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11 Técnicas de comunicación asertiva y efectiva con ejemplos y pasos

Melanie Amaya15:32

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En este vídeo aprenderás técnicas de comunicación asertiva súper poderosas que puedes implementar ahora mismo en tu vida personal y laboral. Vas a comprender, con pasos aplicables y ejemplos prácticos, cómo lograr una comunicación efectiva y mejorar tus habilidades asertivas con las técnicas más importantes que debes utilizar.

De hecho, de acuerdo con el MIT (Massachusetts Institute of Technology), al igual que con el desarrollo de cualquier habilidad, necesitas usar nuevas estrategias, herramientas y buscar oportunidades para practicar. Por eso, para desarrollar habilidades de comunicación, existen estrategias que necesitas implementar y las 11 técnicas que aprenderás en este vídeo son las herramientas fundamentales que debes aplicar si realmente quieres lograr una comunicación asertiva.

[Música]

Técnica 1: Cuestiona tus suposiciones y pregunta. Lo puedes ahorrar mucha frustración y mal humor si cuestionas tus suposiciones y preguntas en vez de tomarte personal las acciones de otros y juzgar su comportamiento sacando conclusiones erróneas que te ponen de mal humor.

¿Cómo lo puedes hacer? Siguiendo estos pasos: supongamos que una persona llegó tarde a una reunión de trabajo que tenía contigo y no es la primera vez que se retrasa.

Paso número 1: Identifica tu suposición. Tu suposición puede ser algo como, por ejemplo: "Él no está comprometido, no le importa y no me respeta".

Paso número 2: Cuestiona la veracidad y la utilidad de tu suposición. Para cuestionar si tu suposición es verdadera y útil, puedes hacerte preguntas como: "¿Cómo puedo estar 100% seguro que esta suposición es verdad? ¿Tengo información suficiente que compruebe que mi suposición es 100% verdad? ¿Cómo me hace sentir esa? ¿Está siendo útil pensar así? ¿Estoy exagerando? ¿Hay algún modo más útil de pensar?".

Paso número 3: Pregunta con empatía y curiosidad para entender al otro. Por ejemplo, pregúntale: "No te has llegado tarde a algunas de nuestras reuniones, ¿está todo bien? ¿Qué sucedió?".

Paso número 4: Invita al otro a comprometerse con una solución. Por ejemplo, le puedes decir: "Lamento que esta situación te esté ocasionando retrasos, ¿qué puedes hacer para que esta situación no se repita?".

Técnica 2: Habla en primera persona. Hablar en primera persona es una forma de hacerte responsable por lo que piensas y sientes. Cuando hablas en primera persona, reconoces que tus creencias y opiniones no son la verdad absoluta, sino tu forma de interpretar la realidad.

Si vas a compartir que sientes, usa frases como: "Yo siento", "Yo me siento", "Tengo la sensación". Y si vas a pedir algo, puedes hacerlo diciendo: "Yo quiero", "A mí me gustaría".

Por ejemplo, en vez de decir: "¡Eso es un error! Las cosas se deben hacer así", puedes decir: "Desde mi experiencia, una forma útil de hacer las cosas es así". O en vez de decir algo como: "Tú tienes que manejar mejor el tiempo", puedes decir: "A mí me gustaría que manejes mejor tu tiempo".

Técnica 3: Hazte responsable por tus sentimientos. En la comunicación asertiva, cuando vas a expresar cómo te sientes, lo haces tomando responsabilidad por lo que sientes sin culpar a otros por tus reacciones emocionales. Esto implica expresar tus sentimientos en primera persona, usando frases como, por ejemplo: "Me siento tranquilo", "Me siento frustrado", "Me preocupa", "Me alegra", "Me molesta".

Especialmente cuando expresas emociones no agradables culpando a otros, las personas se sienten atacadas y reaccionan a la defensiva. Observa la diferencia entre decir: "¡Es que tú me haces poner de mal humor cuando llegas tarde a decir!", a decir: "Cuando llegas tarde, yo me pongo de mal humor".

O por ejemplo, mira la diferencia entre decir: "¡Es que tú me haces sentir ignorado cuando no me miras mientras te hablo!", a decir: "Cuando te hablo y no me miras, yo me siento ignorada".

La fórmula es: empezar nombrando la acción de la otra persona y después describir cómo te sientes. Por ejemplo: "Cuando te hablo y no me pones atención, yo me siento ignorada".

Técnica 4: Habla sobre los hechos y su impacto. Si le hablas a otra persona usando adjetivos que la descalifican, ten por seguro que se sentirá atacada y que reaccionará o atacará. En la comunicación asertiva, en vez de juzgar, habla sobre el comportamiento de la persona y el impacto que este produce.

Juzgar es usar adjetivos que descalifican, hieren o ridiculizan. En la comunicación efectiva, describes acciones específicas y observables en vez de emitir juicios de valor que descalifican.

Por ejemplo, en vez de decir: "¡A ti no te importa nada! ¡Tienes una pésima actitud!", puedes decir: "Cuando te retrasas para recoger a los niños en el colegio, se les hace tarde para hacer su tarea y para comer". O en vez de decir algo como: "¡Eres un impuntual que no está comprometido!", puedes decir: "Cuando llegaste tarde a la reunión, te perdiste información importante que todo el equipo debe conocer".

La fórmula es: describir el comportamiento específico de la otra persona y después mencionar las consecuencias. Por ejemplo: "Cuando me interrumpes mientras estoy hablando, mi idea queda sin ser comprendida y yo me siento irrespetada".

Técnica 5: Describe las consecuencias desde tu perspectiva. Cuando vas a hablar del impacto negativo que las acciones de una persona generan sobre otros, y estas son consecuencias percibidas por ti, no hechos observables, debes hacerlo en primera persona.

En la comunicación asertiva, dejas claro que es tu percepción y no la verdad absoluta. Para tu perspectiva, puedes usar frases como, por ejemplo: "Me da la impresión", "Lo que yo observo", "Lo que yo percibo".

Por ejemplo, en vez de decir: "Cuando no juegas con los niños, ellos sienten que no te importan", puedes decir: "Cuando no juegas con los niños, a mí me preocupa que ellos sientan que no te importan. ¿Tú cómo lo ves?".

La fórmula es: mencionar cuál es el comportamiento del otro, después expresar la consecuencia observada por ti desde tu perspectiva, y por último, realizar una pregunta para conocer cuál es la percepción de la otra persona. Por ejemplo: "Cuando hablas de forma rápida y con un tono de voz fuerte, me da la impresión que las personas se sienten regañadas. ¿Tú qué percibes?".

Técnica 6: Elimina las generalizaciones. Para mejorar tus habilidades asertivas, evita usar palabras que generalizan como "siempre", "nunca", "todos", "nadie". En vez de exagerar, sé preciso.

Por ejemplo, en vez de decir: "¡Es que tú nunca me ayudas! ¡No te pido un favor!", puedes decir: "Ayer, cuando te pedí que sacaras la basura y no lo hiciste, yo me sentí ignorado". O por ejemplo, en vez de decir algo como: "¡Es que siempre me quedo solo y nadie me ayuda! ¡Todos son muy desconsiderados!", puedes decir: "En las últimas tres reuniones familiares, al finalizar, tú te fuiste a descansar y yo me quedé solo organizando la casa".

La clave es que describas la situación siendo específico con respecto al qué, cuándo, dónde, cómo y quiénes, evitando usar términos como "nadie", "todos", "nunca" y "siempre". Por ejemplo: "Hoy durante la cena, cuando te estaba hablando sobre mi trabajo, te fuiste a ver televisión y me quedé hablando solo".

Técnica 7: Adapta tu lenguaje no verbal. Para que las técnicas de comunicación asertiva funcionen, deben estar acompañadas por un lenguaje no verbal asertivo, de lo contrario, no funcionan. La comunicación no verbal hace referencia a tu lenguaje corporal, tu postura, tus movimientos, la expresión de tu rostro y tus gestos.

Puede que uses palabras asertivas, pero si tu lenguaje no verbal no es asertivo, producirás un efecto negativo porque no hay coherencia entre lo que dices y lo que muestras con tu cuerpo. Si te estoy hablando bien, estoy calmada, te estoy hablando bien y con respeto, no te ves asertivo cuando frunces el ceño, cuando aprietas los labios o la mandíbula, cuando aprietas los puños, cuando señalas con el dedo, cuando entornas abriendo los ojos, mirando hacia arriba, cuando te encorvas o te sientas con el cuerpo mirando hacia otro lado, o cuando miras tu teléfono, tu computadora, mientras los demás te están hablando. Nada de esto sirve para demostrar interés, apertura y escucha.

Para ser asertivo, en primer lugar, mira a los ojos y haz contacto visual con regularidad. En segundo lugar, sé consciente de la postura de tu cuerpo, bien sea que estés de pie o sentado, asegúrate que tu columna esté recta al mismo tiempo que tu cuerpo está relajado. Busca que tu cuerpo esté de frente a la persona con quien hablas y deja a un lado objetos distractores. Por último, asegúrate que tus gestos y la expresión de tu rostro sean coherentes con el mensaje que quieres transmitir.

Por ejemplo, con la cabeza demuestra que escuchas, que comprendes o que estás de acuerdo. Sonreír genera cercanía y demuestra aprecio. Tal vez haya situaciones donde sea más acorde estar serio. Recuerda que puedes estar serio con gestos suaves y firmes, los cuales son muy diferentes a gestos de agresividad y tensión. Tus gestos deben transmitir escucha, atención, colaboración, firmeza, tranquilidad, apertura y receptividad.

Técnica 8: Regula tu lenguaje paraverbal. ¿Te ha pasado que sientes que no te gusta la forma en que alguien te habla? Posiblemente lo que no te gusta es su tono, su forma de expresarse, es decir, su lenguaje paraverbal.

La comunicación paraverbal hace referencia a la voz, especialmente a tu tono, tu rapidez al hablar y tu modulación. Michael Krauss, psicólogo en la escuela de administración de eBay, revela los resultados de su estudio publicado por la American Psychological Association, que nuestro tono de voz puede ser el principal medio por el cual revelamos emociones cuando hablamos. Y para que las técnicas de comunicación asertiva funcionen, deben estar acompañadas por un lenguaje paraverbal asertivo.

Si hablas demasiado suave, te ves empoderado y transmites sin seguridad. Si hablas demasiado fuerte, te oyes mandón y la otra persona no quiere escucharte. Cuando hablas muy rápido, te ves acelerado, ansioso o estresado, y si hablas muy despacio, tal vez el otro se aburra y se duerma. Lo ideal es encontrar un equilibrio y que tu tono de voz acompañe tu mensaje y tu intención: un tono firme y a la vez placentero de escuchar.

La idea es que regules tus emociones y te sientas seguro y tranquilo para que tu voz suene relajada y al mismo tiempo firme. Esto no siempre es fácil. Algo que te puede ayudar cuando te sientas irritado o inseguro es deliberadamente bajar el volumen de tu voz, respirar profundo, relajar la expresión de tu rostro y los músculos del cuerpo. Quiero hablar un poquito más despacio. Esto funciona porque existe un estrecho vínculo entre la mente, el cuerpo y las emociones.

Así lo demostraron los psicólogos Strack, Martin y Stepper en un estudio en el que le pidieron a un grupo de personas ver unos dibujos animados. Algunas personas del grupo debían ver los dibujos animados sonriendo y otros poniendo una cara triste. Los resultados mostraron que las personas que vieron los dibujos sonriendo los encontraron muchísimo más graciosos que aquellos que los vieron haciendo una cara triste. Es decir, que cuando cambies tu lenguaje corporal, tus gestos, tu tono de voz para que estos reflejen calma, al hacerlo te ayudará a sentirte más tranquilo.

Técnica 9: Practica las conversaciones difíciles. Hay conversaciones que son más difíciles que otras, que tocan puntos sensibles. En este tipo de conversaciones, más que en cualquier otra, son necesarias las habilidades asertivas. Cuando usas las técnicas de comunicación asertiva, aumenta la probabilidad de obtener un buen resultado.

Para asegurarte de usarlas de manera correcta, puedes preparar la conversación y practicarla. Algunas opciones de cómo hacerlo son:

Visualízate: Visualiza cómo te quieres ver teniendo la conversación. Por ejemplo, si quieres hablar con tranquilidad y firmeza, imagina cómo te expresarías, cómo te sentirías, qué transmitirías y cómo te verían los demás si te comunicas de forma tranquila y firme.

Escribe tu mensaje: Escribe lo que quieres decir y revisa si estás aplicando bien las técnicas de comunicación asertiva.

Practica: Practica la conversación con alguien de confianza que conozca las técnicas para que te dé retroalimentación.

Obsérvate: Obsérvate ensayando la conversación frente al espejo o filmándote y evalúa cómo está siendo tu comunicación y el uso de las técnicas.

Técnica 10: Timing en la comunicación efectiva. Antes de iniciar una conversación difícil, asegúrate que tanto tú como la otra persona están en una buena disposición emocional y mental para dialogar. Si hablan estando muy cansados, ocupados, de prisa o enojados, disminuye la probabilidad de tener una conversación exitosa.

Pregúntate a ti mismo si tienes el tiempo, la energía y la disposición para hablar de una forma calmada y sin prisa. Si la respuesta es sí, cuéntale a la otra persona de qué asunto deseas conversar y pregúntale si es un buen momento para hablar. Si no es un buen momento, acuerden cuándo sería un buen momento para ambos.

Si la otra persona está ocupada, estresada o no es posible hablar en privado, puede que no sea el mejor momento para conversar. Por ejemplo, puedes decirle: "Me gustaría que hablemos sobre la discusión que tuvimos esta mañana, ¿es un buen momento para hablar?".

También ten presente que si tu intención es darle retroalimentación sobre un comportamiento que tiene un impacto negativo, puedes iniciar la conversación pidiendo permiso. Por ejemplo, puedes decirle: "Me gustaría compartir contigo mi opinión sobre cómo manejaste la reunión, ¿te gustaría escucharla?".

Técnica 11: Evalúa tu estilo de comunicación. Para una comunicación asertiva, es importante que identifiques en qué momentos te comunicas usando el estilo pasivo, agresivo o pasivo-agresivo. Para esto, puedes responder el test de preguntas para evaluar qué tan asertivo eres. Estas preguntas las encuentras en nuestra guía de comunicación asertiva, encuentras el link a la guía en la descripción de este vídeo.

Y una vez respondas las preguntas e identifiques en qué aspectos necesitas mejorar para lograr una comunicación efectiva, usa las técnicas de comunicación asertiva que compartiremos en los próximos vídeos para pasar de una comunicación agresiva o pasiva o pasivo-agresiva a una comunicación asertiva.

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Ahora es tu turno. ¿Cuál de estas 11 estrategias vas a utilizar? Deja un comentario debajo de este vídeo contándonos cuál.

En los tres próximos vídeos aprenderás 21 técnicas específicas para mejorar tu comunicación en los momentos en los que usas estilos de comunicación negativos. No te pierdas los tres próximos vídeos y aprende con ejemplos de comunicación asertiva cómo pasar de un estilo negativo a un estilo asertivo.