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Buenos días y muy bienvenidos a la meditación de la mañana.
Estaba pensando que los problemas a todos nos llegan de tantas de tantos lugares, de tantos frentes, a veces inesperados, cada vez más, pero siempre podemos elegir si enfocarnos en el problema o enfocarnos en la solución. Eh, no es tan fácil porque estamos muy acostumbrados a irnos por las ramas, por las hojitas, por las ramitas. ¿Por qué pasa esto? eh me vuelve a pasar lo mismo y por qué y todo me sucede a mí y entramos como en una boráine de de cuestiones, de interrogantes y no nos damos cuenta de que entrando en esa línea cada vez el problema se engorda más.
En cambio, si nos centramos, si nos paramos, si estamos en silencio, si conectamos con el alma, con la semilla de, por ejemplo, de un árbol, te colocas en la semilla, en lugar de irte por la expansión de las ramas, estás como en conexión directa con lo nutriente, ¿no? Con los nutrientes del suelo. En este caso sería con la nutrición espiritual. El alma conectada en silencio hacia arriba tiene esta apertura, este espacio para poder tener un momento de captar, de intuir, de recibir un toque de la solución.
Las soluciones vienen cuando te centras, cuando te calmas, cuando estás en el silencio, cuando de alguna manera concentras la energía. Hay una pequeña iluminación en tu mente y de repente te viene, te viene. No es que no estuviera, es que la ves porque concentras la energía y tienes luz y estás contigo y estás centrado y no cunde el pánico ni el miedo, sino que das espacio a las posibilidades, a que las posibles soluciones te alcancen.
Así que ser esa personificación de soluciones, ir de los problemas a las soluciones, pasa por ir de la expansión a la esencia, del ruido al silencio, de la extroversión a la introversión, de las ramas a la semilla, a la raíz hacia dentro y crear el patrón, el hábito de estar tranquilos, calmados, no entrar en el la prisa, en el miedo, en en tanta cosa. No, no, no, no. Ese hábito está muy inculcado y tenemos que sustituirlo por el otro. Pues vamos a ir de los problemas a las soluciones en meditación.
Muy bien, pues vamos a entrar en ese espacio de tranquilidad allá donde te encuentres. Vas a ir adoptando [música] tu postura cómoda. espalda recta, pies apoyados en el suelo, las manos apoyadas sobre las piernas, el regazo, y vas a ir inhalando lentamente por la nariz, inhalando calma, serenidad, silencio y soltando tensiones, preocupaciones. Notando como tu mente se va calmando, tus órganos físicos relajando. Inhala, paz, exhala tensión. Inhala silencio. Exhala ruido. Inhala presencia exhala dispersión. distracción y ve oxigenando cada célula, cada rincón de tu cuerpo, de tu ser y con los ojos entreabiertos y este estado relajado donde la respiración viene y va. Estás presente, estás conectada, estás contigo en este momento del tiempo único presente ahora. y te vas interiorizando hacia ese santuario interior detrás de tus ojos. La habitación tranquila del alma, del ser, de la chispa de luz consciente. La luz se enciende en tu interior. Ilumina tu habitación interior con tu presencia. para hacer un viaje hoy de los problemas a las soluciones de los obstáculos a las oportunidades.
Todos tenemos problemas, pero cada uno los aborda de una manera. Te invito a que no los rechaces, a que no huyas de ellos. Cualquier problema que ahora toque tu mente o tu vida, obsérvalo como una nube en el cielo, en el cielo de tu mente, desapegadamente. Quizá te haces sentir preocupación, ansiedad, quizás se lleva la energía de tu mente. Observa cómo te haces sentir y respira claridad. Suelta tensión. Inhala la luz de la claridad. Exhala confusión. Observa desapegadamente como una nube en el cielo de tu mente. Silencio. conexión con el alma, con la luz consciente, con tu poder interno, el poder de tu mente. Eres el creador de soluciones, eres la luz calmada. Serena, que irradias soluciones que irradias la luz de la calma, dejando que ese problema se vaya de tu mente como una nube se [música] desplaza en el cielo. Eres la luz de la calma. Eresces el que soluciona, el que se enfoca en la luz. Tranquilamente irradias tu luz. Y notas la paz que viene cuando no luchas, sino que estás ahí contigo en silencio, observando y donando paz. Se trata de calmarse, de centrarse y de conectar con la luz de tus pensamientos puros. Eres la luz de la paz. Irradias a luz. No entres en la expansión [música] de las preocupaciones. Eres la luz de la paz, de la claridad, de las soluciones, presencia, luminosidad, centramiento detrás de tus ojos. irradiando la luz hacia la nube de tus problemas que se alejan como las nubes en el cielo. Con el viento se van y vienen esas luces brillantes en tu interior de soluciones, de posibilidades, semillas de posibilidades lucecitas [música] que te aclaran. Silencio, luminosidad. Eres la luz de la calma. ¿Dónde viene la solución? Si no ahora ya vendrá. Crea calma. En la calma vienen ideas nuevas, toques, intuiciones, pensamientos efectivos. semillas de posibilidades. Ahí en tu habitación interior vendrá la solución. No te preocupes, sigue ahí irradiando la luz de la calma pacientemente diluyendo problemas, sustituyéndolos por soluciones. Punto final a la preocupación. espacio disponible para la solución. Sigue ahí, sigue conectada con la luz interior. Esta es la magia del pensamiento puro, de no irme con las ramas, con los que es y por qué es. Solo calma y la luz se expande por tu interior y la luz elimina la preocupación y la luz te devuelve la esperanza. [música] En que ya llegará la solución, no hay prisa, todo lleva su tiempo, pero tú sigues el método correcto de la presencia, la calma, la quietud, creando pensamientos que resuelvan Soy calma, soy paz, estoy presente. La solución llegará. Confío porque estoy haciéndolo bien y confío. No pongo excusas, no me quejo y radio claridad. Este es el método, crear luz que elimine la oscuridad, crear paz que elimine la tensión, crear presencia que elimina la distracción. Silencio interior. Yo soy una personificación de las soluciones. Yo soy luz, claridad, presencia que atrae soluciones. Y la mente se relaja, corazón tranquilo, [música] unidad interna. cada vez más calmada, confiando que recibiré el toque correcto en su justo momento. Así que no me apresuro y dejo mi mente como ese mar calmado, sereno. Y sigo ahí en mi interior potenciando mi luz, una luz que resuelve, una luz que disipa problemas y preocupaciones. Siirradia expande, comparte la luz de la calma, despeja el bosque, despeja, despeja el cielo de tu mente y deja espacio disponible para que cuando toque el momento la solución entre. y te des cuenta. [música] Este es el secreto. Punto final a la expansión, punto final a la preocupación. Ya no [música] es tiempo de irte por las ramas de tus pensamientos. Es tiempo de silencio, conexión, iluminando tu mente, calmando tu corazón. Y la respiración te llega más hondo. as [música] espacio frescor, te oxigenas por dentro y ves posible que venga esa solución en algún momento. Ya llegará. No tengas prisa. Tu busca en tu interior. Y más que buscar, espera. [música] Espera con calma. Dejando espacio a que llegue la solución. Respira la luz y radia la luz de la paz y la calma y siente esta claridad interna. Y esta calma en tu corazón. Y en ese estado de presencia invoca la presencia también de la luz suprema, aquel que resuelve todos los problemas, simplemente irradiando la luz de las soluciones. Conecta tu alma con el alma suprema y absorbe todos sus poderes y virtudes como una lluvia luminosa que te nutre completamente. Absorbe, recarga el alma de estos tesoros imperecederos que no tienen precio y que te darán todas las soluciones. Olas de paz. Un abrazo de luz en tu corazón y una lluvia de luz [música] en tu mente que limpia los restos de confusión, dejando espacio para llenarte y reconocer la solución. Qué bien te sientes contigo mismo y con esta conexión con la luz más pura que resuelve. Es la única fuente que resuelve para siempre. Quédate ahí en su compañía unos momentos. Coloréate, absorbe y llénate de la luz que resuelve. Y con la respiración onda, profunda, consciente, asienta todo. Nota que hay un espacio dentro disponible, precargado y sin desconectar del todo de esta luz que resuelve, llévatela contigo allá donde vayas y proyecta esa luz. donde veas un problema y verás cómo todo se resuelve. Y poquito a poco respiras conscientemente, repartes la energía por tu cuerpo, te mueves un poquito cuando lo sientas, muy poco a poco y también cuando lo sientas. Abres tus ojos si estaban cerrados o entreabiertos y reparte la luz en tu ambiente. Oh. Chanti.