📱

Get Our Mobile App

Take your business learning on the go!

Download on the App StoreGet it on Google Play

Guerra espiritual clase 3 ( como y xq el diablo recibió autoridad, y cuando Cristo se la quitó)

Silvia Plaza20:30

Transcription

Muy buenos días, chicos. ¿Cómo están? Dios los bendiga.

Bueno, hoy vamos a hablar de la clase número tres de la guerra espiritual y vamos a hablar de cómo y por qué el recibió autoridad y cuándo Cristo se la quitó. Sí, esta enseñanza es una de las más estratégicas de todo nuestro entrenamiento espiritual. Si no entendemos cómo funciona la autoridad, jamás vamos a poder ejercerla. El enemigo no le teme a los gritos ni a las oraciones vacías. Le teme al creyente que entiende que quién es Cristo y qué autoridad posee en él. Sí.

Vamos a hablar del principio de la autoridad espiritual. Desde el principio, Dios creó al hombre para gobernar, no para ser gobernado. Y esto lo podemos ver en Génesis 1:26, cuando Jesús cuando Dios empieza a hablar y empieza a decir, "Hagamos al hombra nuestra imagen y semejanza y se señoré sobre los peces del mar, las aves del cielo y toda la tierra." O sea, que teníamos autoridad sobre todas las cosas. Esto significa que la autoridad legal sobre la creación nos fue entregada a nosotros, a los seres humanos, no a los ángeles ni a los demonios. El hombre fue puesto como administrador, ¿sí?, eh, de la voluntad divina en la tierra. Pero en el momento en que Adán y Eva decidieron obedecer a la voz de las serpientes antes que la de Dios, entregaron su derecho legal de dominio. O sea, este fue el punto clave cuando le entregó el derecho legal el ser humano a Satanás. Sí, Satanás no robó la autoridad. El hombre se la cedió voluntariamente a través de la desobediencia. Por eso podemos ver en Lucas 4:6 al decirle a Jesús, "A mí me ha sido entregada y a quien quiero la doy." Esa autoridad fue esa autoridad entregada no vino de Dios directamente al sino que el hombre caído se la cedió a Satanás. Amén.

Ahora quiero que hablemos del reino del enemigo y que podamos entender de que su reinado tiene un poder prestado y legalmente limitado. Amén. El enemigo comenzó a gobernar a través de la corrupción del corazón humano. No gobernó porque fuera más poderoso, sino porque el hombre al pecar abrió puertas, ¿sí?, para que el enemigo entrase. Desde entonces la humanidad empieza empezó a quedar, ¿sí?, bajo un sistema espiritual de tinieblas, como podemos ver en Efesios 2:2. Sí, que dice el príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia. Acá está la clave. Sí. Las puertas que el humano le fue abriendo a través del pecado, de la desobediencia, ¿sí? Le dio autoridad a las tinieblas, al Sí. Esto no significa que el tiene soberanía absoluta, sino una autoridad funcional dentro de los límites del pecado. En otras palabras, su poder existe solo donde el pecado lo sostiene. No hay pecado. Si no hay pecado, o sea, si no hay pecado, no hay permiso. Si no hay desobediencia, no hay entrada para Satanás en nuestras vidas. Si un cristiano puede orar mucho, pero si vive en pecado oculto, su autoridad está anlada porque el enemigo opera por derecho legal, no por fuerza. Por eso Jesús dijo en Juan 14:30, "Viene el príncipe de este mundo y nada tiene que ver conmigo." Sí, Cristo tenía poder absoluto porque no tenía puertas abiertas al pecado, la desobediencia, que le vieran derecho legal a Satanás sobre su vida. Sí.

Ahora veamos antes de la cruz. El tiempo del poder que fue delegado, ¿sí? Durante el Antiguo Testamento, Satanás tenía el rol de acusar legalmente, ¿sí?, a nosotros, sí, como está escrito en Zacarías 3:1, lo muestra acusando al sumo sacerdote Josué, ¿sí?, delante de Dios. dice que estaba él acusándolo de día y de noche delante de Dios. Sí. También en Job, sí, 1 del 6 al 12, sí, eh, vemos que Satanás necesitaba un permiso divino para poder actuar. Y esto nos está revelando dos verdades espirituales fundamentales. Sí. La primera es que el enemigo no podía tocar a nadie sin permiso de Dios. Esto lo tenemos que tener bien en claro. Si Dios no le da permiso, el enemigo no podía tocar a nadie. Y la segunda es que Dios nunca perdió el control del universo, pero el hombre sí perdió su dominio espiritual. Sí, con las puertas abiertas, con el pecado, con la desobediencia. Lo que venimos hablando. Sí. El enemigo no tiene trono propio, pero opera en trono osurpado por la desobediencia humana. A esto lo que yo quería eh llegar. Sí.

Ahora quiero que vayamos al punto clave, a la cruz. Sí. Donde todo el sistema de autoridad cambió. Cuando Jesús muere y resucita en Colosenses 2:15, la palabra no declara, despojados a los principados y potestades, le excibió públicamente triunfando sobre ello en la cruz. Amén. La palabra despojar en griego significa quitar por completo la vestidura o el derecho legal. Es decir, Cristo no solo derrotó al enemigo, sino que le quitó el documento legal de dominio que tenía sobre nosotros. Sí, en Hebreos 2:14 esta palabra es confirmada porque dice que por medio de la muerte destruyó al que tenía el imperio de la muerte, esto es al Amén. Jesús bajó a los dominios del infierno, le arrebató la llave. de las muertes y del Apocalipsis 1:18. Y restituyó la autoridad a los hombres a través del Espíritu Santo. Él nos devolvió esa autoridad a través del Espíritu Santo. Esa autoridad que habíamos perdido a través de la desobediencia y del pecado en el huerto de Odén. Sí.

Eh, bueno, ahora vamos a hablar, ¿no?, de cómo eh Dios transfiere esa autoridad a la iglesia de Cristo. Y para entender que no es que nosotros ahora porque estamos en Cristo no creemos más, sino que nosotros nos estamos aferrando a la palabra de Dios para entender de que tenemos esa autoridad porque Cristo se la dio a la iglesia. Por eso nos podemos parar con autoridad y decirle al "Hasta acá llegaste, hasta acá estás vencido, estás derrotado, está bajo nuestros pies. No tenés arte ni parte." Sí. Luego de la resurrección, eh, Jesús dijo en Mateo 28:18, "Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, ir, dice, sí. Acá hay una verdad impresionante. Él recibió toda autoridad y luego esa autoridad sí se la delegó a la iglesia. Ya no somos súbdito o eh o víctima. Somos embajadores del reino con el poder delegado, como dice Mateo 16. Eh, versículo 18, 17 y 18. En mi nombre echarán fuera demonios y hablarán nuevas lenguas. Le estaba diciendo, "En mi nombre le doy autoridad para echar fuera los demonios. En mi nombre le doy autoridad para derrotar a Satanás todas las veces que quiera venir contra ustedes. En mi nombre van a tener esa autoridad de libertar a los oprimidos, a los endemoniados. El creyente no pelea por autoridad, pelea desde la autoridad. O sea, nosotros no peleamos para ganarle la autoridad al Nosotros o o al o a los demon nosotros peleamos en el mundo espiritual. Sí. Amén. De saber que ya tenemos autoridad y dominio sobre ellos porque nos fue entregada por Cristo. Amén. No pedimos permiso para vencerlo. Sí, porque ya tenemos la orden del cielo. Amén.

Ahora hablemos de cómo opera hoy el enemigo, ¿sí? Y del poder que tiene, pero sin derecho. Sí. Aunque la autoridad le fue quitada, el enemigo sigue actuando por engaño. Usa tres vías principales y esto quiero que presten mucha atención porque la primera es la ignorancia. El que no conoce su autoridad vive como esclavo. La segunda es el temor. Miren lo importante que es entender esto. El temor. El que teme sede de terreno espiritual. Le sede de terreno espiritual porque tiene miedo, tiene temor en su corazón. Entonces le deja al enemigo que vaya avanzando más y más y más en su vida porque tiene miedo y no lo enfrenta y no enfrenta sus temores. ¿Sí? El tercero es el pecado oculto. El que no renuncia al mal le da el poder alemo. Sí. La guerra espiritual no se gana con emociones, sino con entendimiento y con santidad. Un cristiano que conoce la verdad se vuelve inquebrantable. Efesios 6:13 dice, "Tomad armadura de Dios para que podáis resistir el día mal."

Ahora quiero que imaginemos que en una empresa despiden a un gerente que es corrupto, pero este sigue entrando porque nadie cambió la cerradura. Entonces aprovecha un momento cuando nadie está y entra la empresa como si nada y sigue haciendo sus maquinaciones. Sí. Así, de esta misma manera, actúa el Cristo lo despidió legalmente en la cruz, pero muchos creyentes siguen dejándolo entrar porque no han cambiado la llave. Siguen con los mismos pensamientos, temores, hábitos y pecado. El poder del enemigo no está en su fuerza. sino en tu permiso, en el permiso que le damos. Tenemos que empezar a aplicar estas cosas. Primero cerrar toda puerta legal, perdonar, confesar, cortar a hábitos impuros, romper maldiciones familiares. Segundo, afirmar nuestra identidad. Eres hijo de Dios. Somos hijos de Dios, no esclavo del miedo. Después declarar la verdad de la palabra de Dios. Usa la palabra para resistir al Imita a Jesús cuando se enfrentó a Satanás y lo venció diciéndole, "Escrito está. Llénate del conocimiento de la palabra para que cuando el enemigo venga a decirte algo contrario de lo que Dios ya dijo de vos, vos puedas plantarte y decirte e y decirle, "Escrito está. La sangre de Cristo me limpia de todo pecado. Escrito está, todo lo puedo en Cristo que me fortalece." Escrito está, no hay condenación para los que están en Cristo Jesús y andan conforme al espíritu y no a la carne. Escrito está. Orá con autoridad, no con duda. Este es otro punto fundamental, algo que tenés que aplicar en tu vida espiritual. El cielo respalda la fe y no la inseguridad. Si vivís con inseguridad, si dudás, no pienses que el cielo, que Dios va a respaldar tu inseguridad, porque lo que él va a respaldar va a ser tu fe. Tu fe en él, tu fe en Jesucristo, tu fe de que el Espíritu Santo está con vos, que te da autoridad, dominio, que podés hacerle frente a cualquier ataque del enemigo, que puedas hacer retroceder las puertas del Hades, tenés que creer, tener fe y vas a ver cómo Dios respalda tu fe. Hay algo que me encanta cuando Dios le dice, "Ir y a ser discípulo y estas señales seguirán a los que creen y y empieza a decir y empieza a hablar de los prodigios y milagros y termina termina el libro diciendo, y ellos salieron predicando el evangelio a toda criatura y las señales y los predigios confirmaban la palabra que Jesús le había dado." ¿Por qué? Porque creyeron. actuaron y fueron, hicieron caso a Jesús y empezaron a predicar el evangelio. Entonces, la palabra de que la señales y los prodigios lo iban a seguir, amén, se cumplía en su vida porque creyeron.

Por último, tenemos que ejercitar el dominio espiritual. Tenemos que limpiar nuestro hogar, ungir nuestro hogar. adorar, proclamar vida donde el enemigo quiere proclamar muerte. Muchas veces el enemigo quiere proclamar muerte en en tus generaciones, muerte en tu vida espiritual, muerte en tu matrimonio, muerte. Amén. siempre está queriendo decretar muerte, pero vos tenés que plantarte y decirte, ¿dónde está Cristo? Hay vida. En mi matrimonio está Cristo, hay vida. En mi familia está Cristo y hay vida. En mi ministerio fue Cristo quien me plantó y me lo dio. Así que siempre va a haber vida en mi descendencia. va a haber vida porque Cristo va a estar ahí. Amén. El enemigo perdió su trono. Amén. El día en que Cristo triunfó en la cruz, el cielo no está buscando creyentes que lloren ante el sino guerreros que recuerden que el enemigo ya fue vencido. Hoy el Espíritu Santo quiere recordarnos que no fuimos llamados a sobrevivir, sino a reinar en la vida. Como dice Romanos 5:17. Te invito a que leas y medites cada uno de estos versículos que yo te fui dando a través de esta enseñanza. Tu autoridad no depende de lo que sientes, sino de lo que Cristo conquistó. Levántate, habla, cree en la palabra, decreta la palabra, reprende y sobre todo cree, porque el infierno solo respeta a quienes caminan en la verdad, no a quienes solo predican. Amén. Dios los bendiga.

Ahora les voy a hacer unas preguntas. Sí. ¿Cómo estuvo? ¿Cómo obtuvo Satanás la autoridad sobre el hombre? Esa es la primer pregunta. La segunda es, ¿qué tipo de autoridad tuvo el enemigo antes de la cruz? La tercera, ¿qué ocurrió en la cruz con respecto a esa autoridad? Y la cuarta, ¿por qué el enemigo sigue operando hoy? Y la última, que es la quinta, ¿cómo debe actuar un creyente para ejercer autoridad espiritual y efectiva? Amén. Que Dios los bendiga y que sea de bendición. Medítenla porque va a enriquecer su vida espiritual estas enseñanzas. Sé que a veces parece como que hay algunas cosas que son repetitivas, algunas que dicen, "Pero esto ya lo sabía." Pero a medida que vayan tomando el conocimiento, van a empezar a ejercer autoridad y van a alimentar su espíritu, fortalecerlo, se van a empoderar del conocimiento de la palabra de Dios. Que Dios los bendiga. Los amo, chicos. Okay.