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🙏 HOMILÍA DOMINGO DE RESURRECCIÓN. Ciclo A. "Entró, vio y creyó". (4-4-2026). 🙏

Pater Juanma10:24

Transcription

No podemos comenzar de otra manera si no es deseándoles feliz Pascua de resurrección. Vamos a reflexionar sobre el evangelio de este domingo, concretamente sobre el comportamiento tanto de las mujeres como de San Juan, que es un comportamiento ejemplar del cual tenemos mucho que aprender. Vamos a verlo.

En esta reflexión no incluyo a la Virgen María. La saco de esta reflexión. ¿Por qué? Porque la Virgen María no necesitó ir al sepulcro para ver la tumba vacía, ni tampoco necesitó correr tanto como corrieron San Juan y San Pedro para ir a ver el sepulcro vacío, para comprobar si estaba vacío. La Virgen María de sobra sabía que estaba vacío. Ella sabía perfectamente que Cristo había resucitado.

¿Quiénes fueron los que estuvieron al pie de la cruz? Las mujeres y San Juan. Y podríamos preguntarnos, ¿por qué? Pues sencillamente, porque fueron los que más amaron. Y fue este amor lo que llevó a las mujeres al sepulcro. Y allí, en el sepulcro, reciben un encargo, reciben una misión. ¿Qué misión es esa? La misión que les encomienda el ángel. El ángel les dice, "Id y decidle a los discípulos que Cristo ha resucitado." Pero cuando van de camino a ver a los discípulos, también se les aparece Jesús y también les encomienda la misma misión, o sea, les reafirma en esa misión. Las mujeres son las primeras evangelizadoras, son las primeras que anuncian la resurrección del Señor. Porque Jesús le dice, "Id a decirle a los discípulos que les espero en Galilea, que allí me verán." Y en las mujeres hay toda una mezcla de sentimientos. Por un lado hay alegría, pero es que también hay miedo. Pero quería destacar algo sobre todo. Quería destacar la obediencia de estas mujeres que son fieles al mandato de Jesús y al mandato del ángel y van enseguida a comunicar a los apóstoles que Cristo ha resucitado. Y las mujeres no dicen, "Oye, que nosotras hemos sido las primeras en descubrir que Cristo ha resucitado, que nosotras hemos sido las primeras a las cuales el Señor nos ha encomendado que anunciemos la resurrección." O sea, nosotros somos las primeras evangelizadoras, no dicen eso, no son engreídas. ¿Qué hacen? Son obedientes. Van a ver a los apóstoles, o sea, al colegio apostólico. Van a ver a Pedro, o sea, el primer Papa. Son obedientes. Las mujeres son obedientes. Que es lo mismo que decir que no van buscando el protagonismo, se lo ceden a los apóstoles.

Pero es que otro tanto de lo mismo hace San Juan. Cuando las mujeres le comunican a los apóstoles que Cristo ha resucitado, Pedro y Juan van corriendo al sepulcro. Van a comprobarlo. Van a comprobar por sí mismos que Cristo ha resucitado. Y si van corriendo es porque se lo habían creído que Cristo había resucitado. Si no, no van corriendo. Fueron corriendo enseguida a comprobar que Cristo había resucitado. ¿Y quién es el primero que llega al sepulcro? El primero que llega es Juan, lógico. Era más joven, corría más. Pero aquí hay un detalle importante por parte de San Juan. San Juan no entra en el sepulcro. Eso se lo cede a Pedro. Le cede a Pedro que sea él el primero que entre en el sepulcro. Y cuando Pedro entra en el sepulcro, lo primero que ve es el sudario y las vendas tiradas por allí por el suelo. Pero Pedro no comprende nada. En cambio, ¿qué es lo que nos dice el evangelio? ¿Qué es lo que dice el evangelio de San Juan? Dice, "Vio y creyó." Qué curioso. Los primeros en creer son las mujeres y San Juan. ¿Por qué? Nos hemos dado cuenta que también tanto las mujeres como San Juan fueron los únicos, por supuesto, junto con la Virgen María, pero fueron los únicos que estuvieron al pie de la cruz, que vieron en directo el sufrimiento de Jesús. ¿Por qué? Porque fueron los que más amaron. Son los que están al pie de la cruz porque sienten el dolor de Jesús. Son los primeros en creer en la resurrección. ¿Por qué? Porque amaron.

Y aquí tenemos dos datos curiosos con dos enseñanzas. Tanto San Juan como las mujeres fueron los únicos que estuvieron al pie de la cruz. ¿Por qué? Porque les llevó allí el amor que tenían a Jesús. Pero después vienen las consecuencias. Son los primeros que comprenden. Son los primeros que creen en la resurrección. ¿Por qué? Porque tienen algo en común. Tanto las mujeres como San Juan son los que más aman. Y aquí tenemos una gran enseñanza, la importancia del amor. Cuando amamos, comprendemos a Dios, pero es por una razón muy sencilla. Es normal que comprendamos a Dios porque estamos en sintonía con él. Dos personas que se aman, dos personas que se quieren, se entienden, se comprenden. Eso pasa en nuestra vida. Dos enamorados se comprenden, se entienden y se entienden muchas veces solamente con la mirada. ¿Por qué? Porque se aman, porque se quieren, porque están en la misma sintonía. Y esto nos pasa también con Dios. Cuando amamos mucho a Dios, estamos en la misma sintonía que el Señor. Tenemos los mismos sentimientos que tiene él. Por supuesto que para esto hay que amarle mucho, pero cuando le amamos así, entramos en esa sintonía con el Señor. Tenemos los mismos sentimientos que él. Y entonces no diremos frases como escuchamos con frecuencia, "Es que el Señor no me comprende, es que el Señor no me escucha, es que no entiendo al Señor por qué ha hecho esto." Ese tipo de cosas no las diríamos. ¿Por qué? Pues sencillamente por eso, porque estamos en comunión con él. Tenemos la misma sintonía, tenemos los mismos sentimientos. ¿No será que muchas veces no comprendemos al Señor porque no le amamos lo suficiente? Y puede, puede que algunas cosas a lo mejor no las comprendamos, pero cuando amamos confiamos en Dios. Siempre de una persona que nos ama esperamos lo mejor. De cualquier persona aquí en el mundo, aquí en la tierra, cuando sabemos que nos quiere, esperamos de esa persona lo mejor. Si estamos convencidos de que esto también nos pasa con el Señor, que el Señor nos ama, pues también vamos a confiar en él. Vamos a esperar de él lo mejor para nosotros, aunque algunas veces no entendamos sus caminos. Qué importante es el amor, qué importante es entrar en esta sintonía con Dios. Qué importante es tener los mismos sentimientos que el Señor, porque así le vamos a comprender. Conclusión: la importancia que tiene el amor al Señor.

Y vamos con el segundo detalle y la segunda enseñanza que quiero ofrecer como reflexión en este evangelio. Y las mujeres después de recibir la noticia de que Cristo ha resucitado, ¿qué es lo que hacen? Lo primero que hacen es ir a ver a Pedro, el primer Papa. San Juan, ¿qué es lo que hace? No es el primero en entrar en el sepulcro. Es el primero en llegar, pero no entra en el sepulcro. ¿Quién es el primero en entrar en el sepulcro? Pedro. Y todo esto podíamos preguntarnos por qué. Porque Pedro representa lo [carraspeo] institucional en la Iglesia. Pedro representa la autoridad en la Iglesia y tanto las mujeres como San Juan tienen un respeto a este hecho. No es el primero que comprende, no es el primero que cree, pero tanto las mujeres como San Juan respetan que Pedro sea la autoridad en la Iglesia. Y aquí vemos la importancia de dos cosas. Por un lado, el amor que vimos en el primer punto de esta reflexión y en segundo lugar la obediencia. ¿Qué se nos está diciendo aquí? Que este es el camino correcto para no equivocarnos en la vida. Y ponemos dos ejemplos que corroboran lo que estoy diciendo y lo corroboran en la vida real. Tanto Santa Teresa de Jesús como Lutero vieron la necesidad de reforma en la Iglesia. Los dos lo vieron, pero la forma de actuar fue muy distinta. Santa Teresa, ¿qué hizo? Fue obediente y reformó a la Iglesia desde dentro. Lutero hizo lo contrario. Lutero no fue obediente y provocó un cisma en la Iglesia. Para que veamos la importancia del amor y la obediencia. Siempre que nos guiemos por el amor y la obediencia, vamos a ir por el camino correcto. De lo contrario, siempre nos vamos a equivocar.

Que el Señor os bendiga y os proteja. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Yeah.