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Om shanti.
Bienvenidas y bienvenidos a esta sesión de meditación raja yoga que ofrece la Asociación Brahmacumaris. Y sabemos que hay muchos tipos de meditación y muchos tipos de yoga, y ninguno es mejor que otro. Cada uno tiene sus beneficios y su propósito. Y lo que estudiamos aquí es la meditación raja yoga.
Y para la meditación raja yoga necesitamos dos ingredientes. Uno es conocimiento, porque para meditar tengo que saber cómo hacerlo, saber cuál es cuál son los pasos, ¿no? ¿Cuál es la metodología? ¿Cuál es el beneficio que me aporta la meditación?
Y el segundo ingrediente es poder de voluntad. Necesitamos, lo también lo podemos llamar fortaleza interior, ¿no? Necesitamos incrementar nuestra fortaleza interior. ¿Para qué? Sencillamente para que las cosas que sucedan no sean un golpe, sino que lo puedas manejar fácilmente.
Y el conocimiento nos ayuda a saber en qué dirección tenemos que ir, qué es lo que tenemos que hacer ahora. ¿Cómo tenemos que hacerlo? Y si observamos en nuestra vida, estos dos aspectos son esenciales.
Por ejemplo, si no tienes conocimiento y suceden cosas, pues te harás muchas preguntas. ¿Y por qué esto? ¿Y por qué el otro? ¿Y por qué sucede esto? Y estos pensamientos consumirán tu energía y tu bienestar. Así que el conocimiento, como hay hay conocimientos, ¿no?, acerca de todo, medicina, eh ciencia, entonces necesitamos conocimiento. El conocimiento es saber. Y cuando tú sabes algo, pues entonces no puedes decir que lo ignoras, lo sabes.
Por ejemplo, el conocimiento de de que mis acciones, las acciones que realizo crean un impacto positivo o negativo en los demás y en el mundo y por supuesto en mí mismo. Si yo conozco la ley de la acción y sé que acciones me hacen sentirme bien y hacen sentir bien a otros, pues voy a evitar cualquier otro tipo de acción que como resultado da lo contrario. Así que el conocimiento nos ayuda a no tener que decir, "Ah, es que no sabía, ah, no sabía esto." Sí, pero el no saber tiene sus consecuencias, porque cuando no sabes algo, pues puedes causar daño.
Si en una carretera hay una zona de baches porque la carretera está estropeada, si tú lo sabes, lo vas a evitar. Sabes dónde están los baches y cuando llegues a esa zona vas a reducir la velocidad y vas a evitar meterte donde están los baches. Si no lo sabes, pues sigues tan tranquilo y luego pues o revienta la rueda o tienes un accidente. Así que el saber nos permite evitar sufrimiento, porque al final todo se traduce como sufrimiento.
Y la meditación nos permite desarrollar fortaleza. Un móvil, un móvil permite que las aplicaciones eh que puedas disfrutar de las aplicaciones, pero solo si el móvil está cargado, solo si tiene fortaleza en el sentido de de energía, de fuerza. Así que necesitamos incrementar nuestra fortaleza interior.
Y os puedo poner este ejemplo. Esto que veis es un bolígrafo. Si yo ejerzo presión y la presión que ejerzo es más fuerte que la resistencia del del bolígrafo, ¿qué le sucede? Simplemente rompe. Ahora, si la resistencia del bolígrafo es más fuerte que la presión, entonces como mucho se puede arquear un poquito, pero no le pasa nada, vuelve a su sitio. De la misma forma, si la presión externa de las situaciones del día a día es más fuerte que tu resistencia, que tu poder espiritual, entonces esas situaciones te van a afectar, te van a robar tu bienestar, te van a quizás alterar, vas a reaccionar. Así que necesitamos incrementar nuestra fuerza interior.
Pero claro, aquí no hablamos de fuerza física, estamos hablando de fuerza espiritual, de poder espiritual, ¿no? La voluntad es fuerza espiritual. Espiritual significa del ser, ¿no? No del cuerpo. No es algo físico, es algo sutil, espiritual. Por ejemplo, si necesitas madrugar porque tienes que estudiar y en otro momento no tienes tiempo, para vencer la pereza necesitas fuerza de voluntad. Porque cuando suene el despertador, ¿quién vencerá? Tú, tú y tu voluntad. O la pereza que no es nada ni nadie. Constantemente tenemos que afrontar situaciones que muestran cómo está mi resistencia interior.
Así que la meditación nos permite, podemos decirlo así, ¿no? Conectar con cualidades que en realidad son sentimientos puros y positivos. Por ejemplo, el amor o la paz. Cuando tú experimentas esas cualidades y esas cualidades están dentro de tu ser, cuando las experimentas, entonces esos sentimientos generan poder interior, fortaleza o resistencia, como queramos llamarlo.
Y hoy en día tenemos muchos frentes abiertos. No estoy hablando de frentes de la guerra, sino estamos delante de cosas que asustan, que como es la las guerras que está viendo ahora, ¿no? Situaciones de todo tipo, de enfermedad, relaciones difíciles, eh pérdidas materiales o pérdida de algún familiar. Todas estas situaciones vienen a nuestra vida y tenemos que responder bien ante estas situaciones. La respuesta tiene que ser una respuesta, hemos de pasar con honor, como se dice, ¿no? Y para eso necesitamos conocimiento y fortaleza interior.
El conocimiento nos permite tomar decisiones precisas, ¿no? Como la sabiduría. Y la meditación te permite reconectar con sentimientos puros y positivos y sobre todo reconectar con una fuente que es inagotable. En el mundo todos los recursos se están agotando más y más, pero hay un ser que llamamos en el raja yoga el ser supremo, que este ser es inagotable en cuanto a paz, felicidad, amor, verdad, poder espiritual. Así que necesitamos saber quién es ese ser y cómo crear una relación y una conexión con él y así poder recargar nuestro ser de poder espiritual.
Bueno, pues vamos a practicar esto en esta meditación. Sabemos que la meditación raja yoga no requiere de ninguna postura específica porque puedo meditar caminando, cosiendo, lavando los platos, pintando, haciendo arreglos, pero sí es verdad que cuanto menos distracciones, más concentración. Así que por eso ahora estamos sentados, cómodamente sentados.
Y vamos a sacar, literalmente sacar nuestra atención del mundo que nos rodea. Porque fácilmente dejamos atraer nuestra atención hacia distracciones. Por ejemplo, ahora quieres concentrarte y tu atención va hacia algo que sucedió ayer o esta mañana. Entonces, tu atención ya no está al 100% allí donde quieres que esté, sino que alguien se ha llevado tu atención a otro sitio. Y de un sitio te vas a otro, del pasado te vas al futuro, del futuro vuelves aquí, eh, porque te acuerdas que tienes que hacer algo. Así que vamos a sacar el pasado y el futuro de nuestra atención.
Y aún más, vamos a sacar nuestra atención del cuerpo. Es decir, durante estos momentos no necesitamos pensar en el cuerpo, ni en nada ni en nadie. Solo vamos a pensar en nuestro propio ser, porque una cosa es el cuerpo y otra cosa es el ser. Son dos cosas diferentes. Por eso se dice ser y humano. El ser humano. El ser es el que se expresa a través de la forma humana, que es el cuerpo.
Así que en este ejercicio voy a partir de esta idea que yo soy un ser, no un ser físico, sino un ser espiritual. Y como ser tengo la capacidad de enfocar mi atención donde quiera. Así que voy a enfocar mi atención en este aspecto del conocimiento, que es que todo está dentro de mi ser. Todo lo que he estado buscando fuera está dentro de mi ser. La paz, el amor, la verdad, la pureza, la felicidad. Si está dentro de mí, debo poder reconectar con esas cualidades.
Si en casa, en alguna parte tengo un frasco de fragancia, si realmente está en casa, debo poder cogerlo, abrirlo y experimentar esa fragancia. De la misma forma, si dentro de mi ser hay la cualidad de la paz, la fragancia de la paz, debo poder experimentar esa fragancia, es decir, sentir esa paz. Y el método para sentir mis cualidades. El método es recordar que tengo esas cualidades. Cuando recuerdo que la paz es una cualidad de mi ser, ese recuerdo hará que esa cualidad emerja en mi mente y que pueda sentirla.
Y vamos a hacer este ejercicio muy sencillo. Recordar es como hacerme saber algo. Así que aquí me hago saber a mí mismo que mi estado natural de ser es un estado pacífico, amoroso, alegre y positivo. Me hago saber esto porque cuando recuerdo esto, esas cualidades empiezan a fluir hacia la mente y es en la mente donde experimento estas cualidades. Este es un ejercicio, es hacerme saber a mí mismo que tengo cualidades positivas.
El segundo ejercicio es recibir la energía en la forma de fortaleza espiritual, recibirla mediante la palabra recuerdo. Como dije antes, recuerdo es como hacerme saber. En este ejercicio me hago saber a mí mismo que hay un ser que algunos llaman Dios, otros le llaman supremo, ser supremo. Lo importante es hacerme saber a mí mismo que ese ser es de mi misma naturaleza. Es un ser tan positivo, es un ser amoroso, es un ser cariñoso, es un ser con todas las cualidades. Y me hago saber que Yo pertenezco a ese ser y ese ser me pertenece. Solo necesito hacerme saber que ese ser está tan solo a un pensamiento de mí y que necesito reconectar con ese ser.
Por ejemplo, si una persona que aprecias mucho porque su presencia te da bienestar, felicidad, te genera entusiasmo. Si esa persona hace tiempo que no la ves, pues quizás no experimentas eso que transmite. Pero si esa persona sabes dónde está y vas hacia donde ella, entonces su presencia volverá a despertar en ti felicidad, bienestar, paz. De la misma forma necesitamos saber quién es ese ser que llaman Dios con distintos nombres. Y necesitamos saber dónde está para acercarnos y experimentar lo que él transmite.
Ese ser no es visible, sencillamente porque no tiene un cuerpo. Se le llama ser supremo, alma suprema o padre supremo. Y ese ser es como un generador de energía espiritual. Y cuando tomo esa energía espiritual, mi resistencia incrementa. Es decir, mi fuerza interior, mi poder interior incrementa. Y es este poder que me permite superar fácilmente cualquier situación que venga, por muy negativa que sea.
Así que ahora vamos a hacer este ejercicio de una forma práctico. Me concentro en mí mismo porque yo, el ser, estoy aquí en el centro de la frente. Y ahora tengo el conocimiento de que soy como energía. Si realmente soy energía espiritual. Estoy aquí en el centro de la frente y desde aquí, desde el centro de la frente voy a hacerme saber, es decir, a recordarme a mí mismo que el alma suprema reside en un espacio que está más allá del universo. Al igual que yo, es una pequeña estrella de luz. Y con mis pensamientos puedo concentrarme en este ser. Puedo entablar una relación con él. Puedo pasar tiempo con él. Y cuanto más estoy con él, más soy coloreado por las cualidades y las virtudes del alma suprema. Y esta compañía del alma suprema en mi vida realmente me llena de fuerza interior, de resistencia a los cambios y a las situaciones.
Así que ahora permanezco recordando al ser supremo. Por ejemplo, con estos pensamientos. Yo pertenezco al ser supremo. Él es un punto de luz y yo soy un punto de luz. Con estos pensamientos me mantengo concentrado en el alma suprema. Y me permito ser coloreado por su amor, por su suprema pureza.
Om shanti, que tengáis un muy buen día y nos seguimos viendo. Y sabéis que hay muchas meditaciones guiadas en nuestro canal de YouTube Bramo Comaris España. Que tengáis un buen día. O shanki.