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Bienvenidos a Villa [Música] natural, con la actuación estelar de Mariano Quieza como el profesor [Música], la actuación de Gisela Pérez Castro como Adela, y la participación especial de Juan Merelo como Don Cosme. Esto es Horizontes Ciencias [Música] Naturales.
¿Cómo fue exactamente que apareció la vida en nuestro planeta? ¿Es solo un fenómeno único de la Tierra? ¿Fue posible únicamente por las particulares condiciones ambientales o proviene de otros lugares del universo? ¿Puede entonces existir vida fuera de la Tierra? ¿Hay vida extraterrestre?
Adela: Hola, Adela. Qué raro que me llames de noche.
Hola, Mariano. ¿Estás en el camping todavía?
Menos mal que te encuentro. No sabes, tuve un problema terrible. No sé qué pensar, estoy desesperada. Algo me dice que para ti este momento yo también voy a estar en problemas.
Contame, te escucho. ¿Qué pasó?
Encontré una camisa sucia en el depósito, adentro de un balde en el que había un montón de granos de trigo. Y de la mezcla de la camisa sucia, los granos de trigo aparecieron ratones.
¿Ratones de la mezcla de la camisa sucia del trigo?
No, no puede ser.
Sí, te juro, estoy rodeada de ratones.
Pero, ¿cómo es posible? No entiendo cómo de una camisa sucia y granos de trigo hayan nacido ratones.
Mira, nuestro planeta está repleto de formas infinitamente variadas de vida, pero no sé si es tan simple.
Pero, ¿qué hago con la camisa y qué hago con los ratones? Tengo miedo.
Hacé una cosa, agarrá tu carpa. Venite para el camping, así me ayudas con los chicos y, no sé, además te puedo explicar no sé qué pudo haber pasado y te tranquilizas un poco.
Dale, ya voy.
Beso, beso.
Vida en un balde, ¿cómo se origina la vida? Hoy día sabemos que todo ser vivo nace de otro ser vivo, similar o no. Esto siempre fue tan claro. Ese va a ser el tema de mi próxima clase.
Voy a tener que [Música] investigar ratones.
Hoy les presentamos el origen de la vida.
Cuántas estrellas. Es increíble que seamos los únicos seres vivos de todo el universo, ¿no?
Bueno, sí, hay muchas teorías al respecto. De hecho, el universo que habitamos no fue siempre como lo conocemos ahora.
Claro, la teoría del disparo.
Esa nunca la escuché.
La del disparo, Bang Bang Bang.
No, Adela, no es Bang Bang, es Big Bang. La teoría del Big Bang. Y es más, la acabo de repasar hace unos días para dar una clase.
Big Bang, qué nombre tan sugestivo.
Y a ver, señor maestro, ya que sabe tanto, dígame, ¿de qué se trata esta teoría?
Bueno, te explico. ¿Ves el cielo?
Sí.
Los científicos creen que empezó como un minúsculo punto en el que se concentraba la gigantesca cantidad de energía que aún hoy contiene el universo.
Hace 15,000 millones de años se produjo una inmensa explosión, el Big Bang.
Producida la explosión, la energía comenzó a dispersarse en todas direcciones y a diluirse en el espacio.
De esta manera, la temperatura del universo empezó a disminuir, y la disminución de la temperatura hizo posible que unas millonésimas de segundo más tarde se formaran partículas.
Unos 300,000 años después de esto se formaron los átomos más sencillos de hidrógeno, que en algunas regiones quedaron agrupados formando enormes nubes gaseosas.
Por la acción de la fuerza de gravedad, la materia de esas masas gaseosas se agrupó, dando origen a centros densos y calientes como los soles y las estrellas que conocemos hoy.
Wow, qué increíble.
¿Y cuántos años tiene nuestro sistema solar?
Entonces, los científicos coinciden en que nuestro sistema solar ya tiene unos 5,000 millones de años.
¿Y entonces cómo surgió la Tierra?
Mira el cielo y pensá que en sus comienzos nuestro sistema solar fue una gran masa gaseosa incandescente en rotación que rápidamente se hizo más densa en su centro.
Lo que dio origen al sol.
Una pequeñísima porción de materia de esta nube quedó girando apartada del centro, y a partir de ella se formaron los planetas que conocemos.
Y como sabemos, el tercer planeta de los que giran alrededor del sol es nuestra casa, la Tierra.
De los cuatro planetas interiores, Mercurio y Venus, los dos más cercanos al sol, se calentaron mucho, mientras que el cuarto, Marte, se enfrió en un invierno perpetuo.
El tercero se mantuvo en una órbita que recibiría los rayos en la cantidad necesaria como para que el agua se mantuviera en estado líquido.
Un pequeño detalle esencial: las condiciones específicas del tercer planeta permitieron que apareciera y evolucionara la vida.
Entonces, hasta el momento sabemos que la Tierra es el único lugar donde se desarrollaron los sistemas vivos.
Exactamente.
La verdad es que este tema del origen de la vida es algo fascinante.
Sabía que te iba a interesar.
¿Me prestas ese libro?
Sí.
Bueno, me voy a dormir.
Bueno, que descanses.
Gracias, buenas noches.
Hasta mañana.
Hasta mañana.
Hola, Silvia.
Hola, Mariano. ¿Cómo andas? Tanto tiempo.
Muy bien, muy bien. Estoy investigando acerca de cómo se origina la vida y si es posible que de una camisa sucia y de granos de trigo surjan ratones.
Viniste al lugar indicado.
Buenísimo.
Discúlpame, Mariano, me están llamando del departamento de geología de la Universidad de Buenos Aires.
Ya vengo.
No hay ningún problema.
Te espero aquí en el cuadro.
Soy yo, Luis Pastor.
Luis Pter, qué honor.
Sí, Mariano, es su pregunta a Silvia.
Usted quiere saber si existe o no la generación espontánea.
Sí, bueno, eh... Por eso es que estoy buscando un científico.
No, y está frente a uno, o mejor dicho, frente al cuadro de uno.
Sepa que mi labor científica comienza en el año 1859, cuando la Academia de Ciencias Francesas convocó a dilucidar el tema de la generación espontánea, otorgando un premio al científico que comprobara la veracidad o la falsedad de tal idea.
¿Y el premio?
Lo obtuve yo.
Sí, bueno, eso lo sé.
No, pero qué lujo que me lo cuente usted a mí.
No, bueno, cuénteme un poco más, por favor.
Oh, bien, bien, gracias.
Yo estaba seguro de que los microbios estaban presentes en todas partes, inclusive en el aire, y que al reproducirse era la causa de la putrefacción y no su consecuencia.
Con originales diseños experimentales, pude finalmente demostrar mis ideas y afirmar que todos los seres vivos, incluidos los microorganismos, solo se originan de otros semejantes y no de la materia sin vida.
Ah, y es toda una diferencia.
Si todo ser vivo nace de otro ser vivo, cualquier ser macroscópico o microscópico debe su existencia a otro o a otros similares.
¿Cómo y cuándo se originaron los primeros seres vivos?
Voy a dejar que el origen de todo se lo explique mi colega que ahí viene.
Ha sido un gusto, señor Marian.
Lo digo, señor Paster.
¿Estás muy concentrado en tus pensamientos?
Sí, a veces me pasa.
Bueno, estábamos por empezar a responder la pregunta: ¿cómo y cuándo se originaron los primeros seres vivos?
Vamos a remontarnos a la época de Charles Darwin.
La idea de que la vida evoluciona por selección natural fue postulada por el naturalista inglés Charles Darwin en el siglo XIX.
Esta renovadora idea se sumó al conocimiento de la composición química de las células, que mostró que los seres vivos están hechos del mismo tipo de átomos que las sustancias del ambiente.
Y a su vez, estas ideas se sumaron a los descubrimientos geológicos a través de antiguas rocas que permitieron deducir las condiciones de temperatura y presión de la Tierra y su atmósfera en sus inicios.
Este proceso de evolución química o evolución prebiótica, es decir, anterior a la vida, que se habría dado en el inicio de la Tierra, supone que sustancias presentes en el medio se habrían combinado, produciendo conjuntos de moléculas más complejas que fueron quedando asociadas hasta formar las células de organismos simples.
Mariano, Mariano, ¿me estás escuchando?
Sí, sí.
Ah, ¿y acá dónde entran Oparin y Heldin?
Perfecto.
Mariano, imagínate ahora que estás en la Rusia de 1920.
Hacia 1924, el bioquímico ruso Alexander Oparin y casi simultáneamente el biólogo inglés John Heldin plantearon razonamientos semejantes sobre la evolución química de la vida.
Oparin y Heldin estaban seguros de que las condiciones actuales de la atmósfera, rica en oxígeno, no hubieran permitido nunca la formación espontánea de las complejas moléculas orgánicas propias de las células.
Ocurre que en contacto con este gas, esas sustancias se oxidan y se destruyen inmediatamente.
Por lo tanto, las condiciones del planeta hace más de 4,000 millones de años eran otras.
Las altísimas temperaturas de la etapa de formación del planeta han ido disminuyendo a través de los años.
En esa época, el ambiente terrestre era estremecedor.
Los rayos ultravioleta atravesaban la atmósfera sin barrera porque la capa de ozono no se había formado.
El calor de los volcanes y frecuentes rayos de tormentas eléctricas descargaron sus energías sobre el mar primitivo.
Pero volvamos a Oparin y Heldin y a sus razonamientos sobre la evolución química de la vida.
Dentro del ambiente terrestre primitivo, la energía de las intensas radiaciones solares y las descargas eléctricas de las frecuentes tormentas permitieron que se formaran moléculas orgánicas como los aminoácidos a partir de los gases atmosféricos.
Esos gases, arrastrados por las lluvias, se concentraron en los océanos, formando lo que se denomina caldo o sopa primitiva.
Como en la atmósfera no existía oxígeno, las moléculas orgánicas no se destruían fácilmente, sino que persistían y su cantidad fue aumentando en la sopa primitiva.
En algunos lugares, estos compuestos quedaron más concentrados, lo que les permitió reaccionar entre sí o asociarse, formando moléculas más grandes y complejas como las proteínas.
Esos compuestos más complejos se asociaron, constituyendo los coacervados, agrupados moleculares esféricos y líquidos, en cuyo interior continuaron produciéndose reacciones químicas aisladas del medio.
Algunos coacervados más estables subsistieron y evolucionaron en microorganismos unicelulares sencillos como las bacterias actuales.
Pero la teoría pudo comprobarse parcialmente gracias al científico estadounidense Stanley Miller.
Así es, pero ese dato te lo puede dar Don Cosme.
Bueno, muchas gracias a los dos por la explicación.
A los dos.
No, no, gracias, gracias, gracias.
Me voy.
Silvia, ya se fue.
Sí, sigamos entonces.
[ Música ]
Hundido.
Hola, Don. ¿Está haciendo un experimento?
No, estoy cocinando.
Cocinando.
Sí, esta es la peloc, una pelota que tiene rayos como el del microondas, pero que no causa daño. Ojo, además es una fuente de conocimiento.
¿Y qué está cocinando?
Mira, nada es casual. Se trata del tema que vos estás investigando.
A ver, déjeme adivinar.
A ver, sopa.
Veo que estás atento.
Tom, aquí lo tenés, a sabiondo, el pizarrón en el que compilé todos mis conocimientos.
Mientras tanto, yo sigo cocinando y después comemos juntos.
Me parece una excelente idea.
Come, hacia 1953, Miller tuvo la idea de simular la atmósfera primitiva con la mezcla de gases que había propuesto Oparin.
Lo realizó en un balón de vidrio al que bombardeó con descargas eléctricas.
Después de cierto tiempo, comprobó que se habían formado entre numerosos compuestos orgánicos, aminoácidos, componentes de las proteínas y sustancias propias y fundamentales de todos los seres vivos.
Desde este primer experimento, casi todos los aminoácidos que existen en las proteínas pudieron ser producidos en los laboratorios sin la intervención de seres vivos.
Actualmente, los geólogos se inclinan a pensar que la atmósfera primitiva pudo haber estado compuesta por nitrógeno, dióxido de carbono y agua, con pequeñas cantidades de metano, dióxido de azufre, cloruro de hidrógeno y amoníaco.
Pero con esta composición, sin gas hidrógeno, no se obtienen compuestos orgánicos por descargas eléctricas.
Hay investigadores que plantean que el caldo primitivo de Oparin y Heldin no era tan concentrado como para que se produjera la gran cantidad de reacciones químicas necesarias para formar las moléculas complejas características de los seres vivos.
No sabes lo deliciosa que está esta sopa.
¡Ah, claro, el caldo!
Me imagino, Cosme.
Pero, ¿y si no fue así? ¿Cómo fue que la vida evolucionó en nuestro planeta?
Sigamos con Abi.
Hay investigadores que afirman que la vida surgió o en aguas estancadas, o en la superficie del mar, o en películas húmedas sobre superficies de arcilla o de piritas de hierro, o en el fondo de los mares, entre otros lugares supuestos.
Para otros científicos, la vida podría haber surgido fuera de la Tierra, en algún otro lugar del universo, y haberse esparcido por él.
Esta teoría es conocida como panspermia.
Sin embargo, los especialistas en biología extraterrestre aún no encuentran fuera de la Tierra rastros de algún ser vivo, ni siquiera bacterias.
Pero sí se comprobó la existencia en el espacio de numerosos compuestos orgánicos.
Se ha descubierto que tanto en el polvo interestelar como en los meteoritos caídos en la Tierra se hallan similares a estos orgánicos.
Los compuestos orgánicos pudieron haber llegado a la Tierra desde el espacio exterior y luego se hicieron más complejos en el ambiente terrestre.
Tal vez un trozo de cometa pudo depositarse en la Tierra cuando estaba en proceso de enfriamiento, portando las primeras moléculas orgánicas prebiológicas, las cuales posteriormente siguieron un proceso similar al propuesto por la evolución prebiótica.
Entonces, todavía no hay teoría que pueda explicar completamente el origen de la vida.
Este yunque no hay prueba científica de la existencia de vida en otros puntos del universo.
La posibilidad existe y nadie descarta que pueda haber vida extraterrestre.
Hora de comer.
Hora de comer.
Mariano, ¿no eres escuchar un poco de música antes de almorzar?
[ Música ]
Música.
Mariano, ¿qué tal?
Soy Alejandro. Nadra me mandó Adela y trabajo en bioquímica de proteínas.
Ah, buenísimo.
Bueno, muchas gracias por venir, Alejandro.
¿Querés un café?
No, gracias, acabo de merendar.
Bueno, puesto al tanto de todo, me contó otra vez más la gran sorpresa frente a la camisa sucia, los granos de trigo y, al final, los ratones.
Una vez y de la misma manera, y generó la misma sorpresa, incluso ahí.
Pero, ¿y eso cuándo fue?
Hace muchísimos años.
Pero para que me entiendas, vamos a tener que hacer un poco de historia y vas a tener que agudizar tu imaginación.
Bueno, por eso no tengas ningún problema.
Hace apenas algo más de 150 años, el origen de la vida se asociaba a un acto superior creador o incluso se arriesgaban explicaciones casi mágicas.
Había estudiosos que afirmaban que la vida se originaba de manera espontánea y constante.
Afirmaban, por ejemplo, que los animales, las plantas y los microbios podían surgir de la materia no viviente, como por arte de magia.
Desde la antigüedad se aceptaba que la vida podía surgir del aire, del agua, de la Tierra y del fuego, o de la combinación de cualquiera de esos cuatro materiales, llamados en ese entonces elementos fundamentales.
Aristóteles, sabio griego que vivió hace 2360 años, propuso el origen espontáneo de gérmenes, insectos y peces a partir del rocío, el sudor y la humedad.
Según Aristóteles, existía la entelequia o fuerza capaz de dar vida a la materia no viva.
En 1609, un botánico francés escribió en un libro sobre la naturaleza: "Hay un árbol en Escocia del que a un lado caen hojas al agua y poco a poco se van convirtiendo en peces; al otro lado, las hojas caen en el suelo y de ellas se forman las aves".
Qué impresionante, ¿no?
Aunque parece un poco difícil de creer.
Pero así fue, Mariano.
Aunque nos suene increíble, existieron recetas de cómo obtener lombrices de la tierra húmeda, moscas de la carne podrida y peces de las hojas que caen en el agua.
Bueno, igual eso no aclara lo de los ratones.
No, pero quizás lo aclare Jean Baptiste van Helmont, que vivió entre 1577 y 1644, quien dejó también una receta para obtener ratones.
Bueno, acá entre nosotros, eso suena un poco ridículo, ¿no?
Aunque esta idea no ridícula fue un importante sabio que intentaba comprobar sus afirmaciones, experimentando.
Justamente por esta metodología de trabajo es considerado uno de los primeros científicos modernos.
¿Pero tenés esa receta?
Sí, te la traje.
Receta para obtener ratones: si se comprime una camisa sucia en el orificio de un recipiente de boca ancha que contiene algunos granos de trigo, el fermento que sale de la camisa, modificado por el olor, da lugar a la transformación del trigo en ratones después de 21 días.
Pero lo más notable es que estos ratones son de ambos sexos y se pueden cruzar con ratones que hayan nacido de manera natural.
¿Te suena?
Sí, me suena, me suena demasiado.
Por eso que me decías que todo esto ya había pasado.
Ahora entiendo.
Bueno, Mariano, voy a tener que ir a trabajar.
Bueno, lo mismo.
Y muchísimas gracias por la información.
Que [Música] estés.
Te digo que me acaban de leer la receta.
Entonces ya queda todo aclarado.
Sí, tenés razón.
Pero, ¿cómo explico esto?
Bueno, pero es muy simple.
Hace poco estuvo pintando el museo Don Obdulio.
Bueno, si prestas atención, la camisa es la de él y el balde también.
Y los granos de trigo, bueno, como todos sabemos, en Villa Natural Don Obdulio cría gallinas en su casa.
Y, bueno, algunos granos de trigo que utiliza como alimento de las gallinas se han volcado dentro del balde.
Y es que vi, y bueno, si fueron atraídos por el trigo, vas a tener que desinfectar.
¿Ya está?
Ya lo hice.
Entonces ya está, problema resuelto.
No, todavía me queda investigar cómo fue refutada esta teoría de la generación espontánea.
Por eso te preparé el pabellón de Francesco Redi.
Vamos, buenísimo.
Sí, vamos.
¿Qué son todos estos frascos?
Representan los experimentos de Francesco Redi.
Ahora están todos limpios, pero te puedo asegurar que antes no te hubiese gustado acercarte a ellos.
¿Y por qué?
Voy a abrir uno y te vas a dar cuenta.
A ver, ¿qué pasa?
Adela, está todo bien, vos relajate.
Yo ahora voy a poner la tapa y vos mirás hacia arriba.
Sí.
En 1668, un médico italiano, Francesco Redi, hizo tambalear por primera vez la teoría de la generación espontánea mediante sus experimentos con carne podrida.
Sus experimentos lo llevaron a afirmar algo que cuestionaba las ideas mágicas de la vida.
Redi preparó ocho frascos con varias clases de carne y cerró herméticamente la mitad de ellos, dejando abiertos los demás.
Al poco tiempo, la carne contenida en los frascos abiertos presentaba pequeños gusanos, en tanto que la de los frascos tapados, si bien estaba en descomposición, no contenía gusanos.
Redi concluyó que los gusanillos blancos de la carne no eran otra cosa que las larvas originales en huevos de moscas colocados por estas sobre la carne en putrefacción.
Adela, dejame salir.
Ay, no quiero.
Es que estás tan bonito así de chiquitito que te llevaría a mi casa para ponerte sobre mi mesita de luz.
Adela, abrí el frasco.
Ya.
Bueno, está bien, vamos.
[ Música ]
Vamos entonces.
Los experimentos de Redi dieron por tierra con la teoría de la generación espontánea.
Uy, es la peloc.
Casi en simultáneo a los trabajos de Redi, un comerciante holandés experto en lentes, llamado Anton van Leeuwenhoek, descubrió el mundo microscópico a través de lentes que él mismo tallaba.
Con la observación de microorganismos, se produjeron así nuevos experimentos.
El sacerdote jesuita inglés John Needham, en el siglo XVII, aseguraba que cada partícula microscópica tenía una fuerza vital que provocaba la aparición de microorganismos.
Para probarlo, realizó experimentos con caldos en recipientes.
Estaba convencido de que la generación espontánea era posible dentro de los materiales en putrefacción.
Pero un médico italiano llamado Lázaro Spallanzani opinó diferente.
El científico realizó experiencias similares a mayor temperatura, sin aparición de microbios, por lo que concluyó que la técnica del inglés había sido deficiente y que los organismos encontrados en sus caldos procedían del aire que penetraba en los recipientes.
Needham aseguraba que el italiano, con su largo tiempo de hervido, destruía la fuerza vital de la materia.
Fue toda una confrontación, y estas diferencias en la interpretación de los hechos no se resolvieron hasta 1862, cuando presenté el trabajo que ya te comenté y demostré que un ser vivo proviene de otro ser vivo.
Uy, la [Música] pelina.
Entonces, al final, la teoría de la generación espontánea es incorrecta.
Buenas, ¿qué tal, Don Obdulio?
¿Cómo anda?
Muy bien, muy contento.
Ah, sí, mira usted.
Sí, sí.
¿Y por qué?
Bueno, porque ahora, aparte de la pintura y las gallinas, me dedico a otro emprendimiento que es muy barato y no tiene riesgo.
A ver, ¿y cuénteme de qué se trata?
¿Cómo no? La cría de ratones.
Interesante.
Claro, ¿quiere que le cuente?
A ver, cuénteme.
Sí, usted agarra un balde, le pone una camisa, trigo, dos o tres puñados.
Sí, y a los 21 días, como por arte de magia, aparecen los ratones.
Mire usted.
Sí, el tema es que yo al principio lo iba a hacer en mi casa, vio, pero como a mi señora no le gusta, dije: "Bueno, lo hago en el museo".
Pero a los días, no sé, se me truncó el proyecto.
No sé qué pasó.
Usted, que siempre anda por acá, sabe que puede haber pasado.
No, Don Obdulio, yo no sé nada.
Lo único que le puedo decir es que si quiere ratones, vaya a la veterinaria de Doña Francisca y cómprelo ahí.
¿Entendió?
Ratones, por favor.
Y está.
[ Música ]
Pico.
[ Fin ]