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Cuál es el que tú piensas que es el movimiento estratégico que quiere hacer Trump con Putin? Que eso también transforme la relación que tiene con China. Más que hacer prospecciones, es, es precisamente eso: indicar lo que tiene cada uno en cabeza y luego, pues ya veremos. Si llegan a un acuerdo o acaban enfrentándose. [Música]
No, las conversaciones de paz en Ucrania, eh, son una excusa para llegar a una, a un acuerdo con Rusia en el ámbito geopolítico a nivel global. Y esto es lo que todavía no termina de entenderse. Trump y Putin ya han hablado de lo que va a suceder en Ucrania; se ha publicado en prensa norteamericana y en prensa ucraniana. Se publicó un acuerdo, un plan de 100 días que se está cumpliendo prácticamente al milímetro. Que pasaba primero por sentar en la mesa a Rusia, a Estados Unidos; no sentar a Zelenski en la misma mesa que Rusia y a Estados Unidos, porque Rusia no reconoce a Zelenski como presidente legítimo. A Estados Unidos tampoco, aunque se haya sentado, pero por el circo de la Casa Blanca que han conseguido en Estados Unidos, que todo el mundo se dé cuenta lo que es Zelenski. Zelenski, que tiene a la oposición en la cárcel y que no ha convocado elecciones. Bueno, es que estaba en una guerra. No, no ha convocado elecciones porque tiene el apoyo de un 2% de la población, básicamente. Entonces, el plan pasa porque convoque elecciones en la segunda parte de este año. Hay algunos candidatos OTAN que están siendo preparados, entre ellos Valerii Zaluzhnyi. En Londres se lo llevaron dos años antes, uno de los mayores artifices de la guerra y que le están blanqueando la imagen y que, de hecho, pues acaba de publicar un libro que está siendo vendido en Londres y que, bueno, está haciendo las prácticas, no, en Londres. Y luego, bueno, pues en el caso de de la paz ucraniana, también lo que se contempla es un acuerdo que pase por un alto el fuego permanente, no temporal, y luego posteriormente que haya una conferencia de paz en la cual ya se sienten China y Europa. Habría como dos partes de acuerdo: una en la que se reunirían Estados Unidos y Rusia, una vez ya conseguido el “sí” de Zelenski. Luego habría una conferencia de paz para darle un mayor empaque internacional y luego, pues el problema estaría en el Báltico, que también, si quieres, en algún momento podemos hablar de eso. No.
Todas estas conversaciones se tienen antes, mucho antes de que se empiecen las negociaciones en Arabia Saudí. En Arabia Saudí, en las primeras conversaciones de las delegaciones norteamericanas y rusas, de lo que se empieza a hablar es de un nuevo mapa geopolítico mundial. Por eso los que asisten a esa reunión son Marco Rubio, secretario de estado, que es el que menos pinta ahora mismo en política exterior norteamericana, aunque debería ser lo contrario, porque es el representante. Pero, sobre todo, hay un tipo que se llama Steve Wike, que es el enviado especial para Oriente Medio. ¿Y qué pinta el enviado especial para Oriente Medio en las conversaciones para la paz en Ucrania? Porque lo que se está analizando es una fotografía mucho mayor. La caída de Bashar al-Assad en Siria forma parte de ese acuerdo, y Rusia llega a un acuerdo con Estados Unidos para retirar el apoyo a Bashar al-Assad, que ya llevaba bastantes meses perdiendo notables apoyos, y cambian un cromo por el otro. Israel necesitaba tener a Bashar al-Assad fuera para poder tomar las posiciones en el sur de Siria. Turquía también quería aprovechar Siria, tanto por el norte como por el sur; ha estado permanentemente presionada por arriba por Turquía y por abajo por Israel. Y a cambio se facilita una paz en Ucrania. Las conversaciones, según ha publicado prensa norteamericana, entre Rusia y Estados Unidos, incluyen también algún tipo de acuerdo sobre los recursos del Ártico. El Ártico es fundamental, no solo por los recursos minerales que tiene, hidrocarburos, sino también porque una vez que se vaya produciendo finalmente ese deshielo, o cuando los rompehielos y los y los grandes barcos norteamericanos y rusos – sobre todo los rusos están más preparados, los norteamericanos menos – pero cuando sean capaces, van a variar completamente el mapa del transporte internacional, reduciendo en buena medida tanto los plazos como los costes y también cambiando un poco el área de control geopolítico. Es decir, los canales tradicionales actuales no van a ser tan importantes, con lo cual va a haber países, sobre todo en la zona de Oriente Medio, en el caso del Canal de Suez, en el caso de Egipto, pero también en el caso del Canal de Panamá, también en el en el en el Mar Rojo – que hemos tenido, estamos ahora otra vez con guerra en el Yemen – todas esas rutas van a perder importancia a favor de un corredor Ártico que se nos había puesto siempre, bueno, pues en la tesitura de que Estados Unidos y Rusia se iban a pelear por ese control. Si llega un acuerdo Rusia y Estados Unidos en ese ámbito, esto sí que es un “game changer”, como “game changer” como dicen los americanos. Y Rusia, digo que es una… ¿quién sería el beneficiado de eso? El tercer beneficiado sería China, porque evidentemente ese corredor forma parte de esa nueva Ruta de la Seda China y se garantizaría no solo conseguir los recursos rusos a través de esa ruta, sino también, en buena medida, pues utilizarlo como como método para enviar determinados materiales. No, al final lo que tenemos es un escenario que nos vendían como un escenario de enfrentamiento total y que ahora Rusia y Estados Unidos pueden convertirlo en una alianza.
Cuál es la posición de los países europeos? La posición de los países europeos es: Putin ha secuestrado a Donald Trump. Ese es el relato, no, que nos están vendiendo. Los dos son muy malos y al final la víctima va a ser Europa. La víctima siempre es Europa, y eso es lo que tenemos que tener claro. Con independencia de lo que quiera cada uno, crear discursos maniqueos lleva a a a a provocar errores en el análisis. No se trata de quién es bueno o malo, se trata de quién está diciendo qué, y a quién necesito para sacar adelante mis proyectos. El ejemplo de la de la transición energética europea es claro al respecto. Tú decides tener una transición energética, ir poco a poco reduciendo el peso de la energía nuclear – con el permiso de Francia, que van por otro lado – no, de los hidrocarburos en general, y quieres crear una economía verde y una economía renovable. La materia prima la tiene China, la tecnología la tiene China; necesitas a China para esa transición. Además, necesitas una energía de respaldo. ¿Qué energía de respaldo? El gas. ¿Quién lo tiene? Rusia. Pues lo normal sería que China y Rusia llegaran a acuerdos con Europa; eso sería lo normal. Bueno, pues estamos haciendo precisamente todo lo contrario en el caso de Rusia y en el caso de China, al menos de cara a la galería, porque al final, pues los ríos vuelven a su cauce y por debajo seguimos comprando gas a Rusia y por debajo seguimos haciendo negocios con China. Entonces, aquí lo fundamental es quitarnos la careta, dejar de vender una idea de que nosotros no hacemos negocios con gobiernos que no sean democráticos y plantear una serie de ideas de colaboración, poniendo una serie de cortapisas para que esa colaboración no acabe en una colonización. Evidentemente, ese sería el debate que tendríamos que tener; no cómo incrementar el gasto para poder enfrentarnos con países que, además, en el caso de Rusia, son vecinos claros. No. Estados Unidos aprovechará ahora de la necesidad virtud y, además, en algunos casos incluso se está hablando de que se podría recuperar esos gasoductos Nord Stream y podrían reconstruir, y que serían empresas norteamericanas las que ejercieran de intermediarias entre el gas ruso y los clientes europeos. No, medidas que no sería, al final, maravilloso, una vuelta de tuerca tremenda, que al final sean los norteamericanos los que nos vendan el gas ruso, cobrando una jugosa comisión por ello. Pues ese es otro de los aspectos que se están tratando en las reuniones de las delegaciones rusas y norteamericanas y que explican en buena medida esa bajada de los precios del gas que se ha producido las últimas semanas y que el Nord Stream, que lo bombardeó… bueno, Seymour Hersh publica esto, también es esto también es muy interesante; ilustra hasta qué punto los gobiernos europeos han sido secuestrados. No, ya sabes que yo mantengo esa esa tesis desde hace mucho tiempo.
En el año 2023 hay un viaje que ha realizado Sec. Blinken, de la Casa Blanca, eh, pues con motivo del del del aniversario, no, de la de la la conmemoración, no, del aniversario de la de la intervención militar rusa en la guerra de Ucrania. Y entonces a él le dan la orden de que sin asesores y sin ministros – esto es un un viaje que a alguno le pudo parecer muy extraño, pero que luego posteriormente supimos por qué se le había llamado a filas en este sentido – él iba a recibir instrucciones porque tres semanas antes había publicado Seymour Hersh un artículo en Substack. Eh, Seymour Hersh, para que no lo sepa, es un premio Pulitzer, es uno de los periodistas más reconocidos del mundo con amplias conexiones en los servicios de inteligencia. Entonces, él publica una versión de los atentados de Nord Stream en la cual, pues, los liga con una serie de ejercicios de la OTAN que se estaban produciendo en el Báltico, los ejercicios Baltops, y atribuye directamente la responsabilidad al gobierno de Noruega como uno de los ejecutores y a Estados Unidos. Incluso dice que Biden es el que da la orden de volar Nord Stream. Ese reportaje se publica. Aunque en redes sociales hace mucho ruido, en grandes medios internacionales pasa sin pena ni gloria; se notaba que había ahí algún tipo de orden para no sacarlo adelante. Pero claro, había un problema, y es que había una versión clara, con muchas fuentes y escrita por un tipo muy reconocido, en el cual, pues, se acusaba a Estados Unidos de un atentado que todo el mundo sospechaba, todo el mundo que tenía algo en la cabeza, no, porque los que consideraban que había sido Rusia al principio, nosotros lo decíamos aquí: “Oiga, yo no voy a destruir una infraestructura que he construido yo, con los animales. Si no quiero darles el gas, pues cierro el grifo y no les doy el gas, y ya está”. No. Entonces, Estados Unidos siempre había sobrevolado… y entonces ya, pues un tipo lo pone sobre la mesa. Entonces se llama a Blinken a Washington porque se iba a producir una filtración interesada del departamento de inteligencia de Estados Unidos, al mismo tiempo en Alemania y al mismo tiempo en Estados Unidos, para darnos una versión alternativa, una versión alternativa que culparía a un grupo, a un grupo ucraniano sin conocimiento de Zelenski y que habría alquilado una embarcación en Polonia. Ese es el argumento o la tesis, no, que muchos medios eh sacan a colación cada vez que se habla de Nord Stream, como si fuera la versión real, pero es una versión absolutamente fabricada. ¿Y por qué digo esto? Porque si fuera esa versión tendríamos investigaciones y tendríamos pruebas y, sobre todo, pues habría habido procesos judiciales. Porque tanto la fiscalía noruega como la fiscalía danesa como la fiscalía alemana no han querido hacer públicos los resultados de sus investigaciones, porque es evidente que la ad… lo cometen, eh, pues yo no sé si el servicio secreto de Estados Unidos, pero desde luego con el visto bueno de los servicios secretos de Estados Unidos, aprovechando unos ejercicios de guerra, que es lo que suele suceder en estos casos. Ya sabes que yo he escrito un libro sobre el 11-M en el que hablo largo y tendido de esto: se suelen utilizar simulacros para eh realizar operaciones. De hecho, Baltops 2022, ese simulacro, ese juego de guerra, consistía en buzos que entraran en el agua y que fueran a gasoductos a poner minas. Es decir, ese era el simulacro. Bueno, pues simulacro, no, al final, básicamente es lo que se produjo, no. Entonces, bueno, Nord Stream se vuela. Nord Stream es un gasoducto que tanto en Estados Unidos, sobre todo político de Estados Unidos desde ya los tiempos de cuando Lisa Ray se decía que no, eh, se iba a permitir bajo ningún concepto que se abriera. A Scholz lo convencen para que él no de la certificación para la apertura. Todo esto antes de la de la guerra de Ucrania, de la intervención militar rusa en la guerra de Ucrania. Incluso hay un informe del Congreso exigiendo a Alemania que no ponga en marcha ese gasoducto. No. ¿Bueno, por qué estaba Estados Unidos en el año 2019 construyendo terminales de exportación de gas natural licuado si no había mercado para su gas natural licuado? Porque esperaban realmente una operación de este tipo, que es lo que indica un poco la Corporación RAND en su informe de 2019, que se titula algo así como “como constreñir y y estresar a Rusia”, no. Porque la idea era cambiar eh la dependencia europea del gas ruso al gas norteamericano, con un problema: que Estados Unidos no puede producir tanto gas para cubrir esa demanda. Se han dado cuenta ahora, o ya lo sabían? No lo sé. En todo caso, al final puede haber un acuerdo gasista entre Estados Unidos y Rusia y que se arreglen esos gasoductos. Digo prácticamente en primicia, solo lo he contado en mi programa. En septiembre empiezan los trabajos de reconstrucción de esos gasoductos.