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Mis hermanos, si sabemos leer la primera lectura de hoy, vamos a encontrar una lección que purifica nuestro corazón. Lo que nos cuenta esa primera lectura es el momento en el que le llega al rey David la noticia triste para él de la muerte de Saúl y la muerte del hijo de Saúl y gran amigo de David llamado Jonatán. Esa esa muerte golpea profundamente a David que prorrumpe en llanto y en exclamaciones de dolor.
Es el desenlace, el tristísimo desenlace de la desobediencia y del capricho del rey Saúl. No se nos puede olvidar que en esta semana hemos llevado como ese recorrido de Saúl y de David y nos hemos dado cuenta que Saúl entró por el camino de la desobediencia. Ese famoso "yo sirvo a Dios, pero a mi manera". Ese fue el camino que tomó que tomó Saúl. Y ese camino pues no va a ninguna parte. O mejor dicho, sí va, pero va al desastre. Y en su desastre, pues Saúl arrastró también a su propio hijo, a Jonatán, gran amigo de David.
Y una frase que exclama David se ha utilizado como argumento por aquellos que quieren ver homosexualidad en todas partes para justificar esa clase de afecto. Porque dice David, "Tu amor," refiriéndose a Jonatán, "Tu amor para mí era más dulce que el amor de las mujeres." Por supuesto, quienes escuchan esa frase con los oídos hipersexualizados de nuestro tiempo, pues interpretan ese amor como un amor de intimidad. Y como es un amor que es superior al amor de las mujeres, pues quiere decir que David tenía esa clase de tendencia. Es un tema un poco escabroso, pero supongo que alguien tiene que comentar esto y hago lo que puedo con la mayor responsabilidad frente al texto y frente a cada uno de ustedes.
Para deshacer ese esa mentira hay que tener en cuenta fundamentalmente dos cosas. Dos cosas. Primero, que en la Biblia el amor es un espectro amplísimo que puede tener connotaciones de pareja. Se nota muy bien en el Cantar de los Cantares y en otro en otros pasajes, múltiples pasajes, pero que cubre también muchas otras realidades, como de hecho sucede en el corazón humano. Ya hemos mencionado en otra de estas reflexiones que uno también tiene amor, por ejemplo, a su patria. Ese no es un amor sexual. Hay amor de los padres hacia los hijos. Hay amor de los hijos hacia los padres. Hay amor a la profesión que uno realiza, hay amor en el acto de la caridad hacia los pobres. Entonces, lo primero que necesitamos es bajarle el volumen a toda esa sexualización que nos han metido en la cabeza, pues, por múltiples intereses, donde también entran intereses económicos, por supuesto. Esa es la primera aclaración.
Pero una vez que uno hace esa aclaración, hay que hacer también otra. Y es que la relación de David con la mujer fue una relación bastante imperfecta y esto se nota de muchas maneras. Según las costumbres de aquel tiempo y de aquella región del planeta Tierra, David, pues siendo un hombre de poder, fue un hombre también de muchas mujeres. Y por supuesto, esto lo presenta la Biblia con absoluta honestidad, lo cual no significa que lo presente como aprobación de un comportamiento. el hijo de David, que fue Salomón, bueno, tuvo también otros hijos, pero Salomón, el hijo de David, tuvo muchísimas más mujeres, una gran cantidad de esposas y una gran cantidad de concubinas. Estamos hablando de algo terrible, que es tratar a la mujer como un objeto, un objeto de placer. Y no vamos aquí a decir que esa parte del comportamiento de David era correcta. Creo que hay que decir con tristeza que en la mayor parte de su vida, hacia el final de la vida, él cambió en eso. Pero la mayor parte de su vida, David trató a la mujer como un objeto sexual. Esa es la realidad. Y por eso también cuando le gustó una mujer casada que se llamaba Betzabé, pues no solamente cometió adulterio con ella, sino que después trató de tapar ese pecado de adulterio haciendo uso de toda clase de estrategias sucias propias de los poderosos. De manera que David no es ningún ejemplo cuando se trata de esta clase de relación entre hombre y mujer.
O sea, que en la mente de David el amor de las mujeres era un asunto básicamente de relación sexual y una sexualidad, podríamos decir sin temor, una sexualidad deshumanizada. Porque allí donde se trata a la mujer como un objeto o o cualquier ser humano, pero en este caso la mujer, allí donde se trata la mujer como un objeto, ese no es el plan de Dios. Y por supuesto, esa es una degradación de la relación interpersonal y es una degradación del afecto y una degradación de la sexualidad.
Entonces, lo que está diciendo David, y este es el verdadero mensaje en ese pasaje, lo que está diciendo David es que él ha conocido ese amor sexualizado, ese amor que cosifica, en este caso a la mujer. Yo he conocido ese amor que cosifica y frente a ese amor que cosifica, el amor de amistad que él tenía con Jonatán y que por ninguna parte aparece que tuviera un carácter sexual, ese amor de amistad, por supuesto que es superior, muy superior al amor que cosifica, al amor que trata al ser humano, por ejemplo, a la mujer, como si fuera un puro objeto.
¿Te das cuenta como este pasaje nos da una lección preciosa? Nos está diciendo que por encima de la cosificación de los seres humanos y en particular por encima de la cosificación de la mujer, el auténtico respeto, la auténtica amistad, el auténtico afecto estará siempre por encima. Es una lección preciosa y no vamos a permitir que nadie la empañe. Démosle gracias a Dios por la palabra divina. Démosle gracias a Dios por la Sagrada Escritura y por supuesto no nos dejemos confundir por los maestros, autodenominados maestros que pretenden utilizar incluso la Biblia para sus ideas torcidas. Dios el Señor haga su obra en nosotros. Amén. M.