Transcription
Vamos a ver ahora qué ocurre cuándo tenemos en un mismo mercado un monopolio y un buen usuario. En este caso, lo que tenemos es lo que se domina un monopolio bilateral.
Tendríamos un solo comprador y un solo vendedor en el mismo mercado. Habitualmente, estas situaciones no son muy comunes o se dan en un vuelto muy particular. Habitualmente son dos empresas muy grandes o dos agentes del mercado muy importantes.
Un ejemplo podría ser, por ejemplo, bueno, Argentina, la cadena de valor de industria nuclear, donde, por ejemplo, es el Estado el que opera las oficinas o las plantas nucleares y compra insumos muy particulares como puede ser el uranio o el agua pesada. En este caso, el que produce el uranio en Argentina es una sola empresa que se llama Dioxitek, que produce un bien, uranio, es el único proveedor. Recibir en Argentina constantes el monopolista y la empresa que opera las centrales nucleares sería el único comprador. Eran un tiempo de quite que será una empresa privada, hoy en ese estado, pero en cualquier caso, independientemente que sean empresas privadas o estatales, sea una situación de un monopolio.
Lo mismo ocurre con el agua pesada. Hay una planta que se llama Planta Industrial de Agua Pesada, la PIAP, así se le conoce con sus iniciales, que produce agua pesada, es el único fabricante o productor de agua pesada en Argentina y el único comprador para el agua pesada, esa empresa que opera las centrales nucleares, porque es el único uso que Argentina se le está dando.
En este caso, cuando son vulneraciones de este tipo, muchas veces las empresas son lo suficientemente grandes como para coordinar y llegar a contratos entre partes de largo plazo, con lo cual muchas veces no hay mucho análisis que hacer y demás. Pero en el caso muy particular y que se da habitualmente, que es bastante rico en el análisis de la situación de monopolio bilateral, que son las convenciones colectivas de trabajo.
Que es cuando los empresarios, habitualmente agrupados en una o varias cámaras, se juntan a negociar los salarios y condiciones laborales con los trabajadores, que habitualmente se agrupan en uno o varios sindicatos.
Cómo sigue un poco la lógica del razonamiento: las cámaras empresarias actuarían como el monopsonista, serían los que negocian por parte de los demandantes de trabajo. Los chinos, las empresas son quienes demandan trabajo en el mercado laboral. La demanda está dada por las empresas que quieren comprar trabajadores o el servicio de los trabajadores o las de trabajo compraría de las empresas. Y por otra parte, está la oferta, que viene dada justamente por quienes ofrecen trabajo, esos son los trabajadores. Dichos determinados en términos coloquiales, habitualmente nos vemos la falta por el lado de las empresas y cada demanda por un lado los consumidores, lo cual es cierto. Y nosotros como personas nos ubicamos habitualmente en la demanda por el caso, porque todo el trabajo lo tenemos que ver al revés. Somos nosotros las personas quienes ofrecemos nuestro trabajo y son las empresas quienes lo demandan.
Así entonces, cuando hay una sola cámara que representa una industria particular en las negociaciones colectivas de trabajo, eso sí, eso produce un efecto monopsonista, consolida o se colusión toda la demanda en un solo agente. En el momento de negociar, ¿cuál es la mejor manera de anteponerse o confrontar con la fuerza un monopsonio? Bueno, justamente generando un monopolio por un lado de la oferta.
Quien esa sería la función del monopolista, justamente el sindicato. De hecho, la noción teórica de por qué sería eficiente que todos los trabajadores por rama de actividad estén representados por un solo agente, es decir, por un monopolio, viene de esta situación. Sin la lógica por la cual tendría que existir un solo sindicato, vendría a ser justamente de formar un monopolio que con su poder pueda hacerle frente al poder, como coloquialmente se dice, de las patronales, es decir, las cámaras que formarían un monopolio.
Cuando sea una situación de monopolio bilateral, justamente no podemos predecir el resultado, porque no podemos analizar ex ante quién se va a imponer, si el monopolio, en este caso el sindicato, o el monopsonio, en este caso la cámara empresarial. Son dos agentes que van a negociar, que van a generar una suerte de pulseada negociadora y se va a terminar imponiendo aquel que en cada momento tenga mayor fuerza relativa.
En un monopolio bilateral podemos tener dos soluciones extremas: o se impone el monopolio, es decir, los sindicatos, o se impone la patronal o la cámara empresaria, en este caso sería el monopsonio. Podemos predecir cuáles son las bandas, pero no exactamente cuál va a ser el equilibrio. Es por eso que muchas veces ustedes ven que las negociaciones salariales siempre las partes tratan de llevar la negociación al terreno que más le conviene.
Así, por ejemplo, los sindicatos de maestros siempre negocian las convenciones colectivas en marzo, cuando están por empezar las clases, porque es el momento en el que más poder tienen y mejor poder negociar. Es lógico que los sindicatos de los maestros tengan mayor poder de negociación cuando están por empezar las clases que si negocian en enero, cuando están todos de vacaciones y eso les reduciría el poder de coacción, como habitualmente eso lo llaman.
Asimismo, si los ponemos al lado de las cámaras empresarias, no es lo mismo negociar una convención colectiva en una situación de pleno empleo, en una situación de poco empleo o alto desempleo. No es lo mismo negociar cuando la economía viene creciendo o fuerte, que si la economía se está desacelerando o directamente está cayendo.
En términos generales, un sindicato que tiene poder de coacción, capacidad de lucha, como muchas veces se los llama en los términos sindicales, termina obteniendo muchos mejores convenios que un sindicato que no tenga el mismo poder de lucha. Por ejemplo, el sindicato de camioneros o todos aquellos que tienen que ver con el transporte, siempre tienen un alto poder de lucha porque tienen la capacidad de parar de alguna manera la logística de toda la economía, o porque la gente no se puede desplazar en el caso del transporte público, o porque no se pueden desplazar las mercaderías en el caso del transporte de cargas. Los sindicatos de transportes tienen siempre más poder que, por ejemplo, un sindicato que represente a la confección de indumentaria.
Sindicato que aglutina a quienes confeccionan, disculpen, indumentaria, siempre tiene mucho menos poder que, por ejemplo, transporte. Con lo cual, la asignación de un monopolio bilateral es una de las situaciones en las cuales no podemos decir exactamente hacia dónde va a ir el equilibrio, sino que podemos fijar las bandas y serán eventualmente la habilidad de negociación y el contexto, y que determine si el péndulo va más para el lado del sindicato barra monopolio o de la cámara empresaria o la patronal, como habitualmente se lo dice. Pero este sería el modelo teórico.