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Viernes santo, la pasión y aparece el término la multitud. Tu vida no depende de lo que la gente decida de vos. Jesús hasta podría decirte que hasta el último instante nos muestra que todo depende de uno.
Me imagino la imagen del diálogo de Jesús ante Pilato. Si Jesús decía, "No soy rey", todo terminaba ahí. Pero sin embargo, Jesús muestra en claro su identidad y no espera que la gente actúe por él.
Cuenta la historia que había un pájaro gigante que se apoyó en una rama. El sapo se le acercó y le dijo, "No temes que la rama se quiebre y te caigas." Pero el águila le dijo, "Es que no espero nada de la rama porque mi confianza no está en la rama, sino en mis alas."
Y aparece la lógica. Hoy quiero plantearte algo que es para pensar y es sobre todo la lucha interna entre lo que pienso y lo que siento, entre ser creyente y no serlo. Y aquí te hago este planteo. Hay tres conceptos que te voy a presentar hoy. Conciencia, alma y según los neurólogos, supraconciencia. Pero para nosotros, los creyentes lo llamamos espíritu. Se la llama supraconciencia porque está por encima de la conciencia y porque nos muestra que aparece en nuestras vidas. Y esto es indistinto de la creencia religiosa. Sé que hay muchos de los que me escuchan que no son creyentes o son de otra religión. Por eso me baso en esto científico y es aquí donde nos recuerda que hay algo por encima de tu conciencia.
Y te sumo algo más, algo que hace que pienses en este día de silencio. Manuel Kant, el gran racionalista del siglo XVII, con las críticas de la razón pura, va a decir que hay dos cosas que me sorprenden enormemente. Una externa, que es cuando elevo la vista y veo la magnitud del cielo, su belleza, porque hay algo que lo hizo y lo controla. Esto de lo que yo le llamaría que para contemplar una pintura tengo que saber que hay un pintor. Y lo segundo va a decir él es la conciencia cuántica. Es decir, lo interno. Hay algo interno que me permite saber si hago un acto de ético o no ético. Hay algo que cuando hago algo bien me da paz y cuando hago algo mal no me da paz. Todos tenemos algo dentro que nos dice si hacemos bien o hacemos mal. Y es saber que dentro de lo finito que somos hay algo infinito que para nosotros es alguien, no algo.
Pero a la conclusión que quiero llegar es que dentro de vos está la vida misma. No tenés que dejarla morir. Buscá en tu interior al Dios de la vida que te hable en el silencio. Jesús en el camino a la cruz habla poco, pero habla mucho en el silencio. Porque en la vía dolorosa de tu vida encontrarás fuerza en el silencio y en el hablar con el espíritu, porque hay un Dios que existe, hay un Dios que está y te lo manifesté en Kant, en una persona de lo que habla de la razón pura.
Y por último, termino con la cruz. Busca siempre lo que une y no lo que separa. Busca siempre lo que conecta y no lo que enfrenta. Busca siempre una razón para perdonar y no una razón para acusar. Busca siempre no controlar, no hacer, sino más bien dejarte hacer y comprender que no eres una fotocopia, sino que eres alguien único. Por eso, date la oportunidad de amar, incluso cuando hay cruces, porque quien ama se sacrifica, quien se sacrifica se entrega. Pero quien se entrega es por algo o en este caso por alguien, porque cuando se tienen claro lo que se hace, se vence hasta la muerte.
Te bendiga Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Hasta el cielo no paramos y algo bueno está por venir. Que Dios te bendiga.