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ALCOA, Memoria Abierta [Documental 2005]

Randall Garcia16:13

Transcription

Ah. [Música] Más. [Música] Ah. [Aplausos] [Música] Ser joven en los años 60 en Costa Rica, finalmente, no era muy interesante. Todos éramos unos adictos y tal vez, [Música] en general, había que ver los estudios generales en la Sidería. ¿Queda eso? El movimiento urbano. [Música] La represión de los años 60, es que fue intensísima, especialmente durante los gobiernos de Francisco Orlich Trejos. Impedía una manifestación especial de calle o de expresión organizativa popular. Y el alcohol rompe ese esquema totalmente. [Música] [Música] [Música] Ah. Hay un elemento, digamos, antiimperialista. Eso es cierto, que tira estos gringos siempre haciendo lo que les da la gana con nosotros. Hay un elemento de crítica a la clase dirigente costarricense. Figueres es un vendido, entrega de brazos en las manos de Alcoa, porque fue Figueres el que presionó para que se firmara este el contrato. Pero además, en las motivaciones que llevan a alguna gente, yo diría que hay, digamos, como una especie de voluntad de cambiar el modo de vida en Costa Rica. Hasta 1970, Costa Rica no sea terriblemente conformista, horrorosamente homogénea o con presiones de la homogeneidad y con como un ideal que yo llamaría de vida esencialmente pequeñoburgués. Y el contexto Alcoa 69-70, 24 de abril de 1970, puede ser simbolizado como en ese momento, digamos, donde hay un paroxismo, un contrato que da la experiencia de la vida moderna en este país. Ese cambio expresa la toma de conciencia de que el estado interventor, que el estado en el factor costarricense incluye mucha gente, ya mucha otra gente no le incluye. Y en todo lado se hablaba de lo mismo. [Música] Los brasileños, los uruguayos, los colombianos, los mexicanos, todos estábamos preocupados por lo mismo, todos pensando, pensando que ya no se podía seguir así, como este mundo también inspiró tanta injusticia, con tanto militar, con tanto dictador, y nosotros tan campantes, porque éramos cristianos y estábamos ahí. La cosa era meterse a lo que fuera. Y claro, esa cercanía con con los comunistas, este, los que ponían chiquitos, etcétera, etcétera. Entonces empezó a hacer que la gente se pusiera muy incómoda. [Música] Y como nos volvíamos comunistas y los metíamos al partido, ni mucho menos, sino que seguíamos siendo cristianos, haciendo lo que hacíamos, etcétera, siendo metiéndonos en la Federación de Estudiantes, metiendo en las asociaciones, en las asociaciones de estudiantes, trabajando por el mundo, como decíamos, y con el mundo. Entonces, de qué y qué raro estos como los como los llamamos entonces, los pececitos rojos que nadan en agua bendita. En ese momento no habían otros grupos estudiantiles organizados de izquierda en la universidad. Van a surgir después del año 70 o en el 70 mismo. Dentro del mundo universitario, quienes eran los organizados. Bueno, la gente de Liberación Nacional, ciertamente, que está organizada. Y la gente que tradicionalmente controlaba la Federación de Estudiantes Universitarios. Está por otro lado, la gente del Partido Comunista, que en aquella época el Partido Vanguardia Popular, eran cuatro personas. Para mucha gente, eran cuatro gatos. Y no puede decirse que tuvieran una gran influencia. Y una tercera corriente que me parece que es importante en aquella época son los cristianos. Yo diría que alrededor de todos ellos, lo que hay es una masa estudiantil. Bueno, o un grupo de estudiantes, no sé si toda la masa estudiantil estuvo sensible hacia Alcoa, que tienen como inquietudes culturales, inquietudes intelectuales y a las cuales le cae como anillo al dedo un problema. Las distintas asociaciones y estudiantes en lucha, la Asociación de Estudiantes del Departamento de Matemáticas, los estudiantes de Derecho enfrentados también a la escoba. Parte de los manifiestos de lucha de la Asociación de Estudiantes de Servicio Social. Profesores universitarios que convocan el 24 de abril mismo a la marcha. Incluso la Federación montó un piquete permanente de estudiantes en la Asamblea Legislativa, que antes no tenía el muro que tiene hoy. Se lo pusieron después de esos actos, sino que había una falta, un aire de zacate, le dice, pusieron las tiendas de campaña. [Música] [Aplausos] Desde esa perspectiva, comienza a darse manifestaciones que son pequeñas al principio. Era, en realidad, como que éramos los compañeros de siempre, en la misma manifestación de siempre, que antes eran por las bananeras. Y pero de pronto fueron creciendo, fueron creciendo y más personas. Y traían, se visitaban los colegios y reventó de pronto todo esto, se inundó de estudiantes por todos los nobles, no cabía, quedaban la vuelta. Y si uno iba por allá, por el otro lado de la Asamblea Legislativa, igualmente estaba lleno de estudiantes. Y eran realmente una cosa sorpresiva en términos cuantitativos. Estaba toda la gente en la calle. Alguna gente se había empezado como a ir porque ya los los policías habían llegado, de empezar a acercarnos. Sabíamos, quiero empezar a soltar los los gases lacrimógenos. Entonces de pronto veo que un movimiento de gente, muchachos y muchachas, y veo a un señor y veo que es mi padre. Y yo, papá, ¿qué está haciendo? Que usted está aquí. Usted está aquí porque yo no voy a estar. Pero no de que van a haber gases. Vamos a ver piedras. Papá, es peligroso. Si no es peligroso para usted, ¿cómo va a ser peligroso para mí? Yo no me voy. Si usted se queda, yo me quedo. Vaya. Su papá, no, yo me quedo. Sí. Entonces, lo que hizo fue sacar la botellita de vinagre que yo le había dicho que había que llevar. Yo había comentado eso, que hay que llevar vinagre por los gases. Y yo entonces darle el vinagre, el nombre del vinagre, y empezó a repartir. Le miran ya los muchachos. Cuando el resultado de la votación produjo un resultado a favor de la votación, y el alcohol inmediatamente se produjo una reacción estudiantil de tirar piedras a la Asamblea, y hasta un español de basura que se lanzó a los vidrios de la Asamblea Legislativa, que se ven los vidrios quebrados de la Asamblea Legislativa, y un español que fue lanzado hacia el edificio. Y en cierta manera, hubo hasta un intento de entrar, pero no, no sucedió. Y fue cuando ya se armó prácticamente el bochinche en la Asamblea Legislativa. La tirada de gas, la represión, los bomberos. En ese momento nos llegan, inundan de agua. Nosotros corremos hacia atrás, hacia atrás. No queremos enfáticamente, no queremos pedir a los bomberos. Sentimos que los bomberos no son nuestros enemigos, pero es imposible. El agua es muy fuerte, no nos permite dar la vuelta hacia la Asamblea Legislativa. Entonces nosotros decidimos tender la máquina de bomberos a tal punto que los bomberos tuvieron que aflojar, que la máquina quedó destrozada. Y después, no sé cómo, a pura fuerza, entre todos fuimos dándole vuelta a la máquina de los bomberos y la pusimos. Y convertimos esto prácticamente en una zona libre. En esta zona libre, aquí salió cualquier cantidad de piedras como para una construcción moderna, y todas fueron a parar allá a la Asamblea Legislativa. Yo siento que también la policía en este país, por primera vez, enfrenta un movimiento de envergadura. Dentro también tuvo temores. Y si prefería abandonar las patrullas. Y cuando no nada más, salsa, vamos, salsa, vamos a los policías. Y pura y ya entonces con los megáfonos decíamos, un policía del pueblo, y las cosas aquellas como las posibles de Nicolás Guillén. Y eso sí, la policía le daba muy vuelta y le prendíamos fuego. Todo y ahí ardían perfectamente. Y entonces cada quien armó su trinchera, decía. Dijo, hay un momento en que el movimiento, como como si fuera una insurrección, es es casi desorganizada, es casi incontrolada. Decir, uno por cualquier parte, sano, se habían grupos tirando piedras a lo que fuera. La policía se dedicó a detener a cuánto estudiante y cuánto gente joven había en la calle. Y capturaron esa noche como 300 estudiantes. Y la Avenida Central, ese día, curiosamente, era un día que se recogía basura al día siguiente, de manera que estaban los españoles de basura en la Avenida Central. Y por alguna razón, los españoles se prendieron del fuego. De manera que esto fue una situación verdaderamente impactante, emocionante, crispaba los pelos, las las hormonas, las dos se alteraba. Miren, ese día, pero yo creo que muchos de esos otros chiquillos, los del liceo, los que estaban entrando a la U, todos los que estaban como asomados a esa eclosión de energía y de fuerza. Y todos los batallones del quinto año del Colegio Superior de Señoritas, y el cuarto año del Liceo Costa Rica, y el tercer año en la Póliza, y de Dobles Segreda, y no sé qué, que fuimos los que, y algunos universitarios, yo andaba con ellos, tomamos San José. No como decía la prensa que los comunistas se habían adueñado de la capital, etcétera, sino esos chiquillos ganábamos corriendo después de que pasó lo que pasó, después de las piedras, los gases, la manguera con agua, etcétera. Yo creo que también se encendió la chispita como una autoafirmación. No es posible, no hay que no tenemos por qué tener el miedo. Ellos están defendiendo a los ladrones, y nosotros estamos en lo correcto, y nosotros hicimos lo que queríamos hacer, y estamos acá, y no tenemos miedo. Podemos decirle a los tombos gorilas, y podemos sentir que vienen detrás de nosotros, y si tener un poco de miedo, pero vencer ese miedo. Podemos decir que de ahí en adelante el movimiento estudiantil costarricense será un movimiento profundamente antiimperialista. Se realiza con los demás movimientos estudiantiles, surgen las grandes luchas en solidaridad con el pueblo chileno, surgen las grandes luchas en solidaridad con el pueblo de Vietnam, las luchas, por ejemplo, con la juventud y el pueblo en Puerto Rico, que sigue siendo hoy una semicolonia por su condición de estado asociado. Igual lo que pasaba en Brasil, la lucha en Brasil contra la dictadura, por los movimientos de solidaridad en Angola, por supuesto, del movimiento de apoyo, la lucha antibélica en Estados Unidos. Jugó para nosotros una particular condición y atención. Chile, cuando triunfa el doctor Salvador Allende, la lucha en Vietnam del Sur, con los padres, cuando vinieron a Costa Rica en aquella época, también vino Víctor Jara a Costa Rica, los días, incluso lo trajimos a una dirección estudiantil nuestra participó dando los conciertos en favor nuestro. Canción del minero. [Aplausos] Min. [Música] Bien. Sí. Hay una explosión de diversidad y hay una y hay una afirmación del derecho a la diversidad. Y en ese sentido, ahora siguen siendo Alcoa contribuyó a que esta sociedad dejara de ser una sociedad de familias y de chiquitos y chiquitas buenas, ¿verdad? Para que empezar a hacer una sociedad de individuos. Y yo diría, agregaría más, eso es lo único importante. Que el alcohol, por ejemplo, desde el año 69 hasta el año 82, en Costa Rica se produjo una huelga en promedio cada 12 días. Una convención colectiva cada 12 días. Esto sin contar las luchas campesinas. De manera que estos son repercusiones también de la huelga. Yo digo que lo de Alcoa lo que hace es echar raíces y que empiezan a florecer lentamente en distintos momentos y en distintos espacios. Y que empiezan a florecer como una actitud de lucha, de compromiso, de organización. La gente adquiere más valor para organizarse y luchar. Y es el fueguito iluminó como otra dimensión que yo empecé a ver, en la que empecé a aventurarme. Y que yo creo que seguir así, que eso de generación de Alcoa, how much, yo creo que le va para muchos, pero a todos. Ah, abro saco. [Música] Sudor, Sandro y todo para el patrón, para el dolor generoso. Hola. [Música] Muerte mineros. [Música]