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En este informativo que hay 14 españoles a bordo. Bueno, uno de ellos acaba de subir una historia a Instagram, la estamos viendo en este instante. Yo no sé si ustedes gracias por todos los mensajes y el cariño. Los he recibido y los agradezco mucho. Estamos ahora mismo escuchando ese vídeo que acaba de subir y en cuanto lo tengamos preparado lo van a escuchar, pero el mensaje es sencillo. Una española a bordo de ese crucero acaba de decir en sus redes sociales que la situación dentro del barco es razonable y que están bien. En cuanto lo tengamos vamos con ello.
Antes el lenguaje, virus, cepa, sintomático, cuarentena, brote, contacto estrecho. Este lenguaje alrededor de este antivirus suena demasiado parecido al del coronavirus, pero todos los expertos hoy lanzan un mensaje de tranquilidad, que esto no es el COVID, eso es lo que dicen los que saben.
El COVID-19 es un virus respiratorio que principalmente se contagia de persona a persona. Se propaga fácilmente por el aire, al contrario que el antavirus, que tiene su origen en roedores y dependiendo de su cepa puede trasladarse de humano a humano. En el caso de Andes, sí que se puede transmitir, pero para ello necesita un contacto muy estrecho. Contacto íntimo o muy cercano. Esto sería una relación sexual. O imagínate que yo me siento a hablar contigo y estoy media hora hablando contigo y te están cayendo sin que nos demos cuenta ni tú ni yo. Gotículas mías a ti continuamente.
Y su periodo de incubación también es diferente en el COVID de 1 a 14 días para empezar a presentar síntomas y en el antavirus mucho más amplio de una a 8 semanas, es decir, más de 40 días. Para detectarlos. Ahora el COVID tiene sus PCRs específicas utilizando test de antígenos o de saliva. Sin embargo, para este virus mucho menos común es necesario que se analice. Ahora estamos hablando de un virus que hay muy pocos laboratorios que estén preparados para diagnosticarlo, porque no tenemos casos en humanos, tenemos poquísimos casos en humanos.
Cuando el COVID llegó a España, los contactos directos de los contagios debían pasar al menos entre 7 y 10 días confinados. Y los de antavirus, según la experiencia de brotes anteriores, deben aislarse, controlar síntomas durante el mismo tiempo que el periodo de incubación, porque de momento no existe ningún tratamiento eficaz. El tratamiento se basa en lo que llamamos soporte vital, que es básicamente ayudar al organismo, al cuerpo del paciente a tolerar lo mejor posible la infección. Eso sí, la mortalidad en el antavirus es mucho más alta, aunque por número de personas el COVID acabó con más vidas. Al principio la letalidad era más alta también porque fue un virus nuevo, ¿no? No teníamos ninguna defensa frente a él y sobre todo porque no teníamos eh prácticamente arma, herramientas para luchar contra él. Pero realmente la letalidad apenas roza el 1%.
Para prevenir ambos contagios, el sentido común es clave. En el COVID, mascarillas, vacunas y distanciamiento social. Y para el antavirus, control de plagas de roedores, sobre todo en zonas de campo y limpieza de áreas en las que puedan estar.