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ANSIEDAD: No la calmes. ¡APÁGALA!

La Ansiedad Me Tiene Miedo52:58

Transcription

Y si te digo que no debes tratar de calmar tu ansiedad, sino que deberías más bien apagarla, ¿me creerías o no?

Sé que hay mucha gente allá afuera diciéndote que tienes que relajarte, que tienes que buscar la manera de equilibrarte, que te van a enseñar un truco, que te van a dar un tip especial, que esto sí funciona, que el hielo en la nuca y todas esas cosas. Y yo te digo, si eso fuera cierto, todo el mundo lo hubiera hecho, ya se hubieran liberado del trastorno de ansiedad, pero la recuperación de este desorden mental no va por allí.

A ver, muy bien con el audio, siempre me equivoco con el audio. Les digo que la recuperación del trastorno de ansiedad eh va por el lado de encontrar la forma de apagar la ansiedad patológica para permitir que solamente la ansiedad sana persista. Una ansiedad sana solamente se activa frente a un peligro real. Una ansiedad patológica, en cambio, está todo el tiempo exagerada, eh, saltando frente a cualquier circunstancia que ni siquiera lo amerita. Situaciones que no son peligrosas se ven como si fueran la amenaza.

Entonces, necesitamos comprender cómo es que hago para apagar la ansiedad patológica y dejar solamente encendida el área de la ansiedad sana, que sí me facilita la supervivencia cuando me encuentro en una situación de peligro real. Sobre eso vamos a hablar el día de hoy.

Así que quiero que presten atención, quiero que se den cuenta de algo. La ansiedad no es un error, no es un problema de tu cuerpo, realmente es un mecanismo de protección que se ha activado cuando tu sistema nervioso cree que ya no puedes defenderte, que no tienes pelea, que eres impotente frente a la circunstancia. Cuando tu sistema nervioso detecta eso, es cuando enciende la ansiedad de manera patológica, permanente. ¿Okay? Porque si tú tuvieras la capacidad de demostrar pelea, de confrontar las situaciones difíciles, entonces el sistema nervioso sabría que a veces puedes pelear cuando es requerido, que a veces puedes huir cuando se necesita y que puedes quedarte quieto, congelado para no ser detectado. Cuando el sistema nervioso sabe que la respuesta de estrés está funcionando de manera efectiva, entonces no hay necesidad de tenerte en ansiedad patológica. Solamente enciende la ansiedad cuando lo amerita.

Entonces, ¿qué pasa aquí? Lo más importante que vas a necesitar comprender el día de hoy es que la ansiedad no deberías tratar de calmarla, pero sí necesitas aprender cómo apagarla, eso sí. Okay, entonces hoy día vamos a profundizar en ello. Papel y lápiz a la mano si estás interesado en el tema de hoy. Creo que eh para aquellos de ustedes que son nuevos en el canal, les digo, va a ser de muchísima utilidad para los que no, va a ser un refuerzo a lo que ya saben.

Pero si les digo, cuando yo reviso los Analytics de YouTube, hasta el 45% de las personas que miran este canal no se han suscrito todavía y luego pierden el canal porque hay tantos canales allá afuera ofreciéndote trucos que no funcionan y al final terminas desviándote y cuando buscas este ya no te acuerdas cómo se llamaba el canal, quién era el que eh mostraba la información. Entonces, por favor, suscríbete. No seas ese grupo de personas que se pierden por un o 2 años y que recién al tiempo encuentran por referencia de alguien más y dicen, "Me perdí 2 años, pude haber avanzado más." Es cierto, tú puedes ser ese porcentaje y te digo, nos ayudas a mantenernos vigentes cada vez que te suscribes, no te cuesta nada y haces que la información que nosotros manejamos pueda llegar a un público todavía mayor.

Así que vamos ya de lleno con la temática de hoy. Te digo que la ansiedad no debería ser calmada, debe ser apagada. Sí, la ansiedad patológica.

Así que vamos a un marco que es clave. Entendamos entonces qué es realmente tu ansiedad. Ya les he dicho, la ansiedad es una emoción. Es la emoción de miedo que surge cuando te sientes amenazado. Ya. Pero la ansiedad no nace en tus pensamientos. Quiero que entiendas esto. Si es una emoción es obviamente diferente del pensamiento. Pero tú dirás, "Pero son mis pensamientos ansiosos los que me mortifican." Pensamientos intrusivos y oscuros que llegan a mi mente. Yo te digo, entiendo perfectamente eso, pero no quiere decir que tu ansiedad haya iniciado como pensamientos. En realidad inició como esa emoción de miedo. Y posteriormente al tratar de tapar la experiencia, no sentir la emoción, huir de ella, es que conseguiste que tu ansiedad llegara hasta la corteza cerebral y ahí es donde se convirtió en pensamientos negativos y oscuros. Pero entiéndelo bien y escríbelo. La ansiedad no nace en tus pensamientos. Los pensamientos pueden perpetuarla, pueden retroalimentar a la emoción, sí, pero los pensamientos no son el origen de la ansiedad. ¿Ya? Eso tiene que quedar claro en el inicio.

Entonces, tu ansiedad se fabrica desde el sistema nervioso autónomo y se fabrica como una estrategia de defensa. Tu ansiedad patológica es un mecanismo de defensa. Y tú me dirás, ¿contra qué? Yo te digo, en algunos casos es contra el abandono que sufriste de niño. Y ahora que acabas de tener un hijo, se te activó la ansiedad, no sabes ni por qué. Y sientes un terror horrible de morirte de un infarto y dejar solo a tu hijo. Qué curioso que ahora tienes miedo de dejar a tu hijo solo y que justo cuando eras niño vivías en un abandono terrible por parte de tus padres que no se ocupaban de ti. Qué extraño, ¿verdad? Que se repita de alguna manera la historia en el presente. Yo te digo, no es extraño. Cuando eras niño, tú no tenías la capacidad de pelear contra esa adversidad. Por el motivo que sea, tus padres no pudieron ocuparse de ti y tú sentiste la impotencia. Sin poder, impotencia, sin poder. Tú no podías pelear con eso. Aprendiste que eras impotente frente a esa clase de adversidad. Y como aprendiste eso y acumulaste esa energía emocional a lo largo de años, hasta que saliste de la casa de tus padres, tenías acumulado esta energía emocional. Cuando llega el momento en el que ahora tienes hijos, se reactiva esa energía emocional y explota y se convierte en un trastorno de ansiedad. ¿Por qué? Porque ahora que tienes hijos, te ves proyectado en ellos y dices, "¿Será posible que yo llegue a abandonarlos? ¿Será posible que yo les haga falta como mis padres me hicieron falta? ¿Será posible que ellos lleguen a sentirse abandonados como yo me sentía en la niñez?" No hay accidente. Se ha activado la defensa. Ahora quiere defender a tus hijos y esta defensa que explota desde el sistema nervioso autónomo está tratando de proteger a tus hijos. ¿Cómo? Haciéndote sentir todo el tiempo como si te fueras a morir. ¿Qué te parece esa defensa? Y tú dirás, "Pero eso no me defiende." No, pero está provocando que tú vivas todo el tiempo preocupado de cuidar a tus hijos y no dejarlos solos. Es más, es como si tu sistema nervioso autónomo dijera, "Si yo le hubiera provocado esto a los papás de él, de ella, ellos hubieran estado pendientes de él. Así que voy a tenerlo agitado a este, a esta todo el tiempo para que esté pendiente de no dejar a sus hijos. Es más, ya no lo dejo ni siquiera ir a trabajar. Ahora tiene que quedarse con los hijos." La ansiedad es un mecanismo de defensa. No te digo que siempre es el mismo mecanismo de defensa, pero en este caso fue por abandono.

En otros casos es por injusticia. Viví la injusticia de que me abusaban, me golpeaban. Eh, a veces yo no hacía nada. Y ahora cuando tienes un trabajo demandante donde el estrés está encima y tu supervisor no se despega de tu oído de gritarte y decirte cosas, sientes la injusticia. ¿Y qué crees que se reactiva? Todo el bullying que viviste en la niñez se reactiva con un mecanismo de defensa para tratar de protegerte de esto. ¿Y cómo te protege? Me dan tantos ataques de pánico en el trabajo que termino dejando mi trabajo y entonces ahora estoy protegido de los bullies del trabajo. Claro. Protección entre comillas porque te has llevado la ansiedad a tu casa ahora. Exacto.

Entonces es un mecanismo de defensa. Puede que no lo hubieras reconocido hasta ahora, pero te lo digo, así es. Tu ansiedad se activa porque cree que te está protegiendo, cree que te defiende de algo, cree que está evitando la fatalidad y la catástrofe y por eso te tiene agitada, agitado todo el tiempo. Tu ansiedad es una estrategia defensiva. Como tú no peleas con la adversidad, entonces tu sistema nervioso autónomo dice, "Vamos a encender una defensa especial y permanente, hipervigilante, porque esta persona es débil. Tenemos que tenerlo así agitado todo el tiempo." Se entiende, ¿verdad?

Entonces, cuando el cerebro detecta una amenaza, sea real o sea simbólica, en ese momento se activa la respuesta de estrés. ¿Cuál es la respuesta de estrés? Huir, pelear o congelarte. Si lo decimos de manera simple, es eso, huir, pelear y congelarte. Cualquier animal lo hace frente a un peligro. Tú también, pero ya te dije, cuando estabas niño, no podías pelear contra la adversidad de que te dejaban solo por 8 horas encerrado, ¿verdad? ¿Cómo ibas a pelear con eso? Ni siquiera alcanzabas el switch de la luz encerrado en la oscuridad hasta que llegaran tus padres del trabajo. ¿Te das cuenta? Claro, no tenías pelea, no había esa capacidad. Lo que significa que tu respuesta de estrés, que era huir, pelear y congelarse, quedó deformada. Ahora solamente tienes huir y congelarte de miedo. No hay pelea en ti. Y por eso a la actualidad todo te da miedo y sientes que no puedes responder con coraje a nada, que no te puedes parar contra ninguna injusticia, que no tienes la capacidad de reclamar por tus derechos, que sientes que no vales, ¿verdad? Todo eso es parte del por qué tu ansiedad se encendió. Está tratando de defenderte porque cree que eres débil, que eres ineficaz, que no tienes la capacidad para confrontar la realidad. Así que por eso te tiene todo el tiempo agitado, nervioso, hipervigilante.

¿Qué es lo que ocurre entonces cuando el cerebro detecta la amenaza? Sea real o sea imaginaria esa amenaza, el cerebro activa la respuesta de estrés en ti. Entonces, sientes el corazón acelerado. ¿Por qué? Porque la respuesta de estrés es instintiva, eleva los niveles de adrenalina y cortisol. Entonces, la adrenalina hace que se agilice de inmediato todo el torrente sanguíneo. El corazón empieza a bombear aceleradamente la sangre a todo el cuerpo. ¿Por qué? Porque necesita que llegue sangre a brazos y piernas para que puedas subir o pelear. También necesita que estés en ese estado de hipervigilancia, por eso el nivel de cortisol tan elevado, la hormona del estrés te pone en alerta, en atención. Entonces ahora con esos niveles elevadísimos de cortisol, estás más que vigilante, estás hipervigilante, estás por encima de la vigilancia normal. Si un ser humano está atento a su entorno, como yo en este momento, el hipervigilante está escuchando hasta lo que pasa en la calle aquí afuera. Está sintiendo los olores, está con todos sus sentidos de manera superelevada en tratar de captar amenazas. Yo no, yo solamente estoy percibiendo mi entorno, ¿verdad? Cuando se ha activado la respuesta de estrés, te pones hipervigilante, te pones en aceleración cardíaca, te pones en tensión muscular, sientes los músculos palpitando, moviéndose, sensaciones de que hay espasmos musculares, tensiones, sensación de que me está este vibrando el ojo, no sé ni por qué, sensación de peligro inminente. Es como que algo malo va a pasar y no sé ni por dónde va a venir, pero estoy esperándolo, estoy seguro. En cualquier momento llega y has sigues esperando por los últimos 30 años y no llega, pero tú sigues atento porque sientes que está a punto de de de qué, de llegar la amenaza. Pues eso es lo que sientes.

Bueno, esto que sientes, esta respuesta de estrés, date cuenta de que ocurre mucho antes de que tú pienses al respecto. Al final, cuando llegas a pensarlo, tu pensamiento solamente sirve a la justificación. "Estoy así agitado porque de verdad algo malo va a pasar," dice tu pensamiento ahora. ¿Cómo sabes? Porque así lo siento. Entonces, tú le crees más a lo que sientes y lo que piensas parece ser una consecuencia de lo que sientes. Entonces, ya no estás pensando de manera racional, estás pensando emocionalmente. Ya no estás pensando de manera lógica, estás pensando desde tu mecanismo de defensa. Por eso el pensamiento del ansioso no necesariamente es racional. Es que yo sé que si salgo voy a desmayarme, pero ¿por qué te vas a desmayar? Es que yo sé si manejo voy a perder el control y me voy a estrellar. Pero ¿por qué te vas a estrellar si tú sabes manejar? Es que si regreso ese trabajo, yo sé que me da un ataque de pánico y colapso. ¿Por qué? Si estás sano, ya te dijo el doctor, te pusieron el holter, tu corazón está perfecto. ¿De qué estás hablando? No es lógico. Tus pensamientos ya no son lógicos. Tus pensamientos son emocionales y catastrofistas. ¿Por qué? Porque se ha activado una respuesta de estrés que como carece de la respuesta de pelea, ahora tu sistema nervioso autónomo se ve obligado a encender la alarma, a tener la hipervigilancia ahí de manera permanente. ¿Por qué? Porque cree que eres débil. Por eso, porque tú le has demostrado que no tienes pelea, porque tú no vas y enfrentas ese miedo, sino que por el contrario le das la espalda y sales corriendo. Entonces el sistema nervioso dice, "Claro, si está huyendo necesitamos darle el combustible de la huida, vamos a inyectarle más miedo, vamos a ponerle más ansiedad." Entonces, tú dices, "¿Por qué no se va mi ansiedad?" ¿Por qué vives huyendo de las situaciones que son un reto, que te parecen difíciles, sean reales o imaginarias o simbólicas? Tú huyes de ellas y mientras sigas huyendo, tu sistema nervioso autónomo va a seguir encendiendo la ansiedad como el mecanismo de defensa que te protege de aquello de lo que tú huyes. Nuevamente, sea real o imaginario.

Estamos. Te dicen, "¿Te lo inventaste?" No me lo inventé. Ahí hay estudios. Josep Ledog, y lo he citado antes, él demostró que la amígdala, que es el centro de las emociones en tu cerebro límbico, esta amígdala puede activar respuestas de miedo sin siquiera pasar por la corteza racional. O sea, tú te activas en miedo mucho antes de que pienses acerca del miedo. En milésimas de segundo te activas en miedo y sientes el miedo mucho antes de que llegues a pensar acerca de esto. Es un estudio de Joseph Lidoc del año 2012. También en realidad es un estudio repetido porque lo inició en el año 1996. Ya en los 90 se sabía esto.

Entonces no es que la ansiedad sea irracional. En dado caso, tus pensamientos ya no son racionales después de que entras en miedo, pero la ansiedad en sí misma está tratando de ser preventiva. Se está manifestando porque quiere prevenir. Por eso tienes miedo del mañana, miedo del futuro, miedo de ir allá, miedo de salir, miedo de qué tal sí. Y si lo hago y me muero. Y si lo hago y mis hijos se quedan solos. Y si voy a trabajar y ya nunca más me ven. Y si estoy ahí en la calle y nadie me socorre. Exactamente. La ansiedad no es racional, pero está pretendiendo ser preventiva. Es un mecanismo de protección. Es un mecanismo de defensa, no es mala y no quiere decir que tu sistema nervioso esté roto, simplemente está respondiendo a la necesidad de cómo tú te sientes. Si tú te sientes débil y sin capacidad de pelea, el sistema nervioso autónomo tiene otra opción más que la de encender la ansiedad al tope. Si tú le demuestras ese sistema nervioso que tú eres fuerte y que vas a dar pelea, el sistema nervioso autónomo dice, "Este está peleando." Bajemos el volumen de la ansiedad. Y la ansiedad empieza a desaparecer.

Entonces, el problema real es una respuesta de estrés que está incompleta. Tu respuesta de estrés está incompleta porque tú estás respondiendo solamente con huida y congelamiento. No hay pelea en ti. El estrés sano tiene un ciclo. A ver, cuando se presenta el estrés sano, tú te activas frente al estrés, luego te pones en acción, inmediatamente que entras en acción se descarga la energía emocional que te había activado y entonces tú entras en reposo, hasta te integras a la experiencia, dices, "Aprendí algo de eso."

A ver, te doy un ejemplo. Estás manejando en la autopista y ha caído nieve. Se ha formado el hielo negro famoso y entonces resulta que mientras va manejando ves un camión, un tráiler que empieza a resbalarse sobre el hielo y ves como empieza a golpear otros carros y tú tratas de frenar en ese momento y sientes como se resbalan también las llantas de tu coche y en ese momento entras en activación violenta, ¿verdad? Dices, "¿Qué hago?" ¿no? Y es la posibilidad de meter el freno de mano, golpear varias veces el freno. En milésimas de segundos repasas todo lo que tienes que hacer, mueves el volante en la dirección contraria para que se resbale hacia otra dirección y no hacia el tráiler. Entonces ahí entraste en acción. O sea, primero te activaste en miedo y luego entraste en acción frente a lo que estaba pasando. Una vez que entraste en acción, ejecutas todas las maniobras posibles, de pronto tu carro ya se detuvo, ¿verdad? En ese momento tú volteas a mirar, los carros han chocado por el otro lado y tú sientes en ese momento un alivio, la descarga. En ese momento descargaste la energía emocional del miedo. Así estás temblando, ¿verdad? Y luego viene una sensación ya de reposo, una sensación de que parecía que me hubieran quitado un peso, ¿verdad? Eso ocurre en un ciclo normal de estrés, en un ciclo sano de estrés, pero cuando tú tienes trastorno de ansiedad, ese ciclo se ha interrumpido porque definitivamente tú sientes una activación, pero si no das pelea, ahí no hay acción. Y si tú dices, eh, la acción que yo tengo que tomar es huir. Claro, huyes, pero no hay descarga. ¿Por qué? Porque nunca resuelves el problema. Como en ansiedad patológica no hay una amenaza real, tú puedes seguir imaginándote un león o puedes seguir imaginándote que te van a despedir o puedes seguir imaginándote que tienes cáncer. Por lo tanto, nunca hay una resolución, nunca hay descarga de la energía emocional. Tú sigues huyendo imaginariamente de lo que crees que te va a atacar. Entonces, nunca se cierra el ciclo de estrés. Te quedas en activación todo el tiempo y tu acción es solamente la huida, sin descarga. Por lo tanto, tampoco hay reposo. Eso te lo haces tú en este ciclo interrumpido que está generando la ansiedad. La ansiedad interrumpe un ciclo natural y sano de estrés y lo convierte en un ciclo eh interrumpido crónico. Ahora, crónicamente estás en fuga, en huida, en evitación. No quieres estar ahí, quieres evadirte. ¿Te das cuenta? Entonces el cuerpo se activa, pero no pelea, no hay acción. Y si huye, aparentemente hay acción, pero no hay descarga, porque él sigue imaginando al atacante y sigue huyendo de manera permanente.

Entonces, estudios clásicos sobre el estrés muestran que la activación sin llegar a la acción sostenida deteriora al sistema nervioso. Repito, los estudios clásicos sobre el estrés han demostrado eso. Si tú tienes activación, pero sin acción y sin descarga, estás deteriorando la función de tu sistema nervioso.

Bueno, imaginen al niño del ejemplo que les di al inicio. Todos los días sus padres se van a trabajar y lo dejan abandonado en la casa. Un chiquito que se queda solo por 8 horas. Un niño que ni siquiera alcanza a prender la luz cuando la luz del día empieza a bajar, que se tiene que quedar horrorizado y en la oscuridad hasta que los padres llegan de noche. Ese niño que repite esa historia de lunes a viernes por años hasta que al fin consigue mover una silla y poder subirse a la silla para prender la luz por lo menos. Si entienden, ese pequeño sentía la activación del miedo y sentía la necesidad de acción, pero estaba atrapado en esa casa, incapaz de abrir una puerta, impotente frente a la adversidad de haberse quedado encerrado sin sus padres, sin capacidad de acción, sin posibilidad de descarga y sin reposo. Díganme si no hay represión emocional para ese niño. Díganme si ese sistema nervioso no se modifica y entra en disfunción para generar ahora ansiedad patológica.

Entonces, una activación sin acción sostenida y sin descarga no te puede llevar a la curación y al reposo. Por el contrario, hace que el sistema nervioso se agite de manera excesiva y se deteriore. La acción por lo menos te protege, ¿verdad? Pero si no ocurre y no hay descarga, pues no ocurre que tú te pongas en balance otra vez. Eso no lo digo yo. Es un estudio de Canon y Richer. Estos son estudios clásicos antiguos. Estoy hablando del estudio de Canon del año 1932 y el de Richer del año 1957.

Bueno, el sistema nervioso autónomo está interpretando esta activación sin acción como "no puedo enfrentar la amenaza, no tengo la capacidad, los la fuerza, los recursos para atravesar ese miedo. No tengo la fuerza. Si lo hago, colapso. Tengo que mantener mi alarma encendida para que cada vez que se presente el peligro yo pueda huir rápidamente." Eso es lo que interpreta el sistema nervioso autónomo. Cuando tú te la pasas en ese ciclo interrumpido, me activo en miedo, pero no acciono como debería para atravesar el miedo, sino que me escapo o me congelo de terror. Ya.

Entonces, te quería decir por qué es que calmar lo empeora todo. Porque todo el mundo te dice allá afuera, "calma tu ansiedad, te doy este truco para calmarla. Cálmala en 5 minutos." No, no la calmes. Esos consejos están equivocados. No se trata de calmar la ansiedad, se trata de verdad de apagarla. Y sí se puede hacer. Claro que se puede hacer. Y la ansiedad patológica se puede apagar de manera permanente. Lo sé porque yo lo he hecho y hay miles de personas que lo han hecho siguiendo los videos de este canal.

Entonces, cuando tú intentas calmarte, cuando intentas eh contener el aire para que se vaya, cuando quieres distraerte para no enfocarte en el miedo que sientes, cuando tratas de evitar eso, todo lo que estás consiguiendo es reprimir más a nivel emocional y darle más combustible a la ansiedad para que siga encendiéndose el sistema nervioso autónomo. Cuanto más evitas, cuanto más tratas de distraerte, cuanto más tratas de calmarte, lo que estás diciendo el sistema nervioso autónomo es, "Le tengo miedo a eso." Así que enciende la ansiedad al máximo. Esa es la información que le das a tu sistema nervioso. Entonces, tu sistema nervioso detecta y dice, "Oh, entonces esto es peligroso. Entonces, tú no puedes con esto. Entonces, déjame inyectarte más miedo. Déjame ponerte más ansioso todavía."

A ver, ves el Vander Codk, el autor de El cuerpo lleva la cuenta. Lo he mencionado muchas veces a él. Él explica que el trauma y la ansiedad persisten cuando el cuerpo no completa una respuesta defensiva de manera efectiva. Cuando el cuerpo no puede completar su defensa, su pelea, entonces es cuando se enciende en ansiedad y vuelve a repetir el evento traumático. El cuerpo lleva la cuenta, o sea, que el cuerpo guarda la programación de ese miedo y tú ya ahora en automático, sin siquiera pensar, sientes, "tengo que huir." Sin pensar sientes, "tengo que quedarme paralizado de miedo, ya ni siquiera puedo moverme." Lo sientes y eso es todo. Ya.

Entonces, el cuerpo de esa manera aprende la impotencia, sin poder. Aprende que no hay seguridad porque tú sigues huyendo y nunca das pelea. Y yo te digo, si dieras pelea, le estarías enseñando al sistema nervioso autónomo que sí hay poder en ti y que lo que necesitas que te inyecten es coraje y no miedo. Y cuando el sistema nervioso reconoce que hay pelea en ti, realmente te da más coraje, te da más poder y ahora la ansiedad naturalmente colapsa y se va apagando. Repito, se apaga. Se apaga frente a las amenazas imaginarias, se apaga frente a las amenazas simbólicas. Solamente se enciende frente a las amenazas reales. Yo sí quiero que mi ansiedad se encienda cuando el tráiler está llegando a chocar mi carro. Claro que necesito en ese momento la adrenalina y el cortisol para moverme rápido y evitar el impacto y no morir en el accidente. Allí sí lo necesito. Pero cuando tengo ansiedad patológica y no hay ninguna amenaza, no hay ningún desastre a la vista, ¿cómo es posible que yo esté tan agitado, tan desesperado? ¿Cómo puede ser? Porque el sistema nervioso autónomo ha encendido el mecanismo de defensa y la alarma al máximo, porque ha detectado que yo no tengo pelea, que yo no voy a movilizarme, que no va a haber acción en mí para confrontar al estrés. ¿Ya?

Entonces, una clave aquí es tener agencia, o sea, voluntad de atravesar el miedo, intencionalidad. Tengo la intención de pasar por ese miedo y aún sintiéndolo voy a seguir pasando. Estoy generando agencia, no estoy quedándome paralizado frente a la circunstancia ni escapando de ella, sino asumiendo que el recurso viene. Yo solamente tengo que enfrentar esto y esto va a pasar. El apagado entonces en el sistema nervioso autónomo se da de forma automática.

Entonces este es el punto crucial que ustedes necesitan observar con atención. Cuando una persona se expone conscientemente al miedo, cuando permanece presente aún cuando se ha activado el miedo. Pues el otro día alguien decía, este, Enrique, yo voy a tratar de hacer eso de "dame más", pero pero siento miedo. Yo le decía, está bien, no se trata de no sentir miedo. Se trata de que cuando sientas el miedo, llénate de coraje y pídele, "quiero sentir más miedo. Quiero que sea más fuerte este miedo. Quiero que sea más intenso." Ese ese voluntariado, ese esa intencionalidad de experimentar la emoción sin resistirla, sin taparla. Eso es lo que hace que rápidamente el sistema nervioso reconozca que hay pelea. Apaguemos la ansiedad, literal, apagarla, no calmarla. Fíjate, en ningún momento te he dicho, "Cálmate para que se apague." Eso no existe. Es mentira. No va por ahí. No es la manera de corregir esto.

Entonces, te expones conscientemente al miedo. Permaneces presente en la activación. Estoy sintiendo esto y no me voy. Estoy sintiendo esto que se siente tan mal y no me voy. Y recuperas la capacidad de acción otra vez. Porque antes tú solamente huías o te quedabas congelado de terror. Ahora estás actuando, estás atravesando el miedo. Esa capacidad de activación interna hace que el sistema nervioso reconozca que tienes agencia, que otra vez tienes una respuesta de estrés sana y por lo tanto no necesitas una ansiedad crónica y enferma, solamente necesitas una ansiedad sana. Así que apaga la ansiedad patológica. Ahí está tu clave. Es la clave de la activación y te la repito ahora con otras palabras.

Si sientes agitación en tu cuerpo, desesperación, en lugar de tratar de calmar a tu cuerpo, no lo calmes. Siente la tensión, siéntela intensamente por 30 segundos. "Quiero sentir más, quiero sentir más, quiero sentir más, más intenso. Quiero que se sienta peor." Y luego un minuto de relajación. Suelto toda la tensión de cabeza, cuello, pecho, espalda, hombros, brazos, manos, piernas, cadera, espalda totalmente liberada de tensión. Si lo he sentido en el cuerpo, entonces tengo que tensar más el cuerpo todavía. Así que tenso más fuertemente este cuerpo, lo tenso por 30, aprieto los ojos, aprieto la mandíbula como si estuviera mordiendo por ambos lados y una vez que dice los 30 segundos suelto por completo por un minuto. ¿Por qué estoy haciendo esto? Porque estoy reeducando mi sistema nervioso. Le estoy diciendo primero que nada, yo no huyo. Estoy enfrentando esto que siento, esta agitación interna. Y punto dos, le estoy diciendo, mira lo fuerte que soy y mira cómo puedo agitarme y luego calmarme a mi gusto. Soy fuerte, doy pelea. En ese momento el sistema nervioso autónomo apaga la ansiedad que sentías en el cuerpo. Esa ansiedad generalizada se va borrando así.

Ahora, si tú me dices, "Pero yo siento la ansiedad en mi emoción, es un miedo que no puedo contener, me avasalla. Es un miedo que me hace correr. Es un miedo que no puedo controlar. No sé cómo otras personas lo hacen." Y yo te digo, en el momento que sientas el miedo, estás sintiendo una emoción, ahora quiero que te llenes de coraje. No te estoy diciendo, "No sientas el miedo," te estoy diciendo siente el miedo, pero ahora quiero que te llenes de coraje para pedir más miedo. Repito, mira el juego. Quiero que te llenes de coraje para pedir más miedo. Porque te digo, si sientes miedo, no vas a pedir miedo. "Dame más, dame más." No lo vas a pedir con miedo porque no tiene sentido. Si de verdad voy a pedir más es porque me molesté, me enojé, me dije, "Dame todo, mátame, mátame, mátame." Intensidad emocional, ese coraje hace que de inmediato en el nivel de las emociones entres en balance. ¿Por qué? Porque tu coraje le está diciendo al sistema nervioso, "No, yo sí puedo pelear, estoy peleando." Y el sistema nervioso autónomo dice, "Apaguemos la ansiedad." Y el ataque de pánico se te va en segundos, ni siquiera en minutos, en segundos.

No me creas, ¿okay? No se trata de eso. Yo no te estoy dando un truco, no te estoy pidiendo que calmes tu ansiedad, te estoy diciendo cómo vas a sanar de ansiedad. Hay una gran diferencia, ¿verdad? Entonces, ponlo a prueba. Ponlo a prueba. De repente, Enrique está loco, ¿verdad? Pero si está diciendo la verdad, aquí hay algo importante, ¿verdad?

Vamos entonces a ¿Qué pasaría si esa esa agitación no la estás sintiendo en tu cuerpo ni en el nivel de las emociones, sino solamente ahora en tu cerebro? Tus pensamientos están activos diciéndote cosas horribles, que vas a perder el control, que te vas a hacer daño, que le vas a hacer daño a los demás, que eres un degenerado, eh, que eres un tipo que está blasfemando contra Dios. Tu mente te dice las cosas más absurdas y más aberrantes. ¿Qué hago entonces? Mis pensamientos me están atacando. Y tú en ese momento dices, "La la la, tengo que distraerme." Yo te digo, "No te distraigas, no te calmes, no. Tenemos que apagar esto." Pero, ¿cómo? Para apagar el pensamiento tienes que meterte en el pensamiento, no huir del pensamiento. Para apagar el automóvil yo no tengo que salirme del auto. Primero tengo que apagar el switch, la llave, ¿verdad? La giro y se apagó. Pero lo hice desde dentro del carro, no lo hice fuera del carro. ¿Quieres apagar esos pensamientos oscuros negativos? Lo tienes que hacer desde dentro de los pensamientos negativos. ¿Cómo? Tienes que meterte en los pensamientos negativos.

Si a mí el pensamiento negativo me dice, "Vas a perder el control." Yo le digo, "¿Y qué más?" Y te vas a volver loco. "¿Y qué más?" Y vas a agarrar un cuchillo. "¿Y qué más?" Y vas a perseguir a todos por tu casa. "¿Y qué más va a pasar? Dime qué más." Enojado, molesto. Y vas a empezar a cortarlos a todos y van a tratar de amarrarte. "¿Y qué más va a pasar? Y van a llamar a la policía. "¿Y qué más va a pasar? Y te van a llevar como un loco amarrado. "¿Y qué más va a pasar? Y te van a meter un hospital psiquiátrico. Te van a tener sedado. "¿Y qué más? Dime qué más. Dime qué más. Me estoy metiendo en el pensamiento negativo, no estoy huyéndole, no estoy tratando de calmarlo, me estoy yendo en la dirección totalmente opuesta. Quiero saber qué más. Hasta que la mente me dice, "Y eres tan violento que los otros locos terminan matándote en el hospital psiquiátrico. ¿Y qué más? Me voy al infierno. ¿Y qué más? Y me pierdo en el infierno por eternidades. ¿Y qué más? Y ya no se me ocurre nada peor. Seguro que no hay nada más. Dime más. No, ya no hay nada más. Okay, me perdono por haber pensado esa basura que no es verdad y es enfrentado mis pensamientos negativos como me hago más fuerte y como los pensamientos negativos se diluyen es metiéndome en ellos y enfrentándolos como mi sistema nervioso reconoce. Son innecesarios esos pensamientos de ansiedad, déjame apagarlos. El sistema nervioso autónomo solamente está pendiente de que tú demuestres poder, que demuestres fuerza para apagar la ansiedad.

Te estoy diciendo cómo apagarla. No, no es un truco. Yo lo hice, lo viví, se lo enseñé a la gente. ¿Tú ves que no he pasado por esto? Yo lo he contado en otros videos. Para mí el momento más horrible de ansiedad no fue un momento en mi cuerpo que sentí muchos. Fue un momento en mi mente donde pensé que me había vuelto loco. Pensé que ya había llegado al límite. Mi mente me dijo, "Después de todo lo que has hecho en tu vida, ya llegaste hasta aquí, hasta la locura. Esto es todo lo que hay para ti. Y cómo te escapas de esto si la locura está en tu propia mente. ¿Cómo te escapas de esto? Te jodiste." Eso me dijo mi mente. Y en ese momento de agitación que yo sentía que ya he llegado al límite, ya me volví loco, en ese momento surgió otro pensamiento que me salvó la vida y que yo digo que le ha salvado la vida a decenas de miles de personas que siguen este canal, porque lo que comprendí ese día me cambió la vida y le cambió la vida a miles de personas. ¿Qué es lo que comprendí? Allí surgió un pensamiento inocente, creativo y poderoso en medio de todo ese miedo que ya me volví loco. Un pensamiento chiquitito subió a la superficie como una burbuja y el pensamiento me dijo, "Oye, si ya te volviste loco y ya no hay nada peor que esto, ¿por qué no continuar? ¿Por qué no te metes más en la locura?" Me voló la etapa de los sesos en ese momento. Fue como que primero era como que no lo puedo concebir y después se convirtió en la única verdad posible. Es cierto, si esto es lo peor, entonces puedo meterme aún más en la locura, puedo ir más allá, simplemente explorar. Total, ya me volví loco. Así que agarré y me metí en la locura. Y qué más y qué más y qué más y qué más. Caía en la locura absoluta y en ese momento mi mente se quedó quieta, sin pensamientos, totalmente quieta. Me sentí un buda, me sentí una mente perfectamente alineada con el cosmos. Sentí una claridad como no había experimentado en años. Este método de "dame más, quiero sentir más" y "¿qué más va a pasar?" parte de esa inflexión, de ese momento en el que el caos volvió al orden, en donde el pensamiento emotivo agitado por las emociones se convirtió otra vez en pensamiento racional y lógico. Volví a pensar de manera lógica otra vez y no me volví loco como mi mente decía. Y es eso pasó conmigo, eso puede pasar contigo, porque eso es lo que está pasando con las miles de personas que se están aplicando a usar la terapia de shock emotivo para sanar.

Por eso te digo, no trates de calmarla, no pierdas tiempo con tonterías. No se trata de calmar tu ansiedad, se trata de realmente sanar. Y para sanar vas a tener que apagarla. Y para pagarla vas a tener que informarle a tu sistema nervioso autónomo de que tú eres fuerte, porque el bendito sistema nervioso autónomo no entiende razones. Yo no le puedo decir al sistema nervioso autónomo, ¿sabes qué? Soy fuerte, soy poderoso, pero yo no me la creo. No, el sistema nervioso autónomo tiene que sentirme fuerte, tiene que sentir mi coraje. El sistema nervioso autónomo no entiende pensamiento lógico, no lo entiende. Solamente entiende sentir.

A ver, si con tu sistema nervioso autónomo tú controlas, por ejemplo, el latido cardíaco, bueno, tú no. Autonómicamente, automáticamente, el sistema nervioso autónomo controla el pulso cardíaco, controla movimientos peristálticos en el intestino para que puedas ir al baño, controla el ritmo respiratorio, controla la presión arterial, controla el lagrimeo, la salivación. Por eso cuando te asustas y te pones super estresado, nervioso, se te secan los labios, se te seca la boca, no hay saliva. ¿Tú controlaste eso? No, tú quisieras tener saliva en la boca, pero no puedes. ¿Por qué? Porque en el momento que te activas en la respuesta de estrés, tu sistema nervioso autónomo dice, "Tengo que paralizar la digestión porque está usando demasiada energía. Tengo que usar esa energía para huir, para congelarme, no energía para la digestión. La digestión empieza en la boca con la saliva. Así que lo primero que hacemos es apagar la saliva." Eso tú no lo piensas. Eso lo hace el sistema nervioso autónomo en automático. ¿Por qué? Porque tú percibiste miedo. En el momento que percibiste miedo, se apagó el tracto digestivo. ¿Sí? Entonces, no es lógica. Yo no le puedo decir ahorita a mi mente, eh, a ver, sistema nervioso autónomo, te estoy dando la orden de que me seques la boca y dejes de producir saliva. Ahí está la saliva, ¿no? Sigue la saliva. Pero si yo ahorita me asustara de verdad, se paralizaría la producción de saliva así inmediatamente, como cuando sientes tristeza y se te tiñen los ojos de lágrimas. Eso es respuesta del sistema nervioso autónomo. De inmediato se generan las lágrimas. Tú no tienes que empujarlas afuera o voluntariamente decir, "Quiero formar más lágrimas." No, ocurren como respuesta a la emoción de miedo, de tristeza, de culpa, de enojo. Así que el sistema nervioso autónomo responde a tus emociones, no responde a tus pensamientos, responde a tus emociones y responde a tus imágenes. Si tú le das una imagen grotesca, por ejemplo, un charco de sangre, en ese momento sientes como que te desmayas. Ese es el sistema nervioso autónomo. ¿Qué está haciendo? ¿Por qué me hace sentir como que me voy a desmayar o me desmaya por último? Eso no es un desmayo común. Ese es el síncope vagal. ¿Qué es lo que está haciendo el sistema nervioso autónomo? Como ve tanta sangre y dice, "¿Será mía? Por las dudas, por las dudas," dice el sistema nervioso autónomo, "voy a hacer que te desmayes. ¿Para qué? Voy a bajarte la presión violentamente. ¿Pero por qué? Porque si tienes la presión alta, tu sangre está saliendo por botones, entonces te vas a morir. Así que tengo que bajarte la presión de manera violenta y por eso sientes como que te desvaneces y te caes. Entonces ya me caí al suelo y ahora, ¿qué pasa? Que como estoy en horizontal, la presión ha bajado, por lo menos la sangre puede llegar a la cabeza y yo puedo recuperar la conciencia otra vez. Así que el mecanismo del desmayo cumple una función específica, está tratando de salvarme, pero fíjense que no es una función pensada. No es razonada, no es planeada. Es una respuesta del sistema nervioso autónomo.

El sistema nervioso autónomo también ejecuta el programa de ansiedad. Lo enciende cuando tú le dices que eres débil y que tienes que huir. Y lo apaga cuando tú le dices que eres fuerte y que vas a pelear. Así de simple. Lo apaga. Pero si tú tratas de calmar tu ansiedad, "Qué miedo que siento. Ojalá me pueda calmar con esta pastilla y si respiro esto, me calmo. ¿Por qué no me estoy calmando?" Qué miedo que no me calmo. ¿Crees que está haciendo tu sistema nervioso autónomo? Está detectando. "Este tiene miedo. Este quiere huir a un olor, este quiere huir a una pastilla. Este quiere huir. Así que vamos a incrementarle la ansiedad más. Ah, ya estás captando. Ahora sí, ahora sí te di, ¿verdad?"

Okay. Entonces, el sistema nervioso autónomo va a recibir una nueva señal cuando tú enfrentes tu miedo como te lo enseñé. Si es una sensación en el cuerpo, tense el cuerpo. Si es una emoción de miedo, dame más miedo. Si es un pensamiento horrible, "¿Y qué más va a pasar? ¿Y qué más dice este pensamiento? ¿Y qué es

¿Lo peor que puede pasar? ¿Y qué es lo peor? Hasta que se quede callado. Tú estás activándote más, lejos de tratar de calmarte. Estás en realidad exaltando la emoción hasta procesarla, y es tu voluntariado, tu intencionalidad de enfrentar lo que hace que se procese la emoción rápidamente. No solamente te has activado en la emoción, sino que ha habido acción de por medio: enfrento, atravieso el miedo, ha habido descarga, procesamiento emocional y luego viene el reposo. Tu sistema nervioso entra en función parasimpática y ahora sientes como que, "¡Qué rico, ya pasó! La boca ya se me llenó de saliva otra vez. Ya puedo hacer las cosas como las hacía antes. Ya paró el temblor, todo está bien. Apagué la ansiedad. No la calmé. No te engañes. No te engañes. Así no funciona. No es así. No calmes tu ansiedad. Apágala. Sí puedo. Tengo recursos. Puedo enfrentar esto y tengo la voluntad de ir a través del miedo y lo voy a hacer. Y así es como sano."

A ver, Steven Porges, el creador de la teoría polivagal, él demostró que la sensación de agencia, o sea, la voluntad de actuar, ah, genera, vamos a decir, regulación autonómica. O sea, que el sistema nervioso autónomo se pone en balance cuando tú demuestras agencia. Este activarte voluntariamente está activando circuitos de regulación autonómica. El sistema nervioso autónomo se reactiva en su función de balance y entonces apaga la ansiedad. Eso reduce la respuesta de agitación que tenías. La desesperación se apaga. Esto lo dice Porges en su estudio del año 2011.

David Barlow también mostró que la exposición no funciona porque tú te habitúes pasivamente. Repito, la exposición no funciona porque tú te hayas habituado pasivamente, inconscientemente, ¿no? La exposición funciona por aprendizaje de control y dominio. Esto no lo digo yo. Estas son palabras de David Barlow en un estudio del año 2002. Control y dominio. ¿A qué se refiere? Yo me controlo y paso a través de. No estoy tratando de calmarme, solamente controlo este impulso que tengo de huir y me subo al puente. Controlo este impulso que tengo de escapar y voy y manejo. Controlo el impulso y tomo dominio de mí y voy y regreso al trabajo. Y no voy resignado a sentir lo que sea. No voy porque deseo sentir el malestar que eso me va a provocar. Quiero sentir el malestar. Eso es agencia. Eso es voluntariado, eso es conscientemente dar el paso que me permite corregir mis redes neurales. Eso corrige mi sistema nervioso autónomo. Intencional, voluntariamente enfrento mi miedo con coraje. Eso informa al sistema nervioso autónomo de que tiene que apagar la ansiedad. La ansiedad no se apaga porque te calmas, no se apaga porque te relajas, se apaga porque recuperas tu poder. Lo dije desde el primer video de este canal y ahora 900 videos después les sigo diciendo lo mismo. Y parecía que les entra por una oreja y sale por la otra. ¿En qué momento vas a demostrar el poder? Solo así es como vas a sanar. Toda esa gente que te dice, "La ansiedad no se sana, solamente se puede tratar", es porque ellos no tienen la menor idea de cómo se sana. Ellos solamente saben anestesiarla con medicamentos. Pero yo te digo, sí se sana. Y esta es la ruta, te la estoy mostrando. Ahí está la ruta. La ansiedad no se va cuando tú te calmas, se va cuando tu cuerpo recuerda que sí puede pelear. Esto no es sugestión, es neurofisiología aplicada. O sea, es darle la información al sistema nervioso, la información que necesita para restablecer sus funciones y volver a ser operativo. Y tú le puedes dar esa información. Yo no. Tú lo puedes hacer a tu propio sistema nervioso.

Entonces, si tu ansiedad persiste, no es porque estés fallado, naciste sin un tornillo, estás roto, no, no hay nada de eso. Es porque tu sistema nervioso sigue esperando una acción que nunca llegó. Se activó en agitación, pero nunca se ejecutó la acción de pelea que necesitaba. Y cuando esa acción de pelea regresa, cuando por agencia tú dices, voy a atravesar el miedo, voy a enfrentar esto, voy a pelear con esto, ahora entonces el sistema ya no necesita gritar. Ahora ya no necesita encender la alarma estridente de la ansiedad, por el contrario, la apaga. Va a apagar esa alarma y esto es real. Así que los que me dicen, "¿De dónde sacaste eso?" Joseph LeDoux, estudio del año 1996 y el año 2012, The Emotional Brain, el cerebro emocional, o Cannon, el estudio del año 32, The Wisdom of the Body, la sabiduría del cuerpo, o el estudio de Selye del año 1957, Stress and Survival Experiments, experimentos en estrés y supervivencia, o van der Kolk, que ya les dije, El cuerpo lleva la cuenta, Porges con la teoría polivagal y Barlow con Anxiety and Exposure Mechanisms, que son mecanismos de exposición y ansiedad. En esto nos hemos basado para el video del día de hoy y espero que les haya sido útil.

Ahora, algunos de ustedes me dicen, "Okay, yo quiero aprender lo que tú haces." Bien, puedes hacerlo, pero no de los videos. Estos videos son información para ti como individuo. Si tú quieres ser un terapeuta en terapia de choque emotivo, necesitas un entrenamiento para que te conviertas en facilitador de la terapia de choque emotivo. Esto es información. Yo te quiero dar formación. Quiero que te formes como terapeuta y eso es un entrenamiento de un año. Esta información gratuita que te doy en estos videos es para ti, para que tú la apliques en ti, para que tú te mejores a ti, pero no tienes el entrenamiento para tratar a otras personas. Para eso necesitas saber de las variantes de manifestación del trastorno de ansiedad. Necesitas conocer las teorías atrás de la terapia de shock emotivo. Necesitas ver los mecanismos que usamos para hacer colapsar miedos. Eso requiere entrenamiento y es un entrenamiento de un año. Así que cualquiera que les diga, "Yo soy facilitador de la terapia de chocomotivo", si no se han entrenado conmigo, lo siento, no son facilitadores, aún que hayan visto los 900 videos. Okay. Los facilitadores se han entrenado con nosotros. Los facilitadores están en el directorio de facilitadores de la terapia de chocomotivo. Si van a mi canal enriquevillanueva.com, buscan directorio, ahí están las fotografías de todos los que ya se graduaron. Sale. Ellos tienen la doble certificación, son hipnoterapeutas y son facilitadores de la terapia de choque emotivo. A ellos les he dado la posta, a ellos les he entregado este paquete de información que ellos manejan con tanta asertividad para ayudar a la comunidad que está pasando por ansiedad. Así que si ustedes están interesados, les he dejado el enlace aquí en el chat y se los dejo también abajo en el cuadro de información de este video. Vayan a ese enlace enriquevillanueva.com/onalcertifica-t, hagan clic y vean todas las facilidades de pago para que puedan estudiar. Eh, los estudiantes de primera y segunda generación pagaron sus estudios meses después de graduarse con todos los clientes que empezaron a hacer y ahora ya tienen una vida dedicada al campo de la terapia. Entonces, ¿por qué? Porque hay una demanda enorme. Hay un montón de gente, cuando digo un montón estoy hablando de millones, más de 350 millones de personas afectadas por trastornos de ansiedad. Así que el campo es vasto, es enorme. Eh, la persona que realmente está comprometida con ayudar en trastorno de ansiedad siempre va a tener clientes que van a estar llegando. Siempre. Es un nicho muy específico. O sea, no, nosotros no entrenamos gente para depresión, para trastorno bipolar, no. Entrenamos gente para tratar trastorno de ansiedad. Eso es todo. Que nuestras técnicas pueden servir para superación personal. Es cierto, por ejemplo, el E.C.O.F. es una metodología impresionante para cambiar el sistema de creencias, pero brutal para cambiar el sistema de creencias. Puedes cambiar una creencia negativa en positivo aprendiendo bien el E.C.O.F., pero claro, nosotros lo usamos en el campo de la psicoterapia para ayudar a colapsar el trauma, a eliminar la carga emocional negativa, procesarla. Entonces ahí estamos. Eso es lo que estamos enseñando ahora. Eso es lo que ustedes pueden aprender. Nos quedan pocas eh pocos cupos ya para cerrar eh lo que va a ser la cuarta generación de terapeutas. Así que si ustedes están interesados pueden ir a ese enlace y pueden ya averiguar. Ahí también hay un teléfono al que pueden escribir, hay un número de WhatsApp. Eh, Luis les va a responder y les va a dar toda la información que quieran, todas las facilidades de pago que pidan. Queremos, necesitamos formar terapeutas que estén listos para confrontar la demanda enorme de personas afectadas por este desorden mental. Así que ahí tienen la opción. Si se animan, los esperamos. Ahí está Luciano, él es de la primera generación, los está invitando a hacer lo mismo. Dice, "Anímense." Él estudió con nosotros en la primera generación y aquí me imagino que hay varios también de nuestros estudiantes. Gracias, Luciano. Gracias a todos los que se reunieron el día de hoy y nos vemos entonces muy pronto. Ahí está el enlace abajo en el cuadro de información. En Instagram, se los dejo en biografía. Sale. Un abrazo para todos. Nos vemos, se cuidan. Adiós.