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Meditación de la mañana: “El tesoro de las cualidades del alma”, con Guillermo Simó

Brahma Kumaris España27:14

Transcription

Om Shanti, muy buenos días. Damos la bienvenida a esta nueva meditación matutina. Estas meditaciones siempre indicamos que son meditaciones que hacemos en directo al empezar el día. Esta en concreto estamos aquí en Madrid. Pero recordar que quien sea que la escuchéis después, esta meditación es útil para cualquier momento. Simplemente que encontramos que es una práctica muy muy saludable a nivel espiritual, empezar el día con una meditación, empezar temprano por la mañana meditando, porque eso afecta a el resto del día en realidad no crea en nosotros un estado de ánimo, un estado de conciencia que va a influir durante el día.

Hoy vamos a explorar un aspecto básico de la conciencia espiritual, lo que llamamos conciencia del alma, y es las cualidades, las cualidades del alma, que son propiedades intrínsecas. Es decir, no es algo que nosotros tengamos que crear o construir o añadir, sino que es algo que tenemos que conectar con ello y experimentarlo porque forman parte de nuestra esencia las cualidades originales, las cualidades genuinas del alma, entre ellas la paz, el amor, la pureza y hay otras. Y a lo largo del día deberíamos practicar el mantener la energía, la vibración, la conexión con esas cualidades que luego en la acción, por ejemplo, la paz, en la acción se manifiesta como alguna u otra virtud. Por ejemplo, paciencia. Paciencia viene de la paz. Son como los colores eh primarios y después creamos muchas combinaciones, pero esas virtudes son tan necesarias en la vida para que todo fluya bien. Estas virtudes son como combinaciones de estos colores primarios, estas cualidades básicas del alma en la acción cuando aplicamos las cualidades del alma. en el mundo de la acción, de las relaciones, de la actividad, etcétera.

Vamos hacia dentro y vamos a conectar con esas cualidades originales del alma. Vamos a tomar una inspiración profunda, centrarnos en el aquí y el ahora, dejando que que el cuerpo encuentre su equilibrio, también aflojando las tensiones, los pies, las piernas, las manos y los brazos sueltos, los hombros, la respiración que se vaya regular. ulando, que vaya encontrando su ritmo natural y vamos hacia dentro. Empezamos sintiéndonos presentes, sentirnos presentes y estabilizar nuestra atención en el aquí y el ahora, si nos fijamos, ya requiere un esfuerzo porque hay un patrón muy marcado a veces de permanecer fuera del presente en nuestra mente, en nuestra conciencia. Estamos proyectándonos hacia el pasado o hacia el futuro. A veces estamos como atrapados en nuestros pensamientos de algún problema, pero es algo que sucedió en el pasado. El pasado puede ser el día anterior, pero no nos permite estar presentes. Así que ahora deliberadamente, conscientemente, nos hacemos presentes con una intención clara de dejar a un lado todos los asuntos del pasado o del futuro, temas pendientes, temas que hay que resolver. Para meditar tengo que despejar todo eso y vivir 100% esta experiencia desde el aquí y el ahora. Y así cada pensamiento que vamos a crear, vamos a contemplarlo, vamos a abrirnos a sentir la experiencia o qué es lo que ese pensamiento hace que se manifieste en la conciencia.

El primer pensamiento que transforma el sentido de identidad es quién soy. No soy este instrumento, este cuerpo físico. Soy la energía espiritual consciente que lo habita. Lo explicamos como una estrella, [música] como un punto de luz. Pero lo importante en este momento de la meditación es abrirnos a sentir, contemplar que yo no soy este cuerpo físico, soy la energía espiritual consciente que se manifiesta a través de este cuerpo físico, pero soy diferente a este cuerpo físico. Soy un ser de luz. Deja por unos momentos. Permite que este pensamiento se vaya asimilando, entrar en la experiencia de este pensamiento. Soy un alma, un ser de luz, no esta forma física. Experimenta la diferencia entre la energía del ser consciente, pensante, sintiente. Y este instrumento físico material es materia, es un instrumento como un vehículo biológico hecho de los cinco elementos. Muy valioso, pero simplemente con la meditación aprendo a desidentificarme de esta forma física. El cuerpo es algo que tengo, no es lo que soy. Soy un alma y dispongo de un cuerpo físico que sé que es temporal. Así que voy entrando en esta conciencia. del ser de luz espiritual que yo soy.

Y en esta meditación vamos a explorar las cualidades inherentes e intrínsecas. Al ser de luz que yo soy. ¿Cuáles son las cualidades que son como propiedades de la luz del ser o del ser de luz? La primera que nos ayuda mucho a centrarnos y estabilizarnos es la paz. La paz es una cualidad original del alma. No es algo que tenga yo que añadir o buscar o construir. No es una cualidad esencial de mi esencia. Y ahora podemos contemplar y experimentar esta cualidad tan necesaria en la vida, que soy un alma de paz, paz. Es mi estado natural, mi cualidad natural. Y en este estado de paz también puedo acceder a la experiencia de otras cualidades también fundamentales desde la cualidad de la paz. Puedo sentir y abrirme a la cualidad del amor espiritual, ya que desde esta paz fácilmente puedo sentir como surgen buenos deseos, sentimientos puros, sentimientos benevolentes que son una manifestación del amor. Espiritual. Sentimientos puros, benevolentes, primero hacia el ser, primero hacia mí y de forma natural hacia los demás. Pero he de saber darme primero a mí esos sentimientos puros y positivos y buenos deseos. Voy entrando más y más en la experiencia de la cualidad del amor espiritual. Que es una cualidad que no tiene que ver con personas o lugares o aspectos externos. Es una cualidad del alma y por tanto fluye desde el alma. Todas estas cualidades, por tanto, son ilimitadas, no vienen condicionadas ni limitadas por los factores externos. Son mi naturaleza y con amor y paz. Fácilmente también voy experimentando el contentamiento. Contentamiento es una experiencia de satisfacción y bienestar en el presente, en el aquí y en el ahora. Podemos vivirlo como un estado de la mente libre de deseos y expectativas. Aquí y ahora en este estado de contentamiento, no necesito nada externo, nada que conseguir, lograr, buscar. Yo, el alma, soy un alma contenta y estoy en un estado de bienestar, de equilibrio, de armonía. Vamos asentando esta experiencia unos momentos. Contentamiento es equivalente a felicidad espiritual.

Y esta energía de paz, de amor, estas cualidades de contentamiento me abren a la experiencia de otras cualidades también esenciales. Y hay una suavidad, una dulzura, una dulzura llena de de silencio y de desapego en el alma. Soy un ser lleno de dulzura y silencio. No hay ningún tipo de aspereza, ningún tipo de intranquilidad. Hay dulzura, paz y silencio. Y esta dulzura también es una cualidad original del alma. Y ahora me abro a sentir la cualidad que me da estabilidad, firmeza, la cualidad del poder, la fortaleza espiritual, que es como lo que apoya, sustenta todas esas esas otras cualidades, ya que con poder espiritual mantengo estables las cualidades originales del alma. Soy un alma poderosa. Sin embargo, debido a que en mi viaje espiritual mi luz se ha reducido, al paso del tiempo he desarrollado una conciencia limitada, una conciencia física, el ego. Ahora necesito esa conexión con una fuente de luz y poder para iluminar estas cualidades y llenarlas de fortaleza. Eso es yoga. Yoga es conectar con el alma suprema, la fuente eterna de luz y poder espiritual. Y en esta conexión poderosa y amorosa, con la luz del ser supremo, mi propia luz se fortalece, se amplifica y de hecho yo, el alma me lleno de poder espiritual. Que sustenta todas estas cualidades. Así que ahora desde el silencio voy absorbiendo la luz, el poder espiritual más puro y elevado de la fuente eterna que es el ser supremo, recargando la batería del alma. Y desde ahí nos abrimos a experimentar en profundidad nuestras cualidades y también a ser un faro. De luz, un faro para esparcir la luz de estas cualidades, ya que las cualidades del alma son también un regalo para el mundo que tanto necesita. Conectar con estas cualidades para todas las almas, reconectar con la paz, la armonía, la calma. Compartimos ahora desde el silencio estos buenos deseos. Hacia el mundo entero, que se esparzan estas vibraciones de paz, de poder espiritual, de buenos deseos hacia todas las almas. Y que haya beneficio para todas las almas. Ya que en mi estado original, en mi naturaleza original y verdadera, yo, el alma estoy estable en la experiencia de estas cualidades sin fluctuación. Y así puedo ser un faro. Un faro útil, un faro preciso. Es el que no fluctúa, el que no se altera o se apaga por ningún motivo. La luz de las cualidades brilla. Estable, constante. Y esta práctica la podemos desarrollar en diferentes momentos del día, conectar con las cualidades del alma y esparcir, conectando también con el alma suprema, esparcir esas vibraciones allí donde estemos.

Y después nos llevamos de esta meditación el reto de manifestar estas cualidades en la forma de virtudes, en el día a día, en el trabajo, en la familia, en las diferentes situaciones del día. Dejar que estas cualidades sean las que se expresen a través de mis palabras, mis comportamientos, mis acciones. Con esta intención, poco a poco vamos retornando, activando un poco este cuerpo físico, sintiendo los pies, sintiendo las piernas. Las manos y los brazos. El cuello lo movemos un poco y retornamos cargados de la experiencia de nuestras propias cualidades eternas, originales. Y recordar que estas cualidades son como un tesoro. Es el tesoro del alma. Es el tesoro más elevado. Pasa que es un tesoro que de alguna forma habíamos perdido. Había quedado ahí enterrado bajo bajo esas capas de falsedad, de conciencia del ego, de limitaciones, de debilidades. Ahora hay que desempolvar ese cofre del tesoro y abrirlo y dejar que brillen esas joyas de las cualidades eternas del alma. Así que gracias por acompañarnos. Seguimos experimentando, progresando, avanzando.