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Encuentro de Cátedras de América Latina y el Caribe 2025

Educacion Rrp39:29

Transcription

Está 10 mañ. Dame, dame, tra, tráela, tráela. Todavía no hemos hablado mucho. Así que no estamos, no va a ayudar. ¿Tú crees que yo voy a ver eso?

14 [Música] sobre el fin de la fin de que había puesto era globalización. Gracias, María. Buenas tardes. Buenas tardes. 1:30 de la tarde. Comenzamos esta sesión del encuentro Cátedra UNESCO de América Latina y el Caribe 2025. Agradecemos la presencia de todos los participantes y asistentes, como el apoyo institucional de la Universidad de Puerto Rico y la red de cátedras UNESCO de la región. Este espacio prácticamente busca fomentar el diálogo, la colaboración y la reflexión crítica sobre los desafíos y oportunidades de la educación superior en América Latina y el Caribe. Soy la doctora Nanet Fortalatín Rivera, profesora aquí en la Facultad de Educación, esta su casa, y estaré moderando este espacio.

Durante este panel se abordarán tres ejes temáticos. El eje temático número seis, que lleva como título "La investigación científica, tecnológica e inteligencia artificial para el desarrollo humano en América Latina y el Caribe". El eje temático número siete, que lleva como título "Financiación, gobernanza y autonomía universitaria". Y el eje temático número ocho, que se titula "Los futuros de la educación superior en América Latina y el Caribe".

En la tarde de hoy nos acompañan de la Universidad de Puerto Rico el Dr. Waldemiro Vélez Cardona, para quien pido un fuerte aplauso. Del departamento de educación de Puerto Rico nos acompaña el Dr. Ángel Luis Velázquez Morales. Del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, el Dr. Carlos. También le acompañan como colaboradores el doctor Ulises Jauregui, el doctor Antonio Torres Valle, la profesora Yanelva Abreu Rojas y el licenciado Juan Salas Rosario, director ejecutivo de la defensa civil y presidente de la Comisión General de Emergencias de la República Dominicana. Ellos van a ser colaboradores de la presentación del doctor. Y también tenemos, nos acompaña el Dr. Javier Jazo de la Universidad Nacional Autónoma de México. [Aplausos]

Para cada exposición, cada uno de los ponentes contará con 20 minutos. Iniciaremos con el Dr. Waldemiro Vélez Cardona, catedrático en la Facultad de Estudios Generales aquí en la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras, quien también es investigador asociado extranjero en el seminario de educación superior de la UNAM. Relacionado con el eje número siete, "Financiación, gobernanza y autonomía universitaria", el Dr. Cardona expondrá el tema: "¿Cuándo la Universidad de Puerto Rico estaba entre las principales prioridades presupuestarias del país? ¿Cuándo y por qué cambió eso?". Adelante, doctor Waldemiro Cardona.

Buenos días, buenas tardes ya. Habiendo ya leído el tema, pues sigo en adelante. La Universidad de Puerto Rico gozó de gran prestigio y estima social durante prácticamente todo el siglo XX, no solo por la educación que proveyera a los que transitaran por sus aulas, laboratorios, bibliotecas, etcétera, sino para todo el país que veía en ella esperanza, cultura y bienestar colectivo. Principalmente por eso recibió un trato preferente por parte de los gobiernos, muy particularmente en la asignación de fondos públicos. En cierta medida, ese sentir general todavía conserva alguna vigencia, aunque parece haberse ido debilitando, sobre todo en los últimos años, gracias a diversas políticas gubernamentales que fueron restándole importancia, sino haciéndole daño deliberadamente a esta universidad pública, poniendo su mirada y apoyo en la educación superior privada. Ese conjunto de políticas, las que con mayor o menor intensidad se vienen implantando, sobre todo a partir de 1981, están enmarcadas al interior de lo que se ha denominado como neoliberalismo. En esta ponencia iré presentando algunas de las principales características de las políticas neoliberales y su impacto en el debilitamiento de la UPR como proyecto social al servicio de la producción de conocimiento y matriz cultural del pueblo de Puerto Rico. En ese proceso se pretende convertir a nuestra universidad, por pertenecer a todo el pueblo, en una agencia más parecida a una empresa que vende un servicio educativo y pretende comercializar el conocimiento y la cultura para que pueda sobrevivir económicamente, es decir, que esté únicamente al servicio de los que puedan pagar, quedando excluidos aquellos en los que más debería servir como institución pública: los menos favorecidos en recursos económicos.

Incluso, tal como decía la ley, la ley todavía vigente, las dinámicas antes mencionadas no se han llevado a cabo con el apoyo de amplios sectores de la comunidad universitaria o del país. Más bien ha sido todo lo contrario. Han recibido una feroz resistencia, principalmente por parte del estudiantado, el que ha dado muestras de extraordinaria capacidad intelectual, creatividad y compromiso con la democracia participativa y con los destinos de la universidad. Es por sus propuestas para atender la crisis fiscal por la que ha venido atravesando nuestra institución, así como por sus novedosos modelos y estructuras participativas, que me ha parecido necesario registrar parte de esa experiencia histórica en esta ponencia. Frente a un estudiantado en diversos procesos huelgarios que le devolvió la esperanza a muchos, la administración universitaria respondió con represión y gestiones totalitarias y policiacas en lugar de aumentar el diálogo y la responsabilidad del Estado con el bienestar de la ciudadanía. Como hemos podido constatar continuamente, las instancias de gobierno compartido al interior de nuestra institución, comités de todo tipo y naturaleza, senados académicos, juntas universitarias, etcétera, no han sido capaces de detener ni las mencionadas políticas ni el efecto devastador que han venido teniendo. Frente a este panorama, se hace imprescindible el desarrollo, la consideración y consolidación de un movimiento de reforma universitario que sea capaz de cambiar el rumbo de las políticas públicas, tanto fuera como dentro de la universidad, que vienen debilitando a la UPR y que de continuar por un prolongado periodo amenazan con destruirla.

La universidad pasa de ser un baluarte fundamental de nuestro pueblo a una agencia más del gobierno de Puerto Rico. En gran parte del siglo XX, la UPR era concebida por el gobierno como una institución fundamental para el destino de la isla. Eso podría apreciarse sobre todo por el trato presupuestario preferente que recibía y por la convicción de la Asamblea Legislativa de que tenía que proveerle los recursos necesarios para su continuada expansión y mejorada de calidad. Veamos a modo de ejemplo lo que expresaba en 1959 el director del negociado de presupuesto del Estado Libre Asociado de Puerto Rico: "Una buena parte de los recursos económicos del país se ha destinado a las actividades docentes de nuestra universidad. La UPR ha tenido un trato presupuestario preferente. Así ha sido siempre. Con motivo del efecto que la contracción económica tuvo en Puerto Rico, ha sido necesaria requerir de las distintas agencias del gobierno que reduzcan los gastos de financiamiento. Pero a la universidad, contrario al resto, no se le ha requerido que participe en el esfuerzo de hacer gastos por una cantidad menor de las asignaciones". Igualito que hoy, ¿verdad? Más o menos.

Por su parte, la Asamblea Legislativa, con el apoyo del gobernador, expresó como política pública la importancia de la UPR, que la UPR tenía en el país. De esa manera, en la nueva ley universitaria, Ley 1 del 20 de enero de 1964, desde su declaración de propósitos expresaba lo siguiente: "Esta ley tiene el propósito de reorganizar la Universidad de Puerto Rico, reafirmar y reustecer su autonomía y facilitar su continuo crecimiento". Para poder cumplir con esos importantes propósitos, se aprobó la Ley número dos, también del 20 de enero de 1966. En ella se establecía en su exposición de motivos que: "La función pública de la universidad ha recibido en las pasadas décadas un trato preferente en el conjunto de las necesidades públicas por la importancia que ha señalado reiteradamente nuestro pueblo. La educación ha sido y continuará siendo uno de los puntales claves en la reestructuración de la vida social, cultural y económica del país. Constituye un elemento esencial de ese propósito el ampliar la autonomía universitaria en su aspecto fiscal y aumentar sus recursos, de tal manera que la excelencia de la educación universitaria y la expansión de las oportunidades para ella guarden una adecuada relación en orden del crecimiento integral de la universidad. Es el propósito del Estado Libre Asociado asegurar que se construyan esas facilidades académicas para que toda la población apta para la educación universitaria pueda recibir educación de la mejor calidad que seamos capaces de producir y, oigan este, al menor costo posible para el estudiante".

Como fácilmente puede apreciarse, la política pública establecida en la ley de la universidad refleja con toda claridad la importancia atribuida a la UPR por nuestro pueblo y las maneras en que el gobierno intentaba atender, por medio de políticas públicas, el crecimiento, desarrollo y fortalecimiento de la universidad. Es preciso notar cómo, aún con el cambio de gobierno en 1968, el crecimiento y fortalecimiento de la UPR seguía siendo parte importante de las prioridades del país. En esa dirección, el gobierno se expresó por medio de la Ley 64 del 24 de junio de 1969, diciendo: "Es el propósito de esta Asamblea Legislativa proveer fondos adicionales para complementar los fondos necesarios para la continuada expansión y mejoramiento de la Universidad de Puerto Rico".

Desde 1981 se comienza a percibir con mayor claridad un cambio detrimental en la dirección de las políticas públicas que tienen que ver con la UPR. En ese momento, la institución ya contaba con 11 unidades, las que tiene actualmente, es decir, el crecimiento y expansión de la universidad pública se había detenido y se pensaba que las instituciones de educación superior privadas podían y debían atender gran parte de las necesidades de educación universitaria de los puertorriqueños. Además, se expresa la creencia de que la UPR debe permanecer más en su funcionamiento y políticas institucional, se debe parecer más en su funcionamiento y políticas institucionales a las universidades privadas. De ahí, en ese año 1981, se triplicara el costo de matrícula, pasando de $15 el crédito a $45 en los estudios de bachillerato y de $15 a $45 en los estudios de posgrado. Ese cambio en las políticas causó gran revuelo en la UPR, desarrollándose una huelga estudiantil que duró más de 5 meses y que fue apoyada tanto por el profesorado como por los empleados no docentes, por entender que lo que estaba en juego era un cambio en el papel que desempeñaba la universidad para los destinos de nuestro país. Dicho proceso de huelga se caracterizó por la represión, cesantías de empleados y estudiantes, radicación de cargos y expulsiones, y en adición a los golpes, gases lacrimógenos y tiros que padecimos tanto los universitarios como la gente que vivía en el área de Río Piedras.

Precisamente, uno de los grandes logros realmente es cómo se va cambiando el paradigma de lo que es una institución pública. Pues, evidentemente, eso es uno de los grandes logros del neoliberalismo para sus proponentes, que sus políticas han convertido en algo casi como todo el mundo acepta, con muy honrosas excepciones, como el movimiento estudiantil que no la acepta, porque son cosas de sentido común. Por eso, hasta prestigiosos economistas han planteado que si todo sube de precio, ¿por qué no habría de aumentar los costos de matrícula? Es que es lo mismo la es lo mismo la gasolina que la universidad o lo que es lo mismo que es una investigación, etcétera. Bueno, pero ese cambia lo que hay es un cambio ahí, como podemos ver, de racionalidad, de qué es lo que está, debe estar ocurriendo. Parece ser de sentido común que como los estudiantes tienen carros caros, estas son las premisas que usan, ¿verdad? Pues son cosas, por eso hasta prestigiosos plantean que el precio debe subir como sube todo lo demás. Además, los estudiantes pueden pagar, supuestamente. Eso es otro de los, otra de las premisas equivocadas que no se pueden tampoco realmente creer, porque se dice que los estudiantes tienen mucho dinero, carros lujosos, celulares caros, computadoras portátiles de último modelo, etcétera, etcétera. Por eso pueden y deben pagar más dinero por sus estudios. Lo importante aquí es que se hacen innecesarios los estudios, los análisis, las discusiones, los debates que puedan determinar si eso es lo más correcto y lo más conveniente para el país. Y yo creo que eso es lo que tenemos que estar pensando todo el tiempo, no solo de la universidad o de una facultad, es lo que es más importante para el país.

A finales del siglo XX se hacían cada vez más evidentes las intenciones de los gobiernos de turno de considerar a la UPR como una agencia más del gobierno de Puerto Rico. Además de eso, se le exige que funcione como empresa privada, dejando de depender de los fondos públicos para su funcionamiento. En ese sentido, en 1998, el entonces presidente del Banco de Fomento para Puerto Rico, y que fuera también secretario de la Gobernación, Marcos Rodríguez Ema, planteó: "Definitivamente, la UPR tendrá que hacer ajustes para mantener en un balance saludable su presupuesto, tanto a través de economía como generando nuevos ingresos para sus arcas mediante proyectos e ideas creativas. Es necesario ser agresivos e identificar y hacer fuentes alternas de ingresos continuamente". Con esto en mente, se aprobó la Ley 100 del 25 de junio de 1998 y la Ley 138 del 9 de julio de 1999, que enmienda la anterior y que fue denominada como la Ley de Oportunidades Educativas de Puerto Rico. Dicha legislación desviaba fondos que antes iban a la UPR, como los provenientes de ya mencionado fondos educativos de 1969 y entre otros, hacia los estudiantes de escuela superior y su familia para compra de productos educativos. El objetivo original de dichas leyes era supuestamente desarrollar un sistema de vales educativos para que una ínfima minoría de estudiantes de escuelas públicas pudieran estar en colegios privados. En dos ocasiones, esa ley fue declarada inconstitucional porque pretendía usar fondos públicos para fines privados, cuando la responsabilidad de proveer educación, al menos en el nivel elemental, hasta sexto grado, según la Constitución, la ley que hay en el gobierno.

Ya comenzado el siglo XXI, las cosas fueron empeorando, aún cuando se suponía que con el cambio de gobierno del PNP del PPD a partir del 2000, la importancia social de la UPR volvería a ser reconocida. Aunque el discurso cambió, la situación de nuestra institución continuó deteriorándose. Por medio de la certificación 70 del 20 del 200425 de la Junta de Síndicos de la UPR, se establece el aumento en los costos de matrícula y cuotas relacionadas y se crea una nueva cuota de tecnología. Además, se le encomienda a un comité designado unilateralmente por el presidente y sin ningún contacto interno o externo con la comunidad, hacer un estudio que determinara la cuantía de un nuevo aumento en los costos de matrícula y otras medidas de reducción de gastos y aumentos de ingresos. Sin poder adentrarme en las recomendaciones del comité por la naturaleza de esta ponencia, solo presentaré de manera muy sintetizada algunos de los elementos de esta que me parecen que mejor expresan el rumbo por el que la administración universitaria entiende que debe ir la UPR. El informe se ubica en cuatro coordenadas principales: Uno, en la sociedad del conocimiento se precisan universidades emprendedoras, por no decir empresariales, que puedan obtener beneficios de la producción de conocimientos por medio de las patentes, privatización y exclusión. Los empleados somos ineficientes, costamos demasiado dinero y esto es algo que también tiene que cambiar. Los estudiantes se degradan a consumidores, por lo que tienen que pagar un precio cada vez mayor, más cercano al costo del producto educativo que se le vende. Nuestra institución tiene más unidades institucionales de las que debería tener o necesita, por lo que es necesario evaluar el cierre o consolidación de recintos. Algo que la Junta de Control Fiscal ha dicho con tanta insistencia que ya no sabemos qué va a hacer.

Con este informe, la manera en que la administración universitaria y la manera en que lo acogió la administración universitaria, se continúa degradando la noción de lo que es una universidad pública nacional y del papel que desempeña esta en el bienestar colectivo del país. Es más evidente el que se conciba a la UPR como organización cualquiera que produce un producto que debe hacerlo de la manera que sea más rentable. Así que, ya transformamos la universidad de ser un eje central del desarrollo económico, social y cultural de Puerto Rico a una empresa más. Eso es precisamente lo que venía ocurriendo con la Universidad de Puerto Rico para forzarla a operar como empresa privada y reducir al mínimo su función social en apoyo de los sectores menos desfavorecidos en recursos económicos, como decía la cita que hice anteriormente. Es decir, para desnaturalizarla se ha enarbolado el discurso de la crisis fiscal. Este se ha convertido en una especie de liturgia que casi todo el mundo acepta y reproduce, tanto fuera como dentro de la universidad. ¿Acaso la crisis es producto de alguna deidad o de las fuerzas del destino? ¿No será que en la realidad es producto de un conjunto de malas decisiones tomadas por una gran incompetencia y otras siguiendo un proyecto muy bien articulado?

La crisis financiera como pretexto del aumento en el control partidista y la pérdida de autonomía es algo que también merece reflexión. Siendo la autonomía como el aire que se respira para las universidades de América Latina y el Caribe, su atmósfera y su medio ambiente consustancial, porque es el componente más original de su existencia, de su devenir y de su identidad histórica. A la vez, por los golpes y amenazas que ha venido recibiendo en los últimos años, me parece que es adecuado una breve reflexión acerca de ella. La autonomía es la capacidad que tiene una persona o entidad de establecer por sí misma las normas generales para su funcionamiento, es decir, para organizarse y determinar cuáles son las mejores maneras de cumplir cabalmente con su misión, siempre dentro de unos parámetros establecidos generalmente por ley. Ni la autonomía otorga el derecho de violarla, de violar las leyes, ni las leyes deben violentar la autonomía. Ese es un fino balance que existe entre autonomía y los márgenes y límites dentro del que se desenvuelve. Para aquellas instituciones dedicadas a la producción de conocimiento, la autonomía cobra una especial significación. El pensamiento creativo precisa de unas condiciones particulares para desarrollarse a su máximo potencial: el sosiego, la calma, la seguridad de que tanto el proceso reflexivo que se lleva a cabo como la divulgación de sus resultados estarán exentos de coerción, sanciones o violencia. Son unos requisitos fundamentales para esto. La oportunidad de compartir y discutir los resultados obtenidos de manera respetuosa, abierta y constructiva también son elementos indispensables para poder potenciar la producción de conocimientos y de ahí la autonomía. Actualmente, en los procesos deliberativos de la alta gerencia de la UPR, se hace evidente que la secretividad del voto no tiene sentido para los que argumentan a favor o en contra de ello. Realmente debe discutirse ampliamente. Y yo, cuando estuve, fui censurado varias veces por votar por votar abiertamente cuando querían que votáramos rápidamente el aumento en los costos de estudio y la mercantilización de la educación universitaria.

Quisiera comenzar señalando que cualquier aumento de matrícula y cuotas en una universidad pública es una decisión de política institucional demasiado importante como para ser tomada a la ligera, sin los análisis correspondientes y sin el concurso de la comunidad universitaria. Dicha decisión no puede tomarse con el fin primordial de cuadrar la caja del presupuesto del año fiscal próximo. Lo que corresponde aportar a los estudiantes para cubrir los costos de la educación universitaria es un asunto extraordinariamente importante y viene discutiéndose extensamente en casi todos los países del mundo en las pasadas décadas. Se han escrito decenas de libros y cientos de artículos sobre este particular. Esto se debe a que esa decisión de política pública provoca cambios significativos en la propia identidad de la universidad.

Veamos un poco de trasfondo. Hay que destacar que con mucha frecuencia se viene vinculando el financiamiento de las instituciones de educación superior con un cambio en las misiones, metas y objetivos de estas, así como con profundas reestructuraciones de su gobierno interno. En adición, con los continuos reclamos porque las instituciones de educación superior sean más responsivas a las necesidades del mundo de la producción y a los propios estados, es decir, que se vinculen más estrechamente con las estrategias de desarrollo económico o hasta que produzcan esas estrategias. Lo que no nos parece mal, lo que no debe parecer, lo que sí nos parece mal es que sea de manera obligada. Debemos ser conscientes de que gran parte de las tensiones financieras que hoy confrontan las instituciones de educación superior no son recientes. Lo que podría ser nuevo es la intensidad de las presiones y exigencias que alimentan dichas tensiones. En un importante estudio de la OCDE se afirma que durante el cuarto de siglo que terminó en 1975, cuando la educación superior tenía una alta prioridad política y muchos recursos, los problemas del financiamiento en general y el establecimiento de prioridades presupuestarias en particular eran debatidos principalmente como asuntos de principios académicos, no como una realidad política y financiera.

Tanto en Estados Unidos como en otros países, incluyendo a Puerto Rico, la situación financiera de las universidades públicas se ha venido usando como coartada para empujar a esas instituciones a que repiensen el alcance y carácter de sus programas, reformulen las metas y misiones institucionales, confronten la posibilidad de cambios radicales en el ofrecimiento de programas, en los puestos, en los supuestos actuales acerca de la productividad docente. La educación a distancia la hay ahora, ¿verdad? Una profundización de la educación a distancia. Vemos que el cuestionamiento de la productividad docente es algo que está continuamente en discusión. Lo que no nos parecía, no nos parecía de mala idea si tuviéramos beneficios cuando tenemos mucha productividad, no perjuicio de todas las maneras.

En conclusión, en esta ponencia se presenta evidencia de las maneras en que las políticas públicas que se han venido articulando para impactar la Universidad de Puerto Rico han tenido el efecto esperado y deseado de debilitar la principal institución educativa y cultural de nuestro país. El acelerado deterioro en su presupuesto ha tenido el efecto de reducir su capacidad para crear conocimiento en todas las áreas del saber. No podría ser de otra manera. Eso lo sabe todo el mundo. Nadie puede afirmar que es un efecto secundario o sin querer, como hemos demostrado aquí. La crítica situación financiera que padece la UPR en estos momentos es producto de un conjunto de decisiones explícitas que se inscriben muy claramente en las políticas neoliberales que amenazan con destruir todo lo que encuentran en su paso. Una parte fundamental de esas políticas se manifiesta por el desprecio que muestran por la educación, el aprendizaje, el conocimiento y la cultura en general. Por eso pretenden degradar a la UPR y concebirla como una agencia o empresa más. No cabe duda que deliberadamente pretenden debilitar y, en la medida de lo posible, destruir todas las instituciones que promueven el pensamiento y la creatividad en todas sus manifestaciones. En la medida en que la Universidad de Puerto Rico da una institución con una gran importancia en ese proceso y desarrollo cultural, da la impresión de que ha recibido una hazaña muy particular en comparación con otras instituciones. En la UPR, al igual que en muchas otras universidades del mundo, el neoliberalismo ha representado un intento por desplazar a dicha institución como referente cultural básico de toda la sociedad, al propiciar un empobrecimiento y decadencia con espacio público de producción de conocimiento socialmente relevante. Muchas gracias. [Aplausos]

Agradecemos a nuestro colega, el Dr. Waldemiro Vélez Cardona por su exposición. Para abordar el eje temático número seis, "La investigación científica, tecnológica e inteligencia artificial para el desarrollo humano en América Latina y el Caribe", tendremos dos ponencias. La primera ponencia titulada "Modelado integral del riesgo climático de República Dominicana, empleando un simulador multivariable", está a cargo del Dr. Carlos Shani, quien es profesor investigador y actualmente es director de la división de investigación en el Instituto Tecnológico de Santo Domingo. Demos paso al doctor Carlos Shani. [Aplausos]

Muchas gracias. Bueno, buenas tardes y gracias a todos por estar aquí. Me sorprende ver tantos estudiantes. Quiero saber cuántos puntos le están dando por estar en estas presentaciones. Cero. ¿Cómo va a ser? Huelga está fuera. Okay. En esta tarde le presento un trabajo que está siendo realizado a través de dos doctorados, dos doctorantes allá en el Instituto Tecnológico de Santo Domingo en la República Dominicana. Uno de los doctorantes, Juan Salas, es el actual director de la defensa civil en la República Dominicana y verán que el tema está directamente asociado a su trabajo. Él tiene que manejar todo lo que tiene que ver con desastres y todo lo que ocurre después de ellos en la República Dominicana. Y para esto estamos desarrollando un simulador, una herramienta basada en inteligencia artificial para tomar decisiones y saber qué acciones hacer luego de que estas que ocurran todo estas actividades.

Actualmente en República Dominicana estamos pasando por los efectos de la tormenta Melisa. Tuvimos 10 días corridos de lluvia, más de 500 ml de agua y hay múltiples inundaciones en toda la costa sur del país, incluyendo la ciudad de Santo Domingo, que está muy mal diseñada y veremos por qué en un momento, por lo que tenemos muchos daños debido a estas inundaciones, especialmente en las zonas de de de bajo recursos, donde hay asentamiento informal. Este trabajo se significa análisis de sostenibilidad enfocado en riesgo basado en inteligencia artificial y se enmarca dentro del ODS, objetivo de desarrollo sostenible de la UNESCO número 11 de las ciudades y comunidades sostenibles.

¿Qué sucede en el 2008 a nivel mundial? La población urbana supera la población rural. Hay más personas viviendo ya en ciudades que en la población, que en la parte rural del mundo completo. La República Dominicana estamos muy mal distribuidos. Tenemos el 70% de la población viviendo solamente en siete provincias de las 23 que tenemos y el 35% vive en Santo Domingo. O sea, son 4 millones de personas en Santo Domingo, la misma población que ustedes tienen prácticamente aquí en la isla completa. Como les decía, la ciudad creció de forma descontrolada, completamente sin planificación y eso nos ha creado múltiples problemas. Entonces, estos problemas de sobrepoblación urbana pueden asivilar el crecimiento, asentamientos informales y falta de servicios básicos. Es común no solo en la República Dominicana, sino en múltiples países de Latinoamérica. Por lo que esta herramienta, si alteramos su base de datos, puede ser utilizada o será utilizada cuando terminemos de ella en cualquier situación del país de Latinoamérica.

La concentración urbana y la vulnerabilidad climática demandan nuevas herramientas de gestión de riesgo. Por eso creamos esto y combina amenazas de vulnerabilidad y acciones de adaptación relacionadas a múltiples factores que producen el marco de desarrollo de la sociedad. Actualmente existen modelos climáticos mundiales y el PRECIS que llega ya a nivel regional, pero a nivel local no existe mucho. Estamos tratando de tomar esta información y llevarlo al nivel local. Para nosotros que vivimos en islas bien pequeñas, lo que nos dicen los modelos globales a veces no nos sirve. Enro es otro modelo, este desarrollado por MIT. El más parecido a lo que nosotros queremos, porque este ayuda a llevarnos a decisiones de acciones de adaptabilidad después de que ocurre el desastre, pero de nuevo a un nivel más. Y aquí debajo pueden ver como ya existen servicios de inteligencia artificial que usan diferentes información para desarrollar data que nosotros necesitamos.

En para este modelo nosotros utilizamos para la parte de inundación el modelo de de grafas de Google. ¿Qué sucede para todos estos modelos? Tenemos que educarlos igual que los estudiantes. Tenemos que enseñarle toda la información. Existe suficiente información para educarlo. ¿Qué hacemos constantemente? Tenemos que estar generando data y actualizando, generando data y actualizando, generando data y actualizando. Así que es un modelo que constantemente está aprendiendo. Este trabajo que le presento ahora viene auspiciado por el fondo SI, el Fondo de Investigación de la República Dominicana, Gobierno y Fondos de la India, del Cedri de la India. Tuvimos inicialmente que recopilar información como inundaciones que han ocurrido a nivel histórico en la ciudad de Santo Domingo. También hemos tenido que obtener data. No sé si ustedes saben, pero en el 2022, en el 2023 tuvimos dos tormentas, un año tras la otra, ambas que rompieron el récord, una tormenta de 300 años y una tormenta de 800 años que ocurre una vez cada cierto tiempo, que inundaron completamente la ciudad. Hubo derrumbes, tuvimos muchos problemas con esas dos tormentas y ahora este año tuvimos a Melisa. Además de esto, fuimos al campo a recoger data y ver qué existía, qué información podíamos recuperar, qué problema existen. Bueno, hay problema de localización, a veces donde nos reportan una inundación no era el lugar exacto. Hay problemas de data que no existían. No sabíamos cuánta de verdad lluvia había en esa localidad y problema de que los sistemas que se tenían no eran compatibles, diferentes sistemas geográficos, etcétera. Así que todo eso hay que irlo recuperando. Además de esto, se hizo una revisión bibliográfica de la información que estuvo a la mano desde los centros de emergencia y lo que está en publicado a nivel mundial. Escúchenme que tengo que ir un poco rápido porque si no no me da el tiempo.

La metodología la pueden ver aquí. Este es el algoritmo que se utilizó para el programa. Se hace un diseño conceptual con una matriz de peligro y vulnerabilidad. Esta matriz fue basada en data del IPCC de cambios climáticos del Intergovernmental Panel on Climate Change de Estados Unidos. La calibración teórica y modelación de patrones de riesgo, la carga de datos en el simulador, ajustes, porque hay que ajustar para nivel de la escala es global, regional o local, y luego la actualización continua de los datos mientras se van generando. Para el proceso inicial tuvimos que crear una ecuación que se basa en para representar el riesgo. Ya quedó 10 minutos. Okay. El riesgo que de cada una de las de las situaciones que podemos tener, su vulnerabilidad y cómo los factores globales afectan. Esta es la data que se usó del IPCC de los niveles de vulnerabilidad y peligro. Y aquí en esta diapositiva pueden ver entonces las amenazas, peligros, vulnerabilidades que nosotros tomamos en cuenta en el modelo. Y abajo pueden ver un ejemplo de cómo una amenaza de huracán puede tener puede crear unidad estrés en la costa, cómo se maneja, cómo el calentamiento global afecta y la y el resultado nos da ese árbol de información debajo donde nos dice, bueno, si aumenta 2 grados, esto es lo que ocurre, si aumenta 3 grados, esto es lo que ocurre. Hay mucha información de por medio. Que detrás de las cámaras tenemos entonces la matriz con la data, el backend que tiene que ver con información de expertos que nos dice, "Okay, el estrés hidrológico es este, el estrés por calentamiento es este". Yeah.