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COMUNICACIÓN: La ciencia para controlar la opinión de los demás | Paco Benítez

Dinstinto1:28:54

Transcription

Es que solamente eres tan bueno como la habilidad que tienes de comunicarlo. Hay mucha gente que es, pero no parece. La idea es que parezcas lo que eres. Si eres un tigre, pareces tigre para que te rujan. Hay mucha gente que es un tigre y parece pato y le grasnan, le pagan como pato, lo tratan como pato, lo haan como pato.

El altruismo no existe. No hacemos cosas de gratisidad. Casi todo lo que hacemos lo hacemos porque está alineado a distintos intereses egoístas. La soberbia, la avaricia, la pereza, la envidia. Y cuando tú eres bueno para leer la mesa y entiendes qué es lo que mueve a cada persona, sabes cómo manipularla.

¿Cuáles son los fundamentos de la comunicación verbal efectiva?

Cada que dices muletillas te percibes mentiroso, poco preparado, ansioso, inseguro, poco profesional y deshonesto. Ensucias tu mensaje, tus ideas cada que dias muletillas.

Más que entender por qué existen las muletillas, quiero entender cómo eliminarlas.

Una persona que no te ve los ojos se percibe deshonesta. No importa si la persona tiene ansiedad o le da miedo ver a los ojos, al receptor no le importa. Si no te ve a los ojos, te percibes deshonesto, te percibes mentiroso. No confío en la persona que no puedo ver.

Primero es entender que no compramos soluciones hasta que no entendemos el problema que hay. Yo solo entiendo la importancia del extintor cuando entiendo el peligro del fuego. Véndeme el fuego y voy a querer saber cómo apagarlo.

Pero yo decidí que ser yo mismo no me sirve. Si voy a un evento de networking, ser yo mismo significa no hablar con nadie y comer canapés nada más porque ahí me da pena. Pues, ¿para qué fui? Ser yo mismo me está arrestando. ¿Por qué no ser mejor? Si quieres hablar mejor en público, tener mejores oportunidades, te la tienes que creer. O sea, la mitad del trabajo es creértela.

[Música]

Paco, es muy curioso como la vida te va llevando a conocer diferentes personas que van a eventualmente ser parte de tu vida de alguna manera u otra. Y le estaba contando ahorita, Daniel, cómo terminaste tú aquí sentado con nosotros. Ahorita vas a contarnos un poco quién eres, pero te estaba viendo en una conferencia en Medellín, de donde somos nosotros y me encantó la forma en la que hablabas, me encantó la forma en la que te comunicabas, empecé a hacerte seguimiento a ver en qué estabas y dije, "Quiero tener a Paco cuando esté en México." Entonces, cuando empezamos a buscar las personas en México, te encontré a ti, te escribí y aquí estamos sentados. Así que yo sé quién eres, sé por qué estás aquí, pero quiero que nuestra audiencia entienda quién es Paco Benítez y de dónde sale tu pasión por la comunicación.

Claro que sí. Yo entendí una cosa a las buenas y también a las malas es que solamente eres tan bueno como la habilidad que tienes de comunicarlo. Llevo los últimos 10 años enseñando a directores, CEOs, managers, equipos de ventas, networking, a que si son un 10 se perciban como 10. Solamente eres tan bueno como la habilidad que tienes de comunicarlo. Hay mucha gente que es, pero no parece. La idea es que parezcas lo que eres. Si eres un tigre, pareces tigre para que te rujan. A mucha gente que es un tigre y parece pato y le grasnan, le pagan como pato, lo tratan como pato, lo haan como pato y se quejan, pero es que no tienes la piel de tigre. Hay gente que es un pato, pero parece tigre y le pagan como tigre y le arrujan como tigre y lo tratan como tigre, pero es un pato. Si eres tigre, parecer tigre.

Y eso lo aprendí de alguna manera por mi familia. Yo no estudié una carrera en comunicación, de hecho estudié administración desde el día uno sabía que no quería estudiar o que no me quería dedicar a eso, pero que iba a encontrar mi pasión de camino y haciendo cuentas y haciendo memoria al pasado, mi papá siempre me enseñó a hablar en público, siempre. Él es un gran contador de historias. Entraremos a la parte del storytelling, pero es un gran contador de historias, usa el lenguaje corporal increíble y cada que habla todo el mundo escucha. No importa si es en reunión de amigos, una reunión empresarial, si es con la familia, cuando él habla todos escuchan. Tiene carisma, tiene influencia, tiene algo bien bonito. Yo tuve al mejor maestro junto a mí durante 15 años. Aprendí de él y luego en el colegio, afortunadamente, nunca nos dejaron quedarnos callados. Siempre nos obligaban a hablar, hablar, hablar. Eras chiquito, primero de primaria, hablabas con los padres de familia, de tercero, de preparatoria y podrá parecer una baba, pero hacer eso cada dos meses por 10 años te acostumbras a la crítica, te acostumbras a hablar con gente más grande que tú, te acostumbras a pensar que lo que tú dices vale. Y cuando voy a la universidad y cuando salgo al mundo profesional, cuando trabajo en el Foro Económico Mundial, cuando trabajo en Apple, cuando empiezo a emprender, cuando voy a incubadoras, me doy cuenta que esa manera de pensar que es que lo que yo sé vale, mucha gente no lo tiene.

Creo que para todo el mundo es muy evidente por qué la comunicación es importante en los negocios. Pero una cosa que tengo clara es que yo no vengo aquí a ser inteligente ni a hacer preguntas para parecer inteligente, sino que vengo aquí a pintar un camino para que todo el mundo entienda. Así que empecemos por eso, porque es tan importante la comunicación en los negocios.

Yo creo que la mayoría de gente no entiende por qué la comunicación, por qué hablar en público, deja tú la comunicación. ¿Por qué hablar en público es tan importante? La mayoría no entiende por qué. Cree que es hablar bonito, cree que es no tener muletillas, cree que es para percibirse mejor. Esas son puntas del iceberg. Es más, a ver, si yo te preguntaré a ti por qué crees que es tan importante, que seguro vas a decir una buena respuesta, ¿qué me dirías?

Yo creo que uno lo que dijiste es completamente importante. Si la gente te, si eres un 10, pero te ven como un tres, te van a tratar como un tres. Entonces tus negocios y la cantidad de dinero y de personas que vas a impactar no va a ser la la cantidad, no va a ser equivalente a ese 10 que eres, sino al tres que.

Exactamente, digamos, al al merecimiento va a tu nivel. A mí me gusta decir que si eres profesional tienes que parecer profesional, ¿no? Como el profesional que dices que eres. Pero hay una importancia en temas de hablar en público mucho, mucho más grande que normalmente ningún curso, libro, máster enseñan. Y es entender que todos somos seres humanos y tenemos un cavernícola en la cabeza y el cerebro lo que hace es hacer dos decisiones todo el tiempo. Esto me gusta o esto me asusta. Si te gusta, te mete drogas. Si te asusta, te mete drogas. El objetivo del cerebro es solamente uno, garantizar que tus hijos tengan hijos, o sea, que no te mueras. ¿Cómo le va a hacer el cerebro para que no te mueras? Alejándote de situaciones peligrosas. ¿Y cómo sabe el cerebro si son peligrosas o no? No sabe. Asume. Y entonces te dan miedo los ratones a ti o las cucarachas o las víboras.

No, las víboras así.

Las víboras así. Perfecto. A mí, digamos, también me da miedo a las víboras. Cuando tú vas caminando en la calle y ves que algo está así enredado verde y suena y se mueve así, tú dices, "Ay, es una víbora." A ver. "Ay, sí, es una víbora. Corres, ¿no?" ¿Verdad? ¿Qué es lo Si pareces?

Corres.

Exacto. Primero actúas y luego piensas. No era una víbora, era una manguera. Una manguera que tenía mucha agua y estaba haciéndola así, pero parece víbora. El cerebro no se va a esperar a ver si es víbora o no. Va a actuar si parece. ¿Y cómo le va a hacer para que actúe sin que pienses? Te mete drogas, se llaman adrenalina y cortisol. Y cuando el cerebro inunda el torrente sanguíneo con esas dos drogas, lo que hace es ponerte incómodo. Te pone ansioso, te pone estresado. Adrenalina es para energía, cortisol es para estrés, te pone de malas, te pone con la rodilla así. Cuando tú tienes cortisol en la cabeza, en la sangre y adrenalina también no aprendes nada. El tiempo se pasa más lento, te quieres ir, sacas el teléfono o dices, "Mándame la presentación." Estás oyendo a la persona, pero no la estás escuchando. Tu cabeza está en otro lado. Un niño que tiene cortisol en la sangre no aprende siete de cada 10 cosas que le enseñan en el colegio. No importa si es el sistema educativo de Finlandia. Cuando generas malestar y en el receptor hay cortisol, no lo convences, no lo persuades, no le caes bien, ya se quiere ir y se va con alguien más. Cuando le provocas dopamina, oxitocina, endorfina, serotonina, la felicidad, el tiempo se pasa volando, la entrevista se pasa volando. Es con la persona que te gusta y ay ya pocas, son las 11 de la noche, estás con tus amigos y ay caray, ya son las 3 de la mañana, no puede ser porque el cerebro quiere que estés seguro para que no te mueras, te mete drogas para que te mantengas ahí, estés entretenido, calientito, bonito, pasándotela bien y se te va la vida ahí. Fabuloso. Tú como emisor, tú como speaker tienes que entender en tu receptor, en tu cliente, en tu prospecto, en tu próxima cita, en donde tú quieras, vas a provocar una reacción de dos. O le vas a provocar dopamina o le vas a provocar cortisol. Si le provocas cortisol, no me gustó el podcast, le hago swipe, apago la cámara, mándame la presentación, no te hago caso, voy con tu competencia. Si me provocas dopamina, es entretenido. A ver, cuéntame más. Me encanta, quiero estar en la entrevista contigo. Eso genera las relaciones y eso genera la persuasión también. Si tú eres bueno para provocar dopamina y oxitocina y no cortisol, tienes más negocio porque más gente quiere estar contigo. Tienes más oportunidades, porque más gente te invita, porque quieren estar contigo. Cobras más caro porque no importa si cobras más caro. Compramos emisores a los mejores emisores de las ideas. Eres un buen emisor porque me la paso bien, vente para acá. Eres más caro, está bien. Los demás son malos porque estás lleno de drogas. La comunicación es entender cómo provocar los neurotransmisores correctos para inclinar la balanza a lo que tú quieres.

Cuando estábamos conversando antes del episodio, me contaste que había una mentalidad que tenían que tener las personas para poder comunicarse. Y la llamaste de esta manera, que me pareció muy cool porque cuando estoy empezando a tener invitados de diferentes regiones, hablan diferente, hablan diferente, pero me parece una forma de enriquecer también la conversación y los episodios. Dijiste que tenían que tener un alterego chingón.

Un alterego chingón. Exactamente. Sí, sí, sí.

¿Cuál es la mentalidad correcta con la que deberíamos abordar las interacciones y por qué deberíamos tener un alterego chingón?

Si quieres hablar mejor en público, tener mejores oportunidades, te la tienes que creer. O sea, la mitad del trabajo es creértela. Es que esto puede ser un tema tan profundo que me lleve 20 minutos o 20 segundos, pero el tema es que cuando tú te la crees empiezan a pasar cosas en ti que demuestran que te la crees. Digamos que yo creo que soy el mejor del mundo. Es soñar es gratis. Créetelo por un ratito. Créelo. ¿Cómo se siente el mejor del mundo? Llega una reunión. ¿Cómo se sienta el mejor del mundo en lo que tú seas, en lo que sea que eres? Pues no se sienta así, así con las manitas agarradas y los ojitos hacia abajo y puedo hablar. Así no lo hace. ¿Cómo se siente el mejor del mundo? Erguido, relajado, usa espacio, ve a los ojos, habla más lento porque sabe que lo van a escuchar. Cuando la gente te ve así, te trata así. Se crea un efecto halo. Si pareces, eres, si pareces bueno, te trato como bueno. Si pareces malo, te trato como malo. Entonces, primero tienes que creértela. Ahora, ¿cómo te la crees? Porque me da miedo, me da ansiedad, me da nervios, me van a decir que no, hay muchas cosas en la cabeza. Y a mí me gusta verlo como una faceta, la faceta de speaker. Por eso traigo esto puesto. La faceta de speaker, un alterego chingón. Y se refiere a que cuando estás con tus amigos eres diferente cuando estás con tus suegros. Seguramente con tus amigos y voy a asumir aquí, eres un poco más pelado y con tus suegros eres quizá un poco más correcto. Quizá quizá no. Quizá con tus jefes o con tu equipo eres diferente a como eres con tus amigos y con tus clientes o socios eres diferente a como eres con tus suegros. ¿En cuál de ellos eres falso? ¿Con cuál eres falso? ¿Con cuál eres mentiroso?

Con ninguno.

Con ninguno. Solo potencias y disminuyes características. Porque a veces a veces ser tú mismo no es suficiente. Yo soy una persona introvertida, un poco asocial. Me engento muy rápido. Ir a plazas comerciales me cuesta mucho trabajo porque luego luego me estreso. Mi trabajo es todo lo contrario. En conferencias, talleres, estar con cientos de miles de personas y me encanta, pero yo decidí que ser yo mismo no me sirve. Si voy a un evento de networking, ser yo mismo significa no hablar con nadie y comer canapés nada más porque ahí me da pena, pues para qué fui, ser yo mismo me está arrestando, ¿por qué no ser mejor? Entonces, si yo soy una faceta con mi suegro, soy una faceta con mis amigos, soy una faceta con mis clientes, ¿por qué no tener una faceta de speaker? ¿Qué características yo puedo decidir potenciar para tener mejores resultados? Y resulta que a mí, Paco, lo que me ha servido es moverme un poco más fuerte, ser un poco más histriónico, ser más asertivo, hablar un poco más despacio, sonreír un poquito más y creer que lo que tengo que decir vale, se llama convicción. Y cuando juntas esas características y das una conferencia, la rompes y le sacas fuego y vas a un evento al networking y sales con todos los amigos y luego te vas a tu casa, a tu cueva. No dejaste de ser introvertido, solo potenciaste habilidades. Entonces, tú puedes decidir construir una faceta nueva para un ambiente que te conviene y el que no decide construirlo es él mismo. Algunos son buenos, algunos yo mismo son malos. Cada quien decidirá.

Tengo demasiadas preguntas, pero tengo dos principales en este momento. Ahorita dijiste que era un tema tan complejo que podíamos pasarnos 20 minutos hablando de que es el tema de la mentalidad y este alterego chingón. Has trabajado con muchos CEOs, directores, como lo dijiste al inicio. ¿Cómo es este proceso de autodescubrimiento y entender que somos suficientes? ¿Cómo has visto qué es lo que funciona en esta etapa? Porque hay mucha gente que se siente incómoda en ese primer paso, porque hay una definición de confianza que yo la repito mucho en el podcast que me gusta, que es de Alex Hormosi. ¿Sabes cuál es Alex Hormosi?

Y él dice que la confianza se construye de pequeños hitos y pequeñas acciones que te demuestran a ti de lo que estás hecho.

¿Crees que ese cómo creérsela es progresivo? No es de la noche a la mañana, sino es poniéndose en situaciones incómodas. ¿Cómo podemos llegar a eso?

Yo un poco de todo. Te voy a sumar con otro que te gusta, se llama Vinyang. Y Vingang es un australiano, es el único referente en comunicación que recomiendo del planeta.

Estuve en Diary of CO tiene gafas.

Sí, sí. Ese podcast es maravilloso. Exactamente, exactamente. Carísimos entrenamientos. Un día voy a tomar uno porque son en Australia, hay que ir hasta allá. Estoy un poco lejos. Pero él tiene una palabra que me gusta mucho, se llama evidencia, que es tú crees lo que crees porque tienes evidencia de eso. Ponte en situaciones que te permitan tener evidencia de lo contrario. Entonces, si yo creo que soy malo para hablar, ¿en qué situación me puedo poner que me pueda dar evidencia de que sí soy bueno? Quizá no tiene que ser una presentación pública. Quizá puedo empezar a subir historias a Instagram sin filtros hablando hasta que me deje temblar la mano. Y cuando me deja de temblar y ya me acostumbré a hacerlo, tengo evidencia de que sí puedo. Ahora puedo ir, como diría Ormosi, a un hito un poquito más grande. Ahora puedo hacer un live a ver qué pasa. Y me hago 10 lives hasta que tengo evidencia de que ya soy bueno porque ya no me tiembla la voz. Bueno, va el siguiente hito. Entonces es tener evidencia para poder sostener la creencia. Eso por un lado. Por otro este alterego chingón de decir, "Sí, lo valgo porque si es que es bien interesante esto." Podemos hablar inclusive de cómo cobrar o de cómo ponerle precio a tus cosas o a lo que tú haces, porque es bien complicado. El precio de mercado siempre es barato. El precio de mercado no te conviene. Yo creo que nadie cree que vale lo que el mercado dice que vale. La diferencia entre cobrar lo que tú quieres y cobrar lo que el mercado pide es que te la creas. Yo sé que hay muchos peros y muchos paréntesis ahí que ahorita podamos abordar, pero una de las principales diferencias es que te la creas. Yo he aumentado el precio de mis formaciones. Las formaciones cada vez van mejorando, por supuesto, y le voy poniendo más cosas, pero la diferencia de cobrarlos ha sido que un día yo digo que en vez de que vale 1000, vale 2000 y en vez de 2000 vale de 2,500. ¿Por qué? Porque ya creo que vale eso, porque ya me creo eso. Es más, lo estaba dando muy barato. Una vez en mi primer entrenamiento presencial, no me acuerdo en cuánto lo cobré, pero fue una baba. O sea, hoy en retrospectiva digo, "Lo regalé, no, pero nadie te enseña a cobrar." Y entonces yo digo, "Lo que yo pensaba que era caro, pues yo cobré lo que yo pensé que era caro. Hoy digo que era muy barato. La diferencia es lo que yo creía. Entrenamiento padrísimo, 2 días, 8 horas cada día, fueron x número de personas." y me hice amigo de una persona ahí, Alaim Barush, que de hecho vive aquí en Ciudad de México, ahorita era de Guadalajara, me hice amigo de él, le di un entrenamiento personal a él y un grupo de sus amigos y el último día me dijo, "Paco, tu entrenamiento es muy bueno, pero está muy barato." Yo justifiqué, porque siempre justificas tus decisiones porque no te gusta estar mal, ¿no? La implícita deja de ponerte pretextos y escúchame esto. Si tú cobras 1000, te va a llevar gente de 1000. Si cobras 5,000 te va a llevar gente de 5,000. Si cobras 10,000, te va a llegar gente de 10,000. ¿Qué gente quieres que llegue? Ya no le pude responder. Lo que me dijo fue, tú puedes cobrar lo que creas que vale. Por supuesto, tiene que estar justificado, claro, pero la diferencia del incremento es que te la creas. Entonces sí tiene que haber un momento de valor para aumentar esa confianza y decir, "Sí, lo vale para aumentar el precio de mis conferencias, que empezaba vendiéndolas gratis, por supuesto, porque nadie te conoce ni nada. Luego en $50, estuve en $50 muy buen rato, como varios años, $250, habré estado como 3 años. Y luego empecé a dar saltos más grandes. Una persona me dio un consejo, no me acuerdo quién es la persona, caray, pero me dijo, "A tres personas o a tres empresas o a tres cotizaciones, mándalas igual, mismo precio, y a la cuarta le subes nada más para ver qué pasa." Entonces, 250, 250, 250, 500. Y es hijo de corazón, así no. Y me dirán que sí. Y si te dicen que sí, ahora vales eso. Pues sí, sí, sí. Y 250, sí. Y 500, sí. Ay, bueno. Entonces, ahora, ahora son 500. Va. Entonces, a ver, siguientes. 500, 500, 1000 y así hasta 5000, 7000, 8,000 porque dices un día y le subes a otra. Si te dicen que sí es porque hay una percepción de valor que tú no habías percibido antes. A veces necesitas evidencia de ese tipo de cositas para decir, "Sí, valgo." Entonces es una combinación entre faceta de speaker en modo chingón, entre tener un poco de evidencia, entre quererte tener un momento de valor, pero sí lo construiste.

Tengo demasiadas preguntas, pero tengo dos principales en este momento. Ahorita dijiste que era un tema tan complejo que podíamos pasarnos 20 minutos hablando de que es el tema de la mentalidad y este alterego chingón. Has trabajado con muchos CEOs, directores, como lo dijiste al inicio. ¿Cómo es este proceso de autodescubrimiento y entender que somos suficientes? ¿Cómo has visto qué es lo que funciona en esta etapa? Porque hay mucha gente que se siente incómoda en ese primer paso, porque hay una definición de confianza que yo la repito mucho en el podcast que me gusta, que es de Alex Hormosi. ¿Sabes cuál es Alex Hormosi?

Y él dice que la confianza se construye de pequeños hitos y pequeñas acciones que te demuestran a ti de lo que estás hecho.

¿Crees que ese cómo creérsela es progresivo? No es de la noche a la mañana, sino es poniéndose en situaciones incómodas. ¿Cómo podemos llegar a eso?

Yo un poco de todo. Te voy a sumar con otro que te gusta, se llama Vinyang. Y Vingang es un australiano, es el único referente en comunicación que recomiendo del planeta.

Estuve en Diary of CO tiene gafas.

Sí, sí. Ese podcast es maravilloso. Exactamente, exactamente. Carísimos entrenamientos. Un día voy a tomar uno porque son en Australia, hay que ir hasta allá. Estoy un poco lejos. Pero él tiene una palabra que me gusta mucho, se llama evidencia, que es tú crees lo que crees porque tienes evidencia de eso. Ponte en situaciones que te permitan tener evidencia de lo contrario. Entonces, si yo creo que soy malo para hablar, ¿en qué situación me puedo poner que me pueda dar evidencia de que sí soy bueno? Quizá no tiene que ser una presentación pública. Quizá puedo empezar a subir historias a Instagram sin filtros hablando hasta que me deje temblar la mano. Y cuando me deja de temblar y ya me acostumbré a hacerlo, tengo evidencia de que sí puedo. Ahora puedo ir, como diría Ormosi, a un hito un poquito más grande. Ahora puedo hacer un live a ver qué pasa. Y me hago 10 lives hasta que tengo evidencia de que ya soy bueno porque ya no me tiembla la voz. Bueno, va el siguiente hito. Entonces es tener evidencia para poder sostener la creencia. Eso por un lado. Por otro este alterego chingón de decir, "Sí, lo valgo porque si es que es bien interesante esto." Podemos hablar inclusive de cómo cobrar o de cómo ponerle precio a tus cosas o a lo que tú haces, porque es bien complicado. El precio de mercado siempre es barato. El precio de mercado no te conviene. Yo creo que nadie cree que vale lo que el mercado dice que vale. La diferencia entre cobrar lo que tú quieres y cobrar lo que el mercado pide es que te la creas. Yo sé que hay muchos peros y muchos paréntesis ahí que ahorita podamos abordar, pero una de las principales diferencias es que te la creas. Yo he aumentado el precio de mis formaciones. Las formaciones cada vez van mejorando, por supuesto, y le voy poniendo más cosas, pero la diferencia de cobrarlos ha sido que un día yo digo que en vez de que vale 1000, vale 2000 y en vez de 2000 vale de 2,500. ¿Por qué? Porque ya creo que vale eso, porque ya me creo eso. Es más, lo estaba dando muy barato. Una vez en mi primer entrenamiento presencial, no me acuerdo en cuánto lo cobré, pero fue una baba. O sea, hoy en retrospectiva digo, "Lo regalé, no, pero nadie te enseña a cobrar." Y entonces yo digo, "Lo que yo pensaba que era caro, pues yo cobré lo que yo pensé que era caro. Hoy digo que era muy barato. La diferencia es lo que yo creía. Entrenamiento padrísimo, 2 días, 8 horas cada día, fueron x número de personas." y me hice amigo de una persona ahí, Alaim Barush, que de hecho vive aquí en Ciudad de México, ahorita era de Guadalajara, me hice amigo de él, le di un entrenamiento personal a él y un grupo de sus amigos y el último día me dijo, "Paco, tu entrenamiento es muy bueno, pero está muy barato." Yo justifiqué, porque siempre justificas tus decisiones porque no te gusta estar mal, ¿no? La implícita deja de ponerte pretextos y escúchame esto. Si tú cobras 1000, te va a llevar gente de 1000. Si cobras 5,000 te va a llevar gente de 5,000. Si cobras 10,000, te va a llegar gente de 10,000. ¿Qué gente quieres que llegue? Ya no le pude responder. Lo que me dijo fue, tú puedes cobrar lo que creas que vale. Por supuesto, tiene que estar justificado, claro, pero la diferencia del incremento es que te la creas. Entonces sí tiene que haber un momento de valor para aumentar esa confianza y decir, "Sí, lo vale para aumentar el precio de mis conferencias, que empezaba vendiéndolas gratis, por supuesto, porque nadie te conoce ni nada. Luego en $50, estuve en $50 muy buen rato, como varios años, $250, habré estado como 3 años. Y luego empecé a dar saltos más grandes. Una persona me dio un consejo, no me acuerdo quién es la persona, caray, pero me dijo, "A tres personas o a tres empresas o a tres cotizaciones, mándalas igual, mismo precio, y a la cuarta le subes nada más para ver qué pasa." Entonces, 250, 250, 250, 500. Y es hijo de corazón, así no. Y me dirán que sí. Y si te dicen que sí, ahora vales eso. Pues sí, sí, sí. Y 250, sí. Y 500, sí. Ay, bueno. Entonces, ahora, ahora son 500. Va. Entonces, a ver, siguientes. 500, 500, 1000 y así hasta 5000, 7000, 8,000 porque dices un día y le subes a otra. Si te dicen que sí es porque hay una percepción de valor que tú no habías percibido antes. A veces necesitas evidencia de ese tipo de cositas para decir, "Sí, valgo." Entonces es una combinación entre faceta de speaker en modo chingón, entre tener un poco de evidencia, entre quererte tener un momento de valor, pero sí lo construiste.

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La segunda pregunta que tenía es que hablaste de que eras una persona introvertida. ¿Eres una persona introvertida?

La pregunta era esa. ¿Tú crees que a medida que uno va creyendo en este alterego chingón y va construyendo esa mentalidad un poco que te permite comunicar mejor? Va cambiando un poco la percepción que tenemos de nosotros mismos.

Claro, claro que sí. Yo no dejo de ser quién soy y me reconozco como una persona que le cuesta trabajo socializar y se las pases con eso. Está bien, genuinamente me desgasta y cuando tengo que ir a una reunión me tengo que mentalizar, hermano. ¿Vas a socializar? ¿Vas a platicar? ¿Vas a? Está bien. No, pero la creencia que tengo hoy o el refuerzo de la faceta es pero sí lo puedo hacer. O sea, quizás no es mi zona más cómoda, pero sí lo puedo hacer. Esa es la idea. Entonces, entre más fase te pones y más acostumbrado estás a estar en ese momento, más evidencia tienes de que sí puedes alcanzar ciertas cosas. Te la tienes que creer. Y quizá otra cosa que puedes sumar es que cuando ya empiezas a trabajar con personas que están a un nivel en el que tú quisieras estar, por así decirlo, te das cuenta que esas personas no son superhéroes, no son inalcanzables, también tienen muletillas, también les gusta comer taquitos de pastor, también tienen miedo, también se suben al escenario y no saben qué decir. También dicen, "Ay, es que si no les gusta lo que estoy comentando." Dices, "Este cuate es igual de inseguro que yo, nada más que dirige una empresa de 500 personas. Este cuate tiene igual de miedo que yo, entonces no somos muy diferentes. Yo lo tenía idealizado porque no lo conocía. Ya que lo conozco, es de carne y hueso también. Entonces, bajas a las personas de un pedestal y te das cuenta que tú también estás como está más cerca de lo que creí y te refuerza la confianza.

Justo con lo que hablabas, ¿sabes que me parece curioso? Ahora que me estoy moviendo pues como en todo el tema empresarial y de eventos y he conocido gente muy interesante, algunos de ellos han conocido grandes figuras de los negocios del mundo. No voy a decir quién, pero hay personas que han construido imperios que uno los tiene super idealizados y se ven como un 10 a la distancia, pero cuando la gente los conoce se comunican como un tres.

Sí. Paco, yo construyo cada uno de los episodios como si fuera una masterclass, que la gente vaya de un punto A, un punto B a un punto C y sea algo coherente. Así que quiero empezar por la parte de la comunicación verbal.

Okay, va.

El que decimos.

Ahí te va.

¿Cuáles son los fundamentos de la comunicación verbal efectiva?

Entender dos cosas importantes. La primera, no tienes que hablar de lo que tú quieres y la segunda, somos seres humanos emocionales y entre más retas la razón, más peleas contra la razón del de enfrente. Y el de enfrente cree siempre que es más listo que tú. Así que nunca vayas por la razón, aunque tengas que dar una presentación de finanzas, por la razón no se entra, se entra por el corazón. Voy a entrar al punto número uno. Deja de hablar de lo que tú quieres. Hay una frase que no te va a gustar, la escuché y me gustó. La gente está dispuesta a sacrificar su propio beneficio con tal de que tú no tengas una ventaja. Está buenísima esa. Aquí en México, no sé si en Colombia sucede igual, creo que en América Latina en general, pero aquí nos decimos que somos cangrejos. ¿Han escuchado eso?

No.

No. Va un señor, un mercado, mercado de mariscos, camarones, jibias. De repente hay una cubeta de cangrejos que tiene arriba una tapa y una piedra. E, ¿qué tiene ahí? Ah, cangrejos. Cangrejos suizos. Cangrejos suizos. Sí. ¿Y por qué tiene tapa? No, porque estos todos empiezan a empujar la tapa para salir todos juntos. Entonces, hay que ponerles una piedra encima para que no la muevan. Ah, y esa cubeta de cangrejos, ¿por qué no tiene tapa? Ah, es que son cangrejos mexicanos. ¿Y por qué no tienen tapa? Ah, porque los cangrejos mexicanos son diferentes. Cuando un cangrejo empieza a salir, el otro cangrejo lo jala para abajo para que no salga, porque si no sale él, no sale nadie. Eso hacemos aquí. Normalmente los haters más importantes que tenemos los mexicanos somos los propios mexicanos. Si es español, palomita. Si es colombiano, palomita. Si es europeo, palomita. Si es mexicano, no. Como que nos da un poco de coraje. No entiendo por qué. Yo no puedo decir que no me pasa. Seguramente me pasa. Es casi cultural.

En un episodio que tuvimos le llamaban el síndrome del forastero. Creer que todo lo de afuera es mejor.

Aquí le decimos malinchismo. Hay una historia de la conquista detrás, pero bueno, x no es el punto. El punto, somos mediocangrejos. Entonces, primero lo que tú quieras te lo callas. Hay una historia bien bonita. Imagínate que hay dos personas caminando en un bosque. Imagínate como un bosque tenebroso. Entran por el caminito, los árboles así como un poco podridos, inclusive oscuros. Hay búhos, está está oscuro, está atardeciendo y de repente ven en la base de un árbol una lámpara maravillosa y la agarran y la frotan y dicen, "Ya está, tres deseos." y frotan la lámpara y sale el genio. Soy el genio de la lámpara del bosque y los dos ya la hice, ya la hice, tres deseos cada quien. El genio dice, "No, no, espérense, espérense, espérense. Yo soy un genio. No, no, solo un deseo a uno de ustedes. Pero esta es la regla. Al primero le voy a cumplir su deseo, pero al segundo le voy a cumplir el doble de lo que pide el primero. Entonces, si el primero pide una casa, concedido por el segundo, le van dos. Si pido, el primero pide una vaca, concedido por el segundo, le van dos. ¿Qué van a pedir? Y se quedan pensando, no, ¿qué pido, qué pido? Y el otro, no, ¿qué pido? ¿Qué pido? Y el genio pasan 10, pasan 15, pasan 20 minutos. Y el genio está, ¿qué diablos? En 5000 años nunca se habían tardado tanto. No van a pedir nada. Y es que uno está diciendo, "Es que yo me gustaría pedir un millón de dólares, pero si pido un millón, él va a tener dos. Mejor que él pida yo tengo el doble." Y eso está diciendo, "Ben, no es que yo quiero una casa, pero si yo pido una, él va a tener dos, mejor que él pida." Yo tengo dos casas. Entonces, ninguno quiere pedir porque ninguno quiere perder, digamos. El genio dice, "Si en 10 segundos no me piden nada, me regreso a mi lámpara y uno dice, ya sé qué te voy a pedir, genio. Genio, por fin, ¿qué vas a pedir? Si genio, deseo que me quites un ojo para que a él le quites los dos. Concedido y uno se quedó ciego y otro tuerto. La gente está dispuesta a perder con tal de que tú no ganes. Eso pasa mucho. Si el mundo, vamos a ponerlo así medio maquiavélico y todo, tómalo entre comillas y con un dame el beneficio de la duda. Si yo sé que por hacer esto vas a ganar tú, a veces prefiero no hacerlo con tal de que pierdas, con tal de que no te vaya mejor que a mí. Entonces, ese es punto uno que tenemos que entender. Si yo digo lo que quiero, es más probable que no quieran hacer lo que quieran o aceptar con tal de que a mí no me vaya bien, aunque les vaya a ir bien por hacer eso. Punto uno. Y punto dos, el altruismo no existe. No hacemos cosas de gratis y ya. Casi todo lo que hacemos lo hacemos porque está alineado a distintos intereses egoístas, la soberbia, la avaricia, la pereza o la envidia. Y cuando tú eres bueno para leer la mesa, o te callas y lees la mesa y entiendes qué es lo que mueve a cada persona, sabes cómo manipularla. No se trata de manipular, se trata de persuadir, pero se pone medio maquiavélica la cosa. El tema es, a ti te mueve algo, una de esas cuatro, velo de forma maquiavélica. Tú quieres una de esas cuatro. Envidia, que la gente quiera ser tú. Pereza, trabajar menos pero lograr más. Avaricia, tener más que todos. Soberbia, que quieran ser como tú o sentirte mejor que los demás. La ropa de marca, por ejemplo, todas se maquila en China, pero hay ropa que tiene una una estampita y vale por eso 500 veces más. Eso a qué le pega, a la soberbia. Me siento mejor, soy más que tú. Los clubes a los que solamente puedes entrar si alguien del club te invita, ¿a qué a qué a qué le pegan? A la soberbia también. Las tarjetas VIP, VVP, la tarjeta black, los pases exclusivos, tener una pulserita dorada en vez de una morada. Eso es exclusividad, eso es soberbia, la avaricia, dos sencillas aplicaciones y ser ser millonario. ¿Cuántos vende humos hay que están vendiéndose como ser millonario? ¿Por qué? Porque todo el mundo quiere ganar más. Está fácil. Pereza, la inteligencia artificial. Le dices una cosa y te lo hace todo. Es no la tecnología en general no va a dejar de avanzar porque nos encanta ser flojos. Nos hace más flojos. Todos queremos eso y la envidia que quieran ser como yo. Redes sociales hace eso. Envidia. Mira, estoy en un podcast, mira, estoy en la playa. Mírame, estoy con este empresario. Mira, me estoy tomando. Mírame, mírame, mírame. Es envidia. Así somos. No hay nadie que se salve. Yo, yo no. Claro que sí. No, no te hagas. Haz las pases primero con que eres un envidioso o un soberbio o un perezoso. Haz las pases con eso, pero sobre todo las pases con que el de enfrente del que tú quieres algo también es uno de esos. Entonces, si puedes alinear lo que estás diciendo a alguno de los intereses que a esa persona le interese, ya la hiciste. A mí me escriben todos los días sin falta editores y video queriéndome vender en frío. Todos. Paco, he visto tu contenido, no es cierto, si no me seguirías. He visto tu contenido, me encanta lo que estás haciendo y estoy seguro que puedo ayudar a potenciar tus resultados. Tengo un método donde solamente grabando 2 horas al mes saco el contenido de 2 meses. Te mando mi portafolio. Ellos no están sabiendo leer la mesa. Por eso siempre les digo que no, porque no saben lo que me interesa. Ellos saben lo que les interesa a ellos. Me están hablando a través de lo que les interesa a ellos, no a través de lo que me interesa a mí. Y por eso reciben un no. Cuando yo hablo a través de lo que me interesa a mí y no a ellos, yo voy a recibir un no. A mí qué me interesa. Si yo me pongo en uno de esos cuatro pecados, digamos, me alío a una de esas cuatro cosas raras, a mí la avaricia me interesa. No, a mí por ganar más a mí no me llegas. Esa no es mi ambición. Y la pareja tampoco. A mí me encanta hacer esto. Ojalá el podcast durara más. Ojalá me tardara más grabando contenido. Ojalá los talleres duraran más. A veces me contratan para 4 horas me hago cinco. Le digo, "No, no, dame una hora más ni te cobro más. Me encanta hacer esto." No es por la pereza. Grabar en 2 horas para mí no es un valor agregado porque me gusta grabar. En mi caso sería, digamos, la soberbia que es Paco, te voy a ayudar a que tu contenido sea el mejor de tu industria. No hay ningún otro creador de comunicación que va a tener tus videos. Diría, "Ay, a ver, me interesa lo que cueste. Me interesa." Pero como no han sabido leer la mesa, no me llegan como me gustaría que me llegaran y les digo que no hasta que llegue uno que sí. Y han llegado y tengo un equipo de 20 personas. Claro que sí. Entonces, ¿quieres comunicar verbalmente? Cállate de lo que tú quieres. Sé bueno para leer la mesa y háblale a través de los intereses egoístas del enfrente, porque te juro que te va a decir que sí. ¿Quieres un ascenso? ¿Cómo es que el ascenso para ti le beneficia al de enfrente? ¿Quieres vender un seguro? ¿Cómo es que el seguro le beneficia al de enfrente a través de esas cosas? Cuando lo haces, te vuelves bien manipulador. La idea es que no lo hagas, sino bien persuasivo.

Hay algo que me pareció muy interesante cuando estaba planeando tu entrevista y es que una frase que diste es que la gente no conecta con la información.

Sí.

Conecta con las historias.

Y eso parece contraintuitivo porque las personas cuando están empezando en los negocios lo primero que quieren dar son cifras, pero a la gente no le importan tus cifras. Entonces, cuéntame cómo podemos aprender a contar buenas historias.

Es entender que hay una diferencia enorme entre un problema y un punto de dolor, entre la información y la emoción. Sí compramos emoción, sí compramos información, pero como complemento algo emocional. Contar historias no significa contar cuentos, significa usar pequeñas píldoras emocionales hiper hiperrelacionables, porque cuando la gente es así, ya te dio la razón, no importa lo que digas después. El punto de dolor es decir que más o menos el 51% de los niños mexicanos van a tener una quemadura de tercer grado en su casa por descuido. Normalmente cuando vienes a un dato, lo que pasa con el público es decir, "Hay que grave, pero yo no entro en ese dato." Nunca nadie quiere formar parte de la estadística. Nadie. El 70% de la gente es desempleada. Yo no voy a hacer de esos. O sea, tú nunca quieres entrar dentro del problema. Está bien. Eso no conecta. Dices, "Oye, son muchos, pero mis hijos no." Ay, son muchos, pero a mí no me pasan. Pero cuando cuentas un punto de dolor, el punto de dolor no es nada más que traducir el problema a algo hiperrelacionable, a una pequeña historia que te pueda pasar. Entre más ordinaria la historia, mejor, porque es más relacionable. Si no tenemos una vida extraordinaria, está mejor. Si no contamos cosas maravillosas, está mejor. Pero si yo cuento que ay, cuánto tiempo he perdido porque me equivoqué de calle y la Ciudad de México es un caos y entre más gente hay, más tiempo me hago en el automóvil y digo, vivo más tiempo en el carro que en mi casa. Bueno, sí, la gente que vive en Ciudad de México sabrá que es cierto. Muy diferente a decir del 100% del tiempo del día, el 30% de la ciudad donde Ciudad de México la pasa en el carro. Pero cuando te digo que he tenido que comerme una marucha en el carro porque no me da tiempo de comer, porque lo que hago de mi casa a la oficina son 2 horas, cuando una inundación, qué es lo que pasó el día de ayer en Ciudad de México, hace que todos los aviones se bloqueen. Un camión se volteó tapando una sola calle, hizo un tráfico de 2 horas, imposible de pasar, o sea, imposible. No llegué a la junta que tenía y tampoco llegué al cumpleaños de mi papá. Ha, llegué tarde y llegas ahí, perdón, familia, ya se comieron el pastel, ya cantaron mañanitas y claro que te abraza y te dice, "No te preocupes, hijo, qué bueno que llegaste, pero yo quería estar ahí y no se vale salir con 3 horas de anticipación no se puede. Eso que acabo de decir es más relacionable, ese es el punto de dolor. Entonces, eso es una pequeña historia. No dije había una vez un día yo estaba, no, solo en vez de decir 33% usé una situación relacionable. En el caso de los niños quemados 51% ahí está el dato. Pero si yo te cuento lo que me pasó cuando era niño, hoy tengo 30. Eso pasó cuando teníamos como 6 años. Con mi hermano jugábamos a los superhéroes ahí en la casa y nos poníamos una bolsa de basura aquí como capa y unos brazaletes de papel y teníamos un peluche cada uno de nosotros. El mío era Nemesio y el de mi hermano Bonifacio. Le poníamos también una capa y brazaletes y jugábamos a superhéroes y volábamos con los peluches y corríamos con los peluches. Pues como cuando eres niño, ¿no? Inocente. Y un día se nos ocurrió que los peluches podían controlar el fuego porque podían hacer cosas de elementos. ¿Y dónde está el fuego? En la casa. En la estufa. A mi mamá le gustaba cocinar. Yo veía cómo encendía la estufa. Sabía encender la estufa. Encendí la estufa de gas. Metí las patitas de Nemesio, el peluchito, a la estufa para controlar el fuego y como buen peluche se incendió. Y un niño cuando ve fuego, por lo menos yo, me espanté y lo que hice fue tirar el peluche. Pero mi hermano era superhéroe, ¿te acuerdas? ¿Y qué hace un superhéroe cuando ve a alguien en peligro? Lo salva. Mi hermano quiso salvar a Nemesio. Agarró el peluche y no sé si ustedes saben lo que pasa con el plástico cuando se derrite.

Se pega.

Se pega. Se le pegó en las manos, en los brazos. Un niño no lo pudo apagar. Obviamente después de un rato llorando, los brazos le quedaron horribles. Ya pasaron 25 años de eso. Todavía tienen cicatrices, nunca se le van a quitar. Le hicieron bullying en el colegio. Mis papás no me lo perdonaron, pero sobre todo no se lo perdonaron ellos porque ellos no estaban en la casa. Y mi hermano pagó los platos rotos por saber usar el fuego. Eso que le pasó a mi hermano le pasa a más de la mitad de los niños en México. ¿Cuál conecta más, güey?

La segunda. Lejos.

La segunda. Quiero decir que es mentira esa historia. Nunca pasó. No estoy diciendo que digan mentiras. Lo que estoy diciendo es cuando cuentas una pequeña historia en el momento correcto. Si luego de eso te digo que es bien importante comprar un extintor, me lo compras, cabrón. Quien diga, "No, no es cierto, está bien, tú no." Pero sí funciona la persuasión.

Paco, cuando estaba viendo todo tu contenido y viendo cómo construir historias, decías que habían tres elementos muy importantes para construir historias. Veo que los has utilizado en el podcast en muchas ocasiones, por ejemplo, en el bosque, en

En muchos lugares y son paisaje, personaje y problema. Quiero aterrizarlos un poco, que me expliques cuál es la importancia de cada uno de los componentes, pero también que lo llevemos al área de los negocios, porque cuando uno habla de paisaje, personaje y problema, uno dice, "Bueno, >> sí, un autor, una película, quiero aterrizarlo al mundo de los negocios." ¿Cómo eso nos puede ayudar a cerrar más deals, a tener conversaciones difíciles? Cuéntame un poco.

>> Es bien fácil. Para cerrar más negocios, cerrar más tratos, tienes que tener más habilidades de persuasión. Para poder persuadir, el de enfrente tiene que estar lleno de dopamina. Para poderle meter dopamina tienes que contar pequeñas historias. Para contar buenas pequeñas historias tienes que entender paisaje, personaje problema. O sea, esa es la razón.

Entonces, ¿cómo le hago para meter paisaje, personaje problema? ¿Y por qué eso me ayuda a contar buenas historias? El paisaje significa en dónde estamos. Si no sé dónde estamos, no me lo puedo imaginar. ¿Te imaginaste ahorita la casa? ¿Te imaginaste el bosque? Fabuloso ahorita la casa.

Segundo personaje. ¿Quiénes estamos? Había dos personas y había un genio o hace rato mi hermano y yo, y los peluchitos. No te dije de qué color eran, de qué tamaño eran, no te dije qué animales eran los peluches, no te dije si Miron era más grande o más chico, no te dije cómo éramos chiquitos, solo sabías que éramos dos. Con eso te puedes imaginar que en esa casa hay dos personas, porque fíjate que ya usé esta palabra, imaginar varias veces.

Cuando cuentas pequeñas historias apagas la razón y enciendes el corazón porque te pones a imaginar en las películas, te pones a imaginar en los videos, te pones a imaginar en los libros, te pones a imaginar en los chismes, te pones a imaginar. Entonces es bien bonito cuando entretienes la cabeza, se apaga la razón.

Eso hace el personaje y el problema, vamos a ponerle problema slash situación, ¿a qué se están enfrentando? Porque de eso se trata la historia, la trama. Y si la trama es importante, ¿va? Yo te puse ahorita un ejemplo de mi hermano y yo cuando éramos pequeños o de este bosque, pero si quisiera cerrar un deal con un cliente y me dijera, "Paco, esto funciona para mi marca personal." Yo que hablo de marca personal también, ¿no? Paco, ¿esto funciona para mi contenido? En vez de decir, "Sí, sí funciona, porque más o menos el 85% de los clientes que tenemos, no, más o menos el 50% del contenido que hay en redes ahorita, ¿no?"

Que lo puedo decir, primero diría algo, contar una pequeña historia, una píldora emocional, le podría decir, "Fíjate, cuando empecé a hacer contenido hace 6 años, yo no sabía si iba a funcionar o no y editaba videos todos los días, 6 horas al día, en el departamento que acababa de rentar y estaba yo sentado en el suelo porque no tenía ni para comprar un sillón. Subí videos durante un año. Durante un año no funcionó. Y un día un video en la red social que no importa que es TikTok en teoría, ahí pegó. Sí importa TikTok, importa muchísimo. Y a partir de ahí todos los videos pegaron. Y lo más bonito de eso es que yo dejé de pedir que me contrataran y empezaron a contratar. Yo me tardé un año porque no sabía. Ya pasaron 6 años. Hoy ya sabemos. Más o menos el 85% de los clientes que tenemos en 3 meses lo logran. Entonces, claro que sí. ¿Cuál fue el paisaje? El departamento, el personaje y yo. Y el problema que soy video sin saber. ¿Cuánto me tardé? 30 segundos. Pero haberme tomado 30 segundos inclina mucho más la balanza a mi favor. Así se hace."

>> Yo creo que muchas personas se sorprenden cuando se dan cuenta que muchas cosas que parecen improvisación también tienen cierta cierta cierto componente de estructura.

>> Sí, siempre. Y yo lo llamo en el podcast estructurar para desestructurar. ¿Por qué? Déjame te explico. Cuando empecé el podcast, yo tenía que tener todo planeado, todo, porque a ver, un poco de pánico, de no saber qué sigue, improvisación. Bueno, en fin, lo que me dado cuenta con el tiempo es que cuando estoy teniendo entrevistas más profundas, más interesantes con las personas, irme a lo genérico, quedarme con lo que yo ya establecí limita mucho lo interesante que puede ser la conversación. Entonces, para mí tuve que estructurar durante un año para poder desestructurar los los episodios siguientes y atreverme a hacer esto que estoy haciendo en este momento, que por ejemplo a contarte historias también para que conectes conmigo mientras estamos conversando.

¿Cómo funciona esto en la comunicación y en la forma en la que hablamos? ¿Qué tan importante es la estructura? Y si pudieras decirle a las personas qué tanto o sea de la comunicación se reduce a tener buenas estructuras y entender cómo comunicarlas.

>> Sí.

>> ¿Qué dirías? Mira, es una respuesta como la mitad. Las estructuras te dan claridad y una persona que se comunica con mayor claridad y con mayor sentido se percibe más profesional, más honesta, más cara, más confiable. Las estructuras son un medio, no son un fin. El objetivo de la estructura no es que la digas, es que la idea la puedas y lo dice Binyang, que puedas destilar la información.

Si te digo, háblame de ti, ¿qué dirías? Eso está bien, perfecto, perfecto. Es un Entonces cuando haces eso que esa es una de las preguntas que más hacen en entrevistas de trabajo. Háblame de ti. Puf, ¿qué significa? ¿Qué le cuento, ma? Entonces, puf, empiezas con, no le cuento que tengo un perro, que tengo dos, que tengo un hermano, que he trabajado aquí, que he trabajado allá, que me gusta esto, que no me gusta esto, le cuento mis valores, mis fortalezas, y no dices nada porque no hay estructura, hay una tormenta de ideas y tú intentas agarrar un relámpago así, agarro esto, agarro este y juntas cosas y te electrocutas.

Una estructura una estructura maravillosa. 3 2 1. Estructura fabulosa, se la aprendía Vinyang. tres pasos, dos tipos, una buena idea. Son tres opciones para responder una pregunta o para sumar a una conversación o a una junta. Entonces, háblame de ti. No sé, pu, pero tengo estructura. Tres pasos me sirve para responder esa pregunta. No me sirve, pero dos tipos me sirve. Sí, existen dos tipos de personas. Ya con decir eso, ya estructuraste tus ideas. está seguramente la que no eres y la que sí eres. Okay, dilo. O lo que tienes que saber de mí es con eso reduces a una sola cosa. Vinyang dice es destilar la información.

Entonces, háblame de ti. Mira, yo sé que existen muchos, muchas personas, pero creo que existen dos tipos de personas. Se agrupan en dos categorías. La primera son las personas que se aplastan por la responsabilidad, que quieren crecer mucho, pero cuando el crecimiento llega son aplastados y no pueden, no pueden con la presión y su estilo de vida es así, tranquilo. Yo respeto mucho eso, pero no coincido con eso. Existe otro tipo de personas a las que les encanta la presión, les encanta la responsabilidad y tienen una visión de largo plazo en crecimiento. Yo soy ese segundo tipo de persona y eso es lo que me gustaría que supieras de mí. Ay, de repente ya dije cosas con mucho sentido, ¿no? Y hasta el otro dice, "Ay, güey, porque lo que hice fue estructurar."

Ahora, fíjate bien, la estructura fue el esqueleto base, decir que hay dos tipos, el tipo A y el tipo B, pero lo que te dije adentro fue improvisado. La improvisación no se estructura. Más bien tienes habilidades de comunicación y tienes una cosa que se llama agilidad mental, que es ir hilando ideas en ese momento para conectarlas y que tengan sentido y que embonen en una estructura. Entonces, tengo una estructura que es personas tipo A y personas tipo B. Solo puedo hablar de tipo A. Eso es lo que me da la estructura. La improvisación me da poder hablar de tipo A. Entonces voy uniendo mis experiencias, mis creencias, mis cosas, mi bagaje, lo meto ahí y ya suena muy bien y luego hago exactamente lo mismo con la segunda. Entonces, estructura es importante, pero la improvisación es igual de importante porque juntas hacen la presentación, ¿no? Por separado.

>> Y muchas veces lo único que uno le falta es la forma de comenzar, porque las ideas están

>> el inicio, dicen por ahí, es que no me acuerdo de quién lo leí, pero el hay dos momentos importantes en cualquier presentación, el inicio y el final. el inicio tienes la mayor atención y vas a marcar la pauta de qué tan interesante va a estar o qué tan tonto vas a estar. Eso es lo que hace el inicio. Por eso tienes que evitar decir, "Hola, ¿cómo están? Mi nombre es Paco y hoy volvemos a grabar un podcast." Pues ya estamos en un podcast, ya saben cómo me llamo, ya me presentaste tú, para qué me presento yo? Entonces es hacer un inicio inteligente. Hay gente que se resiste a eso, esta gente no lo entiende. ¿Está bien?

Y el final, en el final hay una cosa que se llama recencia. Básicamente una palabra bonita para decir que nos quedamos con lo más reciente, la última impresión. Si fuimos amigos durante 15 años, pero al final te robé dinero, dejamos de ser amigos. Da igual los 15 años ya no somos amigos. ¿Por qué? Por la recencia. La última canción del concierto, ¿cuál es? La mejor de todas. ¿Por qué? Porque no importa si en el camino el baterista se enojó, si te llovió, si te dieron un codazo, si al final terminaste cantando y sacando el teléfono y diciendo, "Wow, qué gran consiento." Compras el siguiente ticket, el postre se come al final, no al principio. Y en una cita, si al final va como va, digamos, ojalá que te vea bien siempre, si al final dan un beso, dices, "Ah, fue una grancita." Igual no les gustó el espaguetti, la recencia es bien importante. Hay dos momentos importantes y hay que saberlos construir. Lo de medio, que se llama desarrollo, no es tan importante como aparece. Aquí metes la mayor cantidad de información como tiene que ser, pero hay una cosa que se llama filosofía sobre técnica, que entender por qué haces lo que haces. Y la filosofía del desarrollo es muy sencilla, ser entretenido y que te den la razón. Si no eres entretenido, eres aburrido. Si eres aburrido, te apagan la cámara, te dicen, "Mándame la presentación". Hacen swipe al video o quitan el podcast. Si es entretenido, se quedan a escuchar. Si se quedan escuchar, puedes compartir información. Si compartes información y al final te dicen, "Okay, muy padre, pero no es cierto." De nada te sirvió. Tienen que decirte, "Muy padre, me convenciste." Es el objetivo del desarrollo y cierras y rematas con una buena idea. Esa es la estructura que tiene que haber.

>> Cuando estabas hablando de el tema de iniciar bien.

>> Ajá.

me transporté a un momento hace poco donde conocí a alguien y le pregunté que dónde vivía y me dijo en en No recuerdo muy bien cuál fue la respuesta. Fue como en todas partes del mundo, algo así, o en muchos lugares del mundo. Y yo me interesa, cuéntame un poco más. Si me hubiera dicho no, a veces en Colombia, a veces en Londres, a veces hubiera sido una forma mucho más aburrida de contarme las cosas.

Cuando hablas de estructura, pensando en negocios, >> ¿sí?

>> ¿Qué estructuras nos pueden servir para cerrar más ventas, tener mejores conversaciones con jefes o con clientes o con stakeholders? ¿Qué recomendaciones tienes?

Ah, puede haber muchas. La palabra que no les va a gustar, pero que es importante es depende, porque no hay una sola fórmula que se aplique para todo. Bueno, sí hay algunas. Por ejemplo, sonríe, siempre es buena idea, respeta tu cuerpo es buena idea, pero cuando hablamos de estructuras siempre depende, hay estructuras para todo, para enseñar, para persuadir, para vender, para convencer, para lo que tú quieras. Hay estructuras para todo. Se las puedes preguntar Chat GPT, te las va a decir. El cómo decirlas no te lo va a dar Chat GPT. Ahí es donde necesitas un entrenador de comunicación para decirte, "Ay, así, así, así, así."

Hay un libro que se llama Charlast de Chris Anderson, uno de los pocos libros que recomiendo para hablar en público, porque no te da técnicas que un poquito, sino te da filosofía. Es entiende cómo funciona la comunicación. Te doy un par de técnicas para que veas cómo se hace, pero no te cases con esto. Entiendes los objetivos, entiendes la filosofía, tú vas encontrando tus propias técnicas. Es maravilloso. Filosofía sobre técnica. Una de las principales diferencias de public speaking sobre la oratoria es esa, la filosofía sobre técnica. Pero luego entramos de eso.

El punto es ese libro Chris Anderson dice, "No hay nada más peligroso que una persona con genuina curiosidad porque va a saber, va a querer saber cuál es la filosofía, cómo le hago para vender más, hablar con stakeholders, para negocios. Tú todo el tiempo quieres persuadir." Regresamos a la filosofía sobre técnica. Todo es persuasión. Quiero persuadir. ¿Cómo lo hago para persuadir generando dopamina? ¿Cómo genero dopamina? Historias es una técnica, otra genero curiosidad. ¿Cómo le hago para generar curiosidad? ¿Cómo le hago para que el de enfrente quiera escuchar lo que tengo que decir y no sienta que me está haciendo un favor? Es al revés. ¿Cómo le hago?

Entonces piensas, ¿cómo genero curiosidad? Y hay una estructura bien bonita que se llama presentaciones magnéticas. ¿Cómo hacer presentaciones magnéticas? complicada entender, pero en pocas palabras es lo que trabajo con empresas principalmente como la de ayer o la de mañana, voy a enseñarles dentro de mucho esa estructura para que las próximas presentaciones con sus clientes, stakeholders, proveedores, CEOs o managers presenten de esa forma y eviten el Hola, bueno, muchas gracias, soy Paco Benítez, director de marketing y voy a presentarles el reporte del periodo pasado. Va, déjame compartir pantalla. Ahí está. No es que esté mal, pero todo el mundo lo va a hacer así. Cuando tú eres diferente, llamas la atención, si eres diferente mejor. Entonces eso no genera curiosidad. Es como, "Bueno, a ver, preséntame." Pero la otra es, ¿cómo era para generar curiosidad?

Entonces, primero es entender que no compramos soluciones hasta que no entendemos el problema que hay. Regresamos al problema. Yo solo entiendo la importancia del extintor cuando entiendo el peligro del fuego. Véndeme el fuego y voy a querer saber cómo apagarlo. Véndeme el problema y voy a querer cómo solucionarlo. Normalmente presentación que vamos a dar se alínea con algún problema y si nos regresamos un poquito más al podcast se alinea con alguno de los intereses que también son problemas. Entonces está maravilloso.

Entonces vendo el problema. Luego no hay nada más potente que lanzar preguntas retóricas para generar curiosidad. ¿Qué fue lo que hicimos el mes pasado para que nuestro podcast fuera el número uno en Colombia? T. Ah, pues cállate y escucha porque es de lo que te voy a hablar, ¿no? ¿Cómo es que nuestros invitados nunca nos dicen que no y hasta viajan a nuestra ciudad para poder estar ahí? ¿Y qué es lo que les damos al final del podcast para que nos recomienden a dos perfiles más y no tengamos que estar buscando, sino que nos busquen a nosotros? Soy Paco Benitz, tengo uno de los mejores podcast del continente. Voy a explicarles la ciencia detrás de un podcast exitoso. Eso genera un poco más de curiosidad, ¿no? ¿Por qué? Porque lancé un par de preguntas. A ver, quien diga, "No, a mí no me importa." Tú no. Pero normalmente las preguntas generan una laguna en la cabeza. Al cerebro no le gusta no saber. Dice, "Bueno, ¿cómo? El cerebro también es flojo." Pero si le das a entender que la respuesta ya está ahí enfrente, básicamente cállate y escúchame. Se va a callar y te va a escuchar. Pero porque ya te metí a ti lo que te interesa a través de preguntas. Siempre filosofía sobre técnica vende problemas. Vende problemas.

Cuando doy una conferencia de comunicación, que siempre doy conferencias, hablar en público a perfiles maravillosos siempre, siempre. No empiezo diciendo comunicar es importante, vamos a ver cómo comunicar. No te explico por qué comunicar es importante. Aquí en México y ahorita que llegamos al lobby, Ramón les preguntó o te preguntó a ti lo de las tortas de chilaquil. No la han comido, ¿verdad?

>> No.

>> Todo chilaquil.

>> Buena.

>> Híjole, pues agárrenla con cuidado. El tema, imagínate, un bolillo que ya es harina y todo eso y le pones chilaquiles dentro. chilaquiles con pollo, salsa, tortilla. Entonces es pan con tortilla con salsa así y se escurre así. No sé si se te antoja, ¿no? ¿Verdad? La verdad es que no. Y cuando la ves tampoco se antoja, dices, "Guácala, ¿qué es eso?" Parece vomitada. La pruebas y no quieres comer otra cosa. O sea, la primera mordida de la torta de chilaquil te abre las famillas sustativas y y quieres otra. También la torta de tamal, otra cosa deliciosa. El tema es que cuando te hablo de la torta chilaquil no se te antoja. Cuando ves la torta chilaquil no se te antoja, pero es deliciosa. La torta es muy rica, pero no parece rica. ¿Te ha pasado lo mismo que la torta de Chilequil? Que eres muy bueno, eres el mejor, eres maravilloso, pero no te dan ni una mordida ni por accidente eres, pero no pareces. Es el problema que tiene la mayoría de emprendedores, la mayoría de empresas. Mejor producto, mejor servicio, mejores ideas. Eres delicioso como la torta chilaquil, pero no pareces rico como la torta chilaquil. La idea es que no te pase lo de la torta. Así vendo el problema. Sin hablar de hablar en público, ¿viste? Te vendí el problema que hay. Hablar en público es una solución a un problema más grande que se llama percepción, que es que si eres parezcas.

Entonces, cuando me dices que sí era torta chilaquil y fíjate cómo es una tontería quizá, pero cuando hablo de la torta chilaquil es mucho más fácil, es más relacionable al mexicano, por supuesto, y me hacen así. Sí, sí. Entonces asocian la percepción con la torre de chilaquil. ¿Qué pasa cuando voy a Bolivia? Tiene un platillo que se llama pica a lo macho o pique macho. Platillo delicioso. Es delicioso. Es enorme ese platillo, pero es papa, jitomate, pollo, carne, salchichas, cebolla con un caldo y no se ve muy rico, la verdad, pero es delicioso. Cuando voy a otro país hablo de sus platillos típicos y como todos han comido pica lo macho allá, es chistoso hablar de pique macho. Cuando voy a Perú hablo del cui, cuando voy a Colombia hablo de tienen, no sé. A ver. La changua

>> tienen comida muy rara ustedes.

>> Sí, pero Ah, no, entiendo. No, la changua no porque la changua no no no esa no me gusta la changua.

>> Otra cosa,

>> eh, Dani, que no se ve provocativo, pero es muy rico.

>> Normalmente pregunto al taxista o en Uber o algo así, ¿cuál es la comida típica de aquí? La más rara de todas. Y me la platican y esa es la que uso.

>> Lo que pasa es que en Pasto también se come el cui, por ejemplo.

>> Ah, okay, okay.

>> Pero no te la debo.

>> Eh, X. Entonces, fíjate, usas un elemento asociativo de lugar y lo usas como pertra cosa. Eso quizá puede ser un poco complejo explicar aquí en el podcast, no lo vamos a profundizar, pero es una manera maravillosa de empezar una conferencia porque la gente se ríe, te pone atención porque estás hablando de ellos mismos y sirve pretexto para hablar de tu tema y de repente, puf, ya entendí, sin decir, "Hola, ¿cómo están? Soy Paco Benítez, vamos a hablar de hablar en público. Gracias por estar aquí. Gracias a los invitados, a todos." Eso evitas. La gente que no sabe hablar en público lo hace como todo el mundo. La gente que sí, los mejores speakers, no yo, los mejores speakers lo hacen distinto, lo hacen así. Yo solamente me he encargado los últimos 10 años de desmenuzar el cómo lo hacen. Siempre me ha gustado ser, lo llamo la suricata del público. Si el speaker, que mi mundo es la conferencia, el conferencismo, si el speaker está haciendo llorar a la gente, yo también estoy por Dios, me gusta levantarme como suricata y voltear hacia los lados y todos estamos llorando. Cómo lo hizo? Me pongo a ver cómo lo está haciendo su tono de voz, su cuerpo, cómo hiló la historia, en qué momento lloramos. Nos está haciendo reír. Ah, me estoy riendo también, me levantas como suricata. ¿Cómo le está haciendo el canijo? ¿Cómo? Y esas observaciones las diagramo, las hago estructuras y las enseño después.

>> Paco, cuando estaba estudiándote, que sé más de ti que algunos de tus amigos, ¿me entias? Espero que sí. Em, llegué a a un libro que me gusta mucho y que aplico todos los días.

>> Sí,

>> creo que una de las lecciones más importantes que me dejó, además de estar genuinamente interesada en interesado en las personas es darle importancia al nombre de las personas. Entonces, cada vez que alguien me está atendiendo, yo lo primero que hago es preguntarle,

>> ¿cuál es tu nombre?

Muchas veces la gente se me queda mirando como de verdad me preguntó eso. Entonces como que incluso en restaurantes tú llegas a un mesero le preguntas el nombre y se extraña porque muy poca gente le pregunta su nombre.

>> Sí. Y te haendo diferente.

>> Exacto. Y me contaste me contaste. Ya te conozco tanto que escuchándote que creo que me lo contaste a mí.

>> Em, que una de las claves de ser un buen comunicador era poner a hablar a las personas. ¿Cómo podemos poner a hablar a las personas y no necesariamente poner la lupa en nosotros? Porque a veces la mejor forma de conectar es poniendo la lupa en la otra persona.

>> Sí, sí. El libro es el de Delc Regi, ¿no? Sí.

>> A ver, siempre la palabra es depende, depende de el medio en el que estés. Imagínate que das una conferencia y les pones a hablar a todos, ¿no? Pues invitaron para que hablaras tú, para que te aventaras un monólogo de 50 minutos, así que ahí no te puedes poner a hablar con las personas o hacer que ellos hablen. Pero en un networking, en una negociación, en una cita, inclusive, me ha pasado en algunas salidas, bueno, me me pasó hace mucho salida, sí, estas reuniones o estas citas, vamos a llamarlo así, yo me la pasaba preguntando, ¿no?, como cuestionario, ¿de dónde eres? ¿A qué te dedicas? ¿Qué haces? No, no, vamos platicando y te vuelvo a preguntar sobre eso y profundizo más y profundizo más. Como lo dijiste ahorita, genuinamente te concentras en eso, ¿no? Y te importa genuinamente. Y tú hablaste el 10% de la de la tarde y las personas hablaron el 90% y termina y qué gran conversación que tuvimos y tú sabes que no hablaste nada, hablaron ellos, pero lo que pasa es que todos nos queremos sentir importantes. En la pirámide de Maslow, la parte de hasta arriba es la importancia, la trascendencia, sentirnos grandes. Normalmente el mundo no nos permite sentirnos grandes porque todos se quieren sentir grandes. Entonces aplastan. Cuando tú genuinamente das la importancia a otras personas, encuentran en ti algo que no encuentran afuera y es normal que se quieran acercar para seguirse sintiendo así. El nombre es una forma como lo dijiste, preguntar por ellos es otra forma. Recordar, esa es quizá de las más importantes. Recordar lo que te dijeron todavía mejor. ¿Quieres percibirte como una persona más carismática, tener más influencia en tu trabajo? Cuando llegues, dedícale 5 minutos a hablar primero con el de al lado, saludar de mano a los que están a un lado de ti, tus compañeros, y preguntar, ¿cómo fue el fin de semana? ¿Cómo te la pasaste ayer, qué hiciste? Pregúntales eso, te van a contar lo que sea, no importa. Fui a pescar, estuve con mi familia, comimos, eh, fue comida familiar. Ay, uy, qué rico. Yo también comí con mi comida familiar, ¿no? ¿Qué comieron? Habrá quien diga, "No, ¿qué te importa?" Está bien, tienes un pésimo entorno laboral. Tú los que no, ah, pues comimos este paella. La paella nos encanta. Ah, maravilloso. Oye, pues provechito, ahorita nos vemos y la siguiente semana le preguntas, "¿Qué onda, Román?" ¿También comieron para ella? ¿Se acordó? Que me gustaba para ella. Si te empiezas a acordar de esas cositas, esos detalles y los traes a la luz otra vez, uf, es maravilloso porque te sientes reconocido. Y piénsalo así, el ser humano es un ser, somos seres sociales, queremos pertenecer, nos gusta pertenecer. cuando somos ignorados. Ese por eso el ghosting es tan peligroso, el ghosting es tan fuerte, cuando te gustean te hacen sentir que no perteneces y no sabes por qué no perteneces y no saber te mata. Cuando tú ignoras a una persona del grupo, le hace sentir que no pertenece al grupo, que lo estás exiliendo. Y se siente muy feo eso, porque tú quieres pertenecer porque eres un ser humano. Cuando tú recuerdas lo que alguien más te dijo, recuerdas una conversación o parafraseas algo que alguien dijo en la conversación, se siente reconocido, se siente importante, se siente parte del círculo, un miembro importante del círculo y se va a querer seguir sintiendo así, se va a pegar más contigo. Es lo que enseña ese libro.

Ahora pasemos a la comunicación no verbal, >> a eso que va más allá del mensaje e incluso es más importante, muchas peleas, argumentos, argumentos, no, muchas peleas y discusiones más bien que he tenido más que el que me han dicho es el como me lo han dicho 100%.

>> ¿Te refieres al tono? Entonces, la forma, el sonido

>> en general, tono, gesto, la postura en la que te lo dicen, porque todo eso comunica algo. Entonces, un mensaje con cierta postura, cierta tonalidad, cierto ciertos gestos puede comunicar algo completamente diferente

>> si se dice de una manera completamente diferente con el mismo mensaje. ¿Por qué es tan importante entender la comunicación no verbal para poder ser exitoso en los negocios?

>> Porque el cómo dices las cosas importa más que el qué dices.

>> Hay un speaker maravilloso, se llama Mario Alonso Push. Mario Alonso Push. Eso Puig. ¿Lo conoces? Ah, él

>> vi una conferencia de él hace un par de años y contó una historia fabulosa. Él dijo que en su oficina un día por su cumpleaños o por Navidad, no me acuerdo, pero le regalaron muchas cosas. Entonces le pusieron los regalitos ahí en su escritorio, los abrió, ¿sabes? A ver esa envoltura, ¿no? Bien bonita. Ay, qué bonito regalo. Escribes, agradeces, lo pones en el escritorio y bueno, ¿qué haces con el papel? Con las envoltas pues las tiras, ¿no? Las colecciones. Entonces agarras y tira todas las envolas así y en el bote, pero la envoltura no suena. tié algo. Y se metió a ver entre el papel y la basura y se dio cuenta que había un regalo todavía ahí y lo agarró y era un regalo que estaba envuelto en periódico. Yo creí que era basura, una bola de periódico. No nos dijo que era, pero dijo que cuando abrió el regalo se dio cuenta que era el regalo más bonito que le habían dado y es el único que mantiene todavía en su oficina. Dice, "La envoltura es igual de importante que el regalo. Si tu envoltura es mala, parece basura y la gente no abre para ver qué regalo tiene." Y lo puedes ver en Navidad cuando bajan los niños y le están los regalos en el arbolito, van por el regalo más grande, el más vistoso, el que tiene más brillantina. Tu envoltura te permite ser atractivo o no para poder entregar el regalo. La envoltura del mensaje que quieres comunicar, de la información que quieres decir, es la forma de hablar, es el cómo lo dices, en el cómo están las estructuras, pero en el cómo también está tu cuerpo, están tus tonos, tus expresiones, tu sonrisa y todas esos elementos son como cerezas del pastel. Y si un pastel vale igual que otro, pero el segundo tiene más cerezas, si tiene chocolate, tiene más cositas, normally se vende el segundo y no el primero porque está más adornado. La idea es complementar lo que dices. Y entre más cerezas tiene también más te ayuda a ti a hacer pasteles. Es mucho más fácil comunicar un mensaje, sobre todo somos latinoamericanos, con las manos y acompañarlas para decir las cosas a que estuvieran aquí como en pirámide invertida, como les encanta a los oradores. Hablar desde aquí es bien difícil porque mata tu emocionalidad. ¿Quieres parecerte a hablar de Mir Putin? Con las manos así. ¿Quieres hablar como Ángela Merkel? Perfecto, pon las manos aquí. ¿Quieres hablar como campeón nacional de oratoria? Pon tus manos aquí. No quieres hablar como ellos, ¿quién querría? Suéltate las manos. Esto es parte de la envoltura. Fluyes con lo que estás diciendo y para el otro es visualmente más atractivo. Entonces, más entretenido, genera más dopamina y persuades más. Lo mismo con los tonos. Entonces, todos los elementos que utilizas para comunicar son comos y esos comos te hacen más atractivo y más persuasivo o menos atractivo y más x.

>> Quiero ir haciéndole doble clic a cada uno de ellos. Entonces

>> por la tonalidad de energía, ¿cómo podemos utilizar el tono como una herramienta para potenciar nuestros mensajes?

>> Okay, acá hay una cosa que se llama filosofía sobre técnica. Lo he mencionado un par de veces, pero voy a profundizar otra vez en esto, porque todas las respuestas que te voy a dar son de filosofía y no necesariamente de técnica. El problema de la técnica es que si yo enseño técnica, por ejemplo, quieres sonar más emocionante, más emocionado, más emocional, quieres emocional de enfrente, sube el volumen y sube la velocidad. Ah, tienes la técnica. Entonces va a haber gente que empieza a hablar así, sí, pero no necesariamente. Esa es la técnica. El problema de las técnicas y decir solamente técnicas es que la gente escribe las técnicas y es que las escribe, las repite como perico, pero no entiende que las técnicas no son un fin en sí mismo, como la estructura. La estructura no es un fin, es un medio. La técnica es un medio. Un medio para entender la filosofía, el objetivo. Las técnicas te iban a alcanzar algo, la filosofía.

Entonces, piénsalo así. Tú eres el maestro de ceremonias emocional del público. Ellos con sus neuronas espejo te van a espejar a ti. Yo, ¿cómo? Quiero que esté la energía del lugar. Es mucho más fácil para mí persuadirlo si están felices o si están tristes, si están serios y preocupados o si están relajados y emocionados, si están aburridos o están entretenidos. Quiero que estén serios, quiero que estén preocupados. ¿Okay? Yo entonces tengo que demostrar esa preocupación también porque van a espejear mi comportamiento y además el tema por congruencia debería preocuparme a mí. Si yo digo algo muy preocupante, pero no lo digo preocupado, a ti te doy a entender que no es preocupante. Entonces, no te preocupas. Si quiero que te preocupes, filosofía sobre técnica. Olvídense de las técnicas. ¿Cómo habla una persona? Preocúpate. ¿Cómo habla una persona que va a dar una mala noticia? ¿Cómo lo hablaría una persona? ¿Lo hablaría sonriendo con las cejas arriba y así estereóico, no? Claro que no. Seguramente haría más pausas. Entramos a las técnicas. haría un poco más de pausas, hablaría más grave, miraría potentemente a uno de los dos ojos nada más, no haría muchos movimientos, tener el seño fruncido. Entonces, cuando empiezas a imaginarte cómo lo hace la persona, lo empiezas a hacer tú. Esa es la filosofía. ¿Cómo afecta? Si yo me preocupo, tú te preocupas.

En mis conferencias, yo entiendo que si la gente no está entretenida y no se le está pasando bien, va a tomar notas y esa libreta la va a meter en su cajón de notas importantes y ya me van a aplaudir y se les va a olvidar. Si quiero que realmente aprendan y sobre todo quiero que me contraten una vez que me baje el escenario, tengo que hacer que se la pasen muy bien. ¿Cómo le hago para que se la pasen bien? Esa es la filosofía. ¿Cómo le hago para entretenerlos? Cuento historias, interpreto un poquito, subo a gente al escenario, sonrío más y eso provoca esas cosas. Entonces, es el impacto que tiene el tono. ¿Cómo lo hago para hacer los tonos? Filosofía. Me gusta decirlo como verano o invierno. Para no meter en tonos, matices, volumen, velocidad, rangos, ¿qué necesidad? Lo divido en dos categorías distintas. ¿Quieres emocionar a la gente? Hay dos categorías distintas. Verano e invierno, nada más. No, prima, verano y otoño. Verano o invierno. Tú dime, cuando piensas en invierno, ¿en qué colores piensas?

>> Una opacos.

>> Sí. Sí. ¿Qué color?

>> Azul.

>> Azul. ¿Qué más? Otro.

>> ¡Uf! Café.

>> Sí. Piensa en la famosa en el invierno. Estereotípico.

>> Blanco.

>> Blanco. Exactamente. Las cosas están vivas, están muertas.

>> En invierno. ¿Están vivas o están muertas?

Exactamente. Si yo te pido que hace frío o calor,

>> frío. Mucho.

>> Exactamente. Si yo te pido que hables frío, muerto, opaco, ¿cómo cómo pondré tu cuerpo?

>> Un poquito más.

>> Ajá. Exactamente.

>> Como se aburrido.

>> Ajá. Más muerto, menos movimiento. Exactamente. Mucho más monótono.

>> Exacto.

>> La voz en invierno, ¿cómo sería?

>> Un poquito más lenta.

>> Exactamente.

>> Tal vez más grave.

>> Sí, exacto. Har pausas. No tienes muletillas,

>> las manos, ¿cómo serían?

Se mueven con más fuerza, menos movimiento de velocidad. Ahí estás haciendo lo perfecto. ¿Quieres contarme algo preocupante? Hazmelo en invierno. Y yo no tuve que decir cómo poner las manos, el cuerpo, el pecho. Son técnicas. Filosofía.

Ahora vayamos a verano. Colores de verano, ¿cuáles son?

>> Rojo.

>> Rojo. ¿Qué más? Verde. Azul. Bonito. ¿No hace calor o hace frío? Mucho calor.

>> Ah, hace calor. Exactamente. Las cosas están vivas. Ajá. Son vacaciones.

>> Si yo te pido que hables en verano, ¿cómo sería tu cara?

>> Mucho más emocionado.

>> Exacto. Las cejas para arriba, la sonrisa, ¿verdad? Y el pecho, ¿cómo sería exactamente? Y las manos

>> hacia fuera.

Exactamente. Y seguro te moverías un poquito más. Yo quiero emocionar a la gente a en verano. No esperes a que un libro te diga, "Pon las manos aquí, camina tres pasos, las manos van así o van así o van así como si fuera carate kit." Háblame en verano. Es entender eso. Filosofía sobre técnica. ¿Cuál de las dos estaciones te sirve más para comunicar? Aquí va el error. También una lectura equivocada sería, ay, pero yo tengo presentaciones corporativas. Yo no puedo hablar en verano. Ah, poco me voy a poner a gritar y a sonreír. No, hay verano en nivel 10 y verano nivel dos. Yo puedo decir que estamos realmente emocionados tenerlos con nosotros y que es la primera vez después de 10 años que hemos podido trabajar juntos y que lo vamos a hacer los próximos 10 años. Ahí lo dije en dos, aquí se como en cuatro. No tengo que hacerle así. Pues no, claro que no hay gamas. En los entrenamientos que doy me gusta intentar estirar la liga al máximo. Ha, que lo puedas hacer en 10. Casi nunca lo vas a tener que hacer en 10, pero cuando tienes que hacer en cinco, ya llegaste al 10. Cinco es fácil en cuatro. Cuatro es fácil porque llegas al 10. En algún día tienes que hacerlo en nueve, ya sabes cómo, porque lo hiciste en 10. Entonces, en mayor o menor medida tú vas potenciando, subiendo y bajando, pero siempre en verano y en invierno. Y afecta completamente como comunicas el mensaje ahorita. Y cuando digo ahorita me confundo porque en algunos lugares ahorita es ya, en Colombia es ahorita hace un tiempito.

>> Aquí igual eh

>> eh hace un tiempo en México, hace un tiempito corto,

>> pero ahorita puede ser, depende a quien le pregunte, pueden ser 5 años o 5 días.

>> Ahorita hablaste de las muletillas. Más que entender por qué existen las muletillas, quiero entender cómo eliminarlas.

>> Okay, vamos un paso antes. Cada que dices muletillas, te percibes mentiroso, poco preparado, ansioso, inseguro, poco profesional y deshonesto. Métele más características, no pasa nada. Te dije seis ahorita. Las muletillas es como si tuvieras un espaguetti la boloñesa y el mesero se equivocara y le echa mucha pimienta. No te lo puedes comer. La boloñesa sigue siendo muy rica. La pasta también siguen estando ricas, pero no te lo puedes comer por tanta tanta pimienta. Ensucias tu mensaje, tus ideas cada que dias muletillas. Siempre las ensucias y es un equivalente a intentar conectar ideas. Piénsalo como puentes. Tienes Idea Uno, que es una isla, Idea dos, que es otra isla. La muletilla es ese puente que te ayuda a pasar de una idea a otra porque no te gusta estar callado culturalmente no nos gusta callarnos la boca porque lo asociamos además con que no sabemos. Entonces es un tema ahí durísimo, pero hay un puente mejor se llama la pausa. Fíjate bien si me dice 7* 7. Si cuando éramos chiquitos en matemáticas, Paco, 7* 7. 7* 7. Eh, no sabe. Siguiente, Juan. 7* 7. 7* 7 por es es y entonces la maestra está a ajá a y se espera. ¿Por qué? Porque parece que lo va a decir. Nos asociamos a hacer ruido con que sí sabemos y nos quita toda la autoridad en realidad. Long story short de las muletillas.

Ahora, ¿cómo te las quitas? Hay distintas formas de quitártelas, unas más fáciles que otras, otras más ridículas que otras. Una de ellas reemplaza la muletilla con una palabra ridícula. Esto solamente lo vas a hacer cuando estés practicando, obviamente no cuando estés hablando. Entonces, yo practico en la presentación que tengo que dar mañana y yo sé que tengo muletillas. Entonces voy a intentar reemplazar esa muletilla porque yo soy cuando las digo por una palabra ridícula como plátano o digamos aguacate. Estás practicando y mientras practicas dices una muletilla como e de que sacas. ¿Ustedes cuáles tienen en Colombia?

>> Yo creo que mucho, ¿eh?

>> Pero tienen otras culturales, por ejemplo, [ __ ]

>> no sé cuál.

>> O tienen em

>> Pues pues es muy colombiano. Pues,

>> pues. Ah, sí. ¿Qué más? Pues ajá, sí, sí, sí.

Pues cuando tú la digas, la terminas de decir y dices, "A aguacate." O mientras la dices, la cortas y aguacate. Te vas a empezar a dar cuenta que no tiene sentido decir aguacate. Y como cuando tienes una mancha en una mesa y le echas jabón y luego para quitar el jabón pasas un trapo y cuando quitas el jabón quitas la mancha. Pues cuando quitas aguacate quitas e también te llevas la muletilla porque vas a evitar decir ese espacio. Esa es una fácil más o menos.

Otra, grábate. No hay nada más poderoso que grabarte un video de 3 minutitos hablando como si dieras la presentación, ponte a practicar, grabas el video y lo dejas descansar un día, lo dejas descansar 12 horas, déjalo descansar, no lo veas inmediatamente porque si no te vas a criticar. Y cuando lo vuelvas a ver, cuenta la cantidad de muletillas que tienes y te vas a dar cuenta cuáles son uno de los principales problemas para quitarte muletillas es que no sabes cuáles tienes. Si no las identificas, ¿cómo las puedes eliminar? No puedes. Entonces, hay que saber cuáles son. Es viste, es ah, es sí, es vale, okay, vale. ¿Cuántas dije? Ay, caray. Ya que tú te viste, tú mismo no te vas a gustar y cuando lo vuelves a hacer lo vas a intentar.

Otra más es bajar la velocidad. A veces tendemos a hablar muy muy rápido y hablamos muy rápido porque tenemos muchas ideas, también porque pensamos que si nos callamos nos van a interrumpir. Tema cultural,

No es cierto, te interrumpen por otras cosas, pero no importa. El punto es que vas hablando, hablando, hablando y vas tan rápido que como tienes que conectar ideas tan rápido y no los puedes conectar, metes un ruido para poder hacer tiempo para conectar las cosas.

Si bajas la velocidad y bajar la velocidad no es hablar como cetáceo, bajar la velocidad es respirar, es hacer un poquito más de silencio, es tomarte el tiempo para hacer las pausas y las pausas generan muchísimas cosas. Te dan tiempo para respirar. Al de enfrente le subraya lo que acabas de decir, la pausa es lo que hace, te deja reflexionar y tú puedes pensar en la siguiente idea. Lo acabo de hacer.

Cuando terminas una idea, guarda un segundo de silencio, pero cuando hablas más despacito y haces una pausa, no se nota mucho porque ya ibas hablando despacito, pero cuando vas hablando muy rápido, de repente haces una pausa que la acabas de hacer que de por sí no se me entiende nada, ¿verdad? Primero no se me entiende nada y después cuando hablo muy rápido y meto una pausa se nota más. Pero cuando hablo más lento y meto una pausa se nota menos.

Ahorita te mencioné a Diary of CEO y yo creo que una de las revelaciones más grandes que he tenido creando el podcast y de las cosas que más me ha gustado es el uso de los silencios. Cuando yo me ponía a analizar muy bien cómo Steven hacía lo que hacía, que es uno de mis grandes referentes, lo admiro un montón, hacía justo lo que estoy haciendo en este momento, una pausa. Y eso no solamente estructura mucho más el mensaje que uno tiene como host, sino que las personas que están escuchando genera un poco de tensión. ¿Qué qué va a decir? ¿Qué sigue? Entonces, creo que es una de las formas que me ha llevado a valorar un poco más el poder del silencio en la comunicación.

Quiero hablar del rol de la mirada. ¿Qué tan importante es el contacto visual? ¿Cómo podemos jugar con la mirada para producir diferentes sensaciones que acompañen los mensajes que vamos a dar?

Una persona que no te ve a los ojos se percibe deshonesta. No importa si la persona tiene ansiedad o le da miedo ver a los ojos, al receptor no le importa. Si no te ven a los ojos, te percibes deshonesto, te percibes mentiroso. No confío en una persona que no puedo ver. Hay que ver a los ojos sí o sí.

El problema normalmente es ver a los ojos en el mundo digital porque no hay ojos que ver, hay una pantalla. A ese comportamiento se le llama oculésica, el comportamiento visual. Dicen que los ojos son la puerta del alma. Creas en el alma, ¿no? Los ojos sí son la puerta para interpretar intenciones, emociones y sentimientos. O sea, tú puedes ver qué le pasa a una persona por cómo tiene los ojos y te das una idea empática cuando haces un contacto visual. Es bien bonito, bien bonito.

Cuando rompes el contacto visual, una persona busca ser vista. Piénsalo así. Si no me ves, me siento ignorado. Entonces, busco que me veas. ¿Cómo le hago en el mundo digital para que me veas? Ver a la cámara. Lo más fácil es ver a la pantalla, pero cuando yo veo la pantalla, yo emisor veo la pantalla, me siento muy cómodo porque los veo todos y veo mi presentación también, pero el receptor sabe que no lo estoy viendo, no se siente observado. Y como cuando estábamos chiquitos en la secundaria, preparatoria, en la primaria y de repente sentías la mirada de la maestra o del profesor, sentías así, ya me vio, ya me quedo callado, porque si me están observando me porto bien. Si me ignoran, yo ignoro de regreso. Estamos bien acostumbrados a presentarle al profesor. Tenías que hacer la exposición, exponías al profesor y tus amigos, como lo estabas ignorando, echaban un relajo. Ya guarden silencio. ¿Cómo van a quedarse callados si no le estás hablando a ellos? Háblales a ellos. Eso lo sacas al trabajo, donde le hablas al jefe y no le hablas al equipo. No les estás haciendo caso porque no los estás viendo.

Una persona observada se comporta. Una persona observada regresa a observación, regresa a atención. Dale Carnegie también lo mencionó en su libro en algún momento. En una conversación, tú sé la persona que no le quita la mirada al que está hablando. Velo a los ojos. Y cuando te voltea ver a los ojos, hazle así. Asientes un poquito mientras haces contacto visual. ¿Qué va a sentir el otro? Me está viendo, me está observando.

Cuando estaba en la universidad, yo sabía que iba a necesitar muchos favores de profesores porque no iba a estar en todas las clases. Estaba trabajando en dos empresas diferentes y además en mi emprendimiento. En algún momento no voy a poder estar en clase, me tenía que hacer amigo del profe. ¿Cómo le hago para ser amigo del profe? Le das al profe, en mi caso, le das al profesor lo que el profesor quiere. ¿Qué quiere? Atención. Quiere que le prestes atención a lo que está enseñando. Quiere que le prestes atención. Y yo sé que a mis compañeros no les importa. Yo sabía que sí me senté enfrente de todas las clases, de todas, porque además me gustaba mucho la materia, las materias. El profesor se voltea al pizarrón para escribir, está hablando, todos mis compañeros ignorando, está bien, algunos poniendo atención, lo que sea. Cuando el profe voltea va a ver distintas cosas, va a ver a quien no está poniendo atención, a quien está en el teléfono, a quien está platicando, a quien está tomando nota de lo que está diciendo y va a ver a un pelado que lo está viendo a los ojos y qué hace. Y ya anoto, pero me aseguro que vea que lo estoy viendo, que vea que yo sobre todos pongo atención, no digo, "Profe, estoy poniendo atención", no, con el contacto visual suficiente. Cuando eso pasa muy seguido, lo que pasa es que la próxima vez que el profe voltee me va a ver a mí porque sabe que conmigo el contacto visual.

Hay una técnica que se llama la triple F, find a friendly face. Ver esa persona que te genera confianza y que está haciéndole así. Te sientes ansioso, tienes una friendly face en el público, siempre una friendly face y te va a dar retroalimentación positiva. Yo era la friendly face. El profe volteaba y yo estaba así hasta que me volví ese anclaje y eso genera ya un rapport y una conexión emocional solamente por la mirada, porque si te veo te pongo atención, si me ves me pones atención. Eso es lo que hace la mirada y después ya puede empezar a tener una relación mejor con el profesor a partir de que había una mirada.

Entonces, ¿quieres sentir, hacer sentir a una persona aceptada en el grupo, atendida? Mírala a los ojos cuando todo el mundo está viendo las pantallas y quieres hacer que la gente se sienta atendida en el mundo digital. Deja de ver a la pantalla y ponte a ver a la cámara, porque cuando apuntas a la cámara, tus ojos van al centro de la pantalla y el otro está viendo la pantalla y ahí está el contacto visual tan importante que hay. ¿Quieres sentirte o hacer sentir ignorado, rechazado, no perteneciente? ¿Quieres percibirse deshonesto? Pon la mirada en cualquier lado.

Paco, para ir terminando, siento que ya hicimos el home run, estamos corriendo por la tercera base, vamos a llegar a la cuarta. Hablamos del qué, también hablamos del cómo, pero hay un tercer componente que a vos te parece muy importante y es el quién. Y hay tres cosas muy importantes o tres componentes muy importantes que construyen ese quién: el ethos, el pathos y el logos. Cuéntame un poco de eso.

El quién eres es más importante que el cómo lo dices y el cómo lo dices es más importante que el qué dices. El quién eres es tu reputación. Y si yo que me dedico a hablar en público, a enseñar a hablar en público, habilidades de comunicación, digo que en los siguientes seis meses la economía va a estar bien fácil, bien fácil. No va a haber ningún problema con Estados Unidos, con nada. Yo que no sé de economía, yo digo que no va a haber problemas económicos, pero llega el premio Nobel, premio Nobel de finanzas y economía y dice, "Oigan, los próximos seis meses no van a estar muy duros, pero sí por cada diez ahorren uno. Quizá lo necesiten. Por cada diez ahorren uno." ¿A quién le haces caso? ¿A Paco de Comunicación o al Premio Nobel? Al Premio Nobel. Claro, porque es un genio. Quizá, ojo, quizá él es un académico literario que es muy teórico, pero no es práctico y que realmente no conoce, pero la teoría económica dice eso y quizá yo que vendo low ticket, medium ticket, high ticket, que voy a siete países cada seis meses, que estoy con todo tipo de gente, que los escucho, que tengo masterminds, entiendo más o menos cómo se está moviendo el dinero. Si me están comprando más, me compran menos. Entonces digo, va a estar, parece que está muy bien, va a pasar muy bien. Quizá yo tenía razón, pero yo no tengo la autoridad para hablar de eso. Mi cómo puede ser muy bueno, pero mi quién no es suficiente. Si yo digo una cosa, pero Barack Obama dice otra, seguro le haces caso a Barack Obama. ¿Por qué? ¿Por qué es Barack Obama? Y a veces los quienes no tienen un buen cómo y dicen pura tontería, pero su quién es muy importante y haces caso por la autoridad que tienen. De hecho, lo podemos ver con creadores de contenido. Tú sigues a los quiénes que te caen bien, sigues a los quiénes con quien empatas. Si ese quién dice algo, puede decir mentiras, pero le compras la idea. ¿Sabes cuántas cuentas de TikTok tengo falsas? Porque me falsifican la cuenta, me descargan el contenido, lo suben rápidamente, me ponen la misma foto de perfil y en vez de Paco Benítez ponen Paco Benítez con dos Zs así y se ponen a vender criptomonedas y la gente compra eso. Yo jamás he hablado de criptomonedas, yo no sé de criptomonedas. Yo hablo de comunicación. ¿Por qué le compras al pastelero entradas al cine? Vende pasteles, no cine. ¿Por qué le compras al entrenador de comunicación criptomonedas? Bueno, porque si me llegan siguiendo un rato, quizá para ellos soy un quién importante y confían en el quién, a pesar de que el cómo sea malo. Entonces, tienes que construir tu quién para que cuando tú llegues tu autoridad hable por sí sola y te quieran escuchar.

El quién se construye de dos formas diferentes. O naces con el quién, es el CEO de Coca-Cola, pues ya eres el CEO de Coca-Cola, ya eres un quién, ¿no? Es el cargo ahí. O es el hijo de Michael Jackson. Es el hijo de Michael Jackson. Da igual que no pueda cantar, digamos. Es el hijo de Michael Jackson. Wow. Pero si no tienes eso, si tienes que construir tu quién, se construye con los comos. Repetición, repetición, repetición con un cómo que te vaya construyendo un nombre. Tú no empezaste con el podcast con el episodio número 100, empezaste con el número uno y con tres personas escuchando. Llevas 97 episodios, 90 y tantos episodios. Ya te has hecho de un quién importante, una reputación importante. Yo empecé con cero seguidores hace seis años. Hoy construimos una comunidad maravillosa. Tengo un quién relativamente importante.

¿Cómo se desmenuza ese quién? Con el ethos, pathos y logos. El logos son elementos emocionales. Se eso lo podemos llamar como la pirámide de la confianza generada de confianza, porque el quién genera confianza. Entonces, el logos, ¿qué es lo que estás diciendo? Lógicamente es el dominio que tienes del tema. Si se ve que lo dominas, tu logos es palomita. Si además metes elementos de alguien más que valida lo que estás diciendo. Yo puedo decir que hablar en público es una de las habilidades más importantes del mundo. Yo y mis amigos decimos eso. Pero si te digo que Stanford, Harvard y la ONU han puesto un ranking de habilidades más solicitadas de los próximos diez años y en el top tres está persuasión y comunicación. Entonces, ya no soy yo, son esos tres que te dicen eso. Eso es mi logos. Hay investigación, hay datos detrás. Eso es el logos. Si digo eso, me das la razón. Si digo eso, tengo razón.

Lo combino con el pathos y el pathos es el mundo emocional. No se pelean, van juntos. Problema versus punto de dolor que hablamos hace rato. Entonces, el logos, storytelling, ¿cómo cuentas buenas historias? Buen lenguaje corporal, buenos tonos de voz, buenos elementos emocionales que te persuadan. Le metes estos y le sumas estos. Eres entretenido con el pathos. Tienes la razón con el logos. Una buena combinación de esas dos va construyendo el quién eres y llegas a ethos, que es lo que la gente dice de ti cuando no estás. Es tu marca personal, es la reputación que tienes. El ethos se trabaja también con la forma que tienes de hablar. Si tienes una forma muy mala, tu reputación es esa. Si tienes una forma muy buena, tu reputación es de muy bueno. Barack Obama, de hecho, tiene fama de muy buena reputación, muy buen comunicador. Ahí está su ethos. El ethos es esa autoridad que tú tienes. Complementas cuando no lo digo yo, también lo dicen otras personas. Y cuando combinas esas tres, te vuelves un quién muy influyente.

Paco, vamos para la sección de preguntas rápidas, no tan rápidas.

A ver.

¿Cuál es el mejor consejo que te han dado?

El para la vida. El mejor consejo que me han dado. Si tú no te la crees, nadie más te la va a creer. Tú tienes que ser el primer loco que te la crea porque normalmente nadie te dice, "Sí, aunque no puedas, sí, inténtalo." No, normalmente es, "Aunque crean que no puedo, sí puedo porque la carrera es de resistencia, no de velocidad. Normalmente la gente no tiene éxito porque se rinde antes." No te rindas.

¿Cuál es un libro que te ha marcado?

Ese de Chris Anderson, de TED Talks, el de Dale Carnegie, Cómo ganar amigos e influir sobre las personas y también el de Jeremy Donovan que se llama Charla TED, también se llama Charla TED Talks, el nombre se parece muchísimo, pero son dos de Charla TED.

Lo buscamos.

Ese es maravilloso.

¿Cuál es el principio que rige tu vida?

En igualdad de condiciones, el que mejor comunica gana.

¿Cuál es tu definición de éxito?

Es tener libertad de elección. Hay gente que el éxito significa poderse ir a hacer hiking una vez a la semana. Qué rico. Hay gente que significa ser el número uno en ventas en Hotmart. Bueno, significaría que tú puedes elegir hacer eso. Elijo el hiking, elijo venir a un podcast entre semana en hora laboral. Elijo poder ir con mis amigos a cenar. ¿Tienes posibilidad de elegir? Si sí, ya eres exitoso.

Paco, vamos para la sección de preguntas de seguidores y esta es de Seguros K2. ¿Cómo hacer preguntas interesantes?

Es una muy buena pregunta. La divido en dos dimensiones diferentes porque depende, depende en dónde la vas a hacer. Es una pregunta que tú vas a hacer porque tú eres la persona que está presentando, pregunta retórica, preguntas que generan curiosidad pero que no tienen respuesta o que no te van a responder explícitamente. ¿Cuándo fue la última vez que realmente descansaste en la noche? Es más, ¿cuándo fue la última vez que dormiste ocho horas seguidas? Solamente tiene años que no lo haces. Ah, esas son preguntas interesantes porque son relacionables. Pero vamos a pasarnos al mundo del networking. Imagínate que tienes cinco minutos para preguntarle algo a esa persona que admiras. Hay dos tipos de pregunta: la pregunta equivocada y la pregunta correcta. Eso se lo aprendí a un señor que se llama Fernando Anzures, que es maravilloso para el mundo networking.

Exactamente. Él dice, "Yo tuve oportunidad de estar con Barack Obama, con Michelle Obama, con Tony Robbins, con Tom Brady, con Tom Brady, porque la gente se quería sacar fotos con ellos." Y yo tenía una pregunta para hacerles. Hay dos preguntas: la equivocada y la correcta. La equivocada es hacer la pregunta con la respuesta dentro. Imagínate que te pregunto a ti, a ti, ¿cómo te gusta que te digan?

David.

David, así completo.

Es que me gusta mucho mi nombre. David en...

David o David, la gente cercana, pero me han dicho Yano mucho por mi apellido.

¿Te gusta más Yano?

No, David me gusta.

Me da igual, ¿sabes?

Okay. Entonces, imagínate, yo te pregunto, llego contigo, eres eres mi ídolo, te encuentro en la calle, estás apurado y voy a hacerte una pregunta que me puede cambiar la vida, ¿no? Y que sea interesante para ti. Entonces voy a hacer la pregunta equivocada. Y llego, David, David, oye, ¿es cierto que para poder tener un podcast exitoso tienes que tener un par de luces muy buenas, invitados de categoría para que la gente quiera escuchar? Obvio. Sí.

Gracias. Se acabó la respuesta, ¿viste? Qué mala pregunta porque te di la respuesta dentro. Entonces, "Sí", ah, y ya no nutriste nada ni explayaste nada. Cambia la pregunta. Es cierto, no hagas preguntas de sí o no, sino preguntas de cómo. David, ojo, David, otra vez da a entender que conoces. Preocúpate antes. Investiga un poquito antes. Oye, David. Vi que viniste a México. Es un placer que estés aquí. Vi que tienes 97 episodios y yo admiro a 55 personas de esas de esos 97 personas. ¿Cómo le has hecho para que te digan que sí? Pregunta corta, ¿viste? Porque yo pregunto poquito para que tú hables muchísimo. Entonces, tú vas a escuchar un, "Ay, esta persona ve, conoce, qué buena pregunta." Y las preguntas inteligentes siempre dan gusto de contestar y te explayas, ah, mira, empezamos así, así, así, así. Y ya nutriste y quedaste con una buena percepción mía.

¿Sabes qué me pasa, Paco? A veces las personas creen que las preguntas inteligentes son las preguntas complicadas, las difíciles, ¿no?

Pero creo que hay que priorizar claridad sobre complejidad en muchas ocasiones para poder hacer preguntas.

Claridad sobre complejidad. Te voy a robar porque siento que las personas quieren verse interesantes y realmente en la vida es menos es más. La forma más fácil de hacer una buena pregunta es simplemente hacer, o sea, hablar lo justo.

Sí.

No hablar de más.

Exactamente.

Paco, vamos para la última sección.

Ah, no, era la última. A ver, échale.

Zigzag. ¿Qué prefieres?

Así. Es un zigzag. Lo que pasa es que buscamos mucho tiempo el nombre y uno de nuestros invitados habló de experto, era un experto en marca y habló de branding y su libro favorito era Sag.

Sag.

Hazte cuenta como Sig Sag, ¿cierto? De un autor que se llama Martin New Meer. Creo que lo pude haber masacrado ese apellido completamente, pero él decía que las marcas que verdaderamente se destacan son cuando todo el mercado está haciendo SIG, ellos hacen SAG. Entonces, nosotros quisimos ponerle esta sección zigzag.

Okay. ¿Cómo funciona?

¿Qué prefieres? Te doy dos opciones, eliges una y estamos y ya.

Dominar la comunicación verbal a la perfección, pero ser flojo en la comunicación no verbal o ser increíble en comunicación no verbal, pero no dominar la comunicación verbal.

La primera, comunicación verbal sobre el no verbal porque hay muchos medios. ¿Tengo que explicar o no?

Puedes.

Puedes.

Sí. Porque hay muchos medios en los que la gente no te ve, el lenguaje corporal no juega ahí, incluso. Sí, así, así me quedo, verbal sobre no verbal. Sí.

Poder contar historias que cautiven siempre, pero con una tonalidad plana.

Ajá.

O tener una voz y energía hipnóticas, pero sin saber contar historias.

La madre. Voy a elegir la segunda, que es tener una forma hipnótica a pesar de contar pura porquería. ¿Por qué? Entra con la filosofía que tengo de en igualdad de condiciones y que mejor comunica gana y porque la envoltura es muy atractiva y el regalo quizá no, pero la forma puede sobre el fondo.

Tener una excelente postura, pero ser muy malo gesticulando o ser muy bueno gesticulando, pero teniendo una muy mala postura.

Bueno, gesticulando el movimiento de las manos te da variedad visual. Una persona que ya es grande normalmente tiene una mala postura porque está en signo de interrogación, pero si te mueves con las manos eres muy atractivo.

Y la última, nunca poder mirar a los ojos a alguien cuando estás hablando o nunca poder quitar las muletillas de tu comunicación.

No, mirar a los ojos. Me pondría hasta un parche y sería mi marca personal.

Excelente. Un gusto. Un gusto siempre tener buenas conversaciones y con personas que se expresan con pasión y con claridad. Obviamente, pues no te podíamos pedir que no fuera así. Es un gusto, es un gustazo. Entonces, de verdad, gracias por sacar el tiempo. Desde ese momento que te vine a fit hasta ahora no decepcionas. Entonces, estamos tremendamente agradecidos. Gracias por compartir este espacio, gracias por ser parte de nuestro primer tour a México, que es el primero de muchos, estamos seguros. Así que esta es tu casa, bienvenido. Y cuando vayas a Medellín nos dices.

Yo feliz. Gracias, David, gracias por el espacio, por este momento en el podcast que tiene poquitos capítulos y por el regalito que me diste también. Mi familia lo va a agradecer. No, yo no tengo café. Dani, ver la foto.

[Música]