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Continuamos con un versículo más del bloque donde examinamos las experiencias de David en lo que le hemos llamado la escuela de la aflicción de Dios. En el versículo 67 veremos que dice: "Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba; más ahora guardo tu palabra."
Un requisito necesario para ser admitido en la escuela de la aflicción de Dios es el siguiente: el alumno deberá cargar con el dolor. Y este dicho, "sin pena no hay victoria", parece moderno, pero es muy antiguo y es muy cierto. El crecimiento conlleva cierto dolor. David lo expresó de esa manera en este versículo 67.
La segunda cualidad que permitió a David sobresalir en la escuela de Dios es que él comprendía que Dios usaba la aflicción en su vida para enseñarle la verdad que necesitaba para vivir con éxito. Sin esa aflicción, le faltaba entendimiento y él se descarriaba.
Hay a veces que un pastor se ve obligado a quebrarle la pata a una oveja que de continuo se descarrila del redil. Esto no lo hace para descargar su enojo o frustración sobre la oveja, sino por un beneficio para ella. El pastor sabe que si la oveja se aparta demasiado del redil, seguramente será atacada por un animal rapaz. Por amor a la oveja, él le quiebra la pata y luego la lleva en brazos mientras se sana su pata. Para cuando se sana la pata de la oveja, esta ya se ha acostumbrado a andar con él en el redil.
Muchos creyentes meramente reaccionan ante los problemas y pruebas que surgen en sus vidas. Sus decisiones y acciones son nada más que reflejos naturales. El siervo de Dios que desea ser usado por Dios con poder necesita aprender a responder bíblicamente ante las aflicciones. La aflicción está divinamente diseñada para mantenernos cerca de la palabra de Dios, no lejos, no ausentes.
El alumno de la escuela de Dios de la aflicción entiende que hay dolor y que él debe estar dispuesto a cargar con ese dolor. Nuevamente volvemos a la verdad fundamental: si confiamos que Dios hace bien con sus siervos conforme a su palabra, no tenemos que temer. La Biblia nos dice en primera de Corintios 10:13 que nunca seremos tentados más allá de lo que podamos resistir: "No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podamos soportar."
Qué maravilloso es Dios cuando, a pesar de las circunstancias que estamos pasando, él sabe que esa aflicción nos está convirtiendo en mejores creyentes, en mejores personas. Todo tiene una transformación, aunque no lo sintamos en el momento. Te animo a reflexionar y a que veas que las cosas que estás pasando, apartando que pueden ser consecuencias de malas decisiones, pero hay situaciones que no dependen de ti. Algún dolor familiar, alguna situación cercana a ti y te trae tanta tristeza. Todo eso tiene un propósito.
Oremos. Padre bendito, te damos gracias una mañana más, un tiempo especial donde vemos en este versículo que David estaba consciente del dolor, del sufrimiento que estaba atravesando, pero siempre confiaba en que allí estabas tú. Gracias, Dios, por darnos esta gran lección. Ayúdanos a ser esos siervos y siervas llenos de ti, aprendiendo de los tiempos difíciles, aunque nos duela, aunque no queramos, pero todo tiene es un proceso para algunos corto o largo. Gracias, Señor, por darnos la instrucción, por no dejarnos solos y ayudarnos. Te amamos y lo oramos en Jesús. Amén.
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