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Día 1: II. Análisis conceptual del Racismo
II.1. EL MODELO DE FRANZ FANON CON APORTES DE BOAVENTURA DE SOUZA SANTOS
Vamos a pasar ahora a la discusión conceptual del racismo. Aquí me voy a basar en Fanon y voy a traer aportaciones de Boaventura de Sousa Santos a la conversación. Esta mañana hicimos la narrativa histórica de cuáles son los momentos en los que surge esta cuestión del racismo, en qué momento histórico, cómo se da esto. Más o menos de una manera muy rápida vimos esta mañana a través de esta narrativa histórica cómo el racismo no es eterno, surge en un momento histórico dado.
Pero ahora en lo que quería era concentrarme en ¿Qué es el racismo? Y en la definición fanoniana de Frantz Fanon del racismo, me parece que hace una aportación enorme. En primer lugar, déjenme aclarar que el racismo, racismo no es… hay una serie de nociones del racismo que son problemáticas. Una es pensar que el racismo es un prejuicio, un prejuicio de una gente sobre otra gente. Ese es uno de los argumentos clásicos y claro, cuando se plantea el racismo de esta manera, por ejemplo en los Estados Unidos, que es gente prejuiciada o gente extremista que cree en estas cosas, usualmente se señala al Ku Klux Klan, clan, no sé si ustedes han oído del Ku Klux Klan, que son supremacistas blancos organizados que históricamente han linchado negros en el sur de Estados Unidos, etc. Y siempre se pone como este grupo extremista de gente media rara, media loca que están haciendo este tipo de cosas, tienen estos prejuicios. En el caso de Europa se habla de Nazis o neonazis como la gente que son racistas y extremistas. Entonces se reduce el racismo a un problema de un prejuicio de gente prejuiciada con estereotipos, etc. Y de esa manera la norma de la sociedad se mantiene como una norma que ha superado el racismo, se pone el tema del racismo en grupos extremistas.
Lo otro que se plantea es el racismo como una cuestión individual, que son individuos que tienen este comportamiento, que se comportan de esta manera y usualmente terminan en lo mismo de plantear el racismo como una cuestión que es de grupos extremistas, pero la sociedad en sí no es racista, la sociedad ha superado esto, se trata de grupos extremistas que se comportan de esta manera. Lo que plantean todos los teóricos del racismo, y en eso hay un consenso, es que el racismo es siempre institucional. Es decir, no hay racismo sin instituciones sociales ejerciendo racismo sobre poblaciones. Porque yo puedo tener un prejuicio en mi cabeza sobre un grupo social, si no hay instituciones que lleven a cabo y creen un efecto social de ese prejuicio que tengo en mi cabeza, se traduzca en discriminación en mercados laborales, discriminación en acceso a recursos para la educación, discriminación en acceso al espacio universitario o segregación racial en el espacio urbano, segregación territorial o residencial, si no se traduce en algo concreto con un efecto social, entonces es simplemente como una cosa que se me queda aquí en mi cabeza. Para que haya racismo tiene que haber esa combinación del estereotipo o el prejuicio junto con una institucionalidad que lo va a implementar y va a crear el efecto social. De lo contrario, es un simple prejuicio en la cabeza de uno y no tiene ningún efecto sobre nadie.
Por eso que esa idea del racismo anti-blanco es una idea problemática. Porque si la jerarquía de poder racial históricamente se han construido sobre la noción sobre lo blanco superior sobre lo otro, puede haber grupos inferiorizados, racializados de origen afro, indígena, islámico, de origen de lo que sea, que tengan un estereotipo sobre el blanco, pero ellos no tienen el poder social de que los blancos sean segregados racialmente o de que los blancos pierdan empleo en el mercado de trabajo y queden marginados en el mercado de trabajo o queden segregados sin acceso a oportunidades de educación, etc. Entonces eso es un prejuicio en la cabeza de esa población, pero no constituye el racismo porque no tienen ningún efecto social. Por eso es que la idea del racismo anti-blanco es una idea muy racista porque invierte la realidad de las relaciones sociales y pone el acento del problema en el otro lado. Por ejemplo, ahora mismo Julia Boutella (?) la líder de los indígenas de la república en Francia está siendo acusada en los tribunales franceses de racista anti-blanco. Y entonces una de las militantes más importantes del racismo en Francia hoy es acusada de racista anti-blanco. Cuando realmente, ¿qué queremos decir con racismo anti-blanco? Es un grupo de extrema derecha, racista de extrema derecha francés que pone el caso en la corte. Y lo lindo es ver cómo entonces la corte acepta las premisas del discurso de extrema derecha y lleva el caso adelante. Todavía el caso no ha finalizado, pero está siendo visto en la corte en Toulon, en Francia.
Pongo esto de ejemplo porque esto es una cosa muy común que se oye en los discursos. En la lucha anti-racista siempre la respuesta es: ustedes son racistas anti-blancos, ustedes son racistas anti-europeos, esto y lo otro. Cuando realmente la realidad es que la mayoría de las ocasiones estos grupos, en su gran mayoría, no tienen estereotipos negativos sobre esas poblaciones porque en todo caso lo que ha habido es una historia donde los blancos, las personas de origen europeo tienen una identidad que ha sido exageradamente considerada mejor o superior a la de los demás y por tanto en todo caso lo que ha habido es interiorización de inferioridad de los propios sujetos y de mirar siempre al blanco europeo con admiración. En todo caso, eso es lo más que pasa. Ahora, no quiere decir que no haya gente con estereotipos, etc. en esos grupos, que también lo hay, eso es minoritario, es lo que prevalece pero lo hay. Pero eso no quiere decir que eso sea racismo porque no tiene ningún poder social ni institucional de crear un efecto negativo sobre las poblaciones blancas a nivel social. Por tanto, el racismo es siempre institucional, no puede haber racismo sin instituciones que lo lleven a cabo.
Entonces el racismo de estado, el racismo anti-racista de estado, porque tenemos estados que se declaran anti-racistas pero que en sus políticas, en sus prácticas discriminan contra poblaciones que son consideradas no occidentales, no blancas o no europeas o no de origen europeo, porque aquí estoy hablando del euro-costarricense, estoy hablando del euro-mexicano, etc. Entonces la estructura del racismo para Fanon es una estructura de superioridad – inferioridad sobre la línea de lo humano. Lo que plantea Fanon es que la estructura del racismo es una institución de poder, jerarquía de poder global que atraviesa todas las relaciones sociales, incluyendo a la economía política, donde se clasifica a unos grupos sociales de superiores y otros inferiores sobre la línea de lo humano. Fanon añade aquí: superior es igual a humano. Inferior es igual a sub-humano o no humano. Es importante esta distinción porque tiene que ver con el divide y vencerás. Los grupos hegemónicos ejercen como parte de la colonialidad una división entre los grupos inferiorizados haciéndoles a algunos creer que están más cerca de lo blanco que de lo indígena o lo negro. Entonces estos, a pesar de que no son vistos como humanos sobre este grupo, les hacen creer que están más cerca de aquí que de acá y crean una división entre los grupos que son inferiorizados en la sociedad. Por eso la categoría de sub-humano o no humano es importante aquí porque ambas son categorías de inferiorización debajo de la línea de lo humano, pero establece una jerarquía ahí entre unos y otros para ponerlos a pelear entre ellos. Por eso, estos como son considerados con ciertos privilegios sobre estos, entonces le dan la espalda a estos y piensan que están más cercanos o que forman parte de estos, a pesar de que los de aquí no los ven como parte de ellos.
Aquí Fanon añade una noción que dice: Superior = humano = zona del ser. Inferior = sub-humano, no humano = Zona del no ser. Esto de la zona del ser y no ser ha sido desarrollado por los filósofos fanonianos caribeños como Nelson Maldonado Torres, Sylvia Winter, Lewis Gordon, Bayen Henry y otros que han desarrollado este tipo de concepción fanoniana a nivel filosófico. Lo que yo estoy tratando de hacer aquí es traducirlo en el plano de lo social. Ellos leen a Fanon de manera transdisciplinaria pero hacen más énfasis en el aspecto filosófico. Yo leo a Fanon también de manera transdisciplinaria pero hago más énfasis en el aspecto social y lo que estoy tratando de hacer aquí es. Esto de Zona de ser significa: que todas las formas de existencia, de vida, de pensar, de rezar, espiritual, todas las formas de existencia social en toda su amplitud en esta zona, a estos seres se les considera como humanos. Por tanto, su existencia social, sus formas de vida, sus formas epistémicas, sus formas espirituales, sus formas de ser, son reconocidas como humanas. Zonas del no ser significa que estos seres de aquí, por ser inferiorizados debajo de la línea de lo humano, sus formas de vivir, existir, pensar, sus formas espirituales etc. Son consideradas inferiores, como no humanas o sub-humanas, debajo de la línea de lo humano sobre esta zona. Tenemos la zona del ser y la zona del no ser.
Fanon lo que dice es que “no es que yo piense que el mundo es así”, es que yo estoy describiendo una realidad de cómo el sistema funciona clasificando a la gente de manera maniquea. Y aquí es dónde empezamos a complicar el asunto. Aquí en esta zona, lo mismo que esta zona, no son zonas homogéneas, aquí hay una heterogeneidad de sujetos y acá hay otra heterogeneidad de sujetos. En esta zona, hay opresión, una dialéctica del “Yo y el Otro” que es la dialéctica hegeliana de reconocimiento, donde hay un Yo y Otro. Fanon va a decir, en esta zona, como la humanidad de esta gente es reconocida, hay un reconocimiento de este “Yo” sobre este “Otro”. Este Otro, esta es una zona heterogénea, porque este Otro es un oprimido en términos de clase, en términos de género, en términos de sexual, en términos de puede haber incluso hasta opresiones nacionales, hasta opresiones religiosas. Lo que es común a esta zona es que todos viven, sea el opresor: este es el “Yo” imperial, patriarcal, masculino, élite, capitalista, etc. Este Yo. Y estos Otros son los oprimidos dentro de la zona del ser que están oprimidos en términos de clase, oprimidos en términos de género, sexualidad, nacionalidad, religión, etc. Todos ellos lo que viven en común es que viven privilegio racial. Viven privilegio racial porque la humanidad, este Otro a pesar de ser un oprimido, su humanidad es reconocida por este “Yo”, a pesar de que ahí hay contradicciones de clase, género, sexualidad etc. Ahí no hay opresión racial y por tanto, la humanidad de este Otro oprimido en la zona del ser, aquí hay Otro, pero es Otro en la zona del ser, la humanidad es reconocida y esto va a tener implicaciones muy importantes.
Acá también se viven todas estas opresiones, pero agravadas, agravadas, esta palabra subráyenla, agravadas por la opresión racial, porque lo que voy a tratar de decir es que acá también hay opresión de género, de sexualidad, de clase, pero es agravada la opresión aquí, porque todos aquí viven opresión racial. Acá se viven las mismas opresiones pero se vive privilegio racial. Como acá se vive opresión racial, estos sujetos oprimidos a través de estos ejes de poder, se agrava la opresión y voy a explicar esto de agravar en un segundo, se agrava por ser considerado por debajo de la línea de lo humano, por haber sido deshumanizado. Acá se considera su humanidad y por tanto se vive privilegio racial aun siendo un oprimido aquí. Esto tiene implicaciones porque aquí voy a añadir algo que dice Boaventura de Sosa Santos que es muy importante porque yo creo que complementa la perspectiva de Fanon, aunque Fanon menciona claramente cómo el sistema gestiona los conflictos en cada zona, aquí y acá. Yo creo que Boaventura acuña una concepción que nos ayuda a ver esto de una manera que me parece que es muy, muy compleja, es muy interesante y es que aquí tienes regulación y emancipación como los mecanismos usados por el sistema para administrar los conflictos en esta zona. Regulación significa: códigos de derechos que son reconocidos a los obreros, a las mujeres, a los gay, a los diferentes grupos, religiosos, etc. En esta zona, códigos de derechos humanos, derechos laborales, derechos de la mujer, derechos, etc. Formas de regulación se refiere a esos códigos de reconocimiento de derecho y emancipación, el discurso de emancipación que se reconoce en la zona del ser que no son reconocidos en la zona del no ser. Aquí, como la humanidad del Otro es reconocida, entonces se manejan discursos ilustrados de igualdad, de emancipación, la igualdad de la mujer, la igualdad de los obreros, la igualdad de la liberación, emancipación, etc. O sea que aquí el sistema regula los conflictos o los administra los conflictos con métodos como tendencia fundamentalmente pacíficos con momentos excepcionales de violencia. Ok, ¿me siguen? Con momentos excepcionales, no es que no hay nunca violencia aquí, si hay violencia también pero son momentos excepcionales, no como constante.
Mientras que en la zona del no ser, aquí el sistema administra los conflictos con violencia y con apropiación o desposesión. La violencia y la desposesión continúa con momentos excepcionales de regulación-emancipación, es decir, de paz. Cuando digo se agrava, es por los mecanismos y métodos que usa el sistema en esta zona. Aquí se agravan todas estas opresiones por el asunto de tipo racial. Vamos a poner un ejemplo. Vamos a empezar con el asunto norte-sur en la escala global. Si usted es un obrero en la Boeing Company o en la Airbus en el sur de Francia, en la Boeing Company en Seattle en los Estados Unidos y usted gana 150 USD o 150 Euros, ¿a la semana? ¿Al día? Tampoco, la hora. Si usted gana 150 euros o dólares la hora y usted trabaja 8 horas al día, usted es un proletario formalmente, usted está siendo explotado por este “Yo” de la compañía, formalmente usted está siendo explotado y usted tiene conflicto con ese “yo”, pero ese “Yo” reconoce la humanidad de este Otro oprimido. Por tanto, cuando este Otro se moviliza, sea para organizar un sindicato, sea para hacer una marcha, puede que terminen peleando en la corte, puede que terminen negociando y haciendo concesiones, pero lo importante es que cuando organiza un sindicato o una marcha, su vida no está en peligro. ¡Su vida no está en peligro!
Aquí usted tiene un oprimido en la zona del no ser en términos de clase, en una maquiladora que el 90% sabemos que son mujeres en las maquiladoras del sur global, y son mujeres no occidentales. Estas mujeres se ganan dos dólares ¿la hora? No, dos dólares al día, trabajan 14, 16 horas al día. Ahí las leyes laborales no entran, ahí el discurso emancipatorio no entra, y si estas mujeres tratan de organizar un sindicato o hacer una marcha, saben que se juegan la vida, porque saben que el sistema va a gestionar ese conflicto con violencia y apropiación. Eso cuando dije se agrava, estas opresiones de acá se agravan con la opresión racial. Esa es la materialidad a la cual estoy hablando. Hay un modo de dominación aquí que es muy diferente al modo de dominación de acá. En la zona del no ser, porque la humanidad son sujetos no reconocidos, entonces la violencia y la apropiación continua es el modo de dominación que se usa en esa zona. Ahí todo vale, ahí no hay códigos de derecho que te salven ni discursos emancipatorios que te salven, ahí es la violencia descarada.
Pongo ese ejemplo. Esto es Norte-Sur, pero la zona del ser y no ser para Fanon no está solamente en el Norte – Sur. Como dije esta mañana, hay un sur dentro del norte y hay un norte dentro del sur. Y ustedes pueden ver zonas del ser y no ser en Nueva York, en San Francisco, en Los Ángeles, y la puedes ver en Ciudad de México y la puedes ver en París y la puedes ver en Berlín y la puedes ver en San José, Costa Rica y en Bogotá, Colombia. Hay zonas de ser y no ser también en los espacios urbanos, hay zonas de ser y no ser en espacios regionales, de países. Hay zonas de no ser en Costa Rica y zonas de ser en Costa Rica. Cómo el estado gestiona conflictos y opera en ciertos lugares va a ser muy diferente el modo de dominación en ciertos espacios con respecto a otros. Lo mismo lo ves en Panamá, lo ves en Guatemala, lo ves en cualquier lugar dentro de este sistema mundo.
Entonces esta zona del ser y no ser plantea aquí una diferencias fundamentales en cómo se vive la opresión, la experiencia vivida, porque la experiencia vivida de este Otro de la zona del ser, hay Otro en la zona del ser, pero hay Otro en la zona del no ser, hay Otro no ser, o un ser Otro y un no ser Otro. Porque aquí hablamos mucho de otredad, pero nunca nos sentamos a pensar que no es lo mismo que no es lo mismo ser Otro aquí en esta zona que ser Otro acá. Lo mismo ocurre con el tema que hablamos esta mañana de género, de mujeres. Usted tiene aquí mujeres oprimidas por este “Yo”, pero que no viven opresión racial, viven privilegio racial y el conflicto se gestiona ahí por estos métodos, regulación emancipación como tendencia. Pero la experiencia de una mujer negra, una mujer indígena, mestiza, etc. en zonas del no ser, pasa por otra codificación porque estando en la zona del no ser se agrava la opresión de género por la opresión racial, porque además de ser oprimida racialmente al mismo tiempo es oprimida raicalmente y por tanto los conflictos se manejan de manera violenta y con momentos excepcionales de paz.
Por eso es que muchas mujeres que llaman “de color” pueden ser abusadas por sus maridos en la comunidad, piensan 10 veces antes de llamar a un policía. Si llaman al policía se arriesgan a que la policía venga y agreda aquí a todo mundo y mate a los hijos y mate a medio mundo. Mientras que en la zona del ser, porque los derechos están reconocidos, esa mujer oprimida puede levantar un teléfono, acudir a una corte, acudir a mecanismos de protección de una manera muy distinta a lo que ocurre acá. Les pongo estos ejemplos para dramatizar cómo la institucionalidad del sistema mundo opera a nivel de la categoría racismo, cómo el racismo es un principio organizador de todas estas relaciones de opresión. Puedes tener lo mismo en el tema gay-queer, puedes tener queer aquí que tiene un reconocimiento, unos derechos, etc. y acá se vive esa experiencia de opresión queer de otra manera, porque se agrava con el tema de ser clasificado bajo la línea de lo humano.
Entonces aquí viene el tema epistemológico. Porque lo que ocurre es, que aquí viene lo de racismo-sexismo epistemológico. Lo que ocurre es que toda la teoría científica social que conocemos, toda la teoría crítica que conocemos, toda la filosofía que conocemos en la universidad occidentalizada o en la izquierda occidentalizada es la teoría que nace de la experiencia histórico-social de este Otro en la zona del ser. La experiencia histórico-social del Otro oprimido en la zona del ser en términos de clase, género, sexualidad. Aquí tienes el feminismo occidental, aquí tienes el marxismo, aquí tienes el psicoanálisis y las teorías queer. Hay una serie de teorías críticas, psicoanálisis, postestructuralismo, marxismo, etc. que viene de la experiencia histórica social de un oprimido en esta zona, que vive unas formas de dominación muy diferente a la que vive la mayoría de la humanidad que están localizados acá. Se asume el pensamiento de la teoría crítica que se dice aquí, como el pensamiento que va a dar cuenta de todas las formas de opresión en el mundo, incluyendo en la zona del no ser. Pero aquí que no han vivido el tema de la opresión racial y el agravante de la opresión racial sobre la opresión de clase, de género, de sexualidad, hacen que en esta zona del no ser se intente aplicar las teorías críticas que vienen de esta experiencia acá, y se asume que esta teoría crítica o teoría científico social o filosofía, etc. Te va a dar las categorías y las herramientas críticas para entender lo que pasa acá. Y ahí se cae un colonialismo desde la izquierda o un colonialismo desde la universidad occidentalizada también, donde se privilegia este pensamiento crítico del Otro en la zona del ser, pero el pensamiento crítico producido por sujetos de Otros en la zona del no ser o el no ser Otro, queda fuera de la conversación, fuera del canon, completamente inferiorizados e invisibilizados y no entran en el canon de las disciplinas de la universidad occidentalizada, quedan fuera. Y ahí tenemos la institucionalización de un racismo-sexismo epistemológico que viene de la experiencia histórico-social, de las teorías que nacen de esta esta experiencia histórico-social, que viven unas formas particulares de dominación y opresión y explotación, pero que por vivir privilegio racial, las formas de dominación son muy diferentes y por lo tanto las estrategias y las categorías críticas de liberación son muy diferentes, porque es una realidad muy diferente. Por aquí se reconoce la humanidad de este Otro, acá lo que ocurre es que se pierde la teoría crítica que nace de acá queda fuera de la conversación, queda invisibilizada, inferiorizada y para poder entender esta realidad necesitas de categorías críticas que tengan en cuenta los modos de dominación que ocurren acá y que se lo tomen en serio.
Entonces, parte de lo que ha ocurrido es que, estos sujetos que piensan críticamente desde acá han sido silenciados, inferiorizados, subalternizados, su pensamiento ha sido casi inaccesible. Se privilegia este Otro pensamiento, se cae en un colonialismo desde la izquierda porque se pretende que este pensamiento crítico agota todas las realidades del mundo. Como dice Boaventura de Sosa Santos, el conocimiento occidental del mundo no agota el conocimiento del mundo. Una de las grandes falacias de la universidad occidentalizada, que pretende que el conocimiento occidental del mundo agota el conocimiento del mundo, cuando en realidad el conocimiento del mundo es mucho más amplia que el conocimiento occidental del mundo.
En la perspectiva fanoniana, por ejemplo. Aquí este “Yo” ha tenido identidades por considerarse superior sobre la línea de lo humano. Este “Yo” ha tenido identidades consideradas superior, consideradas exageradamente superiores, son identidades exageradas, epistemologías exageradas, espiritualidades exageradas, porque se considera la identidad cristiana, occidental, la epistemología como formas de vida como superior sobre estas de acá. Son exageradas porque se considera superior sobre la línea de lo humano. Entonces, aquí las estrategias que nacen de acá para luchar contra este poder, una de las estrategias epistémicas ha sido el antiesencialismo radical. El antiesencialismo radical del postestructuralismo, por ejemplo, se ha usado, ¿para qué? Para desmontar estas identidades exageradas, identidades, formas de vida, formas de espiritualidad, etc. que se consideran superiores sobre las demás. Y ese antiesencialismo radical, ese deconstruccionismo radical ha tenido un rol importante en desmantelar las armas de este “Yo”.
El problema aquí es, que esas formas de descolonización en esta zona, cuando ustedes se las lleva a esta otra zona, se convierten en formas coloniales. Porque si usted explica aquí un antiesencialismo radical hacia identidades, conocimientos, espiritualidades que no han sido exageradas, han sido inferiorizadas, han sido machacadas, han sido subalternizadas, han sido destruidas, no le das oportunidad a este de aquí a reconstruirse, no le das la oportunidad de reconstrucción. Entonces si usas un antiesencialismo radical y lo aplicas acá, terminas silenciando y callándole la boca porque en el momento en que empiezan a hablar ya les estás diciendo esencialistas y ya ahí terminó la conversación. Entonces el postestructuralismo que puede ser muy liberador aquí, se convierte en un proyecto completamente colonial acá, porque el antiesencialismo radical, termina como estrategia que puede ser funcional aquí, pero que en un lugar donde las identidades es lo opuesto, no han sido exageradas o superiorizadas, han sido inferiorizadas, subalternizadas, estos sujetos de acá, requieren no de reconstrucción, más deconstrucción y machaqueo de sus identidades, conocimientos, requieren de reconstrucción. Y esa reconstrucción no se puede hacer con un antiesencialismo radical.
Planteo esto como ejemplo de cómo no puedes colapsar estas zonas en términos ni teóricos ni en términos de estrategias políticas. Las formas de descolonización de acá no son las mismas que acá, pasan por diferentes caminos. ¿Por qué? Porque son historias diferentes. Acá es el mundo de la gente que ha sido deshumanizada, acá es la gente exageradamente humanizada. Entonces las formas de descolonización de un lado no son las mismas que en el otro. Y parte del problema que yo he visto mucho en América Latina es ver pos-estructuralistas radicales, antiesencialistas radicales, usar las armas usadas por estos sujetos aquí en Europa contra estos y ahora venir acá y aplicárselas acá a estos sujetos de acá, y no dan la oportunidad a la reconstrucción epistémica de formas de vida, etc. de estos sujetos que requieren de un proceso de reconstrucción muy distinto acá. Lo pongo de ejemplo simplemente para que vean las diferencias, como ejemplos de diferencias y toda la discusión que hicimos esta mañana sobre los diferentes feminismos.
Este feminismo de acá que produce un tipo de liberación de estrategia de liberación anti-patriarcal de acuerdo a esta realidad, pretenden (y ahí es donde empiezan los problemas) agotar las formas de liberación de la mujer en el mundo entero. Y entonces si hay una mujer acá que dice: un momento porque la realidad tuya es muy distinta a la mía y por tanto la forma de liberación mía de acá pasan por otros caminos que no son estos, entonces estas las acusan de no ser feministas, son patriarcales. Ahí viene el feminismo negro, el feminismo islámico, el feminismo indígena, diferentes tipos de feminismo, respondiendo a este feminismo. Que se convierte en un proyecto imperial colonial desde la izquierda.
Pero lo mismo ocurre con el “proletario del mundo unidos” del marxismo que dice. Bueno, este esté de aquí es explotado y este de acá es explotado y por tanto “proletarios del mundo unidos”. Pero un momento, este proletario de acá no le interesa reunirse a estos de acá. Porque unirse a estos de acá sería perder privilegios y en gran medida los salarios y modos de vida que tienen acá es gracias a la explotación del de acá. Entonces no le interesa, quiere poner una muralla en el sur de Europa, en el sur de Estados Unidos, que no crucen para acá, que nos bajan los salarios. Ahí es dónde colapsa el marxismo, porque el marxismo te da a ti las categorías para entender este problema del proletariado europeo, el proletariado euro-norteamericano, pero colapsa porque lo que le pasa al feminismo occidental, al marxismo o al post-estructuralismo es que hacen de esto aquí un universal abstracto. El proletario, la mujer, el gay, etc. Es universal abstracto. Cuando tú piensas desde categorías de universales abstractos, entonces colapsas las realidades todas en una, le pasas una aplanadora así y es proletario explotado tanto el de aquí como el de acá y bueno son proletarios y le metes la categoría proletarios y pierdes de vista que son dos mundos muy diferentes.
Que es el llamado de Fanón, estos son “los condenados de la tierra”. Por eso es que el título de Fanón es “Los Condenados de la Tierra”. Están condenados no porque cuando se mueran al infierno, es que viven en el infierno en la tierra. La tierra es el infierno y él dice los condenados de la tierra, son los que viven en la zona del no ser. Por tanto, el universalismo abstracto del eurocentrismo tenemos que descolonizar eso. Porque antes de que tú me digas por ejemplo: “interseccionalidad”, que es un concepto de las feministas negras. ¡Bien! Pero en qué zona del mundo, dime en qué zona estás y te diré qué formas de interseccionalidad están ocurriendo. No me digas interseccionalidad que ahora hay muchas feministas occidentales usando el concepto de interseccionalidad y borrando la zona del ser y no ser como si fuera lo mismo la interseccionalidad aquí que acá, no es lo mismo, y no es lo mismo por una razón, porque aquí se vive privilegio racial con la materialidad de formas de dominación muy particulares y privilegiada con esta zona de acá, y acá se viven formas de dominación de otro modo y por tanto no puedes colapsar dos mundos. Hay que romper con el universalismo abstracto del eurocentrismo y plantearnos qué, Ok, explotación de clase, proletariado, ¡muy bien! Pero dime de qué zona del mundo me estás hablando de este proletariado, me estás hablando del proletariado en esta zona o en esta zona y luego empezamos a conversar.
La mujer oprimida por el patriarcado judeo-cristiano, para mí tiene apellido. Eso lo discutimos en los próximos días. No es para mí nada más, es para el feminismo no occidental que siempre llama la atención: no es el patriarcado, es el patriarcado, es el patriarcado cristiano, el patriarcado de la cristiandad, tienes que nombrarlo, es el que se globaliza. Pero bueno, esa es otra discusión para mañana. Entonces aquí tienes mujer oprimida aquí por formas patriarcales, mujer oprimida acá, haces universal abstracto y dices “mujeres del mundo unidas” y resulta que estas de acá no aceptan las formas de vida, ni de liberación ni nada de las de acá y dicen: “no, ustedes no son feministas” porque para ser “feministas” tienen que seguir a Judith Butler, o tienen que seguir a (Sorry ininteligible). ¿Ustedes a quién siguen? ¿A quién? ¿A Asmal Andrabed? ¿Quién es esa? ¿A Sirina Delvis? ¿Quién es esa? ¿A Silvia Rivera Cusicanqui? ¿Quién es esa? ¿A Sylvia Wynter, a Ángela Davis? Eso plantea unas diferencias muy grandes y hay unos grandes debates al interior del feminismo sobre este tema, porque no puedes hacer universal abstracto, tienes que primero analíticamente hablando situar en qué zona del mundo están ocurriendo estas opresiones para dar cuenta de las particularidades de esas opresiones. No es que no haya interseccionalidad, la hay aquí y la hay acá, pero la interseccionalidad acá es muy diferente a la de acá. Aquí podemos hacer una analítica de diferentes zonas del mundo, de diferentes historias coloniales y ver que la interseccionalidad del sur del Líbano no es la misma que del sur de México, no es la misma que la del sur de los Estados Unidos, no es la misma… ahí hay una diversidad de historias locales coloniales y hay que ver eso en la concreta. En la zona del no ser, en lugares de la zona del no ser, tampoco es que ahora hacemos un universal abstracto de la zona del no ser y todo es igual, van a ver unas diferencias importantes también a partir de historias locales coloniales de cada lugar del mundo. Eso hace que las formas de liberación no van a ser las mismas ni pueden serlo.
Uno de los obstáculos más grandes a una lucha anti-sistémica es la imposibilidad de una alianza política entre los Otros oprimidos en la zona del ser y los Otros oprimidos en la zona del no ser. Esa imposibilidad es una imposibilidad epistemológica, porque si aquí me dijeras, pues mira, yo produje esta teoría crítica, marxismo, para entender la realidad del proletariado europeo, pero reconozco que a lo mejor allá en el Caribe o allá en África hay otras formas en cómo opera el sistema, el mismo sistema allá, y por tanto no pretendo que mis categorías se apliquen allá de la misma manera, no pretendo eso, pues yo, por mí, eso no hay problema. O si me dijeran, yo feminista de aquí del norte global, produje este pensamiento de liberación de la mujer aquí en París y esto funciona aquí, pero yo no pretendo que mi teoría aplique a las mujeres árabes musulmanas, muy bien, no hay problema. Pero el problema no es ese, el problema es que esa izquierda occidentalizada, feminista, marxista, post-estructuralista, etc. Pretenden que su teoría crítica producida aquí es válida para acá. Y se convierte entonces en un diseño global imperial colonial, y ahí empieza la imposibilidad de la alianza política porque esta gente le empieza a decir a estos, qué es lo que tienen que hacer. Porque yo sé que es lo mejor para ti. ¿Se acuerdan esta mañana? Yo sé, como mi epistemología es la que es y es superior a la tuya, yo sé mejor que tú cómo hacer una lucha de la liberación de la mujer, cómo hacer una lucha de clases. Entonces se cae en un colonialismo desde la izquierda, dónde se reproduce un racismo sexismo epistemológico a nivel conceptual en las propias formas de producir un conocimiento.
Entonces, parte de la liberación para estos sujetos es reconocerse como particulares, no como seres universales. Tienen que reconocer que son seres particulares como cualquier Otro. Eso es parte de la liberación y tienen que tomarse en serio el pensamiento crítico que se produce acá, porque este pensamiento crítico que se produce acá, y es lo irónico de todo, entiende muy bien la opresión de esta gente que vive acá, pero estos de acá no entienden la que se vive acá y los de acá no pretenden que sus categorías sean las mismas de acá, pero los de aquí sí pretenden que sean acá las mismas y ahí empieza la impás y la imposibilidad de alianza política. Esto lo estamos viendo de una manera seria en Ecuador, Bolivia, muchos lugares de América Latina hoy, esta fisura, es seria la cosa, porque tenemos gente ahora en la izquierda en algunos países en el poder reproduciendo este esquema y los sujetos de acá respondiéndole y diciéndole: no, no, no, perdóname, ese esquema te servirá a ti allá, pero eso no nos sirve a nosotros.