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Cómo trabaja la IA. La IA trabaja de una forma muy simple. Tú le tienes que decir lo que quieres. El problema es que los seres humanos no tenemos muy claro lo que queremos. Lo que hay que hacer con la IA es una conversación. Pretender que una sola pregunta te va a dar todas las respuestas es errónea publicidad con IA. ¿Cómo lo haces? Los datos ya dicen hacia dónde tienes que tirar. Lo que pasa es que estamos obsesionados muchas veces con métricas erróneas. Es decir, por ejemplo, nos importa más los views, cuánta gente te vio, los likes, en vez de ver la tasa de conversión, cuánta gente realmente se convierte, cuánto te cuesta adquirir un cliente. Yo conozco, te digo la verdad, tengo acceso a muchas celebridades y veo sus métricas y muchos de ellos tienen millones de views que no se traducen en millones de dólares porque no están mirando las métricas adecuadas. Tú como experta de IA, ¿cuál crees que sea la herramienta que más podemos utilizar para empezar a adentrarnos en la parte de la Inteligencia Artificial?
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Amigos, saben que la mayor parte de todos ustedes que nos hacen favor de ver las entrevistas en YouTube completas no están suscritos. Todos los lunes y los jueves tenemos entrevista nueva, 6 de la tarde en punto. Si ustedes le dan suscribir y a la campanita, les va a estar avisando que ya tenemos entrevista nueva y cada entrevistado nos deja un gran aprendizaje. No se las pierdan.
Vilma, qué gusto tenerte en mi programa. Hasta que se nos hizo. Hasta que se nos hizo, pero se fue muy rápido. Nos acabamos de conocer. Sí. Yo tengo, no, pero yo tengo como 2 años teniéndote en la lista de mis prospectos que yo quería entrevistar. Te admiro mucho, Vilma. Admiro mucho todo lo que has hecho con tu carrera. Cómo, cómo has transformado este la parte de lo que, porque eres una mujer que estudió hasta doctorado, siempre te la pasaste estudio, estudio, estudio y el cambio a toda la parte del emprendimiento que es espectacular lo que has hecho. Y sabes qué es lo que me gusta bastante, que siempre mencionas a tu marido. Ay, sí, claro. Yo creo que la s. Exactamente. Y eso, eso es algo que cuando hay historias de éxito de emprendedores que son en pareja, así como que es más fortalecido todo. No, yo también lo creo. Y fíjate, por un momento nosotros dijimos, oye, esto lo vamos a poder aguantar porque a ver, a lo mejor tú te metes en un proyecto, yo me meto en otro, estamos como que juntos pero no revueltos. Y de repente me dije, lo más lindo del mundo es poder estar atravesando un momento difícil con alguien que te entiende, que es doliente, pero también celebrar los momentos felices. Porque muchas veces si tu pareja quizás no trabaja contigo, tú vienes con una alegría y no lo entiendes. Pero es que nosotros nuestras alegrías las entendemos, sabemos que fue el fruto de varias acciones que hemos hecho. Entonces hasta el día de hoy seguimos. Esto es una decisión. El matrimonio es una decisión diaria, yo lo digo. Entonces seguimos decidiendo ser un matrimonio y ser socio de la empresa.
A ver, ¿por qué dices que el matrimonio es una decisión diaria? Qué bonito el concepto, porque yo me di cuenta que en una relación yo tengo que tener admiración, respeto y una buena comunicación. Entonces yo todos los días elijo a mi marido y yo sé que él me elige a mí. Y eso hace que nosotros nos pongamos como una prioridad. Sobre todo porque yo tengo una niña pequeña. Es muy fácil decir, no, que por la niña, por la niña. No, para nosotros en nuestro calendario ya hemos agendado los viajes en solitario que vamos a hacer él y yo, porque nuestro matrimonio es una prioridad. Y yo creo que no hay mejor herencia para mi hija que ella vea que hay un amor puro, que sus padres se iban de viaje también a vivir momentos especiales, pero sus padres hacían viajes con ella también. Entonces para mí mi matrimonio, al ser una decisión diaria, tiene que ser una prioridad. Entonces yo tengo mis citas con mi esposo, yo tengo mis viajes con mi esposo, mis momentos, porque mi matrimonio es una prioridad en mi vida.
Fíjate qué interesante, porque eso que acabas de comentar de los hijos es un ejemplo que nosotros nunca tenemos consciente que debemos de dar como padres. Siempre estamos con toda la atención hacia ellos y restamos atención a la pareja porque los hijos requieren toda la atención. Pero esa parte de la imagen que damos como pareja, como unión, como amor, creo que es parte fundamental también de lo que tenemos que dejar a los hijos. Yo también lo creo. Y sabes lo que me pasó a mí. Yo un día haciendo scroll infinito en Instagram, que yo creo que y en TikTok, que es algo que hacemos ya el contenido vertical, me sale un video diciendo que cuando llegues al último día de tu vida, te habrás pasado 16 años utilizando el móvil. Mira, yo me recuerdo que estaba yo en un avión a punto de despegar y eso me dejó rota todo el vuelo. O sea, yo dije, ¿cómo voy a pasar 16 años de mi vida utilizando el móvil? Y entonces empecé a hacer un análisis de los datos. A mí me encanta, yo mira, tengo el anillo, tengo el buff, a mí me encanta medirme, me gusta la data. También, o sea, claro. Exacto. Y adivina qué me di cuenta cuando me puse a analizar y dije, espérate, ¿cuántas horas yo uso al día el móvil? Tantas horas. ¿Cuántas horas yo me paso al día con mi hija? Entonces, claro, mi hija salió buena en nota porque ella va al colegio, lo que su mamá y su papá trabajan y cuando yo llego a la casa estoy con ella. Pero luego, adivina qué, salió en rojo mi esposo y yo. Claro, porque estábamos los dos. Si estamos con la niña, no estamos los dos. Entonces yo le dije, mi amor, los datos no mienten, tenemos que priorizarnos. Entiendo. Entonces hicimos unos pequeños ajustes que fue, en mi caso, se cena temprano. Ya somos americanos en eso, cenamos bien temprano para que podamos estar con nuestra hija, para que su rutina de sueño vaya temprano y tengamos un espacio de más para nosotros como matrimonio. Pero si yo no hubiera visto ese video que me hizo reflexionar sobre el consumo, porque muchas veces tú dices, no tengo tiempo. Mentira, tú sí se lo dedicas a redes, a falso trabajo o trabajo hormiga, pero no le estás dedicando a las personas que realmente son importantes en tu vida. No. Entonces ese video me hizo reflexionar y me hizo cambiar algunas cosas con mi marido también.
Qué interesante, Vilma. Todos te conocen porque eres una experta en marketing, en digital, en toda la parte del análisis de marca personal, o sea, has ido evolucionando en toda esta parte, pero nadie conoce cuál fue tu historia de vida en el sentido de cómo empezaste, cómo fue tu niñez. Eres de República Dominicana, ¿sí? Platícame. Mira, yo no he hablado todavía mucho de esto públicamente porque me acabo de dar cuenta. Ahora, nosotros tenemos un indicador con nuestra hija todas las semanas mi esposo y yo de "es ser más feliz". O sea, nuestro indicador para medir el éxito de nosotros como padres es la felicidad de nuestra hija. Y el otro día mi hija me dice, "Mami, ¿tú también eras igual de feliz que yo cuando chiquita?". Y yo hasta me puse a llorar delante de ella. Yo, yo no escondo mis emociones con mi hija. O sea, yo la estoy criando, yo soy una madre que también tiene sus altas y sus bajas. Y me vuelvo a la cama con mi esposo y le digo, "Jose, ¿tú eras igual de feliz que nuestra hija cuando pequeño?". Y me dice, "Yo no tengo recuerdo de eso". Y yo le dije, "Yo tampoco". Me puse a mirar fotos mías y yo no salgo sonriendo en muchas fotos. Y yo digo, wow, qué interesante es cómo yo puedo volver atrás y aprender de eso. Pero luego yo veo siempre mi mamá estaba bien, mi familia estaba bien. Yo vengo criada de una familia, pero sin embargo, yo no tenía como esta parte. Quizás fue que yo fui hija única por mucho tiempo, fui la primera nieta, la primera sobrina de parte de madre, quizás no estaba rodeada de más niños, no lo sé, más que en el colegio. Pero ahora comparo la felicidad de mi hija y yo digo, yo no tenía esa felicidad cuando yo tenía la edad de mi hija. Estoy en terapia, yo creo en la terapia, yo hago terapia todos los viernes, yo no trabajo los viernes, los viernes es trabajo propio para encontrar qué era lo que pasaba. O sea, qué había porque esa niña quizás no era tan feliz. Vale. Eh, yo me recuerdo jugando sola mucho tiempo. Eh, la gente decía que ahora entiende porque yo soy speaker, porque yo me la pasaba de que hablando sola y me inventaba historias. Pero es todavía un proceso que estoy descubriendo.
Fíjate eso que acabas de decir de "yo jugaba mucho sola". Yo tengo una teoría que muchos años después fui fui entendiendo, comprendiendo. Cuando tú naces y hasta que no empiezas a vivir la vida social del adolescente, que es cuando realmente te arrebatan toda esa parte fantástica del hijo del niño, perdón, tú estás conectado con tu esencia. O sea, tú tienes perfectamente claro a qué vienes al mundo, a qué vienes a la vida. Esos juegos o esa visualización o es todo lo que haces tú sola cuando estás en tu intimidad es una visualización de lo que vienes a hacer en la vida. Muchas veces la bloqueamos porque no es realmente lo que estamos haciendo actualmente y toda esa parte como que la tenemos escondida. Yo en lo particular, yo jugaba a ser cantante y yo ponía todos mis luchadores como espectadores y yo hacía muchas cosas y eso era mi fantasía total. Pero bloqueé por completo eso hasta mis 46 años. Yo ahora soy cantante y soy soy figura pública. Entonces es bien importante, Vilma, que se trabaje en la parte de la infancia porque ahí están todos, pero todos los secretos de lo que venimos a hacer al mundo, a la vida.
¿Qué sucede? Que tú ahorita estás enfocada en que tu hija sea feliz y tu marido igual. Y cuando se preguntan, "¿Y tú fuiste feliz?". No, "Yo no me acuerdo, lo tengo bloqueado". Sin lugar a duda, eres una apasionada de lo que haces. Sin lugar a duda. Quizás por ahí venga precisamente el conecte de lo que tú soñabas cuando eras o jugabas cuando eras niña y lo que eres ahora. Es que me acabas de hacer remontar a cuando yo participaba escondida en concursos de poesía y claro, hoy soy autora de libros y yo ya escribía, vale. No escribía, escribía con el corazón roto. Pero tú sabes que nosotros latinas teníamos mucho el corazón roto. O sea, nos. Quiero ir a honrarla y agradecerle lo que hizo por mí porque ella me dijo, "Si retiras la asignatura, yo te la voy a dar". O sea, si tú la retiras en la mañana, en la noche soy yo que la doy. O tú apruebas o apruebas. Y yo no podía perder mi beca que yo tenía en la universidad. Y ella me hacía dictado. Tú sabes la vergüenza que era tú con 19 años teniendo que [ __ ] dictados. Pero ella me dijo, "Tú la vas a pasar". La pasé rayando. Mi mamá le llama a eso "chepa con laude", sabes, o sea, que tú rayando, pero no la reprobé. Y hoy escribo libros. Pero fíjate el bloqueo también que yo tenía de "tú no sabes español, quién eres tú, tú no sabes escribir bien". Yo le digo a la gente, yo no tenía faltas ortográficas de Barcelona con Valencia, pero yo las comas, yo aprendí ahora de adulta poner coma, punto y coma porque te educaste en italiano. En italiano. A ver, ¿saliste tú de República Dominicana a qué edad? 5 años. A los 5 años. A los 5 años mi mamá sale con su hija, madre soltera, y se va para Italia con su hermana y el esposo de su hermana a buscar no sé, nuevo camino. Ella dice que ella me trajo a Nueva York y me preguntó, "¿Te gusta Nueva York?". Yo le dije, "No, no me gusta". Y entonces ella decidió que no era para Nueva York que veníamos. Pero lo grande es que yo iba a ser americana, yo iba a nacer en Nueva York. Mi mamá vino embarazada. Te das cuenta, hace ya 38 años y ella se devolvió a último momento porque no estaba siendo feliz en Estados Unidos. Y cuando yo me hago ciudadana americana, yo llamo a mi mamá llorando, yo le digo, "Mami, me costó 30 y pico de años, pero yo estaba destinada a ser americana". Entonces ella volvió a intentarlo, dijo, "Bueno, la niña no nació en Nueva York, vámonos a vivir para Nueva York". Y yo le dije, "A mí no me gusta aquí". Oye, dije con 5 años, le dije que no. Y ella decidió que nos íbamos para Italia. Pero claro, me separó de mi abuela y de mi abuelo, que mi abuela era la que me criaba porque mi mamá trabajaba, trabajaba y estudiaba porque ella cuando me tuvo a mí, ella dijo, "Yo no me voy a quedar". ¿Conociste a tu papá? Sí, yo conocía a mi papá. Lo que pasa es que mi papá era una figura pública en mi país. Imagínate, te das cuenta que mi papá tenía la edad de mi abuela. Ya mi padre falleció. Era un poco polémico que un hombre de figura pública, verdad, con la edad de mi abuela estuviera con mi mamá. Eh, yo no fui fruto de un matrimonio, vale. O sea, soy la séptima hija de parte de padre. Y entonces, claro, yo vivía, veía a mi papá a veces. Te das cuenta que yo conocí alguno de mis hermanos cuando yo tenía 4 años, o sea, de los otros seis que había. Entonces mi mamá me lleva para Italia y ahí empezamos una vida nueva. Pero claro, te separa de todo, de todo tu raíces, tu costumbre, tu todo. Y yo llegaba al colegio y yo decía, "Ventana" y la profesora, "Finestra". Pero yo no sabía italiano. O sea, yo me metí. Lo bueno es que era un pueblecito chiquito y todo el pueblo nos ayudó como que a mi mamá y yo nos adaptamos. Mi mamá siempre resuelve. Y entonces, claro, yo me paso 5 años en Italia, ella se enamora de mi padrastro, eh, allá nace en Italia mi hermanita también, que hoy, o sea, que tienes padrastro italiano. Ya está también, falleció. Pero sí, tuve un, tuviste, tuve un padrastro italiano. Y después mi mamá y mi padrastro decían que no, que ya no Italia. ¿Cuánto tiempo estuviste en Italia? 5 años. O sea, cinco el primero en República y cinco en Italia. Así. Y me devuelven otra vez. Me quitan todo. Nayo, otra vez todo. De por eso otra vez bloqueada la infancia de verdad. Eh, tal cual. Otra vez a comenzar desde cero. Y regresaste a República Dominicana. Otra vez la señora hablando italiano. Sí, la señora tuvo una brillante idea. La madre, "Vamos a ponerle en este colegio mientras tanto para que no me le bajen el curso". Sabes que en Latinoamérica depende de los colegios privados. Ven y me ponían tutoría y después ella dice, "La voy a poner en un colegio solo de mujeres". Tú te das cuenta que yo vengo de todo mixto, Europa, open my, todo muy mezclado. Y mi mamá me mete en un colegio solo de mujeres. ¿Qué solo de mujeres? Entonces yo pasé lo que era el bullying, ¿sabes? O sea, yo todo eso, o sea, yo lo viví en carne propia. O sea, en carne propia. O sea, hoy mi compañera de clase, "Ay, te admiro y te quiero". Y yo, "Mira, muchacha, tú sabes todo lo que tú me hiciste sufrir cuando estuve en el colegio". Entonces, nada, me quedé en República Dominicana, pero yo sentía que yo quería más. Y por eso desde que terminé mi carrera. ¿Qué estudiaste? Estudié publicidad porque era lo que querías. Mira, en el test salía negocios, arquitectura y publicidad. Publicidad era lo que yo quería porque no había que estudiar matemática y yo odiaba las matemáticas. Entonces era la única carrera que no tenía asignatura de matemática en el país. Negocios sale por mi tío mentor, que es una figura, o sea, él es el padre, el honor de la familia mía materna. Arquitectura porque en Italia con quién vivía yo, con mi tía. ¿Qué estudiaba mi tía y qué hacía? Arquitecta. Para que tú veas la influencia que tiene el círculo. Entonces a mi mamá me llamó la escuela, me dijo, "Esto no tiene sentido, o sea, no te puede salir negocios, arquitectura y publicidad". Y yo, "Bueno, yo creo que a mí lo que me gusta es la publicidad". Pero por eso fue que estudiaste eso. Sí. Y déjame decirte que hoy lo agradezco porque en los negocios la creatividad yo la he podido convertir en rentabilidad. Muchas veces cuando yo he tenido, "Ay, esto no sale tal", ha sido creatividad. Entonces, haber estudiado publicidad me forjó.
Y te volviste obsesiva con el estudio. Oh, yo sí. Bueno, a ver, a mí no me gustaba estudiar. Yo la verdad es que pasa que para tú quedarte legal en un país que tú haces, renuevas como estudiante. Entonces, yo la primera maestría la hice porque tú como latino, tú no sabes, Nayo, tú no puedes estar sin una maestría. La primera fue el proceso normal, usted se gradúa y usted hace una maestría y usted ya está listo para triunfar en el mundo corporativo. La segunda fue para quedarme legal. Y el doctorado, no te creas que una muchacha de 20 años se quiere escribir un doctorado, por favor, vamos a ser honestos. Ahora, las cosas, yo, yo soy creyente, Dios sabe lo que hace. Nayo, porque yo iba, mi ego, mi marca personal, ya yo vivía en Estados Unidos, el gobierno me da la residencia de méritos profesionales sin apoyo, sin sponsor. Yo me creía, "No, yo, el gobierno de Estados Unidos cree en mí". Yo no voy a presentar esa tesis. Me llama a mi mamá, "Mira, muchacha, usted no deja las cosas a mitad. Usted sabe que en esta familia y yo". Vale, "Mamá, me voy a ir a presentar la tesis". Adivina qué, yo hoy tengo una universidad americana porque yo tengo ese doctorado. Yo soy la rectora de mi propia universidad oficial en Estados Unidos. Si yo no hubiera tenido ese doctorado, yo no hubiera podido abrir mi universidad aquí a los 30 y pico de años. Es que es increíble como Dios nos va poniendo las cosas en la vida. Óyeme, pero así, o sea, porque qué tú viste un muchacho a los 20 años siendo un doctorado, tiene sentido. Yo quisiera hacerlo ahora. Entiendo, después de los 40 quiero ver estudiar, quiero hacer un inglés más de tema de neurociencia, pero no con 20 años. Tú no sabes todavía con 20 años a lo que tú te vas a dedicar. Yo creo, Vilma, que las personas cuando salen de la preparatoria o High School aquí, no están preparadas para tomar la decisión de qué quieren estudiar. Mira, yo te puedo decir que hoy, después de años, yo lo veo igual. Yo lo veo igual. Y sobre todo que creo que hay muchas carreras que todavía no están tan adaptadas a la realidad que estamos viviendo hoy en día, porque cambiar los pensum a nivel formal según cada ministerio de educación de cada país no es tan fácil como nosotros queremos. Entonces es maratónico. Entonces yo creo que muchas universidades están entrenando a muchachos para el pasado y no necesariamente para el presente y el futuro. Pero bueno, yo creo que yo creo que vamos a terminar con una tendencia muy muy fuerte hacia la autoeducación porque tú escoges lo que quieres aprender. Así es. Y tú lo aprendes conforme el análisis que utilizas con todas las herramientas que hay ahorita en las redes. Yo te lo digo porque nosotros vendemos educación en línea. Llevo vendiendo educación online desde el 2013, cuando yo todavía era una empleada. Yo vendía plantillas, mini guías, mini ebooks. Y yo te puedo decir que hoy tenemos alumnos con sus padres que nos escriben, "Oye, para verificar, mi hijo de 15 años lo puede hacer". Porque quieren estudiar marketing, quieren estudiar Inteligencia Artificial. Y nosotros tenemos un caso de una abuela que la amamos, que tiene 80 años y se metió a estudiar marketing con nosotros y le pagó a la familia a los jóvenes para que ayudaran a los padres. O sea, ella le pagó el curso a los jóvenes de su familia, a los nietos, para que pudieran ayudarlo a los hijos de ella. O sea, fue bellísimo. Entonces, cuando tú educas desde los 13 hasta los 80 años, tú dices, "Wow, hay una necesidad, la gente de verdad quiere educarse y busca libros, cursos, educación gratis que hoy en día hay mucha también". Demasiado. Pero fíjate, ahorita, ahorita llegamos a la parte de la educación de lo que todo estás haciendo porque es maravilloso, pero tú empiezas a estudiar publicidad, después sigues maestría, doctorado para quedarte en Estados Unidos. No, yo estaba en España en eso, para quedarme legal en España. A ver, ¿cuándo llegaste a España? Es que ya ya me la perdí ahí. O sea, estaba estaba en República Dominicana y estudiaste la carrera en República Dominicana. Exacto. Y de ahí me fui para España y qué fuiste a hacer a España, hacer la maestría con una beca del gobierno. Ah, beca por por eso. O sea, tú te fuiste moviendo conforme las oportunidades se te fueron abriendo, literalmente. Yo estudié becada la carrera, estudié becada la primera maestría, la segunda me la pagó mi mamá, que se endeudó con un préstamo para que yo me quedara legal porque ella creía en mí. Y el doctorado, volvía a beca también, apliqué otra beca. Entonces las becas y el ser buen estudiante te abría las fronteras. Tal cual. Por eso yo hoy beco a muchas personas también porque a mí las becas me dio la oportunidad que quizás hubiera requerido un endeudamiento más grande de mi familia, mío propio también, que lo hubiera hecho igual, no. Pero pero sí, por eso yo sé que tengo una misión de dar más becas cada vez más. Y era puro estudio o también estabas trabajando y estudiando. Bueno, lo bueno en países como Europa es que cuando tú eres estudiante te dan un permiso que tú puedes trabajar de pasante, de práctica. Entonces, claro, yo me he metido una vez yo agotaba con la primera maestría, me dieron un permiso un año, con la segunda me daban otro año, con el doctorado también tenía permiso. Y te volviste ejecutiva, o sea, era puro trabajo en empresas. Sí, y gracias a Dios conseguí una familia porque era una familia de varios socios que ellos nunca me trataron como una pasante, siempre, siempre me dieron como la dignidad de un buen cargo. Yo dirigía el departamento digital, trabajamos proyectos de música, era una agencia de music branding, hacíamos activaciones con Coca-Cola, con Banco Santander, con Ron Barceló, con otras bebidas. Y qué les daban jingles. No, lo que hacíamos era montábamos hasta boy bands, cogíamos a muchachos, convocatorias por internet y montábamos bandas y lanzábamos carrera de estudiantes. O sea, estabas trabajando en lo tuyo que era publicidad. Sí, tal cual, tal cual. Pero lo hacíamos por Twitter. Hazte cuenta lo que es X hoy. Nosotros hacíamos en la tele votaciones en tiempo real, la gente votaba quiénes eran los integrantes de esta boy band que se montaba con votaciones por Twitter. O sea, era toda una cosa bella, ¿sabes? O sea, sin pensar que eso era parte de lo que te estaba forjando como experta en marketing personal. Así es. No, y el que era mi jefe, uno de ellos, cuando él no podía ir como speaker, me decía, "Vete tú". Y yo decía, "¿Cómo va a ser, por Dios? O sea, ¿cómo yo voy a ir?". O sea, y él, "Vete, vete". O sea, él fue de los que me impulsó. Yo me tomaba días de vacaciones para viajar a Colombia, a Perú, a México. He viajado mucho a México, México me quería muchísimo, eh, porque yo tenía conocimiento de temas que todavía no habían llegado a Latinoamérica. Entonces yo llevaba como la novedad, yo llevaba el futuro. Y yo siempre cogía mis días de vacaciones, iba, ganaba mi dinerito y mi mi jefe me decía, "Te ganaste un buen dinero". Y yo, "Sí, pero estaba trabajando". Aterrizaba a las 6 de la mañana y a las 9 estaba yo en mi silla trabajando otra vez. O sea, siempre me ha gustado como buscarme la vida, si te digo la verdad. Creo que por eso hoy diversifico tanto en los negocios también.
Bien importante lo que acabas de decir, "buscarte la vida". Muchas veces las personas se quedan sentadas esperando que la vida llegue a ellos. No, yo no. Y el hecho de primero abrirte las fronteras, buscar precisamente trabajos que te abrieran el conocimiento y que te relacionaran, porque tú eres una extraordinaria relacionista. O sea, eres, digo, es la segunda vez que platico físicamente contigo, pero también este investigué cuál era todo tu perfil y creo que las relaciones públicas es lo que te tiene aquí con tanto, con tanto bagaje, tanta gente que te sigue. Puede ser. Yo no siempre me creí que es que, aunque parezca mentira, y hoy la gente quizás vea la Vilma segura, la Vilma enredada, la Vilma que comunica, yo tuve muchos problemas de autoestima. Yo te vi en el primer video que subiste a YouTube, "¿Quién es Vilma Núñez?". Uy, este, para empezar, estabas muy diferente. Totalmente. Sí, no, sí, sí, sí. Y ese video y ese video habla de lo que eres tú, o sea, de toda la parte. Y está muy padre, está muy, muy, muy resumido, pero muy, muy profundo en el sentido de lo que eres y cómo llegaste a ser lo que eres. Ah, el guion me lo escribió una muy buena amiga que contraté porque solo podía hacerlo alguien muy especial en mi vida, porque no ves cuando tú no te la crees que no eres ni capaz de contar quién tú eres porque no lo ves. Entonces contraté a alguien que conocía mi trayectoria para que me pudiera ayudar a expresarlo, ¿sabes? Para mí comenzar a presumir siempre con la humildad, porque a mí me encanta, incluso sol, lo explico en mi libro, "Presume con Humildad". Presume con Humildad es muy difícil porque a mí me criaron, "No se dice nada, tú no dices que tú eres exitoso, deja que la gente lo vea". Y yo, "Ya, pero el éxito es contagioso". Qué error tan grande, no nos infunden, ¿verdad? O sea, por qué no hablar del yo, o sea, por ejemplo, todos hablan de controlar el ego, de el ego es el yo, o sea, el ego eres tú, hay que utilizarlo de manera positiva y hay que decir, "Oye, yo soy como tú". Di, "Presume con humildad". Yo le tengo, a mí me encanta el complejo Vilma Coello, "Presume con Humildad y Posiciónate como una Autoridad". Pero es así, o sea, y yo empecé a hacerlo, eh, y y la gente como, bueno, vale, y empieza a documentar porque yo lo único que voy documentando lo que lo que voy viviendo, lo que voy experimentando. Hay gente que cree porque todo el tema de redes sociales, tú no sabes si la gente lleva 20 años de carrera o lleva 20 minutos de carrera en tema digital. Hay gente que cree, por ejemplo, hay gente que cree, yo soy un fenómeno de la pandemia, como que mi marca personal nació en la pandemia. Hay gente que cree que esto es de la noche a la mañana. Y yo, "No, mi corazón, esto lleva una trayectoria detrás". Entonces ha sido un viaje lindo. Por eso a mí me gusta muchísimo profundizar en la historia de la persona que se conoce públicamente, pero no saben lo que hay detrás. Y ahora en tu caso, eres una persona conocida públicamente, pero hay una cantidad de historias de personas ordinarias haciendo cosas extraordinarias. Y eso es el 90% de mi canal. Entonces, el hecho de conocer qué está detrás de una marca inspira a otras personas a a buscar el mismo camino. Tal cual. O sea, definitivamente yo creo que el éxito es contagioso. Eh, y así como tú un día te quieres poner a hacer deporte porque sigues a alguien que siempre está como deportiva, está haciendo ejercicio y tú la ves que es una persona que se ve saludable, pues lo mismo puedes hacer tú con los negocios. O sea, yo te voy a decir la verdad, por ejemplo, algo que yo empecé a trabajar mucho fue la abundancia. Abundancia, abundancia, abundancia. Y ahora mi mi familia me manda foto WhatsApp, "Mira, aquí abundante, abundante". ¿Sabes por qué? Porque tú lo puedes contagiar. Pero no es de decirle a la gente, "Haz esto", no, no, no. La mejor forma de influir en alguien es a través de tu propio ejemplo. Exactamente. La congruencia entre lo que dices y lo que haces, que creo que esto es lo que estoy echando mucho en falta últimamente. Mucha gente dice cosas que luego no las hace. Pero sabes por qué pasa esto, por tratar de entrar a un mercado llamando la atención, imitando otras personas. Fíjate, a mí me a mí me me escribe mucha gente y me dice, "¿Cómo empiezo? ¿Cómo me puedo subir a una tarima?". Hablando de ti, todos somos expertos en platicar nuestra experiencia, pero no nos la creemos. Si tú te pones a escribir todo lo que has logrado en tu vida, no todo lo que has fracasado, todo lo que has logrado, porque los fracasos te llevan a esos logros. Así es. Pero recordamos nada más los fracasos y no nos damos cuenta de los logros. Yo tuve que volver como el año pasado, yo viví como que tan rápido me pasaron muchas cosas, o sea, fue muy increíble a nivel de de muchos hitos, uno tras otro, ta, ta, ta, ta. Yo tuve que volver a la técnica del bote este de cristal de poner en papelito cada logro. Y este año volví a eso, a conectar. Eso es muy buena, muy buena. Sí, porque yo creo que muchas veces estamos tan como que, y lo próximo y lo próximo y lo próximo y más en la vida que yo elegí y el trabajo que yo elegí que me mantiene ocupada. Entonces yo volví al tema de los logros. Tal cual. Y mi hija pasa todos los días, "Mami, hay un papelito más". Y yo, "Sí, esta semana logré esto". ¿Por qué? Porque es lo que a mí me va a mantener con con un concepto, porque yo creo que el latino es muy agradecido, el latino tiene esta costumbre del agradecimiento. Eh, también si tiene fe, es una persona a qué rezar, a qué hora, pero la apreciación es cuando tú te paras y dices, "Wow, yo conseguí esto". Ya yo no sé qué te pasó, pero yo viví el enero más largo de mi vida. O sea, yo este enero se me hizo y yo decía, "No se va a acabar, no se va a acabar". En algún momento, claro, fue un enero que conseguí cosas que yo nunca había conseguido en otro enero. Y el bote lo tengo ahí, lo tengo en el escritorio de mi casa. Yo tengo una oficina en mi casa y lo tengo ahí. Fíjate qué buena práctica y deberíamos de estar haciendo un recuento cada año. Claro. De los papelitos. Claro. Es que la idea es el último día del año, que casualmente es mi cumpleaños, yo cumplo 31. Ah, felicidades. Acabas de cumplir. Sí, acaba de cumplir 38 añitos. Y ahí lo abres todo y dices, "Madre mía, todo lo que logré, todo lo que logré". Entonces a mí eso me, la verdad es que creo que a veces tengo que volver a esas técnicas. Pero vámonos por partes. Vamos en la parte del doctorado y de que tú estabas trabajando aparte con la familia, con la esa empresa en España. Sí, en España. ¿Regresas a dónde? Regreso, ¿a dónde? Porque o a Dominicana o a Estados Unidos o a dónde. No, nosotros cogimos un pequeño préstamo mi esposo y yo. Eh, te casas en España. Eh, fue interesante porque era novio, pero nos tuvimos que casar por el civil antes, aunque nuestra boda, yo no tenía anillo. Yo les recuerdo siempre eso, yo no tenía anillo. Y la abogada le dijo, "Ustedes están casados". Y él de una vez, "No, pero". Y yo, yo lo miraba, yo decía, "Pero si este tipo no me ha pedido matrimonio a mí ni nada". Entonces nosotros tuvimos que acelerar nuestro, ya vivíamos juntos, teníamos todo compartido, pero pero no estábamos formales. Yo soy una mujer de mi formalidad, dónde está mi matrimonio, está mi anillo, mi compromiso, todo como debe ser. Entonces sí, nos casamos por el civil allá en España porque la abogada nos dijo que no entra en Estados Unidos si no están casados, porque entonces hay que pedirle los papeles a Vilma y después hay que pedírselo a José. Entonces nosotros nos casamos por el civil y entramos a Estados Unidos con un préstamo que nos daba para un año. Nosotros hicimos todos para un año. Pero cómo llegaron a Estados Unidos, llegaron a abrir brecha. Sí, ya teníamos con la abogada y todo para el trámite de poderlo hacer. O sea, y vinimos yo. Pero ustedes, o sea, se enfocaron en hacerse residentes americanos. Sí, tal cual. O sea, decidieron hacerse residentes americanos. Nosotros teníamos el dinero ahorrado más préstamo y lo que hace la gente se hubiera comprado una casa. Nosotros dijimos, vamos a comprar nuestro futuro y nos vinimos para acá sabiendo que el Plan B era un planazo. O nos volvíamos para España o construíamos algo de ser en República Dominicana. Cualquiera del Plan B era un planazo. Pero qué pasa cuando tú creas un presupuesto para un año, tú dices, tú no quieres volver. ¿Qué van a decir? Tú no quieres fracasar. Entonces, ¿adivina qué pasó? No nos fue extremadamente bien en Estados Unidos. Claro, cambiamos la mentalidad, dijimos, bueno, ya no estamos en España, ya no podemos cobrar los precios de España, hay que cobrar precio de Estados Unidos. Ya estaban haciendo ustedes allá cursos o no. Yo hacía, mi esposo no trabajaba conmigo, él trabajaba en su empresa ya, o sea, él era socio de una empresa y yo en lo mío. Pero yo no me atreví a vivir solo de cursos online porque no lo vi, o sea, yo vengo muy académica del formalismo de las empresas y yo dije, ¿qué es lo que yo puedo hacer que me dé estabilidad? Y lo que me puse a hacer fue consultorías. Empecé, dije, las agencias tradicionales, imagínate en el 2015, las agencias no hacían social media. Yo ya era muy buena en social media por todo lo que traías de claro. Entonces, ¿qué hice? Busqué varias igualas con varias agencias y le dije, "Yo voy a ser tu consultora y yo te voy a ayudar a digitalizar, yo te voy a ayudar a hacer la propuesta, te voy a crear el departamento entero, te voy a ayudar a reclutar". Y eso me dio estabilidad económica. Después dije, "Tocando puertas". Claro, tal cual. Llegaste sin hablar inglés. Yo ya mi mamá traía italiano y traías este. Sí, mi mamá me había puesto siempre en clase, pero yo como que el inglés me entraba por aquí, me salía por allá porque no lo necesitaba. Entonces aquí tuve como que pulirlo, vamos a decir así. Entonces, eh, todo era en español. Yo empecé con República Dominicana, yo dije, "Yo soy dominicana, me voy para mi país con las igualas". Y comencé a vender muchas consultorías también online y vendía mis cursos, pero nunca, nunca le estaba dando la prioridad porque yo dije, "No, yo necesito estabilidad, yo necesito tickets de miles, no tickets de decenas o de cientos". ¿Qué fue lo que pasó después? Que me di cuenta que el futuro era la educación online. Lo vi como que muy claro. Al año, mi esposo me dice, "Bueno, te voy a ayudar en esta campaña". Hicimos una campaña, yo hago mi webinar de toda la vida gratis, invito a la gente. Ni siquiera sabía que era el día de Thanksgiving aquí porque yo no sabía que Thanksgiving era como de. Y lo hiciste en Thanksgiving. En Thanksgiving. Pero claro, como mi comunidad era Europa, Latinoamérica, la gente me decía, "Es Thanksgiving, pero estoy conectada". Y yo, "Thanksgiving, Thanksgiving". Yo le prometí a mi hermana que yo iba a hacer la fiesta en mi casa, yo no tenía la comida, no tenía la vajilla y yo lanzando. Pero qué pasó, ese lanzamiento, yo creo que fue como Dios que no lo puso. Es, échenle pleito, quédense allá y tiren para allá, porque Nayo, mira, ese lanzamiento, yo nunca había ganado tanto. Y cuando yo, yo me acuerdo que yo entraba al banco y yo le daba a refrescar, pues ya el dinero estaba en la cuenta del banco y yo decía, "Yo nunca he visto tanto dinero junto en mi vida". ¿Con tu primer lanzamiento? No, ya yo había hecho otro lanzamiento, pero ese fue como tú. Fue cuando se alinean todos los astros, como tú me estabas contando detrás de cámara. Eso pasó. Y mi esposo me dijo, "Bueno, yo me voy a ir a trabajar contigo también porque si esto va a ser así". Y de qué fue ese lanzamiento. Lancé un proyecto que hoy en día seguimos impulsando, que es para entrenar a consultores. Es mi programa delegado. Yo les para entrenar a consultores del marketing, cómo como yo, porque a mí hacer consultorías de marketing me permitió quedarme legalmente en Estados Unidos, ganar buen dinero. Entonces yo me prometí, yo le dije a Diosito, "Diosito, si tú me ayudas con esto, yo te juro que voy a ayudar a otros a que puedan hacer lo mismo". A mí ser consultora de marketing me ha abierto puertas, me ha dado prestigio, me ha hecho educarme y me ha permitido generar buenos ingresos. Entonces, en el 2016 empecé a vender esa formación y el día de hoy seguimos todavía ayudando a otra gente a que pueda generar una profesión, empleo. Y qué padre, Vilma, que lo que hiciste con el con el marketing fue precisamente meter toda la parte de la experimentación que tú misma habías tenido en tus trabajos, en tus maestrías, lo metiste hacia la gente. Platicaba con una persona la vez pasada que dice, "Lo mejor que podemos hacer la gente que estudiamos mucho, o sea, que es resumir para la gente que todavía no tiene tiempo de estudiarlo tanto, sintetizarlo, traducirlo". Y creo que ese es el futuro. Es precisamente lo que estábamos platicando hace rato. Si tú sintetizas todo tu conocimiento y lo llevas a cabo en un curso que realmente le llega a la gente, la gente ahorra mucho tiempo. Pero totalmente. Y es lo que está haciendo la IA ahorita, te está resumiendo la información. Totalmente. Mira, la gente todavía dice que el futuro de la de la educación no va a existir la venta de cursos ni ni a nivel académico. Yo le decía, "No estáis entendiendo, los libros no se han dejado de vender". ¿Por qué? Porque el libro es una curaduría y está estructurado de una forma que te lleva paso a paso de la mano. Nosotros como vemos el futuro, el futuro va a ser, Nayo, que tú creas un curso, entonces yo me entro y digo, "Bueno, yo soy Vilma, yo tengo estas necesidades". Y todas las lecciones que tú grabaste, boom, se me organizan en el orden que yo la tengo que consumir. Es decir, el futuro de la educación es que se personalice al cliente. Pero no es que
No se va a vender educación. La educación es la solución. Yo siempre lo he visto así. La educación te abre puertas, te da oportunidades, te genera ideas. Entonces, hay mucha gente que tiene el mensaje de "no, ya no va a existir". Nada que ver. Yo acabo de estudiar en Columbia y Wharton, me acabo de hacer dos programas y, literalmente, la primera clase era cómo usar la IA, o sea, cómo utilizar ChatGPT para estudiar. Tienes que adaptarlo, tienes que llevarlo a tu campo, pero ya te lo ponen las universidades más grandes del mundo. Te dicen: "Estudia con IA". No es que la IA va a estudiar por ti, no, estudia con la IA. Yo creo que traemos una confusión. La gente que apenas estamos empezando a conocer la IA, la IA no te va a responder algo que tú no le preguntes con precisión. Y si le preguntas cosas vanas, te va a responder cosas vanas. Tal así es siempre. Entonces, creo que toda esta era nos va a dar muchísimo más capacidad de creación que la que teníamos antes.
Yo también lo creo. Yo, incluso, cuando hice, creé un método que se llama Coco, cocrea y cidera, por eso mismo, porque increíblemente hasta una persona que no tiene equipo debajo, si utiliza herramientas de IA, se vuelve líder. Puede entrenarse como líder, porque un líder que es, sabe comunicar, sabe dar buenas instrucciones. Entonces, ahí yo me di cuenta de algo. Y hay un pequeño para todos los que nos escuchen: si la IA, cuando le piden cosas, no te está dando lo que tú quieras, en lo que te entrenas en el arte de hacer buenas preguntas, que es parte de un proceso de liderazgo. Solamente dile lo que no quieres. Es un truco. Claro, tú dices: "Ah, por ejemplo, necesito que me ayudes a traducir esto y bajo ninguna circunstancia quiero esto, esto y esto". Cuando tú le das la acotación opuesta de lo que tú no quieres, créeme, o sea, es increíble el resultado que hay. Y fíjate, en la vida real lo podemos utilizar para mucho contexto. Quiero un plato, quiero la carne, pero por favor, no la quiero cruda, vale. No quiero que me le eche la salsa encima. Cuando tú estás pidiendo en un restaurante, exactamente lo mismo con la IA. La acotación, decirle lo que no quieres, ayuda a que las expectativas queden más claras. Fíjate qué interesante.
Sí, después de que te empiece a ir bien con la parte del curso que hiciste del lanzamiento, te centraste y te enfocaste en esto. Ya no volviste a trabajar para alguien. No, yo estaba ahí freelance, pero tenía un par de igualas. Así que lo que me pasó fue que me volqué mucho en el tema de educación online y comencé a escalar muchísimo el negocio hasta que caigo embarazada. Eh, y caigo en cama. Una mujer como yo, que soy activa.
¿Cómo viviste ese proceso? Pues mira, la verdad es que yo creo que fue lo mejor que me pasó en la vida. Para uno, darme cuenta de que nadie es indispensable en este mundo. Si yo no era indispensable para mi negocio, porque lo curioso fue que mi esposo tuvo que asumir todo, todo. O sea, él ya trabajábamos como socio, pero él no hacía las cosas que yo hacía y él asumió todo el control. Y él le gusta el riesgo, él es visionario. Y lo único que hizo, y él te lo puede contar, lo único que yo hice fue meterle publicidad a lo que ya funcionaba. Y empezó a meter miles de dólares de publicidad cuando yo me gastaba miles al mes y él lo hacía al día. Él pasó el presupuesto del mes al presupuesto diario y escaló el negocio yo estando en cama. O sea, yo estando en cama, porque yo no tenía ganas de nada, yo me quedaba así mirando para el techo, tocando mi barriguita, yo decía que yo estaba cocinando mi bebé. O sea, súper. La gente estaba preocupada, decía: "¿Qué te pasa? Tú no respondes WhatsApp". Y yo: "No, es que no tengo ganas". O sea, yo me la pasé tranquila haciendo el mejor proyecto de mi vida, mi hijo.
¿Y cómo cambiaste ese chip de ser tan activa a decir "quiero cocinar a mi hija"? Pues, pues, o sea, quiero cocinar a mi hija, la quiero así. Exacto. Pues yo creo que mientras estás embarazada, como sabes que ya tienes un corazón, son dos corazones latiendo en un mismo cuerpo, es que es muy fuerte. Cuando yo entendí eso y dije: "Espérate, eso es muy fuerte". Cuando tú, yo escuché el corazón de mi hija, porque además yo tuve un susto justo antes de irme a México, que tenía una conferencia, yo me sentía fatal, pero yo dije: "Yo voy a hacer la conferencia". Me compró mi esposo todo para el dengue, tú sabes que... Y yo tuve un susto y en el hospital, en emergencia, me pusieron, me dice: "Tu niña está bien, tu bebé está bien". Y escuché el latido de mi hija y yo dije: "Dios mío, ya no es un solo corazón que late aquí, aquí laten dos". Y desde ese momento dije: "Es que no hay nada más importante que mi hija, mi hijo". O sea, yo no sabía todavía el sexo. Yo dije: "No hay nada más importante que hacer eso". Y yo creo que el problema no fue el embarazo, el problema fue que cuando nació mi hija, nadie me dijo que yo volví a nacer. Nadie me dijo que tu vida cambiaba literalmente para siempre. Porque a mí me asustaba. Tú verás si tú no tienes ayuda, o sea, todo el mundo siempre con la tragedia. Y yo soy como, yo soy más optimista y positiva que negativa y yo como que como que hice caso omiso a todas las cosas negativas. Pero claro, nadie me habló de lo que era yo. Yo me miraba en el espejo, yo decía: "¿Quién yo soy?". Me quedé con un sobrepeso encima por tres años porque yo no me encontraba, no sabía qué hacer con mi... Yo me miraba y yo decía: "Yo no sé quién yo soy". Y mira que yo estaba enfocada con mi hija. O sea, todo el mundo te quiero contratar y yo no. Los primeros tres meses en exclusiva. O sea, yo fui la que hizo la lactancia, o sea, de verdad. Yo fui la que... Yo me puse a escribir hasta papers de cómo se congelaba la leche materna para preservarla. O sea, esa soy yo. Tú puedes saber la la disciplinada, pero me perdí. O sea, yo. Y pasaban los años, mi hija iba creciendo, tal, y yo no me encontraba, no me encontraba hasta que llegó la pandemia. Ese fue otro gran momento.
O sea, que tú te dedicaste a tu hija después de ese momento que la tuviste, desde que te embarazaste. Sí. Después yo volví al negocio con una guerra de poder con mi esposo, porque él estaba a cargo. O es que imagínate, él se quedó con todo. Exacto. Y yo quería y yo quería todo. Y tú querías ahora sí ya me regreso. Exacto. Entonces, tú imagínate esa fue una guerra de poder. Las reuniones con razón se llevan también bien, pero las reuniones eran muy locas, eh. O sea, porque yo era como yo y él yo. O sea, era era un problema de ego, de una guerra de poder. Pero la sobrevivimos. Sabes que poca gente sabe esto, pero yo contraté a mi coach para que fuera nuestro árbitro cada quince días, ese día para tomar decisiones porque no nos poníamos de acuerdo. Y la coach decía: "Pero si queréis lo mismo". Y yo: "No, es que lo mío es diferente". Y él decía... Fue todo lucha de poder, una lucha de poder tal cual, porque cuando hay dos jefes, no hay ningún jefe.
¿Cuánto tiempo pasó para que tú regresaras al negocio después de que tuviste a tu hija? No, yo yo tardé como oficialmente unos meses, pero a mí me costó mucho meses más los nueve de gestación. Exacto, un año. Pero a mí me gustó mucho encontrar cuál era mi mi rol ahora, no, porque yo era la figura, la marca personal de mi negocio y me costó mucho. Entonces, claro, hazte cuenta que menos mal que cuando yo comencé a vender educación, no había que saberle en video, no había, o sea, la gente, yo llegaba a las conferencias que me contrataban y no sabían cómo yo me veía, porque no se usaba video. Todo era yo, blogs, redes sociales, artículos. O sea, no se usaba lo que había hoy en día. Entonces, claro, para mí con sobrepeso exponerme en video, eso fue duro. O sea, yo siempre grababa pantalla y yo no me salía, yo me entiendes, porque era muy difícil yo enfrentarme a eso. Pero cuando llegó la pandemia, no había otra forma, tú tenías que salir, tenías que salir en cámara, tenías que salir en video. O sea, y ahí me puse a dieta, contraté a Nutriillermo, que éramos socios en un proyecto, y le dije: "No, no, yo no te puedo cobrar, me tiene que cobrar porque si no me cobra, no lo puedo hacer". Me dio un descuento y me puse. Y yo el su programa se llama "Tu última dieta" para que tú nunca me hagas dieta. Y te lo juro, yo nunca me he hecho dieta. Nutriillermo sí, Nutriillermo. Yo nunca me he hecho. Menciona anti. Me he salido dos veces en este viaje. No, pues, pues, pues yo te puedo decir que yo en el 2020 hice la última dieta de mi vida y me, o sea, pasé del sobrepeso que yo tenía a volverme enamorar de mí, a conectar conmigo. Y te juro que a partir de ahí, aparte de que mi negocio ya estaba digitalizado en la pandemia, me fue extremadamente bien, gracias a Dios, porque ya teníamos todo. Solamente no faltaba que la gente tuviera atención a lo digital, que la gente priorizara el marketing online. Y entonces fue un crecimiento brutal porque yo conecté conmigo y mi negocio.
¿En qué momento tú tuviste ese sobrepeso, no te sentías bien contigo mismo? No, claro que no. O sea, yo lo hablo abiertamente y sé que alguien me puede juzgar, no, que o sea, es muy duro para una mujer. Yo tengo toda mi vida era de contextura delgada, esbelta, sabes, o sea, yo también tengo una buena altura como mujer, o sea, no, o sea, yo llegué a comprar ropa talla L y la M me apretaba y yo tengo toda la vida y era aquí small y small. Y yo sé que una talla no te define, pero influye, o sea, es muy duro. Claro, definitivamente, definitivamente. Y tú como que te desconectas. Entonces la gente me dice que algo pasó en ti. Sí, me volví a enamorar de mí, de la nueva versión, porque ya no existe la de antes. Una vez que te haces madre, ya, ya no hay la versión de antes, hay una nueva versión. Entonces, por eso cada vez que mi hija cumple años, yo también celebro. Es mi nacimiento como madre, es la nueva Vilma que que nació.
Acabas de decir eso y quiero profundizar. Cuando nace mi hija, vuelvo a nacer yo. Eso le pasa a todas las madres, yo creo que sí. Y además, es muy duro lo que voy a decir, pero yo me recuerdo que yo parí, mis hormonas podían estar evolucionando. Yo la miraba y yo decía: "Pero la gente dice que se muere por estos niños cuando acaban de nacer". Y ay, mi... Yo la quiero, la he protegido toda mi vida. Tal, pero el amor que yo tengo hoy por mi hija no es el amor que yo tenía cuando yo la veía acabar de nacer. O sea, ese vínculo. Claro, ese vínculo se va desarrollando. Tú te das cuenta que llega un ser humano nuevo a tu vida que va a depender de ti, pero tú tienes que crear esa relación. Entonces, te miraba, yo me recuerdo que ya se quedaba mirando y decía: "¿Será que ve? ¿Será que no ve?". Pero esto es un ser vivo que depende de ti, que tú has engendrado, que has creado. Pero claro, la relación se va desarrollando. Entonces, yo digo a veces, yo la abrazo y le digo: "Ay, mi amor, si tú supieras todo lo que yo te amo". Pero no tiene nada que ver con el amor de cuando acababa de nacer mi hija. O sea, que cuando vas creciendo con una persona, el amor va incrementando, así sea tu hija. Yo creo que si tú así lo quieres, es que va a pasar. Yo también siento que el vínculo que tenemos mi hija y yo ahora es una cosa, o sea, a veces es como mágico. Nos abrazamos y no decimos nada, pero lo decimos todo. Es como, pero yo creo que tiene que ver también con lo que tú quieras, ¿sabes? Entonces, para mí sí. O sea, mi mamá me crió con un vínculo. Mi esposo, relaja, que tenemos el cordón umbilical todavía conectado porque somos muy, o sea, como ella toma una decisión, me llama. Yo voy. Toma una decisión, la llamo. Ella trabaja en mis empresas también.
¿Tu hija? ¿Tu mamá? Ah, tu mamá. Ah, tu mamá. O sea, tu mamá. Creo que es tu imagen más fuerte, ¿no? En todos los sentidos. Creo que mi abuela le puede ganar un poco. Pero tu abuela fue los cinco años lo que viste con ella. Sí, pero yo después en Dominicana también una época que yo me fui de mi casa y viví con ella.
¿Tuviste tu época de rebeldía? Sí, tuve que irme de la casa, no podía seguir conviviendo bajo el mismo techo y me fui con mi abuela. Mi abuela, para que te haga una idea, yo me voy a Dominicana en unos días porque mi hija me dijo: "Mami, extraño la comida de la abuelita, ven más para allá". Y literalmente compré un vuelo para ir a comer a casa de mi abuela.
¿Todavía vive tu abuelita? Sí, mi abuela vive, bendito. Y es saludable, bella y es una mujer fuerte. O sea, mi abuela, hazte cuenta que se ha caído tres veces, la última operación le quedó una piernecitas, se tira aquí en los M de Miami como si no hubiera un mañana con su andador. O sea, olvídate. Y va rapidísimo, sabes, con la. Y tú dices, qué mujer más fuerte. Entonces, claro, yo vengo de una familia con mujeres muy fuertes. Mi mamá muy fuerte, que eso a veces te puede jugar un papel en contra también, no te voy a decir que no, son cosas que tenías que trabajar porque después vas heredando esa esa esa sangre, esa situación que después se la heredas a tu hija. Exactamente. Por eso yo creo que los niños son los verdaderos maestros de los adultos.
Totalmente. Fíjate qué interesante. O sea, yo he crecido porque a veces, bueno, el otro día le alcé la voz porque le pedí tres veces una cosa y no me hizo caso y le alcé la voz. Yo casi no puedo alzar la voz porque tú sabes, la voz es nuestro instrumento. Totalmente, la cuidas. Como mi hija se ha salvado que su mamá no le puede gritar mucho porque si le grita se jode su mamá con lo otro. Pero le alcé la voz. ¿Qué edad tiene tu hijo? Ahorita siete. Siete años. Le alcé la voz a un nivel normal y sabes lo que me dice. Estamos en la cama en la rutina y me dice: "Oye, mamá, te tengo una pregunta". Y yo le digo: "A ella, que mis juegos preferidos con ella es hablar y así me puedo enterar de cosas y yo le comparto". "¿Tú no te sientes mal cuando tú me gritas por una vez?". Es que, qué bárbaro. Y y dices que, o sea, y es que claro, los niños son maestros. Los niños vienen aquí a dejarte lecciones de vida. E imitan mucho. O sea, yo también muchas veces veo a mi hija y digo, pues eso es el papá, eso es mío. O sea, copian todo. Fíjate que lo que acabas de decir es bien interesante. Los hijos terminan siendo los los maestros de los padres. Así, lo que tienes que trabajar es lo que tu hijo te hace ver que tienes que hacer. Este, yo con mi hijo tengo un hijo de 24, una de 22 y una de 19. Ya son mayor de edad. Y entre más crecen y más libertad les das para poderse expresar, más se abre la comunicación efectiva y se vuelven grandes maestros. Entonces dices, fíjate esto que le estoy transmitiendo a mi hijo, me lo transmitió mi padre a mí y su padre se lo transmitió a él. Es lo que te mencionaba ahorita, vamos heredando toda esa parte donde nuestros hijos, si estamos atentos y conscientes, nos lo hacen ver. Totalmente. Yo así lo creo. Yo he puesto como mis terapeutas dicen, a ver, que no, no te vayas a pasar toda la vida rompiendo patrones del pasado, tampoco ahora no te vayas a obsesionar, pero sí que es verdad que he hecho como que cambios. Por ejemplo, yo no sé en México, pero en República Dominicana, opinar sobre el cuerpo ajeno parece ser que es algo normal. Como, oye, estás un poquito pasadito. Oye, y tú bajaste de peso. Y qué fue lo que tú hiciste, qué dieta milagrosa. Entonces yo dije: "No, yo no". Cuando un día escuché a mi hija de mamá, pues yo me serví menos. Mamá, ¿estás a dieta? Eso no es de mí, porque en mi casa no hablamos de dieta. Eso viene de la familia. Y entonces yo empecé una campaña sobre el cuerpo ajeno no se opina. Y la hago en social media también sobre el cuerpo ajeno no se opina, no se opina, no se opina, porque cuando yo bajé de peso, a mí me daban ataques de ansiedad y de pánico a miedo engordar. ¿Por qué? Por todos estos comentarios. Sí, claro, entiendes, porque no quería venir a vivir y no había sanado todavía esas heridas. Y qué le importa a la gente el cuerpo de otros. Ya, pero es parece como que es un deporte normal, como que hablar y eso no está bien. Entonces yo lo voy parando siempre, no se opina, no se opina, no se opina. Y la gente viene y me dice: "Pero tú no me vas a decir nada que estoy más delgada". Y yo le digo: "Mi amor, tú tienes un espejo y tú tienes una báscula en tu casa. Claro que tú estás divina, pero yo no te voy a venir a hacer comentarios para hacerte recordar quizás cosas que tú no estás preparada, porque a mí no me gustó cuando me lo hicieron".
¿Me puedes decir lo que me dijeron a mí cuando yo rebajé? Qué bueno, ya estás lista para tener otro hijo. Y lo que no sabían era que yo no quería tener otro hijo. Entonces, mira, mira qué imprudente la gente, sí, claro, opinando. Y era como, no, si ya estás delgada, ya estás preparada para otro hijo. Es que fíjate que meterte en la vida de los demás, sea cual sea la razón, es una falta de respeto totalmente. Emitir juicios. Justo estábamos ahorita en un restaurante desayunando y había gente pidiendo a cada rato. Llegaba gente a pedir. Digo, si le das a uno, no acabas nunca de darle. Y no es que no quieras darle a la gente, sino que esa gente tiene que estar en un proceso en el que tiene que aprender qué es lo que tiene que hacer para no necesitar pedir. Es bien difícil porque nuestra nuestra naturaleza es, yo quiero ayudar al mundo, yo quiero ayudarlo. Puedes ayudar de muchas maneras, pero meterte en el proceso de cada persona, tratar de arreglarle la vida a otras personas, la terminas cargando. Eh, yo creo que ahí tendríamos que poner límites. Yo, por ejemplo, ya la gente me conoce por mi billetera de la generosidad. Yo tengo siempre dos billeteras y hay una que yo sí que yo voy al banco y cambio siempre $1,000 en billetes variados, vale. Y esa es mi billetera de la generosidad. Y yo siempre cuando tengo el dinero, la bendigo y digo: "Dios, a quien tú quieras, pero yo". Hay muchas veces que no dejo propina porque yo, para dejar una propina, la tengo que dejar con un elogio. Yo si doy efectivo, elogio, resalto o algo. Y me gusta hacerlo porque quiero, no porque debo. Entonces, yo creo que lo que tiene que hacer el latino es saber poner límites y que no tiene que hacer cosas obligadas. No porque se va a ver feo. No. Yo no sé si te ha pasado, pero yo sí, por ejemplo, llega la cuenta, eh, y he decidido invitar. Yo soy la que revisa la cuenta. Pues yo le digo a la gente: "Abundante, pero no pendeja". Porque normalmente te cargan muchas cosas, pero es verdad, tú lo sabes. Entonces, la gente te mira y yo antes lo hacía, de que discreto, de que medio escondido y seguía hablando con la gente. No, o sea, yo ahora abro mi cuenta, me pongo tú a tú y siempre la gente me ve que cuando le doy al camarero o la camarera, le doy siempre un elogio. Le digo: "Mira, quiero destacarte que esto y esto que tú hiciste nos hiciste vivir hoy una velada muy importante a mi amigo, a mi familia, porque si tú das dinero sin elogio, te estás quedando". O muchas veces lo que doy elogio. Yo no sé, tú viajas mucho como yo. Pues yo ahora me dedico a escribirle cartas a la azafata o el azafato de turno, porque tú sabes, cuando tú estás trabajando, si alguien te hace con una sonrisa, te hace sentir tan bien, tú dices, es que tú no está pagado. Da igual el salario que esa gente ganen, el trabajo que están haciendo por nosotros es de otro nivel. Entonces, yo le escribo carta. Eh, después siempre me preguntan qué hago. Es que eso es mejor que dar dinero. Tal cual. Me preguntan qué hago. Le regalo mi libro, le mando la le mando cosas digital. O sea, yo vivo becando azafatos y azafatas por el mundo. Pero porque me hacen de verdad sentir muy bien. Entonces, le escribo las cartas y alguno se me, se le aguan los ojos. O algunos me dicen: "Mira, te quiero agradecer porque me preguntaste cómo estoy". Digo yo: "¿Cómo que te pregunté cómo estoy? Si aquí en primera clase habemos 10 personas, 12. Nadie me ha preguntado cómo estoy hoy". O sea, algo tan sencillo como la educación. Sí. Entonces, ves, para mí eso pone los límites. Y te voy a poner el otro ejemplo, en que ya incluyen la propina. Cómo te atienden, cómo cuando ya te incluye la propina, ya ya no tienes opción, porque la propina viene incluida en el en el en la cuenta. Entonces, ahí es donde yo digo, si me trataron normal, se fue así. Si me trataron extraordinario, das un elogio. ¿Por qué? Porque yo soy la que da la milla extra. Yo cuando a mí me contratan, siempre busco cómo ser extraordinaria en vez de ordinaria. Porque hay gente que dice: "Yo le doy el mínimo esfuerzo, yo nada más vine aquí a los que me contrataron y yo no voy a hacer nada más". No, yo soy, ¿cómo te puedo ayudar? ¿Cómo tú puedes conseguir las metas? Entonces, ahí puedes que de la billetera de la generosidad saquemos efectivo, porque a mí sí me gusta el tema en efectivo. Lo de las tarjetas a veces es más turbio. Los restaurantes no siempre dan bien la propina, tú sabes. Entonces, yo prefiero mi efectivo. Es un buen tip dar y con un elogio. Y con un elogio es que ahí no te estás metiendo en arreglarle la vida a la persona, estás aplaudiendo lo que está haciendo para que siga esmerándose por seguirlo haciendo. Y a los muchachos jovencitos, porque por ejemplo, aquí en Estados Unidos, los supermercados le permiten trabajar algunos y están empacando la fundita y ayudándote. Cuando veo uno así con sonrisa, sabes, o sea, y que no está con el móvil, porque muchas veces los muchachos están tan dependientes del móvil que cuando no tienen nada que hacer están con el celular. Cuando yo veo gente agradable, "Buenos días, señores", yo le digo. Y le doy buena propina. Le doy a veces hasta $100 y le digo: "Mira, la única razón por la que te puedo dar $100 es porque yo he estudiado todo lo que tengo en mi vida en los negocios ha sido por estudiar. Solamente quiero que hagas un compromiso conmigo, que tú siempre vas a estudiar para conseguir todo lo que quieras". No, y se te pone y se te pone. Y yo no, es de verdad, solo te puedo dar esto porque he estudiado. Si no estudio, no hay. Porque yo sé que hoy en día, tú sabes, ya a mí no me importa que no vayan a la universidad, pero que estudien, que no esperen que no lo tomen como es que me corresponde, porque hay una nueva generación ahora que es que me corresponde, es que es mi derecho. Y entonces no quieren hacer la otra contraparte de prepararse. Hay una crisis de gente que quiere trabajar ahorita. Aquí en Estados Unidos estamos viviendo una situación que no se está hablando mucho y yo lo sé porque tengo a sobrinos y primos. Pues resulta que cuando alguien estudiaba aquí, o sea, antes de terminar la carrera, ya tenía trabajo porque las empresas iban a reclutarlos. Y ahora mismo están en la universidad y no tienen empleo, no tienen oferta de trabajo. Y si tú miras los números, aquí se están despidiendo masivamente. Aquí se está culpando a la IA, de que ya tal, pero se están haciendo despidos de 20,000, 10,000 personas, 5,000 por empresa. Y te tiran primero, después sacan 5,000 más. O sea, está ahora mismo yo estoy preocupada por esa generación.
Por ejemplo, sí, no, totalmente. ¿Cómo vas evolucionando la capacitación hacia la gente? Porque ahorita ya tienes una universidad, tienes este, estás muy especializada en la IA. Entras al negocio, vuelven otra vez, se ponen de acuerdo nuevamente en sus funciones y empiezan a estructurar el nuevo cambio que que ha sido impactante lo que has crecido. Gracias. Impactante. Platícame de eso. Nosotros pasamos de entender que poner todos los huevos en la marca personal de Vilma era un riesgo. Y luego nos dimos cuenta cuando queríamos, por ejemplo, ahora la gente se muere por trabajar para ti, pero hace un tiempo, trabajar para una figura pública, la gente no considera que era un camino de legado, de crecimiento en una empresa, porque no nos consideraban empresa. Hoy una marca personal es una gran empresa, una institución. Y ahí está el documental de Martha Stewart, que creo que todo el mundo que tiene marca personal debería verlo. Pero antes no. Entonces, a mí, cuando yo me di cuenta que me costaba reclutar gente porque no querían trabajar para una figura, yo dije: "Espérate, tenemos que consolidar más las empresas". Y entonces mi esposo tiene mucha esa visión. Él es un tipo empresario hace muchos años y empezó: "No, vamos a hacer el grupo. Convertimos más debajo del grupo, tenemos todas las empresas, todas las marcas, y la marca Vilma es una marca más, pero no puede ser el epicentro, porque entonces si tú te vuelves a enfermar o vuelves a tal, no podemos ahora poner en riesgo". Nosotros en el grupo, entre todas las empresas, tenemos más de 100 empleados. Entonces, claro, no puede depender de una figura pública nada más. Entonces, eso nos hizo formalizar mucho. Eh, aprendimos cómo podíamos hacer adquisiciones de empresa. Entendimos que es más fácil adquirir una empresa con todo el talento que crecer una, crear una desde cero en muchas ocasiones. Y eso nos hizo consolidarnos hoy a tener ocho empresas, estamos a punto de entrar a una novena también en adquisición.
¿De qué son tus empresas? Tenemos software, academias, agencias, firma de consultoría y la universidad. Creemos en nuestro modelo de negocio, le llamamos Community Cash Flow. Nosotros lo que hacemos es, verdad, bueno, está eso claro, flujo de caja de la comunidad. Si no se lo podemos vender a los clientes existentes, no nos metemos en ese negocio. Por lo menos ahora queremos experimentar en negocios como le llaman, como más tradicional, aburrido, pero ahora nuestro ecosistema es toda empresa nueva que se abra o empresa que se adquiera tiene que ser para servir a los clientes ya existentes. Entonces, si no funciona para cliente existente, no es una prioridad para nosotros ahora mismo.
Fíjate qué buena filosofía. Mis clientes necesitan educación. Educarse ellos, educar a su familia, a sus hijos, a sus empleados. Nosotros nos hemos vuelto nuestros primeros clientes. Ahora educan a su equipo de trabajo con nosotros, para que veas qué linda la evolución. Los software necesitan utilizar software, la tecnología con ellos. Los software. Tenemos publicidad con Inteligencia Artificial. Tenemos, es un software de ustedes. Sí, para hacer campañas de publicidad con IA. Estamos creando ahora otro que estamos en la ronda de levantamiento, que es de branding con Inteligencia Artificial, marca, pero pura con nuestra metodología. Tenemos a Vilma AI, que es esta parte de empleados, agentes ya hechos con parte del cerebro de Vilma. Eh, y tenemos uno de video marketing, que todo ahora es clips, vertical content y también que eso se va a lanzar próximamente. Video marketing. Sí, porque todo es IA también. Y esos son programas que pagas renta mensual o cómo le. Exacto. Nosotros lo que pasa que somos muy buenos en marketing. Entonces, el yo creo mucho en el flujo de caja. Los negocios, el flujo de caja es el oxígeno. Entonces, casi siempre yo voy a planes anuales. Vendemos a veces planes vitalicios. Con IA no se puede, pero los software antes de tener Inteligencia Artificial vendíamos planes vitalicios. Lo pagas una vez y tienes acceso para toda la vida. Y lo sacas en apps o cómo lo sacas. Tenemos el, todo eso son software porque son muy avanzados y no tienen aplicación móvil. Toda nuestra tecnología está hecha para computadora, no está para aplicación móvil porque es otro, es como para gente operadora, no es para gente como que pasa por ahí nada más. Y entonces vamos mucho al plan anual.
Publicidad con IA, ¿cómo lo haces? Pues básicamente lo que hacemos es trabajar mucho los datos. Los datos ya dicen hacia dónde tienes que tirar. Lo que pasa es que estamos obsesionados muchas veces con métricas erróneas. Es decir, por ejemplo, nos importa más los views, cuánta gente te vio, los likes, en vez de ver la tasa de conversión, cuánta gente realmente se convierte, cuánto te cuesta adquirir un cliente. Entonces, nosotros aprendimos mucho el modelo de startup de levantamiento de capital. ¿Qué mira un inversor? ¿Cuánto te cuesta adquirir cliente? Porque vas a saber cómo tú vas a utilizar la plata que te va a dar, cuándo la va a recuperar. Entonces, por ejemplo, nosotros cuando hacemos publicidad con IA, lo que estamos viendo es el costo de adquisición de cliente, porque es la única forma que tú tienes de escalar. Si yo quiero multiplicar, claro, el costo de adquisición, costo de adquisición, por ejemplo, el CAC es una métrica y nada más. Está hablando de views, likes y millones de views. Y yo conozco, te digo la verdad, tengo acceso a muchas celebridades y veo su métrica y muchos de ellos tienen millones de views que no se traducen millones de dólares, mmm, porque no están mirando las métricas adecuadas. O gente que tiene muchísimo seguidores, pero no tiene engagement. Sí, eso suele pasar bastante.
A ver, los algoritmos hoy en día están muy locos y te pasará a ti en tu cuenta. Tú tienes un viral y luego tienes otro que tú dices, pero y qué es y cómo puede ser que esta misma cuenta haya puesto, porque no funciona y otro que se ha hecho viral. Los algoritmos están bastante inestables, pero aún así, cuando yo comencé, no había esto de hoy en día. O sea, yo creo que yo tuviera el triple de seguidores si cuando yo hubiera comenzado social media hubiera habido algoritmos para que te descubran. Hoy es mucho más fácil sin publicidad comenzar a construir algo. Cuando yo estaba, era super lento, o sea, lento, tú dependías de la publicidad mucho. Hoy los algoritmos, en verdad, están en nuestro favor. Ya yo sé que cuando me va mal un post, chico, no puedo poner más porque no funciona. El algoritmo es un colador, yo lo veo como un colador, ¿sabes? Entonces, ya yo sé, sigo analizando muchos datos y lo que hago, eso te puede gustar mucho a ti también. Ya nosotros somos intencionales. Yo de cada post ya no me importa los views que tiene, sino cuántos nuevos seguidores me trajo. ¿Por qué? Porque si me trae nuevos seguidores es el contenido para que me descubran. Si tengo muchos views, pero no me trae seguidores, la gente no le interesa venir a mi casa. Yo tengo un fenómeno fuerte en mi canal de YouTube. En total, yo tengo, tengo 13 millones de seguidores. Es loca, una locura. Y todos construidos a a pura este pico y pala, como también decimos eso. Y tengo muy analizados los diferentes plataformas y por ejemplo, un YouTube, ajá, tengo 1.700.000 suscriptores. Wow. Y mi y la y la cantidad de gente que ve mis mis programas, el 80% no son suscriptores. Nada más. A que veas. O sea, entonces, entonces yo tengo un ejecutivo que YouTube me pone y donde tenemos juntas quincenales y mensuales. Aja. Y me dice: "Imagínate el potencial de crecimiento en suscriptores que tienes si ese 80% que te ve no está suscrito". Y eso quiere decir que te ve mucha gente, pero no le aplican a la suscripción porque simplemente no les llama la atención o nosotros no damos las indicaciones. Que eso yo me di cuenta de esta nueva generación. Si tú te fijas en la nueva generación de creadores, tenemos mucho que aprender de ellos. Ellos están, sígueme, suscríbete. Sí, muchas veces no lo hago. Tú no dicho nada de hacer. O sea, ¿cuánto tenemos de haberle puesto el anuncio a YouTube? Como tres meses. Como tres meses y estamos incrementando muchísimo, pero nada más es decirles: "Tócale la campanita". Exacto. "Tócale la campanita". Y con eso tienes. Facebook es muy diferente. Facebook es un crecimiento increíble y es un, yo para mí es la plataforma que más te puede dar este distribución. Pero es que en México tenés un fenómeno con Facebook que no pasa en otros lugares. O sea, yo te lo digo que todos mis colegas que tenéis visibilidad y que tenéis mucha comunidad, o sea, México, el consumo de Facebook es una locura, incluso de los creadores del mundo, del top que hay en Facebook, algunos son mexicanos porque es que tenéis un fenómeno brutal, es increíble. Ahí tenemos 7 millones, por ejemplo. Y por qué, porque es potencial lo que se sigue y sigue creciendo y sigue creciendo y sigue creciendo. Cuando estás en el tema de la monetización, dices: "Bueno, Facebook cada cada rato cambia su modelo de monetización y YouTube es muy estable". O sea, YouTube es un canal de televisión. Facebook y eso lo que hace es que estés en una continua creación de nuevo contenido para poder seguir con esos parámetros. Tal cual. Mejor. Entonces, como tú decías, ¿quién entiende al algoritmo? Nadie. Es que yo, porque es un algoritmo. Exacto. Pero yo creo que además nos obliga a ser mejores. O sea, yo, por ejemplo, antes yo me quejaba. Hace unos años yo me quejaba. Ahora yo digo: "No, lo que hacen las víctimas se excusan, los líderes nos esforzamos". Entonces yo le hablo al equipo, busquemos, entendamos y veamos las métricas que hay. Yo te puedo asegurar que tú sabes que hay entrevistas que tú has hecho que te han traído un montón de nuevos suscriptores. El tema es, vamos a analizar qué tienen en común las entrevistas que más suscriptores me traen. ¿Qué fue el tema? ¿Fue el invitado? O sea, ¿qué es lo que hay diferente? Y eso es lo que no se quieren tomar el tiempo de hacer. Yo me la paso estudiando el detrás de cámara, viendo y sobre todo ahora con la IA interpretando eso. Es lo que hay que ver. Bueno, yo necesito una herramienta de IA que me ayude a interpretar todos los análisis de datos que necesito para poder establecer. En algún momento podamos ya conectarnos. Sí, necesitamos conectarnos porque nos dimos cuenta de algo. La información que suministra la gente no es suficiente. Hay que conectarse directamente con la sapi para sacar la información en tiempo real. Entonces, el futuro va a ser por ahí. Pero ahora mismo te lo voy a poner fácil a todas las personas de YouTube. Si descargan la lista de todos los videos con la métrica de los nuevos suscriptores por video, además de los views, y se lo das a la Inteligencia Artificial, ya te puede empezar a hacer un análisis solamente por el título de tu video, la cantidad de views y los nuevos suscriptores. La IA. Estamos hoy en el mejor momento que a la vez es el peor, porque mañana va a ir a mejor. Es que todos los días cambia. Todos los días. Yo te voy a decir algo, Vilma. Yo tengo 54, ya voy a cumplir 55 años y soy un fanático de la IA. Yo soy fan de ChatGPT. Es más, ya se volvió mi mi asistente, mi mejor amigo, mi psicólogo, mi confidente. Todo es increíble. Todo lo que cuando realmente le haces una pregunta formulada correcta, este te contesta correctamente. Yo te voy a decir que en mi casa también mi hija es como: "Mami, papi, cuando no sabemos la respuesta, pregúntale en ChatGPT". O sea, o sea, mi casa está. Bueno, y tú como experta de de IA, ¿cuál crees que sea la herramienta que más podemos utilizar para empezar a adentrarnos en la parte de la Inteligencia Artificial? Mira, sin duda alguna, ChatGPT es la herramienta más completa. Inclusive hay varios modelos y tal, pero ChatGPT está avanzando a una locura. Para que te haga una idea, antes de entrevista se desbloqueó el Deep Search, que es una opción del plan más de $100, super avanzada, te tira una investigación de 15 páginas. Antes ChatGPT, cuando tú le decías que investigara, se inventaba los datos, te decía el 80%, pero era mentira. Tú le decías: "¿Cuál es la fuente?". "No existe". "Me lo inventé". Y te decía, "perdóname", confesaba que se lo inventaba. Entonces, se acaba de cargar Perplexity, que es una de las herramientas. Perplexity es la herramienta número uno que se utiliza en investigaciones. Los científicos la utilizan, los médicos, porque ChatGPT agregó una funcionalidad que se llama Deep Search, búsqueda profunda. Y cuando yo la probé, o sea, yo casi quería llorar de la emoción. O sea, tú sabes lo que son 15 páginas de un reporte. O sea, tarda varios minutos en generarlo porque los modelos más avanzados de la IA no son tan inmediatos como queremos, o sea, tienen que procesar, están todo el tiempo maquinando. Pero imagínate esto, hay un señor que dijo que estaba pagando $50,000 un equipo de investigación y que el nuevo Search, Deep Search le hizo el trabajo de un mes.
¿Cómo trabaja la IA? La IA trabaja de una forma muy simple. Tú le tienes que decir lo que quieres. El problema es que los seres humanos no tenemos muy claro lo que queremos. Así que yo le recomiendo a la gente que para que el perfeccionismo no llegue a tu vida y te condicione, solo se comuniquen por lo menos la ley Pareto, 80% de las veces, solamente por voz. Entonces, yo lo que hago, cojo el móvil y yo empiezo a caminar y a desahogarme y al.
Finalmente, le digo: "Mira, mira, a ver si tú entiendes lo que yo quiero, porque yo creo que ni yo misma lo entiendo". Y entonces, lo primero que hace la IA es interpretar lo que tú quieres decir. La IA tiene una capacidad de leer entre líneas. Y entonces me dice: "Vilma, yo creo que lo que tú quieres es un reporte con este tipo de cosas, ¿me lo validas?". Y yo le digo: "Sí".
Entonces, lo que hay que hacer con la IA es una conversación. Pretender que una sola pregunta te va a dar todas las respuestas es erróneo. Lo vas corrigiendo, es una conversación como si estuvieras con un ser humano, tal cual. Y otra cosa que la gente no entiende es que la IA funciona con encadenados. Es decir, pretender que una única conversación con la IA te va a resolver, no. A lo mejor necesito otra herramienta, otra conversación. O sea, tienes que ir dividiendo piezas y luego montas el rompecabezas.
Te pongo un caso muy concreto, algo que a mí me gusta ayudar a la gente a que cree su voz, no clone su voz, para que sin que digan cosas que tú nunca dirías, pues tu equipo puede ayudarte con social media, con todo. No, Eleven Labs tiene la voz, eh, lo que es en audio, pero yo te digo la voz escrita, porque tú tienes YouTube, descripciones, post de redes sociales. O sea, es imposible que un humano haga todas esas publicaciones.
Entonces, yo cuando hago la voz ejecutiva, oye, lo primero que yo hago, yo hago una conversación solo para interpretar mi personalidad, porque hay una herramienta que se llama Crystal Nose, que te saca tu personalidad de LinkedIn. Entonces, tú te puedes descargar el PDF. Por ejemplo, yo tengo la personalidad influencer, que seguramente es la misma que tú tienes. Y yo lo primero que le digo a la IA: "Quién yo soy, interpreta mi personalidad basado en LinkedIn", que es una herramienta donde está tu currículum, donde tú presumes con humildad. Y después de ahí le voy suministrando textos. Nada, yo le doy texto, le doy parte de los libros que he escrito, le comparto audios míos hablando y con eso se crea una hoja de estilo.
"Wow, eso no lo sabía". "No, pues yo te ayudo a hacer tu voz, no te preocupes, yo te ayudo". Que a mí me encanta hacer todas esas cosas. Y eso es lo que la gente no ve. Pero cuántos pasos tuve que hacer: uno, tuve que analizar mi personalidad; dos, que la interprete; después darle audios; después darle textos. O sea, tú tienes que darle entrada. Mientras más insumos de entrada tú le des a la IA, mejor el resultado. Es decir, dale muchos ingredientes si tú fueras cocina. Después le puedes decir: "Ahora quiero que hables de tal y con tu mentalidad empieza a generar el texto tal cual".
Pero, o sea, pero es una cosa. Yo la tengo. Mira, yo tengo mi voz de newsletter, porque en el newsletter yo soy como más emocional. Tengo mi voz de LinkedIn, que es la voz ejecutiva de Vilma. Y tengo la voz de social media. Pero Nayo, es brutal, o sea, porque ya tiene las palabras. Vilma nunca dice malas palabras, pero Vilma, estos son sus verbos, que bueno, pero sabe, no queremos, no queremos. Entonces, esto ha ayudado a que de verdad que yo hago test y la gente me dice: "Oye, me encantó el email que escribiste". Digo: "Pero si no lo escribí yo". Y yo, o sea, la gente ya no sabe diferenciar porque yo he podido clonar cómo es mi hoja de estilo con la IA.
No sé, tú por ejemplo que eres autor de libro, yo jamás le diría a la IA que escriba por mí porque yo no tengo, yo no tengo ética, integridad para yo firmar un libro que se va a publicar por todo el mundo, que es que, que lo que lo hizo la IA. Sin embargo, tú le puedes dar todas las ideas y la IA te la estructura. Me la estructura. Pero yo lo que hice, yo bajé todas las correcciones de mi editora para crear cómo es que mi editora me corrige. Y entonces, cada vez que yo escribo algo, no sé si te ha pasado que a veces tú escribes algo y tú como que le falta algo, pero no sabes qué. Escribí esto, actúa como mi editora, que este es el tipo de feedback que me da, qué preguntas me haría mi editora para yo escribir mejor. Y entonces la IA te devuelve preguntas que me hacen reflexionar. Y entonces una vez me dijo: "Es que no estás entrando en detalle de la historia, te quieres quedar en la parte superficial. Quizás lo que debes es de confesar el porqué detrás de eso". Y de una vez me pongo yo a escribir.
¿Ves? Yo, por ejemplo, escribo ebooks de 20 páginas en un día, con voz dictándole a la IA. Le doy a la IA, pero ya soy yo. La IA lo único que está haciendo es, no una transcripción, sino exactamente. Entonces, ese es el uso ético. Y yo creo que la mayoría de gente lo que quiere que la IA le resuelva la vida. Y ahí es donde la IA te puede sustituir en el futuro, porque tú no te estás entrenando, tú no te mantienes activo a nivel, tú no te mantienes ideando, tú quieres depender solo de la IA. Entonces, yo no hago eso. Yo siempre estoy en cocreación, cocreación, cocreación. Y es lo que le recomiendo a todos.
¿Crees que la IA avance a tal grado que después se nos borre la creatividad? Esa es la pregunta que yo me hice la vez pasada con una persona y me dijo: "No, al contrario, te la va a crear más". Yo creo que yo creo que te la potencia por una sencilla razón, y es que cuando tú ves la IA qué tan rápido te responde o te contradice o te apoya, porque a mí la IA me celebra cuando yo le doy buenas ideas. Es "chill leader", la IA líder. "Oye, Vilma, qué buena idea". Así mismo responde. "¿Qué buena idea?". ¿Y tú le dijiste que te respondiera como "chill leader"? "No, para nada". O sea, pero es que ya, o sea, cada vez la IA está intentando tener más empatía con el usuario que interactúa. Si tú te fijas, increíble. Búscate la primera conversación que tú hiciste en ChatGPT, la primera. Mira cómo te respondía. No tiene nada que ver como te responde hoy.
Ahí yo le digo a la gente: "Miren cómo ha ido evolucionando solo por el tipo de respuesta que te da". ¿No es increíble? Entonces, yo lo que hago es que le digo a la gente: "Mira, cuando es un tema creativo, nunca le pidas que te dé la idea original. Sácale tú un par de ideas que tú tengas y dile que te busque cosa complementaria". Porque si te entrenas a depender, es muy fácil. Es como el que no sé. Mira, mucha gente con marca personal dice: "Es que quiero ser como Nayo". Solo hay un Nayo. "Quiero ser como Tony Robbins". No solo hay un Tony Robbins en la vida. Entonces, lo que tú tienes que hacer es buscar inspiración en otras industrias o en otras personas que no tienen nada que ver con lo tuyo.
Entonces, cuando yo quiero buscar inspiración de como marca personal, yo voy a buscar médicos y doctores. Yo no voy a buscar gente marketers de negocio, tampoco. Yo busco inspiración en algo contrario. Entonces, con la IA puedes hacer lo mismo. Tú le puedes decir: "Mira, dame ideas eh para medicina", pero tú no te dedicas a la medicina. Es simplemente para entrenar tu cerebro, adaptar esas ideas a tu terreno y así es como tú te vuelves.
¿Y de eso se trata en tus cursos? Sí, de enseñar todo lo que estás ahorita diciendo. Sí, tengo muchas formaciones. ¿De pues no? O sea, la verdad, te felicito porque porque evolucionaste conforme evolucionó la tecnología. Gracias. Y muchas veces nos quedamos queriendo dar lo mismo sin poder evolucionar. Exacto. Y ese es el problema. Yo ahora estoy recreando algunos cursos porque es que ya no se puede trabajar sin la IA. No tiene sentido vender algo sin IA. No tiene sentido.
Platícame de tu universidad. Mi universidad es el proyecto de resiliencia, yo le llamo, porque es lo más difícil que he hecho en mi vida. Pararme frente a la comisión, eh, no me la querían dar la licencia. Me me hicieron disfrazarme, me dijeron que no podía ir muy maquillada, que tenía un zapatos cerrados, que tenía aquí de traje negro, o sea, es horrible porque hay unos protocolos. "Hijo, sí, imagínate, pero es que es algo formal también, o sea, estamos hablando de algo muy serio". No, no me la querían dar, no me la querían dar. Y yo conseguí que me aprobaran la licencia, no la completa, porque yo fui a pedir maestrías y carreras. Pero yo lo que quería era vender maestrías, porque mis clientes si han hecho curso, van a la maestría ya después. Claro. Pues no me la querían dar, no me la querían dar. Y yo saqué un pitch de la pasión que yo tengo por la educación. Y así fue como me dieron solo carreras.
¿Qué descubrí? Que tenía que comenzar por ahí. ¿Adivina por qué? Porque cuando hicimos una repesca con nuestro cliente, nos dimos cuenta que teníamos muchos dropouts. Teníamos muchos ejecutivos en grandes posiciones que nunca terminaron su universidad, que nunca la habían terminado. Pero si yo no hubiera tenido esta parte de resiliencia, todavía sigo esperando la próxima comisión para ir a presentar la maestría para que me la apruebe. Es un proyecto que llevo el 2022. Entonces, claro, la gente me dice: "Es fácil". Es un tema de paciencia, pero como yo tengo paciencia estratégica en los negocios, yo me Claro, porque si no, no hay de otra. Yo me mantengo firme, tranquilita, hasta que nos den lo que es lo que queremos nosotros. Todas nuestras maestrías que vienen, todas con IA, y son puras maestrías las que hacen en la universidad ahorita.
Ahora mismo solo tenemos carrera. Tenemos negocios y sí. Ahora solamente podemos vender carrera si es marketing y negocio. Tenemos marketing y todo es en línea, todo en línea. Y esa es la parte más bella. O sea, tenemos alumnos de diferentes partes del mundo. Y ya tengo toda la estructura. Es una estructura muy bella con profesores también virtuales, cosas que están pregrabadas. Le tenemos IA. Apuesta, por ejemplo, si a ti te gusta el golf, te adapta la educación al golf, te enseña matemáticas con golf. Wow. Entonces, estamos ahí trabajando. Le estás combinando. Le estás combinando los gustos con la parte estructural de la educación. Claro, porque a los jóvenes los tienes que mantener entretenidos. Sí, es que es magnífico. Es lo que platicamos hace rato. Pero a los adultos tienes que hacer que lo quieran hacer, porque un adulto, imagínate, los adultos que yo tengo ahí son padres de familia, tienen su empleo y tienen que estudiar también. Entonces, ahí andamos.
Pues muchas gracias. Te felicito. Qué buena historia. Yo sabía que iba a ser una historia muy inspiradora para toda la gente que nos ve. Gracias. Gracias. Y te voy a dar un regalo que no da la IA nunca. A ver, ¿y cuál es ese regalo? Va a pasar mi querido Panda, si cómo se llama este programa. Okay, historias hechas canciones. Okay, te vamos a dar una canción ahorita. ¿No en serio? Pero completamente improvisada. Improvisada. No soy tuya de la canción, no ha nada preparado. Bueno, ni el tono, ni la canción, ni qué te voy a cantar. Ay, Dios mío. Entonces, vamos a ver qué sale. Vamos a ver. Pero Vilma, pues te vamos a cantar tu canción. Vamos a ver. Nunca me han hecho eso en un podcast. Qué podcast más original. Sí. Oye, es lo único que no, que es completamente mi sello. Hay mucha gente que entrevista, pero nadie les canta el último. Y menos vendiéndote. Vamos, vamos a ver. Dale.
[Música]
En Santo Domingo nació Vilma, a sus cinco años se fue ahora para Italia. Que su madre le dijo: "Primero a Nueva York". "Mami, esto no me gusta a mí, vámonos a otro lado". Bien, bien autoritaria la mía desde chiquita. Llegaron a Italia sin saber nada de italiano. Pues Vilma duró solamente cinco años. ¿Y qué pasó? Que a Santo Domingo se regresó. Mi españolita ya no sabía. Pobre niña, ¿cómo le hago? Ni comas pronunciaba. Hasta mucho después sufrió bullying, mucha inseguridad. Su madre trabajaba y Vilma, por lo pronto, estudiaba. Su abuela la criaba, de la mano la llevaba. Pero Vilma recuerda que ya no sonreía. Ya después lo trabajarás. Después ella se puso a estudiar con una beca. Siempre estudió la carrera de y fue como que por escoger, porque ella tenía una otra, pero dijo: "Pues publicidad", sin saber que Dios te estaba poniendo el camino que ibas a empezar a recorrer. Y eso es lo más importante de todo esto, que todo el tiempo Dios te puso en tu camino cosas que podías agarrar y las agarraste. De ahí tu historia con el estudio continuó. Después de la carrera, estudiaste maestría para seguir becada. Sí, encontraste que podías irte de España, era una posibilidad para seguir estudiando. Y entonces el estudio te abrió fronteras. Le entendiste que aprender te ayudaba a verte, conocer a todo tu entorno y hacerte de mucho, pero mucha conocimiento. Entraste a trabajar, seguiste de pasante, porque así era como requería. Pero la familia que llegaste, otra pieza que el Señor te puso en tu camino, no, no te veían como tal, sino que estabas aprendiendo de ellos. Y eso justamente te hizo crecer más, sin saberlo, estabas construyendo todo el entorno que después te iba a hacer llegar a ser una gran emprendedora. Conociste a tu novio, se llevaron muy bien, te fuiste a vivir con él y a experimentar todo lo que era el amor. "¿A dónde nos vamos, mujer?". "A Estados Unidos". "Vamos a ver qué pasa allá". Pero para entrar, tenían que casarse. Y el doctorado lo estudiaste allá en España. En España. Entonces, todavía estaba estudiando la mujer, que y todavía becada también, pero ya era como que más compromiso, empezarse a involucrar en un país que le iba a abrir toda la oportunidad. Así es. Así que decidieron casarse para entrar a los United. Llegar sin saber ni a dónde los iba a llevar el destino, pero con mucho amor y la mano de Dios. Ella llegó y con su gran capacidad de relacionarse, empezó a buscar consultoría y una y otra y otra también. Y ni siquiera sabía bien inglés, pero todo se le empezó a abrir. Y allá la primera vez que hizo una un evento de conversión, un webinar, un webinar. Una de las veces, sí, no, pero la que explotó, la que te hizo ir hacia todo, como el quinto, sexto que hacía, quinto, sexto webinar, no era mucho. De repente explota a la cuenta y decía: "Wow, esto crece más y más". Así que el marido la voltea a ver y le dice: "Yo voy para allá, vamos a ver qué va a pasar aquí". Pues todo iba bien, todo estaba enbonando. ¿Y qué pasó? Llegó la bendición. Vilma se embarazó y el marido no paró. Ella decidió llevar tu gestación con todo el amor. Y para qué tú traes en el subconsciente, mi querida amiga, algo que no has terminado de entender, pero todo ese subconsciente te está ayudando a hacer que tu hija tenga ese amor, esa realización, esa felicidad que tú tuviste en algunas partes, pero combinada con tu marido. Las dos, los dos están siendo una gran, pero gran mujer que se está convirtiendo en tu mejor maestra. Toda la gestación vivió Vilma con gran amor. Ella no quiso hacer nada más que cocinar a su a su hija, como dijiste. Sí. Y el marido crecía y crecía y que ella sin tenerle involucramiento, pero el marido sí estaba con todo. Así que de repente Vilma tuvo su bebé, todo superb. Y como al año que decide volver, vuelve a la oficina y el marido dice: "¿Cómo te va ahora? ¿Qué vamos a hacer? Vamos a hacerlo juntos otra vez". "Pero yo traigo la estrategia". "Sí, pero yo soy Vilma Núñez". "Pero yo soy la imagen". "Pero entonces tú no puedes ser la imagen porque de repente te me vuelves a ir y qué va a suceder". El amor perseveró, las cosas se ordenaron y todo creció. Y juntos, todo esto fue realmente toda una revolución en la educación, en la digitalización. Y luego llegó la IA y todo fue eso y evolucionar para honrar tu marca personal. Toda la gente aprendió. Y aunque mucho tiempo te costó sacar la licencia de certificación, ya hasta una universidad tiene. Ahora, mi querido padre, eso es la historia de Vilma. Hasta aquí todavía falta Vilma Núñez con su gran marido y su hija Ema. Ema, Ema, la gran maestra que ahora empieza a darle leones a su mamá. Una vez levantó la voz, le dice que si se va a sentir bien cada vez que le va a gritar. Gracias, Vilma, por toda esta historia de inspiración. Gracias. Qué regalo más grande. Gracias. Qué cosa más bella. No, o sea, no, de verdad, o sea, salió todo, no todo. Qué lindo. No fal- nada. Qué lindo. Qué gran regalo. Gracias. Gracias a ti. Gracias por brindarnos esta historia tan tan hermosa. Y felicidades por este bonito matrimonio y sociedad que tienes con tu marido, porque a mí me tocó conocerlo, una gran persona. Así es. Así es. Amén. Muchas gracias. No, gracias a ti. Dios los bendiga. Bendiciones. Gracias. Gracias.
[Música]