📱

Get Our Mobile App

Take your business learning on the go!

Download on the App StoreGet it on Google Play

SIETE COSAS ABORRECE JEHOVA | PASTOR ERNESTO CUEVAS

Buenas Nuevas T.V1:02:25

Transcription

De eso se trata el evangelio, hacer que Dios se sienta bien. Si tú logras que Dios se agrade, si tú logras que Dios se fije en ti, si tú logras que Dios ponga en ti sus ojos, la vida se te arregla para siempre. De eso se trata el evangelio, de agradar a Dios, de servir a Dios, de honrar a Dios, de de hacer que Dios se sienta bien.

Y meditando en esto, uno de los hombres que en un momento de su vida hizo que Dios se sienta bien, fue Salomón. Proverbios, capítulo 6 verso 16 en adelante. Aleluya. Hoy vengo con una medicina a curar. Gracias por ese grupo. Vamos, busque, busque su Biblia. Proverbio, ¿qué dije? Seis. Usted está en esto 6:16. Si lo tiene, dígame amén. Amén. Mire lo que dice allí la palabra de Dios. Seis cosas aborrece Jehová y aún siete abobina su alma, los ojos artivos, la lengua mentirosa, la mano derramadora de sangre inocente, el corazón que maquina pensamientos inicuos, los pies es presuroso para correr al mal y el testigo falso que habla mentira. Y el séptimo que abobina es el que siembra discordia entre entre hermanos. Ya usted sabe por dónde venimos, ¿no? Verdad. No te apures que esta medicina sana.

Levante la mano y de gracias. Dígale, "Gracias, Padre, por tu palabra." Y dígale, "Háblame." Vamos, alguien que diga, "Háblame, Señor." Y dígale, "Usa tus siervos." Dígale, "Usa tu siervo para gloria de tu nombre." En el nombre de Jesús lo sellamos con un aplauso. Aplauda fuerte. Según el Espíritu Santo me ayude, voy a predicar bajo el tema. Seis cosas aborrece Jehová. ¿Cuál es el tema? Okay, vamos a ver esas. Vamos a describirla algunas de ellas. He aprendido que hay que conocer lo que agrada a Dios y lo que no le agrada. Si usted y yo queremos conocer a Dios, acercarnos a Dios, disfrutar de su presencia, debemos conocer lo que agrada a Dios y lo que no le agrada. Así que este mensaje para conocer parte de esas cosas. Como creyente, como hijo de Dios, mi deseo es agradarle. ¿Quién más me dice yo también? Levante la mano. Los que quieren agradar a Dios. Sí. El deseo mío es agradar a Dios, servirle, honrarle, hacer que él se sienta bien. De eso se trata el evangelio, hacer que Dios se sienta bien. Hermano, si usted logró que Dios se sienta bien contigo, ay, Dios mío, ay, ay, ay, si tú logras que Dios se agrade, si tú logras que Dios se fije en ti, si tú logras que Dios ponga en ti sus ojos, la vida se te arregla para siempre. Aplaude a Dios ahí. aplaude. Aleluya. De eso se trata el evangelio, de agradar a Dios, de servir a Dios, de honrar a Dios, de hacer que Dios se sienta bien.

Y meditando en esto, uno de los hombres que en un momento de su vida hizo que Dios se sienta bien fue Salomón. Salomón hizo cosas buenas al principio de su ministerio, de su reinado, que Dios se sintió también, llamó tanto la atención de Dios que Dios se le apareció en sueño y en sueño le dijo, "Salomón, mírame. Yo soy el Dios todopoderoso. Yo soy el Dios de tu padre y por cuanto tú me has agradado, pídeme lo que tú quieras." Ay, Dios mío. Ay, ¿a cuánto le gustaría oír eso, por favor? ¿A cuántos le gustaría oír eso? Que Dios te diga, "Pídeme lo que tú quieras." No te estoy hablando de un presidente que te diga eso, de un rey. Te estoy hablando de Dios, que el todopoderoso le está diciendo a Salomón, "Pídeme lo que tú quieras." Oiga, si Dios se sentía agradecido, se sentía bien con él, Dios se sentía agradable con lo que Salomón había hecho y le dijo, "Óyeme, yo estoy para ti. Pide lo que tú quieras." Ay, Dios mío. Yo oro a Dios para que tú agrades a Dios y Dios te haga esa pregunta. Pide. Ay, santo. Eh, e eso es cuando logramos que Dios se sienta bien. Yo creo que todavía podemos lograr que Dios se sienta bien. ¿Cuántos me dicen amén? Sí. Sí. ¿Cuántos cuántos creen eso? Que podemos hacer que Dios se sienta bien. Y creo que una de las cosas que podemos hacer que Dios se sienta bien es dejando de hacer lo que a Dios no le agrada. Sí, podemos hacer que él se sienta bien haciendo lo que a él le agrada, pero también podemos hacer que Dios se sienta bien dejando de hacer lo que a él no le agrada. Yo le voy a hablar por mí, hermano. Si yo descubro algo que a Dios no le agrada, yo estoy dispuesto a cortarlo. ¿Quién más me dice, "Yo también, pastor." Sí, sí. Óigame, yo estoy en serio con Dios. Yo estoy que le he dicho a Dios, si hay algo en mi vida que no te agrada, muéstramelo que lo voy a cortar. ¿Quién me dice amén también? No, pero yo lo veo medio serio. ¿Usted no se atreve a decirle eso a Dios? ¿Se atreve o no se atreve? Dígame, los que se atreven son los que estamos decididos con él, que le decimos a Dios, "Oye, yo estoy para ti. Quiero agradarte, quiero servirte, quiero conquistarte, quiero cuidar tu presencia en mi vida. Si hay algo que en mí que en mí no te agrada, revélamelo que lo voy a cortar, por favor. Yes, yes, yes, yes. Yo oro a Dios para que tú tengas ese sentir. Esos son los creyentes que crecen, los que son sinceros con Dios, que le dicen a Dios, "Yo quiero agradarte, quiero quiero quiero que tú te sientas bien y si hay algo que no te agrada, revélamelo que lo voy a cortar." Hay algunos que saben que están haciendo cosas que a Dios no le agrada y la esconden, pero el que quiere agradar a Dios es sincero. Así que yo oro a Dios para que si Dios te reveló algo que no le agrada, tú lo cortes. Y hoy te quiero hablar de algunas cosas que a Dios no le agrada. Y si tú te encuentras ahí, tú tienes que salir de ahí corriendo. Corre. Gracias por ese grupo que me está ayudando.

Seis cosas aborrece Jehová. Número uno, los ojos altivos. Sí, la altivez. Dios aborrece los altivos. La altivez Dios la aborrece, dice la Biblia. está conmigo. Yes. ¿Qué es la altivez? La altivitud de soberbia, orgullo. Es un orgullo excesivo. Es una arrogancia en el ser humano donde la persona se considera superior a los demás. La altivez fue lo que hizo que Lucifer fracasara. Así es. Se llenó de orgullo. Sí. Yo soy bello. Yo alumbro, yo también tengo poder. Yo también puedo puedo hacerme un trono alto. Es más, me voy a hacer uno semejante al del Altísimo. Ay, ay, ay, por favor. Ay, ay, ay, ay, ay, Señor. Fracasó, se llenó de orgullo, de altivez. Hm. Ese fue su fracaso. Y yo a Dios para que el orgullo no ni siquiera te visite. Aplaude a Dios ahora. Ni siquiera te visite. Amén. Porque Dios aborrece los ojos altivos. La persona activa tiene sentimiento de superioridad. Se cree superior a los otros. Tiende a menospreciar a los demás. Menosprecia a los otros. El que es altivo no reconoce con facilidad los dones y talentos de otra persona. Predícalo. Ay, ay, ay, ay, ay. Ay, ay, ay. Sí, son gente que no reconocen las virtudes que otros tienen. Ellos quieren que le reconozcan la de ellos. M Pero ellos no le gusta reconocer los dones y virtudes en la otra persona. La Biblia dice que Dios aborrece la altivez de espíritu. Está aquí. Proverbio 16:18 dice, "Antes del quebrantamiento es la soberbia y antes de la caída la altivez." Lo que provocó que Satanás cayera fue el altiv de espíritu, porque él dijo, "Subiré." ¿Y por qué quiere subir? Pero dijo, "Subirá la a las alturas, porque allí es que Dios habita en las alturas. Él es el alto y sublime." Y y Lucifer está diciendo, "Yo no me siento conforme a donde estoy. Subiré, subiré a las alturas y haré un trono semejante al del Altísimo." Y Dios dijo, "Aquí no se aceptan dos tronos. Por favor, predícalo my God. En el cielo, mire, haga así nada más hay uno, un solo trono, el trono de Dios. Y apenas lo pensó, usted sabe lo que sucedió, que lo derribaron. Pero dice aquí en Proverbio que antes del quebrantamiento la soberbia, se llenó de soberbia y antes de la caída el altivez. Eso es así. Santo Dios. La Biblia dice que Dios mira de lejos al altivo. Abominación a Jehová es todo altivo de corazón. La altivez del hombre, dice la Biblia, será abatida. El Señor hará que cese la arrogancia y la altivez sobre la tierra. Lo que Dios está diciendo, "Voy a cortar a todos los altivos. Quiero un reino de gente humilde. Ahí está tú. Aplaude a Dios ahora. Aleluya. Pero yo creo que nosotros debemos de orar y decir, "Señor, líbrame de la altivez." ¿Quién se atreve a hacer esa oración? Sí. Sí, Señor, líbrame de la altivez, de la altivez de espíritu de de esa gente. Óigame, hermano, hay que aprender a ser humilde, hermano. La humildad se aprende. Aprendí que hay que aprender a ser humilde. Y si hay algo que nuestro Señor y Salvador Jesucristo tenía, es que era humilde. Lo he predicado en varias ocasiones. No he conocido una persona más humilde que Jesús, rey de reyes, Señor de Señores. ¿Quién quién lo cree? ¿Quién lo cree? Sí, hermano, era humilde. El rey de reyes haciéndose similar a sus criaturas. El rey de reyes, pudiendo nacer en un palacio, nació en un pesebre. El rey de reyes podiendo entrar a Jerusalén en caballo blanco, entró en un asna, en un animal de carga. El rey de reyes se juntaba con prostituta, con ladrones. No sé si entendiste eso. Era tan humilde que comía con la gente. Era tan humilde que caminaba a pie con la gente y se dejaba tocar. Yes. Yes. Jesús era humilde, hermano. Entonces, yo no entiendo porque hay algunos que sirven al Señor y son altivos. Yo creo que la la gente humilde es la gente que conquista el corazón de Dios. Así es. Así es. Ay, Dios mío. Aplaude a Dios. Ahora predícalo. Oro a Dios para que Dios nos dé espíritu humilde. ¿Quién dice amén a eso? Amén. Y oro a Dios para que nunca la soberbia te visite, para que nunca te crea más más grande que nadie, para que nunca menosprecie a tu hermano. Aplaude la gloria de Dios. Porque Dios aborrece la altivez.

Y segunda cosa que Dios aborrece, dice la Biblia, la lengua mentirosa. Ay, santo. Dios aborrece la mentira. ¿Sabía usted eso? Dios aborrece, ¿qué? La mentira. ¿Tú sabes por qué la aborrece? Porque él opera en la verdad. Dios no va con la mentira. Dios no va con el engaño. Dios no comparte eso. El Señor no aprueba la mentira. ¿Cuánta gente a través de mentira quieren conseguir trabajo? Por favor, a través de la mentira quieren conquistar una mujer. Mujeres que a través de mentira quieren conquistar a un hombre. Se fueron. Que vuelvan. La mentira es uno de los medios que la gente utiliza para excusarse. Perdóname, hay un tapón. Mentiroso. Fue que saliste tarde. Uy, voy de camino. Estoy llegando y ahora es que va a salir bañándose. Espérame que ya llego. Se está yendo, se está yendo, se está yendo, se está yendo la alabanza. Adora. La esposa diciéndole, "Mi amor, ¿dónde tú estabas? ¿Dónde?" Mami, manda la ubicación. ¿Tú estás seguro que tú estabas donde mami? Hay gente que utiliza la mentira para salir de la de la situación en la que están. Y lo que me duele de esto es que hay creyentes que han hecho de la mentira una práctica, porque en un inconverso es pasable, pero en un creyente, la Biblia dice que Dios aborrece la lengua mentirosa. Se refiere a aquel que hace uso continuo de la mentira. El que hace uso continuo de la mentira se convierte en lengua mentirosa. La lengua mentirosa es la que practica la mentira. Hay gente que se le inventa, son especialistas. Ay, santo Dios. ¿Qué es esto? Sí. La mentira forma parte de su vida. La aman, la inventan, la practican, la coordinan, la ensamblan. Yes, yes, yes. Arquitecto. Hay, hay actores de la mentira que cuando tú lo escuchas hasta te sacan la lágrima. My God, por favor, Hollywood. Dice, "Ay, Dios, no, no me digas." Y ellos, "Sí, y tú no me digas." My God. Lágrima de cocodrilo del mundo. Dios no va con la mentira. ¿Quién me dice amén, pastor? Amén. Te te lo estoy diciendo en serio. Dios no va con la mentira ni la prueba. Dios aborrece la lengua mentirosa. Y la lengua mentirosa es el reflejo de un corazón dañado. Es el reflejo de un corazón herido, de un corazón que no ha sido transformado. ¿Está conmigo? Amén. La Biblia advierte que dice que Dios castigará al testigo falso y castigará a los que hacen y hablan mentira. Qué silencio. Proverbio 12:22 dice, "Los labios mentirosos son abominación a Jehová. Pero lo que hacen verdad son su contentamiento. Wow. Dios mío. Ahí te veo. Ahí te veo. Aplaude a Dios. Aplaude. Aleluya. Pero me llama la atención que dice aquí en Proverbio 12:22, "Los labios mentirosos son abominación a Jehová." ¿Sabe usted lo que es una abominación? algo repugnante, algo que causa asco, que causa rechazo. Dios abobina, abobina los labios mentirosos. Yo me imagino a Dios cuando ve a un creyente hablando mentira, lo mal que se siente. Y lo duro es que cuando usted sabe que alguien le está hablando mentira, que usted nada más lo ve, hubo una ocasión que le tuve que decir a uno, "Varón, ya termina de quitarte la gomita. Se te cayó que la careta se te cayó. Uy, por favor. Dije, "Si tú quieres, yo te quito la gomita porque ya la careta se te cayó. Termina. Lo que te estoy diciendo es que ya yo me di cuenta que tú me estás hablando mentira, que tú eres un actor." Mm. ¿Está entendiendo? Am porque hay hay momentos donde Dios te te da espíritu de discernimiento. Es es y es donde la persona te está hablando y Dios te mete allá dentro y tú te das cuenta que te está hablando mentira. Jesús se da cuenta cuando alguien está hablando mentira. ¿Sí o no? ¿Sí o no? Te lo voy a demostrar por la palabra. En una ocasión fue un fariseo diciéndole, "Maestro bueno, maestro bueno, sé que tú has venido de Dios y que tú no haces diferencia entre uno y otro." Y Jesús lo miró y dijo, "Yo me imagino a Jesús mirándolo, eh, Dios te ve diciéndole, ya viene un mentiroso ahí hablando." Y Jesús mirando y le dice, "Después que le después que lo exalta, que venía lagando, maestro bueno, Jesús ya sabía lo que venía. Le dijo, "Es lícito dar tributo al César. Uh, porfa. ¿Sabes lo que Jesús le dijo? Hipócrita. Wow. Tú eres un hipócrita porque tú lo que me está es pintando gente que así es primero. Wow, hermanito querido, hermanito del alma, yo te amo tanto. Ay, tú me haces tanta falta. Ojalá fuera verdad. por favor. Veo gente medio seria. Alabe a Dios. Dale gloria a Dios. Qué lindo es cuando hablamos la verdad. ¿Cuántos están aquí? Yes, yes, yes, yes. Oye, la Biblia dice que Dios aprueba lo que hablan verdad. Dios tiene contentamiento en lo que hablan verdad, porque él no opera en la mentira. Am y si yo voy a hacer algo, a ganarme algo hablando una mentira, prefiero no ganarme nada. Predícalo. Aplaude a Dios. Ahora, ¿quién me dice amén, pastor? Eso. Los labios mentirosos son abominación a Jehová, pero lo que hacen verdad, lo que hablan verdad son su contentamiento. Yo oro a Dios para que tus labios produzcan alegría en la presencia de Dios. Amén. Porque dio abobina, oiga, cosas que dio abobina entre ella están la idolatría. Dios abobina la adoración falsa. Dios abomina la altivez de espíritu y abomina la lengua mentirosa. Así que si nosotros hemos tenido problemas con la lengua, hoy tenemos que pedirle perdón a Dios y hacer como dijo Isaías, "Señor, pasa calvón encendido por mi boca." Yes. ¿Cuántos se atreven a decir eso? Purifica mis labios, Dios. Si hay gente que Dios le va a pasar carbón encendido, no apagado, encendido por la boca para limpiar sus labios, porque no podemos hablar de un Dios santo con unos labios inmundos. Isaías dijo, "Hay de mí, que soy hombre de labio inmundo." Y dijo, "Y habito en medio de un pueblo que también tiene labio inmundo." O sea, que él tenía problemas y el pueblo también. Pero esto se trata de reconocerlo. Yes, yes, yes, yes. Que reconozcamos, Señor, reconozco que necesito que tú me ayudes. Y David dijo, "Pon guarda a mi boca." ¿Tú sabes lo que él está diciendo? Señor, no me deje no me deje hablar desenfrenadamente. Yes. No quiero hablar nada que no traiga oído agradable a tu persona. Toda palabra que no te agrada, quítala. Pon guarda a mi boca, refrena mi lengua. No la del hermano, la mía. Yes, yes, yes. Aleluya. Ay, santo. Eh, por aquí puede alabar a Dios todavía. Por aquí. Adora, adora. ¿Alguien puede decir gloria a Dios? David dijo, "Pon guarda a mi boca, no a la boca de mi hermano, a mi boca. Refrena mi lengua." No dijo la de mi hermano, la mía. Porque hay gente que quiere que otro refrene la lengua cuando ellos la tienen suelta. Por favor. Sí, tal vez no te está gustando este mensaje, pero el que Dios me dio. No le bajes, no le bajes, porque si yo no te digo la verdad, ¿quién te la va a decir? Dios necesita que haya verdad en nuestra boca, que la gente crea en tu palabra, que la gente crea en lo que tú dices. Te voy a decir algo. Jesús es tan estricto con esto que le dijo a la iglesia, a sus discípulos, que vuestro sí sea sí y que nuestro no sea no. Cuando Dios te dice no, es no. Y cuando Dios dice sí, es sí. Aplaude a Dios ahora. Pues yo también voy a decir amén a eso. Yo oro a Dios para que tu tus palabra vayan conforme a tus acciones. Que tu sí sea sí y tu no sea no. Porque Jesús dijo, "El que el que no procede de esto, de mal procede. Dios quiere que nuestro sí sea sí y nuestro no sea no." ¿Está conmigo? Así que voy a hacer una oración al final para que Dios no limpie la boca a todos. Yes, yes, yes, yes, yes, yes. Que a todos nos pase carbón encendido por la lengua. Pastor, sí, sí, que me la pase. Yes, yes, yes. Usted se imagina una lengua con problema alabando a Dios. Uy, por eso hay alabanza que Dios no la recibe. Por favor. Sí, aunque se te vaya el gozo, tengo que decírtelo. Si hay problema en la boca, ¿cómo vamos a poder adorar a Dios con libertad? ¿Cómo le vamos a ofrecer una adoración sincera, una adoración agradable? Una adoración que Dios diga, "Me gusta lo que tú estás cantando." ¿Cómo cómo lo vamos a lograr si hay problema en la lengua? Primero tenemos que empezar limpiando la lengua. limpiando la voz que está conmigo, hermano. Y hoy al final de esta de esta prédica nos vamos a arrepentir aquí todos. Yes, yes, yes. Gracias por ese grupo que me dijo amén. Pastor, hasta usted sí, hasta sí, hasta yo me voy a arrepentir. Pero no le da vergüenza. No, a Isaías no le dio vergüenza. Predícalo. M. Y yo no le doy ni por los tobillos al profeta Isaías. Wow. Isaías está diciendo, "Hay de mí, que soy hombre de labio inmundo." Lo que él está diciendo, "Tengo problema en la lengua. He hablado cosas que no debía hablar. Te estoy hablando del profeta Isaías. Está aquí. Amén. ¿Nos vamos a arrepentir todos? ¿Sí o no? Yes. Yes. Sí. Después que nos arrepintamos, ¿tú sabes lo que va a traer eso? Un avivamiento a nuestras vidas. Yes. Predícalo. Eso va a ser que Dios se acerque a nosotros. Eso va a ser que Dios escuche nuestros ruegos. Eso va a ser que los cielos se nos abran. Eso va a ser que la bendición de Dios nos alcance. Eso va a ser que cosas que estaban estancadas se liberen. Eso va a ser que oraciones que estaban retenidas sean contestadas. Nos vamos a arrepentir aquí. Yes, yes, yes. Dile todo. Dile al que está al lado, "Nos vamos a arrepentir tú y yo. Volvemos al altar." Sí. Usted y yo nos vamos a arrepentir hoy aquí. Volvemos al altar porque a veces no vemos la gloria de Dios porque estamos mal. Y el Señor dice, "El que encubre su pecado no prosperará. Más el que lo confiesa, usted ve, el que lo habla, el que lo reconoce, el que no lo esconde, ese alcanzará misericordia." Entonces, vamos a declararlo. Dígale a Dios, "Ayúdame que tengo problemas con la boca." Yes, yes, yes, yes. Aleluya. Aleluya. Aleluya. Aleluya. Santo.

Otra cosa que Dios aborrece, el corazón que maquina pensamientos inicuos. Hay personas que solo viven pensando lo malo. Su corazón está inclinado al mal. Son pensamientos inicuos los que tienen en el corazón. Y un inicuo es alguien malvado, perverso, injusto. El que tiene un corazón inicuo desde que se levanta es pensando a quién engañar, a quién dañar, a quién agredir, a quién robar. Porque los que tienen corazón inicuo no le gusta ganarse las cosas, le gustan las cosas fácil. Lo que a usted le costó años para ganarlo, para tenerlo, él te lo quiere arrebatar en cuestión de minutos. Así sí es fácil. Inicuo son personas sin amor, sin misericordia, sin compasión. La Biblia dice que Dios los aborrece. Dios aborrece el corazón inicuo, el que maquina pensamiento inicuo. Yo oro a Dios para que nuestros pensamientos sean gratos ante Dios. Sí, Señor. ¿Quién me dice amén, pastor? Sí, sí. El que tiene un corazón sano vive deseándote lo mejor y vive celebrando tus logros. Amén. El que tiene un corazón sano se alegra con que te está yendo bien. Yes. Si el que tiene un corazón sano, cuando tú le das una buena noticia, celebra contigo, alaba contigo, oh, se glorifica contigo. ¿Está aquí? ¿Me está entendiendo? Empieza a dar gloria a Dios por tus bienes. Porque tiene un corazón sano. El que tiene un corazón sano envidia, no siente celo. Amén. El que tiene un corazón sano, tú le das una buena noticia y te felicita. Te felicito. Qué bueno que te den el empleo. Qué bueno que te subían de puesto. Qué bueno que te den la oportunidad. Qué bueno. Qué bueno que Dios te contestó. Qué bueno que Dios te ayudó. Qué bueno que Dios te sacó de esa situación. Alguien diga amén a eso. Qué bueno. El que tiene un corazón sano celebra los logros de otro. Yes. Pero no todos actúan así. Hay gente que se siente mal si a ti te está yendo bien. Hay gente que no celebra tus logros. Aleluya. Hay gente que si ves que tú estás creciendo te cuestiona. Ay, ay, ay, ay. Y te juzga. ¿Y de dónde es que estás sacando ese dinero? ¿Y cómo es posible que ya se cambió el carro? Pero él vive vistiendo ropa nueva todos los domingos. Cuidado si está lavando o planchando. Alaba la gloria de Ay, aquí no hay de eso. ¿A dónde están los que alaban a Dios? No, no, no. Aquí no hay gente con corazón inicuo. Aquí hay gente que cuando tú le das una buena noticia te abraza y te felicita. Eh, ¿dónde están esos? Levántame la mano para yo saber que eres tú. Aleluya. Oro a Dios para que Dios guarde tu corazón y que tú aprendas a gozarte con la bendición de tu hermano.

Y voy terminando. Oiga, este dice, "Seis cosas aborrece Jehová y aún una séptima abobina su alma. El séptimo Dios lo abomina. La Biblia dice que Dios abobina al que siembra discordia entre los hermanos, porfa. Sí. El deseo de nuestro padre es ver a sus hijos unidos en amor, trabajando juntos, adorando juntos, congregándose juntos. Eso hace que Dios se sienta bien. Por eso dice la Biblia, "Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos qué juntos y en armonía." Y allí envía Jehová bendición y vida eterna. Cuando Dios no ve uno, cuando Dios no ve hablando un mismo lenguaje, cuando Dios no ve junto y en armonía, Dios envía su bendición sobre nosotros. Dios envía vida eterna sobre nosotros. Está aquí la iglesia. Así que oramos a Dios para que eso pase. Aplaude a Dios. Oramos a Dios para que eso pase. Ese es el deseo de Dios que estemos unido en amor, en trabajo, en adoración. Pero el propósito del enemigo es vernos dividido. Es vernos en chisme, es vernos en contienda, es vernos en crítica. El Señor reprenda al en el nombre de Jesús. Pero Satanás utiliza instrumento para traer discordia entre los hermanos. Yo le he dicho al "Tú te vas a equivocar conmigo. Si tú quieres traer división, tú vas a tener que usar a otro, pero a mí no me vas a usar como instrumento tuyo." Yes, y es y es. ¿Quién me dice amén, pastor? ¿Quién me dice amén? Así es. Pero Satanás, que el Señor lo reprenda, es el que siembra discordia. Y como él no lo puede hacer porque él es un espíritu directamente, es lo que hace que usa a alguien. No sé si entendiste. Como espíritu, él no puede venir a dividirnos. Él tiene que usar a alguien para hablar, para levantar calumnia, para sembrar división. Satanás utiliza lenguas y utiliza cuerpo porque él es espíritu. Y la Biblia dice que Dios abobina el que siembra discordia entre los hermanos. Lo que Dios está diciendo es abominación el que se deja usar para dividir al pueblo, para traer contienda en el pueblo, para traer crítica, para traer chisme. Dios abobina a eso. Le da deseo de vomitar. My God. Gloria. Este mensaje está fuerte, pero predíco. No le bajes. Sigue predicando. ¿Qué hacemos? Sigue predicando. ¿Qué hago? ¿Qué hago? Predícalo. Gracias. Yo sabía que usted me iba a animar. Alaba la gloria de Dios. Aplaude a Dios. Sí, tú me ibas a animar. Hay que predicarlo. Sí, hay que predicarlo. Hay que saber lo que a Dios no le agrada. ¿Para qué? Para dejarlo de hacer. Si Dios me está diciendo el neto, "No siembre discordia, hay que dejar de sembrar eso, por favor. Dios aborrece los que siembran discordia y discordia es falta de acuerdo. Discordia es lo que provoca división. y conflicto entre el pueblo, entre los hermanos. No podemos ser sembradores de discordia. Debemos de ser gente pacificadoras, que traigan unidad, que juntemos los hermanos y le digamos, "No, perdónalo. Cualquiera se equivoca. Dale una oportunidad. Ayúdalo, ayúdalo. Levántalo, levántala. No la deseche, no la hunda, no la condene. Ayúdala. No tire la primera piedra. Levántala. Restaura. Restáurala. Dios no tiene un espíritu condenador. Jesús no tenía un espíritu de condenación. Si así hubiera sido, la mujer adúltera no vive. El primero que le hubiera dado la predrada fuera el Señor. Pero aprendí que Jesús no tenía espíritu de condenación. Jesús tenía un espíritu de segunda oportunidad. le dijo, "Vete y no peques más." Le dijo, "Yo tampoco te condeno." ¿Quién más dice amén a eso? ¿Quién más? Sí, sí, falló, perdónalo, levántalo. Y cuando Pedro escuchó este mensaje que Jesús estaba predicando, dijo, "Señor, quiero hacerte una pregunta. ¿Hasta cuántas veces tengo que perdonarlo? hasta siete para la octava de una vez. Hasta siete, señor. Lo perdono. Siete. El número perfecto. Siete. No, Pedro, 70 veces 7. Recibe. Ay, Dios mío. ¿Dónde está? Alaba a Dios. Gloria. Pedro está diciendo, "Señor, dame un número, dame una luz verde para ir contándosela. Una, me lleve, dos, me debe tres, hasta siete. Ay, ay, ay, ay, ay. No, Pedro, mírame, Pedro, no te digo hasta siete, sino hasta 70 veces siete. Recibe. Si él se humilla, si él reconoce su falta, perdónalo y restáuralo. Aplaude a Dios. Ahora, ¿alguien dice amén a eso? Así que ya voy terminando. Yo oro a Dios para que tú no siembres discordia entre el pueblo, sino que Dios te levante como un pacificador. Que donde tú llegues, que vea división, Dios te traiga, te lleve a traer unidad entre ellos. Y hoy en día hay gente, hermano, que lo que son es sembradores de discordia. Hay hay familias que están en discordia, matrimonio que están en discordia, trabajo. El el la discordia se ha metido al hogar, a la familia, a los matrimonios, al trabajo, a las a las escuelas, a las iglesias. No dijo iglesia en discordia. que no se hablan algunos lo va a decir que no se saludan estamos en discordia en división. My God. Dios abobina lo que siembran discordia entre los hermanos. Así que nos vamos a arrepentir todo aquí. Y yo estoy como Daniel. Usted sabe lo que hizo Daniel, que levantó su mano al Señor y dijo, "Señor, hemos pecado. Hemos ofendido tu nombre, Señor. No hemos guardado tu ley, Señor. Hemos quebrantado tus mandamientos, Señor. Nos hemos apartado del camino, Señor. Nos volvemos a ti." Y uno dice, "Pero ven acá, Daniel, pero tú pecaste también. se hizo parte del problema. Yes. Tú vas a hacer eso hoy por tu casa, por tu matrimonio, por tus hijos, por tus hijos, por tus padres. tú te vas a incluir y le vas a decir, "Señor, hemos pecado. Señor, hemos fallado. Señor, te hemos ofendido. Señor, hemos quebrantado tus leyes, Señor. Nos hemos apartado del camino." Y mientras él hacía eso, un ángel descendió. Wow. Oye lo que te estoy hablando. Mientras él confesaba los pecados, un ángel descendió y le dijo, "Daniel, muy amado eres. Desde el primer día que te dispusiste a humillarte y a orar delante de Dios, tu oración fue oída." Ese arrepentimiento trajo una activación angelical. Ángeles descendieron a traer respuesta a su oración porque se humilló. Usted y yo nos humillamos. Vaya poniéndose de pie, por favor. ¿Dónde están los que se van a humillar hoy? Aquí nos humillamos. Y si usted siente hasta llorar, hermano, llore. Aquí no vamos a juzgar a nadie si siente llorar. Me humillo ante ti. El Señor le dijo al profeta Joel, "Convoca al pueblo y dile que entre la entrada y el altar lloren." Oiga, le dijo, le dijo Jehová Joel, "Convoca al pueblo, toca trompeta y dile que entre la entrada y el altar lloren. Lloren mi sacerdote." Empezó por los líderes. Yes. mis ministros. Y empezó a llamar, que el pueblo clame. Dile que se humillen, dile que se arrepientan, dile que se vuelvan de sus malos caminos. Dile que digo yo, Jehová, que si se humillan sanaré su tierra, perdonaré sus pecados y haré que el devorador se aleje de su territorio. ¿Dónde están los que se humillan hoy? Si usted no va a pasar al altar, pues por lo menos humíllese ahí en el asiento. Me humillo ante ti, Dios, porque ahora no vamos a humillar todo. Me inclino, me inclino. Quiero que usted cierre sus ojos y empiece a confesar los pecados de su vida. Hoy quito toda apariencia. Empiece a confesar los pecados de su familia. Confieso ante. Empiece a hablar por sus hijos. Empiece a hablar por su casa, empiece a humillarse por su hogar, por su matrimonio. Empiece a orar, hable con él. Señor, nos humillamos, Padre. Nos postramos ante ti. Nos humillamos hoy, Señor. Nos humillamos, Señor. Este es un mensaje para humillarnos, para reconocer nuestras faltas, para reconocer nuestros errores, para reconocer nuestras culpas. Tú dijiste que el que se humilla y se aparta alcanzará misericordia. Queremos alcanzar misericordia hoy. Tú eres un Dios que perdona, tú eres un Dios que restaura, tú eres un Dios que limpia. Tú eres un Dios que sana. Tú eres un Dios perdonador. Eres un Dios que se duele del castigo. Tú dijiste en tu palabra que así como el Padre se conduele de sus hijos, se conduele Jehová de sus hijos. Señor, conduélete de nosotros, Señor. Nos humillamos, humillamos, Señor. Nos arrepentimos, Señor. Te pedimos perdón. Te pedimos que nos limpie. Hemos fallado, hemos pecado, hemos ofendido tu nombre, hemos ofendido tu palabra, hemos abandonado tu palabra. Perdónanos, Señor. Perdónanos por las veces que hemos hablado cosas que no debimos hablar. Perdónanos por las veces que pensamos cosas que no debimos pensar. Perdónanos por las actitudes, por las obras que hicimos, Señor, que no debimos hacer. Perdónanos, Padre. Estamos humillados, estamos arrepentidos, estamos postrados ante tu altar, estamos gimiendo. Alguien gima y diga, "Perdónanos, Señor. Perdónanos. Perdónanos. Quita de nosotros nuestras culpas. Quita de nosotros nuestras faltas. Señor, si un calvón encendido pudo limpiar los labios de Isaías, cuánto má la sangre de Jesucristo, tu hijo. En esta hora clamamos por la sangre que fue derramada en la cruz del Calvario. Aquella sangre que habla mejor que la sangre de Abel. Clamamos por esa sangre, esa sangre que limpia, esa sangre pura, esa sangre santa. Oh, Señor, oh, sin mácula, oh, Señor, esa sangre que Cristo derramó en la cruz del Calvario, a precio de dolor, de sufrimiento, de quebranto, Señor, en esa sangre te pedimos perdón. Perdónanos. Perdónanos. Mira los que se están humillando. Mira los que están reconociendo sus errores. Mira aquellos que se están reconociendo delante de ti, diciéndote, "Señor, fallé. Señor, pequé. Señor, lo hice mal. Señor, lo reconozco. Señor, he faltado. Señor, he ofendido tu nombre. Oh, como hizo David, así te pedimos, límpiame más y más de mi pecado. Oh, Señor, David te dijo, "Crea en mí, oh Dios, un corazón nuevo. Renuevo un espíritu recto dentro de mí. Oh, Señor, oh, Señor, limpia, límpiame más y más de mi maldad. Oh, Señor, David clamó, así clamamos nosotros. No estamos humillando. Perdona cada hogar. Perdona cada casa, cada familia, donde llegó el mal, donde llegó el pecado, donde llegó, Señor, la suciedad, donde llegó, Señor, o lo que no te agradó. Te ruego por cada hogar, te ruego por cada familia. Oh, nos humillamos. Sánanos. Alguien dígale, sánanos. Sana nuestra tierra. Sana nuestra tierra. Sánanos. Sánanos. Sánanos, Señor, estamos podridos. Sánanos. Sánanos. Tú dijiste, "Curaré vuestras llagas. Cubraré vuestras heridas. Oh, curaré. Así como aquel que cura con vino y aceite. Aquí estamos. Sán Aquí estamos. Aquí estamos, Señor. Aquí estamos. Sana nuestra tierra. Sánanos. Límpianos, sánanos, danos una oportunidad, dan un que han sido desobediente a sus padres, que se han revelado contra sus padres. Perdona a los hijos, Señor. Perdónalos. Perdona a los padres que no han sido los mejores ejemplos para ellos. Te pido perdón por los padres. Perdónalos, Padre. Perdónalos. Perdona a los hermanos que entre ellos se han ofendido. Perdona a los hermanos que entre ellos, Señor, se han dañado, se han herido. Perdónalos, Padre. Rindo mi orgullo a tus pies. Perdónalos. Perdónalos, Señor. Perdónalos. Rindal orgullo. Sana toda herida, sana todo odio, sana toda raíz de amargura. Señor, tú eres quien sana las heridas. Sánalo, Señor. Hazme a tu sánalo, papá. Sánalo, papá. Hazme a tu sánalos. Renueva el amor. Renueva la misericordia. Renuévame. Renuévalos, Señor. Renuévalos, Jesús. Que hoy podamos salir restaurados. Que hoy podamos salir, quiero ser igual, que hoy podamos salir renovados, que cuando salgamos de este lugar, Señor, salgamos limpios, Señor, salgamos puro, Jesús, que podamos levantar manos santas, sin ira, sin ira ni contienda delante de ti, oh Señor, porque todo lo que hay dentro de mí necesita ser cambiado, Señor. Gracias, Dios, porque todo lo que hacias, Dios, dentro de mi corazón. Oh, necesita más. Quiero que le dé gracia ahora a Dios. Póngase de pie dando gracias a Dios. Dígale, "Gracias por perdonarme." Gracias, Jesús. Dígale, "Gracias por limpiarme." Dígale, "Gracias." Dígale, dígale. Vamos, expréselo. Gracias. Gracias, Señor. Gracias, Señor, por limpiarnos. Gracias por limpiarnos. Gracias por restaurarnos. Gracias por perdonarnos. Confiamos en tu favor. Confiamos en tu confiamos en tu misericordia. Confiamos en tu perdón. Aquellos que sentían carga, Señor, llévatela. Llévate esa carga. Llévate esa carga. Llévatela, Señor. Llévatela, Padre. Llévatela. Llévatela. Dios. Me gustaría que usted ore por el que le queda cerca. Dedique un minuto a orar por él. Dígale, "Señor, perdona a mi hermano, a mi hermana." Dígale, "Límpialo. Ábrele los cielos, ayúdalo. Levántalo. Dígale, "Dale nueva fuerza." Dígale, "Dios, dale nueva fuerza." Dile, "Yo me uno a su oración para pedirte que lo limpie, que lo lave, que lo perdone." Sí, Señor Jesús. Que lo levantes y dígale, "Ábrale los cielos, Dios. Dígale, "Señor, que él camine bajo cielos abiertos. Dígale, Dios, que él camine bajo cielos abiertos. Sí, Señor Jesús. Profetícele. Cielos abiertos. Declárele cielos abiertos. Dígale, "Gracias, papá." Amén. Santamén. Yo quisiera, yo quisiera que los matrimonios que están aquí pasen al altar de un momento, que te lo que hayan, lo poco o mucho que hayan. Venga, venga acá. Con esta oración voy a terminar. Los matrimonios, venga aquí al altar. Los que estén completo aquí. Si no está completo, vas a orar por tu pareja donde quiera que esté. Si no está completo, pero los que están completos, pase, venga, venga. Levántele la mano a su pareja y dígale delante de Dios, "Hoy nos ponemos de acuerdo. Nos ponemos de acuerdo ante." Vamos. Diga delante de Dios, "Nos ponemos de acuerdo." Vamos, vamos, vamos. Hable, hable, hable. Diga, "Me pongo de acuerdo con mi pareja." Dígale, "Señor, únenos. danos espíritu de unidad. Vamos, dígale, dígale, dígale, dile, dígale, sana mi matrimonio. Dígale, dígale, Señor, entra, entra, entra a mi casa, entra a mi matrimonio. Queremos que tú formes ese tercer cordón. Queremos ser un cordón de tres dobleces. Dígale, Señor, forma ese tercer condón. Venga, venga. Ore, ore, ore, ore. Dígale, "Señor, Señor, Señor, Señor, Señor, Señor, Señor, mi alma te alaba. Siento la presencia de Dios. Siento que Dios está sanando a alguien. Siento que hay matrimonio que Dios lo está sanando. Siento matrimonios que Dios está pasando su bálsamo, que Dios está derramando una unción sobre ustedes. Hay un espíritu de unidad que hoy lo ata. Hay un espíritu de amor que hoy lo envuelve. Oh, no suelte la mano, no suelte la mano, no suelte la mano de su pareja. Padre, lo estoy atando con cuerdas de amor, Padre. Lo estoy atando con cuerda de unidad, con cuerda de respeto. Señor, declaro que tendrán una misma mente, un mismo corazón, un mismo deseo, una misma visión. La que no tienen su compañero aquí, interceda por él de donde está. La que no tienen su compañero, interceda por él. Interceda por ella. Pero si está aquí con ella, empieza a orar por él. Empieza a orar por ella. Dile, "Señor, nos unimos. Nos unimos. Nos unimos. Nos unimos." Diga, "Nos unimos." Declare eso. Nos unimos. Tenemos un mismo espíritu. Tenemos una misma mente, tenemos un mismo sentimiento, una misma, oh, una misma visión. Dígale, "Gracias, Padre." Dígale gracias, Señor. Estamos unidos. Declare, declare la unidad de su matrimonio. Vamos, declare, declare, declare. Estamos unidos, estamos unidos, estamos unidos, estamos unidos con la mano así agarrada. Ahora atamos todo lo que te hace la guerra. Empiece a atar todo espíritu de contienda sale, todo espíritu de división sale de los matrimonios. Todo espíritu del de pleito, sale, sale. Ahora le damos una orden. Todo espíritu de contienda, todo espíritu de pleito, abandona los matrimonios. Hable, hable, hable, hable. Dígale, sale, sale. Le estamos dando una orden. Ahora mismo nos hemos humillado. No tienen legalidad en nuestro matrimonio. No hay legalidad. No tienen legalidad en nuestra casa. Ordenamos por el poder del Espíritu que todo lo que nos está atacando en el matrimonio empieza a salir de nuestro territorio. Dígalo. Sale, hable, hable. Sale, sale, sale, sale, sale. Suelta los matrimonios. Espíritu de división, suéltalos. Espíritu de pleito, suéltalos. Espíritu de contienda, suéltalos. Suéltalos. Suéltalo. Todo atraso, todo, todo estancamiento en tu matrimonio, todo lo que te hizo la guerra, todo lo que impide que tú disfrutes tu matrimonio, empieza a su maleta, empieza a irse. Alguien diga, "Se va, se va, se va, se va." Hable, hable. Fuera, fuera. Diga. Fuera. Vamos, hable, hable. Rom fuera. Dios te da el poder para que lo saque. Dios te da el poder para que lo eche fuera. El yugo. Tu matrimonio cambia hoy. Tu matrimonio cambia hoy. Entran en una atmósfera de unidad. Entran en una atmósfera de unidad y de respeto. Entran en una atmósfera de amor, de comprensión. Entran, entran. Llegó el Siento que algo se está rompiendo. Se está rompiendo. Siento que algo se está pudriendo en tu casa. Levántele la mano y dígale gracias. Gracias. Dígale gracias. Alguien dele gracias por su pareja. Alguien dele gracias. se rompe. Dele un abrazo ahora a su pareja. Dele un abrazo y dígale, "Somos uno." Dígale, "Somos uno." Vamos, declare eso. Somos somos uno. Uno. ¿Cuántos creen eso? Aplauda al Señor. Aplaude al Señor. Ahora tome su asiento. Siento que algo algo se rompió. Se siente. Si sentí que algo se rompió. Oh, Dios mío. ¿Dónde están los que creen eso? Dije que sentí que algo se rompió. Se rompió el yugo. De gracia, de gracia, de gracia. Levante la mano y dé gracias. Y aún los matrimonios que no están completos aquí, declaro que aún en tu casa, por el que oraste, Dios escuchará tu oración. Envía la palab. Sí. Si por el que oraste, Dios te dará respuesta. Levante las manos y des gracias. Padre, gracias por este tiempo, gracias por esta palabra, Señor. Recibimos tu corrección. Recibimos, Señor, tu palabra que sana, tu palabra que liberta, tu palabra que sana, tu palabra que restaura, la recibimos. ¿Quién me dice amén, pastor? Aplauda a Dios. La recibimos. Dios te bendiga, Dios te guarde. Y si hay alguien que no es creyente y vino por primera vez, quisiera orar por ti por salvación. Voy a dejar el altar abierto para orar por ti. Si hay alguien, pase que oraré por ti. Abrace a su hermano, bendígalo. Recuerde que mañana tenemos matutino a las 6 de la mañana. Dios me le bendiga, Dios me le guarde. Hermoso es cada momento que me visí.