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Lit•000•4 ... SURGE EL ESPAÑOL.CARTULARIOS, JARCHAS, GLOSAS EMILIANENSES, CANTIGAS y VILLANCICOS

VIDEOESCUELA carloS herreraS18:29

Transcription

Primera estrellita que hemos visto, la noticia de quesos. Eh, luego es famoso los cartularios aquí desde el noveno, vamos a poner décimo, décimo, unmo siglo, siglo X, siglo X, siglo 1, siglo X, 15, etcétera.

Los cartularios de Valpuesta. Valpuesta es un potito de Burgos donde se encontró escrito en 1200 y pico, es decir, ya casi en el siglo XI, pero que recogía archivos, legajos, escritos anteriores, algunos desde el 809. Estos son cartularios de Valpuesta, que es así como se llama ese pueblo burgalés.

Estos cartularios de Valpuesta, pues eran escrituras de terrenos, compras, contratos, juicios, adjudicaciones de de cargos públicos, etcétera. ¿De quiénes? Pues de de la corona entonces reinante, de los obispados, de los monasterios. Y estos cartularios ya escribían un latín, pero un latín con muchísimas palabras ya transformadas. Es decir, ya había ya era uno de los primeros frutos de las lenguas romances. Que ya digo, no significa que nacieran aquí, esa transformación había ido sucediendo mucho antes, eh, antes, pero hablada, no escrita. Estos son los hallazgos, pero nadie desestima que puedan encontrarse escritos todavía anteriores.

Eh, luego están también muy famosas las glosas emilianenses. A ver, los cartularios de Valpuesta y todos estos podemos decir que son aquí, pero atañen a lo leonés, a lo leonés próximo a Galicia, a lo galaico portugués. Cosa que el emilianense es de Burgos, pero también con Logroño, claro. ¿Cómo variaba una palabra? Pues variaba similar, pero a lo mejor un poquito diferente. Esto para los estudiosos les flipa. Ah, no, porque allí era esto, y allí era lo otro. Les encanta su materia, investigan.

Eh, aquí hay un monasterio en La Rioja que es San Millán de la Cogulla. Y de San Milán, Milán o Millán, salen las glosas emilia, glosas emilianenses. Glosas emilianenses es porque se encontraron en el monasterio de San Millán de la Cogolla, y glosas porque cuando los frailes copistas copiaban el latín, dejaban unos márgenes grandes aquí y aquí. En el margen es donde se han encontrado estas glosas. Estas glosas escritas, y aquí ya el fraile, el monje, abandonaba el latín clásico y se expresaba en ese latín transformado que casi ya era un pre-romance, un pre-leonés, un pre-castellano, un pre-riojano, un pre-aragonés, un pre-valenciano, catalán, etcétera.

Eh, las glosas hay más de 1000 y constituyeron en su día pues un impresion. Ah, y de ahí se ha dado en llamar a esta zona y al monasterio de San Millán la cuna del castellano o la cuna del español. Eh, y en la parte conquistada por los árabes, pues bueno. Ah, bueno, voy a hacer un pequeño inciso. Al mismo tiempo, la Península Ibérica se seguía escribiendo y haciendo obras nuevas, no solo copiando, pero en latín, en latín clásico, y también en hebreo, y por supuesto, y muchas y buenas en árabe.

Los árabes vinieron con una cultura muy fuerte, eh, una cultura dominante. Cuando ellos, en el Califato de Córdoba, una de sus mayores esplendores, eh, atraen tal cantidad de sabios, escritores, poetas, médicos, científicos de la época, etcétera, que hacen de España, de la España árabe, el principal foco cultural de toda Europa. O sea, en Europa no tenían ni mucho menos la altura cultural e intelectual que el mundo árabe logró en la Península Ibérica. Una maravilla. Aparte de dejarnos, que sé, 4000 o 5000 palabras, influyeron mucho en las técnicas de cultivo, en en cantidad de cosas, las acequias, el mundo de la administración. Que ellos, como eran pueblo dominante, lo llamaban.

Simultáneamente a estas emilianenses, aparecen, no aparecen, empiezan a copiarse por algún sitio esas canciones que el pueblo siempre cantó. El pueblo siempre ha cantado cuando trabajaba, cuando cavaba, cuando recogía olivas, cuando hacía esto, cantaban. Y entonces, esas canciones las hacían con sus propias palabras, con ese latín ya transformado. Bueno, pues hubo una saga de cancioncillas que empezaron a pasarse por escrito, eh, de unos a otros, que fueron las cantigas. Que se llaman así precisamente porque estaban hechas para ser cantadas.

Estas cantigas aparecieron aquí en el galaico-portugués y se extendieron luego al castellano. Eh, se extendieron. Las cantigas han sido muy estudiadas, hay muchas y tenían unos temas característicos. El tema del amor, sobre todo como protagonista la chica, eh, cómo se dice triste por la ausencia del amigo, por la ausencia del amado. Cantigas de amigo, de amistad. Cantigas de lo contrario, te quiero mucho, te odio. Cantigas de escarnio. Escarnio es escarnecer, es poner a uno verde, eh. Y otras, las religiosas o sacras.

Tenían también diferentes ambientaciones. Unas solían cantarse cuando iban de romería, que es cuando el pueblo sale a una ermita o a una iglesia pequeña fuera del pueblo, se reúnen, comen, bueno, el picnic de la época, eh, y ahí se cantaban las cantigas de romería. Otras se bailaban, eh, que eran bailables. Luego estaban las que estaban ambientadas en la costa, que son las marinas, donde entonces ya la chica no se dirige, como podía dirigirse aquí a su madre o a su amigo, llorando por el amado, eh, sino que se dirige a las olas del mar. Trae meo, me lo habéis llevado, era pescador a lo mejor y no veía, etcétera, eh. Esas eran las marinas, cantigas marinas. Y por último, esas que después de haber pasado toda la noche penando y sin poder dormir, ¿dónde estará mi amado?, etcétera, etcétera, le despertaba el alma el momento del albor o blancor. Y de ahí viene el nombre de cantigas alboradas, eh, cuando aparece la aurora, etcétera.

Son famosas porque el recurso estilístico de todas estas canciones, las cantigas, eh, sobre todo de las cantigas, es el paralelismo. Es decir, se repite la misma frase, pero solo al final varía una palabra, que es lo mismo que todavía hacemos hoy nosotros en los estribillos de las canciones.

Pasamos que te lo había comentado antes. En el mozárabe, ¿qué se da? Pues mira, en el mozárabe, en lengua árabe, se hacían muchas producciones. Hubo muy buenos poetas y hacían unas poesías largas que eran las moaxajas. Pero como estos poetas árabes vivían con los mozárabes, con los latinos, con los que todavía hablaban ese latín transformado, eh, también hablaban eso y ponían dos versos, tres, cuatro, a veces hasta siete jalonando su obra, que era la moaxaja. Es decir, si esto era una moaxaja, versos, versos, versos, versos, versos, versos, versos, versos, aquí aparecían dos versitos en lengua romance, pero escritos con grafía árabe. O sea, no con grafía latina, no, no, no, con grafía, con escritura árabe. Pero claro, al leerlo se ha visto que aquello no era árabe ni latín, sino un latín transformado, que eso es una lengua romance.

Estos versos aparecían aquí, volvían a aparecer aquí, es decir, como jalonando, y sobre todo aparecían al final. Bueno, pues estos versos que ya digo que pueden oscilar entre dos grupos, de tres grupos, de cuatro, etcétera, fueron las famosas jarchas. Jarchas de las que se encuentran bastante. Yo, aquí, por ejemplo, tengo una jarcha. Dice, primero voy a ver si te la leo en el romance, porque hay una transcripción aquí arromanzada. Dice: "Va meu corachón de m. Ya si me tornar, tan mal me doler. Lil enfermo sanará." Que dicho en el castellano actual, por sería algo así: "Vase mi corazón de mí. Oh Dios, se me tornará, volverá mi corazón. Tan mal mi dolor por el amado, tengo tanto dolor por mi amado. Enfermo está, ¿cuándo sanará?" Bueno, unos versos poéticos, melancólicos. Muy curioso el personaje.

Quizás que ha producido más lirismo y antes, sobre todo el lirismo popular, al principio de la aparición de las lenguas romances, ha sido la enamorada. La enamorada que tiene problema de no poder estar con su amado. Mira, también hay aquí un glosario de las glosas emilianenses, escritos en el margen, que ya te he dicho. Y dice así: "Como autorio de nuestro dueño, dueño Cristo, dueño Salvatore, cual dueño como espíritu santo, dees tal servicio que grandiosos se." Que en castellano ya moderno sería: "Con la ayuda de nuestro señor Don Cristo, Don Salvador, señor que está en el honor y señor tiene el mando con el padre, con el espíritu santo en los siglos de los siglos, hacer tal servicio que delante de su faz gozosos seamos, gozosos estemos." Y eso está escrito ya en esa lengua de latín transformado, que podemos considerar ya el principio de las lenguas romances. Una, una glosa emilianense. Bien.

Y además de las cantigas, que ya hemos dicho, tal. Lo último ya aparecen también otros tipos de lírica popular, también muy parecida a las cantigas, pero con otro corte, ya un corte al principio profano, es decir, nada de religioso, que son los villancicos. Villancicos, hoy no suena a navideño, porque se han dedicado luego a lo sagrado, sobre todo a a la al episodio del nacimiento de Cristo. Sin embargo, ¿cuándo aparecieron o cuando se tiene constancia cuando aparecieron? No lo sabemos. Todo esto nace en en la oscuridad de los tiempos, pero bueno, cuando se tuvo ya noticia escrito de alguno de ellos, eran profanos, es decir, de tema no religioso. Y se llaman así porque era lo que se cantaba en las villas, no en las ciudades, en las villas, los villanos, los que no tenían cultura. Y ahí viene de villano, villancico, o de la villa, an cicos. Se fueron, eh, se fueron propagando, eh, haciendo famosos, su práctica se fue cogiendo más y tuvieron su auge principalmente en el 14 y en el 15. Pero es que aquí en el 14 y en el 15 ya habían aparecido grandes obras en un romance ya formateado, ya muy diferente del latín, ya una lengua propia.

O sea, que resumiendo un poquito, aparecen todas estas lenguas romances. La mozárabe desaparece prácticamente. Y de todas estas, el castellano es el que toma más vigor. Esto suele pasar a veces en la evolución de las cosas, de la naturaleza y de todo. Una especie, una raza, pues encuentra más acomodo, eh, en su entorno y se propaga más que el resto, anulando o embebiendo a las que tiene próximas. O sea, que hoy el castellano, el vasco que persiste, eh, el gallego-portugués y el valenciano-catalán. Me habré dejado en el tintero muchísimas cosas.

Bueno, ya creo que es de de obligado obligada mención el señor que más estudió esto, uno de los famosos Ramones que tenemos en España, Ramón Menéndez Pidal. Voy a poner aquí Ramón Menéndez Pidal, quizás el descubridor, el pionero, el más entregado a todo esta disciplina de la filología o aparición del castellano, de la evolución de las palabras, etcétera, etcétera. Un señor que cuando se casó, le dijo a su mujer: "Dice, vamos a ir de luna de miel." "Dó nada." "Alquilamos un par de mulas y nos vamos a ir de pueblo en pueblo a encontrar abuelitas y abuelitos que sepan romances que no están escritos en ningún sitio, pero que ellas conservan de padres a hijos, de padres a hijos, y nosotros los vamos a transcribir y vamos a cogerlos." Esa fue la luna de miel de Don Ramón Menéndez Pidal.

Es muy complejo. Yo solo te he abierto cauces, caminos. Si te gusta el tema, cógete el Google, coge libros y disfrutarás muchísimo. Hasta luego.