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Evangelio y homilía de hoy viernes 15 de mayo de 2026. Rvdo. Enric Ribas, pbro.

María de Nazaret9:25

Transcription

Lectura del santo evangelio según San Juan.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "En verdad, en verdad os digo, vosotros lloraréis y os lamentaréis, mientras el mundo estará alegre. Vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría. La mujer cuando va a dar luz siente tristeza porque ha llegado su hora, pero en cuanto da luz al niño, ni se acuerda del apuro por la alegría de que al mundo le ha nacido un hombre. También vosotros ahora sentís tristeza, pero volveré a veros y se alegrará vuestro corazón y nadie os quitará vuestra alegría. Ese día no me preguntaréis nada."

Palabra del Señor.

La primera lectura nos encontramos ya San Pablo en Corinto. En realidad, si ayer hubiéramos leído las lecturas del día normal de lo que tocaba, hubiéramos leído cómo llega a Corinto, las relaciones en Corinto, especialmente con Aquila y Priscila, que han llegado desde Roma, aquellos aquel matrimonio que ya era cristiano, o al menos así lo parece y que era había sido expulsado de Roma como judíos cuando expulsaron a los judíos de Roma allí cerca del año 50. Y llegan está en Corinto y allí empieza trabajando en lo mismo que trabajaba Aquila y Priscila y llegará a hacerse una gran comunidad. Incluso el jefe de la sinagoga se convertirá a la fe y tendrá que cambiar el jefe de la sinagoga y vendrá este otro que vemos hoy en este primer capítulo. Habemos de decir que aquí está todo muy resumido, pero que ahí está. Fueron casi 2 años, no llega, pero casi 2 años que estuvo Pablo en Corinto formando toda la comunidad. Por eso es una de las comunidades muy amadas por parte de Pablo. Antioquía, Corinto y después Roma son tres de las comunidades que Pablo más da la impresión que aprecia. No es que las demás las desprecien ni mucho menos, pero son esas comunidades que le dieron muchos dolores de cabeza, pero también muchas satisfacciones.

Y si aquí el el nuevo eh jefe de la sinagoga, está harto de los cristianos, de los que se han convertido y harto de Pablo. Sí que lo lleva a tribunal porque está subvirtiendo, está destrozando y va contra la ley judía. Claro, lo que pasa es que a quién se le ocurre, ¿a qué judío se le ocurre denunciarlo a las leyes civiles? Eso no tiene pies ni cabeza, aunque también pasa en nuestra época en algunas cosas, pero bueno, una cosa que es solo de fe, no se denuncia la ley civil, se arregla entre los que son de fe, pero él no. Él piensa que tiene prestigio y poder en Corinto y lo lleva a la justicia. Y el juez, claro, solo oír que es una cuestión de religión, de que las que uno que va contra las leyes judías, esto esto a mí no me toca, esto es problema vuestro, esto os lo arregláis entre vosotros y disuelve el juicio y a la calle todo el mundo. Claro, los judíos habían puesto tanta fe en que en que el procurador pues por arreglaría todo aquello y ven que nada de nada. Y todo esto lo había organizado el jefe de la sinagoga. Aparizan al jefe de la sinagoga ellos mismos, los mismos judíos.

Recordemos que el archisinagogo, jefe de la sinagoga, no es como los curas de hoy en día. El cura en la iglesia, pues el jefe de la sinagoga como el cura, ¿no? El entre los judíos hay dos tipos de hay el sacerdote del Antiguo Testamento. Ese es ese sacerdote que oficia en el templo de Jerusalén. El archisinagogo o el jefe de la sinagoga es simplemente un laico que es el responsable del culto en la sinagoga, que es la lectura de los salmos, la lectura de las del Antiguo Testamento y buscar quién comente esas lecturas, nada más que eso y mantener que todo esté en orden y limpio y bien. y normalmente era una persona de fama dentro de la comunidad, una persona seria y ya está. No necesitaban nada más que eso. Normalmente era un fariseo, pero no era sacerdote. Y este acaba malga porque Calón no acepta este tipo de cosas, estos juicios. Él es romano. Los romanos no se meten en eso. Dan libertad a los judíos de estar allí, pero que se arreglen con sus problemas y que no lleven esos problemas si no son de orden público. Claro, que afecten a los romanos, no se meten. Bueno, y entonces tenéis el jefe de la sinagoga la paliza delante del tribunal delante de Galeón y Galeón no hace ni caso. Problema vuestro, ya os arreglaréis. Bueno, y dice que se queda todavía un cierto tiempo y se va.

Y aquí aparece por primera vez Pablo llevándose un matrimonio, un matrimonio que ayudará en lo que es la predicación apostólica. Después lo hemos visto tanto y sobre todo en el siglo XX y XXI, cuántos matrimonios que tienen misión apostólica. Misión apostólica en el sentido de predicar, de apostolado, no en el sentido sacerdotal, pero sí en un sentido de lo que es el apostolado real y ayudar en la misión pastoral de la Iglesia. Pues eso empieza o al menos se ve por primera vez en el Nuevo Testamento con Aquila y Priscila. este matrimonio que seguirá y continuará con San Pablo predicando con él y actuando con Pablo para el bien de la iglesia.

El evangelio de hoy es un evangelio que, bueno, es Juan Jesús antes del del lo que llamamos la oración sacerdotal, el capítulo 17 de San Juan, justo antes de eso, poco antes de eso, en el capítulo 16 nos advierte, él se va, lo lloraremos, pero volverá a vernos y nos alegraremos, nos entristecemos al principio, nos alegraremos. Aquí hay un doble juego, ya lo sabéis, lo hemos dicho otros días, en estos capítulos. Este irse y volver tiene el doble sentido. Uno es su pasión, muerte y su resurrección. Lo volverán a ver. Pero lo que estamos preparando en el fondo es la ascensión del Señor. Él se va, pero volverá al final de los tiempos. Y esa venida de Jesús, esa última venida, pero que para nosotros es la venida en el momento en que de nuestra muerte y seamos juzgados y vayamos a él, ahí lo encontraremos. Y si hemos sido fieles, lo encontraremos para la vida eterna con él. Entonces sentís tristeza, pero se alegrará vuestro corazón y nadie os quitará vuestra alegría.

Pero hay una frase que es muy curiosa. Hay mucha gente que dice, "Yo cuando me encuentre con el Señor, hay cosas que no entiendo. Le preguntaré esto y lo otro y lo demás allá." Y Jesús, y eso también los apóstoles preguntaban y no se enteraban de muchas cosas y todo como si después tuvieran que preguntarle. Y dice Jesús: "Aquel día cuando me volváis a ver, no me preguntaréis nada." como diciendo, simplemente estando con el Señor, ya lo entenderemos todo. No hace falta preguntar. Desde aquí somos muy curiosos, queremos saber. Tenemos curiosidad, una curiosidad comprensible, pero que muchas veces no afecta la salvación, es solo curiosidad. Y la fe no vive de curiosidad, vive de hechos y vive de enseñanzas. Pero es lógico que muchas cosas nos gustaría saberlas. Pero, ¿qué viene a decir al Señor? Cuando llegue el momento de verdad, cuando nos encontremos con él, él lo llena todo. La curiosidad desaparece. Lo único importante es la comunión con él.