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Pues claro que Netanyahu lleva muchísimo tiempo muerto. A ver, nadie es neutral, pero tenemos la obligación de ser objetivos.
La verdad en las redes se va complicando por minutos, porque si ya era complicado diferenciar la verdad de la mentira con la multiplicación de los bulos interesados, eso que ahora se llama fake news, pero que son las mentiras de toda la vida, pues ahora con la inteligencia artificial el engaño crece al infinito.
La gente que no quiera ser carne de cañón para quedar como idiotas reproduciendo mentiras va a tener que refugiarse en lugares seguros y fiables, periódicos, gente que realmente sepa. Los que opinamos podemos equivocarnos, pero mentir a propósito es tocar mal la trompeta por razones ajenas a la música.
Nadie es neutral, pero tenemos la obligación de ser objetivos. Claro que Netanyahu lleva mucho tiempo muerto, porque solo así se explica tanta maldad. Solo alguien que habita ya el infierno puede ser el causante de tanta muerte, pero esa muerte no es física.
Por mucho que la muerte de ese señor hace tiempo significara que hoy miles de niños y niñas estarían agarrando la mochila para ir a la escuela junto con con sus hermanos y amigos, pero no lo harán porque ellas y ellos sí de verdad están muertos. Y Netanyahu.
Se hizo viral en todo el mundo la muerte del primer ministro israelí. Incluso gente seria comentó que es que los vídeos que se veían de él estaban hechos con inteligencia artificial, que si tenía seis dedos, que si le faltaba un anillo, que si el borde de las manos, que si la cafetería era un montaje, que si faltaba una bandera, que si una ausencia de alguien que se aseguraba debía estar ahí, no estaba.
Ante tanta evidencia de su muerte, pues Netanyahu apareció en público con gente que garantizara que estaba ahí, periodistas de la Fox, de la CNN, de ABC, aunque ni siquiera eso bastaba, porque todos los que monetizan mintiendo y colaborando así a que su público sea más idiota y tengan menos herramientas para defenderse en el mundo, pues identificaba nuevas razones.
Esa gente hoy lo hacía con Netanyahu, contando también con gente de buena fe que desea que algún Dios se lleve pronto al primer ministro al infierno al que pertenece para no sembrar tanto infierno a otros. [resoplido] Pero les da igual sobre qué mienten o exageran. Sacan dinero de masacres, de asesinatos, de decir que hay armas de destrucción masiva en Irak o en Irán. Nunca ayudan, nunca mejoran las cosas. Su meta es monetizar y la mentira da más likes que la verdad.
Son gente que miente porque hay, como dijeron los académicos Robert Chesney y Daniel Citrón, un dividendo del mentiroso. Los mentirosos sacan dividendos. Como dice el periodista Jair Rosenberg, si la mentira se convierte en la normalidad y al suplantarse en la realidad por delirios desaparece la posibilidad de hacer política racional, ¿qué hacemos?
La práctica totalidad de los que discuten de templarios, de ovnis, de pirámides místicas, de sociedades secretas, suelen ser gente de extrema derecha. Porque no hay nada más malvado que matar a otros para quedarte con sus bienes o esclavizarlos. Y ese es el corazón de eso que conocemos como capitalismo. Pero qué curioso, con ese malvado no se meten.
No te olvides de que los que quieren entretenerte y que no puedas diferenciar la realidad de la mentira siempre lo único que quieren es tu dinero.