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Porque siento la urgencia, la necesidad de compartir este mensaje con ustedes porque siento que el tiempo se nos acaba, que son pocas las oportunidades que nos quedan. No desaproveches la oportunidad. No pospongas algo tan importante como tu salvación. Recuerda que el infierno tiene puerta de entrada, pero no tiene puerta de salida. La vida es muy corta, es muy efímera, es muy frágil. No juegues con tu salvación.
Cuántas personas no han partido a la eternidad sin estar enfermos. Han muerto en un accidente, en un algo trágico y lamentablemente no han tenido la oportunidad de arreglar su vida espiritual delante de la presencia de Dios y mueren en delitos y pecados. Eso es doloroso, querido hermano, porque es lamentable despertar en la eternidad y saber que tú no eres salvo. Y habiendo tenido la oportunidad, por eso repito a todos los que me escuchan en este momento, por favor comparte la palabra. Yo siento que es urgente. Siento que el Espíritu Santo de Dios nos está llamando. Siento en mi corazón eh no sé cómo decírtelo para que tú me comprendas, me entiendas con claridad, que hay una aflicción profunda en mi espíritu. Amén. Que Dios nos está llamando. Nos está llamando. Creo que estamos teniendo los últimos llamados. Las cosas van de mal en peor en este mundo. La palabra de Dios se ha cumplido a la perfección y todo lo que está en la Biblia se está cumpliendo, se ha cumplido y se cumplirá en su perfección y en su totalidad. Por lo tanto, tomemos muy en serio las cosas en este momento. Toma muy en serio tu relación con Dios, tu salvación. Ya no sigas poniendo en peligro tu vida. Gloria a Dios. Así es que vamos a ir a la palabra de Dios. Hoy quiero hablar bajo el tema Dios te llamará a cuentas. Escucha, escucha esto, por favor, detenidamente.
Tú que en este momento estás viviendo una vida de pecado, de rebeldía, haciendo lo que te da la gana y quizás estás sintiendo que estás disfrutando de lo que haces, te deleitas en el pecado, en la desobediencia, en los pecados de la carne, en los pecados sexuales, en una infinidad de pecados que te alejan y te apartan de la presencia de Dios. Quizás tú no sientas en este momento porque estás joven, te sientes sano y no y sientes que no estás en ningún peligro y por eso no piensas en Dios, ten mucho cuidado. Ten mucho cuidado. ¿Por qué te digo esto? Porque Dios te llamará a cuenta un día. Dios te llamará cuenta de toda de todo lo que tú estás haciendo. Y hoy quiero hablar precisamente de esto, de Apocalipsis capítulo 20, del juicio del gran trono blanco. Escucha, el juicio del gran trono blanco. Ese será el día más triste, más doloroso, más eh inimaginable para un ser humano. Porque recuerda lo que te voy a decir en este momento. Escúchame, por favor. Escúchame en este momento, mientras yo comparto contigo esta palabra. Escúchame. Jesucristo, el hijo de Dios, es tu abogado. Lo diste la bendita palabra de Dios y déjame compartirlo contigo para que tú lo escuches directamente de la Biblia, que en este momento, mientras yo comparto contigo esta palabra, Jesús está como tu abogado. Pero un día, un día Jesucristo no será tu abogado, no será tu salvador, será tu juez y te llamará cuenta ese día, en el día del juicio del gran trono blanco.
Dice la Biblia en Primera de Juan, capítulo 2, versículo 1, "Hijitos míos, dice Juan, estas cosas os escribo para que no pequéis." Escucha, el llamado de Dios no es que te revuelques en el pecado, no es que te te olvides de Dios. Dice, "Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis." El deseo del apóstol por el sentir que tenía de parte de Dios escribí estas cosas para que no pecaran. Y yo mismo como pastor y predicador de este bendito evangelio, comparto esta palabra con ustedes para retar a todos aquellos que están a punto de cometer pecado, aquellos que están siendo tentados, que están en la iglesia y que el te está poniendo una oferta para que le falles a Dios. Oye bien esta palabra, hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis. Y dice la Biblia, "Y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre." Hoy mismo Jesucristo es el abogado que está delante de Dios abogando por todos aquellos que se arrepienten y le piden perdón a Dios y se apartan del pecado. Porque yo creo en un evangelio que no solamente es el pedir perdón, sino que también hay que apartarse del pecado. recuerda las palabras de Jesús a la mujer adúltera cuando le preguntó, "¿Dónde están los que te acusaban?" Y ella le dijo, "Se han ido, Señor." Y él le dijo, "Ni yo te condeno. Vete y no peques más." El deseo de Dios es que el ser humano se aparte del pecado. Si no lo hacemos, Dios te llamará a cuenta un día y no tendremos excusas. No podremos decirle a Dios, "Es que yo no tuve la oportunidad, es que tú no me llamaste, porque hoy esta palabra va dirigida a ti. Esta palabra Dios me permite compartirla contigo para que ya no seas ignorante de lo que dice la Biblia. Y hoy te digo, si tú has cometido pecado, abogado tenemos para con el Padre." Y lo dice claramente aquí la palabra de Dios. a Jesucristo, el justo. Bendito sea su nombre. Pero escúchame bien lo que te voy a decir en esta hora. Hoy está como tu abogado, como tu salvador. Él es la puerta, él es la verdad. Él lo dijo claramente en su bendita palabra. Yo soy el camino, la verdad y la vida. Y nadie dijo, "Viene al Padre si no es por mí." Hoy él es esa puerta. Hoy él es el buen pastor. Hoy él es tu salvador. Él es tu abogado, como lo dice en este texto que te acabo de compartir. Pero un día, querido hermano y amigo, Jesucristo dejará de ser tu abogado y será tu juez en el juicio del Gran Trono Blanco.
Tú que en este momento quizás digas, "Yo no quiero nada con Dios. Voy a seguir disfrutando la vida, disfrutando el pecado. Seguiré en la fiesta, seguiré en mi borrachera. seguir los placeres de la vida y no te acuerdas de Dios. En aquel día será triste, doloroso, porque ya no tendrás otra oportunidad de salvación. Escúchame bien lo que voy a decirte en esta hora. Cuando yo leo esta palabra del juicio del Gran Trono Blanco, hay algo tremendo que ocurre antes, porque esto ocurre justamente después del milenio. Los primeros en ser echados al lago de fuego es el anticristo y el falso profeta y luego va Satanás, según lo dice la Biblia. En Apocalipsis capítulo 20 verso 10 dice aquí, "El y los que los engañaba fue lanzado al lago de fuego y azufre, donde estaba la bestia y el falso profeta. Ya la bestia y el falso profeta ya estaban en el lago de fuego. Y allí es lanzado Satanás y serán atormentados día y noche por los siglos. de los siglos. Nunca tendrá fin. Nunca. Nunca. Medita, por favor, con responsabilidad lo que estoy compartiendo hoy contigo. ¿Por qué razón? Porque un día, escúchame, Dios te llamará cuentas. Dios te llamará cuentas. de todo lo que tú estás haciendo, aún de aquellas cosas que no las has cometido todavía, pero que las tienes aquí en el corazón. Por eso Jesucristo dijo, "Cualquiera que mira a una mujer para codiciarla en Mateo 5:28, cualquiera pues que mira a una mujer para codiciarla, para desearla, ya cometió adulterio con ella en su corazón, Porque el pecado es pecado desde el momento que ya lo empiezas a concebir en tu corazón desde que ya lo tienes aquí. Los adulterios no es cuando te fuiste con una mujer a un hotel, no. Es desde el momento que miras a una mujer para codiciarla y ya cometiste adulterio con ella. Por eso guárdate para Dios, porque un día, un día nos vamos a llevar grandes sorpresas cuando estemos en el cielo. Por eso es que yo siempre digo que en el en el infierno habrán cristianos con la Biblia, habrá gente que predicaba, habrá gente que cantaba en las iglesias, habrá gente que fue líder en las congregaciones, gente que fueron miembros por años dentro de las iglesias, pero que llevaron una doble vida, de doble moral, que eran una cosa en apariencia, pero eran otra en integridad delante de Dios. Procura, querido hermano y amigo, ser cristiano aquí adentro en el alma, en el corazón y que se te refleje por fuera. Nunca seas hipócrita, nunca seas falso. ¿Por qué te consejo eso? Dios te llamará cuentas y no solamente por lo que hiciste, sino por la motivación de las cosas que tienes en el corazón. Hay gente que odian a otro, desean matarlo, hacerle daño. Desde el momento que tú tienes eso en el corazón, delante de Dios, tú eres un homicida. Ten mucho cuidado, porque un día estarás delante de Dios y Dios nos verá por dentro. Y por eso hoy quiero llevarte Apocalipsis capítulo 20, al juicio del gran trono blanco. Allí no habrán soberbios, allí no habrán orgullosos, allí no habrán prepotentes, allí no valdrá nada si fuiste rico, millonario, si fuiste famoso, poderoso, allí no te valdrá nada. Por eso es que Jesucristo tenía razón cuando dijo en Mateo 16:26, "Porque, ¿qué le aprovecha al hombre ganar el mundo entero y perder su alma? ¿Qué recompensa dará el hombre por su alma? ¿De qué te sirve tenerlo todo en este mundo? tener fama, dinero, poder, placeres, mujeres, casa, carro, propiedades, lujos. ¿De qué te sirve si tu nombre no está escrito en el libro de la vida? Si no eres salvo, ¿de qué te sirve todas esas cosas? Si el día que Dios te llame a cuentas, estarás desnudo delante de su presencia. ¿De qué valió todo lo que amos alcanzado en esta vida? Lamentablemente usted mira gente llena de avaricia en nuestros tiempos, enamoradas del dinero, enamorada de las cosas materiales, edificando en este mundo. Está bueno que trabajes, está bueno que tengas tus cosas, pero que nadie, nadie, escúchame con el corazón y el alma, que nadie sustituya a Dios en tu vida. Si tu trabajo te va a apartar de Dios, búscate uno que te deje servirle a Dios. Si tu empresa te está apartando de Dios, cierra esa empresa, que tu salvación vale más que todo el oro del mundo. Aleluya. Santo, mi alma te alaba, Jesús. Hay tanta gente que no están tomando estas cosas en serio. Hay gente que se va a perder. Cuánto cristiano que cuando se convirtieron a Cristo eran fieles, era gente de oración, de ayuno, gente enamorada de Dios, que buscaba a Dios en espíritu y en verdad. Y a medida que han ido pasando los años, te has vuelto materialista, te has vuelto un cristiano insípido, vacío, has puesto a Dios en segundo lugar en tu vida, nunca sustituyas el lugar de Dios. Dios tiene que ser primero, segundo, tercero y todos los lugares lo tiene que ocupar Dios primero. Nunca emprendas un proyecto, nunca hagas nada si no pones a Dios primero. ¿Quieres bendición en tu vida espiritual? Aprende a poner a Dios en primer lugar, que el que honra a Dios, Dios le honra a él. La Biblia dice, "Yo honro a los que me honran y a los que me desprecian serán tenidos en poco." Quizás no sientas que está pasando nada en tu vida, llevando la vida que llevas, una vida de rebeldía, de rebelión ante los ojos de Dios. Pero espérate, es cuestión de tiempo. Dios te llamará cuenta. Una de las cosas que más medito cuando voy a un cementerio, acompañar a alguien que ha fallecido, es meditar la brevedad de la vida y que cuando uno llega a ese lugar, tú no te llevas nada. Lo único que te llevarás son las buenas obras que hiciste delante de Dios. Y si fuiste un cristiano verdadero que serviste a Dios en espíritu y en verdad. Por eso hoy te pido que abras las Escrituras en Apocalipsis capítulo 20 versículo 11 en adelante. El juicio del Gran Trono Blanco. Aleluya. Y nunca olvides que Dios te llamará cuenta. No importa el apellido que tengas, no importa la posición que tú tengas. A mí no me salva el ser pastor, predicador, maestro de la palabra. Nada de eso salva. Aquí hay que vivir una vida práctica obedeciendo esta palabra, sometidos a Dios, apartados del pecado, aborreciendo el pecado, aborreciendo todo lo que Dios aborrece. Para mí ese es el auténtica vida cristiana. Yo no creo en ese cristianismo que sales del mundo y sigues siendo el mismo mundano en la iglesia. No creo en ese cristianismo sin cambio. No creo en ese cristianismo sin un nuevo nacimiento, sin el milagro de la transformación, sin ese cambio radical que del Espíritu Santo de Dios hace en nuestra vida con el poder de la palabra de Dios. Por eso Jesucristo dijo, y recuérdalo, San Juan 17:17, santifícalos, le dijo, en tu verdad, tu palabra, le dijo, "Tu palabra es la verdad. Esta palabra te santifica. Esta palabra te cambia." Y te estoy hablando hoy antes de que Dios te llame a cuenta para que un día tú no digas, "A mí nadie me lo dijo, a mí nadie me predicó, a mí nadie me habló de la santidad. Si otros no lo quieren hacer, yo lo haré hasta el último día de mi vida. Dedicaré mi vida a predicar el evangelio sin quitarle ni agregarle, a predicar esta bendita palabra. Aunque todos se modernicen, aunque todos quieran tomar un camino diferente y traer un evangelio liberal, extremista, yo procuraré con todas las fuerzas de mi alma mantenerme estrictamente en lo que dice la bendita palabra de Dios, sin quitarle ni agregarle, porque esta palabra no se puede adulterar. Esta palabra hay que vivirla tal como Dios la dejó. El Dios que demandaba santidad en el Antiguo Testamento es el mismo Dios que demanda santidad en el Nuevo Testamento. El Dios que demandaba santidad en la iglesia primitiva, no permitiéndole Ananías y Safira una mentira al Espíritu Santo, es el mismo Dios que le demanda santidad a la iglesia del siglo XXI. Creo firmemente que esta palabra sigue teniendo vigencia, que sin santidad nadie verá al Señor. Bendito sea el nombre de Dios. ¿Por qué te hablo de esta manera? No estoy molesto, es que siento un vivo celo por las cosas de Dios, porque sé que Dios te llamará cuenta y siento aflicción en mi espíritu porque el está ensegueciendo el entendimiento aún de la iglesia de Jesucristo. Y le estamos entregando a la humanidad un evangelio light, suave, un evangelio acomodado a los caprichos de la gente, a la voluntad de la gente, que la gente se sienta bien. Hemos ofendido tanto a Dios, pero tanto, tanto que no podemos predicar otro mensaje que no sea estrictamente como lo dice la palabra de Dios. Queremos que Dios nos trate bien cuando nosotros hemos estado ofendiéndolo por tanto tiempo. Y la responsabilidad cae sobre nosotros los pastores, porque Dios nos llevará cuento un día de lo que predicamos, enseñamos y practicamos, porque es lamentable, y lo digo con dolor y angustia, que los mismos ministros se han torcido y andan mundanalizados y están parados en los púlpitos y son impíos delante de la presencia de Dios. Aleluya. Mi alma te alaba, Señor, que no son dignos de estar en un púlpito porque no viven lo que predican, no viven lo que dice la Biblia. La Biblia dice claramente en Primera de Tesalonicenses 5:23, "Y el mismo Dios de paso santifique por completo espíritu, alma y cuerpo. Sean guardados irreprensibles para la venida de nuestro Señor Jesucristo. La santidad debe de ser por dentro y por fuera, según la palabra de Dios. Y creo que esta palabra está por encima de la autoridad de un pastor, por encima del teólogo, por encima de lo que diga cualquier persona. La Biblia es la máxima autoridad de fe y conducta de la vida cristiana. Amansoalay. Oh, bendito sea su nombre. Agárrate, iglesia, porque un día Dios nos llamará cuenta. Dios te llamará cuenta. Te llamará cuenta a ti también, pastor, por no predicar la verdad. Mire, hermanos, escúcheme bien lo que le digo. Hay gente que está en el infierno, que maldicen los pastores, maldicen los predicadores de hoy en día porque no les predicaron la verdad, porque le dijeron que todo estaba bien, que se podía ir al cine, que te podías tomar unas copitas, que podías vivir en un adulterio, podías tener uno, dos, tres, cuatro matrimonios y no era pecado porque dejamos de predicar contra el pecado y yo Hay cientos de miles de personas que están cayendo al infierno y sin duda alguna que esas personas maldecirán aquellos que les predicaron un evangelio acomodado porque no quisieron predicar contra el pecado y contra lo que cosas que a Dios no le agradan. La sangre de tu cabeza no será sobre la mía, no. Yo te predicaré la verdad con amor y en este momento, aunque me mires así como estoy hablando, no estoy molesto. Es que siento el vivo celo de Dios en mi corazón y siento un amor infinito por las almas y me da un dolor grande que las cosas estén como están. La iglesia torcida, la iglesia sin orar, la iglesia viviendo totalmente apartada de Dios. La iglesia que Cristo viene a buscar no está preparada para el día del arrebatamiento en este momento. Porque de acuerdo a Efesios capítulo 5 versículo 27, la Biblia dice que la iglesia que él viene a buscar es una iglesia gloriosa y sin mancha y sin arruga ni cosa semejante, dijo el apóstol Pablo. Vamos a cambiar ese mensaje. Vamos a a ponerlo más suave. No podemos porque vamos a engañar la humanidad y un día le tendremos que dar cuenta a Dios. Dios te llamará a cuentas. Apocalipsis capítulo 20 dice el apóstol Juan, esto es poderosísimo. Óyelo y recibe la palabra. Dice Juan, "Y vi un gran trono blanco. A Juan no le contaron. Juan dice, "Y vi porque Dios en su infinita misericordia, estando Juan en la isla de Patmos, le dio la revelación del Apocalipsis y le dio el privilegio de escribir este libro. Y vi un gran trono blanco. Y al que estaba sentado en él, ese que estaba sentado en el trono blanco del que te hablé. Primera de Juan, capítulo 2, versículo 1. Que si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre. Hoy ya no es abogado, hoy está sentado en ese trono como juez. ¿Quiénes estarán frente a ese trono blanco? Escúchame bien. Todos aquellos que despreciaron, que rechazaron a Jesucristo como su único y suficiente salvador, estoy hablando de toda la raza humana, gentiles y judíos. Allí estarán todo el que no quiso recibir a Cristo como su único y suficiente salvador. Por eso es que hoy estamos en el tiempo de la gracia. Dios nos está llamando. Dios te está llamando. A pesar de que estás en delitos y pecados. Dios te está llamando. A pesar de que le has dado la espalda, que estuviste en el camino de Dios y te has apartado y te has sido el pecado, Dios te está llamando. Y yo te hablo esta palabra, porque un día te llamarán a cuentas y estarás ahí delante del trono blanco. Dice Juan, "Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos." Oiga eso. Se terminó el milenio. Empieza el juicio del gran trono blanco. Ahí estarán todos aquellos que han vivido en sus delitos y pecados, que en este momento caminan por la vida y no quieren saber nada de Dios. Aquellos que viven en relaciones homosexuales, en adulterios, en mentiras, en chismes, en contiendas, en pleitos, guardando raíces de amarguras, resentimientos, odios, rencores, todo. Todos estarán allí. Avanza, corre, apresúrate. Esto es una gran oportunidad que Dios te está dando. No lo pienses. No digas, "Lo haré después." No, hazlo hoy. Que Dios te está llamando. No, no lo pienses dos veces. Y dice Juan, escucha atentamente. Y vi, dice Juan, a los muertos, grandes y pequeños. En otra versión dice que estarán ahí los humildes y los poderosos. será parejo porque la gente está equivocada. La gente le parece que con ser bueno basta, con ser humilde y no meterse con nadie basta. No es así. Recuerda las palabras de Jesús. Nadie viene al Padre si no es por mí. Yo soy, dijo, el camino. San Juan 14:6. Amigo, por favor, no te dejes engañar por ninguna religión. Yo soy el camino, la verdad y la vida, y nadie viene al Padre si no es a través de él. El apóstol Pablo le escribió a Timoteo y le dijo, "Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres." No es María, no es Pedro, no es Juan, no es ningún pastor, no es el Papa, nadie, porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo, hombre. Te lo voy a dar la cita. para que por favor usted tome nota, porque es importante, amén, que usted anote lo que dice este libro sagrado, la Biblia, la santa palabra de Dios. Eso está aquí, lo tenemos. Gloria a Dios. Perdonen, hermanos. que estaba aquí en eso está en Primera de Timoteo, capítulo 2, versículo 5. Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo, hombre. Así es que las buenas no obras no te salvan. La Biblia dice, "Por gracia sois salvos por medio de la fe." Y esto no es de nosotros, pues es don de Dios, no por obras para que nadie se gloríe, dijo el apóstol Pablo. Así es que esto no es por obras, no es por ser bueno, no es por dar dádivas, no es por ser humilde. Hay que aceptar a Cristo como tu único y suficiente salvador y apartarte del pecado y vivir una vida cristiana práctica, no religiosa, no fanatismos religiosos, no estar en una rutina de religiosa del culto que voy a la iglesia, vengo de la iglesia y hago lo mismo todos los días, no. Es una relación con Dios, es una vivencia, es una experiencia. Es un cambio de vida, es un nuevo nacimiento, es tomar esta palabra y aplicarla nuestra vida. Que cuando tú leas ahí no robarás, deja de robar. Cuando tú leas, no mentirás, deja de mentir. Cuando tú leas, no cometas adulterio, no andes en adulterio. Cuando tú veas que dice, "No fornicarás, apártate de la fornicación." De eso se trata el auténtico vivencia cristiana y evangélica. No es una religión. El evangelio no es una vida religiosa. Es una relación con Dios. Es un encuentro con Dios. Es un cambio de vida. Por eso es que cuando Nicodemo se fue a ver a Jesús en Juan, en San Juan capítulo 3, Jesús le dijo claramente a Nicodemo, aunque Nicodemo llegó con palabras lindas hablándole al maestro, "Sabemos que has venido de Dios", le dijo. Rabí le dijo, "Sabemos que has venido de Dios porque nadie puede hacer las obras que tú haces y Dios no está con él." Jesús no se dejó impresionar por la demagogia de sus palabras. Le dijo, "Te es necesario nacer de nuevo." Y lo mismo nos sigue diciendo a todos nosotros. Pero vayamos aquí. Apocalipsis 20, capítulo capítulo 20, verso 12. Y vi a los muertos grandes y pequeños en pie delante de Dios. Y oiga bien esto. Y los libros fueron abiertos. Se cree que en el cielo habrán esos cinco libros y por aquí yo los tengo anotadito. El libro de la conciencia dice, el libro de las palabras, el libro de los secretos humanos. Gloria a Dios. El libro de las acciones y el libro de la vida. Allí estarán esos libros. Los libros fueron abiertos. Y sabes algo, dice aquí la palabra, "Y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida." Y escucha esto, Dios te llamará a cuentas. Dice aquí la palabra de Dios, "Y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros según sus obras. Todo lo que tú hagas, desde que te levantas hasta que te vuelves a acostar, en el cielo está siendo anotado todo. Esos pecaditos que tú piensas que los cometiste en secreto y nadie te ha visto, está escrito, hay un récord en el cielo y te van a llamar a cuentas. Presta mucha atención a esta palabra porque hoy tienes la oportunidad de pedirle a Jesús perdón y dejar que la sangre de Jesucristo te limpie de todo pecado. No dejes que el te ponga una venda en los ojos. Por eso el Proverbio 28:13 dice, "El que encubre su pecado no prosperará, más el que lo confiese y se aparta alcanzará misericordia de Dios. Apresúrate, confiesa tu pecado, no continúes con ese estilo de vida, porque en el cielo todo está escrito, todo. Por eso es que el gran apóstol Pablo le escribió a los Gálatas en el capítulo 6, versículo 7, "No os engañéis, Dios no puede ser burlado. Todo lo que el hombre sembrare, eso cegará." Dios no puede ser burlado. Tú no podrás burlarte de Dios. Pasará un año, 2 años. 3 años, 20 años, pero nadie se ha podido burlar de Dios hasta el día de hoy. Por eso dice la palabra, "No os engañéis. No te engañes a ti mismo, porque a Dios nadie lo engaña." Tú le puedes mentir a los hombres, le puedes mentir al pastor, le puedes mentir a tu papá, a tu mamá, a tu esposo, a tu esposa, a tus hijos. Puedes engañar a tu patrón, puedes engañar a la gente, a todos los seres humanos, pero jamás, escúchalo, jamás podrás engañar a Dios. Jamás. Por eso la Biblia dice, "No os engañéis. Dios no puede ser burlado. Todo, escúchalo, todo lo que el hombre sembrare lo va a cegar. Y Dios te llamará cuentas un día. Ese disfrute de pecado no dura mucho, hermanito, amigo. Es corta la vida en esta tierra, pero el infierno es eterno. Escapa por tu vida. Este día será un día amargo, ser un día triste, doloroso. Allí la gente desearán tener un predicador frente a ellos. Allí la gente deseará tener un mensaje que lo haga recapacitar. Allí muchos dirán, "¿Por qué no le presté atención? ¿Por qué nadie me lo dijo? ¿Por qué me burlé de la palabra? ¿Por qué no quise recibir la salvación cuando se me ofreció? ¿Por qué no quise el perdón de mis pecados cuando Cristo me los quería perdonar? ¿Por qué no obedecí la palabra cuando yo escuché aquel predicador que hablaba a través de las redes sociales que algún día le daría cuentas a Dios, que Dios me llamaría cuenta, por qué yo continué con esa vida de rebeldía, de pecado, de placeres, hice más caso a los deseos de la carne, a la vanagloria de la vida, a los deseos de los ojos. ¿Por qué ese día la gente llorará amargamente no hay otra oportunidad? Hoy Jesús ya no estará allí. Ya no estará como abogado ni como salvador. Estará como el juez de toda la humanidad que no quiso nada con Dios. Qué triste será aquel día. Qué lamentable. Por eso hoy te digo, quítate la venda de tus ojos. Deja que Dios trate con tu vida. Deja que Dios hoy te haga recapacitar. Has vivido una vida desordenada, una vida apartada de Dios. Te has alejado de Dios, le serviste a Dios y poco a poco te has descuidado. Hoy estás viviendo una vida indiferente, una vida tibia. Si te mueres en esa condición, corres Dios te llamará cuenta en el juicio del gran trono blanco. Es tan lamentable que esta palabra esté siendo predicada y la gente est esté haciendo caso omiso a la palabra de Dios. Y por eso dice aquí, allí no habrán excusas, allí nadie podrá justificarse porque estará desnudo delante de la presencia de Dios. Porque en los libros estará escrito todo lo que el ser humano ha hecho. Ahí estarán todos tus pecados escritos. Por eso dice la Biblia en Marcos capítulo 4 versículo 22 dice la Biblia, "Porque nada hay oculto que no haya de ser manifestado nada." Clávate esa palabra en el corazón antes de fallarle a Dios, antes de cometer un pecado, métete esa palabra en el corazón, porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado. No te dejes engañar por el No creas a esas ofertas de la tentación del pecado y pensar de que tú eres listo y que vas a salir bien al otro lado. Mentira de Satanás. Padre de toda mentira es él. Aquí dice claramente, "Porque no hay nada oculto que no haya de ser manifestado, ni secreto que no haya de ser descubierto. Un día todo será manifestado y lo más doloroso de todo es que en el juicio del gran trono blanco, Dios te llamará cuenta." Y sabes algo, tú no podrás decir, probar tu inocencia porque todo está escrito en los libros. ¿Y qué le puedes decir a Dios? ¿Qué se ha escrito de ti hoy? ¿Cuál es la vida que estás llevando? Este día será un día amargo, triste. Hoy hay salvación para tu vida. Hoy la puerta está abierta. Cristo es la salvación de tu alma. Escapa por tu vida. Sálvate, busca a Dios. No sigas haciendo lo que hace en todo el mundo. No sigas el ejemplo de personas que te están induciendo hacer lo malo. Sé sabio. Escucha bien lo que dice aquí en el verso 13. Y el mar dice, entregó sus muertos que había en él. Y la muerte y el hades entregaron los muertos que había en ellos. Porque toda la creación obedece a Dios. Todo obedece. Todo está sometido a la autoridad del creador del universo. Todo. Y no importa dónde hayas muerto, si moriste en el mar, si te fueron a enterrar o no te fueron a enterrar, todos estarán ese día que todos aquellos que no fueron salvos y que no quisieron nada con Jesús, allí estarán. ese día y fueron juzgados. Oiga bien, por eso te dije el tema, Dios te llamará cuenta. Y fueron juzgados cada uno según sus obras. Cada uno va a haber tiempo para juzgarlos a todos, porque allá arriba delante de Dios no existe el tiempo. No, Dios es eterno. No es que va a haber prisa, no. va a haber juicio justo para todos para que sea probado de que Dios es un ser justo y bueno. Él no quiere que tú te pierdas. Él no hizo el infierno para el hombre, pero como el hombre no quiere nada con Dios, seré echado ahí si tú no lo quieres. Y dice aquí la Biblia, mire, por favor, escuche. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Recuerde que ya la bestia, el falso profeta y el ya están en el lago de fuego. Luego sigue la muerte y el hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y aquí viene uno de los textos más tristes que se encuentran en la Biblia. Y el que no se halló inscrito en el libro de la de la vida, fue lanzado al lago de fuego. Y yo te pregunto en este momento, ¿está tu nombre escrito en el libro de la vida? Si no lo está, esta es tu gran oportunidad antes de que estés delante del trono blanco y ya no tengas más oportunidad. Y cuando busquen tu nombre, no aparezca en el libro de la vida. Son, mire hermanitos, son hasta miles de cristianos que sus nombres no están escritos en el libro de la vida porque están llevando una vida cristiana falsa. Apresúrate. Yo siento que Dios nos está llamando, nos está dando las últimas oportunidades. Aprovéchala. Esta es tu noche, este es tu día, es tu tarde, tu mañana. No sé a qué hora vayas a oír este mensaje. Comparte, comparte el mensaje con el mayor número de personas posible antes de que Dios te llame a cuenta. Una vez te mueras, ya no tienes más oportunidades. Pero hoy tú tienes la oportunidad de escapar por tu vida, porque Dios te llamará cuento un día. Pero hoy quiero invitarte a que abras tu corazón y dejes entrar a Cristo como tu único y suficiente salvador de tu vida. Deja que él perdone tus pecados. Deja que la sangre de Cristo te limpie. Hoy lo tienes como abogado. Aquel día estará como el juez para castigar, para mandar la gente al lago de fuego. Eso no es lo que Dios quiere para ti. Apresúrate. ¿Quieres hacer esta oración conmigo? Pero para hacerla tienes que ser sincero. Tienes que desearlo con todo tu corazón. Si es así, acompáñame a hacer esta oración y dimigo, Señor Jesús, en este momento te pido perdón de lo más profundo de mi alma. Me duele haber pecado. Me duele haberte ofendido, Señor. Me arrepiento de todo corazón el haberme apartado de tus caminos, el haber cometido tanto pecado y tanta maldad. Hoy, Jesús, te pido que me perdones y me limpies con tu sangre y escribas mi nombre en el libro de la vida. y no te acuerdes nunca más de mis pecados. Límpiame más y más de mi maldad. Gracias, Jesús, por perdonarme. Séllame con tu Santo Espíritu. Amén y amén. Que Dios te bendiga, que Dios te guarde. Quiero orar por ti que has reconciliado, has aceptado a Cristo como tu salvador y también por todos aquellos que están en un hospital, enfermos, atados, que están sufriendo de alguna u otra manera. Quiero orar por ti, Padre, en el nombre de Jesús. Mira todos los que en este momento se reconcilian, te piden perdón. Límpialos con tu sangre, libértalos de toda esclavitud de pecado, de toda atadura del En el nombre de Jesús de Nazaret, yo reprendo todo poder satánico, porque en este momento Satanás pierde todo derecho sobre ese hombre, esa mujer, en el nombre de Jesús. Sé libre ahora. Sé libre. recibe tu libertad en el nombre de Jesucristo. Gracias, Señor. Mira los que están enfermos. Mira ese enfermo en esa cama de hospital, ese que está quebrantado de salud, Señor, en ese cuarto, en esa habitación, en el nombre de Jesús, por tus llagas, lleva sanidad a ese cuerpo enfermo. En el nombre de Jesucristo te lo pido. Amén. Y amén. Que Dios te bendiga, que Dios te guarde. Amén. Este ha sido el pastor David Gutiérrez, que con amor hemos compartido esta bendita palabra. No te olvides compartirlo con muchas más personas y suscribirte a nuestros canales y activar tu campanita. Que Dios te guarde. Esperamos verte en la próxima programación. Que Dios les bendiga a todos.