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LORENZO RAMÍREZ: ¿Qué está pasando realmente en Siria? La relación oculta con la guerra de Ucrania

Negocios TV20:41

Transcription

Momento de poner la lupa en la letra pequeña o en los titulares grandes. Lorenzo Ramírez, periodista económico, muy buenos días.

Buenos días, Eva. Muy buenos días. Bueno, buenos días porque es la cortesía. No, ahora vamos a mirar a lo que son los grandes temas, sobre todo en geopolítica, y mirando temas delicados: el triángulo Siria-Ucrania-Israel, y mirando la confluencia de las grandes organizaciones internacionales, fuerzas de la OTAN, yihadismo... ¿Cómo es la lectura? ¿Cómo confluyen, Lorenzo?

Sí, es difícil. Así es, contraintuitivo plantear que todos estos temas pueden tener una relación, pero realmente la tienen. Como estamos viendo en esta semana que comienza, una vez más con la guerra como protagonista, ha sido cerrarse el acuerdo de alto el fuego en Líbano y volver a recrudecer esa guerra eterna contra Siria que mantienen desde hace más de una década. Pues la alianza de la OTAN, Israel, yihadistas suníes, con el apoyo de Arabia Saudí, de Qatar también, y Turquía. Un grupo que, a primera vista, efectivamente es bastante heterogéneo, pero que comparte intereses para derribar al gobierno sirio de Bashar al-Assad, uno de los pocos dirigentes que no cayó durante la mal llamada Primavera Árabe, promovida para desestabilizar la región, evitar que los sirios accedan a sus recursos petrolíferos de la zona noroeste del territorio, que es ahí donde, tradicionalmente, siempre ha habido más problemas. Una zona noroeste donde hay presencia de empresas de hidrocarburos norteamericanas, aunque mucha gente no lo sepa. Y luego, también ayudar al gobierno de Netanyahu en sus pretensiones imperialistas para lograr ese concepto del Gran Israel, desde el Éufrates hasta el Nilo, y además intentando que Rusia desvíe el foco de atención de sus operaciones en la región ucraniana de Járkov, trasladando efectivos para ayudar a Siria a defenderse en ese doble frente que tendría, una vez más, Rusia con esa alianza que tiene con Siria. Porque, en realidad, Siria también es un país donde hay una guerra proxy de forma continua, mientras los grandes medios de desinformación masiva insisten con ese mantra maniqueo que, la verdad, a mí ya me da bastante vergüenza ajena. No leer algunas cosas planteando que hay unos rebeldes que quieren acabar con una dictadura, ocultando que estos rebeldes lo que se dedican fundamentalmente es a cortar cabezas, a poner bombas, masacrando civiles, y que defienden un sistema de gobierno liberticida, totalitario y basado en la sharía. Es decir, estos muy demócratas no son.

Siria cumple varios papeles en la agenda occidental, una agenda que, en contra de lo que se nos quiere hacer creer, no va destinada a llevar la democracia por el mundo, sino básicamente a promover guerras y golpes de estado por intereses políticos, económicos y, muchas veces, también personales. Lo cual hace que algunos analistas geopolíticos pierdan un poco el foco, viéndolo todo sobre un mapa. Esto no es que lo estemos exponiendo nosotros aquí, es que esto lo han denunciado varios militares de alto rango de Estados Unidos, algunos de ellos muy destacados, como el comandante de la OTAN Wesley Clark o el coronel Richard Black. El último, Richard Black, ha sido uno de los más beligerantes exponiendo ya desde hace años esa terrible realidad de la génesis del Estado Islámico, de ese ISIS, grupo terrorista heredero de Al Qaeda, que fue patrocinado por la administración Obama, con Biden de vicepresidente y Hillary Clinton como secretaria de Estado. Algo que se sigue negando desde determinados grupos occidentales, pero que está ampliamente documentado, sobre todo una operación denominada Timber Sycamore, dirigida por la CIA y la inteligencia saudí, que, sobre todo durante los años 2012 y 2013, proporcionó armas y entrenamiento a estos denominados rebeldes sirios en un plan donde también colaboró la inteligencia israelí, la británica y Qatar, utilizando como base de operaciones Jordania y como lugar de entrega de armas, Turquía. Turquía ha sido durante muchos años un aliado de la OTAN por muchos elementos, y uno de ellos es porque se ha pasado armamento de contrabando a terroristas. Hay informes y cables del Departamento de Estado confirmando, además, que parte de este apoyo daba aire a los terroristas del ISIS. Es decir, esto se hacía con conocimiento de causa, de forma similar a como sucedió con Al Qaeda en la guerra de Afganistán. El que no sepa todo esto, pues realmente no puede comprender lo que está pasando en Siria. En teoría, todo esto se terminó, pero la realidad es bien distinta. Siria se emplea, además, para atacar intereses rusos en esa estrategia de presionar a Kremlin para que reaccione de forma violenta, estrategia que puso también por escrito la corporación RAND en su famoso informe del año 2019, en el que manifestaba la estrategia para lograr que Putin acudiera en defensa de las regiones del Donbás y así justificar esa intervención occidental. Estoy hablando de la corporación RAND, el think tank del complejo militar-industrial de Estados Unidos, que diseñó una hoja de ruta con tres puntos principales. La verdad es que, leídos hoy, le da unos escalofríos: uno, proporcionar ayuda letal a Kiev para provocar la respuesta rusa; dos, aumentar el apoyo a los rebeldes sirios para abrir otro frente al Kremlin y motivar la actuación de Irán, que es lo que está sucediendo en las últimas horas; y luego, en tercer lugar, utilizar los procesos de ampliación de la Unión Europea para conseguir atraer a los países del Cáucaso a la esfera OTAN, obligando a ciudadanos y empresas de esos territorios a cortar lazos políticos y comerciales con Rusia, que es también justo lo que estamos viendo. Un informe que, además, menciona expresamente el caso de Georgia, país en el que estamos viendo una reiteración de lo ocurrido en Ucrania en el año 2014 con el golpe del Maidán.

Así que, como ves, al final sí que está todo relacionado, Eva, y eso que era contraintuitivo. Pero hay que ponerle la lupa, mirando otro gran punto de atención: Georgia, reeditando el Maidán ucraniano. Al menos ayer, las advertencias por parte del ES que veían un escenario similar. ¿Cuál es la lectura?

Bueno, esto lo ve cualquiera que sepa la historia real, no de lo que pasó en el Maidán en el año 2014, y que haya intentado analizar todo esto con algo de vista de pájaro. A los que planteamos esta idea de que en el Maidán hubo un golpe, nos consideran muchos prorrusos. Lo que no se dan cuenta es que estos mismos que nos están considerando prorrusos por defender, pues, la verdad de lo que pasó en el Maidán, en realidad lo que están haciendo es trabajar para intereses de la OTAN, en algunos casos, bueno, pues pagados directamente por ellos y, en otros, por simple ignorancia. Lo venimos advirtiendo desde que se celebraron las elecciones parlamentarias en Georgia el pasado 26 de octubre. Aquí yo he hablado ya de esto. Esto que concluyó con esa gran victoria del partido Sueño Georgiano, que ganó a la unión de las cuatro coaliciones opositoras que habían acordado conformar un gobierno técnico. Es decir, ya eran conscientes de que, bueno, pues solas no podían luchar electoralmente con Sueño Georgiano, y entonces dijeron: "Bueno, pues todos contra el Sueño Georgiano". A pesar de eso, este partido logra la mayoría parlamentaria. ¿Cuál es el problema? Que este partido está contra las sanciones occidentales a Rusia y que rechaza seguir las directrices de Bruselas, algo intolerable para los enemigos de la democracia que se sientan en los despachos de la Comisión Europea y que solo respetan el resultado de las urnas si ganan los suyos.

El ejemplo también tenemos el ejemplo de Rumanía. No hace escasos días también. No, claro, a partir del día siguiente del recuento, la presidenta de Georgia se niega a aceptar el resultado, azuzando el fantasma de la injerencia rusa, el famoso comodín. Y, ¿mendela? Que sea esta señora la que denuncie injerencia extranjera, porque esta señora, que se llama Salome Zourabichvili, en realidad es francesa, no es georgiana. Está educada en el atlantista Instituto de Estudios de París, tiene máster en la Universidad norteamericana de Columbia, donde estudió cuando daba clases Zbigniew Brzezinski, en ese momento director de la Comisión Trilateral, el polaco compañero de Kissinger. Las multitud de fechorías que se cometieron durante aquellos años 70, no, y posteriormente. Y este Brzezinski capacitó a la actual presidenta de Georgia en política soviética y diplomacia de la Guerra Fría. Después, esta señora representó a Francia en la OTAN, fundó movimientos políticos para desestabilizar el Cáucaso y coordinó las sanciones en el Consejo de Seguridad de la ONU. Claro que esta señora nos habla de injerencia extranjera. Es ella la representación, la encarnación de la injerencia extranjera. Hay que tener el rostro de cemento, ¿no? Y lo peor es que vemos a sesudos analistas occidentales respaldando esta violación de una Georgia que se resiste a caer en manos occidentales. Estamos ante un nuevo episodio para desestabilizar países cuyos gobiernos no están dispuestos a seguir una determinada senda. Y claro, nos tenemos que empezar a preguntar, ¿no? Esa idea que, bueno, siempre ha tenido Estados Unidos, pero que también ha cogido Europa bajo ese manto de la OTAN, de que nosotros vamos a llevar la democracia a los países del mundo, puede ser discutible, ¿no? Sobre todo si se logra a través de golpes de estado. Si hay un dictador, pues alguno puede pensar: "Bueno, pues es justificado armar a unos rebeldes", ¿no? Como decíamos antes, y tumbar ese gobierno. Pero claro, en países donde hay elecciones y donde no hay ningún tipo de violación, porque claro, todos aquellos que dicen: "No, es que los rusos presionan o financian a partidos que sean proclives a su punto de vista", bueno, pues lo mismo que hace Occidente en este caso. Es decir, aquí estaríamos en una pelea, en una guerra en la cual, pues cada uno quiere arrimar el asco a su sardina. En este caso, los mecanismos que se están empleando, bueno, pues son distintos en función del territorio, pero no son novedosos.

En el caso de Georgia, recordemos, país candidato a entrar en la Unión Europea, lo que se intenta es reeditar no solo un Maidán, sino también una revolución similar a la que pasó ya en el año 2003, la famosa Revolución de las Rosas, que fue un golpe de estado impulsado por ONGs que financian al Partido Demócrata. Destacando, siempre se ha hablado, ¿no?, de la Open Society de George Soros, pero no la única, y también del Departamento de Estado de Estados Unidos en esa política para ir alejando a determinados estados de la influencia rusa. Han pasado más de 20 años de estas falsas revoluciones de colores, de estas acciones golpistas disfrazadas de movimientos populares, y ahora volvemos a ver movimientos de este tipo. Hace un año volvió a resurgir ese ADN golpista y desestabilizador en Georgia, aprovechando una ley, la conocida como ley de agentes extranjeros, que está dirigida a limitar el dinero público que va a determinadas organizaciones, precisamente que trabajan sirviendo intereses de la OTAN, disfrazadas sobre todo de instituciones europeístas. Esto generó un caldo de cultivo que ha concluido finalmente con esas elecciones. Después de estas elecciones, por lo que vemos, es cócteles Molotov, manifestantes que no aceptan el resultado electoral, el partido Sueño Georgiano anunciando que congela la apertura de negociaciones con la Unión Europea para entrar en el club hasta el año 2028. Además, rechazan cualquier tipo de subvención porque consideran que todo el dinero que viene de Bruselas es parte de un chantaje económico. Y, mientras tanto, pues los agentes usando cañones de agua y gases lacrimógenos contra la turba. Ya solo falta que aparezcan francotiradores cometiendo una masacre, una ejecución en masa, para que se culpe a los rusos y tengamos un Maidán a la georgiana. Bueno, pues evidentemente esperemos que esto no se produzca y que, pues, la cordura reine. Aunque, lamentablemente, la cordura por lo que reina y por lo que es protagonista precisamente por su ausencia, Eva, en este complicado escenario.

Además, las cuentas no salen demasiado bien, sobre todo si miramos aquí en el sur europeo. Abismo fiscal. El BCE sigue con esa barra de liquidez y los presupuestos brillando por su ausencia. Bueno, es una de las grandes noticias, ¿no? Lo estabas comentando antes con el invitado y, además, un especialista en finanzas que decía: "Bueno, evidentemente a Francia no se le puede dejar caer. El Banco Central Europeo siempre va a estar ahí detrás", ¿no? Y quizás esa sea la gran clave de todo esto. Tal como venimos relatando también desde hace mucho tiempo, la economía francesa es un gigante con pies de barro que puede arrastrar a Europa a otra gran crisis que, en esta ocasión, pues no podrá ser compensada con la potencia de la locomotora alemana, que ha descarrilado como consecuencia de esas sanciones occidentales a Rusia. La crisis política no es la causa, evidentemente, de este abismo fiscal. Se nos intenta presentar esa idea, pero es falsa. La economía gala tiene un problema grave de tras años, yo diría incluso décadas, de responsabilidad presupuestaria, de ineficacia en la gestión de las cuentas públicas, incluso ocultación ilegal en las partidas de gasto, como están denunciando algunos parlamentarios que han sido sacadas del presupuesto, provocando agujeros que el gobierno no sabe ya cómo ocultar. La deuda podría ser muy superior a la que se nos está indicando, y eso que ya supera con creces el 100% del producto interior bruto. Y la estrategia no es asumir la realidad de la situación, sino culpar al partido de Le Pen por amenazar con esa moción de censura, mientras Macron se plantea nombrar un gobierno tecnócrata de forma absolutamente antidemocrática para superar la parálisis institucional. Todo ello con un desequilibrio fiscal para este año que va a superar el 6% del producto interior bruto, que es el doble de lo que establecen las reglas fiscales y que, según el Fondo Monetario Internacional, va a superar este 6% del PIB el déficit, al menos hasta el año 2029, según estas estimaciones. Lo cual, pues, evidentemente seguirá alimentando la deuda pública que ya crece a un ritmo absolutamente desbocado. Si a esto le sumamos, como digo, la situación alemana, con una crisis política a la que se suma una crisis fiscal también, sin presupuestos el año que viene, con unas elecciones en las que tanto el partido de Olaf Scholz como los democristianos de la CDU acuden con la intención de eliminar el freno constitucional del límite de deuda. Si a todo ello lo añadimos la situación de España e Italia, que crecen gracias fundamentalmente al uso de deuda pública como palanca, pues tenemos una situación en la que las cuatro mayores economías del euro dependen fundamentalmente de las emisiones del tesoro, unas para crecer y otras para sobrevivir. Unas emisiones del tesoro que, en buena medida, pues están siendo respaldadas por la emisión de dinero creado de la nada del Banco Central Europeo. Italia es la única que ha logrado sacar adelante los presupuestos para el próximo ejercicio, pero va a tener un problema social. Los sindicatos ya han salido a la calle para protestar por lo que ellos consideran que son recortes, mientras los niveles de déficit y deuda también son bastante poco asumibles. Claro, en este contexto, ¿qué va a hacer el Banco Central Europeo? Bueno, pues va a seguir manteniendo sus programas de compra de deuda. O sea, todos aquellos que piensan que esto se va a retirar, bueno, pues lo que tienen que hacer fundamentalmente es darse cuenta de que si el Banco Central Europeo retira todos sus programas de compra de deuda, sí se producirían impagos en las grandes economías europeas. Entonces no lo va a hacer. Y esto va a ir acompañado también con un proceso de bajada de tipos de interés que va a ser incluso más rápido de lo que se anticipaba en un principio, insuflando aire a la deudocracia europea, a costa de seguir minando la credibilidad del euro. Que esto es un escenario pavoroso, pero que se aprovecha por parte de los burócratas de la Comisión Europea en esa tesis de "cuanto peor, mejor", porque quieren aprovecharlo como excusa perfecta para implantar ese plan Draghi, que hace precisamente de las emisiones de deuda conjunta su pilar clave, junto con la movilización forzosa del ahorro de los hogares para financiar a los Estados y a las grandes multinacionales que desde las élites comunitarias se designen como empresas estratégicas. Esta es la idea que acaba de confirmar la propia Ursula von der Leyen tras comparecer después de renovar como presidenta de la Comisión Europea. Y cuanto peor vaya la economía europea, más fácil será implantar este plan para levantar Europa de sus cenizas. Claro, la gran duda es si lo lograrán o terminarán de enterrarla en el cementerio de la historia. Pues, lamentablemente, vamos a salir de dudas en un corto plazo.

Eva, en el corto plazo también va a haber cambios en la primera economía del mundo. Llega Donald Trump. Estamos vigilando letra por letra o intervención por intervención o Trump social, lo que él decida. No, ahora la mirada de la advertencia la ha puesto mirando a los BRICS, a esa pugna por competir para crear una alternativa al dólar y las amenazas. Claro, aquí tenemos a Trump como un perro, ¿no? Que está ladrando. Lo tienes con la correa, ¿verdad? Está ladrando. Entonces dice: "Bueno, este perro muerde de verdad o no muerde". Esa es la gran duda que hay, ¿no? Pero, evidentemente, la estrategia que está llevando a cabo, bueno, es propia de nuestros tiempos. Es decir, tenemos a un tipo que ha ganado las elecciones, que las ha ganado de calle, que todavía no ha tomado posesión y que está utilizando una red social que prácticamente creó ad hoc después de que le echaran de otra red social, después de haber sido censurado, el primer presidente de Estados Unidos expulsado de las redes sociales, para lanzar determinados mensajes que, además, son mensajes que sabe que no se pueden cumplir. En la semana pasada, hace dos semanas, hablaba de los aranceles a China, los aranceles a México y a Canadá. Evidentemente, no puede poner los aranceles que ha prometido porque afectaría fundamentalmente a empresas norteamericanas. Lo comentamos y lo analizamos la semana pasada. Y ahora lo que dice es que quiere imponer aranceles comerciales de un 100% a los productos de los países BRICS. Los países BRICS ya tienen un tamaño mucho mayor que el G7, demográficamente, evidentemente son economías crecientes. Más allá de Brasil, de Rusia, de China o de Sudáfrica, tenemos, bueno, pues el papel de otros estados, incluso las propias monarquías del Golfo que están ahí a ver si entran o no. Y entonces lo que plantea Trump es: "Oigan, si ustedes crean una divisa alternativa al dólar y dejan de utilizar el dólar, yo les pongo un arancel del 100%". Aquí hay que hacer muchas precisiones. La idea de introducir una moneda conjunta es verdad que ha sido debatida por los países miembros de los BRICS, pero no está en el escenario a corto plazo. La idea es: "Vamos a intentar reducir la dependencia del dólar", no excluir al dólar de las negociaciones, sino reducir esa dependencia, sobre todo para que, pues, cuando se impongan sanciones a determinados países, tengas una vía de escape. Luego también tienes otra finalidad, que es facilitar el comercio entre los miembros y financiar proyectos específicos de infraestructuras, industriales, de otro tipo, donde ahí, pues, el yuan puede ser la gran clave, ¿no? Pero también el dólar, porque China, no olvidemos que es uno de los mayores tenedores de dólares y va a ayudar a muchos países a, pues, a pagar sus deudas en dólares. Lo cual, bueno, pues, como también explicamos la semana pasada, introduce un criterio que no deja de ser paradójico, ¿no? Porque tenemos a China utilizando el dólar para atacar los intereses hegemónicos de Estados Unidos. Es verdad que, a largo plazo, sí se podría configurar una divisa BRICS, pero primero, en primer lugar, no solo sería exclusiva de este bloque económico, sino que la podría utilizar cualquiera. Y luego sería un modelo alternativo al dólar, pero no excluyente. No es verdad que Rusia esté intentando vender la idea de que esta moneda ya está aquí. Irán también, por razones obvias, porque ellos son los dos principales países sancionados. Pero ni China ni India quieren renunciar al dólar, ¿no? Y esto sí. Entonces, China va a seguir utilizando el dólar, India también, porque ejerce de bisagra entre ese mundo BRICS y ese mundo OTAN. Se ha convertido, de alguna manera, en la gran gasolinera. Y esto es una cuestión que no termina de comprenderse bien, porque muchos medios y analistas de la esfera BRICS, sobre todo de la esfera BRICS, ellos son los que están hinchando el globo, están pintando un panorama que es irreal. El objetivo no es obligar a los países de la alianza a abandonar el dólar, sino crear un sistema, como digo, que permita hacer transacciones evitando, para aquel que quiera, las divisas internacionales y, sobre todo, intentando evitar el control sobre las cañerías del sistema financiero global. Que esto es muy distinto de expulsar al dólar a las bravas. Se trataría de crear un sistema alternativo que conviva y, si es efectivo, entonces sí que podría promover esa desdolarización al sumar adeptos a sus filas, pero no a punta de pistola, sino creando las estructuras y los incentivos para que sea atractivo.

¿Qué hace Trump? Trump sí que pone la pistola encima de la mesa. Es decir, no solo tengo la capacidad militar para poder defender el dólar, sino que también tengo la capacidad económica, poniendo aranceles del 100%. Esto es un imposible. Es un imposible, en primer lugar, porque esta divisa, si finalmente se crea, no va a completar su estructura antes de que Trump concluya la legislatura. Eso él lo sabe. En segundo lugar, porque Estados Unidos no puede permitirse imponer aranceles del 100% a algunos países BRICS, empezando por China. ¿Por qué? Porque China tiene superávit de dólares, porque vende productos a Estados Unidos. ¿Y por qué vende productos a Estados Unidos? Porque Estados Unidos quiere comprárselos. Evidentemente, esto es así. Entonces, si nos atenemos a los hechos, solo Rusia o Irán no usan el dólar, con lo cual son países que ya están en el foco y no pueden ser más sancionados por Estados Unidos. Entonces, ¿por qué hace esto Trump?, se preguntarán algunos. Porque es consciente de que el dólar tiene un problema de credibilidad, sobre todo tras el bloqueo de la reserva del Banco Central de Rusia, y sus asesores le han dicho que tiene que defender al billete verde usando herramientas geopolíticas. Y como lo que mejor sabe él es lanzar ese tipo de mensajes, ladrido, digo yo, medio en broma, medio en serio, pues lo hace, aunque tenga un poco de fundamento y denoten, sobre todo, cierta desesperación. Porque, y esta es la clave, Estados Unidos está perdiendo capacidad para defender la hegemonía del dólar con sus herramientas tradicionales: con el libre comercio, con el respeto a la propiedad privada, con la seguridad jurídica, con la nueva agresión. Entonces, puede perder aún más en el futuro esta credibilidad si China, que tiene ese superávit creciente en dólares, pues usa estos dólares para ayudar a los países del denominado Sur global y a los que están en la nueva ruta de la seda a saldar esas deudas con el tesoro de Estados Unidos, a cambio de firmar contratos de infraestructuras, de materias primas en yenes, minando así uno de los principales objetivos de la divisa norteamericana, que sería ejercer el control geopolítico de unos estados que podrían cambiar de bando gracias, otra paradoja, a los dólares que tienen los países BRICS, de los que no quieren renunciar, y que nos hablamos aquí de China, también de Arabia Saudí con sus petrodólares, que han sido determinantes en la configuración del dólar como moneda de reserva internacional. Huya de los análisis simplistas de las trincheras, porque aquí todos realmente tienen relaciones importantes y no se pueden romper de la noche a la mañana, aunque los políticos y determinados analistas digan lo contrario.

Eva, pues Lorenzo Ramírez, como siempre, muchísimas gracias por este tiempo de análisis. ¡Feliz jornada! ¡Feliz negocio!

Igualmente, un abrazo.