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MASTERMIND TANFULNESS [DÍA 1] 🇦🇷

TanFulness2:22:53

Transcription

Quiero que simplemente te detengas y observes a qué le tenés miedo. ¿Sabes cómo se comunica Dios con nosotros? No es con palabras, es a través de la experiencia y nosotros rechazamos esa experiencia. Lo que acabas de tener es una experiencia.

Sería una mentira decirte, "No, a mí la vibración no me afecta." Aunque una persona lo esté haciendo, me va a bajar toda la vibración de toda la mesa y lo echaría de mi escuela. Esa es la verdadera pregunta. Lo voy a volver a hacer. ¿Qué aprendí de todo esto? Pero lo voy a cargar con culpa. Así no se carga la cruz. La cargo con orgullo, porque primero Dios te tiene que transformar. O sea, realmente para poder soportar lo que estás pidiendo tenés que estar con el nivel de conciencia adecuado.

>> Automáticamente chasquido de dedos. Dios obró. Que no tiene nada que ver con lo que hago, tiene que ver con quién soy y la conciencia que hay detrás. O sea, yo veía que iba cayendo, iba cayendo mi vibración, iba cayendo, la gente iba cayendo, todo iba cayendo porque yo iba cayendo. Si yo te amo esperando que vos me des, no te estoy amando.

Hay expectativa de ustedes puesta sobre mí, evidentemente. No miren afuera, miren adentro siempre. Cuanta más luz yo soy, que si yo emano luz, luz, luz, luz, luz, se ilumina toda la habitación y en la habitación están ustedes. Si querés una vida extraordinaria, vas a tener que tomar decisiones extraordinarias. Fuera de lo ordinario, >> todo va a estar bien. >> Suelta el control y vas a ver cómo dejas de sufrir. No, pero ¿por qué? Y no quería que fuera así. ¿Y quién te dijo que vos tenías que definir cómo tenía que ser? Si me tengo a mí, todo va a estar bien. Pero la gente no se permite sentir. No se permiten sentir tristeza, no se permiten llorar, no se permiten ni sentir amor. Estás totalmente libre de miedos. Es que la gente tiene miedo a amar. O sea, pero eso me parte la cabeza, literalmente. ¿Hasta dónde vas a tener la capacidad de confiar en algo que no se puede ver? Totalmente libre de cualquier limitación. Es una culpa que vale la pena. Nunca vale la pena la culpa. Jamás vale la pena. Estás totalmente libre de culpas, que es estar literalmente sirviendo al [ __ ] queriendo servir a Dios, termino sirviendo al [ __ ].

Entonces, una y otra vez la gente no entiende que no es egoísta centrarse en uno mismo. 10 9 8 7 6 cinco. Hay algo ahí que tenés que ver. Vamos al tres, dos, un. Llegamos al último escalón y frente a vos hay una puerta. [Música] No, acá no es. Ah, adelante. Olis >> es más hermosa. Perdona. La [ __ ] madre. No venía. Por Dios. >> No, no, no, no, no. Ay, gracias, gracias, gracias. Gracias. Te adoro. No, no te puedo explicar lo que te adoro. Gracias. Pasen, pasen, pasen. Hola. >> Ay, qué lindo. Dios llorar. >> No sé que maquillaje me salió caro. Chicas por ahí grabando a G aquí. >> Sí, sí, literal. Ga, chicas. No, de no está porque a ver, la realidad es que piensen que yo me fui dos meses, la pobre perra estaba ahí con mi mamá y vivió todos los procesos que yo misma viví. O sea, si para mí fue fuerte, imagínate para la perra. Y claro, vuelvo y ahora empecé a sacar todo otra vez y dije, bueno, vamos a a respetar al pobre perro. Y ahora está bien cuidada hasta que hasta que bueno, nos vayamos. Pero nada, fue una movida de energía muy grande, o sea, muy grande entre más buenta argentina, familia, ida de Argentina, >> procesos, pero así. Bueno, ahora les hago el speech completo. >> Hi. >> Hola. Ay, tanto tiempo. Hola, mi amor. >> ¿Todo bien? Todo bien. Y vos, qué cambiada vez cuando me viste una nena. Es >> un cambio total. >> Sí, era pero >> otra persona. >> Hola, ¿cómo? Estoy lo >> No, tranqui, tranqui. Acá está muy caluroso. Hola, mi reina. >> Ay, por fin. Déjame que mi sueño. >> Es verdad. >> Vos eras la que había sonado. Es verdad. >> Hola, >> ¿cómo está la increíble? >> Hola. Hola, mi amor. Ay, sí. Ay. ¿Cómo estás? >> Los últimos. >> Hol. >> Hola, >> ¿cómo estás? Bien. >> Pasen, pasen. >> Ay, >> Hola, mi amor. >> ¿Cómo estamos? >> Genial. Hermano, >> el que huba, el que >> hola el que humilla todo.

La perspectiva que tenés hoy no es la que vas a tener en dos meses. Puedo dar fe de eso. Ni la que vas a tener en 6 meses, ni la que vas a tener en un año. El tema está en siempre ir moviéndote. O sea, por algo el tema es si no estás moviendo, si no estás creciendo, estás muriendo. O sea, realmente eso salió, no sé de dónde. Pero miren hasta dónde yo pensaba, voy a armar como una especie de saludo, voy a armar un speech. Hola amores, ¿cómo están? Porque yo veía la magnitud de a dónde iba a llegar mi marca personal, o sea, siempre lo vi, siempre lo vi y se me hiza la pied otra vez. Y era como que no tenía no tenía ese apoyo o esa mano que a veces necesitamos que nos diga, >> "Sí podés, o sea, tranqui, que va a estar todo bien." Y esa persona siempre aparece. Igualmente a día de hoy que tengo conexión con Dios, yo en ese momento no la tenía. O sea, imagínense una noe hace 2 años con un nivel de conciencia mucho más bajo y sin conexión a Dios y pudo hacer todo esto.

>> H >> Hablábamos hoy con Nadita >> hablábamos hoy con Nadita del principio que no hablabas tanto de >> Voy a pagar esto por ti. >> Y sí, sí, sí. Que los que te seguimos de aquella época que es eh nada. Vos vos de la Biblia no hablabas nada. Yo no leía la Biblia, chicas. Y chicos, perdón, >> quizás si hablo de chicas, perdónenme, >> es que hubo como una >> una como una, no sé si evolución es la palabra, pero un cambio. >> Claro. >> Es que yo siento que Dios se fue acercando a mí y yo me fui acercando. Fuimos como, o sea, literalmente como imanes. Mi vibración fue cambiando y evidentemente fui tomando mucha más conciencia. Pero es verdad, mucha gente me sigue desde que yo ni nombraba Dios. Para mí era universo, que no tiene nada de malo llamarlo universo, pero en definitiva no había esa conexión. Yo no me no me sentía como hija de Dios y tampoco obraba como hija de Dios porque había muchas cosas que seguía haciendo. Yo lo blanqueé, o sea, el curso de adicciones de cómo dejar las adicciones, dije, "Che, para, yo estaba con tanfulles diciendo, deje las adicciones y yo seguía fumando." Claro.

>> O sea, y lo peor de todo en ese momento fue que fíjense cómo es el condicionamiento mental. Yo realmente pensaba que para ser creativa necesitaba fumar marihuana, ¿no? Como que me me volaba y me conectaba porque lo mismo >> porque tenía el hábito. O sea, vos fumás y asocias que eso es lo que te da la creatividad. ¿Por qué? Pero porque lo haces siempre. Pero realmente eso es un engaño de la mente y es un engaño del de abajo. Es un engaño del [ __ ] >> que te quiere agarrar por, o sea, siempre tienen que detectar dónde está la jug, dónde está el miedo, cuál es ese hábito, cuál es ese vicio, cuál es eso que que te agarra y que vos sabés que cuando estés un poco débil te va a ir por ahí. En mi caso, en ese momento, o sea, ahora en este momento de mi vida, no me va a agarrar por ahí, me va a agarrar por otros lados, que yo ya los detecto bien, pero por el tema de la de la droga, de la marihuana, no me va a agarrar. Pero hubo un momento que sí y para mí fue durísimo dejarla porque sentía que toda esa creatividad y todos los resultados que había tenido con Tam Fullness de haber monetizado el canal, ya tenía una buena comunidad, ya estaba generando dinero, o sea, ya medo, me había mudado, qué sé yo, como que se iba a caer todo por dejarla marihuana. O sea, fíjense hasta dónde te puede llevar el miedo.

>> Y fue al revés, o sea, fue ahí donde aparece Dios en la ecuación. Y era todo lo contrario. Era como si dejas esto, mirá todo lo que tengo para, o sea, mirá todo lo que tengo para darte. Y lo mismo un poco me está pasando a la hora de dejar el país. O sea, para mí fue durísimo dejar todo. O sea, ahora estoy dejando todo. Yo me siento un poco como, o sea, bienvenidos a mi hogar, bienvenidos a mi casa, pero en realidad este no es mi hogar, esta no es mi casa. Creo mi fui alcía. Puedes estar en el mejor lugar. Yo he estado en Grecia, he estado en Madrid, he estado en Estados Unidos, he estado en Barcelona, he estado en Mallorca, pero si por dentro estás viviendo un infierno, realmente afuera vas a reflejar eso y realmente también se notaban mis resultados, o sea, lo notaba mi cuerpo, lo notaba mi energía, lo notaba mi facturación, lo notaba mi no subida de seguidores, mis no oportunidades, o sea, realmente tenía todas las puertas cerradas y yo pujaba, pujaba, pujaba y era como, "No, no quiero vivir en Estados Unidos, quiero vivir a Estados Unidos y había algo que no se daba y Dios me cerró todas las puertas, no una, todas. Me decía como, "A ver, mamita, ¿no estás entendiendo que no vas a ir así?" Porque primero Dios te tiene que transformar. O sea, realmente para poder soportar lo que estás pidiendo tenés que estar con el nivel de conciencia adecuado. Si vos no estás con el nivel de conciencia adecuado, el tipo no te lo va a dar. Yo a mí me gusta tratarlo como mi papá porque él literalmente lo es, no te lo va a dar porque te va a destruir. O sea, si una persona con un nivel de conciencia muy bajo, que ese droga, que sale de gesta, ¿qué pasa? Le das dinero y está peor porque solamente se enaltece, se exacerva lo que uno es.

>> Lo mismo con la fama, lo mismo con un montón de cosas. Yo ayer lo decía en la mentoría, o sea, realmente con este nivel de exposición podría ser un montón de cosas. podría hacer un montón de movimientos, podría estar con un montón de personas, esto va mucho más allá del dinero, o sea, va por quién soy, pero si yo no me hubiera convertido en esta mujer, si no hubiera no me hubiera despojado de absolutamente todo, realmente no se me hubieran abierto las puertas.

>> Y Dios me abrió las puertas en cuanto yo puse sobre la mesa. Lo que pasa es que la gente pretende que todo llegue antes de pagar. Esto es como el Starbucks. Mira, primero pagame y después pagas si te agarras tu cafecito con tu. Yo te prometo que va a estar ahí y ahí, ¿qué tenemos? Certeza. O sea, yo voy y le pago la del Starbucks, le digo, "Sí, sí, quiero todo el café, car maquillato, leche de almendras, descafeinado." Gracias. Voy ahí y sé que va a llegar y va a tener mi nombre. En ningún momento dudo. Y es lo mismo, o sea, nosotros tenemos que aprender a operar igual. ¿Por qué? Cuando das, primero tenés que dar, tenés que dar ese sacrificio. Si vos haces tu parte, Dios hace su parte. Pero cuando das, dalo de verdad, o sea, dalo de corazón. No, no dudes, no dudes de que lo que estás haciendo y el sacrificio que estás poniendo, porque muchas veces les pasa, sí, lo estoy haciendo, pero lo estoy haciendo con duda. Y en definitiva, Dios conoce hasta tu último cabello.

>> Lo estás haciendo con miedo. Entonces, literalmente estás sirviendo al [ __ ] Aunque creas que no lo estás haciendo, lo estás haciendo y nosotros atraemos lo que efecto. Y esto no va de excusarnos y de siempre dar el mínimo por co, o sea, lo mínimo que tengo, ¿no? Siempre trata de dar el máximo, pero hay días que no vas a estar al 100. Hay días que no vas a poder dar tu máximo, hay días que no vas a entrenar al fallo, hay días que se hace un poco lo que se puede, pero mejor hacerlo y decir, "¿Sabes qué? Al final del día me voy a acostar con la conciencia limpia." Le dije, "Lo hice." O sea, hoy medité, bueno, no me fui al inframundo, no hablé con Dios y me tomé un café con él porque a veces nos pasa de que nos reconectamos y otras que estamos meditando, o sea, les deben pasar, a mí me pasa >> que digo, ¿dónde fue mi cabeza? Que no tengo ni idea. Estaba pensando en qué voy a comer hoy o en los 20 trámites que tengo que hacer, >> o sea, literalmente.

>> Y un poco yo lidié con esto y sigo lidiando estos días porque, claro, mi cabeza está en muchos lados. O sea, yo, amor, yo te organicé una masterman desde la el culo del cunto, literal. Yo estaba hablando ahí, Juan y y y fuiste al restaurant y reservaste esto y otro y la gente tipo, ay, no, en Miami, en el Cordet y yo en mi cabeza tengo que reservar en el restaurar en algo que no se puede ver. ¿Hasta dónde vas a tener la capacidad de confiar en algo que no se puede ver? Por eso siempre se dice que se haga su voluntad, que se haga su voluntad. Yo hago cosas que, o sea, desde que me levanto no es mi voluntad. Nada de lo que hago es mi voluntad. La voluntad de Noe ya murió hace muchísimo tiempo y lo que más le pido a Dios es que me use. Yo le digo, "Hermano, úsame para lo que sea, para lo que vos necesites, usame porque tantísima gente está acá. Por algo ustedes están acá, porque en algún punto conectaron conmigo o conectaron con Dios a través de mí que me usó. O sea, yo me lo tomo así y y siempre pongo esa onildade de por medio de ni siquiera yo les voy a decir qué hacer. Yo los voy a conectar con él y voy a hacer así y se los voy a entregar literal. Y es ahí donde empieza a surgir el espíritu. O sea, mi parte espiritual, si bien siempre estuvo ahí, está muy callada. Es como que el alma literalmente susurra y que habla despacito y te dice, "Ah, por ahí no vayas, por favor." O por ahí sí, dale. Y uno dice, "No, voy a hacer mi voluntad. >> Uno hace lo que quiere y qué hace?" La caga. Las cosas salen mal. O sea, >> quiero firmar. >> Ni me lo digas, ¿sí o no? >> Uno hace su voluntad y dice, "No, me tengo que quedar." No, eh, no, es que sí, sí vamos a poder. Sí, sí. esto va a salir bien. Y la realidad es que si uno sigue siguiendo su voluntad, las cosas no van a salir bien. Pero esa parte espiritual y eso que me decían, "Es que vos no hablabas de Dios." Claro, >> la llave. >> No, pero a ver, es una locura. Yo literalmente soñaba con que gente se toma un avión a a venir a a diría a verme, pero es a estar en tanfone, o sea, ser de la familia, entenden a juntarnos. Era algo que yo lo tenía >> porque Dios me dijo, "Tú tienes que ir a esa masterm porque tienes que decirle a Noé que tú no lo sabes, pero tú y yo ya hemos grabado un podcast."

>> Oh, [Música] grabar. Así será. ¿Me escuchan bien atrás? Todo genial. Oh, qué locura esto, ¿eh? Bueno, gente, tan fullness es meditación. O sea, ¿qué les puedo decir? La meditación fue el puntapié. Realmente yo nunca me imaginé que esto iba a pivotar a lo que hago hoy, a ser mentora, a ser coach, a todo esto. Eh, desde el primer día yo simplemente lo que quería era que el mundo sepa que la meditación cura, que hace bien. O sea, yo estuve con ansiedad, con depresión, ¿saben? me quise quitar la vida. Sé que lo digo como algo como, ah, bueno, sí, pero realmente fue un momento durísimo, o sea, fue un momento donde quise hacerlo y estaba totalmente decidida a hacerlo. Y en ese momento lo que no sabía es que el [ __ ] se había apoderado de mí y tomó mi cuerpo, o sea, literalmente, hasta que en un momento sentí esa voz que me dijo, "No, no lo hagas. Te espero algo más grande." Yo no entendía en ese momento a qué se refería. No entendía que era Dios, no entendía nada de lo que pasaba por arte de magia. En ese momento en mi cabeza me empecé a sentir un poco mejor. No les digo súper, pero me empecé a sentir mejor. Empecé a estudiar y demás. Y estando en la casa de la salud mental, que es la universidad de de psicología, o sea, me llegué a graduar y todo, dije, "Che, yo no encuentro respuesta acá." O sea, hay un montón de gente ansiosa, hay un montón de gente deprimida. Las cosas que he visto dentro de la institución no se pueden imaginar. Y digo, no es por acá. Con una mano en el corazón, no tengo ni idea de cuándo fue el primer día que yo me puse a meditar. O sea, no lo sé. Es algo que llegó a mí. No, no sé por qué me acerqué a eso, pero me cambió la vida. O sea, fue y es una práctica que poco a poco fui desarrollando, pero realmente desde que comencé a hacerlo, mi vida cambió y mi conexión con Dios, ahora que soy consciente de eso, cambió completamente. La gente siempre se pregunta, ¿cómo hago para conectar con Dios? Cerrá los ojos, andate para dentro, desconectá de todo lo que de de todo lo que hay fuera y simplemente habla con tu conciencia. Lo que pasa es que se escucha como tu propia voz y no pareciera que estás hablando con Dios, pero estás hablando con Dios y te va a decir exactamente qué tenés que hacer o te va a decir tranquila o te va a decir lo que te tenga que decir. Así que ahora vamos a hacer eso y que te tenga que decir lo que te tenga que decir. Simplemente abrite a escuchar, abrite a experimentar. Si sale llorar, lloren. Si sale reír, rían. Si no sale nada, no sale nada, no lo hagan con expectativa. O sea, vamos a ser parte de la rutina inquebrantable que es meditar, orar, conectar con nuestra parte espiritual y ya ahora estamos juntos. ¿Saben? Y en la Biblia se dice que cuando dos homas se unan en mi nombre, le pedirán cualquier cosa al Padre y el Padre lo hará. Amén. Que así sea. La energía va a estar más elevada de lo normal. Tranquilos, gócenla. Yo no tengo nada preparado. O sea, me preguntaron ahí, "¿Vos con esta meditás?" Hoy me levanté y puse YouTube. Música para meditar, enter. Literal. Quiero que cada una y cada uno se vaya para donde se tenga que ir. O sea, hay gente que se va para su infancia, hay gente que se va para visualizar, hay gente que lo que sea. Así que bueno, vamos a vamos a darle. Pónganse las vendas. Yo me la voy a poner también, así que no voy a ser consciente de qué está pasando fuera. Nos vamos para dentro. Ahí va. Acomódense tranquilos. Muevan un poquito el cuello, mueven un poquito los hombros hacia atrás, hacia delante. Descontracturen, acomódense. Vayan entrando un poquito hacia adentro y de a poco vayan siendo conscientes de su respiración. Siempre respiramos en piloto automático, pero ahora vamos a ser totalmente conscientes de que estamos respirando. Inhalen por la nariz, sostengan y largo. Eso es. Inhalo una vez más. [Música] Sostengo y largo. Sean plenamente conscientes cuando el aire ingresa. Vamos una vez más. Sostengo y largo. [Música] No sé que te esté preocupando en este momento. No sé qué tensión estás cargando ahora mismo, pero en la siguiente respiración quiero que seas completamente consciente de eso. Y cuando exhales, lo vas a sacar de tu cuerpo por completo. Inhala y hacelo consciente y lárgalo todo. [Música] Eso es. Déjalo que se vaya de tu cuerpo. Una vez más, hacelo consciente. Inhalo y larga de tu cuerpo. [Música] Eso es. Poco a poco empez a conectar con tu corazón. Sé consciente de tu corazón. Lleva toda tu atención ahí. Quiero que con tu mano derecha toques tu corazón. Hacelo consciente, date un pequeño masaje muy muy suave y hacete consciente de que está ahí. Estamos haciendo una conexión mente, corazón. Ahora tu mente y tu corazón van a actuar juntos, van a ser un equipo. Respira profundo y sentir la energía que te transmite tu corazón. Oh. Deja tu mano un costado nuevamente. Y ahora quiero que respires profundo como si respiraras desde el corazón. como si inhalaras desde tu corazón y exhalaras desde tu corazón. Sé plenamente consciente de ese movimiento. Hacelo a tu ritmo. Inhala profundo y exhala profundo desde el corazón. [Música] [Música] Estás completamente relajado. [Música] Poco a poco sentís como te despojas de tu cuerpo y solamente conectas con tu alma, con tu espíritu. Sentilo en tu corazón. [Música] Quiero que imagines que frente a vos hay una escalera caracol y tiene 10 escalones. Vamos a contar de 10 a uno. Vamos a ir hacia atrás y en cada número quiero que te imagines que das un paso y vas bajando escalón por escalón. 10 nueve ocho. [Música] Te vas relajando cada vez más. Vamos cada vez más profundo. Siete. Seis. cinco. [Música] Te estás metiendo poco a poco en las profundidades de tu mente. Hay algo ahí que tenés que ver. Respiro profundo, largo. [Música] Respiro profundo, largo. Vamos al tres. Seguir bajando. Dos. Llegamos al último escalón. Uno y frente a vos hay una puerta. Es una puerta conocida. Es la puerta de tu casa. Puede ser tu casa actual, puede ser la casa de cuando eras niño, cuando eras niña. Deja que tu mente sola te traiga la imagen de esa puerta. Vas a respirar bien profundo. Visualiza tu mano en el picaporte. Y quiero que abras la puerta. Estás en tu casa, insisto, puede ser tu casa actual, puede ser la casa de tu infancia. Quiero que la recorras y quiero que te busques. Empez a recorrer esa casa. ¿Dónde estás? Buscate, recorré cada uno de los ambientes y buscate hasta que te encuentres. No sé qué edad tengas cuando te veas. Deja que tu mente lo revele. Quizás sea tu yo actual. Quizás te veas exactamente como te ves hoy. Quizás te veas hace unos años. Quizás te veas de niño o de niña. ¿A quién ves? ¿Qué es lo que estás haciendo? Quiero que simplemente te detengas y observes. Te observes. Mírate fijamente a los ojos y fíjate qué emoción estás sintiendo tu yo. Fíjate cómo se siente, qué energía te transmite. [Música] Quiero que le preguntes mirándote fijamente a los ojos, ¿a qué le tenes miedo? Mírate a los ojos y preguntate a qué le tenés miedo y deja que te conteste. T [Música] Esta es una información que necesitas saber, así que abrite a escuchar y preguntale otra vez a qué le tenés. miedo. [Música] Quiero que ahora te abraces a vos mismo. Abrazalo, abrazala. Fúndanse ambos. en un abrazo y decirle, "Todo va a estar bien. Todo va a estar bien. Sentite a vos mismo cómo te fundís en ese abrazo y decirle, "Todo va a estar bien. Y cuando se abrazan, todo ese miedo se esfuma en el aire y sale de tu cuerpo. Simplemente ya no existe porque todo va a estar bien. Sentite piel con piel como te abrazas a vos mismo. Todo va a estar bien. Si me tengo a mí, todo va a estar bien. Si lo tengo a Dios, todo va a estar bien. Estás totalmente libre de miedos. Estás totalmente libre de culpas. Estás totalmente libre de cualquier limitación, de cualquier barrera que no te estaba impidiendo avanzar. Y mientras te fundís en ese abrazo con vos mismo, hay alguien que te toca la espalda. Quiero que lentamente y con confianza te des vuelta, porque es tu yo futuro quien te está esperando. Date vuelta y fíjate cómo es, cómo se ve, cómo está vestido, cómo está vestida. ¿Cómo es su aura? ¿Cómo es su energía? Cómo huele, qué ropa usa y deja que te revele todo lo que te espera y cuál va a ser tu vida ahora que estás libre y totalmente despojado de miedo. Mirarlo a los ojos y decirle, "Mostrame." Míralo a los ojos y decirle, "Quiero ver." Fíjate como asiente con la cabeza y permitete ver. Ah. ¿Con quién estás? ¿Quiénes te rodean? ¿Cómo es tu vida? Defin quién sos. Ah. Ah. Oh. Ah. Vamos poco a poco volviendo. Trae tu conciencia otra vez al momento presente a tu cuerpo. Vuelve a ser consciente del espacio en el que estás. Vuelve a habitarte. Sé consciente de la sensación que estás experimentando ahora mismo, porque esa sensación es real y eso que acabas de ver es real. Quiero que lo guardes en tu corazón, que lo sientas en tu corazón y cada vez que te olvides quién sos, vuelvas a esa imagen, porque lo único real es lo que no se ve. Esa es tu realidad. Sentí el agradecimiento dentro tuyo. Sentí el agradecimiento con Dios por haberte convertido en esa persona, por haberte guiado hacia allá. por haberte despojado de todo miedo, de toda duda, de toda inseguridad. Respira profundo y decirte a vos mismo gracias. Gracias, Padre, por hacer lo posible. Gracias, Padre, por guiarme. Gracias, Padre, por bendecirme. Gracias por apoyarme. Gracias, Dios, por conspirar siempre a mi favor. Siempre que necesites a alguien que te apoye, alguien que te agarre, a alguien que te dé fuerzas, Dios siempre va a estar ahí. da gracias por adelantado, porque te acaba de mostrar los planes que tiene para ti. Gracias, Padre, por este momento. Gracias por habernos reunido en tu nombre. Te honramos, te adoramos, Señor. Te pido que bendigas la vida de todos los que estamos aquí hoy, que nos abras el camino de bendición para que eso que cada uno de nosotros acaba de ver se posible. Y así será. Respira profundo. Digan para fuera. Efatá. Efatá, >> efatá, >> efatá, >> efatá. >> Gracias, >> gracias, >> gracias, >> gracias, >> gracias, >> gracias. >> Amén. [Aplausos]

>> Pueden abrir los ojos. Oh, mucha luz. Yo sé que a veces no de afuera parece como que, oh, no tengo miedo y puedo con todo. Yo estoy más muerta de miedo que que todos ustedes. Para mí es una bendición como Dios me transformó en esta mujer. Yo no era así, o sea, no nunca me imaginé ser como soy. Nunca me imaginé todo esto a tal magnitud y realmente cada vez que me perdía volví a hacer esto. O sea, es ni esto necesito. Esto fue un poco de show nada más, pero cierro los ojos y me conecto me conecto con mi padre y le digo, "Mostrame." Porque en definitiva, cuando se preguntaron ustedes mismos, "¿Qué miedo tienen?" Aparecieron o no? Sí, sí. >> ¿Les revelaron o no? >> Sí. >> ¿Vieron? >> Y nunca me lo había dicho así. >> Ahí está. >> Nunca. Fue directo al grano. >> Ahí está. ¿Y quién te habló en definitiva? ¿Vos misma? >> ¿Eras vos? >> Sí. >> ¿En dónde se vieron? En el presente, en el pasado. ¿Para dónde se fue un poquito? >> El pasado. >> El pasado. Presente. >> Cuando era niña. >> Okay. >> Yo cuando era ni Sí, de chica. >> De chica. Yo en mi casa, porque mi casa tenía una actualidad de caracol, o sea, escrito totalmente y terminaba en frente de la puerta. >> Mira. Wow. A veces puede ser tu yo actual. Yo me fui para ahí, por ejemplo. Era Noe, era como, "Hola, ¿a qué tenés miedo?" a todo. Pero en definitiva, >> en definitiva la información está, o sea, muchas veces decimos, "No, es que no sea que tengo miedo o qué es lo que me detiene avanzar, pero es que nadie de afuera lo va a saber. Yo como su mentora, no lo voy a saber. Tu psicólogo no lo va a saber. Tu novio no lo va a saber. Tu mamá no lo va a saber. Lo vas a saber vos. Esa información está y está disponible. Lo que pasa es que mirarte de frente y decir, "Okay, voy a tomar valor y preguntarme realmente a qué le tengo tanto miedo porque costó verlo o no." >> No, no, de una. >> De una. >> Lo que cuesta es digerirlo. >> Claro. >> No verlo. >> No, >> pero verlo fue como es esto. >> Sí. Esto es lo que te detiene. Ahora, cuando vieron la siguiente imagen, la del yo futuro, ¿qué era más grande? ¿Esto que es el miedo o esto? La imagen de en quién me puedo convertir. Puedo convertir en quién me puedo convertir. >> Y el miedo no parecía como muy pequeñito. >> Como que >> como >> como que estoy comparando. Claro. Exactamente. >> Y es que está bien sentir miedo. Van a sentir miedo. O sea, todos sentimos miedo. Somos seres humanos y también Dios nos trajo aquí para experimentarlo todo. alegría, la tristeza, absolutamente todo. Y también si no hay esa oscuridad, tampoco hay luz. No somos conscientes de la luz. El tema está en que la oscuridad no nos posea, no sea todo, no sea la protagonista. Y cuanto más consciente sos de cuál es ese miedo, más lo puedes enfrentar, más lo puedes trabajar, más lo puedes elaborar. Te das cuenta que es muy pequeño, que es muy boludo, que no tiene sentido, que realmente te está, o sea, te está bloqueando. Es la barrera a todo eso que acabas de ver. Y cuando se fueron al futuro, >> se vieron. >> Sí. >> Y cosas que no entendía de otras meditaciones. >> Y las >> ¿Por qué? >> Claro, yo miraba, me aparecían cosas que yo dije, ¿por qué? Y ahí como que conecté hasta la vestimenta. >> Mm. Exactamente, exactamente. Y a mí en meditación se me han revelado muchas cosas que luego han pasado, pero más allá de que la imagen no sea tan clara, aunque veo que hoy la energía estaba muy alta y la imagen fue, >> por lo que me cuentan, bastante clara, >> para mí también. Yo me vi, yo me vi la peli. Yo guiaba, pero yo estaba así. Después voy a ver el video y voy a estar así. literalmente. Pero sí, sí, yo también me fui y veo eso y digo, es que no puedo parar ahora, >> no es el momento de parar ahora porque está eso ahí esperando. ¿Cuándo? ¿Cómo va a pasar? La verdad no lo sé. Por eso digo, entréguenselo a Dios y sepan que él va a hacer todo lo que tenga que hacer. Lo primero que va a hacer es transformarlos. Lo primero, así como estamos y me incluyo, no va, ya no se está transformando. Por algo están acá, o sea, esto no es en vano, no es casualidad. ¿Cuántas piezas se tienen que unir para que tantas personas estén en el mismo sitio? Para que se tomen un avión, para que yo me tome el avión, porque ni siquiera yo estaba acá. para que podamos reunirnos, para que algorítmicamente justo estén deslizando y aparezca yo, "Hola, amores, ¿cómo estás?" Y ustedes digan, "Okay, o es una psicópata o me ayudará y hayan optado por la buena opción." Nada es casualidad, nada lo es.

>> El algoritmo de Dios. >> El algoritmo de Dios. Exactamente. Hay gente que todavía no sabe quién soy y quizás nunca lo sepa y está bien. Quizás yo no puedo ayudar a esa persona, quizás no es un momento, quizás en esta vida no le toca despertar, no sea, no lo sabemos, pero ustedes están acá y quiero que esa imagen se la lleven y cada vez que sientan miedo, porque lo van a volver a sentir, sépanlo. Así como yo también lo voy a volver a sentir. hagan así, agarren el archivo y digan, "No, no, esto es lo real." Por eso dije, lo único real es lo que no se ve, no lo que se ve. Lo que están viendo ahora es materialización de tu yo del pasado, más inconsciente, con más miedos, con más limitaciones, con cosas que tenías que aprender. Pero ahora eso ya está, eso ya está muerto. Este, o sea, por ejemplo, esta casa ya está muerta. Ahora, este proceso entre que sos la de hoy o el de hoy y te llegas a convertir, disfrútalo. O sea, y se me riiza la piel. Digo, es que nunca más va a volver ese momento donde no tenía nada. Es que nunca más va a volver ese momento donde me daba miedo, no sé, grabar un TikTok, que eran mis miedos en ese momento. Es que nunca más va a volver ese momento donde no tenía un peso en la cuenta, porque ya sé que eso es imposible que vuelva a pasar con este nivel de conciencia, pase lo que pase, o sea, son experiencias que ya no van a volver. Entonces este momento de ahora, aunque sea horrible o lo que sea que estés pasando o sea perfecto, lo que sea que estés sintiendo, abrázalo porque no va a volver. Y es lo único que te vas a llevar en el corazón, el proceso. Porque cuando llegues vas a decir, "Esta es mi normalidad. Ustedes entraron hoy." Y di, "Ay, qué lindo." Y claro, yo entro como, "Sí, es mi [ __ ] casa." O sea, que o era en realidad, ¿entienden? O sea, realmente uno normaliza todo, absolutamente todo. Todo lo naturaliza, todo. Así que amores, ¿tienen hambre un poquito? Todavía estoy digiriendo el mío.

>> Están digiriendo. >> Bueno, vamos a darnos un aplauso. Eso les haya gustado. >> No hay sensaciones. >> ¡Uf! Fuertísimo. Siento una energía en el pecho que siento que me va a explotar. Estoy hasta un poco mareada, tengo que admitir. Fue mucha energía. O sea, la energía hermosa que quedó ahí en la casa y que les quedó a los chicos. La verdad que estoy super contenta. No imaginé que iba a ser tan fuerte la meditación, pero bueno, evidentemente Dios estuvo en la sala y gracias a Dios pudieron conectarse con con esos miedos y esas creencias que ya se están rompiendo. Con solo verlas ya puedo ver el salto que que van a dar. Y recién arranca la masterm.

>> Comentario más recurrente es era lo que necesitaba oír. Era lo que necesitaba oír. Era lo que necesitaba oír. Mi alma quiere experimentar. O sea, en definitiva, venimos a este mundo físico a experimentar, no va de no me voy a comprar nada porque soy un ser espiritual y realmente el universo es abundante. Entonces, pero en definitiva, tenés que buscar qué es lo que a vos te hace sentir abundante. Porque insisto, yo podía vivir en un penhouse, pero yo no me sentía abundante porque me faltaba paz. Y si a mí me falta paz, el penhouse puede valer miles de dólares, que no me siento abundante. Y en definitiva también mi rueda de la abundancia se había o se estaba empezando a cortar bastante. O sea, yo veía que iba cayendo, iba cayendo, mi vibración, iba cayendo, la gente iba cayendo, todo iba cayendo porque yo iba cayendo. Entonces, esto no va de la actividad que vos hagas. O sea, vos puedes, yo sé que ahora me ponés a vender cualquier cosa y yo me hago millonario igual, porque no tiene nada que ver con lo que hago, tiene que ver con quién soy y la conciencia que hay detrás. Entonces, no me da miedo. Por ejemplo, a veces me dice, "No, pero y mañana si Instagram no es el auge de no sé qué, es que yo sé que la reventaría igual. O sea, yo sé que puedo hacer cualquier cosa que la voy a reventar igual porque se trata de mí y sé que te puedo caer en un Bugatti, en un Ferrari, en el cochecito, en el colectivo, en un Uber, en cualquier parte, como sea, iba vestida con lo que podía, dando una una charla o un podcast que yo decía, "Ay, no sé si estoy preparada, no sé si estoy a la altura." es que Dios nunca te va a poner en una situación para la cual vos no estés preparado. Por eso cuando me dicen, "No, eh, tengo una conferencia." Es que nunca te la hubiera dado, nunca te hubiera puesto en esa situación si vos no estuvieses preparada. Realmente >> vas a tener miedo, vas a estar ahí, te va a temblar hasta el último pelo.

>> Me da miedo eh fallar a eso, a no lograr eso. >> Yo, ¿cómo lo tomo, o sea, hay mucha expectativa, sobre todo ahora, imagínense, hay expectativa de ustedes puesta sobre mí? Evidentemente, también a la hora de las mentorías, la gente entra y lo que quiere es transformarme la vida. Yo tengo que saber lidiar con esa expectativa. O sea, realmente nunca vas a poder suplir esa expectativa a todos y tampoco es tu responsabilidad. Yo me lo tomo como un acercamiento de Dios a decir, "Mira, este es mi propósito para con vos y esto es lo que vos vas a conseguir con la gente. O sea, en tu caso sería que con tus obras se sientan inspirados, que hagan cosas que nunca habían hecho, que rompan los miedos y demás. O sea, yo les puedo dar todo el material, pero en definitiva, los que se levantan son ustedes, los que oran son ustedes, los que comen son ustedes, los que hacen son ustedes y los que no hacen también. Entonces, yo no puedo literal eh ponerme en su mesita de luz, aunque a muchos les gustaría, que los despierte y les diga qué hacer. O sea, es la voz de su conciencia la que los tiene que guiar. Entonces, está bueno que lo tomes como como ese motor, como esa gasolina de es lo que me inspira a inspirar. O sea, es por ahí que la gente se siente inspirada por mí. Es como cuando me dice, "No, eh, facturo más, me sané de tal enfermedad, me pasó esto, me llamaron de tal lado." Pero realmente esa expectativa tienen que lidiar ustedes con eso, no. Yo no. Yo no hago las cosas con expectativa. Mi única expectativa es agradar a Dios. O sea, no busco otra cosa en esta vida que no sea agradar a Dios, porque sé que si le agrado a Dios, él me va a dar las palabras, en tu caso, te va a dar las obras, literalmente, va a dirigir tu cuerpo y va a dirigir todo lo que hagas y lo que digas para que esas personas resuenen y se inspiren con vos, pero no es tu responsabilidad. O sea, no miren afuera, miren adentro siempre. Cuanta más luz yo soy, o sea, imagínate que esto está todo oscuro. Si yo soy una lucecita así, no puedo iluminar nada. Literal. En cambio, si yo emano luz, luz, luz, luz, luz, se ilumina toda la habitación y en la habitación están ustedes. Entonces, ¿de qué va? ¿De preocuparme por iluminarlos ustedes o de ocuparme de iluminarme a mí? La gente se piensa que por tener hijos tenés que dejarte a vos de lado o por tener pareja tenés que dejarte a vos de lado cuando no entienden que cuanto más te nutras a vos, más estás nutriendo a la pareja y a tus hijos. Porque si mi versión es una [ __ ] si mi físico es una [ __ ] si mi mente, si mi espíritu está totalmente apagado, ¿qué le voy a dar?

>> Es importante amigarnos con la idea de estar un poco solos. >> O

Sea, realmente vamos a estar solos porque la gente no lo va a comprender, o sea, nadie lo va a comprender. Si estás con Dios, son mayoría. O sea, sabe eso, nunca está solo.

Uno de mis mayores miedos a la hora de tomar decisiones últimamente fue el hecho de quedarme sola, porque evidentemente Dios me invitó a despojarme de muchas cosas y muchos vínculos y un montón, o sea, literalmente de mi historia. Entonces, el miedo que más me corrompía a mí era el miedo de quedarme sola hasta que entendí que yo no estoy sola. Porque si estoy conmigo, no me hace falta nada. Y si estoy con Dios, que en definitiva es eso, él siempre me va a guiar y va a traer a tu vida a nuevas personas.

Yo siempre les digo, o sea, si querés volar con águilas, dejá de volar con pajaritos. Pero bueno, en ese trayecto, ¿qué pasa? Voy sola. O sea, decís, "Uy, me acabo de alejar, pero voy sola. No tengo a nadie." Y decís, "¿En qué momento me voy a encontrar con esas supuestas águilas?" Lo más gracioso de todo es que cuando te encontrás con las águilas, te enamoraste tanto de tu soledad que tampoco te empezás a relacionar con ese nuevo entorno, pero ya no desde el apego. O sea, ya no es "necesito verte, necesito estar con vos, necesito estar todo el tiempo rodeado de personas", ya no pasa eso y dejás de ser el más inteligente de la mesa.

O sea, a mí me pasaba y confirmé. Yo me iba con mis amigos, con mis amigas, y estaba así como diciendo, "Es que no, ¿qué hago acá?" Filtrando y sacándonos son mis amigas del secundario porque en otro momento de mi vida tuve como ese desapego de mis amigas y yo digo, les duele porque bueno, ya no coordinaba. Entonces yo decía, "Bueno, es porque ellas empezaron a ser mamá." Y hoy me doy cuenta porque no era porque yo, la verdad que mi nivel de conciencia se había empezado a elevar en, en, digamos, en lo que eran valores y bueno, toda esa cosa del chisme y qué sé yo. Entonces ahí como que las amigas del colegio, adiós. Y después, bueno, conocí a estas dos amigas mías, que somos amigas hasta el día de hoy. Llevamos como 15 años de amistad y la verdad que el fin de semana fue como les comentaba un poco, mi sí, no estoy viendo Emi, cómo va el negocio, qué s las obras y yo digo, y dale con la obra y la arquitectura y no, la verdad que la voy a dejar. ¿Estás loca? Claro. Y yo, pero vos sabés que cuando dijeron eso y yo dije, ahí automáticamente a mi Dios me dijo, "Está perfecto." Entonces está bien. Es que cuando te dicen "estás loca", decís, pero me puse cachonda.

Es como cuando yo grabo un video, o sea, literalmente mi vibración queda como encapsulada en ese video, en esa obra de arte. Pero no sé, Andre, que se dedica a bailar, o sea, literalmente la gente no está viendo tu técnica. En definitiva, sí es importante. O sea, evidentemente vas a trabajar y vas a estudiar para bailar cada vez mejor técnicamente, pero ¿cuánta gente hay que baila técnicamente y no transmite? O sea, es una cuestión de vibración, es una cuestión de emoción. Por eso digo, cuanto más uno sea luz, cuanto más alto vibres, cuanto mejor sea tu aura, la gente sola se te va a acercar.

O sea, ha pasado, o sea, entrar a una habitación y decir, "Es que esta persona me repele, o sea, no quiero estar cerca." Y no tiene nada que ver con tus títulos, con tus productos, con lo que hacés, con tu dinero. No tiene nada que ver con nada. Puedes tener la mejor vestimenta, vestirte de blanco, todo lo que quieras y que tu energía me repela. Y todo lo contrario, una persona que está ahí en un rinconcito y vos decís, "Me llama mucho la atención, me llama su energía" y automáticamente, o sea, vibraciones similares, vibran juntas, se atraen, se van a atraer. Y hay una cuestión que no se puede romper ahí. No me preocupa porque sé que cuanto más trabaje en mí, la gente se va a sentir atraída, o sea, no hay chance de que yendo con Dios nos vaya mal.

Todo eso que veíamos antes, toda esa parte más teórica, por así decirte, hoy está perfectamente ensamblada con todo esto de de toda esta parte de Dios, este acercamiento a Dios o cómo lo estás viviendo vos. Es como un diamante, o sea, lo fui puliendo, puliendo, puliendo. Arranqué con, bueno, meditación, un poco de psicología, un poco de ley de atracción y demás. No lo tenía tan interiorizado, por eso iba manifestando cosas, pero también fue un proceso, o sea, fue un proceso de evolución. O sea, Dios te lo dice en la Biblia, va, te va a transformar a través de tus pensamientos. Y a medida que me fui acercando a Dios, fui comprendiendo más lo que ya sabía y lo que ya había puesto en práctica y además fui comprendiendo otras cosas. O sea, a mí se me agrega información constantemente. Yo todos los días me levanto, leo la Biblia y digo, "Uy." Y leo una frase, un versículo y siento que pum, se me abrió un mundo nuevo. Y eso no mata a lo que ya sabía. Lo que pasa es que ahora puedo aplicarlo mucho mejor, ahora tengo más entendimiento, ahora lo hago más a conciencia.

O sea, algo me dijo, "Dejá las drogas." Y era como, "Ah, bueno, sí, sí." Pero cuando leo "tu cuerpo es tu templo, el que se droga no sé qué, y no mates, no envenenes a tu cuerpo porque envenenas a tu espíritu porque te alejas de Dios." Ah, ahora entiendo mejor porque cuando me dejé de drogar tenía la cabeza más clara y empecé a hacer otras cosas. O sea, todo se fue hilando. No es que perdió sentido, sino que cobró sentido lo que antes hacía. De hecho, tengo que buscar las grabaciones porque yo hacía, yo me acuerdo de eso, todo esto, decía, ya lo último me reía. Me acuerdo que unas pares fueron en Bariloche y yo estaba, hermano, y me ponía a hablar ahí no más como diciendo, "Dale, ya te estás riendo de mí en mi cara directamente." Y cuando pude decir un poco lo que estoy, lo que me estaba pasando, fue donde me dije, "Es que lo único que existe es la verdad. O sea, tenemos que ir con la verdad porque si no, ¿qué clase de ejemplo les estoy dando?" Y eso evidentemente rompe con lo que les estaba diciendo. O sea, no era, no estaba siendo congruente, a eso quiero llegar. Pero también parte de mi aprendizaje es decir, cuando te equivoques, decilo, reconocé tu error y ahora obrá bien. Y fue esa especie de humillación, por eso se habla de humillarte ante Dios. Fue esa humillación ante Dios y ante ustedes de decir, "Che, yo también la cago. ¿Qué es lo mejor que puedo hacer por ustedes para que ustedes crezcan y para que yo crezca?" Ser honesta. Decir, "¿Sabés qué? La cagué." Y la agarré Alejandra, me acuerdo, que me había hecho un par de preguntas también sobre relaciones y demás. Y justo en la mentoría donde me sincero, le sincero, le digo, ella me levanta la mano y le digo, "Para, antes de que me digas cualquier cosa, primero perdón. Primero, perdón, porque me preguntabas cosas y yo te daba una respuesta que en la teoría, hablando de la teoría, estaba muy bien, pero ¿y la práctica? O sea, en definitiva no te estaba transmitiendo bien la vibración y la enseñanza, porque uno tiene que promulgar con el ejemplo de de cómo Dios se va acercando y estas nuevas versiones de Noé, eh, realmente ahora puedo comenzar a comer si no oro, si no agradezco, es un momento de conexión. Simplemente cierro los ojos y doy gracias, me conecto con el momento presente y a veces damos por sentado que tenemos un plato de comida delante, pero evidentemente es una maravilla, es una bendición, no es cualquier cosa. Y en general, siempre que agradezco por la comida, agradezco por todo y es un gran momento para para seguir conectándonos y para saber que con esto ya estamos bien, o sea, nada te hace falta y nunca tu padre te va a desproveer de nada. Entonces, simplemente estamos, nos agarramos las manos, cerramos los ojos.

Gracias, Padre, por estar aquí hoy. Gracias por hacer esta reunión posible. Estamos aquí en tu honor, Señor. Estamos aquí para honrarte. Estamos aquí para adorarte. Gracias por haber dirigido esta mastermind y por seguir dirigiéndola. Gracias por bendecir la vida de todos los que están aquí hoy. Te pido que sigas llevando luz a todos sus proyectos. Te pido que bendigas la vida de cada una de las personas que están acá. Gracias por hacernos romper miedos, gracias por alejarnos de las garras del [ __ ] que se quiere entrometer, pero nosotros te seguimos a ti, te adoramos a ti. Te doy gracias, Señor, por estos alimentos, que sean de buen provecho para nosotros, que sean de buena digestión. Te pido que bendigas la vida de los que trabajan acá, de los que prepararon estos alimentos. Te pido también, Señor, que me sigas utilizando en esta tierra para llevar este mensaje que es tu mensaje. Gracias por usarme y gracias por usarlos a mis alumnos también que no paran de repartir luz a los que más aman y a los que más los necesitan. Lleva, por favor, comida y amor y fe a aquellos que no te han encontrado aún. En el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Amén. Familia. Buen provecho. [Aplausos] Y ahora sí, a comer.

Me permito que si ya no vibro con un mentor o con una mentora o con ciertas personas, también la vida es como una carrera de postas. O sea, si corrimos juntos hasta acá y ya llegaste a tu posta, Dios te lo va a hacer saber. Si tenemos que seguir corriendo juntos, también te lo va a hacer saber porque esa persona va a permanecer en tu vida, pero si no, la va a quitar. Y si vos no estás dispuesto a soltar, va a ser que se equivoque.

El tema, familia, ¿cómo lo manejaste? Porque me está pasando actualmente. Era crítica tras crítica. Debe ser muy chocante para tu mamá ver que orás, que hablas de Dios, creencias, manifestar, cómo tratas a tus hijos, qué tipo de de enseñanzas le transmitís a tus hijos. Es fuerte para ella. Entonces, sabe que ella todavía no lo entendió y que tiene que procesar cosas. Cuando empezamos a aplicar el perdón, dejamos de juzgarla. Mamá tampoco lo entendía. Igual ella siempre me apoyó realmente, pero tampoco lo entendía. Y era como, "¿Qué estás haciendo? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué esto? ¿Por qué lo otro?" Imaginate ahora mi madre, no, menos lo entiende. Le huele a la cabeza. O sea, ¿y por qué no? ¿Cómo que te vas? Pero acabas de qué, o sea, no entiende. Y yo la entiendo a ella porque no lo va a entender, porque son niveles de conciencia distintos. Y en definitiva, hubo momentos donde nos alejamos y ella no estaba presente en mi vida. Insisto, no tengo hijos, pero no estaba presente, pero yo entendía que ella, claro, al yo no tener también resultados fácticos que ella pueda ver, ¿cómo se maneja el mundo? Ver para creer. Si no veo, no creo. ¿Y qué digo? Está loca. Ya, ¿qué hace? ¿Qué vas a orar ahora? ¿Estás en una secta? ¿Qué te metiste en un grupo eclesiástico de religiosos esos que te lavan la cabeza? Eso te van a decir lo que de la boca sale, del corazón procede. Totalmente. Si yo le digo a ella, "Es que vos sos no sé qué", ¿de quién estoy hablando? ¿De ella o de mí? No, de vos. Claramente un espejo. Todos somos un espejo. Entonces, le hacés de espejo. Y también hay algo fuerte que cada padre, supongo que lo vive distinto. Si vos tuviste dos ovarios bien puestos sobre la mesa para hacer todo lo que ella no hizo, sí. Vas a doler. O sea, no deja de ser un ser humano. Más allá de que sos su hija y de que es su nieto, más adentro está el orgullo y está el ego. Entonces, está siendo dominada por el ego. Lamentablemente, vas a tener que ocuparte de vos más allá de que duela. Eso es cargar tu cruz. Más allá de que duela, ¿cuál es la prioridad? Vos. Si vos sos la prioridad, también lo es tu hijo. Porque cuanto mejor estés vos y más fuerte estés vos. Si vos estás llorando por los rincones, oh, mi mamá, ¿qué ve tu hijo? Sí, eso va a ver y va a absorber esa energía. En cambio, si vos estás fuerte, y no digo que no duela porque sí, bueno, eh, me encantaría la familia feliz, viva, viva, pero en definitiva, también así como está obrando el [ __ ] también está obrando Dios y no es el momento. Quizás te está cuidando de algo a vos, a tus hijos, y el día de mañana eso puede cambiar. Lo importante es que vos en la cabeza lo tengas. Yo con mi papá no tenía relación. 24 años sin hablar. 24 años sin hablar. Ahora lo tenés al tipo. Me vino a hacer la mudanza. No sé qué, en qué te ayudo. Lo vi todos los días. Hablamos todos los días. Puede pasar como puede que no. O sea, cada uno vive su proceso distinto, pero la realidad es que no apareció en mi vida hasta que no tuvo que aparecer.

¿Y eso cómo lo manejaste? Porque en mi caso también padre totalmente ausente que apareció recién ahora, que empezó a verme en las historias, digamos, de mi mentor, que lo sigue y veía todo lo que lográbamos y ahí me empezó a mandar mensajes, "Hola, ¿cómo estás? Mira, ¿qué haces?" Y ahí ahí tienen interés. Le cuesta un montón, ¿verdad? Sí, totalmente. Por eso lejas porque todavía lo estás pensando desde el resentimiento de 22 años contra de acá en adelante. O sea, vos estás mirando para atrás. Literalmente, cuando miras para atrás te vas a chocar y te vas a quedar petrificada ahí. Si yo miraba los 24 años que no tuve relación con mi papá y seguía cargando ese resentimiento, en definitiva, la única que carga el enojo y el resentimiento soy yo. Él no estaba enterado de nada, o sea, literalmente no estaba enterado de nada y me permití hablarlo cuando Dios me empujó a hacerlo y cuando fue el momento. Es un proceso. O sea, de a poco fue, no fue un día, eh, pa, ¿qué haces? No, o sea, fue un proceso, evidentemente, y ahora de 24 a 27, recién ahora es como que nos vemos y todo. También el hecho de que yo me vaya es como que va uniendo un poco más a la familia, pero más allá de eso, lo primero que tuve que hacer fue sanarme a mí y soltar el resentimiento y perdonar.

Es que más que nada dolor, igual no va del enojo, pero sí que me duele. Digo, apareces ahora y encima que siendo mamá, pero fíjate vos el significado. Aparecés ahora o aparecés ahora. Claro. Está resentida todavía. Tenés te sentís rabia todavía y el rencor. No lo había visto así. El rencor es un veneno que tú te debes esperar a que el otro se muera. Exacto. Vos estás con ese rencor adentro, pero fíjate, tu vida depende de cómo te contás la historia. Es ahora aparecés, hijo de pucha, o ahora aparecés. Mira, mira quién soy, la mujer que soy, dónde vivo, que estoy logrando, mis hijos son pequeños. Y así no lo fuesen, ¿eh? Vení, acercate. Si ahora aparecés, ¿qué pasa si hubieses estado antes? Vos no serías quién sos. Si yo me hubiese criado con mi papá, ellos se separaron, piel de de gallina. Ellos se separaron cuando yo tenía 11 meses. Ni un año tenía. Si yo me hubiese criado con mi padre, yo no sería Noelia. Si yo no fuera a Noelia, no estaríamos acá. O sea, literalmente cansada de esto de de trabajar, trabajar, no le encontraba sentido hasta que nada, como lo que contabas hoy, ¿no? Cuando cuando te diste, o sea, yo cuando hice el click de que es todo adentro hacia afuera, o sea, que no hay un Dios separado a mí, es como que es como que saqué la naricita, como lo comentabas vos, y empecé a respirar y y nada, empecé a creer en mí, siempre sentí que tenía un Dios al lado mío, empecé a escuchar mi intuición y nada, jugar literal, empecé a ser una niña y nada, justamente estamos hablando de eso, de lo que es la mente, de lo que es la ansiedad y que que nada, que nosotras mismos no ponemos techos mentales.

Es que es la historia que te cuentas. O sea, a mí mi cabeza me contaba una historieta que no tenía nada que ver con la realidad o que en realidad no estaba siendo consciente de que esa realidad la estaba creando yo. O sea, sí había cosas que eran un caos en mi realidad, pero evidentemente yo hacía que eso pase. Yo estaba dirigiendo el timón del barco inconscientemente. Entonces, ¿qué es lo que estamos haciendo ahora? Hacernos cargo y hacernos conscientes de que ese timón lo estamos tomando nosotras. Y cuando lo tomás vos, van a venir vientos, van a venir mareas. Esa es la estupidez que la gente se cuenta de la espiritualidad falsa de que nunca más te va a volver a pasar nada. Ah, porque crees en Dios y por qué tenés problemas. No, no. Van a llegar los vientos, van a llegar las mareas, van a llegar los pensamientos intrusivos, van a llegar él, no sé si voy a poder pagar esta cuenta. Se ustedes se piensan que a mí nunca se me cruza por la cabeza, "Che, cómo voy a pagar todas estas cosas y qué voy a hacer ahora y qué va a pasar y si no se anota más nadie y si no sé qué", pero en definitiva, ¿quién dirige el barco? Una y otra vez sigo siendo yo en conjunto con Dios. Y yo sé que si hago mi parte y si me enfoco únicamente en lo que quiero, de eso se trata. ¿Qué te hace la ansiedad? Te ve a futuro, pero ¿cómo es ese futuro catastrófico? Todo siempre va mal. Y sí, y sí, y sí, y si fallo y si no vendo, ¿y si no cae ventas? No cae el negocio, no sé qué. Eso existe y aunque exista, no puedo yo cambiarlo, no puedo yo dirigir el barco hacia otro rumbo. Yo solamente, o sea, el único espectro que entra a mi mente es lo que quiero que pase, a dónde sí quiero ir. Literalmente yo siempre lo digo, aunque el infierno arda por fuera, el reino de los cielos, ¿dónde está? Por dentro. Y yo sentía arder. Yo sentía, o sea, me quemaba la piel mi realidad. Y a ojos del mundo parecía que todo era jiji, jaja, qué bien, ¿no? De la vida espléndida. Sí, sí. Cómo estaba por dentro. Y ahí me di cuenta que esa misma ecuación también era al revés, que puede parecer el reino, pero si el infierno está dentro, de nada sirve. Entonces, en definitiva, lo único que existe, ¿qué es? Lo que está dentro. Lo que está dentro. No importa lo que pase fuera. Y me da igual y a mí no me preocupa. Yo me ocupo. Preocuparse es ocuparse anticipadamente y ahí está la ansiedad. ¿De qué te estás ocupando? De algo que vos estás creando. ¿Y cómo es eso que estás creando? Catastrófico.

¿Cómo haces cuando se te empiezan a quejar que por ahí te vas a hacer las uñas, estás en el Uber y te empiezan, ¿no?, que el país, que la economía, que esto, ¿cómo? ¿Cómo esquivas o cómo haces con ese tema? O sea, a ver, evidentemente sería sería una mentira decirte, "No, a mí la vibración no me afecta." Claro. Si acá estuviéramos, ¿no? Porque el país, aunque una persona lo esté haciendo, me va a bajar toda la vibración de toda la mesa y lo echaría de mi escuela. Pero, ¿qué pasa? ¿Qué pasa cuando voy en un Uber? ¿Qué pasa cuando voy y me estoy haciendo las uñas y me empieza a hablar de eso? Bueno, evidentemente me va a bajar la frecuencia, pero sabes lo que hago yo, disociar y entender que esa persona está siendo dominada por una fuerza que ni esa persona sabe que es la fuerza oscura, que es el [ __ ] que es el miedo, llámale como quieras, que es el victimismo, que esa persona no se da cuenta el daño que se está haciendo, pero que yo no tengo por qué tampoco salir a rescatarla. O sea, muchas veces pecamos de ponernos en ese rol de salvadores cuando hay gente que ni quiere ni está preparada, ni es un momento de ser salvados. Yo no tengo que ponerme a darle cátedra a las que me está haciendo las uñas o al Uber de por qué no tiene que hablar así porque el país no sé qué y en definitiva vos sos creador de tu propia realidad porque primero no lo va a entender, me va a mirar como si fuese una loca y no es mi trabajo, ese es trabajo de Dios. Esa persona, si es que en esta vida le toca, se va a sentir atraída tanto a mí o a otra persona que lo va a saber despertar. Yo me levanto todos los días y digo, "Es que Dios conspira a mi favor. El universo conspira a mi favor. Soy la favorita. Solo me pasan cosas buenas. Hoy va a ser un día espectacular. Hoy va a ser un día próspero. Hoy va a ser un día abundante. Hoy todo va a salir bien." Yo me levanté hoy y no estaba. Si la Masterman sale mal, no, hoy todo va a salir bien porque Dios está conmigo y aunque me pasan cosas malas, ¿qué es la mente la que las cataloga como malas? Las cosas no son ni buenas ni malas, simplemente son. ¿Por qué las catalogamos como malas? ¿Vos qué sabés si ese colectivo que lo perdiste era porque te estaba cuidando Dios de que te hubiese pasado algo? El otro día literalmente salgo a pasear a Gay a mi perra y voy a poner la clave de mi casa y digo, "Ay, no anda." Se había cagado la batería de la cerradura. En mi vida me enteré que eso tenía una batería. Me quedé como una hora y media fuera. ¿Cuál es la primera reacción? Uh, la [ __ ] madre que no sé qué. Eran las 7 de la mañana, tenía frío, quería irme a entrenar, encima había mentoría, o sea, todo mal.

Y después me puse a pensar, a ver, vamos a a a darle un tinte distinto porque soy yo quien define si las cosas están bien o mal. Yo que sé si Dios me está protegiendo de algo, pues yo de ahí me iba para un lado. Yo qué sé si iba a pasar algo cuando saliera. O sea, no es un pensamiento fatalista, sino como tratar de buscarle, esto es actitud mental positiva, tratar de buscarle lo positivo a todo, literalmente. Entonces, volviendo a la pregunta, cuando alguien me empieza a hablar sobre eso y empieza a criticar y a victimizarse, yo entiendo de que no es mi rol salvarte y me voy a despegar de vos y voy hasta orar por vos. Uno no puede rescatar y no puede cambiar a quien no tiene el corazón abierto. Dios es un caballero y no va a entrar a a la casa de alguien que no le abra la puerta. Me pasa mucho con mis padres de decir, "Uy, son mis padres, o sea, no los puedo cambiar." Y cuando la escucho a mi mamá o a mi papá o a un familiar diciendo, "Es que el país y que la plata y no me alcanza la plata, chicos, mi vieja tiene eh todas mis cuentas, o sea, no le falta nada." Y sin embargo, ella necesita inconscientemente seguir quejándose.

Pero bueno, eh nada, ¿cómo lo manejas vos ese tema? Porque es un poco incómodo porque recibo bastantes mensajes como inclusive violento y me cuestionaba inclusive lo que decía, decir, bueno, estaré enviando bien el mensaje o estaré ayudando a alguien más. Por sus frutos los conoceréis. El mensaje lo estás enviando bien porque estás siguiendo a la voz de Dios y la voz de tu intuición. Eso al [ __ ] le va a tocar las pelotas, pero no solo al [ __ ] sino a todos sus súbditos. O sea, el mismísimo Jesucristo tenía haters tanto así que lo terminaron crucificando. O sea, y ese era el plan de Dios para con él, para venir a liberarnos a nosotros y sacrificó a su único hijo. Entonces, realmente cuando una persona te critica, vos tenés que entender que no es, vamos a poner Raúl, ¿no? Que en general tienen esos nombres. Lo primero que yo visualizo cuando leo el eh, ¿vas a terminar? Eh, solo mostrar las tetas. Punto número uno, no te lo tomes personal. Raúl está tan al pedo en argentino, quiere decir tan aburrido, tan sin nada que hacer en su vida, que lo mejor que tiene para hacer es estar ahí estalqueando y eh bardearte a vos, ¿sí? Tirarte. Hey. Punto número uno, o sea, fíjate lo poco que vale su vida. Yo nunca se me hubiese ocurrido en la vida, ni lo haré, de tener un segundo de mi vida para criticar a alguien. Lo que de la boca sale, del corazón procede. Eso qué quiere decir, que el corazón de Raúl está pobrecito, podrido. Está podrido. Entonces, a mí me da pena Raúl porque sé que está siendo dominado, pero voy más allá. No es ni siquiera Raúl, es quién lo está dirigiendo. Está siendo literalmente una marioneta. O sea, vos imaginate que hay una fuerza oscura literalmente dirigiendo su obrar y él no se da cuenta. Y es ahí donde empiezo a pensarlo con amor y digo, "Ojalá Dios bendiga tu vida. Ojalá te acerques más a Dios, ojalá encuentres la luz, hermano, porque estás metido en la oscuridad y no te estás dando cuenta. Y cuando decís esas cosas, al único que estás dañando es a vos, no a mí. Yo pateé una puerta que nadie se animaba a patear y no es que me adjudico, soy la única que lo hago, porque insisto, hay otras mentoras, pero así de este calibre de del auge de la marca personal y fucking Rolex y ambos, ¿no? Y de la forma en la cual lo hago. Y yo me metí literalmente en el corazón y mis hoy en día colegas que yo antes los miraba por celular, hay cosas con las que resueno y hay cosas con las que no. Y está bien, porque eso habla de mi autenticidad. Yo no voy a perder ni mi autenticidad ni mi feminidad, porque yo primero no soy un hombre, por ende voy a obrar igual que los demás. A día de hoy no me vibra porque no es lo que necesito y no es lo que quiero. O sea, yo ahora quiero paz. Quiero llegar a mi casa y decir, "Estoy en mi hogar con mi perrita, con mi mate, tranquila, meditando. Mis colegas no meditan." Es más, dicen que meditar es una [ __ ] Vos te pensas que yo Claro, vos te pensass que yo voy a dejar de meditar, hermana. Y nada, espero que hasta ahora se hayan sentido bien. De a poco se va soltando, ¿no? La cosa. Igual después de esa meditación quedó. Anoten sus preguntas que estoy para eso. Esto es como es una mastermind, o sea, estamos es un traspaso de vibración y de energía y sepan que de acá se van a ir siendo otras personas realmente. Así que gente, gracias por formar parte. Nos vemos en la noche. Me voy a pagar la Amores, ¿cómo están? Primer día de mastermind. Estamos acá en Puerto Madero, en uno de los mejores restaurantes de la Argentina. Vino gente de todos lados, literalmente de todo el mundo mundial. Así que quiero que conozcan la buena carne argentina, mi amor. La verdad que la estamos pasando superb. Parece que estamos juntos hace una semana más o menos, ¿no? El día parece que se hizo un poco largo, pero de eso se trata, de vivir muchas experiencias y por eso parece que el tiempo pasa muy rápido. Así que ahora vamos a seguir con las mentorías en vivo. Sé que tienen muchas preguntas, así que voy a afilar la garganta y a comer rico, que esto recién empieza mañana día 2 de Mastermind y no puedo creer que sea la primera. Parece que vamos 10 ya. Así que bueno, a seguir disfrutando y buen provecho.

¿Qué mea? ¿Acá o más allá? Eh, nada, quería que me des tu punto de vista vos como es como que estoy igual en una lucha porque el amor es hermoso. Es hermoso. O sea, sería un hipócrita si te digo que no, no quiero el amor porque en el fondo sí, pero la es como que se piso el acelerador y el freno. Es como que digo, "Bueno, en el fondo te da miedo." Yo creo que es en el fondo te da miedo entregarte al amor y eso definitivamente no hace que aparezca el hombre adecuado. O sea, hombre, ¿verdad? Sí. Okay. Por las dudas. Sí, sí, sí, sí. Eh, realmente el hombre adecuado, adecuado, el hombre ideal, el amor de tu vida, llámalo como quieras, Dios te lo va a traer cuando sea el momento perfecto, cuando vos estés preparada. ¿Sí? Entonces, eso no quiere decir cuando vos seas perfecta, porque evidentemente también uno se va construyendo con el vínculo, uno va, por eso siempre digo, tu pareja te construye o te destruye. Ahora, el punto está en que estás queriéndolo controlar y también yo siento que lo estás pensando como desde tus tiempos. Oh, 3 años es que los tiempos de Dios no son tus tiempos. El hombre de tu vida puede aparecer así. El tema está en que tenés miedo. Si vos no trabajas en ese miedo, va más allá de trabajar en vos, que sí es totalmente necesario. O sea, en lo primero que tenés que trabajar y en lo único que tenés que trabajar es en vos. Eso va a ser que atraigas a esa persona. Porque si yo estoy pidiendo una persona que está acá en vibración y yo estoy aquí, evidentemente no nos vamos a cruzar. Ese hombre, esa mujer, lo que sea, nunca va a llegar o en realidad nunca nos vamos a traer. Quizás lo veas. Es más, siempre eh este dicho es muy loco, pero realmente he visto casos. Siempre se dice, "El amor de tu vida está delante tuyo y no te estás dando cuenta." O sea, literalmente, ¿cuántas veces pasa de que gente que se conoce y luego se enamora y vos decís, "Che, pero siempre estuvo delante tuyo?" No, lo que pasa es que cambiaron las vibraciones. Eso es lo que sucede. Entonces, hasta que vos no destapes ese techo, vos tenés un techo acá que te dice, "Mm, amar es malo, voy a salir lastimada, va a volver a pasar lo mismo."

Analizo a todos, o sea, claramente soy mujer, soy una linda mujer, emprendedora, mi negocio, pero el estándar de hombre que se me acerca, ya los escucho hablar y quizás estoy juzgando. ¿Y por qué pasa eso? Porque tenés que confirmar la creencia de que todos son iguales, de que nadie se adapta a tu estándar. En definitiva, vos tenés miedo a amar. Entonces, ¿qué va a ser tu mente subconsciente? ¿Qué va a hacer tu mente? Va a buscar confirmar la creencia. ¿Por qué? Porque su labor es mantenerte cuerda. Entonces, ¿qué pasa? Todos son iguales, todos son estúpidos, todos son eh Sí, bueno, no quiero jugar, pero aparecen y no me gustan, evidentemente no no no los quiero como pareja. Entonces, ¿qué pasa? se confirma la creencia porque en definitiva te estás protegiendo porque si todos son unos estúpidos por así decirlo, y bueno, no me voy a poner con nadie, entonces estoy protegida, no voy a sufrir, ¿sí o no? Pero si yo me abro y digo, "No, no hay hombres de alto valor, o sea, no me tiene por qué volver a pasar lo mismo." Incluso yo terminé una relación y automáticamente lo primero que me empiezo a repetir es esto. No es la realidad. Hay todo tipo de hombres, así como hay todo tipo de mujeres. El tema está en trabajar en mí para traer ese tipo de hombre que yo sí quiero, pero también no desde el miedo, porque si no mi propio miedo va a ser que mi mente solo vea, o sea, literalmente solo voy a poder ver el hombre que confirme la creencia de qué, de que todos son iguales. Si sigo sosteniendo esa creencia, pero eso tiene que ver contigo. Por eso te digo, si hay un techo, yo no puedo ver. ¿Alguien puede ver el cielo ahora? Por más de que quieras, podés ver el cielo. No hay un techo. Si yo no rompo ese techo, no puedo ver realmente el espectro de hombres que hay, que es en definitiva el que vos querés. Entonces, tiene que ver con los hombres, tiene que ver con el exterior o tiene que ver conmigo. No, tiene que ver conmigo. Sí, obvio. La pregunta es, ¿a qué le tengo miedo? ¿Tengo miedo a amar? ¿Tengo miedo a abrirme? ¿Tengo miedo a que me pase lo mismo? ¿Tengo miedo a que me lastimen? ¿Tengo miedo a qué? a repetir la relación de mamá, de papá, o sea, porque literalmente la mente subconsciente quiere hacer un doble check a eso. Y me di cuenta por mis frutos que estaba atrayendo eso y estaba confirmando una y otra vez esa creencia, una y otra vez esa área de abandono. Ahora, cuando empecé a trabajar en mí, ¿por qué vuelvo a lo mismo? ¿Por qué dejé de resonar con mi relación? Porque cambié yo. La otra persona estaba exactamente igual, pero cambié yo. Y eso me muestra y sobre todo, mira, confieso, una de las de los mayores miedos que me atacaron más allá del miedo a la crítica y de estar sola fue realmente habré sanado mi herida de abandono de papá y todo esto o volveré a traer exactamente lo mismo y esa duda me atormentaba la cabeza y realmente lo trabajé tanto internamente hablando conmigo, haciéndome preguntas y demás que dije, "Es que si yo no lo hubiera sanado, no hubiera dejado acabo de resonar con esta relación que sí confirmaba esa herida. Entonces, en definitiva, sí cambié, sí cambió mi vibración, sí cambió, sí se rompió ese techo. Yo ya no tengo miedo a atraer ese tipo de vínculo y si lo atraigo lo voy a ver, lo voy a oler, no voy a resonar.

Me siento con fe porque me tiró un montón de coordenadas que fui haciendo y vos lo sabes muy bien, eh, que la fui cumpliendo a medida que me las iba tirando, la iba cumpliendo y para mí era un gran paso porque, sobre todo con respecto al dinero, iba cumpliendo todo lo que me tiraba. Pero me pasa eso de que digo, bueno, siento que por momentos no puedo terminar de creer. Siento que tengo la fe porque si no no cumpliría las cosas que me hice por algo sigo sin, sin mirar, hago, cumplo, cumplo lo que me dice. Pero a la vez me cuesta terminar de creer porque digo, "No, no veo, no veo, no hay nada. ¿Qué qué qué viene?" Porque estás utilizando el ver para creer. Y en definitiva, eso no es una verdadera fe. Estás sirviendo a dos amos a la vez. Estás queriendo servir a dos amos a la vez, pero no se puede. Si yo creo con dudas, no creo en definitiva, como no estoy viendo. Es como, a ver, te lo voy a comparar con una inversión. Es como decir, voy a invertir esto y automáticamente a los 2 segundos se me va a multiplicar en esto que está mucho más lleno para que se vea. No sucede así. Las cosas muchas veces no son automáticas. Yo sí invierto, sé firmemente, y ahí está mi fe, sin ver esto, sin ver que se convirtió en algo más grande o sin siquiera saber en qué se va a convertir. Porque vos decís, "Terminar mi relación. Okay, me lo dijo Dios, me lo dijo mi intuición, pero yo no tenía ni idea de para dónde iba a pivotar eso. Yo que me iba a imaginar que iba a pivotar para donde pivotó. O sea, no lo hice con esa intención. La única intención era agradar a Dios y dejar de sentir esa culpa con Dios y para con Dios, porque yo sentía que le estaba fallando a él, porque me estaba fallando a mí.

¿Cómo era tu baile, vos que te dedicas a la danza cuando estabas infeliz en esa relación? ¿Realmente no era lo que vos sabés que tenés para dar? Tu vibración no estaba ahí, tu cabeza no estaba ahí. Vos sabías que lo tenías que hacer. Entonces, ¿qué expectativa hay ahí? La única expectativa es cumplirte a vos. ¿Sabes cómo me iba a dormir yo? Culpable, literalmente, que es una de las vibraciones más bajas que existen y literalmente estaba sirviendo al [ __ ] estando así, sabiendo que me estaba fallando a mí y en definitiva le estaba fallando a Dios porque les estaba fallando a todos ustedes y a todos los que vendrán. Estaba cortando una rueda de bendición enorme, en definitiva, por fallarme a mí. Entonces, mi única expectativa era estar bien yo, pero yo no puedo pretender que invierto acá y a los 2 segundos y y es como sembrar y decir, "Dale la cosecha, no, pará, pará, porque hay que seguir regando todo eso, seguir regándolo y aunque yo puse la semilla y y no brota, no veo ni siquiera el brote y digo, me cago en la [ __ ] o sea, habrá muerto esa semilla, ¿qué pasa? Despertate." No, sigo regando porque yo sé firmemente que ahí sale un roble. Porque Dios me lo dijo. Dios no miente. Dios nunca miente. Siempre cumple con su palabra. Somos nosotros con nuestra duda. ¿Qué pasó? Amén. Somos nosotros con nuestras dudas y con nuestros miedos y con nuestros tiempos y con nuestra expectativa de, bueno, ¿y ahora qué me das? A ver. Pero eso también es una forma de amar. Fíjate, yo siento que también Dios te puede llegar a estar invitando a replantear cuál es tu forma de amar, porque si yo te amo esperando que vos me des, no te estoy amando, estoy poniendo mi expectativa. Si yo te doy este regalo, tomá, mi amor, ¿y vos qué me das? No te lo estoy dando genuinamente. Entonces, estás haciendo lo mismo con Dios y como haces algo es como haces todo. Vas a hacer exactamente lo mismo el día de mañana con otra relación. Vas a amar esperando algo a cambio y eso no es amor.

Acaba de volarme la cabeza. Literalmente, eso no es amor. Entonces, quizás, por lo menos esa data es la que me baja ahora, Dios te está invitando a decir, "Che, Andrea, a ver, fíjate cuál es tu forma de amar, porque me parece que no es del todo genuina." Y tu forma de tenerme fe, que en definitiva es amor, porque o es miedo o es amor. El amor es fe, es confiar, es entregarse. Yo con Dios siento que vieron el juego ese que el que está atrás te agarra y uno se tira y dice, "Dios, agarrame porque ya estoy tocando el piso casi." Pero yo sé que él me va a agarrar porque confío tanto.

En él que no me importa lanzarme al vacío. Vos te lanzaste al vacío, pero estás tipo, bueno, ¿y vas a agarrar o no me vas a agarrar o no?

Yo te veía a vos y vos se separó y al toque bum bum bum todo, todo y yo acá esperando. Digo, ¿qué pasó?

Pero porque yo no lo hice con una expectativa de. No lo hice con ninguna expectativa. La expectativa era estar bien.

Dios, con respecto a cuando yo tuve que terminar mi relación. Eh, ahora, ¿qué pasa? Me lo dio todo cuando volví. Ahora, obviamente mi energía cambió.

Ahora que volví a sacar de mi vida la relación, no está del todo bien lo de lo laboral. Mm.

Y es como que digo, "Okay, bueno, ya está, ya lo volví a soltar de nuevo."

Es casi claro, como lo que eh yo la he cagado 1 veces y sabiendo que no tení y volví otra vez a hacerlo, pero en definitiva eso me invita a aprender. O sea, eso es lo que tenía que pasar.

Tenés que aprender de esa experiencia y ahora reafirmas mucho más de que no es por ahí. Sí, ya sabes lo que tenés que hacer, pero ahora no me vengas con la expectativa de, bueno, papá, ya aprendí, ahora sí dame la bendición de me devuelves el juguete porque eso no va a pasar.

Pero sí te invito a que te liberes de la culpa, porque a ver, puede tener que ver con estoy vibrando en culpa porque lo hice, por qué me volví a acostar con esa persona? ¿Por qué volví? ¿Por qué? ¿Por qué? Y no se trata de eso.

El aprendizaje va por otro lado. Es como que un niño se porte mal y le pegues. No va a aprender así. Y en definitiva, tu padre, Dios, no quiere eso.

Quiere que aprendas, sí, te equivocaste, sí, pero también aprendé a perdonarte. Si vos no te perdonás por eso y seguís cargando con esa culpa, cargar tu cruz no es cargarla con culpa, es hacerte responsable, es cargarla con orgullo y decir, "Me la mandé."

No se lo tenés que decir a nadie. Dios conoce hasta el último cabello. No tenés que contárselo al mundo.

No, no tenés que decirle al mundo que, "Ah, ahora sí hago las cosas bien." Mientras lo sepas vos y lo sepa Dios, ya está. Pero hasta que no te liberes de esa culpa, hasta que no te perdones por eso y sabé que algo tenías que aprender de ahí, porque evidentemente no estabas lo suficientemente fuerte si volviste a ese vínculo.

Evidentemente eso no estaba sanado. Por ende, todavía no había terminado tu transformación para que puedas obtener eso que querés, pero en definitiva tu transformación no ha terminado y Dios no te va a bendecir hasta que eso pase.

Sí. Entonces, tomalo como parte de la transformación. Sí. Y sí, viene por cagarla. Muchas veces somos seres humanos y a eso estamos. ¿Sabes cómo se comunica Dios con nosotros? No es con palabras, ¿no? O sea, a veces sí es con señales, con mensajes. A veces una persona que te habla y te dice algo, decís, "Esta persona, ¿por qué me dijo esto?" Es a través de la experiencia.

Sí. Y nosotros rechazamos esa experiencia. Lo que acabas de tener es una experiencia buena, mala, en definitiva, la que la estás juzgando sos vos.

Sí. Ahora ya sabes, ya sabes que no te tenés que volver a equivocar. La pregunta es, ¿lo vas a volver a hacer? No, no. Me lo tenés que contestar a mí.

Ah, no, internamente no. Y hacer la respuesta. Esa es la verdadera pregunta. ¿Lo voy a volver a hacer? ¿Qué aprendí de todo esto? Pero, ¿lo voy a cargar con culpa? Así no se carga la cruz.

Claro, yo lo estaba cargando con culpa. Yo mi cruz, que evidentemente la [ __ ] mucho con muchas cosas, la cargo con orgullo. Cuando salía a decir, "¿Saben qué?" Yo decía, "No se droguen". Y me drogaba.

La llevaba así con el orgullo de decir, "Bueno, paro el pecho." Y y la [ __ ] Les estaba diciendo, "Sean felices." Y era la primera que cortaba mentoría y me ponía a llorar. Cargo la cruz, pero la cargo con orgullo, ya no con culpa.

En cuanto yo me despojé de la culpa, eso no es despojarme de la responsabilidad, ¿eh? Eso no es decir, "Ah, bueno, no hice nada, papi, está todo bien." No, no, no. Cargo con mi responsabilidad, pero no con culpa. Automáticamente chasquido de dedos. Dios obró.

Fue un proceso. El alargarlo o acortarlo depende de vos y depende de qué tan consciente lo hagas.

Sí. Bueno, vamos. Ahora sí, que sé que tenemos hambre. Padre, gracias por reunirnos nuevamente. Gracias por esta mesa maravillosa. Gracias por cada una de las personas que están aquí hoy. Te pido que bendigas la vida y las almas de todos los que estamos acá, que bendigas la vida de todos los que trabajan aquí. Señor, por favor, bendice los proyectos de cada uno de mis alumnos que son mi familia, mi familia Tfulness. Te doy las gracias por hacer esto posible. Literalmente nada de esto podría haber pasado sin vos, Señor. Gracias por haber guiado cada uno de mis pasos. Gracias por guiar mis palabras, que son tus palabras a través de mí. Es un honor para mí interpretar este papel. Es un honor para mí repartir tu palabra, repartir tu mensaje. Es un honor estar acá. Es un honor hablar de ti. Es un honor mostrarte. Es un honor representarte, cargarte en mi cuerpo, en mis accesorios, en absolutamente todo. Te muestro con total orgullo, Señor, y siempre te pongo por delante y toda esta gloria es y siempre será tuya. Guía a mis alumnos hacia ti, que se acerquen cada vez más a ti, Señor, y que puedan iluminar a otros también. Te pido que abras las puertas de bendición en sus caminos, que los guíes, que les des luz, que les des amor, que remuevas todos sus miedos, que amarres y ates al [ __ ] y te lo lleves lejos y lo reprendas. Te pido también que bendigas estos alimentos, que sean deliciosos para todos, que sean de buen provecho, que lleves alimento a aquellos que no han comido aún y sobre todo acércalos a ti, Señor, y que te encuentren en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Amén. Provecho. [Aplausos] A ver, yo sé que que a veces como uno termina como endiosando al mentor o a la mentora, pero en definitiva sigo siendo una persona con mis experiencias, con mis cagadas, con mi bagaje, con mi todo. Yo les voy a hablar desde ahí, o sea, Dios va a hablar a través de mí y y quiero que esta masterm se sienta así. O sea, para mí ustedes son mi familia. Yo así como me he despojado de todo, también hay momentos donde digo, "Che, vale la pena todo esto." Como que uno dice, "Uy, y sin amigas, sin pareja, sin padres y sin sin casa." Llorada.

Pero en definitiva, mira todo lo que gané. O sea, uno tiene que enfocarse siempre en lo que está ganando ante cada decisión. Cuando vos decís que no a algo, estás diciendo que sí otra cosa. Y en definitiva, mirá todo lo que le estoy diciendo que sí. O sea, nada de esto hubiera pasado, eh. Y no solo por la mastermind, lo digo por todo y por lo que se viene y por lo que me dijo hoy la meditación y por por todo por todo lo que ya sé que será. No sé cómo será ni cuándo será, pero evidentemente vale la pena. Y yo, a ver, eh, la voluntad de Noe ya dejó de ser hace mucho tiempo. Hm. Mis planes ya dejaron de ser hace mucho tiempo. Mis decisiones ya no son basadas en mí. Sí tengo mi parece todo un sufrimiento. Tengo mis momentos de disfrute, de estar conmigo. Cada tanto me pongo algún video de YouTube que no tiene nada que ver con manifestación. Tranquilo, sigo siendo un ser humano, me cago de risa. O sea, evidentemente hay un momento donde bajo un poco más a lo terrenal, pero que las decisiones no las tomo yo, no las tomo yo, no, no las tomo yo, porque si no no estaría haciendo todo esto, no tiene sentido, nadie lo haría y como nadie lo hace, nadie tiene estos resultados. O sea, si querés una vida extraordinaria, vas a tener que tomar que decisiones extraordinarias fuera de lo ordinario.

Sufir para acercarse a Dios, para dejarse de placer. No, yo ya no sufro. Aún con lo que duele no sufro. A veces sí hay que sufrir, pero en definitiva, ¿sabes quién perpetúa el sufrimiento? nosotros porque le emocionalizamos todo y queremos entenderlo todo y le ponemos pensamiento a todo y por qué. La vida es fácil, gente, porque queremos que sea como nosotros queremos, por eso sufrimos.

Exacto. ¿Por qué es así? ¿Por qué? Porque vos querés. Suelta el control y vas a ver cómo dejas de sufrir. No, pero ¿por qué? Y no quería que fuera así. ¿Y quién te dijo que vos tenías que definir cómo tenía que ser? O sea, ves una y otra vez pones tu voluntad y eso trae sufrimiento. O sea, literalmente yo ahora te puedo pegar, no te voy a quedate tranquilo. Au, te puedo pegar y vos decís, "Me dolió." Evidentemente te va te va a doler el dolor. ¿Cuánto le dura? 5 segundos. Ya está.

Ahora él puede volver a su casa y decir, "No, es que esta no, hija de pu, que me pegó y que no sé qué." Y pueden pasar 2 meses, 3 años, 5 años, 20 años y decir, "¿Te acordas de Noe cuando me pegó? ¿Te acordas lo que me hizo y esa no sé qué?" Eso es sufrimiento. Eso es perpetuar. El dolor no tiene nada que ver con el momento. El momento es fugaz.

El dolor es inevitable y el sufrimiento es opcional. Exacto. Exactamente. Claro. O sea, literalmente si hoy dabas el ejemplo, yo me tomo un avión, atravieso las nubes y arriba siempre está el sol. Siempre está claro, no es opcional, siempre. El tema es atravesar esa emoción, atravesar las nubes. Te vas a tomar el avión, lo vas a atravesar, sí, te va a doler. Y vas a llorar y vas a renegar y vas a sentir enojo y vas a sentir frustración, pero cuanto más rápido lo atravieses, más rápido encontrarás el sol. Pero la gente no se permite sentir. No se permiten sentir tristeza, no se permiten llorar, no se permiten ni sentir amor. Es que la gente tiene miedo a amar. O sea, pero eso me parte la cabeza, literalmente. No puedo entender cómo la gente tiene tanto miedo a amar.

Cómo uno maneja la sensación, el sentimiento de culpa cuando eh, como decís, "Me salvo yo y dejo a otro." No podemos salvar a todo el mundo. O sea, queremos estar bien con Dios y queremos estar bien con el [ __ ] Y si yo me subo a un avión y hay un accidente, ¿qué te dicen? Primero ponete vos la máscara. Primero salvate vos y después vas a poder ayudar a otros. Si vos no te encargas de vos, vos no vas a poder salvar a nadie más. Y en definitiva, lo mejor que puedes hacer es centrarte en vos y sanarte vos esa culpa. Esa estás cargando una culpa que literalmente también el otro ni se entera de ello. O sea, lo primero que tenés que hacer es identificar qué es lo que te está dando tanta culpa. cuando la identifiques y la tengas literalmente de frente y la puedas observar, pero más allá de vos, o sea, sacatela de encima y ponla sobre la mesa como literalmente un objeto objetivamente, porque nosotros miramos la culpa como subjetivamente. Le estamos poniendo, "No, esto es mío, es mi culpa porque yo hice tal cosa, tal, látigo, látigo, látigo." No, no. Ponela sobre la mesa y mirarla de lejos. ¿Qué tanto sentido tiene sentir esa culpa? ¿Realmente estoy haciendo ese daño o es una historia mal contada? Estoy queriendo quedar bien con los demás, pero en definitiva quedo mal conmigo. Y si quedo mal conmigo, ¿con quién estoy mal? Con Dios. Es una culpa que vale la pena. Nunca vale la pena la culpa. jamás vale la pena porque es estar literalmente sirviendo al [ __ ] Queriendo servir a Dios, termino sirviendo al [ __ ] Entonces una y otra vez la gente no entiende que no es egoísta centrarse en uno mismo. Pero, ¿qué pasaba cuando quería ser feliz a otra persona? A costa mío cortaba la rueda de bendición.

Y me respondiste otra. De nada. Amén. Entonces, ¿qué pasa? Lo que más me sostenía en, particularmente estoy hablando de este ejemplo, pero puede ser de cualquier cosa, lo que más me sostenía en el vínculo era la culpa, pero porque quería quedar bien con todo el mundo y me estaba [ __ ] en mí. Yo no me puedo [ __ ] en mí porque me estoy [ __ ] en otros y en Dios. En definitiva, ¿por qué? Y sabes qué, a esa persona que estoy hirio, me estoy [ __ ] en esa persona porque esa herida es exactamente lo que tenía que pasar para que esa persona avance. Uy, bueno, qué fiaca. Esa herida se llama Noelia Soledad Cosa. Bueno, ojalá le hubiera tocado al otro. Es como te paso el mando, tomá, hacelo vos. Bueno, lo tuve que hacer yo y también Dios obra de esa manera. No cortes la bendición de otra persona que a través del dolor quizás esa experiencia es la que le acercaba Dios por culpa. ¿De dónde viene la culpa? Ya sabes que ahí no estás en el juego de Dios. O sea, si la culpa apareció en el juego es porque Dios no está en la ecuación. Algo anda mal. Entonces, por eso digo, cuando nos sacamos la culpa y la vemos en retros en otra perspectiva, decís, "Para, ¿por qué siento esta culpa?" No, a mí no me gusta estar lastimando a otra persona, no me gusta, no me agrada, pero yo tenía que hacerlo. Sí, tenía que hacerlo para que avance. Quizás o quizás no. También hay que saber vivir con eso. El día de mañana, Hm. me lo agradezca, no personalmente, sino en su conciencia. O quizás no, quizás me odie y le duela para toda la vida, pero que hay algo que tenía que aprender de ahí, hay algo que tenía que aprender de ahí y yo esa rueda de bendición no la corto. Te tenga que ir o no te tenga que ir, yo no la voy a cortar y cargo con esa cruz con orgullo, con dolor. Es más pesada. Pero fíjate vos que me acerco más y más y más a Dios. Dios va tirando de la cuerda y bueno, y cada vez es un poco más difícil. Si no, todo el mundo ya estaría literalmente superconectado. Y a veces tenemos que tomar este tipo de decisiones. El tema es que una y otra vez lo envolvés y lo envolvemos de emoción, de emoción humana. de emoción que no proviene de la luz, que no proviene de Dios. Cuando la culpa está en el juego es que no no no no estamos jugando el mismo juego, no estamos hablando el mismo idioma, lo mismo con el miedo. Si entró el miedo en la ecuación, yo ya hago así como no no no juego más, o sea, no pará antes de jugar pará, estas no son mis fichas, sé que voy a perder y cuando yo detecté, por eso hay que estar conscientes y las emociones hay que transitarlas y son alarmas. ¿Por qué Dios nos dotó de emociones? Son alarmas, son alertas. Enhorabuena que sientas esa culpa y que sientas ese llanto, ese remordimiento, ese enojo, lo que sea que estés sintiendo, porque te está avisando que algo anda mal. Es como el coche, me hace pi la batería y yo prendo la música fuerte, no quiero escuchar. No, no, no, no. Bajá la música, escucha, arregla la batería y vas a ver como tu Ferrari anda a 300 km/h, literalmente. Pero si queremos hacer oídos sordos, porque me molesta mucho el ruido de que la batería anda mal, bueno, ese coche se va a fundir o no va a andar a la velocidad que podría andar. No por qué avanzas tan rápido? Porque yo te detecto y vuelo. O sea, vuelvo a lo mismo, detectar fugas. Lo huelo al [ __ ] Sé cuando quiere meter la cola, lo huelo, lo veo, lo siento y digo, "Es que estás en esta situación, estás acá. No voy a jugar tu jueguito, perverso. No son mis fichas. No quiero jugar tu juego. Voy a perder y yo siempre gano porque voy con Dios". Porque las etiquetas son malas en ambos sitios, tanto positivas como negativas. Prad que una niña buena siempre soy buena, tengo que agradar a mamá y tengo que estudiar. que se esperaba de mí era estudiar en la universidad, me gradué con honores, toda la bola y aún así no soy feliz. Y que se esperaba de mí, que me ponga el consultorio y que entre un paciente y salga el otro y que mi vida sea esa rutinaria, monótona y en definitiva, sin ayudar como realmente sé que puedo ayudar, o sea, realmente eh prendo mentoría tras mentoría, gracias a Dios y la gloria es de él, pero prendo mentorías, dejé el clon. Dejé esto, dejé la droga después de 40 años, eh soy un mejor hombre, soy una mejor mujer, facturo tanto, me compré tal cosa, soy feliz, encontré la paz, encontré la relación con Dios y digo, "Me cago en la puta." O sea, si yo hubiera seguido lo que se esperaba de mí, nada de todo eso hubiera pasado. Pero va mucho más allá de lo que yo experimenté de, "Oh, sí, manejé un Corvette." Evidentemente eso valió dinero y fue una reexperiencia genial, pero va mucho más allá de eso. Va de todas las vidas que son bendecidas porque yo tomé una decisión. Una decisión puede cambiar el rumbo de toda tu [ __ ] vida. Por ejemplo, grabar el primer TikTok o decirle a Juan, "Che, ¿tenés micrófonos? Vamos a grabar." Esa decisión cambió toda mi vida. Mira si no hubiera pasado. Mira si no hubiera dicho, "Che, uh, quiero hacer esto." Y estaba muerta de miedo cuando lo dije realmente, o sea, tenía convicción, pero en el fondo era como, "Uh, no sé, mi nivel de conciencia era distinto, o sea, realmente era muy distinto, era mucho más bajo." Eso se fue, Dios me fue transformando a través del pensamiento. Pero realmente conectarme conmigo me hizo conectar con la frecuencia más elevada que existe, que es la autenticidad. Y es ahí donde aparece él. Nunca antes hecho, nunca antes visto. Esto así nunca lo he visto. Sí, he visto mastermind, pero así. O he visto mentores, pero así. O he visto tal el día de mañana un libro, pero así. No. Y eso de qué habla? De mí. De que soy única. Pero no es porque me crean más que otros. Soy yo y otro es otro. Y cada uno de nosotros somos pequeñas gotitas que juntos conformamos el océano, pero no es que una gotita sea más importante que la otra, todos conform. Es como las partes del cuerpo. Y de hecho hay una parte en la Biblia, en Corintios, si no me equivoco, me puedo equivocar, eh, que habla sobre las partes del cuerpo. O sea, no es que el dedo sea más importante que la oreja, es que todos son parte del cuerpo, literalmente, y todos forman una perfecta armonía. Entonces, cada uno tiene que seguir esa autenticidad porque por algo Dios te la dio así, por algo te dio esas características, por algo te dio esa capacidad de bailar, de ser así, de tal, de ser mamá, no sé, de lo que sea de que seas buena o bueno y a veces decís, "¿Qué [ __ ] tiene que ver?" Ella decía, "No, pero esteticista y mostrar entrenar." Es que es todo eso. Yo decía, "¿Qué [ __ ] tendrá que ver la psicología con la ley de atracción con el modelaje?" Amor, me clavas una cámara y me como el escenario. ¿Cómo que tiene que ver? O sea, me caso con una cámara, me apunto a una cámara desde que tengo 19 años así. No me da miedo. Otra persona que quizás arranca en el mundo de eh de ser mentor y demás tiene como esa barrera de uy, una cámara. Yo sé exactamente, o sea, sé todo lo que está pasando, sé que me está apuntando la cámara, ya sé cómo estoy saliendo, sé todo. O sea, ¿por qué? Porque eso me lo dio la experiencia y yo abrazo esa experiencia y la gente termina vibrando conmigo, resonando conmigo, porque dice, "Esta esta tipa me duele la cabeza." O sea, salen tetas hablando de Dios, no entiendo nada. O sea, diciendo [ __ ] [ __ ] no entiendo. O sea, te vuela a la cabeza. ¿Por qué? Porque habla de mi autenticidad y habla de quién soy. Y te digo, ¿cómo está? Porque me gusta cantar. Y evidentemente como que se ve que lo metí por ahí y eso es mi autenticidad. O sea, yo me acuerdo la vez que fui a Madrid a la Mastermind, lo primero que me preguntaban era, "¿Y ese saludo de dónde salió?" "De mi conciencia." No sé, o sea, ¿por qué lo voy a romper? No, de hecho lo fui mejorando como cada vez se entona mejor, o sea, literalmente antes cómo están, pero eso habla de mí porque yo no sé, me salió así, ¿por qué lo voy a matar? Ah, porque ahora te ven miles de personas, ¿sabes la cantidad de mensajes que recibo? Oh, ese saludito debería ser más seria. ¿Por qué? Si la vida no es eso, o sea, no se trata de eso, literalmente. Y me estás matando a mí, me estás estás matando a Noe al hacer eso. Quizás algún día no me vibre más. No lo sé. Lo voy a saber. O sea, va a mutar. No lo sé. Hoy yo soy así y al que le guste que me siga, que me acompañe, que se siente en mi mesa como están ustedes y que no, besito en la frente, mi amor. Vaya con Dios. O sea, no, yo no voy a perseguir a nadie, eh. ¿A quién voy a perseguir la la expectativa de quién voy a cumplir? Nunca vas a cumplir la expectativa de todo el mundo. Nunca. O sea, no lo intentes porque vas a fallar. Es literalmente una batalla perdida. La única expectativa que quiero cumplir es la de Dios. O sea, lo único que quiero agradar es a Dios. Siempre lo digo y lo voy a seguir diciendo porque cada vez me lo confirma más la experiencia. Solo quiero agradarle a él y él, ¿qué me dio? Autenticidad. Entonces, ¿qué voy a ser? Auténtica. Y el día de mañana cuando vuelva a Polan, yo me acuerdo, pasa que quizás no todo el mundo me seguía en esa época. Sí, sí. Uno entrena en paños menores, o sea, [Música] el pol, el caño, el sport, o sea, el acrobático. Y la gente, claro, pasa que ahí no hablaba de Dios, entonces no machaban, pero literalmente [Música] como ahos ela que mostrás las tetas hacés y Raúl ahí en su lecho de muerte tipo, no, no puede ser, no puede ser. Dios le da más. Encima Dios le da más. Claro. Eh, no, ahorita que estás hablando de esto de la autenticidad, em bueno, ahorita creo que estoy mejor encaminada. Todo, todo, como les comentaba a mis compañeras, cuando yo me decidí a venir acá a la mastermindo, eh, señales. Gracias. Por ejemplo, en el caso de sacar el pasaporte, les decía, en mi país nos dan el pasaporte en 3 meses, a mí me salió en 15 días, ya. Y era por ese esa ese voto de fe que le puse a esto. Por otro lado, o sea, yo antes solo trataba de encajar ante los demás, olvidándome de mis partes, como ahora lo dices. Por ejemplo, salir a la discoteca porque quería encajar en un grupo, pero no me sentía bien. El hecho de tomar alcohol igual, pero no me sentía bien. Ahora, por ejemplo, en mi vestimenta, esta es la cultura tavaleña, no la utilizaba. ¿Por qué? Porque sentía que necesitaba encajar ante las demás personas. Pero para venir acá llegó una imagen de ver mi maleta y mis anacos. Eh, la ropita decía, "¿Por qué?" Y como tú dices, no hay un por qué. Estoy bien encaminada. O sea, ¿cómo te haces sentir como estás vestida ahora? Bien, porque yo me imaginaba esto. ¿Y por qué deberías vestir distinto? Aquí nadie está viendo cómo estamos vestidos. Están todos hermosos. Porque si uno se siente, si uno se siente hermosa o hermoso, hable por los chicos también, eso es maná. Si yo ahora me pusiera, hm, pongámosle un vestido rosa, qué sé yo, quizás a los ojos del mundo me quede espectacular y fabuloso, pero yo no me siento bien porque no me siento cómoda. Yo me siento cómoda con lo que tengo puesto ahora porque eso me gusta a mí y eso voy a emanar, voy a emanar seguridad. Y si yo me pongo cualquier otra cosa que a mí me haga sentir bien, si a mí esa vestimenta me hace sentir bien, eso voy a terminar emanando al mundo. En definitiva, la gente no te va a querer ni se va a acercar a vos por cómo te vestís, porque que yo ahora traigo un bolso Gucci no significa que cuando traía el de Avellaneda, que Abellaneda es una calle de ferias baratas, para que se entienda, la gente me quería igual, eh, la gente me seguía igual. No tiene nada que ver con eso. Ahora lo puedo vestir. Sí, genial, pero yo no me valido con eso. Y si a vos te hace bien esa ropa, es lo único que importa. Importa que vos te sientas bien. Cuando vos estás bien, el mundo está bien. ¿A quién querés agradarle? A Dios. Entonces iba por ese lado, o sea, y entonces esta parte es como yo a lo que llego es a inspirar a otras personas porque, por ejemplo, en mi cultura eh no está bien visto que la mujer enrene y a mí me gusta en renar. Mm. Si yo a alguien de mi cultura, mi familia les explico, les digo, "Me voy a a lo que estoy aquí," no me van a entender. Entonces, estoy bien encaminada, solo oyendo a mi intuición, porque a veces yo me siento como que estoy loca, no sé.

Entonces, ¿estás bien? Bienvenida. Estamos todos locos acá. Evidentemente vas a desencajar del mundo, pero o agradamos al mundo o agradamos a Dios. Si querés agradar al mundo, vas a ser exactamente y vas a tener los mismos resultados que el mundo tiene, mediocres. Y no voy con el dinero, eh, únicamente vas a vivir una vida mediocre porque vas a vivir una vida infeliz y la vida es una. Ni siquiera sabes, vos no sabes si vos salís de acá y este era tu último outfit y te moriste fabulosa. Mirá si traías una ropa que no te gustaba y te sentías mal y te sentías incómoda e incluso ni siquiera querías hacer la pregunta porque sabías que te estaba enfocando la cámara y no te estabas sintiendo linda. Eso hubiera pasado, porque si yo me me sintiera incómoda, estaría como que trágueme tierra, o sea, no quiero que nadie me vea, pero como me siento bien, me siento bien conmigo y también forma parte el entrenamiento, o sea, okay, no está bien visto que la mujer entrene. Bueno, es un poco como me dicen a mí, ¿no? Pero vos, mujer de Dios, pero decís [ __ ] Uy, pero ni blanco ni negro, o sea, no nos vayamos al extremo. Y también vos decís, "Estoy inspirando a otros." ¿Cuál es el mensaje? ¿Por qué entrenas? O sea, ¿por qué para vos es importante entrenar? porque estás nutriendo tu cuerpo, porque sabes cómo afecta tu vibración, porque sabes que es tu templo, porque te hace bien, por un montón de razones, porque te ves mejor, porque estás saludable, el movimiento es salud. Entonces, en definitiva, si estás inspirando y estás rompiendo qué la estructura de que no, si soy de esta cultura, no puedo entrenar. ¿Quién dice dónde está el manual? De hecho, si leímos la Biblia, que es literalmente el manual de instrucciones y no va de religión, no va de institución, ¿qué te dice? que tu cuerpo es tu templo. De hecho, ayer leía y decía que el esposo amará a su esposa tanto como a su cuerpo. O sea, ojo, porque si estás con alguien que no se ama y no se respeta y no cuida su cuerpo, en definitiva, no te está amando. No está amando a su esposa. Y otra vez volvemos a la base, si no me amo a mí misma, no estoy amando al otro. Eso es egoísta, ¿no? Te lo diciendo la Biblia. Entonces, realmente es importante el entrenamiento y da igual si entrenas tapada hasta el cuello, si entrenas con una calza que se te marque todo, que me da igual si en definitiva lo que importa es lo que estás haciendo, no como lo vistas. O sea, yo te puedo dar el mejor packaging, pero si el producto es una [ __ ] y está podrido, está podrido. O sea, no tiene nada que ver con eso. Y en definitiva, vos lo vas a embellecer como vos quieras. Y al que le resuene bien y al que no le resuene también. Lo dije hoy. Yo no voy a cambiar mi vestimenta porque a otro no le vibre o porque le toque o porque no sé qué. Si cambio mi vestimenta es porque quiero, porque ya no me resuena como lo hacía antes. Si quiero cambiar mi vestimenta, eso es todo. Pero vos tenés que serte fiel a vos siempre, pero no para demostrarle nada a nadie, para jugar a hacer la ¿Qué? Jugar a ser A mí no me dieron cuchara. ¿Qué pasa? Yo no puedo jugar postre. Estoy castigada. Estoy castigada. Tengo que seguir hablando, ¿no? Oh, pero la que pas soy yo. Un helado. Helado. Lamentable. Oh, no. Sí. Traer un mimito. Estoy hablando hace dos horas. No me quemé. Ahora estoy así y es como me siento la [ __ ] ama, pero yo voy a llegar y hago la cenicienta, pero en viceversa. Vuelvo a hacer calabaza literalmente, o sea, me saco todo, vuelvo a las chanclas, me relajo, porque también soy feliz así y y a veces también en historias o en Me acuerdo un video que literalmente estaba con todo el pelo mojado y dije, "Es que salí de la ducha y Dios me dijo que grabe este video, literal." Y fue la voy a caretear. Y mi mi ego me decía, "No, primero maquillate primero, cambiate primero." Uh, muchas gracias. ¿Me lo gané o no me lo gané? Por supuesto. Gracias. Gracias. Vamos, [ __ ] Procede a derretirse. Pensando eso. No, no, no. La carne te la perdono, el helado, no, amor. Como que tenía muchas preguntas o las venía reformulando todo y justamente hoy me pasó algo puntual y digo, bueno, tal vez pueda preguntar por ahí porque por algo me pasó. Como que vino el pasado o una partecita como del pasado. Lo lo viví con ella justo cuando estábamos paseando. Y digo, ¿por qué? Eh, yo siento que a mí me pasaba que no encontraba claridad en lo que quería transmitir y hacer. Y a medida que llegaba a la masterm como que me reaclaré, sentí que me aclaré un montón de cosas y ahora sé lo que quiero transmitir. O sea, siempre lo transmití, pero se ve que no estaba como alineada y y justamente hoy volvió el pasado. Entonces digo, ¿cuánto más tengo que ir al pasado o aceptarlo o seguir buscando o seguir viendo? Eh, yo fui mucho al pasado para sanar un montón de cosas y no sé si el pasado viene para que siga solucionándolo, por eso no me permite todo esto que quiero de ahora en más, digamos. Así que es como que el pasado viene porque literalmente estás rompiendo con ese pasado. O sea, me hizo mal hoy. Tu presente es la materialización de tu pasado y tu futuro será la materialización de tu presente. Tu pasado se está rompiendo desde el presente y eso a tu zona de confort le molesta porque es incómodo y porque te da miedo. No sé bien exactamente a lo que te estás refiriendo, pero en definitiva, siempre que el pasado vuelve a tocarte la puerta, hay algo importante que tenés que saber. Si vos le atendés el teléfono al pasado, siempre te va a contar la misma historia, o sea, nunca va a cambiar. Realmente no hay nada nuevo que pueda contarte.

¿Escuchaste? le dice, "Al te puedo nadie te puede darte, no, pero en definitiva es tu mente tratando de protegerte y tirándote hacia lo que ya conoces. Por eso siempre van a aparecer cosas del pasado, vínculos del pasado." Hoy habían nombrado un poco esto del trabajo. Dejo el trabajo y ahora que me estoy dedicando a otra cosa, me vienen todos los contratos juntos. digo, "Me cago en la puta." Claro, porque también es una prueba de, "Okay, ¿y hasta dónde sostenés esta nueva vida a la cual estás apostando?" El pasado siempre va a venir, siempre va a reflotar, siempre te va a venir a tocar la puerta para que vuelvas atrás. Y en definitiva es una jugar sentir miedo.

Exacto. Eh, para que te vuelvas a conectar, porque donde va la atención va la energía y eso se expande. El tema es, "Okay, lo veo, toca la puerta, le vas a abrir, lo vas a invitar a pasar, nos tomamos un café, nos quedamos, nos hacemos amigos." Volvemos a hablar de lo mismo.

Sí, le volví a dar con esto, con traerlo acá, tal vez lo volví a volvemos. Estás reviviendo al muerto. ¿Qué te dice en la Biblia? Deja que los muertos se entierren a sus muertos. Eso quiere decir que si yo revivo el pasado desde el presente, lo hago mi futuro. Si yo dejo el pasado muerto, lo dejo ahí y digo, sigo así. Que tengo que seguir sanando, viendo que mamá, que papá, que la los cosas. Vos ya sabés, ya ya aprendiste lo que tenías que aprender. Si todavía queda algo por sanar, preguntátelo. Quizás sí, puede ser que sí. Insisto, estoy como agarrando con hilo la información que me diste. Pero todavía hay que seguir revolviendo realmente, o sea, otra vez revolver con mamá, con papá. ¿Qué pasa mucho con la terapia convencional? 20 años yendo a terapia hablando de ¿qué? de lo mismo. Una y otra y y mamá y fue mamá y fue papá. No fue mamá, no fue papá. ¿Qué le estamos dando atención? ¿Qué le estamos dando? Energía. ¿Qué estamos haciendo? Que crezca. ¿Dónde está el foco en el pasado y la herramienta desde el presente para construir mi nuevo futuro? ¿Dónde está? Por algo no fui psicóloga convencional, porque una y otra vez se atado y una y otra vez el afán es era, o sea, bajo esa perspectiva buscar el culpable. Es como encuentre el juego de encontrar el culpable. ¿Fue mamá o papá o tal? No es que en definitiva no fue nadie, simplemente es una experiencia, es una herida, es un aprendizaje, lo que sea, el plan de Dios.

¿Qué aprendo de ahí? Y qué hago con mi historia. Yo no soy mi pasado, soy ¿Qué hago con mi pasado? A mí mi pasado no me lo quita nadie. Lo que pasó con mi madre y que fue golpeada y que mi papá se fue y que al final no se fue y que no sé qué y el bullying y eh ansiedad y depresión y quererme quitar la vida y tal, nadie me quita eso. Son mis mejores armas mi pasado porque son mis mejores herramientas. El tema está en que a mí me das la herramienta y yo la uso. O sea, literalmente aprendo de todas esas experiencias y las utilizo desde el presente para construirme un nuevo futuro. Pero si el pasado toca a la puerta, yo ya sé que no va a tener nada nuevo para decirme, "No, no, no tengo que volver a revolver, o sea, revolver [ __ ] otra vez." ¿Para qué? Ya sabes cómo huele. Por ahí pensaba que esto de no poder aclararme del todo era porque tal vez tengo que ver algo que no estoy viendo y encima hoy vuelve eso que te digo por ahí del pasado y bueno, por ahí pensaba que era por Ahí. Preguntate qué en qué puede nutrirte eso que volvió del pasado. ¿Qué es lo que te está aportando? ¿Te está aportando o te está simplemente haciendo mirar hacia atrás? Si yo quiero caminar para adelante, pero miro para atrás, me voy a caer literalmente. O sea, no puedo mirar hacia el pasado, no puedo mirar hacia atrás. La mirada siempre al frente. Pasado de acá y de hecho ni siquiera es porque es la historieta como yo me la conté, ni siquiera es como fue. O sea, ¿por qué? Porque es una cuestión de perspectiva. Porque, a ver, no sé, eh, papá y mamá se divorcian. Para mamá fue la mejor bendición. Me saqué este lastre encima y no sé qué. Y para papá fue, no, esta hija de put que no sé qué y fue lo peor de mi vida. El divorcio como tal no tiene ningún significado. El significado se lo da a cada persona. Misma experiencia, las dos partes lo van a contar distinto. ¿Qué es lo real? la historia que cada uno se cuenta. Yo me conté la historia distinto de ese pasado, que en definitiva no es que me tomé una máquina del tiempo, cambié las cosas y ahora volví y por eso lo vivo distinto. No, no es que la historia y el diálogo interno de cómo me cuento ese pasado cambió ese pasado porque ahora lo veo distinto. Y de hecho llegué a tal punto de decir, "Gracias por toda esta [ __ ] que o por todo esto que pasó. Porque si no, Noé no sería Noe. Y a mí me encanta quién soy y como me encanta quién soy y sin eso no sin ese pasado no sería quién soy, eh, bienvenido sea el pasado. Gracias Dios por haberme hecho pasar por todo eso, aunque fue doloroso y bueno, pero vos me das el botón de reset en la vida y yo lo aprieto. Puedo tener la certeza de a dónde voy, pero en definitiva no sé qué va a pasar. No lo sé. Lo que sí sé es que pase lo que pase, voy a poner a Dios primero y mi actitud lo va a definir todo. ¿Qué actitud le voy a poner a eso que pasa? Va a definir realmente qué es lo que pasa. No se me derritió todavía. Mi mayor meta en la vida era ser la mejor modelo del mundo y la más reconocida y no sé qué. Y eso no fue. Hice hasta donde pude, que bastante fue por estar sin representante, sin nada y quedó ahí. Y no es que fui desagradecida con todas las campañas que he logrado, porque eso me dio de comer mucho tiempo, me hizo conocer gente espectacular, me hizo eh conocer sobre la cámara, conocerme a mí, desarrollar mi autenticidad. En definitiva, es aprendizaje. O sea, esos años en la cerrajería te dieron mucho aprendizaje. También fíjate como estar tanto en esa energía masculina y estar tanto en ese obrar, obrar, obrar te estaban bloqueando algo que la ansiedad es una alarma de que algo funciona mal, algo en el coche anda mal, revisame porque no me estás dando pelota. Qué casualidad, ¿no? Que lo dejaste y quedaste embarazada después de 10 años. es que no hay casualidades. El cuerpo es sabio, sabe que en esa energía no puede concebir vida, no puede crear, literalmente está desbalanceado, no es imposible que eso pase. Entonces, eh realmente ahora te estás planteando otra meta, así como yo me planteé otro estilo de vida, otra profesión, otra vida, otro todo. ¿Qué me voy a sentir culpable? Porque no fue con el modelaje, no fue hasta donde tenía que ser. Aprendí lo que tuve que aprender, pero hasta ahí. Ya sé que no es por ahí. Permitte cambiar. ¿Culpa de qué? Si en definitiva hoy estás viva, si yo te digo hoy es el último día de tu vida, ¿garás la cerrajería o agarrass lo que querés hacer? No, solo la agarro. Agarrass lo que querés hacer, grabar videos, pero hasta que vos no lo sueltes, hasta que realmente no decidas terminar con eso, no va a prosperar. Bueno, gente, eh nada más que decir que gracias por haber estado hoy, por haber venido hasta Mastermind, por confiar en mí, por haber invertido en ustedes, ¿no? Esta inversión no es en mí, la verdad que es acá, es acá, es en Dios, es en ustedes. Evidentemente con Iván, con Juan trabajamos, yo ahí desde Estados Unidos, por favor, chequeando todo, hicimos todo lo lo máximo posible para que llevan una experiencia hermosa. Espero que la estén pasando bien. Este fue el día uno. Mañana tenemos entrenamiento con José en la mañana. Prepárense, tenemos desayuno y luego también tenemos una cena espectacular en otro lugar espectacular. Así que realmente espero que esto se lo lleven en el corazón. Es una experiencia y la vida son momentos. Nunca se olviden de eso. Los quiero. [Aplausos]

Muchas veces vos podés. Sos muy chica. Me contas contando, todo lo que viviendo. Ah, de nada, mi amor. Quiero una fotito. Obvio, mi Gracias. No es de nada. Y solta eso, solta eso que te espera una vida espectacular.