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Evangelio día Sábado 09/05/26 - Padre Carlos Rosell - Juan 15, 18-21 - Los discípulos y el mundo.

Cooperadores de la Verdad (Católico)11:14

Transcription

El Señor esté con ustedes. Y con tu [canto] espíritu.

Lectura del Santo Evangelio según San Juan. Gloria a ti, [canto] Señor.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos, si el mundo os odia, sabé que me ha odiado a mí antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo os amaría como cosa suya. Pero como no sois del mundo, sino que yo os he escogido sacándos por eso el mundo os odia. Recordar lo que os dije. No es el siervo más que su amo. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán. Si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. Y todo eso lo harán con vosotros a causa de mi nombre, porque no conocen al que me envió. [resoplido]

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

Hoy quisiera compartir brevemente sobre el peligro de la mundanidad. Vamos a reflexionar en estas palabras de Jesús que están en el evangelio que todos hemos escuchado. Si el mundo los odia, sepan que a mí el mundo me ha odiado antes. Si ustedes fueran del mundo, el mundo los amaría, pero como no son del mundo, el mundo los odia. Son palabras de Jesús que vamos a reflexionar hoy.

¿Qué significa ser del mundo? Significa ser mundano. ¿Y qué significa ser mundano? Significa dejarnos guiar por las modas que están en el ambiente. Una persona cuyo comportamiento no está en armonía con la palabra de Dios, sino con lo que ofrece el mundo, entendido mundo, como lo que construye el hombre a espaldas de Dios, es una persona mundana. Y nosotros, hermanos, no debemos ser mundanos porque somos de Cristo. Y amamos mundo en sentido negativo a todo aquello que el hombre construye a espaldas de Dios y que nos aleja de Dios. Y puede ser que aunque estemos bautizados seamos personas mundanas, porque la mundanidad también entra en la iglesia.

Pongamos algunos ejemplos de mundanidad. Un católico que tiene diversiones donde hay desórdenes es un católico mundano, un católico que escucha música indecente, por no decir pornográfica, o baila música indecente, por no decir pornográfica, es un católico mundano, un católico que no cuida su forma de vestir, no cuida el pudor, la modestia. Es un católico mundano, un católico que lee el horóscopo. Es un católico mundano, un católico que tira las cenizas de sus difuntos al mar. Es un católico mundano y así podría seguir con muchos ejemplos.

Hermanos, nosotros no podemos tener un comportamiento mundano. Nuestro comportamiento tiene que agradar a Dios, no al mundo. Nuestro comportamiento debe estar en armonía con la palabra de Dios, no con lo que dice la mayoría. Hoy Jesús nos ha dicho, "Si a mí me han perseguido, también a ustedes los perseguirán, porque no son del mundo." Si nosotros vivimos de acuerdo a la palabra de Dios, vamos a ir en contra de la corriente y vamos a ser perseguidos. Hace algunas semanas una señora que trabaja en una institución me decía que se burlaban de ella en su ambiente de trabajo porque quería convocar a sus compañeros a orar. Ya se ve que ese ambiente es mundano.

Queridos hermanos. Hay que ir en contra de la corriente, pero al mismo tiempo estamos llamados a evangelizar el mundo. Y con esto ya termino. Voy a la primera lectura. Pablo está a punto de entrar a Europa y tiene una visión, se le aparece un macedonio y le dice, "Ven a Macedonia, ayúdanos, ayúdanos." Pablo viajará a Macedonia a evangelizar esa zona. Hermanos, estamos en el mundo para santificarnos y para santificar el mundo, para evangelizar el mundo. Si en tu ambiente de trabajo, por ejemplo, hay mundanidad, no te puedes quedar tan tranquilo. Tienes que ser sal de la tierra y luz del mundo.

Queridos hermanos, hoy le pedimos a la Virgen Santísima, nuestra madre, que nos libre de la mundanidad, que nos ayude a vivir de acuerdo a la palabra de Dios, pero también hoy le pedimos a la Virgen que nos ayude para que no tengamos miedo de evangelizar el ambiente donde estamos. Jesús cuenta con nosotros para llevar ahí donde nos encontramos la sal del evangelio. Que así sea. Amén.

Estamos en el mes de mayo, mes de María. Escuchemos la reflexión que toca hoy. Día noveno, María, madre virgen. Ya hemos dicho que la perpetua virginidad de María es una verdad de fe. Además, en María se unen dos vocaciones femeninas como son la maternidad y la virginidad consagrada. María es madre y virgen y por eso María es modelo de toda mujer. Por ello, tanto las madres de familia como las mujeres consagradas están llamadas a contemplar a María como un referente a imitar. Hoy que la mujer es vista como un objeto de deseo placer, urge pedirle a María para que se respete la dignidad de toda mujer, sea quien sea.

Propósito de hoy, rezar todos los días a la Virgen María por las madres de familia y las consagradas para que vivan con fidelidad su vocación. Juntos hacemos la consagración a nuestra madre y decimos, "Oh, señora mía, oh madre mía, yo me ofrezco del todo a ti y en prueba de mi filial afecto te consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón, en una palabra todo mi ser. Ya que soy todo tuyo, oh madre de bondad, guárdame y defiéndeme como hijo y posesión tuya. Amén."

Hoy hemos meditado sobre la mundanidad. Jesús nos ha dicho, "Si ustedes fueran del mundo, el mundo los amaría, pero el mundo los odia porque ustedes no son del mundo." Hermanos, ¿quién es el mundano? El que tiene un comportamiento que no agrada a Dios, pero si agrada al mundo. Es decir, sigue las modas del ambiente, que no son modas cristianas. Nosotros tenemos que vivir según el evangelio, no según las modas del mundo. Hoy en día, lamentablemente, también hay mundanidad dentro de la iglesia. Si yo soy católico, yo no voy a leer el horóscopo. Si yo soy católico, yo no voy a escuchar música indecente. Si yo soy católico, no voy a tener una serie de costumbres que no agradan a Dios.

Pidámosle a la Virgen Santísima, nuestra madre, que nos ayude a ir en contra de la corriente. No hay que hacer lo que agrada al mundo, hay que hacer lo que agrada a Dios. Pero también hoy hemos escuchado en la primera lectura como Pablo tiene una visión, se le aparece un macedonio. Le dice, "Ven a Macedonia y ayúdanos." Macedonia era una zona pagana, mundana. Hay que evangelizar también esos ambientes y evangelizamos el mundo en primer lugar si en nuestro corazón está Cristo. Que la Virgen nos ayude a nunca ser mundanos.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Sagrado Corazón de Jesús, Dulce Corazón de María, sea salvación del alma. San José, ruega por nosotros.

El Señor esté con ustedes. Y con tu espíritu.

La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre. Amén.

Pueden ir en paz. Demos gracias a Dios. [música]