Transcription
El experimento más cruel de la historia.
A finales del siglo xi, el nieto del famoso emperador Frederico Barbarroja llevó a cabo uno de los experimentos más crueles en la historia, que incluyó a 30 bebés recién nacidos.
Frederico fue una persona extremadamente inteligente. Hablaba nueve idiomas, estaba educado en filosofía y medicina. Desarrolló una obsesión por saber si el ser humano nacía con una lengua natural. Él tenía la hipótesis de que los humanos, si no se les enseñaba a hablar, por naturaleza arían hebreo.
Sin poder prever los escalofriantes resultados, ordenó recluir a 30 bebés recién nacidos y que se les brindaran los mejores cuidados. Cambiaban sus pañales constantemente, y a ningún bebé le debería faltar agua pura, alimentos de calidad y cobijo. Pero había una condición: las criadas no podían hablarles, hacer gestos o tener algún comportamiento afectivo hacia el bebé.
El resultado fue desastroso. Murieron todos los bebés sin excepción. Ninguno pudo superar los 3 años de edad.