Transcription
El Señor esté con ustedes. Y con tu espíritu.
Lectura del Santo Evangelio según San Lucas. Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús. Él se volvió y les dijo, "Si alguno se viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre y a su mujer y a sus hijos y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío. Quien no lleva su cruz detrás de mí no puede ser discípulo mío. Así, ¿quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos? a ver si tiene para terminarla. No sea que si echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran, diciendo, "Este hombre empezó a construir y no ha sido capaz de acabar. O qué rey, si va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con 10,000 hombres podrá salir al paso del que le ataca con 20,000. Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz. Lo mismo vosotros. El que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío."
Palabra del Señor. Jesús.
El evangelio de hoy es un llamado de atención que nos hace Jesús para evaluarnos, para ver cómo estamos en nuestro seguimiento a él. Jesús pone dos ejemplos. Habla de ese hombre que va a construir una torre. Tiene que hacer cálculos. Porque si se lanza a construir la torre y no ha hecho bien los cálculos, la va a dejar a la mitad y todos se van a burlar de él. Y el segundo ejemplo es de ese rey que tiene 10,000 soldados y que piensa hacerle la guerra a otro rey que tiene 20,000. Tiene que darse cuenta que va a perder. No va a ser tonto de hacerle la guerra a alguien que tiene un ejército más numeroso.
Jesús con estos dos ejemplos nos está pidiendo que nos conozcamos, que seamos sinceros y que veamos nuestras propias fuerzas. Hoy se ha hecho común en el mundo laboral, en las instituciones, hacer un FODA. ¿Le suena esto? Foda, fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas. Y sería bueno aplicar esto que está en el mundo laboral, en nuestra vida cristiana. Hagamos un FODA sobre nuestra propia vida.
F de qué? Fortaleza. ¿Quién es tu fortaleza? Cristo. La pregunta es, ¿estoy cuidando mi vida interior? Dice San Pablo, todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Filipenses 4:13. Hermanos, nuestra fortaleza es Cristo. Más aún, la Eucaristía. La Eucaristía es el pan de los fuertes. Cuidemos todo lo que tiene que ver con la Eucaristía. Recibamos la Eucaristía en gracia de Dios. Hagamos bien nuestras confesiones. Vivamos bien la misa. Todos los santos han sacado fuerzas de la Eucaristía. La Eucaristía es nuestra fortaleza. Si nosotros no somos eucarísticos, mal andamos.
Luego viene la O de qué? Oportunidades. Todos los días el Señor nos da la oportunidad de ser santos, de evangelizar, de practicar las obras de misericordia. No desperdiciemos el tiempo. Hoy tengo que darlo todo por Cristo. Decía San Agustín, temo que el Señor pase a mi lado y no me dé cuenta. Todos los días el Señor pasa a nuestro lado. Y esto me lleva a la primera lectura. En la carta a los romanos, San Pablo nos ha dicho que toda la ley se resume en el amor. Todos los días nos encontramos con muchas personas. Tenemos la oportunidad de practicar la caridad. Hermanos, saquemos el propósito. Hoy con todas las personas con las que me encuentre voy a dejarles una noticia de Cristo. Voy a hacer un buen ambiente. Voy a ayudar a todas las personas con las que me encuentre para que se queden con un mensaje de Cristo. No voy a perder esa oportunidad que hoy me da el Señor. Yo no sé si mañana estaré vivo. Tengo que aprovechar el hoy, dándolo todo por Cristo.
Luego viene la D. ¿De qué? debilidades. Cada uno tiene sus debilidades. Por eso siempre se ha dicho que uno tiene que conocer sus pecados dominantes. Cada uno sabe por dónde le aprieta el zapato. Si tú ya sabes que estás fallando, por ejemplo, en la ira, estás fallando en el tema de que te has vuelto una persona egoísta o que te has vuelto una persona indiferente a los demás, tú pon los medios ahora para apuntalar esas debilidades y pide al Señor la gracia para mejorar. Tenemos que ser sinceros. ¿Cuáles son mis debilidades? Cuántas veces somos especialistas en detectar las debilidades del prójimo y no detectamos nuestras propias debilidades. Por eso no mejoramos en nuestra vida cristiana.
Y tenemos al final la A, ¿de qué? Amenazas. ¿Y cuáles son las amenazas, hermanos? ¿Quién me dice? ¿Saben ustedes cuál es la primera amenaza? ¿Quién me dice? Uno mismo. Sí, uno mismo. Porque el egoísmo lo arruina todo. Uno mismo es la primera amenaza. Por supuesto que está el por supuesto que está el ambiente que no ayuda. Pero la primera amenaza, ¿quién es? uno mismo, porque muchas veces nos creemos impecables, nos creemos perfectos y por eso no avanzamos en nuestra vida cristiana.
Pidámosle hoy a María Santísima, nuestra madre, que nos ayude a conocernos bien, a calcular nuestras fuerzas y a estar convencidos que nuestra fortaleza es Cristo y viviendo con Cristo siempre saldremos adelante. Que así sea. Amén.
Queridos hermanos, Jesús nos ha contado dos ejemplos para pedirnos que calculemos nuestras fuerzas. Si vas a construir una torre, calcula cuánto te va a costar. No te vayas a quedar en la mitad. Si tienes 10,000 soldados, no le vas a hacer la guerra a uno que tiene 20,000. Hay que conocernos. Hemos hecho un foda. ¿Quién es tu fortaleza? Cristo. Cuida tu trato con Cristo. Cuida tu vida. eucarística, tu vida sacramental es lo primero, la vida interior. Si no, mal andamos.
Luego tenemos las oportunidades. Cada día que Dios nos regala es una oportunidad para santificarnos. Hoy tengo que ser santo, darlo todo por Cristo. Hoy me voy a encontrar con muchas personas. Voy a dejarles una noticia de Cristo. No voy a dejar pasar la oportunidad de evangelizar, de practicar las obras de misericordia.
Luego tenemos las debilidades. Todos tenemos debilidades. Hay que conocernos. Tienes que saber por dónde te aprieta el zapato. Decía San Ignacio Loyola, "Detectar al enemigo ya es vencerlo. ¿Cuáles son mis pecados dominantes? ¿En qué pecados caigo siempre?" Cada uno tiene que ver su propio corazón, cuáles son mis debilidades, porque somos especialistas en ver las debilidades del otro, pero hay que ver nuestro propio corazón.
Y las amenazas son muchas. El es una amenaza, las ideologías son amenazas, pero la peor amenaza, ¿cuál es? uno mismo nuestro egoísmo. De hecho, la madre Teresa de Calcuta decía, "La persona más peligrosa del mundo, la egoísta, está centrada en su y por eso un egoísta, qué difícil es que se convierta."
Pidamos a la Virgen que nos ayude a conocernos para poder seguir a Cristo con fidelidad.
Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Sagrado Corazón de Jesús, dulce corazón de María, sea salvación del alma. San José, ruega por nosotros.
El Señor esté con ustedes. Con tu espírit.
La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre. Pueden ir en paz.