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[Música] canal de educación de psicoactiva la teoría de piaget del desarrollo [Música] humano.
La noción de objeto permanente. Además de adquirir la noción de objeto, el niño del periodo sensoriomotor también adquiere la noción de objeto permanente. Para el recién nacido, los objetos aparecen y desaparecen porque todavía no tienen la consistencia de algo permanente, algo que exista que no lo estemos percibiendo en un momento dado.
Adquirir la noción de objeto permanente es un gran logro porque para el ser humano es esencial entender las transformaciones y ser capaz de encontrar una constancia en ellas. Un coche cambia de posición, pero sigue siendo el mismo coche. El color de un objeto varía según la luz que recibe, pero sigue siendo el mismo objeto, etcétera. El niño que ha adquirido la noción de objeto permanente entiende que en todos esos cambios algo se mantiene sin cambiar, mientras que hay partes que sí cambian.
Los objetos dejan de producir sensaciones cuando no están presentes. Por eso, al principio del periodo sensoriomotor, los objetos no existen para el niño cuando desaparecen de su radio de acción. Su peluche sigue existiendo aunque el niño no lo mire, pero no es así como lo entiende el recién nacido. El niño tiene que descubrir que los objetos siguen existiendo cuando dejan de estimularle, cuando no los ve, no los oye, no los toca.
Uno de los mayores logros del periodo sensoriomotor es la permanencia del objeto. Para lograr esa noción, el niño pasa por una serie de fases.
En el estadio uno, cuando el objeto desaparece, el bebé no manifiesta ninguna conducta determinada.
En el estadio dos, ya empieza a seguir los objetos con la vista y hacia el tercer o cuarto mes ya busca con la mirada los objetos que desaparecen.
En el estadio tres, el niño ya es capaz de buscar objetos parcialmente ocultos. Por ejemplo, si tapamos parcialmente un objeto con un pañuelo, el niño reconoce el objeto completo a partir de la parte visible y quitará el pañuelo. Pero si tapamos el objeto del todo, el niño se sorprenderá y no hará intentos para encontrarlo. Se comportará como si el objeto hubiera dejado de existir.
En el estadio cuatro, el niño ya puede encontrar un objeto tapado del todo, pero solo si ha visto cómo se ocultaba. Sin embargo, sigue teniendo dificultades en muchas situaciones. Por ejemplo, si ocultamos un objeto varias veces en un mismo lugar y luego en otro sitio, aunque lo hayamos tapado delante suyo, el niño lo buscará en el lugar inicial.
En el estadio cinco, ya no comete el error anterior, pero aún no es capaz de tener en cuenta desplazamientos invisibles. Por ejemplo, delante del niño se ponen un pañuelo bajo el que se oculta un objeto y un pañuelo sin nada. Si delante del niño intercambiamos la posición de los pañuelos, trasladando el objeto sin que se vea en el proceso, el niño lo buscará bajo el pañuelo que no oculta nada, pero que está en la posición donde se ocultó el objeto.
Pongamos otro ejemplo: si un adulto oculta un objeto en su mano, pone la mano debajo de un pañuelo y deja allí el objeto, el niño lo buscará en la mano y no se le ocurrirá pensar que a lo mejor el adulto dejó el objeto bajo el pañuelo.
En el estadio seis, el niño ya tiene en cuenta los desplazamientos invisibles y busca los objetos en los lugares donde haya podido quedar oculto. Si no lo encuentra en un sitio, lo buscará en otros lugares donde estuvo o donde pueda estar, aunque no haya visto los desplazamientos. En este punto, podemos decir que el niño ha adquirido la permanencia de los objetos.
Vídeo realizado por Isabel Narbona Ruano de Infancia Educactiva.
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