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Buen día a todos y a todas. Qué lindo tenernos acá nuevamente en este espacio para seguir aprendiendo cosas, creando cosas, conectando con experiencias, con conocimientos, porque eso es lo que nos lleva, obviamente, a seguir expandiendo nuestro negocio. Así que me encantan estos lugares donde nos conectamos para ir aprendiendo más cosas.
Y y creando también muchísimo más. Vamos a arrancar una serie. Así como el año pasado tuvimos eh el las siete copas de la confianza, este año también Mimi Miriam Martín, nuestra líder allá en España, nos sugirió hacer también como un sistema 7 pero reloaded, un sistema 7 desde otro lugar. No, porque todos ya sabemos que para poder tener un negocio estable de crecimiento duplicable, tiene que basarse en estos siete puntos. Y hoy vamos a iniciar con el primero que es metas, pero lo vamos a hacer como un twist, ¿no? O sea, vamos a hablar de teoría, pero también vamos a aplicar de hablar de cómo lo aplicamos en nuestro negocio. Hoy tenemos, vamos a hacer tres personas que vamos a contar sobre este tema, para que vos te inspires, para que vos te encuentres y veas por qué es tan importante realmente tener metas, pero metas que sean coherentes con vos, metas que te inspiren a vos, metas que te den ese miedo, esa adrenalina, pero esa adrenalina es linda porque quiere decir que estás vivo. Y es lo que realmente agradecemos todo el tiempo, ¿no? Es sentirnos vivos y sentir que tenemos un negocio que crece un montón. Es un negocio para mí que me emociona siempre mucho porque tiene que ver con que vinimos al mundo a impactar, vinimos, obviamente, también a facturar. Las mujeres también facturan, pero vinimos a disfrutar de la vida. Entonces, queremos con esta herramienta que seas consciente que está buenísimo ponerse metas, porque es lo que te va a ayudar a impactar cada vez más vidas, teniendo claridad dónde querés ir.
¿Qué es una meta? Ya sabemos que es una meta. Es una dirección. Es meterte en el GPS y decir, voy a ir a tal lugar. Y a mí lo que me gusta el ejemplo del GPS, que no lo analizamos, no lo discutimos. O sea, de hecho, digo, qué loco, ¿no? Porque el GPS es un poco el nuestra vida. Vos ponés esa dirección y de golpe hay un accidente y el GPS no te dice, no, ya está, abandone, señora, vuelva a su casa. No, señora, se terminó. No, no. ¿Qué te dice el GPS? Tome por acá, tome por allá. Pero nunca negocias el destino, nunca negocias el lugar donde quieres ir. Y ese es el valor de la meta. El valor de la meta es saber a dónde quieres ir. Saber a dónde querés ir, no solamente a nivel, por ejemplo, quiero ganar tanto dinero. Y de hecho, yo me lleva cuando ya arranqué este negocio, mi primer meta fue ganar $2,000. Era, ¿por qué? No, siempre una de las cosas que yo aprendí. Cuando cada vez que me pongo una meta, me pregunto por qué. Y por qué me hago esa pregunta, porque ahí empiezo a darme cuenta si es una meta impuesta o es una meta que tiene que ver con lo que yo realmente deseo. Y para mí, ahí es donde viene la coherencia de las metas. Me pregunto por qué. Y en ese momento, sin tanta que fue lo que me pasó, yo arranqué este negocio sin sin conocimiento, sin estrategia, sin es como que lo arranqué muy de voy por esto. Y por qué decidí 000, porque era lo que yo ganaba en mi trabajo, trabajando en una oficina con un jefe. Y para mí, me puse esa meta porque dije, si yo logro esta meta desde mi casa, siendo mi propio jefe, sin tener que abandonar a mis hijos, pudiendo estar con mis hijos, la verdad que encontré el negocio. Entonces, mi porqué era conseguir el mismo ingreso que tenía en mi otro momento, en mi otro trabajo, pero desde la libertad de mi casa, lo cual había coherencia. Yo no me tiré a ganar los 20,000, 50,000. De hecho, en ese momento ni siquiera me vi con la posibilidad de lograr el liderazgo. Yo mi plan de negocio vi simplemente la primera etapa y la segunda etapa, la tercera consideré que no, que me excedía. No, sin embargo, para mí era un reto llegar a los 2000. Era algo que me incomodaba, era algo que me daba miedo. Porque cuando uno se pone la meta, también empieza a analizar, ¿lo podría hacer? No. Yo no tenía un lugar donde inspirarme con otros. Por eso me encanta este lugar, porque y por eso también lo sueño y y hace dos años que soñé este lugar, porque dije, tiene que haber un lugar donde podamos conectarnos todos e inspirarnos. La inspiración, la historia de otro te inspira y te habilita a vos a saber que es posible. Y saber que tu meta tiene que incomodarte.
¿Por qué? Yo siento como que estamos en un en un gran camino, en un gran camino de valentía, donde wow, hay que ser valientes, ¿no? Para poder animarse a a salir de tu zona de confort, a de golpe usar las redes que nunca usaste, a vender cuando la gente tipo, deseas vender una mala palabra, a confiar más en vos, a confiar en otros. Es uno es un camino, ¿no? De valentía. Pero ¿cuándo te sentís valiente? Piensen ustedes en momentos donde ustedes se sintieron valientes. ¿En qué momento sentiste valentía? Me encantaría leerlas. ¿En qué momento dijiste, wow, que no tiene que ver con el negocio, eh, pero que te pasó algo, lograste algo, conseguiste algo, te miraste a vos y dijiste? Por ejemplo, yo hace poco correr la media maratón, para mí es un acto de valentía absoluta. Cuando logré mamá, cuando tuve a mi hijo, son son momentos, ¿no? De mucha valentía. Cuando decidí dejar mi trabajo por Nuskin, wow. Cuando decidí venirme a Estados Unidos y dejar mi estabilidad. Cuando viajaste sola. Cuando quedé sola con mis tres hijos. No son actos de valentía. Y ¿cuándo te sentís valiente? Cuando logras algo, cuando hacés algo que te da miedo, ¿cuándo te sentís valiente? Cuando conseguís algo que te daba miedo, pero lo conseguiste. Y yo creo positivamente que las metas es un acto de valentía. No importa cuál es tu meta, pero tenés que tenerla. Porque te cuento algo, en este recorrido de 13 años, hubo un momento que dejé de ponerme metas. La razón, porque no las conseguía y me frustré. Me frustré porque me ponía metas que no no alcanzaba. Me frustré porque estuve dos años queriendo ser diamante azul en esa época y no lo alcanzaba. Y le eché la culpa a las metas, le eché la culpa porque me ponía metas y y estaba cansada de ponerme metas y compartirlas y no conseguirlas. Y me frustraba y era como que hasta sentía vergüenza poniéndome metas. Así que decidí dejar de ponérmelas. Pero fue un error tan grande, porque me perdí. Me perdí en lo que realmente quería. Me perdí en preguntarme, pero ¿por qué querés ser diamante azul? Y sabes por qué en ese momento me di cuenta que no lo alcanzaba, porque no tenía un porqué. Mi meta, mi meta no era coherente. Era porque tenía que ser diamante azul, porque era parte del programa, era tipo, ya está, ya había pasado el tiempo y tenía que ser diamante azul. Entonces, como no había coherencia en mi meta, me daba miedo. O sea, es como que veía que había cosas que se cumplían el miedo, pero no había coherencia con el deseo, con lo que me pasaba por acá, porque no le daba valor a ese título o no le daba, le daba más que nada como, tengo que llegar ahí para llegar a los 40,000. Pero ¿por qué me había dejado de preguntar por qué quería esa meta? Me desconecté de mí. Entonces, la decisión más fácil, en vez de ir hacia adentro, eliminé la meta. Y obviamente, me perdí. El GPS no sabía dónde llevarme, me llevaba a cualquier lado, pero yo no estaba coherente. No sabía qué quería, no sabía qué hacer y me perdí. Me perdí en el negocio. Ya no quería ir más eventos, no quería subir más en el reconocimiento del esmeral, el diamante. Dios mío, basta, basta, no me metan más, no me reconozcan. Yo me acuerdo María, gracias, diciéndome, vos vas a subir. Lío, no quiero subir más. No me importa. Vos sos diamante, vas a subir como diamante. Es que María, ya tipo, no quiero ni. Y y le agradezco muchísimo que me haya impuesto el ir, porque era parte del proceso que yo necesitaba vivir y era conectarme conmigo misma y entender por qué quería el siguiente nivel. Y me di cuenta también por qué no lo quería. Y enfrenté mis miedos que no los veía yo en ese momento. Me di cuenta que sentía que ser Team Elite era dejar a mi familia, era crecer tanto que no iba a poder tener libertad, que iba a depender de otros, que iba a tener que estar todo el tiempo ocupada, no iba a tener tiempo para hacer nada, que iba a tener que estar en llamadas y goper, dejar de ser dueña de mi vida y dejar de decidir por mí. Me acuerdo cuando estaba a 2000 puntos de cerrar el diamante azul, me frené y dije, no, yo esto no lo quiero. Y ahí entendí, entendí por qué esa meta que me había puesto subía y bajaba, bajaba, subía cuando estaba. Y me di cuenta de casualidad. Y ahí me frené. Dije, ¿a qué le tenés miedo? Y ahí me volví a replantear, Yona, ¿por qué haces este negocio? ¿Lo haces por la plata o lo haces por tu vida y por la vida de otras personas? ¿Lo haces por la plata o lo haces para impactar a mujeres y hombres? ¿Lo haces por la plata o lo haces para poder conectarte con una abundancia que le puedes dar a tus hijos? Para hoy poder contarles que tengo un hijo que está en Irlanda, otro que está en la universidad, una hija que le acabo de decir, ¿querés ir a un Ivy League, gorda? Podés ir. Un Ivy League. Le digo, las universidades tipo Harvard, Stanford, Cornell, no, UPenn. Quiero decir, porque ella le da, le da, ella puede. Y le estoy diciendo, mi vida, podés. ¿Querés ir? Vamos. Ya no, porque ella le da el GPA. O sea, ella podría aspirar a eso. Y ahí es donde todo tiene coherencia. Y sí, por supuesto que me da miedo decirle eso a mi hija. Pero eso es la valentía. Vos querés ser valiente. La valentía es ponerte una meta que te da miedo, pero cuando la alcanzas, eso es ser valiente. Que tu meta sea esa que te mueva, que te dé, no sé, ese ese escalofrío que me acaba de dar recién cuando le dije a mi hija, ¿querés ir a un Ivy League, gorda? Tengo el recurso, hacelo. Que tu meta sea más que una meta por un título, que tenga un porqué relacionado, que ese día que no haces nada por tu meta, estás defraudando a alguien, te estás defraudando a vos. Es que sea esa meta que que te dé miedo, porque sabes que hay valentía, pero sabes que no estás solo. Y por eso amo quiénes somos, porque nunca está solo. Es muy importante ponerte una meta. Me emocioné leyendo a Rosario, que escribía, que mostraba una almohadita de avión. Dijo, algunos pueden ver una almohada. Yo veo. Me emociona pensarlo, ¿no? Ella soñó esa meta y se está yendo a París con su familia. Es hermita en ese post, ¿no? Mira, no, pero cuando lees lo que dice atrás de eso, decís, wow, eso es una meta. Hay un porqué muy grande. Yo sé que felicitaciones, el reconocimiento es divino, pero si es es tu meta, es vacía. Esa es la meta que no vas a alcanzar, porque va a ser más fácil darte por vencido que ser valiente. Entonces, yo quiero que tu meta te haga valiente. No estás solo. Y ese día que no puedes más y ese día que estás cansado, pedir ayuda, pero nunca negociar esa meta, porque hay un porqué que está de mano con esa meta. Y eso es lo que me gusta de este negocio, que te ordena las metas. Fíjense la coherencia, ¿no? Cada seis meses un viaje, todos los años poder ser Team Elite, el círculo de la excelencia. Y nos ponen plazos, porque la meta tiene que tener plazos, porque si vos tirás la meta así al universo mismo, no, no funciona así. Uno tiene que tener un plazo, tiene que ser medible, tiene que haber un plan de acción, pero tiene que estar de la mano con tu corazón y con tu coherencia. Y tiene que ser más grande que un número. Entonces, te invito a que mires cuántas veces fuiste valiente y date cuenta que es porque hiciste algo que no sabías si lo podías hacer y sin embargo lo hiciste. Y te diste cuenta que pudiste. Y es ese hecho de hacer habilita otras personas. Y no estamos acá simplemente para facturar, estamos acá para inspirar y facturar, porque somos mujeres y hombres conscientes que vinimos al mundo a hacer algo más, a dar más. Y este negocio es la mejor herramienta. Entonces, que tu título no sea solamente un título. Que mires a las personas que ayudaste en ese camino. Que tu próximo viaje Riviera Maya, ya no sea, quiero irme a Riviera Maya. ¿A quién te vas a llevar? Entonces, vas a ver cómo vas a encontrar la valentía para hacer todos los días lo que tenemos que hacer. Y es muy simple lo que tenemos que hacer, es simplemente compartir un producto y ser magnéticas. Cuando sos magnético, cuando amas lo que haces, querés ser magnético. Amá lo que hacés, vas a ver cómo atraes. Y compartí lo que hacés, vas a ver cómo atraes. Pero sé vos. Entonces, te invito a que te pongas una meta que te dé miedo, porque eso es lo que te hace valiente. Mil gracias. Espero leer muchas metas copadas, conscientes, coherentes, que te den miedo, pero no estás solo. Tenés un GPS, solamente tenés que recalcular. Y siempre en tu meta. Tanu, te dejo acá para que nos compartas.
Dios, qué lindo escucharte. Yo ya es como que pasan los años y, o sea, yo no soy tan fácil de emocionar, pero no sé si fue porque dijiste hija y ahí me tocó una fibra, pero fue como tipo, mis lágrimas brotando. Gracias por este espacio. Gracias a todos por la energía mutua de la sala. Gracias los comentarios, las cámaras, los corazones. Esto acá lo hacemos entre todos. Y este es un tema que a mí me fascina. Soy una fanática de de incomodarme para ir a un lugar mejor. Y creo que cuando ese hábito llega a tu vida, eh, se vuelve todo muy, muy, muy, muy, muy poderoso. No, porque después vos ves personas con resultados y decís, ah, bueno, claro, pero siempre hay una meta, una incomodidad, una transformación y el resultado, ¿no? Entonces, eh, para los más nuevitos en la sala, yo tengo 7 años en este maravilloso negocio que me transformó el alma, el espíritu, el ser, el hacer, la economía, el disfrute, la vida. Que me enseñó a que hay plenitud en todas las áreas, solo hay caminos a transitar. Hoy vivo mi negocio con una plenitud y un disfrute al 1000 por 1000. Y vivo mi maternidad, si mamá Inés, que tiene 3 años, y muchos la ven ahí en las redes y me comentan que, bueno, la verdad, tengo un disfrute y una plenitud en mi maternidad al 1000 por 1000. Y tengo un disfrute y una plenitud en en mi casa, en mi hogar, en mis viajes, en mi equipo, en mi. No me falta la pareja. Me separé hace un año y medio, un poquito más, y estoy en un proceso de confiar que va a llegar para mí eso que yo tengo en el deseo de mi corazón. Bien. Entonces, cada uno va, quizás vos estás feliz en tu familia o tu pareja y estás ahí como transitando la incomodidad y el el el avanzar en tu negocio. Pero lo que tenés que entender es que si está en tu corazón, o sea, si está en el deseo de tu corazón, de hecho, si estás acá y le hablo a las 316 personas que están en la sala y a los que miran el grabado, es porque es posible para vos. Si no, no aparece en el deseo de tu corazón a los 2 minutos, decís, no, este todo este desarrollo personal a mí no me va. No, ni idea. Y te fuiste. Lo que sea que es tu meta, si está en el deseo de tu corazón, es para vos. Entonces, yo quiero que pienses que una meta, o sea, si vos supieras que no podés fallar, ¿qué meta vos te atreverías a ponerte? Porque yo te voy a compartir una meta que es escandalosa. Es escandalosa. A ver, para los más nuevos. [Música] Yo me gané 19 viajes con esta compañía en estos 7 años y fui a Suiza, Milán, a Canadá, Dubai, Irlanda, Portugal, Jamaica, Xcaret, incontables. Voy tres retreats consecutivos que tienen que ver con crecer. Y eso es maravilloso, crecer, crecer. Si vos mirás mi oficina en la parte platinum de te, y crece y crece y va a seguir creciendo. Hay mucho disfrute, hay mucho foco en lo que sí. En eso siempre regar la plantita de lo que sí es posible. Si termina tu día laboral y llega tu marido y le compartís todo lo malo que te pasó, regás la plantita de lo que no. Pero si solamente te enfocas en, pero me pasó esto, me una reunión así, me animo a hablar a dos personas y minimizas la frustración, regás la plantita de lo que sí. Y a lo que le ponés tu energía, crece. El foco de tu negocio, de tu vida, de tu pareja, de tu relación con tus hijos, tiene que estar puesto en la en la plantita de lo que sí, porque lo regás todos los días. Ahora, si no pudiera fallar y acá es cuando yo, cuando tuvimos la cena con el CEO de la compañía, para quienes habíamos logrado como estos puestos de Power of One, y tuve sentado a Ryan ahí al lado, y fuimos da do y algunas personas de mi equipo, siendo la la mesa que más había logrado crecimiento con este bono. Él un poco empezó a preguntar las metas. Y yo intuitivamente le dije, mi meta, que lo que te comparto ahora es la la locura de mi convicción a regar lo que sí. Eh, yo le dije, Fran, yo quiero 10 líneas de un millón de puntos. Para los que no tienen ni idea, cuando vos tenés un millón de puntos en una línea, que es un montón, siempre tiene que calcular el 5%. Vamos a hablar un poquito de números para los más nuevos. Quiero $2,000. Quiero 5,000. ¿Cómo lo calculo? T, me preguntan tanto eso. ¿Cómo miro en mi oficina? Saben que muchos no tienen ni idea qué es el BS que está arriba en la oficina, si entrás a la compu. No saben cuánto crecieron respecto al mes pasado. No saben qué volumen están haciendo. No saben cuánto ganan de ese volumen. Y vamos a hablar de eso enseguida, porque es fundamental que le pongas el foco a eso para lograr lo que querés lograr. Voy a cerrar mi historia de Ryan. Un millón de puntos en una línea, por ejemplo. Vamos a darle el ejemplo. Millennial Global Team es una de mis líneas. Un millón de puntos. Si vos hacés así con tu calculadora por 5%, son $50,000 mensuales de flujo. Y yo a Ryan le dije, quiero 10 líneas de un millón de puntos. Plus. Es un poco mucho, ¿no? Ganar $500,000 por mes con un negocio. ¿Qué? Pero sabes qué me contestó él, buen, ¿para cuándo? Por eso lo que dice Yoya. Y yo ahí estaba siendo muy intuitiva. Yo esto no lo había planeado. Y le dije, para el 2030. Lo que va a pasar es bestial. Pero me pasaron algunas cosas después que confirman. Esta es mi parte loca, intuitiva, bruja. Porque ¿qué pasa? Empiezo a decir, bueno, yo voy a ganar $500,000 por mes en el 2030. ¿Por qué? Porque si puedo ganar 10, puedo ganar 50. Si puedo ganar 50, puedo ganar 500. Porque es cuestión de tener más franquicias con más volumen. Esta es mi manera de ver la realidad. Y hoy te la usala de espejo. Podés tener un representante de marca, podés tener 10. Podés tener 10, podés tener 100. Podés tener 100, podés tener todos los que te entren en la capacidad de tu corazón de soñar. Y eso también se practica. Ahora, después, sin hacer el cálculo, dije, yo quiero ayudar a 2000 familias a que generen por lo menos 2, 3,000 por mes. Y cuando hago los números, yo venía con eso de que voy a ayudar a 2000 familias. Y 2000, 2000 mujeres. Y y cuando hago el cálculo, me da los $500,000. Y después me pasa algo que para mí cierra el esto se, esto va a pasar, va a pasar. Porque acá no importa eso. Estoy reloca que lo estoy. Pero las casas en el barrio donde digo yo valen más o menos $500,000. Y yo soy intuitiva. Pero mi hijita es una una personita especial. Salíamos a caminar un día y me dijo, mami, estábamos con todo lo de la compra de mi casa y ahora vamos a comprar esta casa y mañana vamos a comprar esta casa. Y yo tenía un pensamiento dentro mío que no se lo dije a Inés, que era pensar que cuando gane, yo sé que me estoy yendo al al no pensar que podría comprarme una casa por mes. Ahora, ¿por qué yo puedo pensar esto? ¿Por qué me puede ir muy bien en este negocio? Porque yo veo posibilidades. Mis metas son ridículas. Y como veo posibilidades, yo riego plantita. Entonces, después me armo toda la historia que la Inés, porque para confirmar que entonces me pongo a hacer todos los días lo que tengo que hacer para que eso pase. Bien. Y si vamos a ir un poquito a los números, me pasó en un, es un momento de miedo. Yo, mi momento de miedo fue cuando yo decidí dejar en mi consultorio. Fue así, fue intuitivo. Apareció una persona, me dijo, si me quedo, me quedo con todos tus pacientes. Yo tenía un año y medio en negocio. Yo ganaba 100 en el consultorio y 100 en Nuskin. De repente me agarró mucho miedo, mucho, porque dije, ¿qué pasa? Yo no hacía 3,000 puntos de volumen grupal, hacía mucho más. Pero me agarró miedo. Y el miedo te deja en tu lugar. Yo tenía tanto miedo que me acostaba a dormir y me corría calor por la espalda y me despertaba a las 3 de la mañana. Tuc, corría calor por la espalda. Miedo, miedo, miedo. Ahora, voy a perder todo lo que toda mi vida, todo mi consultorio. Por fin tenía 10 pacientes por día. Me llevó años. Yo vengo de de la nada, de de hacer hospitales domicilios, de hacer gratis, de. Y luego estoy dejando todo por jugármela. Pero en mi intuición había un claro sí. Yo sabía que yo podía ser muy exitosa y que tenía que dar algunos pasos como proceso para llegar a donde yo quería llegar. Entonces, en medio de mi embat atamiento, Poppy, porque es tan lindo tener upls, mentores con mucha sabiduría. Somos una línea que los hombres son recontra bienvenidos y los vamos a explotar, pero la energía femenina que hay acá, que tiene que ver con la intuición y la sabiduría, es tan poderosa que Poppy me dijo, Tanu, ¿qué te pasa? Tenés tiempo libre ahora. Por qué estás tan trabada. No, qué tiempo libre, si estoy todavía terminando con mis pacientes. Tengo miedo, tengo miedo de no poder pagar mis tarjetas, de que se me caiga todo, de de haberme equivocado. Tengo miedo. Ah, tenés miedo con la plata. Mira, a vos te encanta calcular. Agarrá y calculá. Este mes, este mes que todavía estaba llena de pacientes, cerrando lo otro, decidí que los 100 que vos ganabas en el consultorio, viste como es Poppy, y que se empieza a ir a la estratósfera. Pero yo soy obediente, eh. Los 100 que ganaba hacer el consultorio, malo, 100 que ganas este mes, lo podés ganar acá. Y yo dije, a ver, volumen organizacional, tanto. Volumen grupal, tanto. Ventas mías, tanto. Ahí no había bono por referir, si no diría bono. Ventas de mis afiliados directos, tanto. Y dije, yo puedo hacer esto. Pero lo más poderoso fue que cuando yo lo logré, mi no es empoderamiento, porque cuando alguien te empodera, te pone. Yo te estoy empoderando a vos. Mi poder propio creció. Y lo lindo de esto es llevar tu poder propio a todas las áreas de tu vida. No me voy a pasar de historias, pero me pasó que la semana pasada, acá muchos saben que yo a Gladis la amo con todo mi corazón porque es una gran ayuda en casa y llegó de manera mágica. Y venía sintiendo que el ciclo se estaba cerrando yo y que yo tenía que ponerme a soltar esa parte, que Gladis pueda ir con Ari y con Inés y yo confiar en que podía haber algo aún mejor que Gladis, que es mi persona perfecta. Cumple, viene, hace, no, todo, todo es un 10. Gladis. Y qué digo yo, me aferro a Gladis o qué estoy sintiendo dentro mío. Entonces, ¿qué tengo que hacer? Confiar. Mira, no la quiero quemar, pero quiero que sepan que estoy muy feliz con Romi. Por qué es la primera persona que apareció. Y vos decís, ay, Tania, pero todas tienen problema para encontrar ayuda en la casa. Confianza en tu intuición. Ahora, vamos a ir muy simple a los números para que ustedes se puedan ir de acá con, yo quiero lograr esto. Yo te voy a ir al más fácil de los números. Ni siquiera me voy a poner en cada bono, que eso sea un extra. Pero el bono por liderar es el que determina tu libertad. Y si vos querés y la suscripción, y si vos crees acá ser una persona libre, tu foco tiene que estar en tener franquicias digitales y en tener suscripciones. Eso hace a las personas libres. Yo quería ser libre, encontré acá libertad. Ahora quiero inspirar a los demás a que puedan ser más libres y más confiados en sí mismos. Entonces, el número es tuyo. Vos vas a decidir si querés que el promedio de tus representantes de marca, de tus franquicias digitales, sea 3,000 o sea 5,000. Esto te lo dejo a vos, porque es tu negocio. Yo no te voy a decidir a vos lo que vos te ves capaz de, porque después vas a tener que accionar en función de. Ahora, si vos me decís, el próximo semestre yo quiero estar ganando $5,000 por mes y y vamos a hacer de cuenta que elegiste que el promedio de cada franquicia digital sea 5,000 puntos. Voy a llevar al máximo, al máximo. Minga, máximo. Tengo oficinas que hacen 30,000 puntos de volumen grupal. Voy a llevar al máximo de los dos que propuse, 5,000 puntos de cada franquicia. A vos te deja unos 200, 250. Bien. Entonces, la pregunta es, ¿cuántas franquicias digitales querés tener o cuánto querés ganar? Quiero ganar $10,000. Okay. Hace 10,000. 10,000 por mes dividido 250, que es lo que te va a dar cada franquicia. Si querés ponerle 200, son 40. Si vos sabés que tenés 40 representantes de marca. Ojo, los 40 ubícalos en donde tu mundo de posibilidades te muestre. Trata de tenerlos habilitados. Pero si vos querés tener cinco que tienen cinco, ahí ya son 25. Más cinco, ya son 30. Si vos querés tener cinco que tienen cinco, que tienen cinco, ya te fuiste a 125, más o menos. Ahí fíjate cuál es tu mundo. Y sé coherente entre, quiero ganar $1,000 versus no estoy saliendo a contactar nada. Y después esa coherencia es la que vos necesitás para cumplir tu meta. Y después hay algo muy importante que tiene que ver con que tu negocio no dependa de tu estado anímico. Porque si no salís de acá, te remotivas un montón. Después, no sé, quién te dijo que no, no haces nada. Cuando tu meta es clara para vos, si te agarra un, vamos a decirle, me desmotiva, no me pasa, porque veo la foto grande. Entonces, entiendo que son procesos de que hay cosas que no me salen, hay cosas que sí me salen y está bien. Pero si vos tenés clara tu meta y y realmente impacta en tu por qué, en tu para qué, para qué. Porque cuando yo te dije esto de Ryan, yo te cerré diciéndote, quiero ayudar a 2000 familias. Y tiene que ver con lo que dice Yoya. Yo quiero ayudar a 2000 familias a que salgan de cualquier situación que no les permite tener la vida que sueñan y necesitan por lo menos $3,000 por mes para tener una vida que. Entonces, definir tus metas claras y pasar de los sueños a los números. La meta más débil sería, quiero crecer mi negocio. La meta más eficiente sería, quiero generar 40 franquicias que vendan 5,000 puntos por mes y tenga tantas suscripciones. ¿Cómo voy a hacer? Empiezo a. No. Y después laburar mi mentalidad. Si mi cabeza me dice, no sé si voy a poder hacerlo, voy a estar todo el tiempo regando la plantita que dice, no sé cómo, pero yo lo voy a hacer. O sea, con trabajando mucho mi autoconfianza, haciendo pasos claros para mi plan de acción y poder decir, cuánto, cuántas suscripciones puedo hacer yo. No, la verdad que este número es mucho. Yo puedo hacer esto. Listo. Yo me lo estoy proponiendo. Y una meta bien planteada ya es ya está medio alcanzada, porque te la planteaste según tu mundo de posibilidades. Yo te compartí el mío para que tu mundo de posibilidades se vuelva mucho más grande, porque sé que hay mucha gente acá que está para saltos cuánticos. Ahora, si cada día vos mejoras solo 1%, en un año vas a ser 37 veces mejor de lo que sos. Arrancó el año y dije, ¿qué quiero mejorar mi físico? ¿Por qué esta mediocridad de la bandita de no hacer nada? ¿De por qué si puedo ser excelente? ¿Qué necesito? Un buen coach que me inspire, que yo le crea, porque si no te creo, a los 2 minutos te digo, me tengo que ir y me fui. ¿Qué quiero mejorar mis dientes? Entonces voy, me pongo las plaquitas, me incomodo, me me duele la lengua cuando la plaquita es nueva. ¿Qué querés mejorar en este semestre? ¿Qué vas a hacer distinto? ¿En qué te vas a incomodar para que realmente haya un cambio en tu vida, en tu economía, en tus metas? Y si alguien más lo logró, vos también lo podés hacer. Entonces, bueno, mi pregunta es, ¿quién acá está listo o lista para sorprenderse de lo que puede lograr? Porque lo que podemos lograr es grande, en serio. Y es momento de terminar esta reunión después de Poppy y escribir las metas. Escribirlas y compartirlas. Si yo me animé a compartir ese delirio con el CEO de la compañía y con 325 personas, te estoy dando una señal de por dónde tenés que ir. Si querés crecimiento sostenido exponencial, animate a desear tu salto cuántico con un montón de locura. Y ahora viene la la apasionada de las locuras. Ahora le toca a Poppy, que que claramente eh va a inspirarte a a ir a lo más loco que vos puedas ver. Si vos no lo podés ver, te va a decir, ay, no, pero esto no puedo ver. Pero si vos sí lo podés ver, es porque es para vos. Y está bien, son procesos de aprendizaje también. Confiar es un proceso de aprendizaje. Así que, Popi, te doy la sala, que es toda tuya para que nos ayudes a ver las lecturas que vos ves.
Ay, qué lindo, Tanu. Qué lindo escucharte. Y y qué lindos estos 7 años. La escucho a Tanu y digo, ¿cuántas Tanus querés en tu equipo? No, ¿cuántas quieren? Empiecen a anotar, o sea, empiecen a anotar. ¿Cuántas, cuántas, cuántas, cuántas, cuántas, cuántas? Y y la veo a Tanu en en ese día que estamos, me acuerdo, en la puerta de casa y se estaba yendo y se animó, porque también te da miedo preguntar a veces, ¿no? Se animó a preguntar, che, y si no llego, ¿no? A largar ese miedo. Y y esa charla y ese ratito me lo acuerdo para toda la vida entera. Bueno, me voy a presentar super rápido para acá para las personas nuevas. Soy Poppy, soy Sofía Rullz, tengo 52 años, soy licenciada en administración de empresas, fui gerente de marketing en una compañía grande. Me quise liberar, ser libre, ser independiente. Me especialicé en moda en Inglaterra. Escribí mis primeros sueños, o sea, sin conocer Nuskin ni esta compañía, me compré un cuaderno precioso con tapa de Disney acolchonada. Y eso que no me gusta Disney, pero dije, esto es soñar. Así que lo elegí, me lo llevé, me senté en un café y escribí. Yo voy a hacer en dos años, porque me iba por 2 años. Marido expatriado, me iba por 2 años. Dije, en dos años voy a hacer y me quedé así, puntos suspensivos, ¿no? Entonces, lo primero que les propongo es, abran una página en blanco, si puede ser en un cuaderno muy especial, y anímense a decir, en 6 meses voy a hacer. No pongan dos años, porque en este mundo, en esta vida y con Nuskin, es mucho tiempo. 2 años es un montón. Pongan un año, a lo sumo 12 meses. Y me quedé así, pensando, dije, voy a ser una empresaria super exitosa en moda global internacional, mamá presente, super mamá presente, super especializada en la maternidad, mamá presente. Empecé a escribir, a escribir, a escribir ridiculeces. Entonces, mi primer consejo es que tu meta sea ridícula. Porque si tu meta no te hace largar una carcajada, o si cuando se la contás a la persona más cercana, yo le cuento mis metas a Raymond y Raymond me mira como cara como diciendo, imposible. Si no me pone cara de imposible, mi meta es mala. Como si yo le comparto la meta a alguien y me dice, sí, claro, sí, te veo seguro que te pasa eso, ya me voy frustrada, digo, qué mala meta me puse. O sea, todo el mundo se lo está creyendo, o sea, no me desafía. Entonces, me puse esa meta ridícula en Londres y con todo el viento y María en contra, lo logré. La única partecita que quedó pendiente fue que quería un negocio grande internacional y me encontré con intereses cruzados, que era, si empiezo a viajar, no soy la mamá presente. Tuve dos bebés. Entonces, si dejo a los bebés, si los dejo, no los dejo, no los dejo. Me quedo acá de vuelta, mamá presente, empresaria independiente. Dependemos de Raymond. Y me quedé ahí. Me quedé ahí, porque no sabía que existía otra cosa. Y me coarté la cabeza durante muchos años haciendo eso apasionadamente, pensando, tiene que existir algo. A ver, relación dependencia, no, no vuelvo ni loca acá. No vuelvo ni loca acá. No voy ni loca acá. No voy acá. No voy acá. No voy acá. Y me invitan a tomar este café mágico con Nuskin. Y lo primero que hice en esa presentación de negocio, y si todavía no lo vivieron, miren de vuelta una presentación de negocio con cabeza mágica. Y cuando vi el plan de compensación, las patentes, las tendencias, todo me voló la cabeza. Yo sabía que el wellness era crecimiento sin crisis ni temporada baja. Sabía que si tenés algo diferente, la vas a romper. El H Lock, los dispositivos, las patentes. Dije, wow. Dos minas al lado mío con la cara levantada como un camión. Dije, esto no puede ser posible. Es una locura. Pero cuando vi esos números, vi todos los números. $500 por mes, ta ta ta ta ta. $7,000 por mes. Y vi una meta que me voló el cerebro. Entonces, ¿qué de todo lo que escuchaste hoy o todo lo que veniste escuchando que te vuela la cabeza? Porque para llegar de acá acá hay que estar, pero casi sin oxígeno, casi sin aire, casi que no puedo dormir, casi que de tanta emoción. Voy a hacer todo lo que me incomode y me voy a incomodar. Pero ¿qué número te vuela a la cabeza? ¿Cuál es el número? Por ahí el número es vivir tranquila tu familia en paz. Bueno, me dediqué a sacarle fotos al plan de compensación y a los premios de comisiones y hacer mi mapa de sueños otra vez. Yo dije, esto yo lo hice hace muchos años yéndome a Londres. Ahora lo voy a hacer grande y con un sistema y con una multinacional, donde yo no tengo que salir a viajar a 50 países, lo puedo hacer desde mi casa. Y siempre me puse metas ridículas. Lo único que quiero agregar, porque yo ya y dieron una lección superabundante de metas, es mis metas tienen que ser ridículas. El año pasado, en un momento dado, dije, vamos a crecer 300%. Y me acuerdo que apenas lo empecé a decir, me vine con el con el aceite de oliva de Grecia a casa. Venía de Dubai, de ya haberme hecho Team Elite, ya otro otro viaje de Team Elite. Y me acuerdo que invité a muchas socias mías a que coman mi tostada de pan casero con el aceite griego. Y les preguntaba, ¿cuál es tu meta más ridícula? ¿Cuánto querés de ganar de verdad? Yo voy a crecer 100%, 200%, 300%. Y acá estoy con un cuaderno a donde iba escribiendo, no lo que quería crecer, pero lo más importante, lo que más me impacta es que cuando yo escribía esto en el cuaderno, lo escribía pensando, si sucede, es de Ibague. O sea, si esto sucede, es un chiste, es una joda, es no entra en mi cabeza. Y lo escribí, lo dije y lo repetí. Y con esa actitud presenté el negocio, hice validaciones, seguimiento, clientes. Y a fin de año fue una revolución lo que pasó en esta organización. Fue una revolución. Al último viaje de Team Elite nos fuimos unas poquitas Team Elite. Ahora ya somos un chat de Team Elite ahí. C, que va a seguir explotando, ¿no? Entonces, ¿qué meta te vas a poner vos que explote tu vida y que sea este el semestre, ahora, ahora? Y que excusas, como dijo Tanu, ¿qué va a ser la plantita que vas a dejar de regar? Me pasó tan gráfico. Identifiqué todas las cosas, dije, esto que riego, esto que riego, ojo con este comentario, no, qué plantita voy a regar, con qué comentarios. Porque cuanto más abundante, agradecida, optimista y racional fueron mis comentarios, más me acerqué a las metas de manera rápida y divertida. No me puse en la palabra abundancia, la palabra gratitud, la palabra optimismo irracional. Un optimista irracional es un chiquito de 4 años que que ve la heladería. O o Inés, que con 3 años vio esa casa, le dijo, mamá, compremos esta casa. No como optimista y racional. Si todos no nos ponemos a hacer un poquito, Inés, le estamos regalando el pancho y la coca a otra persona. Se lo estamos regalando. Entonces, dejemos de regalar tiempo, capacidad, horas del día, segundos del día y transformaciones. Porque esas 2000 familias que dijo Tanu, ¿no? Que van a tener ese ingreso, que van a vivir super bien con sus 3,000. No. Entonces, dejemos de regalarnos y empecemos a regalarnos lo que sí. Y yo me pongo metas ridículas. Cuando todo el mundo quiere decir 100, yo digo, vamos por 200. Y hoy ya dijo 100 Team Elite. Yo le dije, Yoya, 200 Team Elite. Y bueno, sí, yo ya me agarra, me mira, dice, dale, gorda, lo que quieras. Obvio. Entonces, pongan ese número. Tenés dos representantes de marca, decís, para fin de mes tengo 20. Lo voy a multiplicar por 10, porque solamente una persona optimista.
Abundante y agradecida puede atraer 10 nuevos socios a este negocio. Si no vas a atraer de a uno, no. Entonces me pongo optimista, agradecida, abundante y salgo corriendo. Y yo tengo acá arriba de mi escritorio, arriba de mi cocina porque no tengo escritorio, la cocina, el comedor, donde esté el auto. Hoy a la tarde va a ser el avión. No me voy a incomodar un montón. Hoy me estoy yendo a Tucumán, por ejemplo. Me estoy incomodando, estoy haciendo cosas que digo, tengo que hacer cosas que me incomoden. Pero siempre tengo acá presente los premios. Digo, todas las personas que voy a iniciar se van a llevar, no se van a llevar el peptide, las perlas, el AP24 y después se van a llevar el Boost y después se van a llevar la Well Spa. Pero lo más mágico que se van a llevar, se van a llevar un mapa de sueños a casa. Se van a llevar esperanza. Se van a llevar esto de "Y si transformo mi vida después de transformar mis dientes y mi cara y mi cuerpo". Y con esa esperanza vamos a llenar los camiones de 200 Timel muy abundantes y van a ver 2000, 4000, 6000 rubíes por todos lados. Y esto está sucediendo. Y acuérdense, tiene una línea ascendente lleno de personas que ya decidimos creer en las metas ridículas y mágicas. Así que lo único que tenés que hacer es subirte y decir, okay, de ahora en adelante mi meta ridícula y mágica es esta. Y después, ¿saben cuál es la parte más divertida? Sostenerlo todo el año. No lo cambies, pase lo que pase, no lo cambies, no lo cambies, no lo cambies.
Me encanta esta frase y voy a cerrar con esta frase de Churchill que dijo que las personas exitosas son las personas que van de la caída en caída, del no en no, de la caída del golpe en golpe, de la frutilla en la rodilla, frutilla en la rodilla, de golpe en golpe, sin perder la emoción, la emoción del sueño, la emoción de la meta, la emoción de lo que te mueve, la emoción de la casa de Inés, esa casa que va a tener Tanu, eh, la emoción de de de sus vidas, de su mapa de sueños. Esa emoción. Yo ya me conseguí un caramelo. Yo estaba como que decía, bueno, pero en realidad tengo todo lo que quiero y la verdad que estoy tan. Y ahora en este verano me tocó un accidente. Sí, tuvo un accidente. Tuvimos que cambiar todo el cronograma de vacaciones y terminamos en un lugar en Punta del Este que dije, yo quiero este departamento. Y Ramón me miró y me dijo, olvídate, en otra vida. Y lo miré y le dije, cagaste. Le dije, ahora. O sea. Y saben qué, en vez de mirarme y mirar para otro lado de decir, ja, ja, ja, me miró y se empezó a reír. Ya lo estoy contagiando. No, ya cuando le transmito una meta y sabe que estoy loca y que voy. Y lo miré, le dije, vamos a tener un departamento así en 10 lugares. Mi amor, este va a ser uno de los departamentos. A ver. Y me miró y le cambió el estado de ánimo. Y nosotros con este vehículo financiero cambiamos estado de ánimo. Y a los que se quieren que, y a los que quieren ser disciplinados, y a los que se quieren incomodar, y a los que quieren acomodar la agenda, dar un zoom a las 6 de la mañana o a las 11 de la noche, porque durante el día están trabajando también, les va a pasar. Así que vamos por esos 200 Timel. Vamos por por todos los Prison Myo que van a repartir. Todos van a estar en esta organización. O sea, del uno al 100, así, tun, tun, tun, tun, tun, tun, tun. Vamos por los 100 y que tengan tantas ganas de aumentar lo que nos diga, vamos a dar más Prison porque esto viene muy bien. Así que bueno, a romperla fuerte. Enamórense de la mitad grande, de la mitad chiquita. No, ¿quién se va a ganar hoy? Hoy, hoy, ¿cuántos afiliados? ¿A cuántas personas vas a ayudar hoy para que se ganen estos tres productos? Se me fue el peptide por acá. Acá está. Hoy, ¿a cuántas personas puedo ayudar hoy a ganarse esto mientras que en la cabeza diseñan su mapa de sueño de su vida? Hoy, acordate, es lo que hago hoy. Mañana es un lugar incierto. Ayer, el pasado. Ay, no, porque yo no pude, yo no logré, yo no hice. Ya es el pasado. Es, es, no lo puedo tocar. Podés volver al ayer para cambiar algo. No puedes volver. No lo puedes tocar. El día de mañana tampoco lo puedo tocar. Ay, no, mañana me voy a hacer las manos. Así que ya me voy tocando los dedos. No, no, no lo puedo tocar al mañana. Lo único que puedo tocar y tener un resultado es lo que hago hoy. ¿Cómo voy a transformar mi vida hoy? ¿Qué metas voy a escribir? ¿Cuánto van a escribir en su cuaderno y van a buscar la foto y lo van a sueños? Y vamos a llegar al próximo encuentro. Tenemos próximo encuentro cuando yo con esto y falta. Tenemos que decidir si si hacemos seguimos con esto o tod increíble de invitado. Okay, pero bueno, al próximo encuentro con tu upline. Cada uno ahora mándale un mensaje a su upline diciéndolo, nos vemos en 48 horas por zoom que te cuento mis metas y mis nuevos sueños. Y si no se lo mandaste ahora, en 48 horas va a ser difícil que lo hagas. Háganlo hoy y pongan esa reunión con sus uplines de acá a 48 horas. Una reunión zarpada porque cuando le avisaste a tu upline, le avisaste a a tu persona más importante de tu círculo cercano. Después no te queda otra que hacerlo porque es como que decís, para, me están mirando y yo acá tranquila haciendo lo mismo que ayer. No, no, estoy nada tranquila. Nada tranquila. Tengo que salir prendida fuego. Y la vida prendida a fuego es otra vida. Cuando yo aprendí a vivir con metas zarpadas, ridículas, desde el día que me fui a Londres, aprendí a ponerme esa meta zarpada, ridícula. Me quedé así mirando y dije, soy mágica. Me levanto agradecida, me voy a dormir agradecida. Transformo el desafío en algo lindo. Es como que me cambié la vida y me la cambié yo a mí misma. Entonces, quiero regalarles eso, que cada uno hoy pueda cambiarse su propia vida. Las quiero y gracias y ya por este lugar que amo. Las amo. Bueno, la verdad que nos amo a todos. Gracias, Tanu. Gracias, Popi. Gracias a cada uno de ustedes por estar acá. Así que nada, a seguir a trabajar fuerte con sueños, con ambición, con proyección y con esperanza y con posibilidades. Así que besos a todos y gracias por estar.