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La Corneta Extendida: La verdadera historia, de la historia

Amazon Music53:17

Transcription

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[Música]

Este podcast contiene lenguaje explícito y está dirigido a un público adulto. El mensaje puede considerarse vulgar y ofensivo. Recomendamos discreción.

La corneta extendida, totalmente extendida, para llenarte de placer informativo. Deja que se descargue en tu aparato nuestro elixir auditivo. Si tu vicio ya era La corneta extendida, será tu perdición.

[Risas]

Entrégate a libertinaje conceptual y reposílate nuestra posible digital. Cada semana el tema más duro y el más actual que nos dé la gana abordar, sin censura, sin tapujos, sin vergüenza. Cada martes te entra uno nuevo, un nuevo episodio. La corneta extendida ya finalmente te espera concluido. Y vaya que ha estado cabrón, porque, híjole, qué difícil ha sido lograr esta grabación. Pero ya está con nosotros el maestro, el gran, el ídolo de los podcasts, Alejandro Rosas. ¿Cómo estás?

¡Que viva la revolución!

Muy bien, gracias. Muchas gracias.

Sí, ha sido toda una experiencia transitar por estos años revolucionarios con ustedes.

Sabes lo que ha sido, toda una experiencia que ha generado interés en la historia. El, el, tu presencia en este podcast, la verdad es que la historia, la gente como que le da hueva. Ya la vio, bueno, la medio vimos todos en la escuela, pero en realidad, pues nadie la quiere revisitar. Y ahí están los secretos de todas las fregaderas que están sucediendo hoy por hoy. Vienen de ahí, vienen de la historia de México, de cómo nos conformamos, cómo se gestó la nación a la [ __ ] desmadre. Alejandro Rosas para secretario de educación pública.

Con los actuales secretarios de educación pública, porque se acaba de ir una y llega una peor, güey.

Exacto.

¿Qué pasa? Estábamos, estábamos, mi querido Alejandro, en la mitad, en el periodo más álgido, uno de los más duros de la Revolución Mexicana, que fue después de que mataron a Madero, lo traicionó Victoriano Huerta y se queda con el poder este hombre, al que llamaban "El chacal", que fue un traidor, que además tenía fama de ser alcohólico y que recibió la presidencia de una manera, pues, fraudulenta y basado en un, en un homicidio y en una traición.

¿Qué hizo con el poder Victoriano Huerta? ¿Fue un buen presidente antes de eso?

¿Cómo, rápidamente, un resumen de cómo llegó? Porque estamos empezando este episodio. Entonces, ¿cómo llega Victoriano Huerta? Más rápidamente. ¿Cómo llegó al poder y ya después nos vamos a y fue bueno o malo?

Mira, básicamente empezamos en 1910 con la revolución maderista contra Porfirio Díaz. Madero derrota a Porfirio Díaz, toma el poder democráticamente, no decidió no tomarlo vía las armas, toma el poder vía elecciones. Y estando en la presidencia, comete una serie de burradas y, finalmente, hay un golpe de estado donde el que es el fiel de la balanza, digamos, el que puede o apoyar a Madero o traicionarlo, es Victoriano Huerta. Y Victoriano Huerta opta por traicionarlo, le saca la renuncia, asciende a la presidencia Victoriano Huerta y dice: "De aquí soy, nadie me va a quitar". Esto es en febrero de 1913. Luego manda asesinar a Madero y a Pino Suárez y entonces ya se queda como el gran presidente.

1913, el gran presidente a sus ojos, porque evidentemente fue una dictadura. Durante los siguientes 15 meses que dura su gobierno, de 1913 a julio de 1914, va a desaparecer a obreros, diputados, senadores, periodistas. Va a haber una serie de asesinatos, como 120 en la Ciudad de México, de veinte asesinatos de opositores.

Sí, así está, totalmente. O sea, no, no se trataba de anularlos políticamente. En aquellos entonces era desbaratarlos. Me los matan. Además, tenía un esbirro que le decían "El Matarratas". Así, así te la pongo, de su gente de la policía secreta y demás.

Entonces, mientras eso sucede aquí en la Ciudad de México, entonces viene la siguiente etapa, que es la que conocemos como la Revolución Constitucionalista. Así le pone el propio Carranza, porque lo que Carranza, que era en ese momento gobernador de Coahuila, lo que quería era restablecer el orden constitucional que había roto Victoriano Huerta. Y entonces, para eso, convoca a todos los que se quieran sumar al movimiento para derrocar a Huerta. Pero es muy curioso, porque nuevamente, en este tipo de liderazgos como de fantasía que tenemos en México, Carranza redacta el Plan de Guadalupe, que es el plan con el cual se levantan en armas, pero lo redacta en tercera persona. Entonces dice algo así como: "Nosotros nos juntamos para derrocar a Huerta, restablecer el orden constitucional y, en caso de que ganemos, el que va a ser el presidente, hoy llamado Primer Jefe de la Revolución, es Carranza". Él lo redacta, se lo da a uno de sus ayudantes para que se lo lleve a los generales y el ayudante le dice a los generales: "Oigan, que lo lean, si lo si están de acuerdo, fírmenlo". Entonces, el Plan de Guadalupe parece un documento elaborado por una asamblea democrática, pero no, prácticamente se los mandó ya como quería Carranza. Lo firman los generales, Carranza no lo firma. Entonces eso hace ver como aún más este su democrática vocación, que no tenía. Y entonces él se, digamos, se erige como era el Primer Jefe del Ejército Constitucionalista.

¿Quiénes conformaban el Ejército Constitucionalista? Pues la División del Norte de Pancho Villa, la División del Noroeste de Álvaro Obregón, que venía por toda la franja del Pacífico de los estados del Pacífico, la División del Noreste, que era Nuevo León, parte de Coahuila, donde estaba Carranza, pero el general a cargo era Pablo González, y la División del Centro, que era la que estaba encabezada por Eulalio Gutiérrez.

¿Y Zapata?

¿Y Zapata? Una pregunta, una pregunta antes de llegar a Zapata. ¿Habría comunicación entre estas divisiones? Digo, porque no estamos hablando de que se podían echar un telefonazo, ¿no? Ni nada. ¿Qué tan organizados estaban los unos con los otros? O sea, en realidad eran luchas en cada región del país que de repente había telégrafo, ¿no?

Sí, claro. ¿Cómo se organizan entre ellos? Qué bueno que lo mencionas, está acá, porque efectivamente sí estaban bien organizados y sí había una cabeza a la que en un principio respetaron, que era Venustiano Carranza. Entonces Carranza era el que ordenaba, decidía, pero cada, cada una de estas divisiones tenía sus propios egos. Como la División del Norte, pues Pancho Villa, nadie se la iba a disputar. O la del Noroeste, que la comandaba Obregón, pues tampoco nadie le iba a quitar ahí el título, ¿no? En cambio, la del Centro o la del Noreste, que es donde está Carranza, pues ahí Carranza está por encima de los generales y él es el que manda. Pero sí había una buena coordinación entre ellos. Por eso está también dividida, digamos, la Revolución Constitucionalista.

Zapata, él sigue en su rollo. Acuérdense que se había levantado en armas de Madero, sí, exactamente, unos días después de que Madero tomara posesión en 1911. Y de ahí, él va a ser su propia revolución hasta que termine su vida en 1919. Es decir, sí lucha contra Huerta, pero no lucha unido a Carranza ni a ninguno más. Entonces es el Ejército Libertador del Sur, encabezado por Zapata, que va a pelear prácticamente en el estado de Morelos, una parte del estado de México, en la parte sur de la Ciudad, a Tlalpan, un poquito San Ángel, por ahí de pronto hay zapatistas, pero va a ser muy localizado el movimiento zapatista. No va a tener grandes momentos o grandes batallas como las que sí tendría Obregón o Villa en el norte.

No. Entonces, esta revolución va creciendo, va creciendo, va creciendo. Huerta decide en un momento dado, disuelve la Cámara de Diputados, los mete a la cárcel, luego los senadores se disuelven, se vuelve un dictador. Pero realmente, si aquí ya la revolución ha tomado un papel importantísimo, porque si antes con Díaz no fue tan, digamos, general, con Huerta sí. O sea, hay levantamientos en Yucatán, en Oaxaca, desde luego en el centro de México, y no se diga todo el norte y noreste y noroeste del país.

Alejandro, perdóname. Entonces, déjame para aclarar una cosa. Entonces, no tuvimos una revolución. Hubo una revolución en contra de Porfirio Díaz, pero apenas tres años después hubo otra revolución contra otro dictador tirano que fue Victoriano Huerta, encabezada por algunas de las mismas personas, pero otras también se sumaron.

Exacto.

Hablar de una sola revolución e imaginarnos lo que siempre nos costaba la historia oficial, que era como la Liga de la Justicia, donde iban abrazados Carranza con Villa y Zapata y Obregón. No es cierto eso. No pasó. O sea, en este momento, el Ejército Constitucionalista sí está muy cuestionado, pero el Ejército Zapatista detesta Carranza, por ejemplo. O sea, no lo quieren por fifí, porque es, este, alguien que no entiende perfectamente lo que es el pueblo, porque no acepta Carranza la bandera agrarista, en que todas las mujeres tienen en el pecho una esperanza, pero más abajo tienen los bigotes de Carranza.

Muy posible. Ya no, ya no. Porque ya los minutos de Carranza cada vez se han ido haciendo más ralos.

Cha, ándale. Pon tú. Oye, aquí el asunto es que estamos hablando entonces de estas dos revoluciones y además, en cada una de ellas, varias pequeñas luchas, porque en realidad era una, una lucha este intestina por el poder. Lo que, y llegaba al poder uno peor del que había estado. O sea, quitaron a Porfirio Díaz y luego llega este, perdón, Carranza, Huerta, Victoriano, y a nadie le gusta porque es más cabrón todavía de lo que era este o de lo que había sido el anterior. Entonces, México es una sucesión de recabrones en ese momento que están tratando de ascender y hacerse del poder.

¿Y cómo es que se va a la [ __ ] Victoriano Huerta?

Bueno, entonces va muy donde pertenece. Fíjate que él decía que los únicos dos extranjeros que soportaban en México era Génesis y Martel y nada más.

Exacto. Lo que bebía. Bueno, sí.

Tiene, digamos, éxito la, la revolución constitucional, porque sí cuestiona casi todos los ejércitos del norte bajo la misma bandera. Pero como bien dijeron, en cada grupo ya hay intereses. Por ejemplo, Villa no dice que él nunca quiere ser presidente y no quería ser presidente, pero no quería que el presidente pudiera ser Carranza o gente de ellos. Entonces, él, por ejemplo, tenía de candidato como para apoyarlo, no abiertamente, pero se sabía gente de clase media como los hermanos Aguirre Benavides, por ahí había un general Eugenio Aguirre Benavides. Por ahí estarán los hermanos de Madero, Raúl Madero y, sobre todo, el que parecía que podía estar más cercano como para ser presidente era Felipe Ángeles. Todo esto una vez terminado el movimiento. Pero Carranza se lo había dicho muy claramente en el Plan de Guadalupe, que una vez que terminara la revolución contra Huerta, él iba a ser el presidente y él iba a convocar a elecciones. Entonces, ya cuando obviamente ya empieza, van viendo que sí pueden ganar y ya empiezan los estira y afloja. Por ejemplo, Obregón le caía en la punta del hígado Felipe Ángeles. Entonces no querían tener relaciones con la División del Norte. A Villa le cargaba, perdón la expresión, Obregón le caía mal, muy mal.

Que le caía mal Álvaro Obregón.

Por qué.

Decía que era un perfumado, alguien que tenía recursos, dinero. Entonces eran como dos visiones sociales. Obregón tenía un ejército muy bien armado, pagaba. Villa era por el carisma, claro que pagaba, pero permitía muchas veces el saqueo. Y Villa era de una extracción social mucho más baja y su grupo, el que formaba la División del Norte, era pueblo, pueblo. En cambio, Obregón, pues era la clase media armada de estos estados de de Sinaloa y Sonora. Entonces había una división ya social ahí importante.

Es que la lucha de clases y la división social y el encono de clases lleva con nosotros muchísimo tiempo y no más no se nos quita a los mexicanos. Pero nos viene desde muy atrás de este problema social, mi querido Alejandro.

Sí, claro, efectivamente. Y la revolución es un reflejo de eso. Pero además, te digo, la revolución también fue hecha por la clase media y luego se sube el pueblo. Entonces, digamos que el pueblo es encabezado por Villa y por Zapata. Ahí sí, muy claramente. Por eso se convierten a la larga, ya dentro de la historia oficial, en los dos grandes caudillos más populares. Obregón no es popular, Carranza no es popular. La gente, Obregón no es popular y en cambio Villa y Zapata, uy, se vuelven digamos abanderados de movimientos sociales. Años después, cuando llegan a la Ciudad de México juntos, pues la gente se vuelca a las calles. O sea, sí, sí se convierten en la silla presidencial los dos, nalga con nalga, no nada más este Villa.

Ahorita llegamos ahí. Hay una foto que están los dos sentados al lado, Zapata. Pero ahorita te cuento porque es una frase que le gusta mucho a nuestro, a nuestro amado líder, la de "la silla está embrujada". No. Bueno, el punto es que en 15 meses aproximadamente logran derrotar a Huerta. Pero ya cuando lo derrotan, ya está muy deteriorada la relación entre la División del Norte y Carranza. Carranza en algún momento quiere que Villa deje la jefatura de la División del Norte. Y Carranza y Villa y sus generales le dicen: "Cuernos, no te vamos a dejar que tú elijas quién es el el líder de la División del Norte". Entonces, el rompimiento definitivo va a venir en la Toma de Zacatecas, que era quizá una de las últimas batallas de la revolución contra Huerta. Había fracasado la División del Centro en Zacatecas y entonces Carranza le dice a Villa que mande cinco mil hombres. Y Villa decide ir con toda la División del Norte, que son como 35,000. Toman Zacatecas el 23 de junio de 1914. Y lo que seguía de manera natural en el avance era que Villa avanzara hacia el centro del país y entrara a la Ciudad de México. Pero Carranza dijo: "Primero muerto que dejar en la ciudad a Villa". Y entonces ordena que no le manden ya locomotoras con combustible para los ferrocarriles. Entonces Villa, ya sin carbón para las locomotoras, se tiene que regresar al norte, a su zona, la Laguna, Coahuila, Durango, toda esta parte. Y quienes avanzan hacia el centro para entrar victoriosos son Álvaro Obregón primero y Venustiano Carranza, que son los primeros que ocupan la Ciudad de México.

Huerta renuncia el 15 de julio de 1914 y se va al exilio.

Entonces, llega el momento. No lo matan. Pero, ¿cómo es que no lo mataron? Digo, estamos hablando súper sanguinaria.

Él se fue a Francia un rato, luego regresó a Estados Unidos intentando organizar un movimiento rebelde para ir otra vez por el poder y en contra de Carranza. Pero ahí los norteamericanos ya le ponen un alto, le aplican las leyes de neutralidad, que es que no podías conspirar allá y lo meten a la cárcel. Y va a morir en enero de 1916 en Fort Leavenworth, en Texas. O sea, por lo menos se muere en la cárcel. Rápido. Y además se muere de cirrosis. Trae una cirrosis impresionante.

Sí, sí, sí. O sea, bien pedote. En realidad, les puedo decir que su cerebro permanecía en tenebrecido por el alcohol.

Bueno, y sabes qué, que además de todo, les puedo decir, porque viví en El Paso, Texas, durante muchos años, y Fort Leavenworth, la prisión en donde lo tuvieron, es uno de los lugares más culeros que yo he visto en toda mi vida. Hace un calor de la chingada. Este era una prisión, evidentemente, pues vieja y fea. Y murió este, este tipo, este asesinazo, de las peores muertes posibles. Eh. O sea, lo trataron con la punta de la bota yanqui.

Claro. O sea, ahí, cuando menos algo pagó. Pero en general, algo todos los que conspiraron contra Madero y que participaron en el golpe de estado, todos murieron en su cama. Bueno, él en la cama de la cárcel, no. Pero todos. Fue así, no pasaron por las armas.

Entonces, bueno, como ya la relación está muy deteriorada, entonces, ¿qué sucede? Pues como siempre, vamos a ganar tiempo. Y en un momento determinado, Carranza es el que propone: "Oigan, pues ya sé que no me llevo, ya con Villa, Zapata no nos quiere, Obregón está conmigo. Hay que hacernos amigos. Vamos a buscar la paz. Busquemos una Convención Revolucionaria". Pero Carranza quiere hacerla en la Ciudad de México, estamos hablando más o menos como por septiembre de 1914. Y obviamente Zapata y Villa dicen: "Cuernos, nosotros qué vamos a ir a la Ciudad de México a entrar a la boca del lobo". Y Obregón, que es muy listo, creo que es el más listo de toda esa generación en ese momento, Obregón dice: "No, señor Carranza, no van a venir la desconfianza, etcétera. ¿Qué hacemos? Vamos a hacer una convención en un lugar neutral". Y entonces elige la Ciudad de Aguascalientes para hacer una convención que reúna a todos los revolucionarios en el Teatro Morelos de Aguascalientes para hablar de la paz, negociar y a ver si podemos salvar este escollo. Porque ya derrotamos a Díaz, ya derrotamos a Huerta. Sería increíble, estúpido e imbécil que peleáramos nosotros por el poder.

Pues resultó que triunfó la visión estúpida, imbécil e idiota de luchar entre ellos para poder.

Entonces se dan cuenta que si quiere ser una convención nacional soberana, tienen que estar los zapatistas ahí.

Sí.

"Vamos por los zapatistas".

Invi, personalmente, una delegación a invitar a Zapata. Zapata no quiere. Personalmente, pero manda a uno de sus ideólogos, que es Antonio Díaz Soto y Gama. Entonces, de pronto, ya en la Convención de Aguascalientes, que empieza, me parece que el 10 de octubre del 14, es prácticamente un mes. Ahí se debate qué es lo que quiere la Revolución y hacia dónde va. Obviamente, como el elemento pueblo impera en esa convención, al final se impone la visión de los zapatistas, apoyados por los villistas. ¿Cuál era esta visión? Que adoptan el Plan de Ayala con pelos y señales, íntegramente, como bandera de la Revolución. Destituyen a Carranza como Primer Jefe y como presidente y eligen un nuevo presidente que es Eulalio Gutiérrez.

De estos presidentes, Coahuila había comandado la División del Centro, pero era totalmente un, pues, un de bajo perfil. No.

¿Y por qué él y por qué no alguno de ellos? Porque creo que ahí sí le negaron el zapatismo y el villismo para alguien que Villa y Zapata pudieran manipular.

Aunque se supone que Eulalio Gutiérrez podía, en un momento dado, con ellos. Pues no, no pudo con ellos, porque hicieron un desastre.

Entonces, ¿qué sucede? Ya ahí se habían dos presidentes. O sea, seguía siendo Carranza presidente. Carranza nunca deja de serlo. La convención lo desconoce. Entonces tenemos al presidente de los convencionistas, que es Eulalio, apoyado por Zapata y Villa. Al presidente, al Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, apoyado por Obregón, por Benjamín Hill, por todos ellos. Y en ese momento hay dos presidentes de México. Más adelante habrá un tercero, pero ahorita les explico.

Al mismo tiempo, al mismo tiempo. Entonces, recientemente tuvimos dos presidentes también. Teníamos uno legítimo y uno constitucional. O sea, a la [ __ ] no de esas.

¿Qué hace Carranza? Carranza, siguiendo el ejemplo de Juárez, porque hacía todo como lo había hecho Juárez, y entonces decide dejar la Ciudad de México e irse con Obregón a Veracruz y desde ahí va a gobernar, mientras ven cómo enfrentan a Pancho Villa y a Emiliano Zapata. Entonces, estamos hablando noviembre, mediados de noviembre, finales de noviembre del 14. Carranza y Obregón se van a Veracruz y ahí establecen el gobierno, el gobierno de ellos. Y entonces, lo que hace Villa y Zapata es avanzar junto con Eulalio Gutiérrez a la Ciudad de México. Y es cuando se dan todas estas escenas en diciembre de 1914, cuando llegan los que se llaman los convencionistas, porque era el gobierno emanado de la convención, pero pues eran Zapata, Villa y Eulalio Gutiérrez.

Llegan a la Ciudad de México. Villa y Zapata no se conocían. Se habían carteado, así como de "cuando recibas esta carta, sin razón", y se dedicaron mucho amor, etcétera. Y entonces deciden hacer un pacto que va a ser en Xochimilco el 4 de diciembre del 14. Ahí Villa se compromete a apoyar a Zapata, Zapata se compromete a apoyar a Villa. Se dan un abrazo y ahí es donde Zapata, para sellar el pacto, saca su botella de de coñac y le da una copa a Villa. Y cuando Villa la toma, ya lo habíamos dicho, es abstemio, casi se ahoga porque pues le cayó lumbre en el cogote.

Entonces, yo, total que ya pasó, pero hicieron la alianza. Una alianza que no sirvió para nada, porque los zapatistas no tenían ni recursos, ni dinero, ni los grandes ejércitos. Era un movimiento guerrillero muy focalizado. Pero bueno, al menos románticamente se selló el pacto. Y dos días después es cuando Villa y Zapata desfilan con cerca de 50,000, 60,000 hombres por la Ciudad de México y llegan al Palacio Nacional.

¿Qué sucede ahí? Van, bueno, para empezar, por ejemplo, el hermano de Emiliano Zapata, Eufemio, dice que cuentan que se decepcionó mucho porque él creía que la silla presidencial era una silla de montar.

Entonces cuando de veras, de veras montar, montar en el país, güey.

Exactamente. Entonces, ahí está Villa y Zapata. Y entonces Villa, pues muy jovial, como era, muy dicharachero, sonriente, además en ese momento estaba en los cuernos de la luna porque estaban en la capital. No obstante que no les gustaba ni a Zapata ni a Villa la capital. Pero bueno.

Exactamente.

Entonces Villa se siente la silla presidencial, le toman la foto, la que dices Eduardo, muy bien, con sus amigos sonrientes, etcétera. Se levanta y le dice: "Le toca a usted, General Zapata". Y entonces Zapata dice: "No, yo no me voy a sentar ahí porque la silla presidencial está embrujada. Cualquier persona buena que se siente en ella se convierte en mala".

Deberíamos. Bueno, o sea, sí, sí es una versión muy multicitada por los investigadores, por los historiadores. Al parecer sí lo dijo. Esta anécdota le gusta mucho al presidente. Tanto así que al iniciar su sexenio, por ahí en algún discurso que andaba de gira, dijo que ya había mandado a hacerle una limpia, me imagino que al departamento, porque el departamento lo mandó construir Calderón. Y entonces era como estar ahí en manos de Lutero, ¿no? Y a la silla presidencial que le había echado una limpia. Eso lo dijo el presidente como el segundo, tercer mes de ya haber asumido.

Pero bueno, regresando. Están en la silla. Bueno, uno en la silla de al lado. Donde andaba Carranza planeando lo que tendría que ser la gran estrategia. Bueno, para empezar, negoció con los gringos, porque con los gringos, acuérdense que habían invadido Veracruz, disque para poner orden en México, para traer la paz y la democracia. Invadieron Veracruz el 21 de abril de 1914. Entonces, la ciudad estaba ocupada. Carranza negocia ya la salida, se van los gringos y él se queda ahí a gobernar y a esperar a ver cómo vienen los acontecimientos para el siguiente año, que es 1915.

Luego de lo de la silla presidencial, realmente no pasa mayores. Por ahí hay una anécdota. Villa llora frente a la tumba de Madero y entonces le cambia el nombre a la famosa Avenida de San Francisco y Plateros en la Ciudad de México. Él le cambia el nombre personalmente, se sube en una silla, lleva una placa y le pone Avenida Francisco I. Madero, que es la hoy peatonal en el centro de la ciudad. De ahí no pasa absolutamente nada. Villa decide empezar a marchar de regreso hacia sus tierras, Zapata hacia su lugar. Y ya a partir más o menos de marzo, abril de 1915, entonces sí, ya llega la hora, eh, lo que podríamos conocer como "La Bola", donde van a enfrentarse máscara contra cabellera los revolucionarios. Aquí ya no hay Huertas, aquí ya no hay ninguna justificación contra un gobierno dictatorial o contra la dictadura huertista. No, aquí ya es la pelea porque la parte más violenta de toda la Revolución Mexicana es exactamente en contra cuando ellos se enfrentan. Por eso hace ratito te comentaba Eduardo, el canibalismo revolucionario. Se van a devorar entre ellos.

Oye, Alejandro, ¿había distintas causas discernibles que podamos decir, es que estos luchaban por esto y estos por el otro? ¿O simple y llanamente pelea de perros?

Pelea de perros. La Bola, porque de pronto había zapatistas ya peleando al lado de los carrancistas, carrancistas con los villistas, villistas con los antiguos maderistas. O sea, se hace una totalmente. Y además, por ejemplo, cada quien podía hacer su propio dinero. Entonces, tú tenías un billete que servía con la División del Norte, llegaba la gente de Obregón, entonces ya no servía. Te quedabas sin lana.

Los bilimbiques. Exactamente. Se llamaron revolucionarios que valían un día valían un peso, al día siguiente valían nada. Exactamente.

Dependiendo de, por ejemplo, hay una moneda maravillosa que se llama "Muera Huerta". Era de plata y es la única moneda que hasta donde se sabe que trae la inscripción "Muera Huerta". Era de un peso.

Por un lado trae Huerta, un "Muera Huerta", por ese kilo de tortillas.

Sí, exacto. Bueno, en 1915, básicamente es el gran enfrentamiento entre las dos fuerzas más importantes: la de Obregón y la de Villa. Y Obregón, que reta a Villa. Y en el Bajío, Felipe Ángeles le dice a Villa: "Señor General, vámonos al norte. Usted no conoce el Bajío, las líneas de para para las provisiones y los bienes materiales y del ejército no van a llegar porque nos van a cortar las vías. Si quiere ganarle a Obregón, tiene que hacerlo en el norte, donde ha sido siempre Coahuila, Chihuahua, Durango, que conoce perfectamente". Pero ya en ese momento Villa está súper sobrado y dice: "No, yo a este perfumado me lo echo aquí en el Bajío".

Perfumado.

Entonces, de abril más o menos hasta poquito después de julio, se dan las famosas batallas del Bajío entre la gente.

Ahí está la Batalla de Celaya, famosa, donde pierde su mano Álvaro Obregón, que era el Manco de Celaya, venciendo a la División del Norte.

Exactamente. Al final, lo que hace Obregón es barrer el Bajío con la División del Norte. ¿Qué tuvo que dar a cambio? Pues perdió el brazo, pero realmente sí le puso una tunda a Villa de la cual ya no se pudo levantar. Entonces, un ejército que tenía a principios de 1915 Villa con cerca de 25,000, 30,000 hombres, se reduce prácticamente a 5,000 después de estos meses de batallas en el Bajío, León, La Trinidad, Santana del Conde. Los barre por completo. Ahí había desoído a al gran estratega que era Felipe Ángeles. Y Villa lo pagó caro. Y a partir de ahí ya viene el declive total de Villa. Por eso yo creo que el Villa que tendríamos que agradecerle su participación a la revolución, el que creo que era un buen personaje, muy reconocido y muy reconocible en términos de los méritos, es el que combatió a Huerta. Ya después de esto, está como una fiera herida. Ya no está buscando quién me la hizo, sino quién me la pague. Entonces empieza a invadir poblaciones, a saquear, a permitir que sus hombres saquen, a cobrarse, digamos, cuentas pendientes con gente. Es lo de Columbus, invade Columbus sin necesidad porque los gringos además le retiran el apoyo. Entonces se siente como totalmente abandonado. Y así va a estar Villa de ese 1915, desde que lo derrotan, hasta 1920 que se rinde.

Entonces, ya con la victoria de Obregón sobre Villa, Carranza regresa a la Ciudad de México y ya empieza a gobernar ahí, mientras Obregón sigue persiguiendo a los del norte y le mandan una fuerza importante al sur a los zapatistas. Entonces, la fuerza está encabezada por Pablo González, que a partir del 17 empieza a hacer un exterminio, como lo había hecho Victoriano Huerta, sobre los zapatistas en Morelos. Los persiguen, los fusilan y también es otro zapato que empieza a hacerse chiquito, chiquito, chiquito, porque le matan a sus mejores generales. El que tenía siempre la traición, piensa que todo mundo lo está traicionando y entonces cuelga varios de sus hombres, por muy leales y muy cercanos que porque habían estado entrando en conversaciones con Carranza.

Entonces, prácticamente a partir del 16, ya está consolidada la revolución triunfante de Carranza. Y Carranza, que era muy vivo, ¿qué hace entonces? Sí, se trae o se expropia, por llamarlo de algún modo, todas las banderas revolucionarias. Entonces, él ya tenía la bandera agraria con su Ley Agraria de 1915. Entonces, ya empieza a hablar de restitución de tierras. Ya habla del movimiento obrero, con ocho horas de trabajo, seguridad social. Y entonces le da a toda la lucha armada como principios y los lleva a una convocatoria para reformar la Constitución. Y la convocatoria la lanzan en diciembre de 1916, un poquito antes, para que el Constituyente se reúna todo diciembre, todo enero y de ahí salga la Constitución en febrero del 17.

Entonces, sí, tenemos una Constitución muy progresista para 1917. Si es la base del estado que va a surgir de la Revolución, o como se va a organizar la Revolución, el gobierno después de la Revolución. El artículo 27 es muy de vanguardia, el lo de las ocho horas, el derecho a la huelga, todo eso es muy de vanguardia. Y eso es lo que permite, digamos, ya que Carranza se establezca en el gobierno. Pero obviamente, en 1917 todavía estábamos lejos de la paz, porque Obregón ya le había echado los ojos a la silla presidencial. De todas maneras, seguían Villa dando guerra en el norte, en 1917, Zapata del sur.

Y entonces, ¿qué decide Zapata? Pues tengo que deshacerme de la gente que me empieza a hacer ruido. Y entonces le da el permiso al general Pablo González a principios de finales del 16, de, perdón, del 18, que haga lo que sea necesario para acabar con Zapata. Y es cuando Pablo González contrata los servicios de un coronel, Jesús María Guajardo, que va y que le llora a Zapata diciéndole: "Señor General, yo no quiero estar con los carrancistas. Tengo caballos, tengo municiones, tengo armas y tengo hombres que le puedo ofrecer para que resurja el movimiento zapatista". Y de hecho, Zapata le pone una prueba. Dice: "Entre tu gente hay, me parece, 15, 20 hombres de un enemigo mío que se llama Victoriano Bárcenas. Fusílalos". Y Guajardo saca de su propio ejército a esos güeyes y los fusila.

¡Madres! Pinches pruebitas. Es que no se andaban con mamá. O sea, para que vean el calibre de de medidas que se tomaban en aquellos momentos. Que están luchando contigo. Agárrame a diez cabrones. Sí. Agárrame a diez cabrones y me los fusilas. Me los matas. Efectivamente.

Entonces, finalmente Guajardo sí logra embaucar a Zapata. Le pone una emboscada en Chinameca y lo asesinan. Él, que nunca confió, porque no creía, creía que el peor vicio era la decide, en un momento dado, confiar en Guajardo y Guajardo lo mata. Ese mismo año, después agarra a Felipe Ángeles. Las fuerzas de Carranza, en un juicio sumarísimo, o sea, en un juicio leal, hubiera podido salir vivo. Carranza le tenía guardada la afrenta de haberse revelado contra él en 1914, junto con Villa, cuando no quiso dejar el poder Villa de la División. Y entonces lo fusila en noviembre de 1919.

Al año siguiente, porque nunca saben decir basta los políticos, porque duraban todo el tiempo que podían durar. Carranza, allí, el candidato necesario, natural para la 1920 para la presidencia era Obregón. Obregón era el único general invicto de toda la revolución, el único que había derrotado a Villa, el gran triunfador, era carismático, popular. O sea, era inevitable que pudiera, que no quisiera la presidencia, y la quería. Y entonces, en vez de apoyar a Obregón y, pues bueno, ahí más o menos llevarse tranquilo, decide imponer a un candidato X, realmente le decían "Flor de Té" de tan X que era, Ignacio Bonillas, frente a Obregón. Y pues obviamente, además, fíjate para que veas que lo que vimos con el desafuero en el 2005 son prácticas de siempre. Días metieron a la cárcel a a Madero en vísperas de las elecciones, unos dos o tres meses antes. Carranza quiere llevar a juicio, supuestamente por sedición, a Obregón y lo llama a la Ciudad de México y para qué, para quererlo meter a la cárcel y que entonces no pueda competir en la elección y que la gane Bonillas. Obviamente, Obregón, que va un paso adelante, se disfraza de ferrocarrilero y huye. Y es cuando se levantan en armas los sonorenses, Plutarco Elías Calles, Adolfo de la Huerta, que nada tenía que ver con Victoriano, este, y desde luego, a apretar. Y fíjate que ahí sí creo que es el único momento donde el pueblo mexicano como un solo hombre se levanta contra Carranza. A todo mundo le cagaba Carranza. Pero por qué se había hecho las cosas más o menos bien, ¿no? Porque veían muy lejano, no tenía carisma, había mandado también a perfumado. Ahorita ya, este, Carranza pues está a la baja. No, ahora sí, ya a la chingada. El pueblo, todo mundo dice adiós.

Nuevamente quiere hacerle la epopeya del 14, es decir, irse a Veracruz, de organizarse y derrotar en este caso a Obregón y a los que lo siguen, que son casi todos los generales. De hecho, le llamaron la huelga general, porque de 98% de los generales estaban en su contra, salvo su yerno Cándido Aguilar y y algunos otros dos o tres leales. Estaba contra las cuerdas. Y entonces es cuando deja la Ciudad de México en mayo de 1920, porque quiere llegar atravesando la Sierra de Puebla a Veracruz. Y en ese trayecto, nuevamente le ponen una celada, lo traicionan y lo asesinan en Tlaxcalantongo el 21 de mayo de 1920, en la madrugada, en una cabañita. Este, ahí Rodolfo Herrero lo recibe unas horas antes, le dice: "Señor, este será su Palacio Nacional esta noche. Espéreme aquí, yo aquí me encargo de cuidarlo". Y pues Rodolfo Herrero ya tenía pacto con los levantados de, pues hacer. Y lo asesinan ahí. Obviamente, todo mundo apunta que fue planeado por Obregón y Calles, lo cual es muy posible, porque convenía más muerto en ese momento Carranza que que dejarlo vivo y que empezara una resistencia.

Y entonces 1920 se hace presidente Álvaro Obregón. Sí, pero antes, seis meses, Adolfo de la Huerta, un interinato.

También. Ah, porque matas al presidente en funciones. Pero entonces, luego quiere ser legal. La legalidad fue poner, como decía la Constitución, si llegara a faltar el presidente, ponemos un presidente interino que convoque elecciones. Ese presidente interino fue Adolfo de la Huerta, que era tan honrado que cuando él va a salir años después al exilio, porque se levanta en armas, no se lleva ni un peso. Y él va a sobrevivir en California dando clases de canto, porque era tenor.

Okay. Efectivamente, no era un corrupto. O sea, no hizo lo que tenía que hacer y se fue. Y era un buen tipo. Él, lo máximo que él alcanza, lo cual no lograron nadie más, fue lograr la rendición de Villa. Él es el que, porque te digo que era una persona de buena fe, Villa sabía de cómo era y entonces confía mucho más, desde luego, en Adolfo de la Huerta que en Carranza. En Carranza no se podían ver ni en pintura y además había que uno iba a matar al otro, ¿no? Carranza, Villa, Villa a Carranza. Pero entonces, ya con Adolfo de la Huerta, decide finalmente este Rendirse. Le dan su hacienda, la Hacienda de Canutillo, que está entre los límites de Durango y Chihuahua. Y ahí vive tranquilamente tres años Villa, de 1920 al 23. Se lleva, creo, tres o cuatro esposas, muchos de los niños que había tenido su escolta de los Dorados. Da educación para muchos niños de la región. O sea, está muy tranquilo. Pero pues es familiar y se le van, como siempre, las cabras al monte. Y acercándose la sucesión presidencial del 24, él se le ocurre, me parece que en El Universal, decirle: "Ah, pues yo creo que voy a apoyar a Adolfo de la Huerta para la presidencia y yo podría levantar cerca de a 10,000 soldados de un día a otro".

Alerta roja en la Ciudad de México. Así como la alerta sísmica. Entonces, obviamente, le dice Obregón a Calles: "Güey, tenemos que hacer algo porque no vas a poder ser presidente". Ya era la sucesión que iba a llevar a la presidencia a Calles, porque estamos en el periodo de Obregón. Entonces deciden apoyar un complot en contra de Pancho Villa. Pero fíjense, para que vean que ahí es donde no todo mundo quería Villa en el complot. Lograron reunir a ocho personas que tenían cuentas pendientes con Villa, o porque les había robado, o porque había matado algún familiar, o porque se había llevado unos caballos, o había, o sea, todos los ocho asesinos materiales tienen cuentas pendientes con Villa y quieren matarlo.

Okay. Y entonces, el gobierno, ¿a quién vas a mandar sino a gente así?

No, claro. El centro y el gobierno local de ahí de Chihuahua, porque lo manda, lo matan en Hidalgo del Parral. Es curiosamente el día en que asesinarlo, retiran todas las tropas, no hay tropas, no hay nadie vigilando. Entonces, estos hombres se colocan en una casa que rentan en el jardín, frente al Jardín Hidalgo, en Hidalgo del Parral, donde a fuerza tenía que pasar Pancho Villa en su coche. Y su coche, 1923, aparte, eso es muy interesante. Un convertible.

No, ese no. Bueno, al menos no se ve en la foto. Pero él va manejando. Cuando llega a la esquina donde está la casa, en dos habitaciones, están cuatro y cuatro y lo dejan como cedazo a él y a toda su escolta, como coladera. Y el gobierno dice: "No lo pueden llevar a enterrar a Chihuahua". Lo entierran ahí, porque obviamente iba a haber una movilización en Chihuahua. Y se quedó ahí sepultado Pancho Villa en Hidalgo del Parral. Luego, en 1926, a alguien se le ocurrió buena idea profanar el cadáver y cortar la cabeza.

Sí, porque la cabeza acabó volando por ahí. No, nunca la encontraron. Pero se dice que un dedo también estaba en El Paso, Texas.

No, eso del dedo ya es más mítico. En El Paso, lo que se ha dado de Villa, no se había quedado una lana escondida por ahí. En Villa hay diez mil leyendas. Pero se dice que, y está muy, muy comprobado, de hecho, Paco Ignacio Taibo II en su biografía de Villa lo lo sostiene muy bien, de que el abuelo del Negro Durazo había encontrado uno de estos cartelones de 1916, nada más que estamos hablando de 1926, donde se decía: "Se busca a Pancho Villa, 5,000 dólares de recompensa por su cabeza". Y entonces dicen que lo interpretó literal y por eso fue a excavar la tumba de Villa y cortarle la cabeza. Se la lleva Durazo, lo detienen oficiales del gobierno establecido de, del, en ese caso, de Plutarco Elías Calles. Y cuando se dan cuenta que lleva la cabeza de Villa, le ordenan que se baje del tren y que lo vaya a enterrar. Al parecer, por ahí se perdió en algún lugar. Pero no es que esté en una sociedad de calaveras y cráneos, expulsa, no sé qué se llaman, una de Boston o de Washington. No es que haya, no es que los gringos la robaron para ver el cerebro de la persona o la única, el único mexicano que se había atrevido a invadir. Nada de eso. Al parecer se la robaron por cuestiones muy materiales y no le salió el tiro y se perdió por ahí. Pero nadie con una cabeza está bien.

Estamos en.

1923, ya mamaron Carranza, Villa, Zapata, evidentemente Madero. Y quedan los sonorenses en el poder. No queda Obregón, Obregón y Plutarco Elías Calles, figura importantísima en la historia de México, porque generó, bueno, entre ellos generaron lo que se llamó el PNR, el abuelito del PRI y bisabuelo de Morena.

Nacerse la criatura. Es que finalmente, si alguien fue inteligente de todos, de todos ellos, fue Calles. Calles logró hacer lo que nadie había logrado hacer. Estamos hablando después del asesinato de Obregón, de la Guerra Cristiana, que quizá en otro momento la podamos tocar con más calma. Claro, luego matan a Obregón aquí en la Ciudad de México, siendo presidente electo, en 1928. Y entonces ya venía el fin del período presidencial de Calles. Calles se retira cuando termina, no, no tiene intenciones de quedarse, porque están los ánimos muy caldeados en su contra, porque todo el mundo lo señalan a él como el asesino. Y entonces lo que hace Calles en su último informe de gobierno es anunciar que ha llegado el fin de la época de los caudillos para darle paso a las instituciones. Y así sucedió. Eso sí sucedió. Bueno, él fue el caudillo que siguió gobernando con las, las nuevas instituciones, pero lo que hace es que logró evitar que siguiera la matanza cada sucesión presidencial, porque la del 20, Carranza asesinado, la del 23, pues desde luego Villa sería una víctima, pero la revolución del abortista de 1923-24 lo acabó con De la Huerta en el exilio, más muchos generales en una purga revolucionaria. Luego la del 28, el asesinato de Francisco R. Serrano y Arnulfo Gómez, más el de Obregón. O sea, no había manera de ponernos de acuerdo en elecciones.

Resulta entonces que sí, este, este señor es el que le da un empujón importante a nuestra democracia, México institucional, no a la democracia, porque ninguno de ellos creía en la democracia. Hablemos pues del México institucional, un México más de ley y menos de bala. Sí, y de hecho, la frase era: "Si quiere la silla presidencial, fúmense". Lo que logra aglutinando a todos los partidos, porque había muchísimos en las localidades, cerca de trescientos pequeños partidos, no nacionales, sino locales. Se juntan para unir, para unirse en torno a la fundación del PNR, que se da el cuatro de marzo de 1929. A partir de ahí, todas las elecciones en las que participó el partido recién creado fueron a través de los candidatos que el propio partido proponía. Fue PNR en 1929, o sea, Partido Nacional Revolucionario. En el 38 cambian a Partido de la Revolución Mexicana, las siglas. Y en 1946 a Partido Revolucionario Institucional. Pero ya a partir de ahí, no hubo nadie que se saliera del huacal. Nadie. O sea, todo mundo fue leal al partido oficial. Eso sí, como les digo, no era un partido de una clase alta, era un partido de clases medias con revolucionarios que ya eran los nuevos pequeños burgueses. O algunos, desde luego, se exhibieron con la cuchara grande, pero que también le dieron juego al pueblo en muchos sentidos, como les digo, educación gratuita, seguridad, de pronto medicina, sindicalismo, sindicalismo, todo eso. Y les funcionó muy bien hasta el 2000, que llegó Vicente.

A mí me parece interesante, un, dos cosas, mi querido Alejandro, ya para cerrar. Cuando acaba la revolución, en tu opinión, porque veo que no es un asunto claro. Mira, la revolución propiamente, yo diría que en 1917 con la Constitución. Ahora, luego hubo una serie de rebeliones en los siguientes años, intentos de golpe de estado, pero ya no se pueden considerar revolución, porque ya no traían programas sociales para transformar al país. Ya era la lucha por el poder, enemigos políticos, desastre de unos, desastre de otros. Está la Guerra Cristera por ahí, que son otras razones, pero no es, no son movimientos que pretendan cambiar al Estado mexicano. La revolución sí generó el movimiento de, en 1917, sí generó la posibilidad de crear un nuevo Estado a partir de las demandas muy justificadas que le dieron origen a la Revolución. Y entonces acaba también con la pacificación, ¿no? O sea, cuando realmente, pues, fíjate, la última rebelión de, de que se conoció fue en mil, hasta 1939. ¡Wow! Hace nada. Hace nada, exactamente. Pero ya iba a menos. El punto es que con la Constitución del 17 sí se empezó el proceso de paz y en la mayor parte del país empezó la normalidad, rota por, por ejemplo, la influenza de pandemia, la, la pandemia de influenza española de 1918, ya cosas muy, muy cotidianas. Pero ya no fue ese país en llamas constantemente. La Guerra Cristera pondrá en llamas al centro del país, eso sí. Y se van a dar con tubo gobierno contra cristeros. Llegó este hombre, Plutarco Elías Calles, que logró acumular todo el, el poder en sí mismo y después inventó una especie de alternancia falsa, un recurso con el cual él siguió gobernando a través de varios títeres o peleles, lo que se llama el maximato en nuestra historia.

¿Ves la posibilidad de que se dé un maximato amloato? Sí, sí podría ser. López Obrador deje títeres y siga él gobernando. Bueno, eso es lo que, eso es lo que muchos pensamos que está intentando. Eh, además, tú, Alejandro, ¿crees que es posible en esta época moderna que se salgan con la suya? En una de esas, claro que sí. O sea, si es posible. Ahora, le puede salir respondón el, el, digamos, el, exactamente. Sí, o sea, no sé si, si uno cree que Marcelo Ebrard, si fuera el candidato, puede decirle sí, señor, al presidente desde su hacienda allá en, en Chiapas, no en la chingada, la chingada donde él dice, no, él dice que se va a ir a la chingada. Puede salir como Cárdenas. Nadie daba un peso por Cárdenas cuando lo elige y de hecho, los primeros dos años de Cárdenas fue totalmente callista el gabinete, los gobernadores. ¿Qué hizo Calles? Perdón, Cárdenas. Esos dos años se acercó a los obreros, se acercó a los campesinos, repartió tierras, se hizo bien querido. Y cuando él sabía que ya tenía a las bases y al pueblo, y entonces sí expulsó del país a Calles. Nadie esperaba que alguien era Calles, le decía a Cárdenas, el chamaco, de cariño. Ándale.

Termina. Estamos hablando de que terminó la revolución, dijimos por ahí 39, más o menos. Dijimos a treinta y tantos en el último movimiento armado. Acepta. Hace tan poco. O sea, de eso que, que aquí es donde nos damos cuenta lo joven que es el México moderno, por decirle de esa manera. Y lo joven que es y por eso es tan, tan fallida nuestra democracia, o sea, porque todavía estamos en proceso de alcanzar una democracia real y funcional. Tenemos nada más dos periodos de alternancia, no con, con este de, de gobierno desde que se fue el PRI. Bueno, tres, pues. Pero este, en realidad, sí puede haber una cuestión de regresar a las, y ya saben que cabecita de algodón es un hombre a la vieja usanza, ¿no? O sea, el actual presidente es un hombre de pocas ideas, pero fijas. Entonces, bien podría este. Eso no es verdad, es mi opinión, cabrón. Tú qué piensas, Alejandro. Se presta sin lugar a dudas, porque además nadie le dice que no al presidente. Y de los candidatos, ni siquiera Ebrard. Lo que no sabemos si va a ser Pascual Ortiz Rubio, eh, puede ser. O sí, o si va a ser Lázaro Cárdenas. Exactamente. Igual Claudia. Igual Claudia Rodríguez. Exactamente.

Yo lo que hago con mucha preocupación, Alejandro, es que un hombre de, con tu conocimiento de la historia de México, no ha mencionado para nada la oposición como una posibilidad en esta cortísima plática de la política actual. No la ves. No, cero. Y se ha ido apagando aún más increíblemente. Nunca hicieron, están trabajando con ellos, nunca hicieron el acto de contrición de, el arrepentimiento de, "chile, cagamos en esto y López Obrador tenía razón en esto y nosotros lo desestimamos y permitimos". Nada para ellos. Este es como un accidente histórico que sucedió. No han salido a decir, "nos equivocamos en los gobiernos del PAN, porque hay muchos errores que llevaron a la construcción de un personaje como López Obrador". Y ellos nunca lo han reconocido. Yo esta oposición la veo totalmente perdida y depositando todo. Es tranquilizado los partidos políticos actuales, todos. O sea, sí, vienen tiempos interesantes desde la perspectiva de la historia, pero ya a nivel de lo que nosotros, que nos ha tocado la crisis del 82, la del 85, la Sudis, o sea, a nosotros nos tocó ya de chamos con nuestros papás, y lo digo por los tres, porque somos del mismo año. Ya luego como chavos egresados o ya profesionistas, la crisis del 94-95. O sea, ya vivimos. Yo sí pensé que bien o mal, ya más o menos podríamos encausarnos en este siglo. Y se está poniendo más oscuro de lo que parecía. Pero también, pero bueno, también creo que nada más terminar rápido. Sí creo que la mejor versión de la sociedad en toda la Ciudad de México es la que estamos viviendo ahorita, mucho más aburrida, mucho más participativa, mucho más cívica, no importa desde que digamos ideología o desde qué posición lo veas. Pero creo que, y sigo creyendo como Madero, que está en la sociedad la posibilidad de decir, hasta aquí, o seguimos. No nos importa, pues estamos acostumbrados a echarnos a dormir en nuestros laureles.

No, eso que acabas de decir me da, nos da, yo creo a todos los que estamos disfrutando de esta plática contigo, de Eduardo y hoy los que nos escuchan, esperanza. O sea, que esta sociedad realmente sea más participativa, más aguerrida. Me gustó mucho, porque a los que no nos parecen, no vamos a cerrar la boca con este gobierno. Y creo que eso es importante y es aliento. Así me gusta terminar, un rayito de esperanza. Es que ya sabes que este foco aplaudidora del [ __ ] gobierno de [ __ ] que tenemos, pero la verdad, de nadie. Un hombre que trata de ser objetivo. Y aquí me gustaría cerrar con algo que, en mi opinión, pues puede ser polémico, porque hay, hay un odio generacional histórico en contra del PRI. Y lo que yo percibo es que de alguna manera, este PNR que gestó Plutarco Elías Calles, sí logró pacificar, institucionalizar y desarrollar a México, a pesar de haber sido una dictadura de partido, absolutamente. O sea, pero nos deben. Lo que pasa es que ha sido tan rápido toda la alternancia y todo lo que ha sucedido. Si tenemos que sentarnos a desmenuzar lo que fue el PRI, porque el PRI se construyó sobre simulación, una simulación donde la democracia funcionaba, o al menos aparentemente, por eso era simulación, corrupción e impunidad. Entonces, en buena parte, lo que es el sistema político actual, sobre el cual está montado el gobierno actual, es el mismo sistema construido durante años por el PRI. No hay grandes variantes. O sea, necesitamos aire, oxígeno puro en la política, porque se siguen viendo los mismos vicios, nada más con otros nombres, nombres a los programas o nada más con otros hombres y mujeres que, pues desde luego, ahora detentan ciertas posiciones de poder. Pero no nos hemos sentado a decir, el PRI sí, qué bueno que hizo el IMSS, que hizo esto y aquello, pero sí ayudó a construir una sociedad que se mueve con mucha gracia dentro de la corrupción, que es proclive a la gandalla, al vandalismo, si vale la expresión, que es también muy clara, de le gusta irse por el camino fácil. Por eso te digo, sí creo que hay esperanza en esta sociedad, porque también nos estamos separando de esos modelos donde, como sociedad, pues no importa, es el PRI, de todas maneras ya ganó. No creo que se está construyendo, pero la cultura política que hoy vivimos y que está en Los Pinos y que está en la oposición y que está en los estados, sigue siendo la misma que construyó el PRI durante más de 70 años.

Estás diciendo que no somos ya tan complacientes, porque siento yo que los que apoyan al actual gobierno son muy complacientes con la corrupción del mismo y es más, la justifican, incluso la aplauden de manera incomprensible para mí, que no soy de los que no está de acuerdo. Si estamos avanzando como sociedad, con nuestra complacencia, la corrupción es más una sociedad. O sea, yo tengo un montón de amigos que hicieron un chingo de negocios súper chuecos con los gobiernos, pero un montón. Entonces, ahí siguen y lo siguen haciendo, nada más que ahora son otros. Pero sí, realmente estamos avanzando, Alejandro. Yo creo que sí. Desde luego, siempre es muy heterogénea la sociedad como para decir, todos vamos en el mismo camino. No, pero sí creo que gran parte de la sociedad, nuevamente, el movimiento de reconstrucción del país para los que creen que la 4T ha fracasado por completo, yo estoy entre ellos. Creo que no cubrió las expectativas que había prometido. Creo que está nuevamente, aunque duela mucho, yo sé que ahorita con el asunto del clasismo, pero está en la clase media. La clase media es la que ha estado presente en las cuatro, en las tres transformaciones anteriores, ideólogos como los que organizan, como los que preparan la logística. El pueblo termina sumándose a esas causas una vez que ya están echadas a andar desde el pensamiento, desde el proyecto político, desde la, incluso López Obrador. López Obrador es una persona de clase media y él vendió muy bien un proyecto a la sociedad que menos ha gozado, menos privilegios ha tenido, que ha sido abandonada por momentos. Y junto a eso, te vende engañando. Pues sí, o bueno, ya, ya, ya, aquí estamos. No te gusta oír la verdad. Pero bueno, estos dos señores que respeto profundamente a ambos y le quiero agradecer a Alejandro Rosas porque me hace, son las mejores clases de historia de mi puñetera vida, sin duda. Quiere continuar aprendiendo de él, tiene un montón de libros que le pueden interesar. Por ejemplo, está "Érase una vez en México", volumen uno, dos y tres. Así es. Está "México Bizarro", a quien le mandamos un saludo, por cierto. A mí me gusta mucho su trabajo. Oye, Alejandro, este, vamos a tener que seguir con más de esto. A lo mejor no lo hacemos consecutivo, pero vendrán otros episodios de "La Corneta Extendida" que tengan que ver con nuestra historia, porque esta es la única manera de entender lo que nos está pasando ahorita. Mira, con todo gusto. Sí, digo, yo sé que no podemos seguir siendo consecutivos, pero por ahí, por ejemplo, una, nada más hablar de México-Estados Unidos, lo que ha sido esa relación, otra de nuestros traumas, el síndrome de Juan Escutia, este, el síndrome de los españoles tienen la culpa de todo. O sea, sí, ponemos ahí buscar algunos. Lo haremos, lo haremos, lo haremos. Alejandro, muchísimas gracias de verdad y un aplauso de parte de los dos. Qué bruto, cómo lo gozamos. Un aplauso. Sí, la verdad sí. Dale unos besitos. Gracias.

[Música]

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