Transcription
Anatomía de la piel. Este tema es de alta relevancia para quienes realizamos tratamientos estéticos, así que espero que te sirva mucho esta información.
Esos son algunos datos generales acerca de la piel. La piel es un órgano y es el órgano más grande del cuerpo. Lo cubre completamente y lo protege del calor, de la luz, de las lesiones y de las infecciones. Va a regular la temperatura del cuerpo. Además, impide la pérdida de agua y el ingreso de las bacterias y de otros microorganismos en todo el cuerpo.
Varían las características de la piel, como el grosor, el color y su textura. Por ejemplo, en la cabeza hay más folículos capilares que en cualquier otro lugar, y en las plantas de los pies no contiene ninguno. El espesor de la piel en la mayor parte del cuerpo es de 0.1 mm aproximadamente. En algunas zonas puede ser más delgada, por ejemplo, en el área que rodea los ojos, aproximadamente 0.05 mm, y en las plantas de los pies, más gruesa, entre 1 y 5 mm.
La piel tiene varias capas y cada una tiene funciones específicas. Estas capas son la epidermis, dermis y la grasa subcutánea o hipodermis.
La epidermis es la capa más externa de la piel. Es la que nosotros podemos ver y tocar. Esta capa nos va a proteger contra las toxinas, las bacterias y la pérdida de líquido. En esta capa hay células muertas que se van desprendiendo constantemente de forma natural, y a ese proceso le llamamos queratina. En la epidermis, las células de la capa córnea se unen entre sí por medio de lípidos epidérmicos. Estos lípidos son esenciales para la piel y cuando faltan, la piel puede notarse seca, tirante y áspera.
En la epidermis vamos a encontrar tres tipos de células: las escamosas, las basales y los melanocitos. Aquí es importante que sepas que los melanocitos, que son los que le dan el color a la piel, se encuentran en la epidermis. Las subcapas, hablando de la masa interna a la masa externa, van a empezar por la basal, la granular, la lúcida, la capa córnea, donde ya están todas las células aplanadas y se van desprendiendo naturalmente. En esta imagen se puede ver claramente cómo empiezan las capas a aplanarse hasta llegar a la capa córnea. Por eso es de suma importancia que cuando estamos realizando un tratamiento estético, hagamos previamente una limpieza facial y una exfoliación para llegar así a una capa más profunda y no se quede en la capa superficial, que es de células muertas.
La dermis es la capa intermedia de la piel y va a contener vasos sanguíneos, vasos linfáticos, folículos capilares, glándulas sudoríparas, fibroblastos, nervios, glándulas sebáceas. Aquí también encontramos el colágeno, que es lo que va a mantener unida la dermis. Esa es la capa que queremos estimular para producir más colágeno y más elastina en tratamientos de rejuvenecimiento. Los componentes de esta capa son las células como las células de Langerhans, los mastocitos, los linfocitos y los fibroblastos, también las fibras de colágeno y las fibras de elastina.
La dermis cuenta con dos subcapas: la capa inferior o estrato reticular y la capa superior o estrato papilar. Es importante mencionar que las glándulas sebáceas en esta capa van a producir un sebo o aceite que va a salir a la superficie de la piel, y las glándulas sudoríparas van a liberar agua y ácido láctico también en la superficie de la piel, lo que va a formar una película que se llama película hidrolipídica. Esta película hidrolipídica es ácida, también se va a llamar manto ácido protector. Como dije anteriormente, esta película va a contener ácido láctico y también sebo, pero además puede tener aminoácidos del sudor y factores hidratantes.
Aquí podemos ver cómo la barrera en una piel normal está equilibrada entre el agua y el sebo, y en la otra imagen, donde se representa la piel grasa, vamos a ver cómo hay una mayor producción de sebo y está alterada la glándula sebácea. Entonces, en la parte superficial vamos a tener mayor producción de grasita y menor producción de agua. Entonces, para nosotros como profesionales de la estética, va a ser de suma importancia mantener o regresar a su balance. Esta capa, su pH va a ser entre 5.4 y 5.9, o sea, ligeramente ácida. Mantener este nivel de pH va a ser ideal para la piel. Así se van a producir microorganismos que son beneficiosos y vamos a poder también destruir microorganismos nocivos. Se van a producir también lípidos epidérmicos, enzimas que van a favorecer la descamación y la capa córnea se va a poder reparar a sí misma cuando esté dañada.
En esta gráfica podemos ver cómo la piel que está protegida es la que está en un pH ligeramente ácido, como habíamos comentado, y que si tiene tendencia al acné es porque está en un lado ácido, y si tiene tendencia a estar reseca y envejecida es porque está en un lado alcalino. Como dije antes, siempre los tratamientos cosmetológicos vamos a tratar de llevarlo al nivel ideal.
Y vamos a hablar de la última capa que es la hipodermis o subcutis. Esta es la capa más interna de la piel y va a servir como un tipo de almohadilla y aislante del cuerpo. Se va a componer de células adiposas o adipocitos, que son las células que guardan la grasa, algunas fibras especiales de colágeno y vasos sanguíneos.
Ya hablamos de la piel y sus capas. Ahora vamos a hablar de la piel en general. Algunas de sus funciones son que es esencial para la salud y el bienestar, porque va a actuar como una barrera entre el mundo externo y el interior del cuerpo, y va a ser una defensa frente al frío, al calor, a la pérdida de agua y a la radiación solar.
Entonces, la piel, que va a ser esta capa externa de la que estamos hablando, va a contener factores hidratantes naturales que van a captar el agua y van a tratar de mantener la elasticidad, la firmeza y la flexibilidad de toda la piel. Si estos factores, por alguna cuestión, se desgastan, la piel va a perder humedad y entonces se va a volver áspera, seca y propensa a agrietarse. Esas alteraciones en la hidratación pueden provocar que la piel se dañe o sufra lesiones.
Cuando la piel se está exponiendo regularmente a los rayos UV, va a aumentar la secreción de melanina, que si recordamos, es la sustancia que produce el color en la piel. Entonces, esta piel que está siendo agredida por la radiación se va a hiperpigmentar para protegerse. Como barrera protectora, también va a protegernos de presión, de golpes y abrasión, y así las células de grasa van a actuar como un amortiguador de los golpes. En algunas ocasiones, cuando la piel está expuesta a ciertos estímulos externos, la capa córnea se va a empezar a engrosar. Por ejemplo, se pueden formar callosidades en las manos y los pies cuando están expuestos continuamente a una fricción.
La piel también nos va a defender de sustancias químicas y de algunos microorganismos como bacterias y hongos. Cualquier cosa que supere esta primer línea de defensa, que es la capa córnea, va a activar el sistema inmunitario de la piel.
La piel sana y carente de problemas es de color uniforme, textura lisa, bien hidratada y adecuadamente sensible a tacto, a la presión y la temperatura. Pero cuando se altera, vamos a tener una pérdida de humedad y de elasticidad, y la piel se va a ver reseca, áspera, agrietada y flácida, además de ser más sensible al sol y a los cambios de temperatura y propensa a infecciones.
Si la piel sufre un daño, va a haber un proceso de curación de la piel. Ese proceso va a tener varias etapas y vamos a empezar por la reparación. La piel va a tener diferentes mecanismos de regeneración y de reparación. La lesión que queda en la parte superior de la piel se conoce como erosión y se puede curar sin producir una cicatriz. Si la lesión es más profunda, entra la dermis y afecta la membrana basal, por ejemplo, una úlcera, se puede producir una cicatriz.
La segunda etapa es la regeneración. Aquí es donde ocurre la curación de las heridas. Aquí vamos a tener varias etapas consecutivas. La sangre y el coágulo va a formar una superficie dura a la que le llamamos costra. Las células muertas y las células dañadas van a ser desintegradas por enzimas. Va a haber líquido linfático fluyendo hacia la herida para protegerla de bacterias nocivas y, por último, el proceso de epitelización, donde van a surgir nuevas células.
Para concluir, vamos a hablar de los anexos cutáneos. El primero es el pelo, que es una estructura queratinizada en casi toda la superficie de la piel, excepto en las palmas de las manos, en las plantas de los pies, los labios, pezones y en las partes genitales interiores. Otra estructura son las glándulas sebáceas. Esas glándulas, como ya lo platicamos, van a producir lípidos que van a ayudar a mantener el manto hidrolipídico de la piel. Se encuentran localizadas en toda la piel, excepto en las palmas de las manos y en las plantas de los pies. Las glándulas sudoríparas, que se van a dividir en dos: en las ecrinas, que van a controlar la temperatura y se encuentran en todo el cuerpo, hay mayor cantidad en las palmas de las manos y en las plantas de los pies, y son responsables del sudor; y las apocrinas, que tienen funciones odoríferas, producen secreciones que se contaminan fácilmente con bacterias y producen un olor corporal. Las uñas son estructuras formadas por queratina y son protección para los dedos.