmente a partir de la instalación de de una lógica de pensamiento, hoy decíamos judeocristiana, del pensamiento europeo, del pensamiento occidental. Eh, evidentemente hay otras culturas, otras, otra, otras comunidades con otras concepciones del tiempo y del espacio. Eh, podemos hablar de los mayas, que también tenía una concepción del tiempo que era circular. E de ahí que en 2012, por ejemplo, hayamos tenido algunos avisos de fin del mundo que, que generaron algún pánico en algunos sectores, pero básicamente el cristianismo principalmente, primero el judaísmo, pero después el cristianismo, le puso principio del fin al tiempo, decimos nosotros. Eh, plateó una mirada del tiempo distinta y fue una mirada del tiempo distinta que terminó siendo hegemónica en esta cultura occidental y europea, a partir de la lectura de de un de una historia de la humanidad con un origen, con un principio donde Dios es el creador, el fundador, quien quien hizo al mundo en 7 días y con un final que es el Apocalipsis y la posterior vida eterna. El juicio final. El juicio final. El tiempo, eh, podríamos decir, se cortó y se desplegó en una línea, eh, y pasamos a tener otro modelo de concepción progresiva donde, eh, cada etapa, eh, era parte de un de un continuo hacia ese final, hacia ese hacia ese juicio final, eh, que en algún momento iba a llegar. [carraspeo]

Y además, a partir de la modernidad, entre otras cosas, a partir de la tecnología de de del reloj, en la medida en que fue posible cronometrar, se generó una primera gran subdivisión, aquello de que el tiempo lo podíamos medir en días, eh, meses, estaciones, generalmente la los ciclos, la circularidad también está bastante asociada con el tema de lo estacional, del la circularidad del tiempo, eh, invierno, primavera, verano, otoño y nuevamente invierno. Todo una copia del movimiento de la tierra, ¿no? De traslación. Había una copia del de la naturaleza, de los tiempos naturales, eh, del movimiento de la Tierra o podríamos decir hoy del movimiento de la Tierra, la rotación, la rotación tanto en en alrededor del Sol por el tema de las estaciones como la propia rotación de que hace que exista el día y la noche, que eran como las grandes divisiones del tiempo que existían anteriormente, hasta que apareció el bendito reloj y ahí ya podemos decir que nos jodimos, eh, porque además al reloj también podemos asociarlo con otras perversidades como la alarma, [risas] con lo cual, este, nos hace levantarnos en algunos momentos cuando nuestro cuerpo nos pide seguir, eh, en otra, en otras condiciones, otra sintonía. En otra sintonía.

Es interesante esto de también de pensar al reloj como una tecnología de invención del tiempo, ¿no? Sí, por, eh, porque realmente, eh, comenzó a hacernos visualizar la posibilidad de la captura del tiempo y aparece esta idea del tiempo es oro, el tiempo como también un fenómeno productivo que, que nos que nos empieza a construir una forma de subjetividad, una forma de ver, de ubicarnos en relación a eso. Evidentemente asociado con otras lógicas, por ejemplo, la lógica de la productividad, del capitalismo, etcétera, etcétera. Pero bien, esta linealidad se mantuvo, si se quiere, en algún punto, hasta que en algún momento apareció un tal Albert Einstein y nos tira con una frase como esta que aparece ahí, que es el tiempo es una ilusión. ¿Cómo no era que lo cronometrábamos? Que era una realidad dada. No es que es una realidad dada, no es que el tiempo pasa. Eh, viví ayer, voy a vivir mañana. Eh, ¿cómo que el tiempo es una ilusión? Y es peor porque además, eh, en realidad, y estas son teorías que increíblemente tienen más tienen 100 años. En realidad, la teoría de de la relatividad de Einstein la pronuncia, la construye y la enuncia en 1915, hace 110 años. El tiempo es una ilusión, en realidad es un una carta que manda en 1955, es posterior, pero básicamente se construye esa idea a partir de de esa de esa teoría, en la cual lo que lo plantea básicamente es que el tiempo no existe. El tiempo, en todo caso, es una asociación donde materia son la misma cosa y hay una plena relación entre el tiempo, la materia y la gravedad, que es un poco la gráfica que pueden ver ustedes ahí con el planeta Tierra. Eh, exactamente esa que genera como una especie de de curvat pozo y una curva una curvatura es la presión más correcta que es lo que esa densidad es lo que genera esa fuerza que conocemos como como gravedad y el tiempo está tan asociado a eso que, por ejemplo, ustedes, eh, usan GPS, usamos GPS a diario, te diría, Waze, Google Maps. No, no, sí, vos fuiste al exterior ahora hace poco lo usaste. Vos es por que atrás dije. Sí, claro, [carraspeo] claro. Le transmito. Eh, quiero decir, hay una cosa que es bastante interesante. Ustedes saben que nuestras cabezas envejecen más rápido que nuestros pies. Con razón tengo pie de bebés. [risas] El tiempo al estar relacionado con la gravedad transcurre más rápido, más lejano la gravedad que cercano a ella. Por lo cual, cuando nosotros estamos parados, en este momento que nosotros estamos sentados, el tiempo en nuestras cabezas pasa más rápido que en nuestros pies. Una vo decir, es una volved esto que me estás diciendo. ¿Cómo que pasa más rápido? Eh, sin embargo, esto que parece como un comentario tan, tiene una tiene si se queda hasta aplicaciones prácticas, si los satélites que nos mandan la información de ubicación no tuvieran en cuenta el cálculo de esa diferencia temporal, nos estarían mandando a cualquier lado. Los satélites están ajustados en función de esa diferencia temporal porque evidentemente, además, como la distancia que existe entre el satélite y nosotros es tan grande, ahí la diferencia en el error se amplifica, por lo cual no se podría, nos podrían estar mandando a kilómetros de donde realmente nosotros estamos. Los satélites hoy están aplicando un cálculo matemático relacionado a la teoría de la relatividad de Einstein para poder darnos con precisión el lugar donde estamos ubicados, porque el tiempo donde se ubican los satélites, que evidentemente están más lejanos de la gravedad, pasa más rápido que nuestros pies por donde van caminando y donde nosotros estamos teniendo nuestro celular. Siguiente.

Vamos a hacer un, en este desvío, un desvío del desvío, básicamente porque a mí me gusta también traer algunas cosas, eh, medias freak le dicen hoy, medias nerd, eran en los tiempos de los 80, eh, que tiene que ver con la ciencia ficción, por ejemplo, o cómo también construimos estas ideas popularmente vinculadas a lo temporal. Eh, desde H.G. Wells que inventa, que hace su novela de los viajes en el tiempo. Estamos hablando de las posibilidades de los viajes en el tiempo. Hay una serie que yo recomiendo, a mí por lo menos me gusta mucho, se llama Doctor Who, una serie británica que queríamos pasar un fragmento de de un capítulo en particular. Eh, nos contactamos con la BBC. Eh, no sé, nos pedían 2,000 libras esterlinas. Son libros para hablar, para comenzar a hablar, el para comenzar a hablar. Esa era como la base. Son hicimos el conversor y ahí casi nos caemos, eh, 108,000 pesos, una cosa así. Por lo cual preferimos entonces utilizar la imagen, eh, que nos sale un poquito más barato. Es cuestión de tiempo. Ya, ya llegaremos. Tiempo y dinero en este caso. Eh, pero es interesante porque en este tipo de series, eh, que son bastante populares, ya empiezan a introducir también esta esta idea de una nueva definición del tiempo. Y hay una definición que yo la encontré ahí que me parece que también está buena por esta cuestión de de esta relación entre el tiempo y la materia y porque nosotros mismos somos materia. Porque parte de lo que nosotros vamos a tratar de introducir dentro de la perspectiva histórica es que nosotros, el ser humano, cada uno de nosotros somos una expresión material a partir de nuestras corporalidades. Somos una expresión material de lo que es la vida. Y en esa expresión material es que también nos relacionamos con el tiempo. Y en un en un capítulo de inicio de temporada, eh, no voy a poder repetir la grandilocuencia de Peter Capaldi, que es un actorazo. Eh, Capaldi, haciendo la voz del doctor habla que del paso del tiempo es una ilusión y la vida es el mago, porque la vida solo te deja ver un día a la vez. Recuerdas estar vivo ayer, esperas estar vivo mañana, así que te sientes como si viajaras del uno al otro. Imaginad que todo el tiempo ocurriera a la vez, cada momento de vuestras vidas ante vosotros como una ciudad, el momento en que naciste, el momento en que vas a morir, el momento que te enamoraste, el momento que te desenamoras. El tiempo es una estructura relativa a nosotros mismos. Tiempo es el espacio hecho por nuestras vidas, donde estamos juntos por siempre. Y esto para mí es una serie de ciencia ficción. La ciencia ficción hay que mirarla seriamente, ya les digo, de H.G. Wells, Julio Verne. Eh, si quieren ir a un caso más local y menos conocido, Francisco Piria escribió en 1900 un artículo sobre cómo veía el Uruguay del año 2000. La ciencia ficción ayuda a pensar mucho cómo ubicamos nosotros algunos conceptos importantes, entre ellos el del tiempo. El tiempo es una estructura relativa a nosotros mismos. Y si el tiempo es una estructura relativa a nosotros mismos, tenemos que empezar a pensar la historia justamente en función como algo relativo a nosotros mismos. Y esta idea que, que plantean en esta serie, imaginad que todo el tiempo ocurriera a la vez. Yo quería ilustrarlo con algo un poco más serio [risas] en algunos en algunos círculos, eh, que es un fragmento de un cuento de Jorge Luis Borges. Vero, la próxima. [resoplido] Este cuento se llama El Aleph. Les recomiendo leerlo todo. Es un cuento donde Borges relata su enamoramiento con una mujer, con Beatriz, que tiene a su vez un pariente que es, con el cual se termina vinculando, pero con el cual él a él no le gusta mucho. Este varón que es Carlos Argentino le propone un día ir a ver el Aleph. Borges no entiende lo que es el Aleph y él lo lleva a a un sótano y ahí se le disparan varios miedos a a Borges, pero lo lleva a un sótano y le muestra lo que es el Aleph. Y ahí la descripción de de Borges de la Aleph me parece que es muy buena porque es justamente una descripción de esto. Imagina que pasa todo a la vez. Lo que vieron mis ojos fue simultáneo, lo que transcribiré sucesivo porque el lenguaje lo es. Algo, sin embargo, recogeré. Acá vuelve a aparecer esta idea de lo sucesivo, de lo de de lo cronológico, pero Borges no lo trae como una realidad, lo que lo trae es como una herramienta, como una posibilidad para poder transmitir, pero no porque la realidad sea así, sino porque no tiene más remedio. En la parte inferior del escalón de las escaleras que bajaban hacia hacia el sótano, hacia la derecha, vi una pequeña esfera tornasolada de casi intolerable fulgor. Al principio la creí giratoria. Luego comprendí que ese movimiento era una ilusión producida por los vertiginosos espectáculos que encerraba. El diámetro de la Aleph sería de 2 o 3 cm, pero el espacio cósmico que estaba allí sin disminución de tamaño. Cada cosa, la luna del espejo, digamos, era infinitas cosas porque yo claramente la veía desde todos los puntos del universo. Vi el populoso mar, vi el alba y la tarde, vi las muchedumbres de América, vi una plateada telaraña en el centro de una negra pirámide, vi un laberinto roto, era Londres. Vi interminables ojos inmediatos escrutándome en mí como en un espejo. Vi todos los espejos del planeta y ninguno me reflejó. Vi en un traspatio de la calle Soler las mismas baldosas que hace 30 años vi en el zaguán de una casa en Freyre. Vi racimos, nieve, tabaco, vetas de metal, vapor de agua, vi convexos de ciertos ecuatoriales y cada uno de sus granos de arena. Vi en el invierno a una mujer que no olvidaré. Vi la violenta cabellera, el altivo cuerpo. Vi un cáncer en el pecho. Vi un círculo de tierra seca en una vereda donde antes hubo un árbol. Vi una quinta de un ejemplar de la primera versión inglesa de Plinio, la de Philon Holland. Vi a cada letra de cada página. De chico yo solía maravillarme de que las letras de un volumen cerrado no se mezclaran y perdieran el decurso de la noche. Vi la noche y el día contemporáneo. Vi un poniente en Querétaro que parecía reflejar el color de una rosa en bengala. Vi mi dormitorio sin nadie. Vi en un gabinete de Dammar un globo terráqueo entre dos espejos que lo multiplican sin fin. Vi caballos de crina remolinada en una playa del mar Caspio en el alba. Vi la delicada osatura de una mano. Vi a los sobrevivientes de una batalla enviando tarjetas postales. Vi en un escaparate de Milsapur una baraja española. Vi las sombras oblicuas de unos helechos en el suelo de un invernadero. Vi tigres, émbolos, bisontes, marejadas y ejércitos. Vi todas las hormigas que hay en la tierra. Vi un astrolabio persa. Vi un cajón del escritorio y la letra me hizo temblar. Cartas obscenas, increíbles, precisas, que Beatriz había dirigido a Carlos Argentino. Vi un adorado monumento en la Chacarita. Vi la reliquia atroz de lo que deliciosamente había sido Beatriz Viterbo. Vi la circulación de mi oscura sangre. Vi el engranaje del amor y la modificación de la muerte. Vi el Aleph desde todos los puntos. Vi en el Aleph la tierra y en la tierra otra vez el Aleph. Y en el Aleph la tierra vi mi cara y mis vísceras. Vi tu cara y sentí vértigo y lloré porque mis ojos habían visto ese objeto secreto y conjetural, cuyo nombre usurpan los hombres, pero que ningún hombre ha mirado, el inconcebible universo.

¿Alguna vez vieron el Aleph? Te vi. Te vi a vos. No se lo imaginan. Usted pueden y sobre todo en la medida que uno va relatando, pueden ir imaginando lo que sería ver un Aleph. Tremendo, tremendo. Dice un flash. Un flash. Universo, emoción. ¿Qué experiencia para el que mira el Aleph? Yo me imaginaba el el desborde, ¿no? De esa mirada, sí, múltiple, simultánea. Bien. Sí, o sea, es sí, es esa idea de como algo inconmensurable, algo que no lo podríamos tolerar, algo como que, eh, difícilmente podríamos como, eh, analizarlo. Es como iría en contra del orden de las cosas que solemos usar, ¿no? Exactamente.

Pero básicamente, y ahí es donde nos vamos a meter, vamos a salir de este, eh, de este desvío y vamos a empezar a ver qué es lo que se plantea con esta idea de genealogía. Es un poco lo que nos plantea Nietzsche, Friedrich Wilhelm Nietzsche. Eh, básicamente lo que plantea Nietzsche es la vida es un flujo sin sentido, es un flujo, eh, en el cual nosotros solamente somos una expresión material de ese de ese transcurrir, de ese flujo, pero es, eh, esa lectura, esa esa idea de esa cuestión sin sentido se nos hace tan intolerable que Y necesitamos darle un sentido, necesitamos ordenarlo, ordenarlo de alguna forma y como además, sinceramente, esa forma lineal propuesta con origen y con final no nos parece muy interesante porque no creemos que haya un origen prístino y trascendental de un ser todopoderoso que creó el cielo y la tierra y todo a su imagen y semejanza y tampoco [resoplido] nos interesa participar de ese juicio final. Eh, nos vamos a tomar estas ideas que plantea Nietzsche. Nace octubre de 1844 en Röcken, Prusia. Muere el 25 de agosto de 1900. Ahí mueve junto con con el siglo XIX. En el ducado de Sajonia, el Imperio alemán. Yo puse algunas obras destacadas en realidad. Eh, me costó mucho encontrar destacar algunas. Eh, también me costó con Foucault, lo verán más adelante, pero de las que tienen que ver con esta idea de genealogía y cómo visualiza la historia, uno podría rescatar El origen de la tragedia, que desde 1872, de La utilidad de los inconvenientes para la vida, de la, Ahí me quedo cortado. La utilidad y los inconvenientes de la historia para la vida es el título completo de 1874. Humano, demasiado humano, 1878. Así habló Zaratustra, es capaz que la obra más conocida que, que tiene Nietzsche, que la escribe entre 1883 y 1885. Genealogía de la moral, para mi gusto, lo mejor que ha escrito Nietzsche en su en su historia, 1887 y Ecce Homo, cuyo subtítulo es cómo se llega a ser lo que se es, de 1889. Quedaron afuera un montón de de obras que también podríamos haber destacado. No sé a ustedes cuáles se le vienen a la cabeza que podrí, más allá de El bien y el mal, más allá [carraspeo] La ciencia, después que tenemos El viajero, Sombra, exactamente, por decir Jorge, que te noto callado. No son estas esas que nombraron igual, ¿no? Bueno, no, estas las mismas obras, digamos. Eh, pero me parece que hay una hay una serie de recopilaciones en en las Consideraciones intempestivas que tienen que ver justamente con con el relato sobre la historia, ¿no? Porque que también de alguna manera empieza a dialogar con otros filósofos y justamente este este artículo o este esta producción sobre, eh, que trajiste vos al principio, Gabriel, no me acuerdo el nombre ahora, este era la segunda que habías nombrado. Esa tiene que ver justamente, está dentro de esas Consideraciones Intempestivas. La segunda Intempestiva, La utilidad y los inconvenientes de la historia para la vida. Y que es interesante ir sobre la noción de intempestivo, ¿no? Eh, que para nosotros tal vez en la actualidad tenga que ver con una reacción o un impulso, pero tiene que ver con la con la ausencia de tiempo, ¿no? Ahí hay una dimensión interesante como para adentrarnos en estas lecturas. Eso.

Bien. Por ejemplo, esta obra que, que planteaba ahora, que destacaba ahora Jorge sobre la utilidad de los prejuicios de la historia para la vida. Eh, una de las cosas que indica Nietzsche en esta idea de de cómo para el hombre es tiene como ciertos componentes de intolerancia poder percibir todo lo que sucede, eh, hace como un un primer momento de de rescate de lo que es el, eh, el mecanismo del olvido, la necesidad que tiene el hombre de la utilización del olvido, que incluso él plantea la mayor mayor parte de lo que hacemos es olvidar. Y ahí pone el ejemplo en relación a a este encuentro entre el hombre y la naturaleza, eh, por ejemplo, en un rebaño y se contempla el rebaño que, paciendo, pasa ante ti. No sabe qué significa el ayer ni el hoy. Salta de un lado para otro, come, descansa, digiere, salta de nuevo. Y así de la mañana a la noche y día tras día, atado estrechamente con su placer o dolor, al poste del momento y sin conocer por esa razón la tristeza ni el hastío. Es un espectáculo difícil de comprender para el hombre, pues este se jacta de su mala condición frente a los animales y, sin embargo, contempla con envidia la felicidad de estos, porque él no quiere más que eso, vivir como el animal, sin hartazgo y sin dolor. Pero lo pretende en vano porque no lo quiere como el animal. Por eso le conmueve como si recordase un paraíso perdido ver un rebaño pastando o en un círculo más familiar. El niño que no tiene ningún pasado que negar y que en felicidad se concentra en su juego, entre las vallas del pasado y del futuro. Y sin embargo, su juego ha de ser interrumpido. Bien pronto será despertado de su olvido. Enseguida aprende la palabra fue, palabra puente con la que tienen acceso al hombre, lucha, dolor y hastío para recordarle lo que fundamentalmente es su existencia. Un imperfectum que nunca llega a perfeccionarse. Y cuando finalmente la muerte aporta el olvido, ella suprime el presente y el existir, plasmando así su sello a la noción de que la existencia es un ininterrumpido haber sido algo que vive de negarse, devorarse y contradecirse a sí mismo. Más allá de esta visión tan positiva de la vida, es muy positiva, eh, que en cierta forma nos plantea esta idea de nunca poder llegar a la perfección o la aspiración a la perfección como un anhelo inalcanzable, eh, y la muerte como ese gran momento donde por fin descansamos en paz. Eh, es esta idea del olvido como una estrategia para donde en este flujo sin sentido podemos utilizarlo como como una estrategia para poder sobrellevarlo. Si quieren ahí podemos volver a Borges, hay otro cuento sobre Funes el memorioso, que si no mal recuerdo es un uruguayo que se cae, tiene un accidente y empieza a recordar todo y bueno, y la tragedia de recordar todo, ¿no? Y la tragedia [carraspeo] de recordar todo. Sentido, Borges es bastante nietzscheano en los aspectos que tienen que ver con esto y también en otros aspectos que no son tan acompañables, por lo menos este en planos de donde ubican, por ejemplo, el hombre, la mujer, etcétera, etcétera. Ahí [carraspeo] no lo vamos a seguir a estos compañeros.

La segunda diapositiva, la otra, la segunda diapositiva, eh, es compartir con ustedes un fragmento de Genealogía de la moral, donde Nietzsche, eh, lo que trae a partir de esto es esta este flujo sin sentido sobre el cual nosotros transcurrimos y entre otras cosas hacemos utilización del recurso de la del olvido. También hay otro recurso que lo llama perspectivismo o un ver perspectivista. Eh, ahí, por ejemplo, plantea así pues en adelante, protejámonos mejor, señores filósofos, de esas viejas y peligrosas fábulas conceptuales que ha urdido un sujeto de conocimiento puro, carente de voluntad, de dolor intemporal. Protejámonos de los tentáculos de conceptos contradictorios tales como razón pura, paloacán, espiritualismo, espiritualidad absoluta, ángel, conocimiento en sí. Esos conceptos siempre exigen pensar un ojo que no puede pensarse, un ojo que no debe tener absolutamente ninguna dirección, con el que deben quedar maniatadas, deben faltar las fuerzas activas e interpretativas que en Pero, son las únicas capaces de hacer que ver se convierta en ver algo. Esos conceptos siempre exigen pues un pseudoconcepto de ojo y una contradicción. Pseudoconcepto. Dale.

Acá un compañero pregunta, ¿a qué se refiere con flujo sin sentido? Esta, digamos, esta descripción que hace, por ejemplo, Borges de la Aleph, que nosotros podemos en cierta forma tratar de de relatarla dándole un orden, priorizando determinadas cuestiones, seguramente uno podría decir que lo que, eh, Borges relata en esa visión de la Aleph no serían las mismas cosas que nosotros rescataríamos. Borges rescata a Londres, rescata a Beatriz, que era su amor, que murió, la rescata, eh, enterrada, eh, rescata su amor, rescata Chacarita, rescata Freyre, o sea, rescata en esa en esa construcción de relato trae lo que a él le afecta más, trae lo que a él con lo que a él se conecta con con eso que vio, pero en realidad él está viendo todo el universo. Vio el universo dentro del universo, vio la Aleph dentro del universo. Si nosotros viéramos un Aleph, seguramente nosotros al relatarlo no estaríamos rescatando lo mismo que relata Borges, porque el sentido que nosotros le daríamos a ese relato tiene es un sentido totalmente estructurado a partir de nosotros mismos, de nuestras vivencias, de nuestros afectos, de nuestra materialidad, cuerpo. Todo lo otro, todo ese flujo en realidad no tiene ningún sentido. El sentido se da a partir de que nosotros le otorgamos uno en este proceso que plantea Nietzsche en este momento de que solo hay un ver perspectivista, un concepto perspectivista que cuanto más dejemos hablar de los afectos acerca de una cosa, cuantos más ojos, ojos diversos sepamos emplear para la misma cosa, tanto más completo será nuestro concepto de esa cosa, nuestra objetividad. En cambio, eliminar en general la voluntad, poner en suspenso los afectos en su conjunto, suponiendo que fuésemos capaces de hacerlo. ¿Cómo? ¿Acaso no significaría castrar el intelecto? Esa mirada perspectivista justamente tiene que ver con esta lógica de decir la vida es un sentido, pero en esa estrategia, en ese mirar es que nosotros le vamos a empezar a producir, a dar un sentido y ese sentido tiene todo que ver con nuestras miradas, con nuestro ver, con nuestros ojos. Y ahí es donde él plantea el abandono de esa objetividad como esta idea de algo tercero, como algo que no tiene nada que ver con nosotros, como algo que ha dejado una objetividad sustraída de cuerpo, ¿no? Está planteando ahí, ¿no? Carente de afectos o carente de afectos, carente de voluntad, sobre todo voluntad. Eh, el por eso tratamos de de hacer como ese ese recorrido anterior vinculado al tema del tiempo para poder ubicarnos en esta idea de de de la vida como un flujo sin sentido, así como el tiempo que es una ilusión. Existe esta esta estos flujos, la vida como como flujo. En realidad uno le va a esa ilusión construyendo o en realidad a esa a ese fluir le va construyendo como lentes, le va construyendo como miradas. Es el mago que decía el doctor o en todo caso es la vida la que nos hace ver eso como si fuera un día después del otro. Pero básicamente no no es ni siquiera así. No sé si ahí ayudé a entender un poco más o entreverar un poco más.

Muchos preguntan, ¿qué es el Aleph? El Aleph, eh, es un cuento, un cuento de Borges. Borges toma en cierta forma algo de la de la mística, [carraspeo] judáica. Eh, de ahí es que toma un poco la idea de esto de la Aleph, que es un punto en el universo, un punto medido en 2 o 3 cm donde uno puede ver todo el universo a la vez. Acaba de encender el aire acondicionado. ¿Cuál? Dale. Sí, sí.

Que no, aunque no me quedé pensando ahí, me quedé pensando en algunas cosas porque creo que primero que está bueno que empiecen a aparecer preguntas porque nos estamos metiendo con algunas categorías que las tenemos muy naturalizadas hoy, ¿no? Y ahora sí me imagino en esto el flujo que desborda, me imaginé, eh, la imagen de un río, ¿no? Que en general hoy los humanos le podemos dar sentido si desborda, ¿no? Eso el flujo para darle materialidad también, me parece. Pero que va juntándose también con una noción de productividad, ¿no? O sea, esto de el río podría estar sin sentido, su flujo va para cualquier lado y el humano no le puede dar un sentido en función de, por ejemplo, tener energía eléctrica, digamos. Entonces, me parece que hay algo ahí que empezamos a cuestionar, que tenemos naturalizado, que parece que la vida nacemos y ya tenemos un sentido. Y en realidad estos autores nos están diciendo que hay un caos y una, eh, y flujos donde tendríamos que para ordenarlos en el sentido de encontrar ese sentido, bueno, darles alguna utilidad que me parece que es lo que va a ir sucediendo un poco, pero bueno, estas categorías también que las vayan pudiendo, eh, anotar porque me parece que después, eh, vieron que todavía no nombramos la disciplina psicología, no van a ser objeto de poder entender, porque también empiezan a hacer preocupaciones desde lo humano que nos empiezan a pasar al enfrentarnos o a la naturaleza o a fenómenos o a querer controlar algo del orden de lo de lo incontrolable. Me parece que por ahí, por lo menos yo cuando te estaba escuchando, me parecía que te podía aportar. Sí, sí. Algo interesante que es el tema de la utilidad de las cosas y la utilidad como el sentido último que se le asigna y precisamente esto lo vamos a ver más adelante con Gabriel también, ¿no? Esta genealogía de la moral de Nietzsche se va a oponer precisamente a una visión utilitarista de la moral, del surgimiento de los valores morales, un sentido utilitario, y va a ir en contra de esa visión precisamente de de explicar el fundamento de las cosas a través de su utilidad o un sentido, ¿no? Como si hubiese un sentido. Precisamente lo que estamos acá generando es una perspectiva, un enfoque o trayendo colación una perspectiva, un enfoque [resoplido] que rompe esa idea de que detrás de las cosas hay un sentido primero que le da esencia o o existencia, ¿no? Y estamos tratando de abrir eso, ¿no? Cuando hablamos de que la vida es un flujo, eh, sin sentido, tiene que ver también con esas relaciones que cualquier sentido que emerja es posterior en [resoplido] en ese campo de azaroso de efectuaciones, ¿no? Ahí si quieren pensando en esta pregunta de qué es el Aleph, uno podría decir, "Nosotros vivimos en ese flujo sin sentido, pero, eh, hay un velo que se instala a partir de la vida, que es lo que nos hace verlo como si tuviera un sentido, ¿no? Es un velo, una forma de mirarla. El Aleph es como si agarráramos un taladro, hiciéramos un agujero en ese tejido y pudiéramos ver la realidad tal cual es. Es es como esa irrupción. Rompimos el tejido de la realidad o de lo que nosotros visualizamos como la realidad para poder ver la realidad tal cual es. Eso vendría a ser un algo que evidentemente, eh, nos costaría mucho, ¿verdad?

Igual también vale la pena aclarar algunas de estas cuestiones. Eh, nosotros lo que estamos planteando es un posicionamiento filosófico, conceptual que evidentemente puede ser discutido, debatido, eh, no es la verdad absoluta sobre las condiciones de la vida. Evidentemente, ante este tipo de posicionamientos hay otro tipo de posicionamientos que lo discuten. Digo, para repetir algo que también repetimos bastante a lo largo de los cursos, no es que nosotros traigamos esto, volviendo a lo religioso, para que ustedes digan amén, así sea y que lo repitan, porque es lo que nosotros queremos que repitan para aprobar los cursos, sino que en realidad es como nosotros estamos pensando, como nosotros estamos construyendo las herramientas conceptuales para poder analizar, pensar y producir conocimientos sobre la historia de la psicología. Es una mirada, es una forma, no es la única, es discutible, eh, pero sí nos parece interesante colectivizar con ustedes, compartir con ustedes antes de entrar a a a trabajar mismo en cuáles son nuestros procedimientos y nuestros procesos de trabajo en relación a la historia de la psicología. Es como mostrarle nuestro instrumental, nuestros lentes, cómo nosotros estas perspectivas, cómo nosotros trabajamos estas perspectivas y por qué nosotros preferimos no hablar de un origen, un origen puro, un origen, preferimos salir de la de

La figura de los padres de la psicología, de quiénes son los fundadores, y tratar de empezar a incorporar estas otras miradas que tienen más que ver con esto. Otro concepto, por ejemplo, que viene después, que se llama, eh, en la búsqueda de las procedencias.

Cuando Nietzsche fundamenta el por qué escribe "La genealogía de la moral", Nietzsche lo que plantea es: "Mis pensamientos sobre la procedencia de nuestros prejuicios morales, pues de ello se trata este escrito polémico." Tiene su expresión primera, concisa y provisional en esa colección de aforismos que lleva por título "Humano, demasiado humano, un libro para espíritus libres", cuya reacción comenzó en Sorrento durante un invierno que me permitió hacer un alto, como hace un alto un caminante, y contemplar las extensas y peligrosas tierras por las que hasta entonces había caminado mi espíritu.

Esto es Nietzsche. Lo que introduce es esta idea de que ante el origen vamos a empezar a hablar de procedencias. Y ahora con Foucault, que es un poco quien profundiza un poco más en esta idea, vamos a empezar a ver de qué hablamos como como procedencias o cómo lo conectamos con otras, eh, con otras estrategias que tienen que ver, por ejemplo, con la discontinuidad.

Hasta acá siguen habiendo preguntas o comentarios en el chat que quieran, eh, traer. Hay algunos aportes vinculados con, por ejemplo, eh, otro dato interesante. Alef es la primer letra del alfabeto tradicional hebreo. También tiene un valor numérico, el uno. Tradicionalmente se asocia a la unidad y el origen, ¿no? Y Cindy de pena dice: "La vida sin sentido es como el día de un mago que no sabemos qué va a suceder." No, conectando con el doctor Hu. El doctor H.

Bien, en síntesis, vamos a lo siguiente. La genealogía para Nietzsche permite recuperar la grandeza del pasado para que este sirva como incentivo y motor de la realización de grandes cosas en el presente. Recupera, preserva y venera las raíces de lo que uno es y no aquello en lo que se ha enmascarado u ocultado. Desciende y atiende a lo pequeño. Eh, sale de la historia de los grandes hombres o de las grandes cosas y pasa también a poner foco en lo pequeño. Genera fuerza para condenar y disolver el pasado, destruir lo que no debe ser conservado y construir algo nuevo sobre sus restos.

Él plantea tres, tres grandes tipos de historia: la monumental, la anticuaria y la crítica. Y en cada una de estas, de estas, eh, formas es que está esta, estas ideas. El planteo de Nietzsche básicamente es que cada una de esas formas en estado puro son inservibles, no, no son buenas. Lo que hay que hacer es tomar un poco cada una de ellas y generar una historia que recupere, sí, cuestiones de la grandeza del pasado, pero que no se quede en ese pasado, que recupere algo de las raíces, pero que no se quede solamente con las raíces y que destruya lo que haya que destruir.

"La genealogía de la moral" es la obra más significativa de ese aporte. Ubica procesos, rupturas, conexiones y procedencias. Cómo se construyó la moral de su época, que en cierta forma podríamos decir también que es la moral de nuestra época. Muchos de esos elementos de la moral de de su época se mantienen en la moral de nuestra época. Y ubica la historización no tanto como para conocer el pasado como tal, para hacer monumentos o preservarlos en un museo, sino más que nada sobre la importancia de conocer cómo es la actualidad, conocer por qué pasan las cosas que pasan hoy, por qué la moral de ese momento es como es. Entonces, la genealogía atiende más a la importancia del presente, si se quiere, que a la preservación del pasado. El pasado, historizarnos, sirve para entender el presente.

Capaz que previamente, antes de continuar, [carraspeo] Gabriel, Agustín Ferreira dice: "¿A qué se refiere con genealogía?" Lo estamos explicando en este momento, pero también apareció en el chat, vinculado a un comentario que decía: "Genealogía es la raíz de las familias." Digo esto también para distinguir la palabra genealogía que, eh, habitualmente refiere a esa raíz, ¿sí? Esas procedencias, pero del linaje de uno, de la sangre, sangre y ese árbol ramificado y que tiene un principio y un fin, el árbol genealógico. Y acá Nietzsche está rompiendo un poco esa imagen de la genealogía. Básicamente es una genealogía, sí, es un estudio del origen, pero no el origen en un sentido metafísico, sino en esto que Gabriel está explicando a través de pensar otro sentido del origen como la procedencia o las emergencias, ¿no? Sí. Sí.

No lo, eh, no está para nada asociado con esta idea del árbol genealógico, la genealogía como reconstrucción de los vínculos sanguíneos, de los vínculos familiares, eh, que es bastante habitual también de de realizar. Uno diría que es al contrario, ¿no? Es romper ese árbol, no romper esa formalización del pasado, porque el árbol tiene esta cuestión de que siempre tiene una raíz común, tiene un tronco, tiene una unidad que después se va dispersando o se va ramificando. Justamente ahí, capaz que introducimos un concepto que piénsenlo si quieren llevarlo al plano de la botánica. No vamos a meternos en el concepto como fuerte ahora, pero es como un rizoma, más como una planta que no tiene una unidad central, un eje central, una raíz central, sino que más bien es una raíz reticular desentradas, reticular descentrada, que además, eh, se puede conectar una con otra. Eh, si quieren, imagínenselo más que como un árbol genealógico, como la genealogía es más como una papa o un boniato, como el pasto, [carraspeo] como la maleza, más bien, casi que arranca, está disperso en todo el territorio.

Quien retoma estas propuestas de de Nietzsche, Nietzsche en un momento dice: "Ojalá aparezca un médico que tome la historia de esta forma." Y si bien Michel Foucault no fue médico, su formación de grado fue en psicología y luego la de posgrado en filosofía, en cierta manera, eh, toma esa posta, toma ese pedido y estuvo a punto de serlo, ¿no? Porque su padre era médico, su abuelo era médico, cirujano, fue parte de las primeras rupturas. Esa es la de la creencia, la del fue Monavillo también. Este rompió con varias, con varias cuestiones y su práctica de psicología fue en el hospital. Sí, de hecho, su tesis de de grado tiene que ver con esta, esta, eh, con este trabajo que se llama "Historia de la locura en la época clásica", donde hace sus primeros ensayos de esta reconstrucción historizante de la problemática de la locura.

Michel Foucault es el 15 de octubre de 1926 en Poitiers, en Francia, y muere el 25 de junio de 1984 en París, Francia. Algo que le llame la atención. A ver si estamos atentos. La fecha 84. [risas] Es con las fechas. 15 de octubre de 1926. A ver, se ocurre algo. Vero, ¿te animas a volver para atrás en la diapositiva de presentación de Nietzsche? ¿Cuándo nace Nietzsche? El 15 de octubre. Perfecto. 15 de octubre de 1844. [resoplido] Tómenlo como quieran. Estamos hablando de dos de los autores del caos y de y de los y sin sentido, pero los dos nacen un 15 de octubre. ¿Casualidades? No lo creo. Yo, yo nací el día que murió la Chana. Te aviso. [risas] Ahí cada uno, cada cual elige qué dónde, cuándo nacer. Siempre tenemos la muerte como para reivindicar [risas] unas cosas. Ya vendrá el olvido. Ya vendrá el olvido.

Alguna de las obras destacadas y acá también me costó bastante por no usar otra expresión de Michel Foucault. "Historia de la locura en la época clásica", 1961. "Nacimiento de la clínica", 1963. "Las palabras y las cosas", una arqueología de las ciencias humanas, de 1966. "Arqueología del saber", de 1969. "Vigilar y castigar", de 1975. E "Historia de la sexualidad", que lo escribe entre 1976 y 1984, y hay una publicación póstuma, un cuarto tomo, que se realiza, eh, en 2018.

Otras obras que también son destacadas y que tienen que ver con con la propuesta de la genealogía y cómo pensar la historia es "El orden del discurso" de 1970, que es su conferencia inaugural cuando asume la cátedra de historia de las ideas, y "Nietzsche, la genealogía y la historia", que es de 1971. ¿Alguna otra obra que les parezca que pueda estar? Bueno, después vamos a ver son los cursos, ¿no? Porque hay una gran, gran parte de la obra de de Foucault con los cursos que dictó en el Colegio de France y después tenemos las entrevistas y los compilados que también hacen esta mega obra, ¿no? Foucaultiana. "Los anormales" es una clase, va. Sí, eh, que es bastante interesante eso porque en realidad tenemos las obras como tales que tienen como cierta estructura, cierta, cierta dinámica. Pero claro, eh, la publicación de las de las clases, por ejemplo, nos han dado un material es como el [suspiro] el detrás de cámaras, si se quiere, de cómo construyó esos libros, cómo fue construyendo esas publicaciones o en realidad cómo las iba construyendo, porque en verdad las clases eran en paralelo, o sea, él lo que daba en las clases era lo que él estaba investigando en su momento. Y un dato, capaz que bueno, estas clases se dan en el Colegio de France, que ingresa en el año 1970 y este texto que escribe sobre Nietzsche, "La genealogía y la historia", es se da en homenaje a Jean Hyppolite, digamos, el anterior, su anterior en la la silla del Colegio de France, ¿no? Y de alguna forma, con este texto que estamos viendo en "Nietzsche, genealogía e historia", sienta las bases de su método, ¿no? De toda esa década del 70 que tiene que ver con la la preeminencia del poder en sus análisis.

Bien, seguimos. Vamos a tomar un poco, eh, algunos fragmentos de de algunos de estos textos, empezando con "El orden del discurso", este, esta conferencia inaugural, en cierta forma, de de ese cargo, eh, donde él plantea, bueno, esta es mi idea sobre lo que yo quiero hacer en esta cátedra de historia de las ideas. Y ahí, en en ese, en ese discurso, él plantea: "De modo que en el diminuto de fase de fase que se pretende utilizar en la historia de las ideas y que consiste en tratar no las representaciones que puede haber detrás de los discursos, sino los discursos como series regulares y distintas de acontecimientos, temo reconocer algo así como una pequeña y quizás odiosa maquinaria que permite introducir en la misma raíz del pensamiento, el azar, el discontinuo y la materialidad. Triple peligro que, de cierta que cierta forma de historia pretende conjurar, refiriendo el desarrollo continuo de una necesidad ideal. Tres nociones que deberían permitir vincular a la práctica de los historiadores la historia de los sistemas de pensamiento. Tres direcciones que deberá seguir el trabajo de elaboración teórica."

Y ahí yo traigo un poco el, eh, cuando él habla de esta, de esta idea de la materialidad, digamos, cuando uno plantea el azar y el discontinuo, uno puede tener una idea mucho más clara de lo que se trata. Eh, el azar, [carraspeo] evidentemente, en esta idea de que no es que haya un plan preconcebido, interconectado, que haga que la historia fluya hacia un destino, eh, ya casi que prefijado, supremo. Romper el determinismo, el mecanicismo, la idea de progresismo, eh, y que además tiene elementos de discontinuidad donde se producen saltos, se producen conexiones entre procesos que no están conectados entre sí inicialmente, pero que en algún momento se ponen en común.

Acá hay una serie que con Jorge en algún momento la comentábamos que es también, eh, van a ver que yo hago mucha referencia a la televisión y a y a algo de la literatura. Eh, hay una serie de un británico, a ver, Jorge, vos te acordás del nombre, que es una serie que se llama "Conexiones". Eh, Peter Burke es un historiador de la ciencia. Pet, exactamente, Peter Burke. Yo les recomiendo que la vean. Tiene su primera edición, eh, a finales de los 70, pero luego hace como reediciones y nuevas actualizaciones, eh, que incluso hay una que creo que es en los 2000. Es algo parecida a "Cosmos", pero en este plano más de historia de la ciencia, donde él hace, donde él hace conexiones, donde él plantea la historia desde esta perspectiva de lo discontinuo, donde, por ejemplo, nos nos ubica en un proceso donde la necesidad de poder producir cerveza todo el año en una zona de Alemania lleva la idea de poder crear una forma de refrigerar, eh, la fábrica. ¿Qué es lo que termina generando que hoy día nosotros, cada uno de nosotros en nuestras casas o la mayoría, si se quiere, podamos tener una heladera donde estar conservando los alimentos? No es que nadie se haya puesto a pensar: "Ah, tenemos que crear una heladera para cada hogar", sino que en realidad en algún momento en una fábrica en Alemania lo que querían hacer era producir cerveza todo el año. Y para producir cerveza todo el año, principalmente en invierno, en verano era bastante dificultoso por las altas temperaturas, refrigeraron, inventaron una forma de refrigerar, eh, esa fábrica, crearon el aire acondicionado y a partir de la creación del aire acondicionado, la posibilidad de enfriar las carnes. Pregunten la historia frigorífica en el Uruguay, a la historia de los frigoríficos en el Uruguay. La importancia que pudo haber tenido esa invención, eh, o esto en algo mucho más cotidiano, mucho más del día a día, eh, la posibilidad de que podamos comprar un alimento y conservarlo en una heladera durante el tiempo que que aguante. La historia está construida de esas, de esas discontinuidades, de esas conexiones entre procesos de alguien pensando armar algo por una cosa que luego se conecta con otra. Esa serie es muy buena en ese sentido. Eh, yo se la recomiendo bastante. Está en DailyMotion y Vimeo. Tiene algunos capítulos y algunos otros capítulos están también en YouTube. "Conexiones". "Conexiones". Peter Burke.

Y en cuanto a la materialidad, cuando Foucault habla de la materialidad, es lo de lo que está hablando principalmente son de nuestras prácticas y nuestros cuerpos. El analizador principal sobre el cual trabaja, eh, Foucault son las prácticas, las prácticas discursivas y nuestros cuerpos como analizadores. Siguiente. Eh, siguiente.

Muy bien. Eh, siguiendo estos principios y refiriéndome a este horizonte, los análisis que me propongo hacer se disponen según dos conjuntos. Los plantea Foucault. Por una parte, del una parte del conjunto crítico que utiliza el principio de trastocamiento, pretende cercar las formas de exclusión, de delimitación, de apropiación a las que aludía anteriormente. Muestra cómo se han formado para responder a qué necesidades, cómo se han modificado y desplazado, qué coacción han ejercido efectivamente, en qué medidas se han alterado. Por otra parte, el conjunto genealógico que utiliza los otros tres principios que ahí habla, eh, porque lo mencioné anteriormente, habla de los principios de discontinuidad, de especificidad y de exterioridad. La discontinuidad, porque las son prácticas discontinuas. La especificidad, en tanto el discurso, las prácticas son lo que son y no son, no hay necesidad de por qué estar interpretándolas de alguna forma, no es que estén ocultando cosas. Y la exterioridad, que tiene que ver con qué condiciones de posibilidad se generan para esa aparición. Uno podría pensarlo en esta cuestión del tiempo, ¿qué condiciones de posibilidad ha habido para que nosotros podamos estar hablando del tiempo, eh, en esta lógica del del flujo o la asociación entre el tiempo y el espacio? Y evidentemente que en un mundo, en una subjetividad donde la ciencia tiene un rol fuerte, que estas ideas del tiempo que podían haber sido que ya estaban siendo traídas, por ejemplo, por Nietzsche antes del 1900, era una cosa decirla desde la filosofía, pero cuando aparece un físico desde una disciplina dura, de una disciplina abstracta, algunos hablarían de una ciencia exacta, eh, lo trae, bueno, las condiciones de posibilidad de poder pensar el tiempo desde otras perspectivas, eh, mejoran, si se quiere, tienen otras condiciones para poder, eh, profundizar en ello.

Y ahí porque en este sentido, cuando él está haciendo estas dos distinciones entre el conjunto crítico y el conjunto genealógico, en esta idea del conjunto crítico es donde él está tratando de incorporar algo que él ya venía trabajando que tiene que ver con esta idea de la arqueología. Algo que ya había hecho y profundizado en el texto de "Arqueología del saber" y era como parte de su propuesta metodológica, vinculado al análisis de lo de las prácticas y de los discursos. Bien, ya estamos. No hay que decirlo, que hemos avanzado. Ya, ya lo hacemos. Esto es telepatía. Es citando, citando con K para que vean el amplio repertorio filosófico que manejamos totalmente en este equipo. [risas] Podríamos poner la canción. Es esto de no tener los derechos de imagen y de es complicado, pero podemos cantarla. Ya ustedes también la pueden cantar en sus casas. La conocen Cecilia. Sí, la conocen. [resoplido] Es telepatía. Cecilia pregunta si efectivamente conocen "Telepatía" de K-Paz o no. Ella cree que no. Bien, [resoplido] entonces metiéndonos específicamente más en genealogía, en este texto que escribe que hoy planteaba Gonzalo, en ese homenaje que hace a Hyppolite, eh, escribe este texto o da esta conferencia que se llama "Nietzsche, la genealogía, la historia" y arranca con esa frase que para nosotros es, eh, fantástica: "La genealogía es gris, meticulosa y pacientemente documental. Trabaja con pergaminos embrollados, borrosos, varias veces reescritos." ¿Y por qué nos parece, entre todas las cosas fantásticas? Porque no se hace acordar cuando nosotros nos metemos a la cuestión de la, sobre todo la pacientemente documental, tenemos que reconocernos como ratones de, de ratones de biblioteca, por ejemplo, pueden vernos encerrados, cubiertos de polvo, con alergias, estornudando, estornudando, revisando papeles viejos. Eh, no, si fuéramos de la contraria, acostumbrados, pero Paul Re se equivoca como los ingleses. Ahí también un palo a los ingleses. Al describir génesis lineales, al ordenar, por ejemplo, solo en función de lo útil, toda la historia de la moral, como si las palabras hubiesen guardado su sentido, los deseos, su dirección, las ideas, su lógica, como si este mundo de cosas dichas y queridas no hubiese conocido invasiones, luchas, rapiñas, disfraces, astucias. La genealogía no se opone a la historia como una como la visión altiva y profunda del filósofo. Se opone a la mirada del topo del sabio. Se opone, por el contrario, al desplegamiento metahistórico de las significaciones ideales y de las indefinidas teleologías. Se opone a la búsqueda del origen. Por eso, olvídense de la definición de Ferretar Mora, porque no nos interesan las teleologías, esta idea de un origen, un final. Volvemos a insistir, no nos interesa la búsqueda de ese origen pristino, puro y que permanece eternamente en el tiempo y que además no puede ser otro. Nos interesa más esta idea de adscribir al azar, a las discontinuidades, a la búsqueda de ese sentido que nosotros le podamos, eh, construir a partir de nuestra de nuestras distintas perspectivas.

¿Cómo vamos? [resoplido] Vamos perfectos y efectivamente con esa telepatía. Eso sí va a explotar el chat, obviamente. Y después me quedé a pensar, claro, el tema de esta lucha, esta idea contra el origen también tiene que ver con romper esa imagen de la identidad de la cosa, ¿no? Eh, pensar en un origen sería creer que hay una esencia de la cosa que se mantuvo igual a sí misma y se mantiene en el tiempo más allá o por fuera del tiempo igual a sí misma, ¿no? Y un poco lo que estamos planteando precisamente, que lo que es es en su especificidad, pero en otras circunstancias es otra relación distinta, ¿no? Eh, está sujeto a a cambio, a devenir, ¿no? Sí, sí, sí, que se va a unir con también con la idea de determinismo. Me parece que está bueno también. ¿Entendés? Se escucha, se escucha a Cecilia cuando atrás hablando. Ay, perdón. No, no, que me hicieron pensar también que si no nos sacamos esa idea, entonces también queda pegado a la idea de determinismo, ¿no? Uno nace en determinadas situaciones o o días, por ejemplo, entonces está marcado y no hay posibilidad de cambios, ¿no? Pero bueno, para sumar otros conceptos, quédate. Ay, bueno, [risas] pasan cosas atrás de cámara que no sabemos qué es. Bien, vamos a tener una silla. Ya le vamos a conseguir una silla a Cecilia Baroni y un micrófono sola, pero para que pueda hablar de presupuesto, sí, las condiciones de estudio y trabajo.

Bien, pasemos a la siguiente porque, eh, hay otra, hay otro concepto que también nos parece importante que podamos, eh, discriminar y conocer, eh, y que Foucault lo trae principalmente, no solo, pero principalmente en en este texto "La arqueología del saber", eh, que tiene que ver con el concepto de episteme. Que en cierta forma se conecta con la idea de epistemología, pero estamos hablando de otra cosa, eh, o de otra idea como tal. Eh, él plantea en "Arqueología del saber": "El análisis de las formaciones discursivas de las positividades y del saber en sus relaciones con las figuras epistemológicas y las ciencias es lo que se ha llamado, para distinguirlo de los demás formas posibles, la de historia de las ciencias, el análisis de la episteme. Quizás se sospeche que esta episteme es algo como una visión del mundo, una tajada de historia común a todos los conocimientos y que impusiera cada uno las mismas normas y los mismos postulados, un estadio general de la razón, una determinada estructura de pensamiento de la cual no podrían librarse los hombres de una época, gran legislación escrita una vez para siempre por una mano anónima."

Si quieren, eh, ya que estamos hablando de epistemología, aunque no se hayan metido, no nos hayamos metido todavía con eso, pueden conectarlo con la idea de paradigma de que realiza Kuhn, al cual en cierta forma Foucault está discutiendo, digamos, porque no está, está justamente planteando otra mirada en relación a a estas formas de estructurar la historia de la ciencia y la historia del pensamiento. En Foucault, en este caso no se reduce a la ciencia, no es un poco más amplio. Es el saber, el saber de una época, ¿no? Como exa. Sí. Eh, Kuhn los plantea básicamente para la comunidad académica, la comunidad científica más estrictamente, más que la comunidad académica. El paradigma funciona en relación a a las formas dominantes de una de la comunidad científica del momento, pero lo establece en esa forma como de bloque. Mm. No, donde hay una gran mayoría y funciona como como bloque. Foucault lo plantea más de estas perspectivas en la cual insiste que tiene que ver con las relaciones con con las relaciones [carraspeo] de poder, principalmente. Incluso plantea como condición de posibilidad de todo saber, ¿no? De una época como algunas coordenadas y también como un espacio, hay una topologización de esa episteme, ¿no? Un espacio donde se producen los saberes expertos, los saberes plebeyos, los saberes, exactamente, y sus tensiones y relaciones y diálogos y neodiálogos, etcétera, etcétera, porque eso es eso mismo, no es que lo plantee como algo homogéneo, como algo como una estructura firme, sino que lo plantea en esa dinámica de relaciones de fuerzas y de dispersión, heterogeneidad, ¿no? Y evidentemente sin esa homogeneidad, sin ese sin de que es todo igual, digamos, por episteme se entiende de hecho el conjunto de relaciones que puedan unir en una época determinada las prácticas discursivas que dan lugar a unas figuras epistemológicas, o sea, que dan lugar a unas figuras de legitimación del saber científico, a unas ciencias, eventualmente a unos sistemas formalizados, el modo según el cual en cada una de esas formaciones discursivas se sitúan y se operan los pasos a la epistemologización y a la cientificidad, a la formalización, la repartición de esos umbrales que pueden entrar en coincidencia, estar subordinados los unos a los otros o estar desfasados en el tiempo. Esto que decíamos, no es necesario un un bloque monolítico firme y parejo en todo momento. Hay subordinaciones, hay, eh, relaciones de que se desfasan, hay formas de de visualizar, eh, estos conocimientos que que se conectan y otros que no. Si se quiere, algo parecido a lo que nos pasa con la cabeza y los pies están fuera de sincronía. La episteme no es una forma de conocimiento de un tipo de racionalidad que atravesando las ciencias más diversas manifestara la unidad soberana de un sujeto, de un espíritu o de una época, que es lo que sí plantea es el conjunto de las relaciones que se pueden descubrir para una época dada entre las ciencias, cuando se las analiza al nivel de las regularidades discursivas. En síntesis, y pasamos al siguiente.

Ahí se acabó la telepatía con Vero, parece. Sí, se trajo. Ya está. Es esta, ¿verdad? Sí, la es. Sí, sí. Está bien acá, ¿no? La la de la que tenías anteriormente. Esa exactamente, donde tenemos al Foucault denunciante. Mire, en su fase más militante. Sujeto, saber y poder son los dominios sobre los que discurren los estudios genealógicos de Foucault. Práctica historiadora que contiene la relación entre la actualidad y la historia, que lo llevan a convertir la pregunta sobre el presente en una ontología histórica de nosotros mismos. Y acá volvemos al planteo también de Nietzsche, esta idea de que la práctica historiadora nos interesa principalmente por esta idea de preguntarnos acerca de nosotros mismos en el hoy. Esta ontología histórica recorre tres líneas. La primera, vinculada a la verdad, a través de las cuales nos constituimos en sujetos de conocimiento. La segunda, sobre el poder y el modo en que nos constituimos en sujetos que actúan sobre los otros. Y la tercera, relacionada a la ética, a través de la que nos formamos en agentes morales.

Porque, eh, acá hay un, hay un tema y hay generalmente una confusión en relación a, eh, el planteo perspectivista tanto de Nietzsche como de Foucault. Es un planteo relativista donde entonces no existe una verdad. Todas las verdades son tolerables, todas las verdades son posibles. Bueno, más o menos, porque en verdad estas, este perspectivismo no es que haga que toda, todo lo que toda lectura, todo análisis de la realidad sea, si se quiere, tolerable o llevable, porque necesariamente hay una línea de análisis que tiene que ver con este, con estas perspectivas que tiene que estar atravesada permanentemente por la línea del análisis ético. H, no solo para saber cómo nos constituimos nosotros en agentes morales, porque eso es distinto a al tema de la ética. Cuando uno se se transforma en agente moral, se transforma en un agente de que intenta decirnos qué es lo que tenemos que hacer, cuál es el deber ser, esas figuras trascendentales sobre las cuales nosotros deberíamos actuar. Ustedes deberían, eh, ser objetivos, no deberían posicionarse políticamente. Bueno, nosotros estamos planteando un nivel de objetividad que es distinto. Estamos planteando un nivel de objetividad que se construye a partir de las distintas miradas, de las distintas perspectivas. Es una objetividad relacional, es una objetividad construida principalmente a partir de nuestros afectos y nuestros cuerpos. Una objetividad encarnada, ¿no? Corporal, donde, exactamente, el cuerpo está presente, no está sustraído de la escena. No somos un tercero que que visualiza desde arriba, eh, lo que está sucediendo y lo analiza como si no tuviéramos nada que ver con eso que está pasando. Es el punto de vista suprahistórico que veíamos mencionando, ¿no? Está por fuera de la de historia, ¿no? Para poder ver lo que está ocurriendo y que y que además es un movimiento que tenemos que hacer necesariamente de acuerdo a algunas perspectivas. Eh, evidentemente es toda una discusión, ¿no? Vinculado el tema de la historia, el método científico, el conocimiento, la relación saber con con el poder, con las fuerzas, eh, que paradójicamente nosotros, digamos, nosotros asumiéndome como parte de un colectivo, eh, de un proceso histórico, pero se viene trabajando de estas perspectivas desde hace mucho tiempo de la, eh, sociología, la psicología, la historia. Sin embargo, dentro de estas condiciones de posibilidad, claro, cuando aparece nuevamente una, eh, epistemología construida a partir de algunas, eh, eh, autores y referentes vinculados al campo de la física, al campo de la biología, esta idea de las ciencias duras. Acá hay algunos de estos elementos que se pueden pensar también de otra manera. Hoy día nadie duda a nivel de la física, principalmente a través de la incorporación de la física cuántica, que no existe observación objetiva, observación posible sin que haya afectación de lo que se está mirando. Hm. Es imposible. El solo hecho de mirar ya está transformando lo que uno está mirando, hasta físicamente. Bueno, eso nos permite poder seguir sosteniendo esta, esta otra, esta otra perspectiva con un respaldo. Parece mentira, en realidad uno a veces le calienta porque es esta cuestión. A veces necesitas que venga alguien de afuera, que venga un extranjero para que diga lo mismo que uno está diciendo, pero se legitima de otra forma. A veces uno necesita que venga alguien de las de las ciencias abstractas, de la física, de la química, de la biología, para que diga alguna de estas cosas para que también se termine legitimando. Eh, pero bueno, mejores condiciones para poder enunciar estas cosas, para poder pensarlas por lo menos y y discutirlas de de otra forma. Este fue un pequeño discurrir que en realidad venía atado con esta idea de que en realidad estas perspectivas están atadas a un análisis de una mirada ética que tiene que ver con nosotros y con el otro y donde no todas las perspectivas son son perspectivas, eh, necesariamente tolerables. Porque si no uno, digamos, [carraspeo] de esta forma en un en un discurso bastante, eh, de razonamiento. Ah, entonces pues fundar alguien que profesa una ideología nacionalsocialista, eh, puede tener razón. Bueno, no tenemos por qué tolerarlo, por lo menos de. Y tampoco lo hacían estos estos autores. No es relativismo, es perspectivismo. Quisimos como enfatizar ese matiz, esa diferencia radical, más que relativista, relacional, ¿no? Es una concepción relacional de la realidad, de la producción de la realidad y no esencialista.

Entonces, esto también nos sirve para pensar un poco contextualizarnos con la historia de la psicología. Cuando cuando decimos cuando hacemos una una historia de la psicología de un punto de vista genealógico, eh, no vamos a buscar las prácticas psicológicas en sí mismas, sino un conjunto de prácticas dispersas que van configurando el campo de lo psicológico, ¿no? Esta imagen de, eh, de asumir que no hay una esencia psicológica detrás de las cosas, sino que hay un conjunto de prácticas diseminadas en ámbitos muy diversos. Eso lo vamos a ir viendo a lo largo del curso, en instituciones muy distintas, que, eh, acaban efectuando, produciendo esta imagen de lo psicológico, ¿no? Y y a su vez esas prácticas están enmarañadas o mezcladas con prácticas no psicológicas, ¿no? Prácticas médicas, prácticas educativas, prácticas, bueno, podemos poner diversos adjetivos a cada una de ellas y eso también nos facilita como entender o por lo menos, eh, situar que esas emergencias psicológicas tienen que ver con un campo de tensiones y de fuerzas, ¿no? Y y poder de alguna forma atender a a cuáles fueron las relaciones, eh, políticas que políticas en un sentido más, eh, vinculado con el poder, ¿no? Esa del poder que, eh, permitieron emerger ciertos saberes, ¿no? Y y que además no permitieron también ser críticos con es parte de esos propios procesos, digamos, porque uno podría decir, bueno, son esas prácticas. Nosotros hoy hablamos, estamos trabajando estas, esta, estos autores y estas perspectivas y la crítica que ellos realizan en relación, por ejemplo, a la historia lineal, eh, porque es básicamente lo que predominó en en la subjetividad, la producción de de subjetividad vinculado a al a las formas de de ser, eh, europeas, europeas occidentales, eh, y donde además, además, en esa historia nosotros podemos decir, bueno, hay parte de nuestras prácticas que tienen mucho que ver con con prácticas que se instalan a partir de movimientos colonialistas donde decir, bueno, eh, hay prácticas psicológicas que tienen que ver con esta, con esta cuestión de la legitimización, por ejemplo, del saber desde un, de ciertos lugares de poder.

Vamos a ver, por ejemplo, en historia de la psicología era tradicional tanto de la psicología, por ejemplo, como magisterio, recibirse e irse para Francia, Europa, la formación seguida allá. ¿Por qué? Porque el saber básicamente lo ubicaban en en ese país, en esa zona. Eso luego es es criticado, es criticable. Eh, hay algunos, eh, profesionales de la psicología que lo hacen con bastante más fuerza que otros, eh, porque en algún punto encontraron que lo que ellos estudiaban, lo que leían y lo que visualizaban no tenía nada que ver con lo que ellos visualizaban que pasaba, eh, a nivel de nuestro país. Lo que sucedía, lo que ellos leían que sucedía con los niños, ¿no? Que eran textos construidos en Europa, no era lo mismo que ellos visualizaban que pasaba con con gurises y gurisas de Montevideo o incluso del interior. Test que aplicaban vinculadas a la inteligencia, por ejemplo, que daban niveles de inteligencia bajos, sobre todo también en lo espacial. Hay un cuento de Alicia Cabezas, que es una docente que se formó en el Instituto de de Psicología de Humanidades, que cuenta como fueron a Caraguatá, a un pueblo de Tacuarembó en la década del 70 y le aplicaron una serie de tests a los gurises donde les daban como que tenían algunas dificultades, eh, motrices y en realidad después ellos veían cómo se subían a los caballos y se movían en relación a a cabalgar y otra ejercicios, este, motores de juego y decían: "Estos no tienen ningún problema motor, digamos, lo que lo que nos está dando lo que tenemos es un mal instrumento." Eh, está claro, el test medía cabalgar, por ejemplo, estaba por fuera del horizonte, ¿no? El test estaba construido para la infancia rural, no estaba ni ni pensada ni concebida para ese test. No estaba construido para gurises urbanos, urbanos, principalmente europeos, blancos, formados, eh, en escuelas, digamos, en educación formal. E, pero está, nos fuimos. Pero, ¿por qué podemos decir esto? Justamente porque estamos introduciendo esta, esta herramienta de de la genealogía. Ahí va. Gracias.

En la medida de que la genealogía se presenta como un analizador de relaciones de poder, es una propuesta que critica y denuncia relaciones de dominación. Esto que estamos diciendo entre estas relaciones se pregunta cómo se expresan a las relaciones de saber, cómo se expresan los saberes legitimados y cómo se invisibilizan otros saberes. Y sobre todo estos saberes legitimados fuertemente asociados a al saber científico o a lo que se conoce como el saber científico. En este sentido, asumir esta propuesta en historia de la psicología es asumir el análisis de relaciones de poder y saber en ese campo disciplinar y de prácticas. Es asumir una mirada crítica de los relatos de la historia de la psicología o de la historia de la psicología que entendemos que no existe como tal como relato heroico y de las tradiciones actuales de las instituciones vinculadas a lo mismo. Romper con esto que planteaba Jorge en la clase pasada o en el encuentro pasado, esto de las historias recurrentes, esto de las de las tradiciones historiográficas de la historia de la psicología que ubican y se ubican en ese plano del origen de de donde, por ejemplo, se transmite, bueno, se creó la Facultad de Psicología, por fin la psicología ha demostrado la madurez y el crecimiento que la la ha llevado a a expresarse institucionalmente en una institución de mayor jerarquía como es la facultad. Esa era parte del relato y yo creo que en algunos puntos sigue siendo parte del relato de la historia de la psicología. Por ejemplo, en el Uruguay no nos interesa tanto eso, básicamente, eh, tratamos de pensarlo de otra forma. Porque además tiene que ver también con con las relaciones de saber entre la historia y psicología, pero también, por ejemplo, las relaciones de poder y de saber al interna de la propia Universidad de la República en su momento. Nos parece más interesante tratar de indagar por esas por esos recovecos, por esas transacciones, saber que si primero fuimos Instituto de Psicología, eh, y no facultad, fue por justamente relaciones de poder donde se ubican la psicología de determinada manera y se trató de construir legitimaciones institucionales, eh, que muchas veces a veces no tienen nada de académico, por no decir siempre, pero bueno, ir reconstruyendo la historia o generando, construyendo un relato histórico más desde esa, desde esa perspectiva que desde el relato heroico de la disciplina como como profesión y disciplina madura que ha crecido y está en el lugar que se merece. Sí.

Y romper con esa idea el ideal progreso, ¿no? De que hemos hemos llegado a un punto en el cual se reconoce la psicología, la importancia de la psicología socialmente, como un avance social, ¿no? Cuando la pregunta que tenemos que hacernos es, ¿cuál es la función que está cumpliendo hoy la psicología o las prácticas psicológicas en plural, no? Y cómo ciertos grados, ciertas formalizaciones como la esto de este logro de institucionalización también responde a, eh, con qué se está interactuando, qué está produciendo en el día de hoy, ¿no? Que es un poco el énfasis que hacíamos con la con esta imagen de que la genealogía tiene que ver con el presente, ¿no? Con esta, con poder dar cuenta de, eh, la actualidad y en este caso uno podría decir, bueno, ¿cuál es el papel que cumplen las prácticas psicológicas socialmente? Su legitimación, eh, su proliferación en diferentes formatos, ¿no? Eh, y eso, bueno, son cosas que abriendo en el curso, pero, eh, hay muchos contenidos psicológicos que aparecen en los reels o en el scrolleo, cuando uno hace el scroll, eh, donde aparecen videos donde aplicaciones, eh, pensadas de lo psicológico, ¿no? Y tiene que ver también con con esa esta psicologización de la sociedad que vimos abriendo más adelante en el curso, ¿no?

¿Qué dice el chat? ¿Qué dice la barra? El chat está un poco entreverado porque hay conversaciones que no puedo seguir del todo. Eh, hay una pregunta que quedó por atrás que le preguntaban a Cecilia qué quería decir con el determinismo que cuando fue la intervención que tuvo Cecilia en ese momento. Eh, que responder voces. Después nos piden si podemos volver a la última de apo. Esto es el último mensaje. La última de apo, eh, no sé si es la anterior de esta. La anterior a esta. Sujeto, saber y poder. A, aunque me busques, aunque me busques, se llama el usuario, la usuaria. En este caso, ¿es esa la diapositiva? No sabemos. Y bueno, capaz que paciencia y algo más que algo más del chat que usted hayan visto, Jorge, por ahí, ¿no? Bueno, perfecto.

Bueno, estamos viendo genealogía, eh, historia y estamos acá. No sé si queremos como repasar alguna alguna noción fundamental o hacer un subrayado sobre alguna de las cosas que hemos visto hasta ahora. Ahí capaz que, eh, ustedes que la están escuchando si les parece que haya algo que haya quedado por fuera, no me metí mucho con arqueología, por ejemplo, capaz que lo quieren. Va, Jorge, ahí sí. Eh, más que agregar, tal vez, eh, habiendo leído un poco el chat y alguna de las preguntas que que se estaban dando y tratar de unir un poco los contenidos de la de la clase pasada del streaming con estos. E nosotros cuando en este primer documento, digamos, en la primera clase presentamos, digamos, este, eh, diferentes formas de concebir la historia, los modos de historizar, digamos, sí, los modos de de hacer historia, eh, tratamos de presentar de manera muy sucinta, eh, diferentes escuelas historiográficas que plantaban sus principios, sus sus, eh, modalidades, sus metodologías, a qué le prestaban atención básicamente. Y esas formalizaciones de hacer historia, eh, a lo largo de la modernidad, en gran medida y tratando de alinearse a, eh, los ideales de cientificidad, fueron construyendo perspectivas, ¿no? En ese sentido, nuestro interés es ir componiendo y construyendo, eh, una perspectiva en el campo de la historia, específicamente de la historia de la psicología, que va a tomar justamente sus procedencias, van a ser [resoplido] eh, estos estudios nietzscheanos sobre genealogía, eh, reafirmando la búsqueda de las procedencias y no del origen, [carraspeo] es decir, un inicio disperso de aquellos acontecimientos que van a emerger para ser justamente.

el objeto de la historia. En ese sentido, esa dispersión de diferentes causalidades que van a formar parte, digamos, de las condiciones de producción, como las denomina Foucault, ¿sí? Van a ser aquello que determina o de alguna manera promueva que algo emerja como un acontecimiento a ser estudiado, ¿no? Un problema, un problema a ser estudiado. En ese sentido, esa búsqueda de procedencias, esa dispersión de causas que tratamos de ubicar en nuestra concepción de la historia de la disciplina, tiene que ver con buscar justamente diferentes raíces de esto que llamamos hoy en día como las prácticas psicológicas. Como bien dijo Gonzalo, no es una esencia o una sustancia en sí misma, sino es una existencia dispersa de diferentes modos de llevar adelante la psicología en ámbitos muy diversos y heterogéneos, que de alguna manera tratamos de distanciarnos de una idea unificada, sustancial de esa disciplina.

Sí. Para mostrar justamente las diferencias y en esas diferencias ir adentrándonos en las relaciones que de alguna manera van manteniendo con actores, intereses, poderes, ¿sí? Las relaciones en las cuales se inscribe el saber psicológico para devenir, digamos, como una herramienta en determinado ámbito, para convertirse en una herramienta a ser utilizada en determinado ámbito, que se vuelva un saber legitimado, necesario para resolver un problema. Por ejemplo, en la escuela, en un hospital, etcétera. Y por qué ese instrumento y no otros o otras formas de concebir justamente los problemas psicológicos, porque un énfasis sobre la interioridad humana y no sobre las relaciones sociales, por ejemplo, ¿no? Ese tipo de cuestiones queremos avanzar sobre ese tipo de problemáticas y justamente para avanzar sobre esas problemáticas y esos modos de entender la realidad, estamos proponiendo justamente esta perspectiva que se nutre de los desarrollos nichanos y focoltianos para pensar justamente esta perspectiva que es un modo de ver la historia que es la genealogía. Sí, eso como síntesis para tratar de unir estas dos encuentros y también un poco lo que nos dice este documento número uno.

Sí, yo quería agregar esto que dice Jorge, algo que es de importancia que tiene la noción de acontecimiento en este campo genealógico, ¿no? Estamos acostumbrados a la historia de sus hechos históricos, ¿no? Esa contestación de hechos que efectivamente ocurrieron. Y esta perspectiva genealógica, que es antimetafísica, que es antiesencialista, no va a dar por dado la existencia del hecho en sí mismo, de la cosa en sí, sino que va a remitir precisamente a esas relaciones que hicieron posible la emergencia de algo, ¿no? Y ahí el acontecimiento, en esta perspectiva, no es lo que pasó, sino lo que permitió que eso pasara, ¿no? Ese juego de fuerzas, esa diferencia de fuerzas, ese campo de gramación que permite la emergencia y el cambio de relaciones también de poder, ¿no? Es también el momento en que un contrapoder emerge o un poder pierde, se debilita o pierde fuerza y produce un cambio, ¿no? Y esa imagen, el acontecimiento tiene que ver precisamente con ese campo de relaciones que va a permitir la emergencia de ciertos procesos, ¿no?

Sí, me parece que es un cambio, es una noción importante, relevante, porque nuestra historia, la manera que estamos pensando la historia no está centrada en el hecho histórico y su causalidad y sus determinantes, sino en poder dar cuenta de la dispersión de diferentes acontecimientos que posibilitan la emergencia de las prácticas psicológicas. Incluso, capaz voy a poner un ejemplo un poco polémico, pero pensando, por ejemplo, en líneas interpretativas históricas de cómo llegamos y se produce el surgimiento del capitalismo en nuestras vidas, ¿no? Solo podríamos tener distintas lecturas que en algunos casos también son progresivas. Tanto de una lectura más afín a la instalación del capitalismo, donde hay planteos que promueven esta es la mejor forma social que se ha desarrollado en esta línea progresiva. Uno se quiere tomar a Hegel, es como que el momento social histórico es el momento donde el espíritu ha logrado su mayor estado de conocimiento. O si quiere otra línea progresiva es bueno, la lectura de la historia es la historia de la lucha de clases. La constitución del capitalismo se entiende a partir del surgimiento de una lucha entre una nueva clase, la burguesía, y la aparición de otra clase, el proletariado. En una historia también progresiva que va a terminar en otro tipo de sociedad donde no existan las clases.

También podemos introducir otras miradas y otras perspectivas, decir, "Bueno, hay una serie de sucesos totalmente aleatorios que se fueron conjugando para que el capitalismo se instalara." Por ejemplo, el capitalismo está asociado fuertemente con una producción de subjetividad respaldada sobre una mirada religiosa del protestantismo, ¿no? Donde en realidad hay un cambio de mentalidad, un cambio de subjetividad, donde la riqueza pasa a ocupar otro lugar. En el cristianismo tradicionalmente la riqueza se mira con malos ojos, es más difícil que un rico pase por el ojo de una aguja que un camello. A una mirada protestante, la riqueza es la expresión material de los dones que Dios nos ha dado. Si esto se conecta con otro evento, que es un rey de un imperio que quiere divorciarse, Enrique VIII, no Enrique V, Quinto, quinto. Su primera mujer no le da los hijos que él pretende, el hijo varón que quiere tener. Y lo que quiere es divorciarse. Se conecta con una nueva ruptura de la iglesia que está surgiendo con Lutero y esa posibilidad de crear otro tipo de iglesia que además se produce a partir de otro invento que no estaba conectado inicialmente, que es el de la imprenta, que permite que, por ejemplo, el libro más vendido a nivel mundial, más editado a nivel mundial sea la Biblia. Y eso permite que por primera vez en la historia todos aquellos quienes leían pudieran acceder directamente a la lectura de los evangelios y empezaran a surgir voces donde dijeran, "Yo no necesito intermediarios que intervengan entre mi entendimiento de las lecturas y la palabra de Dios."

Cosas inconexas. Alguien inventa una imprenta que permite editar libros a una escala nunca antes vista. Eso permite acceder a poder leer la Biblia. Eso genera una ruptura a nivel de la iglesia y eso se conecta con un rey que se quiere divorciar, pero que no es cualquier rey, es el rey del imperio más importante del momento en esa historia de ese momento histórico del mundo, donde crea a partir de estas posibilidades de poder pensar otro tipo de iglesia que no fuera la católica, crea la Iglesia de Inglaterra y él se nombra como el cabeza de la iglesia anglicana. Eso no fue algo que estuviera pensado, planificado. Fueron fueron esto que planteamos, alguien preguntaba por sumarlo de la exterioridad. Son estas condiciones de posibilidad, las condiciones de posibilidad. Esta posibilidad de poder acceder a una Biblia de forma masiva es lo que permite, lo que genera condiciones de posibilidad para que gente que empieza a leer las escrituras por sus propios medios y no mediada por la lectura de un sacerdote o el nivel institucional, empieza a decir, "Ah, pero yo tengo otra lectura de estas escrituras y empieza a pensar, 'No, pero yo quisiera otro tipo de institución porque entiendo esto de otra forma a lo que se me está diciendo.'" La imprenta generó condiciones de posibilidad para poder hacer esa ruptura y a su vez esa ruptura genera condiciones de posibilidad de instalar obligatoriamente una perspectiva, una nueva mirada religiosa institucionalmente en el principal imperio a escala planetaria del momento, que luego eso es trasladado, por ejemplo, a los Estados Unidos, a lo que luego se constituyó como los Estados Unidos. Y además, entre otras cosas, genera, y yo siempre pongo el mismo ejemplo, parece que es ilustrativo, que en 1605 un católico llene, o varios católicos, el palacio de las leyes de Inglaterra para matar al rey. El rey ya no es más el representante de Dios en la tierra, ya no es más Dios en la tierra. No se puede matar a Dios. Matar a Dios es una herejía. Por primera vez en la historia, o no por primera vez, pero es el tercer intento. En realidad, se quiere atentar contra el rey, se quiere matar a un ser humano que ocupa el cargo de rey. Entonces uno podría plantear, bueno, ¿por qué se intercapitalismo? Y porque se empiezan a generar esas condiciones de posibilidad de que algunos factores que sostienen esa nueva forma de relacionamiento económico, político y social se pueda profundizar y ampliar. De eso hablamos cuando hablamos también de exterioridad.

Esto también tratamos de pensarlo vinculado a la psicología. Hay una pregunta en el chat en torno a qué es la genealogía. Es como que obviamente vamos a seguir dándole vuelta a esto y podemos sintetizarla con esta imagen de no se trata de buscar la verdad en la historia, sino hacer la historia de las verdades, ¿no? Que es un poco de cómo surgen las verdades, que es algo de lo que venimos también conversando. Y ahí puedo asumir el error. Te corregí mal porque sí era Enrique VIII. Sí, que acá lo comentaron también en el chat. Pero claro, lo importante es esto, es una historia sin verdad de fondo, ¿no? Una verdad esencial, ¿no? No es que no negamos la verdad, es en todo caso hay condiciones de producción de la verdad, hay regímenes de verdad, como va a llamarle posteriormente Foucault. Precisamente lo que se trata es entender cuáles son esas condiciones, esa exterioridad que permitió la emergencia de esas verdades y cómo esas verdades fueron operando y siguen operando en la actualidad, ¿no? Y esto que traía Gabriel ahora con el ejemplo del azaroso, de lo disruptivo, del disparate, como le dice Foucault en un momento, y que ejemplificó también con esta imagen de instalación del capitalismo, ¿no? Que pensamos como un proceso de todo nada. También lo podemos trasladar al campo de lo psicológico, ¿no? Que es lo que vamos a hacer de aquí más en el curso, ¿no? Tratar de demostrar esos azares, esas dispersiones, esas prácticas que se fueron conectando, esos encuentros inusitados que produjeron cosas nuevas que no estaban previstas y que fueron como instituyendo el campo de lo psicológico, ¿no?

Estamos 12:20 horas. No sé si tienen comentarios en la parte del equipo de atrás, si hay alguna pregunta particular en el chat que quieran hacer ahora. Equipo atrás. El equipo de atrás, el backstage, ¿no? Claro, el backstage. No estaba pensando, escuchaba un ejemplo y me acordé del libro de Picos de Cartografía de una Psicología Crítica Alternativa, que me parece interesante porque, por ejemplo, uno podría tener una historia de Juan Carlos Carrasco como nuestro Vascís o como uno de los pioneros de la psicología universitaria. Y sin embargo, en el libro de Picos, uno, a partir de ir conociendo las condiciones de posibilidad de Juan Carlos Carrasco, también va entendiendo algunos movimientos, algunos aprendizajes, inclusive esto de AR nace enfrente, por ejemplo, del Hospital Vilardebó, nuestro hospital psiquiátrico por ahora. Entonces, hay algo ahí de su práctica o de su empatía, vamos a decirlo, en términos actuales, que hablan también de una sensibilidad que luego él va desarrollando. Y evidentemente, en el Uruguay de ese momento, empieza medicina y después va a colaborar en el proceso fundacional de la psicología dentro de la universidad o por lo menos la formación dentro de la universidad. Me parece que hay algo también que primero, no se pongan ansiosos, no es un concepto que vayan a aprender o a repetir. Si van a repetir, repitan lo que Gabriel les dijo, que la genealogía es una papa, que capaz que es más certero que otras cosas. Pero me parece interesante que también se pongan a leer algunas narraciones y puedan ver las diferencias entre una historia mucho más lineal, continua, con un héroe o con un final exitoso que va a tratar de demostrar algo a partir de un hecho histórico, y una genealogía o una cartografía que podría ser una metodología que deviene, donde uno despacito va intentando esto que decía Gonzalo, que es entender cómo pasó y el hoy a partir de esas preguntas y no tanto dar cuenta de un hecho concreto y a partir de ese hecho entonces la vida tiene otros sentidos, ¿no? Pero me quedé como resonando eso. En la biblioteca está y seguramente, no sé si está en PDF, ya lo podríamos pasar. Ah, está. Bueno, buscan ahí, lo subimos a Eva entonces si está.

Sí, tal vez para ahora, a partir de lo que decía Cecilia y para tratar de no sé si aportar al esclarecimiento de qué es genealogía o cómo poder entender esta perspectiva. Me acordé de un poema de Bertolt Brecht que se llama "Preguntas de un obrero que lee", que se las voy a leer acá. Se llama "Preguntas de un obrero que lee" de Bertolt Brecht. Bueno, dramaturgo, ¿no? Tenía una relación bastante interesante con Walter Benjamin, que era también un filósofo que se dedicó también a pensar la historia. Bueno, no me quiero derivar, me voy por ahí. Dice este autor: "¿Quién construyó Tebas, la de las siete puertas? En los libros aparecen los nombres de los reyes. ¿Arrastraron los reyes los bloques de piedra? ¿Y Babilonia, destruida tantas veces, quién la volvió siempre a construir? ¿En qué casas de la dorada Lima vivían los constructores? ¿A dónde fueron los albañiles la noche en que fue terminada la muralla china? La gran Roma está llena de arcos de triunfo. ¿Quién los eligió? ¿Sobre quiénes triunfaron los Césares? ¿Es que Bizancio, la tan cantada, solo tenía palacios para sus habitantes? Hasta en la legendaria Atlántida, la noche en que el mar se la tragaba, los que se hundían gritaban llamando a sus esclavos. El joven Alejandro conquistó la India. Él solo. César derrotó a los galos. No llevaba ni siquiera un cocinero. Felipe de España lloró cuando su flota fue hundida. No lloró nadie más. Federico II en la guerra de los Siete Años. ¿Quién venció además de él? Cada página una victoria. ¿Quién cocinó el banquete de la victoria? Cada diez años un gran hombre. ¿Quién pagó los gastos? Tantas historias, tantas preguntas." De Bertolt Brecht. Esto para dar una imagen y un acercamiento a esas modalidades de hacer historia.

Volvemos a la gastronomía. ¿Quién le daba de comer a que traía la vez pasada? Jorge, después nos piden repasar bien el epísteme, una pregunta que surgió ahí que pedían un poco más de explicación en torno al epísteme. Y también sobre la materialidad en Foucault, que lo queían que lo leyeran como pregunta en las clases. Sí, capaz que este tipo de planteos lo que vamos a hacer, como dice Cecilia, acá atrás, no sé si la escuchan cuando hablan sin micrófono, no se escucha, que ese tipo de dudas, consultas se pueden ser trabajadas en los espacios presenciales también y obviamente en el espacio del foro, si para que aquellas personas que no asistan a las clases presenciales o virtuales por Zoom y que son esos espacios también para poder profundizar este tipo de planteos. Sí, sí. Y capaz que hay incluso igual podemos adelantar algo o repetir algo de estas preguntas en relación a esta idea de epísteme, que puede haber como una confusión con esta asociación con el tema de la epistemología. Cuando Foucault habla de epísteme, él habla, por ejemplo, de las relaciones que construyen esas epistemologías, o sea, cuáles son esas relaciones de poder y de saber que permiten que se construyan esas epistemologías. Cuando se construye una epistemología, por ejemplo, de corte positivista, que hace énfasis en el método científico, en esta idea de la objetividad, bueno, ¿cuáles son las relaciones, las redes de poder y las redes de saber que están operando y que permiten y que generan las condiciones para que esa epistemología se instale y predomine? Entonces es como una lectura no tanto de la epistemología como tal, sino de cómo se construye esa relación de saber y de legitimación de ese saber en un momento histórico. Muy bien.

Y bueno, estamos ahí, ¿no? Formalmente quedan 10 minutos, pero podemos cortar cuando lo consideremos. Podíamos, íbamos a pasar a Wagner. Íbamos a pasar a Wagner. Iba a haber un corte que no hicimos en este momento. [risas] Fue el corte. Nos gusta mucho el tema de la inclusión de la música y lo visual. YouTube tiene algunos problemitas de copyright en ese sentido. Pero bueno, y vamos a pasar a Barnet por ese amor-odio, ¿no? Que tenía Nietzsche por ese compositor en algún momento tan idolatrado y luego tan denostado. Alonich con esa pasión de todo o nada. Capaz que prometemos para la próxima clase hacer el corte, por lo menos para descansar 5 minutos. Sí. Y otra cosa más, preguntaban si la semana que viene va a haber clases. No va a haber clase la semana que viene. Estamos en una semana, la Semana Santa, la Semana de Turismo, la Semana de Cerveza, la famosa semana esa, nómbrenla como quieran. Y así que no nos reencontramos obviamente el jueves en las clases presenciales y las clases virtuales. Y después, el lunes después de turismo, en la clase presencial de Gabriel y Carolina, y el martes en la clase de Lulio Paul. Y el miércoles después de turismo, estamos nuevamente acá para continuar con, en este caso, va a ser el poder en Foucault. Sí, vamos a empezar a introducir el capítulo dos del dossier, que va a ser la clase "Defender la sociedad", la undécima lección, la última, la clase del 17 de marzo de 1975. Recordar, y vamos a recordar nuevamente, me dice acá Vero, que está acá, que este lunes, este viernes, perdón, a las 13:30 tenemos la otra clase, este espacio también de consultas, de ampliación de los contenidos del curso. Así que por acá sería todo, ¿no? Sí. Y bueno, nos despedimos y muchas gracias por los comentarios, por la participación. Suscríbanse, denle like, campanita para más notificaciones y seguimos acá alimentando este dispositivo. Iremos viendo cómo. Bueno, así que muchas gracias. Nos vemos. Nos vemos. [música]