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Tomatina 2013 - España a Ras De Cielo

Chocolataja15:01

Transcription

Son 8116 las ciudades, pueblos y aldeas que componen nuestro país, y todas ellas celebran sus fiestas patronales, populares o folclóricas. ¿Qué ha ocurrido en todos estos festejos para que han pasado de ser una simple celebración vecinal a congregar a miles de personas venidas de todo el mundo? ¿Qué tienen nuestras fiestas que no podemos vivir sin ellas? Hoy vamos a recorrer cuatro de las más espectaculares de las que se producen en España, y lo van a ver desde un punto de vista diferente.

[Música]

Comienzo mi viaje por las fiestas de España. La primera parada es Buñol, en el centro de la provincia de Valencia. La vida en esta población de casi 10.000 habitantes transcurre con tranquilidad, sin sobresaltos, como en cualquier otro pueblo de España. Su iglesia de San Pedro es testigo desde hace siglos de la paz que se respira en este pueblo valenciano. Y por supuesto, los abuelos se entretienen sentados a la puerta de sus [Música] casas.

Pues así es Buñol, un sitio tranquilo, apacible. La gente se relaciona por las calles, toma café en las terrazas, se respira un remanso de paz y de tranquilidad. Pero en menos de 24 horas, 200.000 personas llenarán este pueblo para celebrar una de las batallas campales más curiosas de toda España.

Me permite, es una fiesta centenaria, ni milenaria, tiene relativamente poco tiempo, 68 años apenas, y es curiosa porque la gente de este pueblo lo que le gustaba era tirarse cosas unos unos a otros. Yo creo que debió ser algo [Música] así. Ve como son muy divertidos, se lo toman todo muy bien. Pues yo me imagino que debió ser algo así, una batalla vecinal. Y hoy, gracias a eso, este pueblo es conocido en todo el mundo. Viene gente de todo el mundo a celebrar la gran fiesta, la Tomatina, y su protagonista es el [Música] tomate.

En menos de 24 horas dará comienzo la Tomatina, la mayor batalla de tomates del planeta. Se están ultimando los preparativos de una celebración que lleva meses organizándose. [Música]

Estoy en la Yosa, Castellón, para ver cómo se cargan las miles de toneladas de tomate que se van a lanzar en esta [Música] fiesta. Ya están cargando las 130 toneladas de tomates en los camiones y he pensado que si en un kilo de tomates caben 10, en tomates, calles de Buñol, ¡vaya batalla campal nos [Música] espera!

Desde que en 1980 el ayuntamiento decidió organizar la Tomatina de forma oficial, la fiesta se ha convertido en un evento que reúne a gente de todo el mundo y, por tanto, requiere de una organización extrema. Al frente de este operativo se encuentra José Ramón Mech. Buenos días, José Ramón. ¿Qué está pasando en este momento?

Estamos cargando los tomates para la Tomatina y esto tiene un un procedimiento que se implantan en abril y se cogen en agosto. Esto antiguamente, en vez de cargarse ahora pocos camiones, lo mismo se hacían 40 que 50 millones de kilos para la conserva. Para la conserva. Y ese mismo tomate que de la conserva es el que utilizáis la Tomatina. El mismo. El mismo. ¿Por cuánto tiempo lleváis haciendo esto? Unos 20 años. ¿20 años? Una cosecha especial para la Tomatina, ¿o se hace una cosecha especial para la Tomatina? Lo que pasa es que el tomate pues no madura todo a la vez, sino madura primero que llamamos de soca. Eh, ese tomate se coge los cuatro tomates de la soca para la plaza y luego ya el resto para la Tomatina.

Tú vives la Tomatina también desde dentro, con la pasión de la Tomatina, ¿o solo te encargas de la infraestructura? No, yo tengo 61 años y cuando tenía 18 años, todos los días cargaba de millón a 2 millones de kilos de tomates hasta hace 20 años para la conserva.

¿Cuándo habéis empezado a preparar todo esto? Empezar a [ __ ] se empezó a [ __ ] el día 16 de agosto para almacenarlo ahí, porque no nos podemos arriesgar. Primeramente, que tiene que estar muy maduro y segundo, no nos podemos arriesgar a que lo cojamos un par de días antes, pues si viene un mal tiempo y entonces se quedan sin tomates y entonces a mí me cuelgan. [Música]

Pues ya hemos visto cómo 130 toneladas de tomates se meten en los camiones y vienen hacia Buñol. Uno se pregunta cómo ha empezado todo esto. ¿Qué tal, Pilar? ¿Cómo estás? Voy a conocer a dos de los fundadores que vivieron en primera persona el nacimiento de la Tomatina.

¿Cómo ha empezado todo? Pues empezó de la manera más singular que se puede contar. Ha gustado mucho de arrojar objetos, de comestibles, tomates, cebollas. Pero entre los vecinos arrojar una batalla que hacíamos los chiquitos y los menos chiquitos. Pero lo hacíais por algún motivo. Por gamberrada. Por gamberrada. Manchar. Hacer [Risas] travesuras. Lea de los tomates con la pequeña batalla. Sí. Y eso y fue engrandeciendo hasta que ya tomó asunto el ayuntamiento de prohibirlo. ¿Por qué? Pues por una razón que no era ni festivo ni nada y manchamos no a la gente, las fachadas y la gente se no gustaba. Al principio no gustaba la Tomatina y teníamos muy mal H.

¿Estabais enfadados porque os lo habían prohibido? Esa noche ya quedamos ya conforme todos los que íbamos a hacer el entierro del tomate, avisando entre los vecinos, los [__] para quedar en un sitio y todos de luto y con un pañuelo blanco y una cebolla para llorar, llorando como si fuera un funeral, tocando marchas fúnebres, todo el mundo llorando. Pens sin pensarlo, o sea, todo improvisando. [__] Y cada vez acudía más gente vestido de negros. Se cavó un hoyo y ahí enterramos el tomate y allí pusimos a llorar como si lo enterramos de verdad, llorando. Y ahí se acabó todo.

¿Y a partir de ahí volvieron a aceptar? Entonces, al otro año, claro, ya vieron que sí que era el tomate una fiesta que se tenía que hacer. ¿Y vosotros seguís yendo a Tomatina? Ya no participo en el tomate, participo tirando agua en mi casa. Lleno cinco o seis bañeras porque las vaciamos mis hijos y mis nietos tirando cubos de agua, siempre buscando al seco.

Tú eres un travieso. [Música] Qué gran sentido del humor tiene esta gente de Buñol. Golán, a sus 80 años, mantiene aquel espíritu festivo de la Tomatina. Y los vecinos que en su día se opusieron, ahora colaboran en tapar y proteger las fachadas de sus casas de la tormenta de tomates que se aproxima.

Está cayendo la tarde. Quedan menos de 12 horas para que empiece la gran fiesta de la Tomatina. Como ven, las calles empiezan a llenarse de gente y las fachadas se cubren. Y este año, la fiesta de la Tomatina tiene una novedad, y es que este año se paga. Vamos a conocer al máximo responsable de la Tomatina. Buenas tardes. ¿Cómo estás, Rafa? ¿Cómo ha aceptado la gente que una fiesta, pues eso, que antes la hacían de manera popular, que este año tengan que pagar?

El pueblo muy bien, porque además era una demanda de muchos de mucha gente. Yo creo, había que ponerle un límite, ¿no? Porque además la idea también era que en los días, sobre todo los días previos, la gente se iba de Buñol y eso no podía ser. Por lo tanto, lo que buscamos también es que la gente de Buñol, de su Tomatina, que es su fiesta. Claro.

Oye, me han contado un pequeño secreto. Me han dicho que los cariños van a venir este año a reunirse contigo porque quieren exportar esta fiesta a su país. ¿Es cierto? Sí, sí, sí. Ellos quieren, sobre todo, que ellos se lo montan muy bien y por lo tanto, ellos tienen un festival del barro con el cual vamos a firmar un hermanamiento, Buñol con la ciudad de Borón, que es esta, una ciudad de muchísimos habitantes. Estamos seguros que vamos a hacer ahí una una Tomatina. Vamos, seguro.

Le vas a explicar cómo se hace todo esto allí, ¿no? Sí, además son muy metódicos y son muy puristas y van a querer hacerlo con el el mismo tomate que lo hacemos nosotros, de la misma forma que lo queremos nosotros. Y bueno, la verdad es que eso es es muy importante, ¿no?

Mucho antes de que la Tomatina fuera declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional, esta celebración era una simple noticia de color en los telediarios de los años 80. Durante una hora exactamente, un festivo cargamento de 60.000 kilos de tomates han estallado impunemente en las caras y cuerpos de todos los visitantes.

Queda muy poco para que despunte las primeras luces del alba. El gran día de Buñol está a punto de comenzar. A las 4 de la mañana se pone en marcha el dispositivo de seguridad de esta fiesta. Más de 500 personas se encargan de evitar cualquier altercado en las calles de Buñol. Muchos participantes han decidido dormir a ras de [Música] suelo.

A las 9:30 se abre el acceso al recinto. Fiesta del tomate. Van entrando los participantes. Las calles se abarrotan de gente que espera ansiosamente que empiece la Tomatina. [Música]

Estamos a media hora de empezar la gran batalla campal de la Tomatina. Seis camiones con 1.300.000 tomates están dispuestos a salir camino de la calle central de Buñol, donde se celebra la gran batalla campal. Hoy es el día de la Tomatina, así que vamos a disfrutarlo, porque 200.000 personas se lanzan tomatazos. [Música] [Música] [Aplausos] [Música] [Aplausos]

Tres, dos, uno. ¡Empieza la Tomatina! ¡Ya! Todo me [Música] ya no me fían. Mi [__] bebiendo vino sin [Música] parar. Y en [__] me quiere ayudar mis penas. Hoy tengo que orar, la vida se me va a acabar. Tengo [__] Vienen de todos lados, por todas partes. Efectivamente, esto era una batalla campal. Mujeres, [__] cuenta [Música]

Final. [__] Se acabó. Llega. Por [Aplausos] otro [__] sin esperanza ni ambición. Estamos llegando a la plaza principal. No sé si llegaré. [__] pero vamos a intentar. Nunca el pasado. [Música] [Aplausos] [Música] [Aplausos] [Música] [Aplausos] Volverá. Llega por otro. Me dejo sin esperanza. [Música] Mi mi [Aplausos] alma.

Estoy llegando al final del recorrido. Después de una hora de batalla campal, la mayor guerra de tomate del mundo toca a su fin. A lo lejos, en un balcón, veo a mi amigo Golán haciendo una de las suyas. [Aplausos] Poco a poco, el dispositivo de seguridad va desalojando a todo el mundo. Las calles se vacían. Llega el momento más ingrato de esta fiesta: la limpieza del pueblo. Hay que fregar y barrer el asfalto, quitar todo el tomate de las fachadas. Una dura tarea en la que todos los vecinos de Buñol se unen para que este pueblo recobre su aspecto habitual. [Música]

Hemos llegado al final de la Tomatina. [__] que ha sido un placer. Estoy [__] porque me tengo que quedar el tomate. Pero hoy hemos vivido una de las fiestas más populares de España aquí en España, ras de cielo en Buñol, la gran Tomatina, esa batalla campal que para mí será un día inolvidable. Oh.