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Saludos a todos, bienvenidos a una nueva clase de microbiología. En esta oportunidad hablaremos de un tema bien particular y bien interesante. Hablaremos un poco de lo que es la ecología bucal, entendiendo que la ecología es la rama de la biología que estudia todas las interacciones entre los seres vivos y su entorno físico. En este caso vamos a considerar a la boca como un ecosistema. Es un aspecto bien interesante y bien novedoso dentro de lo que es el área de la ciencia de la salud y la biología.
Por tanto, esperamos que ustedes puedan desarrollar las siguientes competencias: desde el punto de vista conceptual, que conozcan algunos conceptos como son qué es ecología, qué es ecosistema, qué es nicho, cuáles son las interacciones microbianas que se presentan; desde el punto de vista procedimental, que puedan clasificar los microorganismos según su relación con otros seres vivos y con el hospedador; y desde el punto de vista actitudinal, que reconozcamos la presencia normal de microorganismos en el cuerpo, en diferentes cavidades, diferentes tejidos, así como los beneficios que él nos presta y los efectos que se dan cuando se alteran.
Lo primero que tenemos que hacer es aclarar ciertos conceptos. En primera instancia vamos a hablar de microbiota y microbioma. Microbiota es lo que antiguamente se conocía o vemos en alguna bibliografía como flora bucal o flora microbiana o flora bacteriana o flora intestinal. Este término está caduco. Este término no se utiliza actualmente porque en realidad no son plantas. Es un término biológicamente inexacto, incorrecto, que minimiza, que básicamente limita la complejidad del ecosistema del cual vamos a hablar.
Entonces, cuando nosotros hablamos de microbiota, hacemos referencia a toda la comunidad de microorganismos que están habitando un espacio específico, están en un tejido específico. Cuando nosotros hablamos de microbioma es la composición genética, la composición, desde el punto de vista de ácidos nucleicos y moléculas que tiene esta microbiota dentro de una comunidad. Podemos decir entonces que la microbiota son los microorganismos vivos: bacterias, hongos, virus, arqueas, protozoarios, cuya función es vivir en mutualismo y defensa, entre ellos y el hospedador.
Cuando nosotros hablamos de microbioma, hablamos de un concepto extendido. Hablamos de lo que es la microbiota, pero tomando en cuenta sus genes, sus metabolitos, sus condiciones ecológicas, los productos que emiten durante su metabolismo, sus ácidos, sus sustancias tóxicas, sus sustancias de nutrición. Aquí es cuando hablamos de microbiota. Por tanto, podemos decir que microbiota es quiénes están, los microorganismos. Mientras que el microbioma es qué hacen y cómo interactúan esos microorganismos con sus genes, sus metabolitos dentro de un determinado ambiente.
Haciendo una analogía, podemos decir que la microbiota es el ¿quién? Es decir, el catálogo de todas las especies vivas, sus taxonomías, sus características físicas, mientras que el microbioma es lo que hacen, es decir, el teatro de operaciones, la naturaleza, los microorganismos más los genes más el metabolito, más el ambiente físico, cómo se relaciona.
Entonces, ¿por qué estudiar la microbiota? Autores como Castañeda y colaboradores en 2021 comenzaron a decir que la microbiota actúa como una barrera inmunológica y moduladora, específicamente la microbiota oral. Mientras que Cipion Castro y colaboradores en el año 2025 establecieron que la cavidad bucal es un ecosistema dinámico donde el equilibrio entre las especies, es decir, entre la microbiota, determina estados de salud o de enfermedad.
Desde el punto de vista general, siempre se ha estudiado la microbiota. Siempre el ser humano ha tenido esa curiosidad de ver, de saber qué es lo que está pasando a nivel microscópico, que no podemos controlar, sobre todo la microbiota intestinal. Es interesante porque se ha determinado que tiene funciones vitales en el impacto de la salud. Hay un eje que es una conexión que hay entre el intestino y el cerebro que se ha determinado que gracias a esa microbiota que está a nivel intestinal se producen ciertos neurotransmisores como la serotonina y se modulan las emociones. Lo hemos vivido cuando estamos nerviosos, tenemos algún tipo de emoción, a veces sentimos mariposas en el estómago, ¿okay? No es enamoramiento, es la serotonina y la microbiota haciendo su trabajo. O de repente nos dan aquellos retortijones cuando tenemos alguna situación que nos pone nerviosos. Esto es la microbiota que está trabajando.
También se ha determinado que la microbiota es una fábrica metabólica y funcional. Produce sustancias que nuestro organismo no puede producir por sí mismo, como es la vitamina K, la vitamina B12 y los ácidos grasos de cadena corta, tan imprescindibles en el metabolismo de algunos alimentos. El problema está cuando esta microbiota rompe su equilibrio, que cae en un estado llamado disbiosis, donde se originan las patologías como puede ser la obesidad, la enfermedad de Crohn, la colitis y algunos casos como la celiaquía.
Entonces, para poder aprovechar y entender un poco mejor esta clase, tenemos que hablar de algunos términos importantes que se van a mencionar de manera constante a lo largo de toda esta presentación. En primera instancia tenemos los términos microbiota residente y microbiota transitoria. La microbiota residente se puede definir como aquellos microorganismos que forman parte de un tejido, en este caso de la cavidad bucal. Es estable y tiene por lo general una función de defensa, mientras que la microbiota transitoria es una microbiota que es temporal, está bajo ciertas circunstancias, no se establece en los tejidos ni en la cavidad bucal y por lo tanto va a depender mucho del ambiente.
Hay otro elemento, otros conceptos que es eh los patobiontes y oportunistas, que son microorganismos que normalmente forman parte de esa microbiota residente, pero cuando hay condiciones ajenas a él, sobre todo las que dependen del hospedador, se pueden transformar en microorganismos patógenos. Y bueno, también tenemos algunos microorganismos como son los microorganismos aerobios, que requieren de oxígeno para crecer y desarrollarse. Microorganismos como son los anaerobios facultativos, que pueden crecer con o sin oxígeno, ya que poseen enzimas compensatorias. Y los anaerobios estrictos, lamentablemente, que no pueden vivir con el oxígeno y utilizan otros tipos de moléculas para su desarrollo y su respiración.
Es interesante entender que como nosotros estamos netamente poblados por microorganismos, nosotros somos lo que se conoce como holobionte, es decir, somos una unidad funcional, somos el organismo hospedador de estos microorganismos y funcionamos como un todo. Es decir, nosotros dependemos de los microorganismos y ellos dependen de nosotros. Hay otro término bastante novedoso que es el que se llama hologenoma humano, es decir, el conjunto de genes que forman parte del ser humano y de los microorganismos que lo están habitando o que lo están conformando. Es decir, que nosotros ahorita tenemos que definirnos como un holobionte, no como un ser humano, ni comenzar a pensar que los microorganismos son ajenos a nosotros.
Ahora bien, ¿quiénes son los habitantes de este ecosistema bucal? Tenemos bacterias que por lo general son los principales residentes, por ejemplo, los estreptococos, los lactobacilos. Tenemos virus, que son entidades integradas a los diferentes microorganismos que habitan allí. Ya lo vimos. Recuerden que los virus son parásitos intracelulares. Por ejemplo, tenemos virus como el VPH, el SARS-CoV-2, los fagos, que son virus que parasitan a las bacterias. Luego tenemos los parásitos o protozoarios, son microorganismos eucariotas que tienen una función muy particular dentro de la microbiota bucal en particular y ellos se encuentran por lo general de manera transitoria. Y bueno, tenemos los hongos, que son microorganismos que normalmente están habitando en la cavidad bucal, pero se transforman en oportunistas cuando se dan las condiciones.
Algo interesante que tenemos que tener en cuenta es que la boca es una vía de tránsito continuo. Normalmente están los microorganismos residentes y tenemos los microorganismos transitorios, ¿okay? Pero también tenemos que tener en cuenta que ellos se encuentran siempre de manera heterogénea. No vamos a encontrar un tipo de microorganismo estable. La principal característica de la microbiota bucal es que hay de todo tipo. Una característica principal es que una microbiota equilibrada y sana depende de la coexistencia y baja virulencia de los siguientes tipos microbianos.
Las bacterias, tenemos que tener claro que las bacterias son la principal especie residente en la cavidad bucal. Se han determinado aproximadamente más de 700 especies identificadas y son vitales para sostener este ecosistema. Tenemos los hongos que conviven en equilibrio. Ellos básicamente mejoran la complejidad del ecosistema. Los protozoarios, que son estos depredadores microscópicos que regulan las poblaciones microbianas presentes en los diferentes ecosistemas. Los virus, ya vimos y ya les comenté que son parásitos intracelulares, sobre todo los bacteriófagos que tienen la capacidad de modificar la genética bacteriana. Y por último tenemos las arqueas. Las arqueas son unos microorganismos bien particulares que tienen características de célula eucariota y procariota. La principal característica de las arqueas, ellas siempre se habían estudiado en el ambiente, en zonas de temperaturas extremas o de altas presiones. Sin embargo, de hace unos 15 años hacia acá se han identificado arqueas en cavidad bucal y se ha determinado que tienen un rol importantísimo en lo que es el equilibrio y producción y metabolismo de sustancias tóxicas como el metano.
Hablando entonces de la diversidad que existe a nivel del ecosistema bucal, es importante que entendamos que existe una base de datos que habla de todos los microorganismos que se han encontrado y se han identificado a nivel de la cavidad bucal. Se registran hasta ahora 1900 especies bacterianas, de las cuales 774 se han identificado. Es decir, el 58% tiene un nombre oficial, el 16% no tienen un nombre oficial, pero se han logrado aislar y tenemos un 26% de esa población microbiana, específicamente bacterias que habitan en cavidad bucal, que todavía no sabemos cuál es su nombre, solamente se han podido identificar por ADN. Es decir, que el sitio más diverso y más heterogéneo en cuanto a lo que es población microbiana es la cavidad bucal.
Entonces, ¿cuál es el rol de la microbiota en eubiosis? ¿Y qué es eubiosis? Eubiosis es equilibrio, es salud. Entonces, podemos decir que la microbiota en eubiosis nos tiene, nos da una función de barrera defensiva, es decir, establece una relación de competencia donde los microorganismos residentes ocupan el territorio, consumen los nutrientes y bloquean la permanencia, la entrada y el establecimiento de microorganismos potencialmente patógenos, como por ejemplo el Helicobacter pylori. También tiene una función de digestión inicial, es decir, nos ayuda a la descomposición temprana de los alimentos y a la formación de sustancias protectoras como el óxido nítrico que funciona como un principal regulador de la tensión arterial. Y también, bueno, tiene un rol dentro de lo que es la síntesis, ya les comenté, la producción de vitaminas esenciales como vitamina K y vitamina B12 para la fisiología del hospedador.
Siendo así, tenemos que estar claros entonces que existen interrelaciones microbianas entre nuestros huéspedes, que son los microorganismos, y nosotros que somos los hospedadores. En este caso podemos hablar de interrelaciones macro-micro. Hablamos que estamos en un estado de salud o un estado de eubiosis cuando estamos con microorganismos en los cuales hay una relación de comensalismo. Es decir, el microorganismo se beneficia de los usos metabólicos que sobran, vamos a decirlo de esta manera, sin causarnos ningún daño. Sin embargo, en la medida que van cambiando estas relaciones, podemos ir de un estado de salud a un estado de enfermedad o disbiosis.
¿Qué pasa cuando tenemos de repente microorganismos que funcionan como saprófitos? Es decir, ellos consumen materia orgánica en descomposición, específicamente los hongos. Cuando tenemos algún tipo de lesión o de infección, los hongos pueden comenzar a nutrirse de estos tejidos que están siendo desechados por nosotros. Aquí encontramos lo que son los microorganismos oportunistas o los microorganismos patobiontes, es decir, se comportan también, se les llama también anfibiontes. ¿Por qué? Porque tiene dos caras. Es decir, él cuando está todo el equilibrio de los demás microorganismos que conviven allí, él no hace ningún tipo de daño. Pero cuando el ecosistema se altera, hay modificaciones, él se transforma en un microorganismo patógeno. Y bueno, por último tenemos el parasitismo, o el microorganismo que funciona o que vive a expensas del hospedador causándole daño continuo y directo.
Una observación que quiero hacer es la siguiente. Muchas veces encontramos en los libros de texto la palabra huésped. Huésped se refiere a la persona o al individuo o al ser que está albergando a los microorganismos. Sin embargo, el término correcto es hospedador u hospedero. Okay, hago esta observación porque en algunos casos coloco huésped porque es lo que más normalmente vemos más en los textos, pero repito, la palabra y el término correcto es hospedador.
Así también encontramos interacciones microbianas micro-micro, es decir, los microorganismos entre sí se relacionan, como puede ser en relación de simbiosis. Los microorganismos conviven de manera pacífica, hay un equilibrio perfecto, se respetan territorios y nutrientes. También podemos encontrar otro tipo de relación que es el mutualismo. Ambos se benefician sin hacerse daño, prosperan juntos dentro de un ecosistema. Se relacionan siempre mucho lo que es simbiosis y mutualismo, ¿okay? Pero hay que estar claro que son relaciones diferentes.
El sinergismo es otro tipo de relación microbiana micro-micro, donde se unen los microorganismos por un tiempo determinado para lograr un objetivo, sobre todo objetivos y finalidades metabólicas que no podrían alcanzar por sí solos. Por ejemplo, los microorganismos, las espiroquetas, algunas espiroquetas se unen a algunos bacilos en cavidad bucal para poder destruir tejidos más rápido y obtener mayores nutrientes, ¿okay? Esto es sinergismo, pero lo hacen de una manera coordinada y por tiempos determinados, ¿okay? Y bueno, por último tenemos la relación de antibiosis o antagonismo, donde existe una competencia territorial. Literalmente los microorganismos luchan por ocupar espacios, por ocupar nutrientes y por ver cuál de los dos eres más fuerte y se instala en ese ecosistema o en ese hábitat.
Recuerden que comenzando les hablé un poco de lo que es la ecología, que es el estudio de los seres vivos en relación a su entorno. Entonces, en ecología, en el caso de la ecología bucal, tenemos que hablar de tres conceptos muy particulares que a veces solemos confundir, ¿okay? Estos conceptos son ecosistema, hábitat y nicho.
Ecosistema se refiere a la comunidad viva, es decir, todos los factores bióticos, todos los seres vivos que interactúan en un espacio físico que son los elementos abióticos, mediante flujos de energía. Hay energía. Esta energía puede ser energía a través de sustancias químicas, a través de potenciales eléctricos, a través de cargas eléctricas, como les había comentado, pero siempre hay energía. Eso es el ecosistema.
Luego tenemos el hábitat, que es el espacio físico, el espacio geográfico donde se desarrolla ese microorganismo y posee ciertos determinantes ecológicos. ¿Cuáles son esos determinantes ecológicos? Temperatura, presión atmosférica, disponibilidad de nutrientes, etcétera, etcétera.
Y luego tenemos el nicho. El nicho se refiere a la profesión, a la ocupación que tiene cada especie en un hábitat determinado. ¿Cuál es su rol? ¿Cuál es su función? Por lo general, los microorganismos siempre luchan por el mismo nicho, ojo, pero no se refieren al espacio, se refieren a la función. Es decir, si yo soy un microorganismo que produzco ácidos y necesito azúcares, ese es mi rol, esa es mi función. Y si viene otro microorganismo que también fermenta azúcares y que produce ácidos, vamos a luchar los dos por esa función dentro de ese hábitat, dentro de ese ecosistema.
Es así como tenemos que tener claro que la boca no es solo un ambiente, tiene diferentes hábitats que albergan comunidades microbianas diferentes con nichos diferentes. Por ejemplo, podemos decir entonces que la boca en realidad es un ecosistema. Encontramos, como les dije, varios hábitats: paladar duro, lengua, garganta, las superficies dentales, etcétera, etcétera.
Algo bien importante que tienen los ecosistemas, en este caso la boca como ecosistema oral, es que todos sus elementos son heterogéneos, es decir, hay una diversidad muy amplia de microorganismos aislados en cada uno de los hábitats, en cada ecosistema. Hay altas concentraciones de microorganismos en espacios muy pequeños y es específica. Hay ciertas zonas, ciertos hábitats que solamente son colonizados e invadidos por ciertas especies o ciertos microorganismos.
Como les había mencionado, uno de los determinantes ecológicos de la cavidad bucal es lo que nosotros conocemos como potencial redox, que se relaciona con la capacidad óxido-reducción del hábitat, es decir, el nivel de oxígeno disponible en ese espacio físico va a determinar qué microorganismo sobrevive, dónde se aloja y qué tan agresivo puede ser para los tejidos. Se ha determinado que las concentraciones o los sitios o los hábitats donde podemos encontrar altas concentraciones de oxígeno son la saliva, ¿okay? Y las superficies más externas o más superficiales de los depósitos dentobacterianos o de los dientes, ¿okay? ¿Qué microorganismos predominan allí? Obviamente los aerobios y anaerobios facultativos. Pero mientras las zonas tengan un menor potencial redox, obviamente como por ejemplo el surco gingival donde hay poco oxígeno, obviamente vamos a encontrar microorganismos anaerobios estrictos y van a ser mucho más patógenos.
Podemos ver acá en estado saludable, fíjense como encontramos un esmalte íntegro, vamos a llamarlo así, con un potencial redox que se mide en milivoltios, ¿okay? De 30 a 50 mV. Y en el surco gingival sano, fíjense, de 0 a 3 mm de profundidad se mantienen ese mismo valor. Pero cuando estamos en un estado de disbiosis, en un estado patológico o de enfermedad, fíjese como de repente este esmalte que está con capas de depósitos dentobacterianos baja este potencial óxido-reducción a -150 mV. Es decir, que aquí voy a tener una mayor cantidad de microorganismos anaerobios estrictos y esto me puede comprometer lo que es la integridad de ese tejido. A nivel de la bolsa periodontal, fíjense como también podemos encontrar potenciales redox de -300 mV. Es decir, aquí voy a encontrar muchos microorganismos patógenos.
Ahora bien, si nosotros estudiamos la boca como un ecosistema completo, sabemos que tiene hábitats y que tiene nichos. También tenemos que tener claro que la boca de por sí se subdivide en ecosistemas. ¿Por qué? Porque está constituida por muchos espacios físicos que tienen características muy particulares y que tienen una relación muy especial. Estos ecosistemas bucales pueden ser las superficies dentales, ¿okay? Las zonas retentivas como fosas y fisuras que favorecen la acumulación de biopelículas. El surco gingival, que es un espacio crítico donde hay la posibilidad de bajas concentraciones de oxígeno, es decir, bajos potenciales redox y se acumulan muchos microorganismos anaerobios. La saliva. La saliva es un ecosistema dentro de la cavidad bucal que alberga muchos microorganismos. Las mucosas, su epitelio plano estratificado, sea queratinizado o no. La mucosa lingual que tiene una característica muy particular que es la las papilas, en cuyo fondo de papilas se pueden acumular microorganismos y crear una especie de hábitat particular. Y obviamente, bueno, el paciente que tiene materiales artificiales como son los brackets de ortodoncia, resinas, prótesis, coronas que alteran la estructura y la anatomía normal del tejido y obviamente puede causar la posibilidad de desarrollar nichos nitrativos donde haya microorganismos potencialmente patógenos.
Como les había dicho, la saliva también se puede considerar un ecosistema, pero a su vez tiene un rol importantísimo en todo lo que es la boca como ecosistema. Recordemos que la saliva tiene un poder protector donde nos da ese efecto tampón que es el equilibrio químico en lo que tiene que ver con los productos metabólicos de los microorganismos que habitan con los productos metabólicos de esa microbiota que habita en cavidad bucal. También tiene electrolitos, tiene enzimas, tiene inmunoglobulinas, tiene sustancias de defensa que nos ayuda a controlar y a mantener a raya esa microbiota. También interviene en procesos de remineralización y mineralización del esmalte. Y también, fíjense que dependiendo el tipo de saliva, si es mucosa o cerosa, dependiendo de las glándulas que las estén secretando, podemos tener ciertas características. Es decir, si el paciente tiene poca saliva, tiene esa sensación de poca saliva, es decir, que tiene xerostomía, va a tener hiposalivación y eso va a comprometer directamente el ecosistema bucal y las características de esa microbiota que está allí presente. También es importante, y esto lo traigo como una especie de información, que la saliva la podemos utilizar como un biomarcador, como un elemento para poder estudiar ciertos componentes que hay allí en boca y nos permitan diagnosticar de manera precoz algunas enfermedades como el cáncer. También es interesante entender que podemos estimular la secreción de saliva gracias a algunas sustancias o algunos elementos como los chicles sin azúcar, específicamente chicles con xilitol.
Un elemento importantísimo dentro de la cavidad bucal es la presencia de las biopelículas. Las biopelículas, también conocidas como biofilm, depósitos dentobacterianos, placa dental, placa bacteriana, son comunidades organizadas que se caracterizan por la presencia de microorganismos adheridos a una superficie. Esos microorganismos se encuentran protegidos por unos polímeros extracelulares que son producidos por esos mismos microorganismos y se consideran que ellos son un nicho ecológico. ¿Por qué? Porque cada uno de estos microorganismos tiene una función, sobre todo la relacionada con a nivel bucal, repito, con lo que es la producción de ácidos y sustancias ácidas que pueden intervenir en lo que es la respuesta inflamatoria exagerada o la destrucción de tejidos mineralizados como el esmalte dental.
Algo interesante es que todas las biopelículas son estructuras muy difíciles de eliminar, no son descamables y esto representa un verdadero problema para todos los elementos que tienen que ver con el equilibrio de la salud del individuo, sobre todo lo que es la respuesta inmune, el uso de antibióticos. ¿Por qué? Porque esta matriz extracelular impide la entrada de sustancias que puedan eliminar estos microorganismos. Algo interesante, tenemos que tener claro que las biopelículas no son un elemento de suciedad, no son una estructura maravillosa de ingeniería biológica diseñada por los microorganismos para preservarse en el tiempo, en el espacio y en los tejidos.
Ahora bien, dentro de esas biopelículas o dentro de ese ecosistema compuesto por microorganismos, ellos establecen relaciones. Tenemos varios tipos de unión, unas uniones que se que podemos definir como agregación, en la cual se unen microorganismos de las mismas especies. Fíjense aquí, aquí tengo solamente cocos unidos. Y tengo también la coagregación, donde se da una unión de tipo estratégica entre microorganismos de diferentes especies. Algo interesante es que estas fenómenos de agregación y coagregación dan un modelo a nivel dental que es lo que se conoce como el modelo de la mazorca, en la cual encontramos en primera instancia una agregación donde por lo general interviene microorganismos como los cocos, específicamente los estreptococos, y luego encontramos fenómenos de coagregación donde ellos comienzan a unirse con los cocos para así poder crear esta estructura tan compleja y tan diversa que les permite estar y preservarse a lo largo del tiempo en las superficies dentarias.
Algo interesante que hay que destacar de la coagregación es que estas uniones que se dan se dan de manera estructural, es decir, se da un acoplamiento entre los elementos que están formando esta biopelícula y va a depender directamente de receptores, es decir, se van a unir los microorganismos entre sí, pero gracias a receptores. Yo no me puedo dar, no puedo hacer una coagregación si no tengo un microorganismo que tenga un receptor que se acople conmigo. Algo interesante es que esto va a dar una biopelícula muy compleja y como les dije hace en un principio, una de las principales características de los del microbioma es que es heterogéneo. Mientras más heterogéneo y más diverso, es mucho más fuerte, es mucho más resistente ante los efectos del sistema inmune y de los antibióticos y antisépticos.
Entonces, ¿cuáles son esos microorganismos que pueden estar presentes dentro de las biopelículas y que también pueden formar parte de estos fenómenos de coagregación? Aparte de las bacterias, obviamente encontramos los virus, como les dije, ellos aprovechan las condiciones en las cuales la multiplicación bacteriana causa un poco una disbiosis y se pueden hacer presentes tanto los virus que afectan a las bacterias como son los bacteriófagos, como los virus que puede tener el hospedador como son el virus del simple, el virus de Epstein-Barr, el citomegalovirus. Los hongos también se van a unir a este fenómeno de coagregación y van a favorecer ciertas condiciones bacterianas como son la disminución del pH, específicamente Candida, Saccharomyces, Cryptococcus. Luego tenemos los protozoarios, que les comenté que son microorganismos que favorecen o contribuyen, son transitorios, no son permanentes, pero ellos también pueden favorecer y potenciar la acción de esa biopelícula como son la Entamoeba gingivalis y la Trichomonas tenax. Y bueno, ya los había mencionado yo, las arqueas, que son estos microorganismos que tienden a metabolizar aquellas sustancias de desecho de la microbiota. Entonces, bueno, prácticamente tenemos que también nos favorecen la formación de condiciones anaerobias, como el caso de la arquea metanogénica.
Es interesante entender algo, ¿cómo se comunican los microorganismos? ¿Cómo ellos desde en esos hábitats, en ese ecosistema, cómo se comunican ellos para saber cuál es el rol de cada uno, cómo entender que no me conviene que tu microorganismo estés acá, qué está pasando allí? Bueno, existe una red de comunicación brillante, maravillosa, que se llama quorum sensing. Es la capacidad que tienen los microorganismos de sentir la presencia de otros microorganismos próximos o vecinos mediante señales químicas y esto va a permitir que se alterne el comportamiento colectivo de acuerdo a la diversidad y a la densidad poblacional. Es decir, si yo veo como microorganismo o siento que hay pocos microorganismos cercanos a mí porque hay pocas señales o son insuficientes, físicamente las células van a permanecer inactivas. Pero cuando aumenta la densidad poblacional, hay mucha señalización. Obviamente estas señales químicas aumentan el umbral crítico de estos microorganismos para tolerar ciertas condiciones y se desencadena una respuesta de manera colectiva.
¿Y qué va a desencadenar? Ciertas condiciones como patogénesis, es decir, la producción o el desencadenamiento de enfermedades, van a ser más virulentos, es decir, más agresivos, van a desencadenar condiciones para que se puedan adquirir mayor y mejor calidad de nutrientes. Se va a desencadenar la transferencia del material genético gracias a los plásmidos, a los pili, a los bacteriófagos. También se va a activar algunas condiciones como la movilidad o el desplazamiento de los microorganismos de un sitio a otro y se va a modificar la síntesis de metabolitos, ya sea para aumentar o disminuir esa producción.
Pero así como existe este sistema de quorum sensing que nos permite la comunicación y el establecimiento de ciertas condiciones para promover el desarrollo y crecimiento microbiano, también tenemos el quorum quenching. El quorum quenching es lo contrario, es la interferencia, es lo que va a comenzar a determinar que ciertos microorganismos no avancen, no se multipliquen, no crezcan o simplemente van a ser esa señalización que va a interferir, que va a limitar el desarrollo de otros microorganismos. Por tanto, podemos decir que el quorum sensing es la comunicación, es decir, estos autoinductores, este lenguaje químico que permite estas moléculas señalizadoras que van a permitir el crecimiento, la activación y el desarrollo de ciertas acciones coordinadas para la evolución de estas colonias microbianas que se están formando. Pero también tengo el quorum quenching, que es básicamente aquellos procedimientos también señalizaciones químicas que van a tratar de bloquear, ensordecer a las bacterias, a los microorganismos para que no reciban la señalización del quorum sensing y por lo tanto comiencen a producir enzimas que degraden a otros. ¿Okay? Aquí estaríamos hablando un poquito de lo que sería el antagonismo, ¿okay? Esa competencia, no me interesa, no me conviene que esté esto aquí, por eso se desencadenan este tipo de respuestas. Y también es interesante entender que este quorum quenching se está estudiando actualmente como una alternativa a los antibióticos, es decir, no enviar tanto antibiótico a nuestros pacientes, sino más bien tratar de modular a esta microbiota para que produzca quorum quenching, para así detener el crecimiento y controlarla.
Por último, entonces, tenemos que hablar de lo que sería un equilibrio biológico. Cuando hablamos de estados de eubiosis o de salud, tenemos que tener claro que en esta microbiota hay una alta diversidad de especies con baja virulencia, es decir, con bajas características de ser dañino, de ser patógeno y nos funcionan como elementos protectores para la dieta, la higiene y la nutrición. Algo interesante es que funciona como nuestra primera línea de defensa efectiva.
Ahora bien, cuando este equilibrio se rompe, caemos en lo que es la disbiosis o la enfermedad. No hay diversidad, encontramos microorganismos del mismo estilo, hay un antagonismo destructivo, se activa este quorum quenching y proliferan todos aquellos microorganismos que pueden ser patógenos, sobre todo la microbiota transitoria, aquellos microorganismos exógenos que se pueden establecer. Algo interesante y es la visión actual de la odontología como ciencia y de todas las ciencias de la salud es que hay que restaurar diversidad, la diversidad y promover el equilibrio microbiano como estrategia definitiva para prevenir tanto enfermedades bucales como enfermedades sistémicas.
Para concluir, comparto con ustedes las referencias bibliográficas que pueden consultar para profundizar este tema. Espero haya sido de su completo entendimiento. Estamos a sus órdenes y que tengan una muy linda semana.