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Amigos, bienvenidos a este primer podcast que vamos a dedicar a la Bandé, a pensar la Bandé. ¿Por qué es importante la Bandé?
La Bandé es a la Revolución Francesa, a la Ilustración de la que se supone heredera, a las luces, al racionalismo, a la proclamación de los derechos del hombre y del ciudadano. Lo mismo que el Gulag al comunismo. Te pueden decir que el comunismo se origina por la pena que da la gente muy pobre, porque hay muchas desigualdades. Algún cura dirá que porque Cristo fue el primer comunista, etcétera. Hasta que ves el Gulag. Ya cuando ves el Gulag, los millones de muertos salvajemente asesinados, la pobreza, entonces dicen: "Si esta es la solución, prefiero el problema."
La Bandé representa, y por eso ha sido silenciada salvajemente, tan salvajemente como se produjo en la política. La Bandé representa la crisis, la estafa monumental de una ideología que se ha creído como representante del sentido de la historia y es exactamente lo contrario. La Bandé es fundamentalmente el comienzo del ataque al catolicismo como la argamasa de la civilización occidental.
¿Cómo podríamos definir en términos políticos qué diferencia, qué es lo que diferencia el cristianismo, especialmente el catolicismo, de otras religiones, de otros sistemas? Pues una frase de Jesucristo que es: "Dad a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César." Toda la civilización occidental, que básicamente es la filosofía griega, el derecho romano, la tradición religiosa judeocristiana, todo esto amalgamado siempre bajo la sombra de la cruz y de la diferenciación de Dios y el César, el poder divino, que es básicamente espiritual, y el poder temporal que es el del Estado.
Pues bien, la Bandé representa el momento en el que el César se quiere convertir en Dios y se convierte en Dios. Ese Dios se llama Robespierre, pero puede llamarse de cualquier otra manera. Es el culto a Dios se convierte en el culto al Estado y el Estado al final siempre es una persona, siempre es uno. Y ese poder va en contra de todo lo que supone en el cristianismo la mediación, la existencia de poderes que equilibran. En algunos son los tres poderes de Montesquieu, ¿no? Montesquieu no. Antes de Montesquieu estaba todo explicado. La razón dice: "Ah, es que el culto, la razón que pasa que Aristóteles, Platón, Sócrates eran tontos. No ha habido razón hasta que en el 18 unos cuantos franceses se pusieron a hablar de la razón, ¿no?" Esto una gran superchería, una enorme superchería, una inmensa estafa y una gran manipulación. Y la y la prueba de eso es la Bandé.
La Bandé es un genocidio anticatólico con la muerte pues entre 100,000 y 200,000 personas asesinadas por el hecho de ser de la Bandé. Eso lo convierte en un genocidio. Un genocidio es cuando se mata a un pueblo, una gens, a un grupo humano, por el hecho de existir en ese pueblo, de haber nacido en ese pueblo sin haber hecho nada. Y se mata lo mismo a niños que a ancianos, a mujeres que a hombres, a tontos que a listos, a soldados o a gente que no ha hecho nada, simplemente por pertenecer a ese grupo. Eso es exactamente lo que hizo la República Francesa con la Bandé. Lo vamos a contar porque es que además lo relataron y se enorgullecieron de lo que hacían.
¿Y por qué es además importante la Bandé? La Bandé es el modelo que tienen todos los genocidios anticatólicos, todas las masacres de católicos hasta hoy. La Bandé es el modelo, es el molde, por ejemplo, pues de la Cristiada, cuando aparte de la persecución de los católicos, hay católicos que se revelan y se juegan la vida, aún sabiendo que la van a perder, en defensa de su fe y de su dignidad como personas.
Una de las características del cristianismo, en especial del catolicismo desarrollado por la Escuela de Salamanca, es que el hombre es sagrado porque está hecho a imagen y semejanza de Dios y por lo tanto no se le puede matar, no se le puede esclavizar. El hombre no puede ser objeto de degradación porque estás atacando a Dios, la figura de ese hombre, especialmente de ese niño que cuando nace es simplemente un ser hecho a imagen y semejanza de Dios, el niño Jesús. Bueno, en la Bandé y la República Francesa lo que hacen es exactamente lo contrario.
La Revolución Francesa prohíbe, como todo pues es el el modelo del comunismo, del comunismo ruso y de la rebelión contra el comunismo ruso en Tambov en la Siberia oriental. La rebelión en México contra esa especie de esa mezcla de socialismo, de masonería, que es el régimen del PRI, el régimen mexicano, que lleva en su rebelión a la Cristiada 3 años de lucha heroica contra el Estado y cuando van a ganar son traicionados. Eso es en el año 26. En el año 36 es en España la masacre de católicos, el asesinato de 7,000 curas, monjas y frailes y decenas de miles de personas por ir a misa, por ser católicos. Y de todos estos movimientos, los que se podría eh añadir, pues son por la misma época el genocidio armenio y a mitad del siglo XIX la destrucción del reino católico de las Dos Sicilias, reino católico importante desde Roma hasta Nápoles y Sicilia, que fue destruido, destruido y robado y saqueado.
Pues eh todo todo sigue el mismo esquema que vemos en la Bandé, todo absolutamente. Y todos ellos fueron derrotados, excepto uno, el Ejército Nacional. España es el único sitio donde mientras que los bandeanos fueron masacrados, mientras que el Ejército Blanco del Zar fue destruido, mientras que el Ejército de la Cristiada después de 3 años fue masacrado también 50,000 muertos y luego asesinados todos los líderes en España después de una cruel cruenta guerra civil no proclamada por ellos. Eh, ganó el Ejército Nacional, el Ejército Blanco, el Ejército de Franco, el contrarrevolucionario ganó la guerra. Son los únicos que han ganado la guerra. Todos los demás la perdieron y fueron asesinados y después fueron olvidados, fueron tachados, borrados, porque las masacres eh tienen muy mala prensa. Y entonces, como representan el bien desde la Revolución Francesa, pues no se puede admitir que el mal estuviera precisamente en la revolución, ni en la Ilustración, ni en las luces. No, tienen que ser buenos, fueron muy malos.
Hay un viaje que se produjo al cumplirse los 200 años del comienzo de la guerra de la Bandé. La Bandé empieza el año 1793 y dura 3 años hasta el 96. La Revolución ha empezado en el 89. Bien, en el 93 Solzhenitsyn, que está expulsado de Rusia, que está viviendo en Estados Unidos, tiene permiso ya para volver a su país, a Rusia. Pero antes es invitado y pasa por la Bandé y hace un discurso en la Bandé. Le invita Philippe de Villiers, un gran escritor, uno de los bandeanos que más ha hecho por rescatar esta historia y le dice que por qué ha querido ir a la Bandé. Todo el mundo quería ver a Solzhenitsyn. Estaba volviendo entonces con Gorbachov estaba volviendo a Rusia. Y él cuenta que siendo niño su madre, que sabía francés, le contaba las hazañas de los generales heroicos de la Bandé y que para los rusos contrarrevolucionarios la Bandé seguía siendo el símbolo heroico de la resistencia hasta la muerte contra esta gentuza malvada, asesina, etcétera. Y que él nunca pensó, le hace un discurso en el que dice dos cosas: que nunca pensó que en la ancianidad iba a tener el honor de hablar en la Bandé en recuerdo de aquellos héroes que él oía desde niño comentar sus hazañas a su madre y además para recordar que las revoluciones son repugnantes, que siempre sacan lo peor del ser humano: la envidia, el odio, la avaricia, todo, todo. Que no hay una revolución buena y que todo lo que no sea la reforma pactada, tranquila, democrática, consensuada, dialogada, eso a la larga es fatal para la humanidad.
Claro, en un país que ha hecho de la guillotina un símbolo, que presume de degollar eh reyes y cosas así, porque ahora que yo sonaba cosas del loco de Solzhenitsyn, ¿no? Solzhenitsyn no estaba loco. Solzhenitsyn había entendido perfectamente la Bandé. La Bandé es el origen, el Gulag es la culminación.
Cuando Solzhenitsyn llega a Francia en el 93 para recordar a los héroes de la Bandé, muertos heroicamente 200 años antes, se había publicado pocos años atrás un libro fundamental de un joven profesor que se llama Reynald Secher. Secher, se quiere Reynald Secher, eh publica un libro que se llama "La Vendée Vengée", es como "La Vendée vengada" también o borrada y es el primer libro en el que cuenta todas las masacres defendidas con cuadros de cuántos niños, cuántos ancianos, cuánta gente indefensa masacró el heroico ejército de la República.
Dirán ustedes que estaban en guerra. No, no, no, no. El genocidio se produjo cuando había terminado la guerra. O sea, el afán de exterminio de esos franceses de la Bandé que simplemente no aceptaban los valores de la Revolución, estaban en pleno terror. El culto, el culto a la Virgen María, es la Bandé es una zona muy mariana, pues se enfrentaba al culto a la diosa Razón proclamado por Robespierre. Robespierre proclama la diosa Razón en Notre Dame. Y una una suripanta o una actriz de segundo nivel con una sábana semidesnuda es la diosa Razón. Y entonces allí le rinden culto y pisa un crucifijo. Esto no. Y al lado hay dos bustos, uno de Voltaire y otro de Rousseau, que representan las luces, la razón, etcétera, etcétera. Y los bandeanos, que eran católicos, no aceptan, no aceptan que les prohíban el culto.
Ahora veremos en qué consistió y cómo se hizo sistemáticamente. Además, como desde el principio el proyecto revolucionario no hubo nada improvisado, fue desde el principio destruir todo lo que tenía de cristiano, de occidental, de romano, precisamente la tradición. Querían hacer lo que la Agenda 2030: "En el año 30 no tendrás nada y serás feliz". El gran reseteo, el gran dice, el gran recomienzo. Le llamaban Robespierre y compañía. Mao le llamaba "una página en blanco", es decir, el campesinado chino es una página en blanco. Se puede empezar el mundo ahí, se puede escribir lo que fuera. Léninski también querían fundar eh el mundo, el hombre nuevo. Y eso precisamente es lo que saca a colación Reynald Secher en sus libros, sobre todo en el primero, que es "El genocidio franco-francés", porque es un genocidio de franceses contra franceses, pero con voluntad claramente genocida. Ahora lo lo iremos viendo.
La clave es entender que no hay una guerra civil como tal, que no es que había malas cosechas, no es un problema económico, no es un problema político, no es un problema institucional, ni siquiera es un problema de monarquía o república. Es un problema religioso, es un problema antropológico, es un problema moral y es que César quiere ser Dios. El poder político, el poder del Estado quiere ser Dios. Y para eso vale todo.
Hay eh Jean de la Viguerie, que es quizá el historiador de la Revolución Francesa y también de la resistencia de la Iglesia Francesa, eh más importante. Cita ocho puntos para la descristianización de Francia. Francia era el país más católico de Europa junto con España. Desde siempre se decía "la hija predilecta", "la hija mayor de la Iglesia Católica". El rey de Francia tenía el título de "Rey cristianísimo", "Su cristianísima Majestad". En España a lo más que hemos llegado a los Reyes Católicos, pero era el rey cristianísimo, era el de Francia.
Bien. ¿Y en qué consiste la descristianización? ¿Por qué es antes de la guerra de la Bandé? O sea, no es que la Bandé se rebela contra el ataque a la cristiandad, no, no. La Bandé, la guerra de la Bandé viene después de 3 años ya de destrucción de la Iglesia, de persecución de los curas, de persecución del culto y de asalto a los católicos franceses.
Lo primero, en el mismo año, el mismo año de la proclamación de los derechos del hombre, eh se roba el todo el patrimonio de la Iglesia. La nacionalización y la venta de los bienes del clero consiste en un gran atraco, que es que todo lo que era de la iglesia, que en realidad es de las parroquias, de las monjas, de los frailes, todas las religiosas que hacían caridad, los hospitales, prácticamente la educación y la caridad pública estaban en manos de la iglesia desde siempre, pero desde siempre. Y todo lo que se recogía pues era para ayudar a los inválidos, a los ancianos, a los enfermos, en fin, la parte asistencial que desde entonces asume el Estado. Pero claro, eso de un día para otro no se puede hacer. Lo que sucede es que se quedan sin escuela, sin culto y sin ayuda los más, digamos, los más pobres o los más necesitados. Y eso lo hace en el mismo año 1789. Es decir, a la vez que proclaman los derechos del hombre, se priva de propiedad, de libertad individual, de libertad de conciencia y de defensa de sus derechos a toda la población francesa que era una aplastante mayoría católica. Eso es el mismo año con pocos días, no llega ni a meses de diferencia de la proclamación de los derechos del hombre y del ciudadano. Esta es la primera gran mentira, gigantesca estafa de la Revolución Francesa. Proclama los derechos que inmediatamente se pone a conculcar y a destruir.
Hay precedentes de esto, aunque no con un proyecto tan a largo plazo. Hay dos precedentes inmediatos. Uno que es la creación de la Iglesia anglicana cuando Enrique VIII para poder acostarse con Ana Bolena y hacerla reina total luego para argollarla, pero en fin, cortar la cabeza. Y como el Papa no le divorcia, no expide, no dice que es un matrimonio nulo con Catalina de Aragón, la hija de los Reyes Católicos, pues entonces crea su propia iglesia, una iglesia cismática, herética, etcétera, y se apropia de todos los bienes de la iglesia y empieza a masacrar católicos, se declara protestante, etcétera. Y hay un antecedente también francés que es el de los Templarios. En un momento uno de los reyes de Francia está arruinado y los Templarios eran los que habían ido a Tierra Santa como caballeros que eran eran vírgenes en teoría y se convirtieron los primeros banqueros de la historia porque ponían tenían sucursales como eran grandes guerreros sucursales en todo el Mediterráneo hasta Tierra Santa y entonces crearon una red bancaria. Además, era gente muy inteligente, lo hicieron muy bien y prestaban dinero con intereses y le prestaban dinero al rey hasta que el rey llovió tanto que decidió pues liquidar la orden del Temple, del Templo de Salomón, que es el título eh concreto.
En España hay una tradición también de eso y hay una novela histórica, "El Señor de Ben Vibre", que es una historia romántica de amor. Por supuesto, en el fin español no se ha hecho esa película, una película extraordinaria, pero estamos en manos de guionistas analfabetos. El y cómo hace, qué hace con el Temple, pues los declara herejes. El rey de Francia consigue que el Papa declare que son herejes homosexuales, que tienen una satanistas, etcétera, y se queda con todos los bienes del Temple, que eran los la orden más rica de Occidente. Y entonces cuando lo van a quemar, porque queman vivo a Molay, que es el gran maestre de la orden del Temple, este maestre cuando entre las llamas maldice a los reyes y dice que todos los reyes de esa familia, de esa dinastía, y sus herederos morirán por lo que por matarlo a él. Y son los reyes malditos que efectivamente durante un siglo ninguno muere en la cama cómodamente. Hay una serie de novelas de Jean Dormesson extraordinaria, "Los Reyes Malditos" y una serie de televisión muy buenas que es que se cumplió durante un siglo. Ningún rey de esa dinastía pudo dormir y murieron mal, enfermos, asesinados, en fin, un desastre.
Bueno, pues esos dos modelos que en el fondo es robar los bienes de la iglesia es algo que le conviene a la Revolución. ¿Por qué? Porque a partir de ahí crea su primera moneda, el asignado, que es una especie de recibo de los bienes de la iglesia. El problema es que eso y nada es lo mismo como moneda. ¿Por qué? Porque detrás lo que hay detrás lo están robando, se lo están gastando, no es una referencia como el oro, etcétera. Y entonces el asignado va continuamente perdiendo valor. Todo lo que roban de la iglesia al final, ¿quiénes se lo quedan en usufructo? Pues los ricos de los pueblos, los amigos del gobierno, en fin, lo de siempre. Rumasa topa al pueblo, ni Rumasa ni nada. Eso se pasó luego con la desamortización en el siglo XIX español que se quedaron los golfos e los sinvergüenzas, los amigos del poder político. Se destruyó una enorme cantidad del patrimonio artístico, siempre ligado al catolicismo en Francia como en España. Y el resultado fue pues nada, o sea, simplemente la ruina, se quita la propiedad, se quita la libertad, se quita la autonomía y el derecho a seguir su conciencia.
El segundo es la creación del Estatuto Civil del Clero. Este, el Estatuto Civil es obliga a todos los curas a convertirse en iglesia, una iglesia cismática que no dependa de Roma, sino que dependa de París, que dependa del poder político francés. Pero lo característico del catolicismo es universal, que depende de Roma, de la Iglesia fundada por Jesucristo y sus apóstoles, por San Pedro. Y entonces, pues una de dos, si juras que dependes del poder político francés, pues entonces dejas de pertenecer a la Iglesia Católica, porque ya no obedeces al Papa de Roma. Y si obedeces al Papa de Roma, quedas, digamos, delinques contra la República. Y ese el Estatuto Civil del Clero que se es unos meses después de quitarle los bienes a la iglesia, esto es mucho más grave porque lo que hace es que todos los curas se ven obligados a tomar partido.
¿Y qué partido toman? La mayoría permanecen fieles a la Iglesia de Roma, prácticamente todos los obispos y más de la mitad de los curas. Y además se produce otro fenómeno. A los que juran la Constitución, que les llaman juramentados, les dicen que tienen que ir a los sitios donde los curas que no han jurado la Constitución tienen que dejar de, en fin, de rendir culto lo que hacían siempre. Y los fieles los echan a pedradas. Ah, bueno, hay un cura que cuenta cómo le va un cura juramentado que ha jurado la Constitución y cuando llega a un pueblo donde un cura que llamaban refractario que se niega a jurar la Constitución porque además el Papa la declara ilegal. Entonces le metían eh la vaca se la metían en el huerto para comérsele todo. Le tiraban piedras cuando estaba de espaldas, le estropeaban las cosechas, mataban las gallinas. Es decir, la gente de los pueblos hacía la vida absolutamente imposible. Y por supuesto, cuando hacía misa, nadie iba a la misa. Al final se iban aburridos, etcétera. El Estatuto Civil del Clero es el que parte por la mitad. Es una declaración de guerra a los católicos porque les prohíbe tener iglesia.
Este, los famosos derechos civiles, los derechos del hombre y del ciudadano. Como el Papa dice que eso es herético, entonces fuerzan la obligación y a los que no juran empiezan a perseguirlos. ¿Y cómo lo hacen? Pues lo hacen eh de una manera muy curiosa, como no hacían misa porque se lo habían prohibido y al mismo tiempo no había misa y la gente se revelaba porque a los curas, digamos, que se habían vendido al poder político, no le iban a misa y no había sacramentos, no bautizaban a los niños, la gente no se podía casar como es debido, etcétera. Había un malestar tremendo. Entonces los los juntan y los meten en una cárcel para que no se escapen. Pero vamos a ver, ¿los echáis de las iglesias? Y no. Y de ahí, ¿qué hacen? Empiezan a matarlos.
Esa es la parte siguiente. La tercera persecución es la supresión de todas las órdenes religiosas. Los que vivían en sus conventos, algunos son de clausura, muchos atendían siempre en provincias, en lugares lejanos, pues las necesidades básicas. Otros a los peregrinos. También son prohibidos y también tienen que emprender el camino del exilio. Muchos van a España, otros se pierden, desaparecen y es una enorme pérdida también desde el punto de vista del patrimonio histórico y cultural. Los conventos se convierten pues en garajes, en fin, digamos que se pierde el valor del culto.
Hay una cuarta una cuarta persecución que es el cierre de las parroquias. Como no quieren a los curas, pues entonces cierran las parroquias. Es el proceso en la época del terror de Robespierre. El 93-94 es justo cuando empieza llega Robespierre al poder y él mismo en persona es el que dice que hay que exterminar a los bandeanos.
El quinto es la proscripción hasta la muerte de los curas que no han jurado. El sexto es la clausura de todas las iglesias de Francia y además la destrucción de muchas. Y el séptimo es sorprendente para el que todavía duda de que esto es una operación contra el cristianismo. Se cargan el calendario cristiano, el calendario gregoriano, cambian los meses y suprimen los domingos. O sea, no basta con prohibir la misa, prohíben el domingo y hacen el décadi, que es cambian los 7 días de la semana, que sigue todo el mundo, incluso gente de otras religiones desde hace 2000 años por su propio calendario. Y el último, por fin, es cancelar, declarar eh inútil el matrimonio religioso, crear el matrimonio civil, crear el divorcio y la y la separación solo a los órdenes, a los ojos del Estado.
Como ya no había curas, pues entonces se produce un fenómeno extrañísimo, muy curioso, y es que cuando hay momentos, cuando acaba el terror después de la guerra en que eso vuelve, la verdad es que el proyecto de acabar con la iglesia nunca paró con más o menos fuerza. Hay gente que se ha casado por lo civil y ha tenido hijos, pero claro, eso no vale para la Iglesia. Hay gente que es católica. La gente del pueblo era muy católica, además. Y entonces tenían que firmar bajo nombre que esos hijos eran suyos, que esa mujer estaba casada con él, etcétera, a efectos de la herencia. Esta es la parte picaresca. La parte trágica es que los censos, que era el matrimonio religioso, lo que se hacía en los libros de la iglesia, desaparecen también y se pierden nada menos que la prueba, digamos, de vida del pueblo francés. Y además eh matan curas. No se sabe exactamente cuántos curas, pero el balance hay quien piensa, bueno, pero luego se recupera el culto, ¿no? En París, por ejemplo, se cree que solo sobrevivió el 10% del clero, el 90% desapareció. Gente que dejó de ir a misa, porque no había misa los domingos durante 3 años, no volvió a ir nunca a misa. Aproximadamente la cuarta parte de los católicos dejaron de ir a los sacramentos. En ese sentido se puede decir que realmente la descristianización de Francia fue un éxito enorme de los enemigos de la Iglesia.
¿Cuáles son los crímenes de la República contra los bandeanos? ¿Y cómo se creó el Ejército Blanco, el Ejército Católico y Real de la Bandé? Pues es muy curioso porque a pesar de que la propaganda dice que fue una rebelión aristocrática y clerical, en absoluto fue así. El ejército lo crean los campesinos. Los campesinos van a buscar a a militares, algunos militares que estaban en la Bandé, la nobleza en la Bandé, la pequeña nobleza rural muy muy relacionada. No es no no tiene nada que ver con Versalles ni con la corte. La pequeña nobleza rural de una de una zona muy católica evangelizada por Montfort, hablaremos de ello en en su momento. Y y entonces cuando ven que les quitan a los curas, entonces deciden alzarse en armas, pero ellos no son militares, no saben hacer la guerra. Entonces van a los militares que se habían quedado fuera del ejército y que habían estado en la guardia personal de Luis XVI, al que han matado justo antes de empezar la guerra, y a María Antonieta en las Tullerías eran eran sus escoltas, por así decirlo.
¿Y quiénes están allí? Bueno, el primer héroe popular es Cathelineau. Cathelineau era un arriero, era un señor que vendía los campos, le llaman el Santo de Anjou porque era muy católico, tenía muchos hijos y era un juez de paz, digamos, lo apreciaba muchísimo la gente porque era muy piadoso y muy bueno. Y luego había otros otros algunos que eran militares de carrera o de familia militar y estos son pues La Rochejaquelein, d'Elbée, Bonchamps, y luego el personaje más novelesco que ha dado lugar a novelas además que es Charette, que este era una especie de de golfo genial, un gran pícaro, un tipo que que fue el último que mataron. En 3 años murieron todos, la mayoría sin haber cumplido los 30 años.
Para que se vea hasta qué punto esto fue una cosa popular, se conserva el texto en el que todos los generales, todos los militares que van a la guerra contra la República en defensa de la religión eligen a Cathelineau, que era, ya digo, era un señor que apenas sabía leer y escribir. Lo que sabía además de la religión era simplemente pues bueno, lo único que sabía era lo que le sonaba en latín, le sonaba vagamente. Y entonces ellos firman un papel en el que lo nombran todos generalísimo al arriero, al analfabeto. Y dice: "Hoy, día 12 de junio, año primero del reino de Luis XVII, ha matado a Luis XVI. Vive todavía el delfín, que es un niño que está encarcelado, pero lo reconocen como rey legítimo. 17. No llegará a reinar, morirá." Dice: "Nosotros los que firmamos mandando los ejércitos católicos y reales, queriendo establecer un orden estable, invariable nuestros ejércitos, hemos anunciado, decidido que nombraremos un general en jefe al que todo el mundo al que todo el mundo aceptará sus órdenes." Después de este AGT, es decir, de esta orden, todos todas las razones, todos los votos, es decir, al que elegimos es al señor Amesier Cathelineau, que ha empezado la guerra y al que hemos querido dar la prueba de nuestra estima y nuestro reconocimiento. En consecuencia queda proclamado Mesías Católico y no como general del ejército y que todo el mundo obedezca sus órdenes." Y firman todos los que son los generales de la Bandé: Lescure, Marigny, Stofflet, este era guardabosques, Stofflet, La Ville-Baugé, d'Elbée, de Tinguy, Duamp, etcétera, o de Sart.
Esto, ¿qué significa? Esto es una rebelión campesina. Los aristócratas, que es la pequeña aristocracia de la Bandé, es porque son militares, eso sí, pero los militares desde el principio, yendo a perder, yendo a morir. Y esto es lo más difícil de entender. ¿Cómo que morir por su fe? Morir por su fe. Morir por su libertad de conciencia. Morir por su libertad de conciencia. Y encima es que estos generales demostraron una bondad haciendo la guerra y un valor. Pues claro, los dejó hecho polvo. Los primeros meses de la guerra son de un triunfo tras otro con Cathelineau a la cabeza de los rebeldes de la Bandé. ¿Por qué? Bueno, primero porque los entrenan, luego porque crean allí en su terreno unas cosas ingeniosísimas. Por ejemplo, el sistema de señales eran los molinos. Según estaba el molino, estaba diciendo que estaban cerca los otros, los azules, como llaman, le bleu, mientras que ellos llevaban el blanco, que es el blanco de la flor de lis y el blanco de la monarquía, y llevaban como símbolo fundamental el Corazón de Jesús, un corazón con una cruz y ese es su símbolo y con él van a morir. Pero antes, hasta el intento de tomar Nantes y la muerte de Cathelineau, todas sus batallas son victorias. ¿Por qué? Bueno, porque tenía muchísimas ganas de combatir. Antes de combatir por la noche estaban de fiesta siempre, pero nada de emborracharse. Bailaban, cantaban, iban a misa, combatían y ganaban a los republicanos hasta que intentan tomar Nantes, que es la puerta de Bretaña. En Bretaña empieza la Chouannerie, un señor que se llama Suani, y ahí toma el nombre. Es una especie, digamos, de bandoleros también católicos, pero no es un ejército como el de la Bandé. La Bandé llegó a tener 80,000 soldados, de los cuales 40,000 más o menos fijos, que tenían un problema y es que cuando ganaban la batalla se volvían a su campo a arar la tierra, a cuidar del ganado. La zona del bocage de allí es una zona ganadera más que agrícola, pero bueno. Y se volvían que iban a la guerra, llamaban las campanas de las parroquias. Las parroquias eran el partido político, digamos, el banderín de enganche, tocaban la campana, pues tocaban que había que ir a la guerra. Las las primeras armas las hicieron con hoces. Encima de una pica ponían una hoz y con esto atacaban a los azules, a los republicanos, que eran malos, eran hijos del del demonio porque querían atacar a los buenos curas. Y siempre pedían lo mismo: que vuelvan nuestros buenos curas, no buen pretexto y además que vuelva el culto católico y respeten al rey, al rey niño. Lo respetarán, murió y después de cuando Cathelineau en el asalto a a Nantes muere y entonces eligen a uno jovencísimo de una familia militar que es d'Elbée. Tiene 20 años, a los 22 morirá. Y entonces d'Elbée tiene una frase que es famosa desde entonces: "Primero les dice: 'Si viviera mi padre, mi padre militar sería el que os conduciría a la victoria. Pero ya que me obligáis a ponerme a la cabeza de vosotros, yo solo os pido tres cosas: Primero, si avanzo, seguidme. Si retrocedo, matadme. Y si me matan, vengadme.'" Y efectivamente así fue durante dos años. Fue un gran es un tuvo la suerte que era muy guapo, muy joven y de de él ha quedado pues una imagen extraordinaria que está por ejemplo en este es un libro de de 1830 "Los generales pandeanos" de donde he leído la proclamación de Cathelineau, pues este señor tan guapo a los 22 años estaba muerto. Y hay otro caso, hay muchos, pero otro caso que es extraordinario de Bonchamps, este es otro de carrera militar, no grandes generales, pero bueno, los generales del ejército. Este Loyer en asalto a a Savenay, quiero recordar, bueno, es herido dos veces. Y entonces cogen, ganan la batalla y cogen a 5,000 prisioneros. Y cuando él está ya muriéndose, porque ve que se va a morir, entonces ve que van a fusilar a los 5,000 y entonces dice que de ninguna manera, que él va a comparecer ante el tribunal de Dios y que de ninguna manera va a matar a gente indefensa, que no y llama a su segundo Autichamp y le le hace jurar ante él y con delante de los curas que no matarán a ninguno y perdona a los 5,000 que es ese eran los generales estos Los angélicos de la primera guerra de la Bandé. El caso de Lescure es parecido, pero no es el género. Hay dos que se rinden, los pilla él y dice: "Bueno, te perdono a los dos." Y uno de ellos cuando se acerca dice: "Te perdono." Va y le pega un tiro en la frente. O sea, muere por perdonar. Ese tipo de general angélico, digamos, es lo que caracteriza la primera guerra de la Bandé hasta Charette. Luego empezará la segunda y era distinto, pero es importante porque se ha vendido que eran crueles los bandeanos. Bueno, al lado ahora veremos, ahora repasaremos cómo se comportó el ejército de la República con los civiles, ¿no? Con los militares, con los militares en la guerra. Pues pues bien, mal, pero bien. Es una guerra. O matas o te matan. Pero pero lo que hicieron los la autoridades de la República con la Asamblea, con la Convención a la cabeza, con los civiles de la Bandé, el genocidio es algo que es que hay que leer, hay que oír, hay que ver, que esto lo consiguió Reynald Secher, hay que ver las cosas, como decían las torturas atroces que perpetraron. No hay ni en los bolcheviques, ni en los nazis, ni en la Cristiada, ni en la guerra española. No hay casos de crueldad como los de la Bandé y vale la pena recordarlos.
El genocidio de la Bandé lo organiza el poder político, lo crea el poder político, lo decide el poder político y lo celebra el poder político. El asesinato de entre 100,000 y 200,000 personas, muchos de ellos niños, mujeres, gente indefensa, ancianos con una crueldad que ahora recordaremos porque encima presumieron de ello. Es la gran obra de la Revolución Francesa. Lo que empieza negándoles a los católicos lo suyo y el derecho a vivir su fe culmina en una [ __ ] de sangre como no ha habido después ninguna, aunque muchas se han aproximado. Por eso Lenin consideraba a Robespierre el primer bolchevique, porque el modelo del crimen organizado totalitario en la Unión Soviética siempre es la Bandé, Robespierre, el terror francés contra la Bandé.
¿Cuándo se hace esto? Bueno, tiene una fecha que es el 2 de agosto de 1793. Siempre tuvo una cadena de mando, siempre tuvo el respaldo de la Asamblea por unanimidad. No hubo una sola voz que se levantara en el Parlamento, en la Asamblea, en la Convención, ni una sola voz diciendo que que eso era de matar a la gente inocente, a gente que no había hecho la guerra, ni una sola voz. Por unanimidad se votó eh la masacre de todos los bandeanos. Dice el Comité de Salud Pública, dice Robespierre en persona: "Hay que ahogar a los enemigos internos de la República o perecer con ellos. En esta situación, la primera máxima de nuestra política debe ser que se conduce al pueblo por la razón y a los enemigos del pueblo por el terror." Ese terror no es otra cosa que la justicia pronta, severa, inflexible. Esta es el mecanismo totalitario. Robespierre es el pueblo y los que son enemigos de Robespierre o sus rivales políticos, sus adversarios o la gente que le que es indiferente son enemigos del pueblo y como son enemigos del pueblo, que es él, los tiene que matar, pues no tiene solución. Y además insistirán muchas veces eh en esto.
Dice: "Soldados de la libertad, es necesario que los bandidos de la Bandé llamá siempre brigands, que son los bandidos, sean exterminados. El soldado de la patria lo exige, la impaciencia del pueblo francés lo ordena y su valor debe cumplirlo." Y hay algunos personajes especialmente eh siniestros, sobre todo dos: Carrier y Turreau. Carrier eh dice: "Que no se nos venga a hablar de humanidad hacia esos feroces bandeanos. Serán todos exterminados. Las medidas adoptadas nos aseguran una pronta vuelta a la tranquilidad en ese país, pero no hay que dejar un solo rebelde porque su arrepentimiento no será nunca sincero. Los niños de 13 a 14 años llevan armas contra nosotros y los de menor edad son espías de los bandidos, muchos de esos pequeños canallas y han sido juzgados y condenados por la comisión militar, es decir, que ya los han asesinado, indefensos, niños."
Lequinio, que es uno de estos que mandan al ejército. Una de las cosas que copia el Ejército Rojo de Léninski, básicamente de la Bandé, es decir, de las masacres de la Bandé, es poner comisarios para vigilar los generales. ¿Por qué? Porque los generales de carrera, los militares, solamente hacían ganar las batallas, pero no represalias contra la población civil. Y lo que quiere la Revolución es acabar con cualquiera que se oponga, si es civil, con más motivo. Y los propios los propios eh soldados, los propios asesinos presumen de esos crímenes.
Cuando ha terminado la última batalla, la de Savenay, Lemans y Savenay, ya son pues el final de las tropas de de la Bandé, que prácticamente duran unos 8 meses, al principio ganan y luego ya empiezan a perder hasta que son ya absolutamente derrotados. Eh, dice, manda una carta a Westermann, que es el carnicero, gran criminal, uno de ellos, el primero, manda una carta a la Asamblea Francesa, a la Convención y dice textualmente: "Ya no hay Bandé. Ha muerto bajo nuestro sable libre con sus mujeres y sus niños. Acabo de enterrarlos en la marisma de Savenay. He aplastado a los niños bajo los cascos de mis caballos, masacrando a las mujeres que ya no alumbrarán más bandidos." Tenía la obsesión de acabar con lo que llaman el sillón reproductor, es decir, el surco reproductor, que es que nazcan, que puedan nacer y por eso son especialmente crueles con las mujeres y con los niños. Dice: "No tengo un solo prisionero que reprocharme. Los he terminado a todos. Los caminos están sembrados de cadáveres. Hay tantos que en algunos puntos forman pirámides y hay muchos más." O sea, las la cantidad, por ejemplo, François Castel, uno de esos enviados comisarios políticos para controlar y asegurarse de las masacres, porque los generales de carrera militar no le salían y algunos se iban, desertaban, lo hacían sin ganas y entonces mandaban los comisarios políticos para que mataran. Uno de los de los muchos papeles que van mandando de François Castel dice, por ejemplo: "Me aseguran que el ejército de Brest les ha matado 3,000 mujeres. Ellas arrojaban a sus hijos al río desde el punto de Baugé y todo el país en los alrededores está cubierto por sus muertos. Aún se les encuentra por todas partes como nubarrones de langostas y casi estaría tentado de creer que resucitan si sus apestosos cadáveres no justificaran lo contrario." Quesneau dice: "He quemado todas las casas y degollado a todos los habitantes que he encontrado." Y Carrier es el que dice que la guillotina es muy lenta y empieza a ahogarlos de 100 en 100 en gabarras. Los llevaban atados, los metían en la gabarra y entonces un día en la gabarra con los 100 empezaron el primer día con 90 curas, murieron todos ahogados en el Loira y entonces empezaron a hacerlo. Esto fue copiado en toda eh Francia y decían: "Había tantos muertos en el Loira", decía uno, decía: "Magnífico, los salmones del Loira los comeremos mucho más gordos", decía el alcalde. Bueno, la cantidad de de datos, etcétera, son verdaderamente eh tremendos, pero hay algunos que están hechos por los propios militares y por los oficiales que le escriben, todo esto son cartas que escriben, que mandan a Robespierre al Comité de Salud Pública y a la Asamblea de la Convención, es decir, al Parlamento de la República Francesa. Mandan las cartas presumiendo.
Por ejemplo, Haxo, que es uno de los generales, dice: "El día comenzaba apenas cuando la vanguardia ligera de esta división me perdió permiso para cargar a la bayoneta. Se lo concedí. Un triste silencio interrumpido por las quejas y gemidos de los moribundos me anunció el éxito de esta medida. Esta audacia verdaderamente republicana desconcertó al enemigo que evacuando las casas en muchedumbre no pensaba más que en buscar su salvación en la fuga. Entonces, abandonando sus equipajes, tirando sus fusiles, cogieron el camino de la valeron una carnicería espantosa en la ciudad y los persiguieron con el camino, con tal ensañamiento que pronto no fueron algunos fugitivos, sino toda la retaguardia la alcanzada. Pronto todo el camino estuvo cubierto de muertos. La infantería, que en la ligereza de su carrera seguía la caballería, mató a todos aquellos que quedaban atrás, así como buscaban en los los que buscaban en los caminos que atravesaban los medios de escapar. Por agotadas que estuvieran nuestras tropas, hicieron todavía ocho leguas masacrando sin cesar y haciendo un botín inmenso. Los hidos con siete cañones, nueve cajas y una inmensidad de mujeres. 3,000 fueron ahogadas en Pot o Bo", decía eh Gabogi. Otro cuenta, pero cuenta como mérito. Un delirio de sangre y sadismo se apoderó de los soldados. Se reservan como botín de guerra a las mujeres más distinguidas y a las religiosas. Despojan a los cadáveres de sus vestidos y los alinean sobre la espalda. Llaman a esta operación "poner en batería". Carrier, que es el primer gran criminal, el segundo fue, dice: "El asunto de Aiguillon, la batalla de Aiguillon ha sido sangriento, tan mortífero para ellos, que desde este
Municipio hasta la Valal. Tierra está cubierta de sus cadáveres. Una banda de estos villanos arián, otra en Ansenis. He tomado las medidas más rápidas y eficaces para impedir el paso del Loira y del Vilén. Ponía barcas armadas y cuando intentaban cruzar en barcazas, a veces en toneles para cruzar el río y salir, evadirse y salvarse, entonces les disparaban para que se ahogaran. Y lo contaban las parricas que cogían Ancenís y la artillería de nuestros barcos armados destrozaron las embarcaciones, mataron y ahogaron a todos. Todas estas estas eh tripulaciones se han cumplido también con su deber que muy pocos bandidos han podido pasar elira. El río debería ser su tumba.
Pero Tugó, puesto que ya esto está terminado y hay generales que dicen que es que si les obligas a luchar acabarán luchando. Si los vas a matar de todas maneras se van a revelar otra vez los que queden vivos. No se sabe cómo, pero algo harán. Si los vas a matar, de todas maneras se defenderá. Y efectivamente unos meses después empezó la segunda guerra de la Vandé. Pero entonces tú digo que lo que quieres es terminarlos. Dice, le pide a Robespier, le pide una autorización, dice y le escribe: "Os pido una autorización expresa un decreto para quemar todas las villas, pueblos y aldeas de la Bandé que no estén en el sentido de la revolución y que proporcionan alimentos al fanatismo y a la realeza." Estaba muerto el rey. Fanatismo. Llaman estos asesinos llaman fanáticos a los católicos. Siempre les llaman los fanáticos. Y esta es clave. Debéis igualmente pronunciaros de antemano sobre la suerte de las mujeres y los niños. Si hay que pasarlos a todos por el filo de la espada, yo no puedo ejecutar semejante medida sin una orden que ponga mi responsabilidad a cubierto. Todos los bandidos que se han encontrados con las armas en la mano o convictos de haberlas tomado serán pasados por la bayoneta. Se actuará de la misma manera con las mujeres, las muchachas y los niños. Las personas solo sospechosas tampoco se salvarán. Todos los pueblos, burgos, matorrales, todo lo que pueda ser quemado será entregado a las llamas. La orden de quemarlo todo.
Llevan además eh artefactos incendiarios. Intentan quemarlo con fósforo, con medidas químicas, pero aquello no funciona. Pues resulta que se escapa. Los gases mortíferos escapan y matan también a los que los ponen. En fin, aquello fracasa y vuelven a matar a gusto. Y como le cogen el gusto a matar, entonces empiezan dos de las cosas más atroces que se hicieron en la Bandé: asar mujeres y curtir la piel de los muertos. Un tal Gané cuenta que el general Amei, que era pues uno de los generales de de Tigo, dice lo siguiente. Esto está escrito, esto está enviado, esto se ha publicado, lo publica Seher, así lo odian. Amei hace encender los hornos y cuando están bien calientes meten ellos a las mujeres y a los niños. Les hemos hecho amonestaciones. Nos ha respondido que era así como la República cocía su pan. Primero se ha condenado este género de muerte a las mujeres bandidas y no hemos dicho mucho, pero hoy los gritos de estas desgraciadas han divertido tanto a los soldados yigó que han querido continuar con esos placeres. Faltando las hembras de los realistas, asadas todas, se han dirigido a las esposas de los patriotas. Ya 23, que sepamos, han sufrido ese horrible suplicio y no eran culpables más que de adorar a la nación. Hemos querido interponer nuestra autoridad. Los soldados nos han amenazado con hacernos lo mismo. Las violaciones son sistemáticas y las masacres. Lequenio dice: "Se ha visto militares republicanos violar mujeres rebeldes sobre las piedras amontonadas a lo largo de las carreteras y fusilarlas y apuñalarlas saliendo de sus brazos. Se ha visto a otros llevar niños de pecho, llevando niños de pecho en la punta de la bayoneta o de la pica que habían hundido del mismo golpe en la madre y en el niño." Esta es una cosa, se hace costumbre. Hay un cirujano que se llama Toma, que dice: "He visto quemar vivos a hombres y mujeres. He visto 150 soldados maltratar y violar mujeres, chicas de 14 y 15 años, masacrarlas después y lanzarse de bayoneta en bayoneta. Tiernos niños que habían quedado al lado de sus madres sobre las baldosas." Griñón, que es un comandante de las columnas infernales de Tigo, eh dice: "¿Los soldados rompen sus armas matando a golpe de bayoneta a los bandidos en los matorrales y en los bosques? ¿No valdría más matarlos a tiros de fusil? ¿No sería más rápido?" Bueno, eh matan ya por vicio a las propias mujeres partidarias de la República.
Cordelier, que es un tipo especialmente sádico, habla de cómo hay que registrar las casas, sacar de ellas a mujeres, niños, ancianos y enfermos. A todos ellos les obliga a ver cómo matan primero a los niños, luego a los adultos y, finalmente, a los ancianos. El abate Gobén, que era uno de estos eh malignos, había unos curas malísimos, sobre todo el Gu, pero este también, pero han dejado el testimonio. Ellos presumen de ello. Y este es un testimonio de la Bategoma. Allí estaban las pobres chicas completamente desnudas, suspendidas en ramas de árboles, con las manos atadas a la espalda después de haber sido violadas. Dichosas, aun cuando en ausencia de los azules, algunos transeúntes caritativos les libraban de este vergonzoso suplicio. Aquí, por un refinamiento de barbarie sin ejemplo, unas mujeres embarazadas fueron extendidas y aplastadas bajo unas prensas. Una pobre mujer que se encontraba en este caso fue abierta viva en el Boaspelé. Miembros sangrantes y niños de pecho eran llevados en triunfo en el extremo de las bayonetas. Una joven de la Sapel fue tomada por verdugos que después de haberla violado la suspendieron de un roble con los pies en alto. Cada pierna estaba atada separadamente a una rama del árbol y alejada lo más posible una de la otra. En esa posición le partieron el cuerpo con un sable hasta la cabeza y la partieron en dos.
Hay alguien que dice que es que esto de matar a las mujeres de los patriotas las de Bandea no se está muy bien matarlas, pero hombre, que ya las mujeres de los fieles a la República es demasiado. Y hace un año que clamo contra todos los horrores de los que he sido desdichado testigo. Esto lo escribe, lo denuncia. Varios ciudadanos me han tomado por un extravagante, pero probaré cuando se quiera que he visto masacrar a viejos en su cama, degollar niños sobre el seno de las madres, guillotinar mujeres embarazadas e incluso el día siguiente de su alumbramiento. He visto quemar almacenes inmensos de grano y alimentos de todas las especies y pide poder testimoniar. Por supuesto, nunca le dejaron dar ese testimonio. Dice: "No se han contentado solo con ahogar en Nantes. Ese género de suplicio estaba en 30 lugares más allá del norte del siguiendo el Loira, pero más arriba del Loira. Las atrocidades que se han cometido ante sus ojos han afectado de tal manera mi corazón que nunca más sentiré la vida. Solo hablaré frente a caníbales también algo de eso." Y un cirujano, un testigo que se llama Losano, ante el tribunal declara: "El llamado Pequel, cirujano mayor del cuarto batallón, ha despellejado a 32 cadáveres. Quería obligar a Alexis Lemonier, que es un curtidor de los pondes a curtirlos. Las pieles fueron transportadas a casa de un tal Lenglé curtidor, donde un soldado las ha trabajado. Esas pieles están en casa de Prudón, fabricante de polainas." Y Saint Just, el arcángel del terror, el segundo de Robespier, en lo que llaman el monstruo bien peinado. Este decía que era muy buena la piel, la de hombre, sobre todo. La de mujer era muy delicada, pero era más frágil. Entonces, para hacer botas no era muy buena. En cambio, la piel de hombre era muy buena, muy curtida, excelente.
Seguían asando mujeres. Otro soldado le escriben una carta a su familia. Dice: "Hicimos agujeros en la tierra para colocar calderas a fin de recibir lo que caía, la grasa. Habíamos puesto barras de hierro encima y colocado a las mujeres encima. Después, más encima aún estaba el fuego. Dos de mis camaradas estaban conmigo en este asunto. Envié 10 barriles de grasa a Nantes. Era como la grasa de muerto, sería para los hospitales." Esta es la prueba, pero enviada además a la Asamblea Francesa, a la República Francesa. Esto no fue un hecho episódico, esto fue una parte de lo que fue el intento de genocidio total de los bandeanos. Los niños pasándoselos de bayoneta a bayoneta. Eso no ha sucedido ni en el ejército rojo ruso. Eso empieza en la Bandé.
Y vamos a concluir enseguida recordando por qué a la luz de estas atrocidades hay que pensar la Bandé. Estas masacres de la Bandé prefiguran y anuncian lo que van a ser las grandes masacres comunistas. Cuando se habla de que no fue comunismo la Revolución Francesa, se olvida algunos incluso sabios de algo esencial: cuando te privan de tu vida, te han privado de tu primera propiedad, que es tu cuerpo. Y Robespier, en nombre de la virtud, por supuesto, prohíbe toda posesión, roba lo que sea, pero además te quita la vida. Cuando alguien te quita la vida, te ha quitado tu primera propiedad. Cuando alguien te quita la libertad, te ha quitado tu segunda propiedad. Cuando alguien te ha privado de la protección de la ley, te ha convertido en un animal. Y esto de convertirlos en animales para luego poderlos asar, etcétera, es algo que harán luego siempre Lenin, eh Hitler, Paulpot, Mao. Son insectos, son bichos, son animales, son cerdos, es decir, ya no son personas. Eso hace más fácil las masacres, las torturas, etcétera. Eh, Aleneg tiene un libro muy interesante que se llama "Por principio de humanidad, el terror en la Bandé", de uno de estos asesinos que dice Car que les mata por hacerles un favor por un principio de humanidad. Hombre, lo diría en broma. No, no lo decía en serio. ¿Por qué? Porque cuando un régimen político representa la virtud, cualquiera que se lo ponga tiene que desaparecer. ¿Por qué? Porque César es Dios, Robespier es Dios y el que representa a la República, etcétera, es Dios. Y Dios tiene derecho a matar a quien sea. Porque no es el Dios cristiano, no es el Dios del perdón, no es Cristo misericordioso, no, no, no es el que muere en la cruz, no es el que mata. Y esto es el comunismo de Rester. Es un comunismo ideológico, es un comunismo religioso, por así decirlo. Y por eso decía antes, prohíbe todos los cultos. Es un comunismo económico. Por eso la moneda en la que se basan es un recibo sobre los bienes robados a la iglesia. Por supuesto, no vale nada. Pero al que se queja de que no hay pan, pues lo matan porque oponerse a la República. Pero sobre todo es un modo, digamos, de dominio del ser humano que hasta la Revolución Francesa no se ha intentado desde el Estado. Es decir, el terrorismo de Estado nace precisamente ahí en la Bandé y como alarde de autoridad de la República Francesa.
Las violaciones masivas de mujeres la hará también el ejército rojo de Lenin, que presume de violar a las burguesas de San Petersburgo. La persecución de los desviados llamaban. Es lo que hace el Che cuando crea el primer campo de concentración para homosexuales en Cuba, la UMAP, las UMAP, unidades militares de ayuda a la producción que tienen entrando en ese campo de concentración una parodia de los campos de Hitler. Hitler decía: "El trabajo libera". Y entonces en el Che puso: "El trabajo salva hombres". Este es el Che, o sea. Y luego hablan de homofobia, los comunistas que llevan el monigote del del Che. Pero junto a los crímenes y este es el comunismo moderno, esto es lo que va más allá de Robespier, empieza el borrado del crimen. No se puede hablar de esto. Es lo que llama Seseger el memoricidio. Al genocidio se añade el memoricidio. Esto no se puede contar. Esto no se debe contar. Esto no es bueno para la República. Esto es mentira. Esto es una exageración. Eso no sucedió. Bueno, hay opiniones y los propios historiadores profesionales se ponen a mentir, pero a mentir sistemáticamente hasta ahora mismo. ¿Qué estamos viendo en España? ¿Qué son las leyes de memoria histórica y de memoria democrática? El memoricidio. No es que poh recordar, es que obligan a pensar, a recordar lo que manda el poder político. Es exactamente lo que ha pasado con la Bandé durante muchos años en Francia, durante dos siglos. Hasta tenemos que ser conscientes de que lo que empieza en la Bandé, que es el ataque a todo lo que bajo el signo de la cruz representa la tradición occidental, es el verdadero fin último de este proceso. Nadie puede dudar ahora que Occidente está en peligro, que lo que entendemos por la cultura occidental, la religión cristiana, etcétera, está sometida a una presión como no ha estado nunca en la historia. Y esto empieza en la Bandé. Por eso pensar la Bandé es el primer paso para combatirlos y también para recordar aquellos que fueron a la muerte por defender su dignidad, que es la nuestra. Lor a los héroes de la pandemia.