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Como desafectos al régimen. Ese era un calificativo que se le daba, que significaba mucho la palabra de desafecto al régimen, porque significaba que usted no podía visitar un club social porque todos los que estaban ahí se iban. Significaban que tus hijos en la escuela cuando llegaban los demás compañeritos se iban porque la mayoría de los padres de esos alumnos eran empleados públicos y si un hijo de un desafecto al gobierno se juntaba con un hijo de un funcionario público, se suponía que los contaminaba. Conos casos aquí en Barabona que a veces hasta las familias tenían que ahuyentarse y separarse por temoras represalia, algunos porque tenían algún empleo y por muchísimas razones fue un régimen muy difícil.
Pipí sacó eh Virgilio sacó 25 presos de la cárcel que para ir para montarlo en una goleta para ir a la isla Saona acabar donde estaba el tesoro de cofrecí y papá llegó, ¿no? Cosa no y va a dónde con que era civil ya va y le dice, "¿Qué tal general? ¿Cómo está respetuosamente?" Si yo te estaba buscando y tú no estabas aquí, entonces me llevo esos presos para la saona. Entonces el papá le dijo, "No, señor, pero usted no puede llevarse esos presos. Yo no tengo instucciones del Estado Mayor, ni del jefe Estado Mayor, ni del comandante regional. Yo soy hermano del jefe. Sí, señor. Pero el jefe nos enseñó a cumplir." Bueno, el asunto fue que no dejó que se lo llevara porque Trujillo era un jefe tribal también, ¿no? Por ese informe mi padre tuvo postergado en el ascenso 8 años porque Trujillo decía que con su familia no lo decía, no, nadie se podía meter. Tú tenías que dejarte de insultar, falta de respeto. Entonces darle la queja a él. ¿Qué inteligencia tenía? Ninguna. Crimen, asesinato, eso sí habían sabían hacer gente amarrado y agolpeando hombres amarrados no lo golpeaban suelto. No, a mí nunca un hombre se me enfrentó con yo con una mano suelta. Digo, cuando me enfrentaron me fajé.
A los dos días me buscaron a mí y me maltrataron en una forma bestial. Y recuerdo que ya yo no aguantaba más golpe. Me estaba golpeando este Julio César Bay, cuñado de Navar. Cuando eso llega Billy García Trujillo ya en la 40 y de las manos y de los pies caían dos chorros de sangre. Cuando cuando ve eso paren eso golpes, yo voy donde yo no voy donde el tío para comunicar él no sabe lo que está pasando. Mentira. Es un teatro. Yo era de la persona que acompañaba a mi mamá cuando Trujillo iba a esa sesión a piloto. A piloto, donde un alcalde que le decían Marcimito Peña, porque mi mamá era que le hacía los zancochos de los chivos y las cosas. La señora que era la mano derecha del jefe se llamaba Esabel Mayes de Montecrite. Esa era la señora que le buscaba a la muchacha linda, al jefe. En ese tiempo ya yo estaba un pocoñito, que podía con una mecedora, una para la muchacha del jefe, una para Isabel May Trujillo. Tocó la casualidad que cuando yo estuve a la escuela pequeñito, había una muchacha que se llamaba M. No le y esa fue una de las muchachas que yo me tocó llevar la mecedora y cuando yo fui y llevé la mecedora a mi noolia, yo le dije, "Mi noolia, ¿y qué tú haces aquí?" Y ella me contesta, "Adiós, jefe."
Cuando caigo en la 40 estaba en Riquillo, eh, fue fuimos cinco que nos llevaron amarrados. Duramos aquí un día entero sin comer, preso en una solitaria aquí en Santiago y nos mandaron en la noche para allá para la capital en la 40 en 12 pillos. Me recuerdo que que no podía yo ni orinar y esa esposa apretada como el [ __ ] con la mano se me pusieron frías. Cuando llegamos ya a la 40 y lo primero que hacen es quitarle la ropa a uno, desnuden pelota y nos tiran para allá adentro. Yo nunca en mi vida me imaginé después que yo tuve una juventud tan sana, que podría haber gente tan criminales y tan malos y tan asesinos. Las mismas atrocidades de Adolfo Hitler. Yo nunca me imaginé que yo a los 17 años iba a tener una [ __ ] juventud tan azarosa como esa.
Cuando me dice el mayor Dante Minervino, un asesino vulgar, "¿y los hombres que usted tiene?" Yo le dije, "Pero usted no puede pensar que cada uno que viene aquí tiene dos hombres porque hasta usted va a caer preso. En alguna parte se rompe." Ahí me dieron un golpe que yo desperté en el suelo. No sé, fue por atrás que me dieron un galletón. Dice, "Ese caso de Trujillo, pues yo era un enfermo, ¿o? Yo quiero que tú sepas que Tujillo lloraba cuando le pasaban casos como los jóvenes en Santiago que pintaron todas las estatuas de [ __ ] la cara. Ese día lloró Trujillo a donde una prima mía lloró y le decía María, estas canas que me han salido a mí por mi lucha, por la libertad del pueblo dominicano, por Santiago, sobre todas las cosas decía llorando así y ya le había robado la mitad de la fortuna de Marí de que era Jacinto Dumí Trujillo lo obligó a cas socio de de de Trujillo. Trujillo no ponía nada y Jacito puso todo. Es eran la sociedad de Trujillo y así eran todos los Trujillos. Una familia tan tan inmorales, tan indecente que se autosuicidó. Se liquidaron ellos. Se liquidaron ellos. Ellos se liquidaron. Trujillo no existe. El trujillismo sí existe, pero no los Trujillos.
Como las 9 de la mañana. me mandaba a buscar Vigilito Trujillo a su despacho, que estando yo ahí en el Macado de estando de servicio un día, ese cuartel estaba lleno de guardia porque estaba la costa llena de guardia. Pase apareció Vigilito en su Mercedes Ben con una muchacha, pero una muchacha linda, disable. Cuando yo llegué allá a la playa y yo eh ya había una casita ya el jefe puesto le tenía esa casita preparada con una muchacha. Oye, ya estaba en traje de baño con ella. Veato pitó y se fue y me entregó una ametralladorita deja corta y me dijo, "Mira Jiménez, en tu mano está mi vida. Voy para la playa. Tú ves para allí. Ahí ahí yo voy con la muchacha. Yo no me alcanzaba a ver la dos cabecitas. Cuando vino de allá para acá, la muchacha se puso la mano ahí con le dijo, "Quítate la mano de ahí que Jiménez de los pollos del jefe." Bueno, a mí me agarraron y me llevó a la fortaleza la alcalde y allá cuando yo llegué se fue y me dejaron ahí preso. Me llevan, me metí en la solitaria. ¿Sabes cómo es solitaria? Llena de de toda esa porquería ahí. y cosas. Bueno, ahí yo pasé. Bueno, como a las 8, a las 7:30, las 8 va eh el cacelero y me y me me mandaba y me abre la puerta y me dice, "Juando yo voy ahí el carrito de inteligencia ahí y cuando llega ahí cogan, yo una vez me pusieron pos y y me metían en el carrito y y se montaban y Yo erando chofé y montando y bien arriba y yo dije, bueno, yo pensé, digo, bueno, me llevan para arriba. Pero cuando llegaron a Villabato cog hicieron así, cogían así y se fue para el cementerio. Cuando se fue en el cementerio, ellos se apiaron del carrito ellos dos y se sentaban así, se pusieron a reír, a chalear y lo más y cosas y tiene. Entonces después que estuvier un rato bueno ahí chaleando, entonces así dice, "Ay, [ __ ] pero van a seguir casi las 12 de la noche, son las 11 y pico en la noche y tenemos que ir para para jabón. Vámonos, vámonos." Y venían pan montañan así con para abajo. Yo dije, "Bueno, Villar para arriba." Pensé yo, cogían abajo y fue para directo para la fortaleza.
Tus hijas no se podían relacionar con gentes iguales porque los iguales tenían miedo. Yo no me atreví a visitar un vecino del del frente porque le hacía daño. Ni que se muriera uno. Yo me atrevía a ir porque le hacía menos daño, no yendo que dándole el pésamo. A la semana nos llevan a la a la victoria. Habíamos 22 y en un sitio que no era más que de aquí para acá había había 22. Yo recuerdo que de encima de mí eh el ingeniero tenía una diarrea y me bañó de aquí arriba a abajo. Yo no podía ni quitármelo de arriba, ni moverme ni nada. Vaquero. Desastre. Aquello era un desastre. Por mucho que se explique, no hay palabra cómo referir con palabra aquello tan criminal de la forma.
Fui a Nagua a pasarme las vacaciones y ahí yo me iba a bañar la boca. Eso es la salida de Nagua, como que va para Matancita. Ahí estaba el cántara cuando hicieron la finca de de arroz en agua y en una enramada que había la orilla de la playa mandan a buscar todos los dueños de la tierra. Yo estaba un muchachón en un cofre y echaban todos los títulos de la tierra ahí y di que le iban a pagar dinero al otro día como al otro día vamos a bañarnos a la boca. Toda esta gente bollando que lacán a todos los dueños de la tierra. Ahí le cogí un odio yo a los judios Trujillo. Eso de ahí de arriba del puente, de arriba ese puente ahí se laaban principalmente hasta una muchacha joven que joven con unos cabellos, me recuerdo yo que tenía unos cabellos la encontramos nosotros allá en la en la boca del río. Nosotros lo buscamos, pero por eso era que te decía que yo le decía aquí que yo muchas veces tenía que salir huyendo porque otro prim nosotros pecábamos y nos nos y era lo que delatábamos.
Encontramos un abogado y una vez vino un capitán, ¿no? Dice, "Bueno, ya están medio jodones a mí, a mi compadre de Moisés que eramos éramos primos hermanos que vivíamos aquí, pecamos en bote están medio jodón porque te están encontrando demasiado ahogado." No sabía bueno ahogado, se lo sacábamos, sáquenlo eso. Ven lo enterrábamos a la orilla ahí abajo es cambrones, hacíamos hoyo y lo enterrábamos ahí ustedes mismos. Sí, se enterró muchas veces y ninguna autoridad venía a dar la Sí, venían, venían ahí, daban médico dejita, por eso estaban todos cosa ahí. Es Sí, son un ahogado. Y ya hubo uno de esos que sacamos nosotros, me recuerdo yo, y ese fue un capitán que yo creo que era de Villa Bac que yo que tenía que le amarran la camisa y la cosa por aquí, mira, se lo amarraron. Y entonces cuando nosotros dijimos, [ __ ] pero que s yo que no hombre no le hagan caso que algún chulo de eso que seogó para alguna mujer o algo. En fin, después trajeron a Eugenio Pedomo, a Domingo Ruso. Esa noche ajcaron mucha gente cuando dice León Esteve, "Mire, a los muchachos de apellido, mándenos para la victoria y a los rialenguos hoy que no atopa de un ejemplo." Ahí sacaron al grupo de nosotros, Maestro Baimude, Huaca Castillo, Rafael Francisco Boneli, Adolfo Franco, Andresito Lora, bueno, un grupo interminable, me recuerdo que pusieran todos los panfleteros en fila y nos montaban a nosotros en una perrera. Nos montaban en una perrera eran como las 2 de la mañana y nos llevan para la victoria. Cuando yo oigo esa puesta que sonaba, digo, muchachos, están fusilando todos los compañeros de nosotros porque eso es una vaina que un terror, pero un terror.
Cuando Méio llegó, el escándalo que no tiene madre. Y qué oficial fue que eh que todos están tan amarrados cuerposa y de todo y entonces mandaba a buscar puente y puente dijo, "Señor, fui yo. Usted está loco." Pero bueno, general esa gente se entregaron 10 días de que sé yo qué y el pueblo Constanza fue y vio su prisionero en el aeropuerto. En el aeropuerto. O sea, lo el el propio Méido incitó a la gente a ir o alguien. Sí, sí, sí. Él él lo permitió. A mí eso en aquella época me dijeron así que mostraron a unos. Eso lo tengo de aquel cinco. Cinco. ¿Tú los viste? Sí. ¿Y cómo? Seguro que sí. Y al otro día lo enseñó muerto a todo en el mismo lugar. En el mismo lugar y con signo de torturas. ¿Cómo va a ser? Sí, señor. Puede que yo en mi casa me acuerdo como ahora oí los tiros y le dije a mi mujer, noche fue le dije a mi mujer, yo vi los hijos míos, los varones están acostados en la posición que duermen. Óyeme, Dios quiera que no sean dándole tiro de gracia que están a esos muchachos de la de la aviación. Pues si oía clarito, está cerca. Efectivamente, el otro día fuimos y estaban muertos los cinco.
El que venía con la orden de matar a quién iban a matar era León Esté que se aparecía y hasta que él no llegaba no interrogaban a nadie. Entonces, cuando él llegaba era que decía a los que iban a matar y a los que no y que esto y que lo otro, traigan a Curi, un pobre billetero que llamaba Curi, que era medio jorobajo, ¿eh? Y lo sientan en la silla eléctrica. Yo estoy enfrente ahí con Villamán y Enriquillo Sánchez, muchacho que y cuando cogen al pobre Curi dice, "Ese revólver que usted tenía, ¿quién se lo dio?" Dice Jojito Lama, me lo trajo de Venezuela. Y para qué eres ese revóve, para matar Trujillo, ese hijo de la gran [ __ ] Y ahí mismo le pegaron la soga esas que yo dije y la jalaron. Y usted y yo por cerrar los ojos y no podía de terror tan grande y los pelos eranados para arriba y ese hombre laó un llanto, pero un llanto que todavía no se mea y de eso hace 50 años.