Transcription
Bueno, igualmente, muy grato seguir conversando con ustedes sobre el tema de interés. Se nos propone que hablemos de la identidad, otro concepto bastante, bastante amplio y que puede ser interpretado de muchas maneras. No vamos a empezar por la manera más directa y más simple, que es la identidad personal.
Todo ser humano es una identidad. Cada uno de nosotros somos una identidad, una identidad que se manifiesta al nacer, se prolonga toda la vida y al final dejamos una huella, una imagen de nosotros mismos. Empezando por el propio nombre, lo primero, primero es que nos define un origen: papá, mamá, ancestros, o sea, toda la genética. Y el nombre, el nombre es muy importante porque desde el primer momento que se nos asigne un nombre, a partir de allí la identidad personal queda resumida y expresada en ese nombre, en primer lugar para nosotros mismos y después para los demás. O sea, los demás nos empiezan a identificar a través del nombre, por eso la importancia del nombre.
Bueno, esa identidad básica también tiene otro, otra característica: el lugar y el tiempo. O sea, no es lo mismo nacer en China que nacer en Venezuela. No es lo mismo nacer en el siglo 20 que en el siglo 21. Es decir, que la circunstancia genética, ambientales, vocales, generales, culturales que envuelven nuestro nacimiento, ya va definiendo ya no solo esa identidad personal identificada de un nombre, sino ya la identidad se amplía a un concepto más amplio que diríamos la nacionalidad. La nacionalidad que implica no solo la cédula y el pasaporte cuando seamos adultos, sino una manera de hablar, una manera de pensar, quizá una religión, unas tradiciones, un folclor, una manera, unos gustos en la comida, una manera de ser. Entonces, como ustedes ven, hay un proceso de lo particular a lo general en el proceso identitario, una identidad personalizada a una persona, a una identidad social colectiva.
Bueno, en ese, en ese encuentro de lo personal y lo colectivo se va definiendo entonces nuestra acción en la vida, porque al final la identidad no es solamente un nombre, no es solamente unas características físicas, no solamente unas características culturales, lenguaje, religión, etcétera, como ya hemos dicho, sino nuestra conducta. Porque y eso tiene que ver con la personalidad y el carácter de cada uno de nosotros y lógicamente con los hechos, con lo que nosotros hacemos. Si hemos sido más responsables, si hemos sido menos responsables, si hemos sido solidarios, si egoístas, si somos abiertos a la diversidad, si estamos cerrados a los prejuicios. Entonces, todos esos mecanismos de relación y convivencia van definiendo. O sea, la condición humana es relación con los otros seres humanos.
Entonces, la identidad es esa posibilidad de humanidad que tenemos desde el mismo momento que nosotros nacemos y por eso la identidad implica una gran responsabilidad, porque nosotros no somos, no solo somos quienes somos, sino que representamos. Y en el representar nosotros no podemos agotarnos, representarnos solamente a nosotros mismos, sino que seguramente tenemos que representar a un colectivo. ¿Qué valores? ¿Qué principios? ¿Qué objetivos? Bueno, en ese, en ese proceso se va definiendo la condición humana y es donde prácticamente nosotros terminamos siendo lo que somos o nunca logramos ser lo que realmente somos. Por eso en la tradición clásica se decía: conócete a ti mismo y respeta, trata de cumplir lo que tú realmente eres.
Esto es muy importante, porque muchas veces terminamos siendo lo que la familia quiere, lo que los demás quieren, lo que la sociedad pretende de nosotros y vivimos entonces frustrados, desorientados, etcétera. Entonces, es muy importante la coherencia, la autenticidad, que a veces nos lleva a ser antipático o incómodo para los demás, pero dentro del respeto, nosotros tenemos derecho a nuestra autenticidad. Respeto en sentido positivo, no es un sentido negativo. No, yo soy auténtica, hago lo que me da la gana. No, yo soy auténtico porque respeto a los demás, soy quien soy, pero también respeto la manera de ser y la manera de pensar y la manera de actuar de los demás.