Transcription
Marcelo Tedesco, director del área de prensa de la universidad, él también es docente universitario y también vinculado a la universidad desde la cuna. No, Marcelo, sí, son 48 años de vinculación con la universidad. Eh.
Y ¿qué te pasa al ver todo esto ahora? Y es mucha tristeza, la verdad. Que el impacto de la inundación en la universidad fue tremendo, tremendo. Estamos hablando de más de 70,000 libros arruinados, 5000 metros cuadrados de laboratorios y gabinetes que están inutilizados. Equipamiento científico de primer nivel, en algunos casos equipos que son únicos en Argentina o incluso a nivel continental, eh, arruinados. Eh, zonas donde el agua llegó a los 2 m. La verdad que el impacto… el lunes y el martes cuando hicimos la primera recorrida por el subsuelo, te rompe el corazón. Eh, nosotros dimensionamos que hay gente que perdió la casa, que perdió todo, pero bueno… Esto es una universidad pública, esto es patrimonio de todos los argentinos, es tan importante como un hospital o como una sala médica. Y estamos hablando de 70 años de conocimiento. No, 70 años de acumular libros en la biblioteca, 70 años de acumular equipos científicos en gabinetes. Sobre todo las áreas de ingeniería, de física y de ingeniería eléctrica fueron muy, muy afectadas, y la biblioteca central, ni hablar. En la biblioteca central, como te decía, se perdió más del 60% de la colección. Estamos hablando de 115,000 libros que tiene aproximadamente, 115,000 volúmenes que tiene aproximadamente la biblioteca central. 70,000 hay que hay que tirarlos. Hay otro porcentaje que son los más, los más raros, los más costosos, los más importantes que se han puesto en freezers porque los especialistas nos han asesorado de que los freezers retrasan el crecimiento del hongo y del moho, para para luego iniciar el proceso de recuperación. Pero bueno, el olor, incluso andando alrededor de la biblioteca, es intolerable. Hay que andar con barbijo, con elementos de protección personal, porque el moho y los hongos que han salido en los libros ya es tóxico.
Y en el caso de las áreas de, como te decía, de física, de ingeniería eléctrica y de ingeniería, el agua superó los 2 metros. Rompió paredes, rompió puertas y se llevó puesto, se llevó puesto todo, todo lo que había. Quedó bajo agua. Uno escucha que el daño es inmenso, pero a veces uno le pone un número y lo dimensiona aún más. ¿Se puede hablar de algún número, por ejemplo, de los equipos más costosos dañados? Mira, hay equipamientos… ahí hay un microscopio de fuerza atómica, hay equipos de rayos X que son únicos, de rayos X que son prácticamente únicos o hay muy pocos en América Latina. Hay equipos que valen 30, 40,000, 8000 euros. Pero además, hay equipos que son muy costosos de reponer. No es que vos vas a una ferretería y compras un triaxial para hacer un ensayo de suelos. Son máquinas que son importadas, que son muy costosas. Lo mismo con los libros más raros, realmente son cosas que son editoriales del exterior, editoriales del exterior, ediciones que ya están discontinuadas, pero que son libros que han… todo el que estudió química o ingeniería o física estudia con esos manuales. Afortunadamente, otras universidades ya se han puesto a disposición para para compartir esos recursos, tanto de manera física como de manera digital. Las 61 universidades argentinas públicas están enviando donaciones para los damnificados, que es lo primero que hay que atender ahora. Pero bueno, como les decíamos, la idea no era mostrar inicialmente esto porque entendíamos que públicamente las prioridades eran de la gente que perdió todo, pero también hay una responsabilidad institucional. Es una universidad pública, esto es patrimonio de todos los venadenses primero y de todos los argentinos después, y esto hay que cuidarlo, hay que recuperarlo.
Y esto va a llevar… una estimación muy, muy grosera: si los daños del temporal del 16 de diciembre rondaron los 300 millones de pesos, nosotros probablemente acá estemos hablando de unas 20 veces más, no, entre 6000 y 7000 millones de pesos, eh, como para poner en funcionamiento las áreas, las áreas básicas. La… un… está en funcionamiento desde el lunes, ya hay sistema en prácticamente toda la universidad. Falta el campus porque está cortada la fibra óptica hacia Paligue. Todo este edificio está funcionando con un generador. Acá todavía no hay luz, la subestación está bajo agua y cuando bombean, suben las napas. Eh, pero, pero bueno, el cuatrimestre va a iniciar igualmente el 31 de marzo. Van, van a comenzar las clases. En esta semana sale el nuevo calendario académico para que todos los estudiantes y todos los ingresantes tengan cierta certeza de cómo se va a ir reprogramando toda la actividad. Y bueno, y lo que pasa acá… Esto va a… posibilidad de traslado a otros sectores, ¿no? Por ejemplo, ¿algún laboratorio, algo? Sí. Lo que ocurre es que el laboratorio se constituye básicamente con el material que hay adentro, y el material que hay adentro está todo arruinado. O sea, siempre algún colega, algún otro investigador te presta un espacio para trabajar. Pero hay equipos que son muy voluminosos, que son, ya te decía, muy complejos de reponer, y eso es muy difícil ponerlo en otro lado, ¿no? El… no, no es, no es tanto el problema el espacio físico, sino todo lo que había dentro de esos 5000 m² que quedó con 2 m de agua. Cuando vos ves la secuencia de la inundación… cuando bajas al subsuelo, fue tipo Titanic. Se llenó una sala donde donde primero entró el agua, reventaron las puertas, luego se llenó otra, reventaron las puertas, luego se llenó otra, y así se fue inundando todo el subsuelo. Marcelo, gracias por por todo este detalle. Gracias a ustedes, chicos.