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Buenas noches compañeros. El día de hoy vamos a analizar la guerra México-Estados Unidos. Este es un conflicto que va de 1846 a 1848 y que está fuertemente influenciado por la política anexionista e intervencionista norteamericana del siglo XIX, mejor conocida como doctrina "Manifest Destiny" o Doctrina Monroe.
Esto llevará a un conflicto de dos años en el cual México perderá el 55% de su territorio nacional. Las causas de este conflicto las podemos encontrar en la anexión de Texas a los Estados Unidos de América, llevada a cabo en marzo de 1845. Esto va a provocar que las dos naciones empiecen a tener tensión política entre sí. Recordemos que Texas le pertenecía a México y que en 1836, liderados por Stephen Austin, los tejanos lograrán su independencia, solo después de vencer al general Antonio López de Santa Anna y obligarlo a firmar los Tratados de Velasco.
Estas tensiones políticas van a llegar a su clímax, a su punto álgido, el 24 de abril de 1846. Aquí se produce el primer enfrentamiento o la primera escaramuza entre tropas mexicanas, lideradas por el general Mariano Arista, y tropas norteamericanas, lideradas por el general Zachary Taylor. El 13 de mayo de 1846, la guerra es inevitable y Estados Unidos formalmente declarará el acto de guerra al gobierno mexicano.
Los personajes más importantes de este conflicto serán los presidentes de México: Mariano Paredes y Arrillaga, Valentín Gómez Farías, Pedro María Anaya y Manuel de la Peña y Peña. ¡Así es, cuatro presidentes en menos de dos años! Los militares encargados de defender a México serán Antonio López de Santa Anna, Mariano Arista y Nicolás Bravo. Por supuesto que hubo muchísima más oficialidad del ejército al servicio de la nación, pero ellos eran centrales. Por parte de Estados Unidos, el presidente será James Polk y este le encomendará a los generales Taylor, Scott y Kearny.
La intervención norteamericana en México, el plan norteamericano era el siguiente: dividir sus tropas en tres fuerzas. Una fuerza iría dirección hacia Alta California, otra fuerza iría dirección hacia Tampico, Nuevo León y Coahuila, y la tercer fuerza iría dirección al Puerto de Veracruz. ¿Por qué dividir a las fuerzas en tres y no solo atacar en un solo movimiento? La razón es muy sencilla: divide y vencerás. La estrategia de los norteamericanos era crear diversos frentes en los cuales México tuviera que dividirse. Para que entendamos un poco más el contexto, Estados Unidos logró, eh, de alguna u otra manera, reclutar a más de 70,000 soldados, todos ellos voluntarios. México, en su punto más álgido, en su punto más fuerte, solo logrará reclutar a 40,000 soldados. Así que, si se percata, era dividir al ejército mexicano para que este no tuviera la posibilidad de enfrentarse en todos los campos de batalla a la vez. Una estrategia perfecta.
Los primeros acontecimientos bélicos se van a desarrollar en la frontera de Texas con Tamaulipas. Así, el 8 de mayo de 1846, el general Taylor enfrentará al general mexicano Mariano Arista en la Batalla de Palo Alto. En el primer día de batalla no se hará un resultado definitivo, así que al día siguiente se volverán a enfrentar. En esta ocasión, en la localidad de Resaca de la Palma, ahí los estadounidenses claramente vencerán a las fuerzas mexicanas y avanzarán rumbo sur.
Mientras el conflicto armado se está desarrollando, llega un acontecimiento que toma por sorpresa tanto a estadounidenses como a mexicanos: la declaración de independencia de California, el 14 de junio de 1846, liderados los californianos por John C. Frémont. Recordemos que los californianos se unirán a las tropas norteamericanas en el esfuerzo de guerra.
El siguiente gran conflicto lo tendremos en la Batalla de Monterrey. Hasta ese momento, la mayoría de las tropas norteamericanas única y exclusivamente se habían enfrentado a las tropas de guarnición mexicanas, que no son las mejor adiestradas. En la Batalla de Monterrey, el ejército norteamericano pondrá al frente a 6,000 soldados y el ejército mexicano, un ejército ya regular, un ejército ya preparado, pondrá a 5,000 soldados en la defensa de la plaza de Monterrey. Este acontecimiento se llevará a cabo el 19 de septiembre de 1846. Desafortunadamente para los mexicanos, el resultado de la batalla es adverso y el comandante de la plaza, Pedro de Ampudia, firma un armisticio de ocho semanas con el ejército norteamericano. Estas ocho semanas son oro para que el ejército mexicano se rearme, se reagrupe y vuelva a combatir.
Así llegamos entonces a la Batalla de La Angostura. Esta batalla sucede entre el 22 y el 23 de febrero, en el cual el general Taylor logra avanzar y combatir a las huestes mexicanas hasta Buena Vista. Esta batalla es un poco más grande, es un poco más numerosa, ya que los mexicanos van a lograr obtener un número significativo de tropas: 15,000 hombres, y las tropas de vanguardia del general Taylor solo serán 4,700. La lógica nos indica que el ejército mexicano tuvo que ganar esta batalla. Más sin embargo, la lógica y la realidad en muchas ocasiones son diferentes. El ejército norteamericano es un ejército profesional, es un ejército disciplinado, es un ejército bien liderado, es un ejército bien armado. El ejército mexicano no es un ejército de leva, es un ejército de reclutas, en donde la gran parte de los soldados hasta hacía meses no conocían el funcionamiento de un mosquete. Así que el resultado de la batalla es adverso, una vez más, para las tropas mexicanas.
Así llegamos entonces al tercer frente, el frente de Veracruz. En marzo de 1847, las tropas del general norteamericano Winfield Scott toman el Puerto de Veracruz. En total eran unos 8,500 soldados. Cuando Antonio López de Santa Anna se entera de las intenciones del general Winfield Scott, sale a darle batalla en la localidad de Cerro Gordo. Una vez más, los mexicanos pondrán 12,000 soldados y una superioridad numérica será significativa. Realmente, no volvemos a lo mismo: el ejército norteamericano es un ejército disciplinado y profesional, el ejército mexicano es un ejército de levas, es un ejército que en realidad no estaba preparado para un conflicto así.
Esto nos llevará hasta el 19 y 20 de agosto. El general Scott logrará enfrentarse en la Batalla de Churubusco. Ahí los soldados mexicanos demostrarán una valía y una valentía como hasta antes no se había demostrado. Si bien la guerra contra los Estados Unidos se va a perder, dentro de la pérdida también hay un aprendizaje y el aprendizaje para el ejército mexicano es reconocer que necesitan una identidad nacional, es reconocer que una derrota, que una guerra ha sido significativa para ellos.
Así se va a gestar la Batalla del Molino del Rey, el 8 de septiembre, en la cual el ejército mexicano dará sus últimos respiros para poder resistir a la invasión norteamericana. Tanto la Batalla del Molino del Rey como la Batalla de Chapultepec darán en su haber gestas heroicas impresionantes, como la de los Niños Héroes para el caso mexicano, o como la del Batallón de San Blas o el Batallón de San Patricio, que más adelante lo explicaremos.
Hablemos del Batallón de San Patricio. Hagamos un paréntesis grande. Dentro de las dos unidades militares más reconocidas por parte del gobierno mexicano en esta guerra está el Batallón de San Patricio y el Batallón de San Blas. El Batallón de San Patricio es algo así como una compañía de mercenarios extranjeros, principalmente alemanes e irlandeses. Estos se van a unir debido a que eran discriminados en el ejército norteamericano por su religiosidad, es decir, ellos eran católicos y gran parte del ejército norteamericano era protestante, así que había un proceso de discriminación entre ellos.
El primer combate del Batallón de San Patricio es precisamente en la Batalla de Monterrey y estarán todos ellos al mando de John Riley, que es un inmigrante irlandés que anteriormente había sido teniente del ejército norteamericano y que cuando escucha de esta, por así decirlo, "manda" que tienen los mexicanos con respecto a abrazar la religión católica, con respecto a abrazar a los migrantes, con respecto a no permitir en su territorio la esclavitud, pues cambiará de bando. La Batalla, eh, de Monterrey es significativa para el Batallón de San Patricio, ya que es una batalla en la que ellos demuestran su valor y su capacidad de combate. Desafortunadamente para ellos, en la Batalla de Churubusco, en la Batalla del Molino del Rey, será el final de este batallón. Muchos de su final es trágico, es horrible. Son capturados, son castigados y una vez que son este capturados, eh, reciben azotes, reciben latigazos, son marcados con hierro como traidores del ejército norteamericano y al final, pues, serán fusilados. Pero eso no quiere decir que hayan dejado una marca indeleble en la psicología del ejército mexicano. No.
Eh, para finiquitar esta parte, el Batallón de San Patricio tenía como bandera, pues, la que ustedes tienen en la diapositiva, que estaba conformada por un fondo verde, alusivo obviamente a esta parte irlandesa, y con las palabras que ustedes ven ahí: "Erin go Bragh", que quiere decir "Irlanda para siempre".
Otro de las grandes unidades militares del ejército mexicano que pelearán en esta batalla, pues, es el Batallón de San Blas. Sale, este batallón peleará heroicamente en las batallas de Cerro Gordo y especialmente en la Batalla del Castillo de Chapultepec. Vale, este batallón estaba comandado por un tlaxcalteca del Heroico Colegio Militar, uno de los grandes héroes de de esta batalla. El 12 de septiembre de 1847, se le encomienda a este batallón la defensa del Castillo de Chapultepec. Para el 13 de septiembre de 1847, el Batallón de San Blas es aplastado por la fuerza norteamericana y, eh, pues obviamente, gran parte de sus efectivos perderán la vida. Felipe Santiago Xicoténcatl recibirá 14 disparos, todos ellos de frente, es decir, nos está hablando que jamás se retiró, sino que estaba peleando, vale, para mantener la plaza. Desafortunadamente, esta plaza tendrá que rendirse, pero no sin antes dejar una frase impresionante. Justo antes de morir, le dice a su tropa: "Mexicanos, no se rindan, luchen por el honor y la gloria. Eh, México no se arrodilla ante nadie y menos ante la adversidad".
Lo que yo les explicaba, ¿no? Sí, perdimos, o se perdió la guerra, más sin embargo, hay un nacer de un sentimiento de identidad nacional, que eso era fundamental para la época. Junto con Felipe Santiago Xicoténcatl, pasarán a la historia, eh, el subteniente Juan de la Barrera y los cadetes Agustín Melgar, Francisco Márquez, Fernando Montes de Oca, Vicente Suárez y Juan Escutia. Todos ellos, mejor conocidos como los Niños Héroes, eh, que demostrarán su valía y que era parte del ejército mexicano.
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Llegamos al final entonces de este conflicto. El final es bastante trágico para México, ya que se firma el Tratado Guadalupe Hidalgo en el mes de febrero de 1848, en el cual México accedió obligadamente a perder los territorios actuales de California, Nevada, Utah, Nuevo México, Texas, Colorado, Arizona, partes de Wyoming, Kansas, Oklahoma y, eh, pues obviamente, renuncia definitivamente al reclamo sobre Texas. Esto en números o en porcentajes es el 55% del territorio que tenía México hasta antes de 1846. El conflicto termina el 15 de junio de 1848, cuando las tropas invasoras deciden retirarse de nuestra nación, no sin antes dejar un legado impresionante en la psicología de las y los mexicanos.
Fue un placer estar con ustedes una vez más. Y recuerden que la actividad es una breve línea de tiempo en la que ustedes identifiquen causas, desarrollo y consecuencias de la guerra México contra Estados Unidos. Fue un placer estar con ustedes. Cuídense mucho. M.