Transcription
[Música] Contra mí forjaron mentira los soberbios, mas yo guardé de todo corazón tus mandamientos. Salmo 119, versículo 69.
Los exámenes son parte necesaria del proceso educativo. Son un indicador que no nos gusta, pero que refleja lo que cada alumno ha aprendido. David describe su prueba en estos versículos. Nadie disfruta ser el blanco de ataques inmerecidos, especialmente cuando los ataques contienen mentiras descaradas. Los soberbios no solo dicen mentiras, sino que las forjan, les dan forma con especial cuidado.
Job experimentó este tipo de aflicción. Son tres amigos, sus tres amigos habían venido, sus tres amigos habían venido a consolarlo en este tiempo de prueba. Después de ver todo lo que había ocurrido, guardar un silencio por 7 días. Eso lo vemos en Job 2:13. Cuando finalmente decidieron hablar, habían llegado a la conclusión de que tenían que haber algún pecado vil y terrible sin confesar en la vida de Job para que él hubiera sufrido tal. Ellos rehusaron alterar su posición a pesar de las protestas de Job a favor de su inocencia. En su frustración, Job dice: "Porque ciertamente vosotros sois fraguador de mentira, sois todos vosotros médicos nulos."
La soberbia es un factor clave en el forjado de mentiras. Los consejeros de Job no podían tragarse su orgullo, reconocer su diagnóstico como erróneo. David comprendió esta verdad y sabía que los soberbios eran los responsables de las mentiras forjadas.
Las actitudes negativas que acabamos de considerar contrastan con el corazón fiel y las actitudes positivas del alumno de la escuela de la aflicción. Al enfrentar las mentiras forjadas de los soberbios, David dice: "Mas yo guardaré de todo corazón tus mandamientos." Después de decir que sus enemigos tienen un un corazón engrosado como cebo, el salmista dice: "Mas yo en tu ley me he regocijado." En ninguno de los casos vemos que él reaccione contra sus atacantes. No intenta ajustar cuentas ni vengarse. Esta es la respuesta clave y la que todos deberíamos imitar.
La aflicción lleva al salmista hacia la palabra de Dios. El corazón fiel de del salmista contrasta con los corazones engrosados y las mentiras forjadas de los soberbios. Cuando sufrimos pruebas por aflicción, el salmista renueva su decisión de guardar la palabra. Luego hace una decisión y consciente de deleitarse en la palabra de Dios para responder a sus atacantes. Él no se deja dominar por sus emociones, sino por la palabra de Dios.
¿Cuál es la respuesta o tu respuesta ante las aflicciones que estás pasando? ¿Tienes más preguntas, argumentos, quejas, maquinas para ajustar cuentas con alguien? ¿Buscas justificarte o vengarte creyendo que tú estás en una posición correcta? Permite que la aflicción que estás pasando te lleve al lugar correcto, exacto, a la palabra de Dios. Es un gran reto para todos. Para mí no ha sido fácil, pero sé que solo con Dios cualquier angustia, cualquier aflicción, frustración que estemos pasando, si acudimos a la palabra, vamos a encontrar consuelo.
Todos queremos salir aprobados de esa escuela de la aflicción. Mantengámonos aprendiendo porque las aflicciones no terminarán, pero nosotros sí aprenderemos a seguir adelante, a ser fieles a la palabra, a decidir guardar sus preceptos en nuestro corazón y a deleitarnos en su ley. La aflicción no es nuestra enemiga, la preocupación no no es nuestra enemiga, la tristeza no es nuestra enemiga, pero tenemos que aprender a enfocarnos y que todo lo que viene de la palabra es para nuestro bien.
Oremos. Padre santo, te damos gracias por tu amor, por enseñarnos, por instruirnos. Tú sabes que a veces no entendemos las pruebas, no queremos, por la aflicción se nos complica entender el porqué de todo, pero ayúdanos, no nos sueltes y haz que nuestro caminar contigo aprendamos que de las aflicciones la meta es buscarte más, que tu palabra nos hable más y así sentirnos acompañados y guiados por ti. En el nombre de Jesús oramos. Amén.
[Música]