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PRAXIS FILOSÓFICA (6)

Tito Alfredo1:03:39

Transcription

Siguen todos bienvenidos a esta [Música] clase número 6 de reflexión filosófica. El día de hoy vamos a intentar esclarecer la cuestión de si la filosofía es o no es una ciencia. Es lo primero que vamos a intentar esclarecer y al final, voy a intentar, así es que queda tiempo, hacer una especie de resumen, de síntesis de lo que hemos visto hasta el día de hoy.

Bueno, la tesis que vamos a fundamentar el día de hoy con ustedes es que la filosofía no es una ciencia, exactamente por la misma naturaleza de lo que es la ciencia y la filosofía, por el tipo de objeto de estudio, es decir, de aquello de lo que trata tanto la ciencia como la filosofía.

Veamos esto. Tanto la filosofía como las ciencias son modos de saber y ambos modos de saber tienen como objeto de estudio lo real. Ambos tratan de, y tratar de esclarecer lo real y lo tiene como objeto de estudio. Sin embargo, las diferencias comienzan ya en la manera como cada una de estos, cada uno de estos modos de saber aborda lo real.

En el caso de la, de la ciencia, para la ciencia, lo real es algo que ya está ahí, está allá en el orden de las cosas dadas. La ciencia no se pregunta si su objeto de estudio está o no está en el orden de las cosas reales, supone que ya está allí. En cambio, la filosofía no parte de suponer si su objeto de estudio está en el orden de lo real determinado o no. Se va a preguntar si el objeto de estudio es lo real determinado, hay algo más allá de esa dimensión determinada de la realidad, de cerca la realidad lanzada al tiempo y el espacio, que eso es lo que significa lo real determinado.

Entonces, y la ciencia como modo de saber en lo real tiene algunas características. La ciencia es un saber ordenado, sistemático, es un saber demostrativo, en el orden de las cosas reales y permanentemente la ciencia siempre va a intentar explicar. El concepto de explicación es muy importante que lo tengamos en claro. Explicar algo significa poner en evidencia la regularidad interna del fenómeno, y la regularidad interna del fenómeno es exactamente la ley, con las leyes del fenómeno, en el supuesto lógico de que en todo fenómeno posible, pues hay una regularidad interna, es decir, hay una ley o conjunto de leyes fundamentales que habría que captar, que habría que extraer.

Entonces, la ciencia, digo, pues es un saber, es un tipo de saber demostrativo y básicamente las cosas se demuestran por dos vías, ya sea por la vía lógica o por la vía experimental. Son las vías fundamentales de demostración que utilizan la ciencia. De la misma manera, la ciencia es un saber, digamos, predictivo, que intenta, pues, hacer un ejercicio de prognosis, de predecir lo que probablemente va a ocurrir si se dan tales y cuáles condiciones y situaciones. Es un saber, por tanto, sistemático, ordenado, predictivo, probado.

Y es propósito del conocimiento científico, el propósito de la ciencia, establecer verdades con dos características. Las verdades de la ciencia deben tener dos características, cumplir dos condiciones. Toda verdad, y toda verdad científica, necesariamente tiene que tener rigor lógico, es decir, seguir las leyes de la lógica. La lógica es una ciencia, como ya he dicho en clases anteriores, la lógica es la ciencia del pensamiento. Pero no necesariamente la lógica como ciencia busca la verdad. Ya he dicho en clases anteriores que hay planteamientos que pueden ser perfectamente lógicos, pero no tienen por qué ser necesariamente verdaderos.

Entonces, todo planteamiento científico tiene que tener rigor lógico, seguir las leyes de la lógica. Y en segundo lugar, todo planteamiento científico, bueno, busca tener validez universal, es decir, que la ciencia como modo de saber busca establecer verdades más allá del carácter espacio-temporal de los fenómenos. Y exactamente allí es donde cae en una primera autocontradicción lógica, porque pretende establecer verdades absolutas y además eternas, en el sentido de que intenta establecer verdades universales. Y universal, necesariamente, es aquello que está más allá de lo espacio-temporal, que son ciertas hoy y mañana y siempre.

Pero la autocontradicción lógica en la que va a caer la ciencia, y el hecho de que pretende establecer verdades absolutas, y su objeto de estudio es un objeto de estudio determinado, lanzado al espacio-temporalidad, y que por tanto no puede ser absoluto. Entonces, de aquello que es determinado, de aquello que está lanzado en espacio-polaridad, no se puede estar más en verdades absolutas. Allí está una primera autocontradicción lógica de las pretensiones de la ciencia. Pero esto no lo ve la ciencia por sí misma, es la filosofía, aquí en un ejercicio de vigilancia epistemológica, hace de la ciencia. Es la filosofía la que le dice a la ciencia que cae en autocontradicción lógica.

Entonces, la ciencia tiene una forma peculiar de preguntarse frente a los fenómenos reales. La ciencia, frente a un fenómeno determinado, porque los objetos de las ciencias siempre son determinados, lanzados al espacio-temporalidad, la ciencia se pregunta de la siguiente manera: se pregunta qué es lo que hace que esta cosa real, o que este fenómeno real, sea, es decir, sea determinado. Y por eso es que la ciencia se va a mover en lo que yo llamo el horizonte de la realidad.

Por otra parte, la filosofía, verdad, como modo de saber, se pregunta de una forma diferente frente a los fenómenos reales. La filosofía se pregunta de la siguiente manera: ¿Qué es lo que hace que esta cosa determinada, que esta cosa tal, sea y exista como realidad? ¿Qué es lo que hace que esta cosa tal, es decir, determinada, sea y exista como realidad? Es decir, la ciencia ya no va a moverse en el horizonte de la realidad, sino que va a moverse en el horizonte de la trascendentalidad. Así, ahí está el horizonte de la ciencia y el horizonte de la filosofía, por la manera como la ciencia y la manera como la filosofía se pregunta o frente a los fenómenos reales.

La ciencia va a moverse siempre en el horizonte de la realidad, y la filosofía se va a mover siempre en el horizonte de la trascendentalidad. Porque la ciencia, en su modo de preguntarse por los fenómenos reales determinados, da por supuesto de que las cosas, que los fenómenos son reales. Entonces, pues, ya que son reales, de lo único que se trata es de preguntarse, de preguntar cuáles son sus leyes, aquello que hace que las cosas sean lo que son. Todo fenómeno tiene su ley. Pero en ningún momento las ciencias van a preguntarse por el carácter de realidad de las cosas. La filosofía no. La filosofía, su forma de preguntarse sobre los fenómenos, no da por supuesto que los fenómenos sean reales, sino que justamente va a preguntarse por el carácter de realidad del fenómeno. El fenómeno de los fenómenos que se le aparecen como fenómenos determinados. Pero hay una sospecha filosófica de que las cosas reales no se agotan simplemente en el hecho de ser determinado, sino que hay algo más allá, hay algo que trasciende el carácter determinado de las cosas.

Gracias. Por eso, la ciencia se mueve en el horizonte de la realidad, y la filosofía se mueve en el horizonte de la trascendentalidad. Entonces, como digo, la ciencia busca explicar. Hay que entender bien el concepto de explicación. La ciencia busca explicar la regularidad interna de los fenómenos determinados y entonces busca establecer la ley o las leyes del fenómeno. La ciencia natural busca captar o aprender la lógica en los fenómenos. Y el método de la ciencia natural es el método de la racionalidad instrumental o de la razón instrumental.

La ciencia social, cuando es verdaderamente científica, porque puede haber ciencia social ideológica, es decir, ciencia social falsa, pero cuando la ciencia social es científica, si igualmente busca explicar, pero no solamente explicar los fenómenos históricos sociales, sino que busca explicar y además comprender. Explicar no es lo mismo que comprender. Explicar es poner en evidencia la regularidad interna de los fenómenos, es decir, dejar en claro cuáles son las leyes, por la ley de un fenómeno determinado. Eso es explicar. Comprender el fenómeno, como lo intenta la ciencia social cuando es auténticamente científica. Y la ciencia social, como he dicho recién, que intenta explicar, pero también comprender los fenómenos sociales. Pero comprender es esclarecer el sistema de propósitos y de intereses que están presentes en los fenómenos sociales.

Por eso es que la ciencia, la ciencia, vamos a utilizar como, como método, como dije, la razón o racionalidad instrumental. Y la ciencia social va a utilizar el método de la razón o la racionalidad dialéctica. Razón instrumental, método de la ciencia natural. Razón dialéctica, método de las ciencias histórico-sociales.

Entonces, la razón instrumental, frente a un fenómeno a investigar, se pregunta dos cosas fundamentales. Primero, se pregunta cómo es el fenómeno. Y preguntarse por cómo es el fenómeno es intentar describir el fenómeno, por tanto, un ejercicio de descripción del fenómeno. Pero luego que describe el fenómeno, preguntándose cómo es el fenómeno, se hace una segunda pregunta: se pregunta por qué es como es. Y preguntarse por, de esa manera, preguntarse por qué es como es, es justamente explicar el fenómeno, establecer el porqué del fenómeno.

Hay un ejercicio de explicación del fenómeno. Se hace básicamente la razón instrumental, pues esas dos preguntas, dos preguntas. Pero recuerden ustedes, describe la lógica del ejercicio explicativo de los fenómenos, implica necesariamente la idea de que, pues, lo real es lo que está ahí, lo real porque está dado. En tanto utiliza existente, y la razón únicamente se pregunta por qué es el fenómeno como es, es simplemente acaba de ser las leyes del fenómeno. Pero la ley del fenómeno ya está dentro del fenómeno. La razón no tiene por qué inventar o porque poner algo, sino simplemente tiene que captar lo que ya está ahí.

Diríamos que hay un ejercicio, digamos así, muy contemplativo de la razón humana frente a la realidad. La realidad es lo que es, y se da por supuesto de que las cosas reales, pues deben ser exactamente lo que son. No hay contradicción entre ser y deber ser. Y por tanto, el sujeto humano no puede cambiar y transformar esencialmente lo que ya se aprecia, se le presenta como algo absoluto, como algo perfecto, porque hay una coincidencia entre el ser y el deber ser. Frente a esa idea, con cierto falsa, equivocada, de que las cosas ya son lo que deben ser, pues al ser humano, a la razón humana, únicamente le quedaría la tarea de adaptarse y por tanto, tener un ejercicio meramente contemplativo de los fenómenos.

Junto a eso es y esas son las consecuencias lógicas del ejercicio explicativo de la realidad que hace la ciencia. Entonces, no, pues esa es la razón instrumental, ¿verdad? Pero las ciencias sociales, cuando es auténticamente científica, es decir, cuando la ciencia social es ciencia crítica, utiliza la razón instrumental, dando la razón, pero utiliza la razón dialéctica. Dando la razón instrumental y la razón dialéctica, el método de la ciencia histórico-social, se hace tres preguntas.

Primero, se pregunta cómo es el fenómeno, al igual que la razón instrumental, y por lo tanto, intentar describir el fenómeno. Segundo, también se pregunta cómo es el fenómeno, y preguntarse cómo es el fenómeno es intentar establecer las leyes y la regularidad interna de los fenómenos, en el entendido lógico de que todos fenómenos, pues tiene su ley. Pero la ciencia histórico-social, cuando es auténticamente científica, se hace una tercera pregunta que no se la hace la razón instrumental. La razón dialéctica se pregunta si el fenómeno que es, coincide o no coincide con lo que el fenómeno debe ser.

La racionalidad instrumental no va a suponer que lo que es, es ya lo que debe ser. No va, no va a suponerlo. No, no va a establecer, digamos, que en el orden de las cosas existentes ya hay una confluencia permanente entre ser y deber ser. Puede ser que la haya, pero puede ser que no la haya. Y entonces vamos a ver si lo que es, coincide o no con el deber ser. Por ejemplo, en el campo, en el campo de la simple nada, de los fenómenos sociales, hay que preguntarse si el estado existente aquí y ahora y en este momento es lo que dice ser, porque dice que es un estado democrático, y eso es lo que dice que es. Pero vamos a saber realmente si hay una correspondencia entre lo que es y lo que debe ser.

Y entonces, cuando se abre la pregunta de si hay una correspondencia entre ser y deber ser, cabe la posibilidad de que haya contradicción, en el sentido de que lo que es, no coincide o está en contradicción con lo que debe ser. Allí donde hay contradicción, hay dialéctica. Porque hay dialéctica, porque puede ocurrir que el fenómeno social que es, como uno, no coincide con lo que debe ser. Entonces, el fenómeno que es, tiene determinadas negatividades que hay que negar, es decir, que hay que superar, que hay que suprimir. Y eso implica un ejercicio humano desde la praxis de negación de la negación, es decir, de negación de las negatividades del fenómeno dado aquí y ahora.

Si el estado salvadoreño se me presenta y dice que es democrático, pero no lo es, entonces si no es democrático, tiene que ser antidemocrático. Y si es antidemocrático, hay ciertas negatividades de ese fenómeno llamado estado salvadoreño que hay que superar, es decir, que hay que negar. Y allí viene el ejercicio de la praxis de transformar esencialmente el fenómeno para que el fenómeno llegue a ser lo que dice que es, o lo que pretende.

Por eso, por eso la ciencia social, cuando es auténticamente ciencia o científica, implica una racionalidad crítica. Y que llamo se guía por la razón instrumental, abre la posibilidad del cambio social, de que se pueda ir más allá del orden dado, para construir, digamos, algo que no es, como pudiera ser un mundo mejor, pero puede ser, pero puede ser construido a través de la praxis, de acuerdo.

Entonces, y ahí tenemos razón instrumental, la razón dialéctica. En la razón instrumental, hay una absolutización del orden de lo dado, porque se se parte del supuesto de que lo que es, coincide justamente con lo que debe ser. Y entonces, lo que es, ya se me presenta como algo absoluto, como algo perfecto. Y en tanto que es perfecto, no se debe ni se puede transformar. Significa que la praxis está clausurada. Esas son las implicaciones lógicas del ejercicio de la razón instrumental.

En cambio, el ejercicio de la razón dialéctica, como no supone que hay una coincidencia entre el ser y el deber ser, abre el ejercicio dialéctico de la negación de la negación para poder construir una realidad superior. Entonces, ahí no hay clausura de la praxis, no que por el contrario, ahí está la fundamentación de la praxis y la posibilidad de transformar el fenómeno para ventaja del ser humano, para ventaja del hombre.

Entonces, como decía, para la ciencia, el objeto de estudio es algo que ya está ahí. No es algo que la razón supone que está ya, que está ahí. Para la filosofía, el objeto de estudio no es algo que ya está ahí, sino que hay que cuestionarse para ver si está o no está, y bajo qué condiciones y supuestos es que está o no está.

Entonces, por eso es que yo planteo que el objeto de estudio, el objeto de estudio de la ciencia es patente, es decir, obvio, es algo que ya está ahí, es algo que ya está dado, es en orden de las cosas reales en tanto que son existentes. Y existir significa estar lanzado al espacio-temporalidad. Pero el objeto de estudio de la filosofía no es algo patente, sino que es algo latente, es algo que no es obvio a los sentidos, es algo que únicamente el ejercicio de la razón crítica puede esclarecer. Por eso digo yo que el objeto de la ciencia es patente y el objeto de estudio de la filosofía es latente, estaba como invisibilizado. Enrique, ¿cómo estás? ¿Cuáles son? Tengamos las condiciones de posibilidad de su realidad, etc.

Entonces, por eso digo yo que la filosofía no es una ciencia. Bueno, y todavía más, la ciencia gusta mucho de utilizar los principios del empirismo. Si los principios del empirismo, no escribo para ustedes, voy a probar mi cuaderno ahora. El empirismo. En turismo, el principio del empirismo. El empirismo propone la consideración siguiente. En la visión del empirismo, como principio metodológico, en el empirismo, hay la consideración de que nada hay en la mente, nada hay en el intelecto o el razonador de la razón, que antes no haya estado en los sentidos. Todo lo que hay en la razón, todo lo que hay en la mente, ha estado antes en el contacto sensorial del sujeto con el orden de las cosas reales. Por tanto, toda verdad proviene de la experiencia. Y para el empirismo, el fundamento de la verdad, que es exactamente la experiencia. La experiencia. Sino para saber qué es algo, tienes que estar en contacto con eso, en algo.

Pero de entrada, el planteamiento empirista realmente se me aparece como falso, como insuficiente, porque se supone que la idea de que el que más tiene contacto con los fenómenos reales, pues tiene un conocimiento mayormente científico del fenómeno. Por ejemplo, en el caso de los fenómenos sociales, eso no se explicaría. Porque no llevemos a un caso, un caso sencillo de entrenar. Verás, el principio empirista que estaría tratando de fundamentar la idea de que en el caso de las relaciones interpersonales, pues el muchacho se supone que le gusta besar a las chicas y abrazar mucho a las chicas, pues es el que tiene más experiencia de lo que es el amor, ¿verdad? Y a la mejor, seguido por los principios del empirismo, la pobre muchacha va a terminar atrasada pensando de que de que Juan es o no vio, ¿verdad? Como la besa mucho, en la cabeza, bastante bien, cariñoso con ella a cada rato, la abraza, va a hacer que la chica, llevada por el tratamiento comunista, va a terminar pensando de que como Juan la besa mucho, pues el tiempo, o el sujeto que verdaderamente la ama y la quiere. Y qué también hay otros sujetos que después no son muy ricos, se suponen que son más más tímidos, y esos pues no van en realmente.

Pero si me pone muchacha pensara de esa manera, tendría que enfrentar crudas verdades, porque no es cierto que hay una proporcionalidad directa de que además a mayor número de besos, mayor amor. Más es un nuevo es cierto. Entonces, ni siquiera allí se valida el principio en el tiempo en los fenómenos del orden de la asociatividad.

Ahora bien, en el empirismo conecta con algo que nosotros le llamamos la tesis de la tabula rasa. En teoría del conocimiento, llamamos de esta manera. La teoría del conocimiento, solo las ramas de la filosofía que se pregunta qué es la verdad y cuáles son las condiciones de posibilidad de que haya o no pueda haber verdad. Es la tesis en la tabula rasa. Como una raza es, significa como página en blanco. Para el principio, para el principio del empirismo, la mente es como una especie de tabla de detectable, la raza, una página, y está en estado original, pues qué, y poco a poco se va llenando de contenido a medida que el sujeto va entrando en contacto con la realidad, ¿verdad? Porque considera que el fundamento de la verdad es exactamente la realidad, y que la verdad de fenómeno, pues está dentro del fenómeno.

Entonces, y la tesis de la tabula rasa tiene algunas implicaciones lógicas. Bueno, la primera implicación lógica es esa forma de entender, digamos, el proceso de conocimiento, en donde la mente es una especie de página en blanco, donde el sujeto va llenando la de contenido a medida que va entrando en contacto con la realidad. Pero implica un ejercicio pasivo y contemplativo de la razón frente al orden de las cosas. Las cosas no las puedo transformar, porque las cosas son lo que son. Por tanto, hay una coincidencia entre lo que las cosas son y lo que deben ser. Punto. A la tierra que fuera expulsado, que vienes a mi gente, pero no me mató a la gente. La vida es así, no la ha inventado yo.

Entonces, la tesis de la tabla rasa implica un ejercicio pasivo y contemplativo del sujeto humano frente al orden de lo real, en donde, segundo lugar, como consecuencia lógica, segundo, el modo de ver la realidad por el principio empirista, el sujeto puede frente a lo real, meramente contemplativo, y únicamente puede explicar la realidad, pero no la puede transformar. Y entonces resulta que el orden de lo real determinado se le presenta al sujeto como una especie de absoluto. Hay una absolutización del orden de lo dado, frente al cual el sujeto, Juan, un sujeto humano, digamos, un ejemplo, la persona en Juan, que contempla los fenómenos e intenta explicar los fenómenos desde la mentalidad de los principios del empirismo, o algún es que únicamente podría explicar los fenómenos, pero no los puede transformar, porque los fenómenos ya son absolutos, ya son perfectos. Sencillamente, si nos importan todo ha jugado, lo único que le quedaría sería sencillamente adaptarse al orden y la lógica efectiva y los propósitos y los propósitos del orden de lo real.

Por ejemplo, si el orden de lo real, unos fenómenos fueran el estado capitalista o el sistema capitalista, no ser capitalismo, se le presentaría a Juan como sujeto de conocimiento como algo absoluto, lo cual lo hagan públicamente podría explicarlo, no podría trabajar, transformarlo, únicamente quedaría adaptarse a la lógica, al sentido de los propósitos y a los antivalores del sistema. Sin el sistema capitalista, el estado capitalista. Esas son las consecuencias lógicas del principio activista en la realidad. Sus peces de la kangoo la raza, hay una absolutización del orden de lo dado, por tanto, hay una disolución del sujeto humano, en donde el sujeto humano, Juan, no es el sujeto, sino que Juan es objeto, contemplativo, pasivo frente al orden de lo real, que únicamente puede explicar, que tiene que adaptarse. Y las consecuencias lógicas, y él no puede transformar la realidad.

Entonces, desde la óptica de la tabla rasa, desde la perspectiva de los principios del empirismo, el sujeto no es la razón humana, el sujeto no es jugador, sino que de Juan es objeto, determinado totalmente por la lógica del sistema. Y el verdadero sujeto es el sistema, sus propósitos, sus leyes, sus intereses, su lógica se le impone al sujeto humano. En ejemplo, Juan no es igual el que puede transformar el orden denodado, no es jugador, que puede transformar el sistema capitalista, sino que es al revés, es el sistema capitalista que termina transformando a Juan y convirtiéndolo en su imagen y semejanza. Esto haya ocurrido, esto de camina historias recientes de este país, el FMLN. Bueno, abandonó la guerra y firmó unos acuerdos de paz, se metió a los procesos electorales, porque pensaba que el gobierno, ya ellos siendo gobierno, pues sí, voy a tener la posibilidad de transformar el sistema. Pero lo que ocurrió fue exactamente lo contrario, no fueron ellos los que transformaron el sistema, sino que es al revés, es el sistema el que terminó transformando los a ellos, si se puede decir eso, y convirtiéndolos en su imagen y semejanza.

Entonces, ¿quién cambió a quién? ¿Quién es el sujeto, que quién es el objeto? En la misión del empirismo, la persona humana es objeto, y el sistema o en lo grande, lo dado, se me presenta como el verdadero sujeto. No estamos entendiendo. Y el humo, pues, estoy hablando de las consecuencias lógicas del principio del empirismo, ¿verdad? Y entonces, vivo, porque el orden de lo dado se me presenta como un destino que yo no puedo transformar, simplemente me puedo adoptar. Pero además, el orden de lo dado se me presenta como una especie de eterno presente, porque un eterno presente es hombre, es porque no lo puedo transformar, porque no hay cambio. Las cosas dadas, como por ejemplo, el sistema capitalista, pues ya es lo que debe ser, y por tanto es perfecto. Diferente a lo perfecto, no me queda más que adaptarme. Y como no va a cambiar ni se puede transformar, se me presenta como una especie de terreno presente. Y no solo como un meterlo presente, sino que hay una clausura del futuro. El futuro no es posible. El futuro es posible, porque el futuro es lo que es ya aquí y ahora. Entonces, no hay donde ir, no existe el futuro. Y nuestro futuro, más o menos conecta con aquella idea tonta de que después de este mundo, después de esta vida, no hay otra.

Desde los principios de 2010, no se podían ellos decir que después del capitalismo, pues no hay nada más que convenir, porque datos, luto. Entonces, hay una clausura de un cierre del futuro. Y todavía más, desde los principios del empirismo que acabo de explicar, desde la lógica de la tabula rasa, por la luz que serían la libertad. La libertad sería únicamente el concepto de libertad que nos ofrece genial, Jorge Guillermo Rodrigo, género, Jorge Guillermo Federico Hegel, filósofo alemán del siglo XVIII. Jorge Guillermo Federico Hegel, mi gemela decía que pues la libertad es la conciencia de la necesidad. Es el concepto de libertad. La libertad es la conciencia de la necesidad, en donde necesario es aquello que es y no podemos ser.

Entonces, para ese viviendo, ya que la realidad no la puedes transformar, libre es aquel que sabe de antemano lo que de todas maneras va a pasar. Y la libertad únicamente consiste en eso, en saber de antemano lo que de todas maneras, de todas formas, va a pasar. El sujeto humano no lo puede cambiar, no lo puede transformar, simplemente no puedes saber contemplativamente. Punto. Por eso la libertad para Hegel es la consciencia de la necesidad. Libre es aquel que sabe de antemano lo que de todas maneras va a pasar, donde hay una clausura total de la praxis y clausura total de las posibilidades de transformar la realidad, donde no hay futuro, todo está prácticamente destinado. Y la libertad únicamente consiste solamente en saberlo. Por eso, para Hegel, la libertad es una mera conciencia de la de la necesidad.

Eso sería la libertad desde la óptica de los principios del empirismo. Ahora bien, ¿y qué sería la historia desde la óptica del optimismo? La historia únicamente sería un eterno retorno de lo mismo. La historia sería eso, un eterno retorno de lo mismo, porque como el orden de las cosas reales es un perpetuo presente, no hay cambio, no hay futuro, no hay praxis en esta formación. Y la libertad de la mera conciencia de la necesidad, entonces la historia sería eso, un eterno retorno de los mismos, es decir, una repetición permanente de lo que ya es.

Entonces, lo que ya es, es exactamente lo que debe ser. Alguna forzosa influencia entre el ser y el deber ser. Y allí donde el ser coincide con el deber ser, no hay dialéctica, no hay praxis. Y la historia es un eterno retorno de lo mismo. No hay nada nuevo, como dice la Sagrada Escritura, no hay nada nuevo bajo el sol. La historia sería eso. Y ya dije que sería la libertad, ya dije que sería la historia, y ahora digo yo, ¿qué es el cambio? El cambio desde la óptica de los principios del empirismo, que se conecta con la idea de la tabula rasa. El cambio únicamente sería cambio para no cambiar. Entonces, palabras y sería más de lo mismo, más de lo mismo.

Pero sin lo que experimentamos nosotros con Kun en los procesos electorales, ¿verdad? Partidos políticos van, partidos políticos vienen, el gobierno cambia de color, antes era un color X, y ahora de otro color X, pero ha habido cambio esencial, la verdad es que no, ¿verdad? Lo único que ha habido es un cambio para no cambiar. En la misma mi caso, lo que revolcar es más de lo mismo. Y por tanto, el estado capitalista, el sistema capitalista y los poderes establecidos se me presentan con un absoluto. Parece que se mueven, pero lo caminan, pero es más de.

Ahora, esta es la racionalidad de la ciencia. Si bien la racionalidad de la ciencia impera el principio empirista, en donde hay una absolutización del orden de lo dado, entonces exactamente por eso, la filosofía no puede ser la ciencia, porque desde la visión filosófica, en la realidad no hay una absolutización del orden dado. La filosofía nos pone a resguardo de absolutaria, absolutizar el orden, orden denodado, precisamente.

Ahora, la filosofía, como dije yo, se mueve en el horizonte de la trascendentalidad. Y el objeto de estudio de la filosofía no es patente, si lo que dice la gente, por motivos que ya expliqué. La filosofía sospecha el objeto de estudio, o aquello de lo que va a tratar, está más allá de lo real, en tanto que lo real es existente. Y que el fundamento de lo real existente, que está más allá del orden existencial de las cosas, y que hay una dimensión metafísica dentro, hay una dimensión metafísica en lo físico, y que el fundamento de lo físico no es lo físico, sino que el fundamento, por la verdad última de lo físico, es exactamente la dimensión metafísica.

Vamos a ver. Y frente a lo real, la filosofía se pregunta, tengo una forma diferente de la manera como la ciencia se pregunta, conmigo no he dicho anteriormente. Se pregunta si tienes lo que hace que esta cosa tal o existente o determinada sea y exista como realidad. Entonces, justamente por eso, que algunas preguntas típicamente filosóficas, que no va a preguntarse nada la ciencia, solo la filosofía se pregunta eso.

Primero, dando ejemplo de preguntas que son típicamente filosóficas. La filosofía se pregunta así: ¿La realidad es una diversa? Porque como la realidad se me presenta, digamos, siendo distinta, y además la realidad se me presenta como siendo absoluta en su individualidad, en el sentido de que una cosa es lo que es, sin tener nada que ver con la otra. Si cada cosa es absoluta en su individualidad, y entonces al final de cuentas, ¿hay o no hay una unidad en el orden de lo real? La filosofía se pregunta sí, porque se me presenta lo real como universo, como distinta, como absoluta en su individualidad, siendo que hay una unidad en ella. Y para preguntarse también si en el orden de las cosas reales hay unidad, hay algo que está presente en todas y cada una de ellas. Si voy a preguntar entonces, ¿cuál es el fundamento de esa unidad? ¿O qué es esa unidad? ¿De qué naturaleza es esa unidad que hay en el orden de lo real? Aquello significa lo real sería aquello que está presente en todo, sin quedarse y agotarse en el carácter unitario y determinado de la cosa. Tiene que haber algo que está presente para acá, y que está presente acá, sin ser esto, ni tampoco ser esto. Luego, que está aquí, está aquí, está aquí, y está en todo. ¿Qué es aquello que unifica el orden de lo real? Incluidos, y por tanto, si hay algo que unifica el orden de lo real, sería, sería, digamos, de considerar en lo real, hay una dimensión de totalidad, y habría que analizar lo real desde el desde el horizonte de la aldea de la totalidad, desde el punto de vista de la totalidad, porque tiene que haber algo que está presente en todo el orden de las cosas reales, humanas y naturales, y eso es lo que unificaría los reales.

También es típicamente preguntas filosóficas, la cuestión de qué significa ser real. Asunto que de alguna manera tratamos en sesiones anteriores y decíamos que para el común de los mortales, ser real significa existir. Las cosas que realizo para que existen. De eso yo ya hice una crítica filosófica cuando es así, ¿verdad? Justamente en las cosas existentes no son plenamente reales. Lo único plenamente real es aquello que es, aquello que se basta a sí mismo para hacer lo que es. Y por tanto, si se basta a sí mismo para hacer lo que es, entonces hay ese orden de lo real tiene que ser eterno y tiene que ser absoluto. Y por tanto, hay un fundamento fundamentado en el orden de las cosas, incluso considerando el principio, era solo el principio lógico de razón suficiente, que establece que todo cuanto existe tiene causa por existir.

Ahora, si todo cuanto existe tiene causa para existir, ¿es justificable la pregunta por cuál es la causa primera o cuál es el fundamento de todas las causas? Segundo, puede preguntarse por el fundamento y fundamentado de de toda la realidad. Por eso, el objeto de estudio de la filosofía es justamente el fundamento fundamentado de los reales.

Bueno, cuando uno se pregunta qué significa ser realmente, hay algunas implicadas, por lo menos cuatro implicaciones lógicas detrás de esas preguntas. Y la primera implicación lógica es de que hay una postulación de que hay algo que es causa de unidad de las cosas, es decir, hay algo que está presente en toda la realidad sin agotarse ni quedarse en una sola, pero está presente en todo. Entonces, la filosofía sospecha de que hay algo que es causa de unidad en todo el orden de las cosas reales. Y justamente eso que unifica lo real sería el fundamento fundamental.

También la filosofía sospecha que eso que es el fundamento y fundamental de los de los reales no es de naturaleza física, sino que de naturaleza de naturaleza metafísica. La causa última de las cosas no es algo físico, pop, porque la causa última de las cosas necesariamente tiene que tener su vigencia constitucional y por tanto bastarse a sí misma para hacer lo que es. Es decir, ese fundamento y fundamental tiene que ser absoluto, tiene que ser eterno. El orden de lo físico, lo eterno, el orden de lo físico está avanzado el tiempo y el espacio. El orden de lo físico es un luto, no es infinito. Y el fundamento y fundamental no necesariamente es infinito, tiene que ser infinito. Esto es en tecnología, sospecha que hay una dimensión de esperanza y mentalidad en el orden de lo real. Pero esa dimensión trascendental, en esa dimensión metafísica que está presente en los minutos o en lo físico, esa dimensión trascendental y ese fundamento fundamental que está en lo real, no es en lo real, está en lo real sin ser de lo real. El fundamento in fundamental o la dimensión metafísica de las cosas físicas no es algo físico, está en lo real sin ser físico y entonces tiene que ser metafísico.

Además, desde la óptica de la filosofía, solo se conoce algo realmente cuando se saben sus causas últimas y absolutas. Eso significa saber, saber sus causas últimas, sí, y absolutas. Y por eso es que la filosofía plantea la idea de que todo saber en los fenómenos determinados es un no saber. No solamente vamos a ver provisional. Y recuerden ustedes el planteamiento de Sócrates: "Solo sé que no sé nada". El planteamiento de Heráclito: "Todo cambia, nada permanece". Sin la tesis del movistar dista, que la mente cuando llega a un encuentro con la esencia de las cosas, pues la esencia ya se ya se movió, ya hace, ya cambió. Ven a mí que estoy hablando de, digamos, desde Heráclito y nos opone a la Grecia clásica del siglo VI. Pero esa idea de que la mente siempre llega tarde al encuentro con la realidad, y por tanto, lo puedes saber qué es la cosa, sino únicamente en lo que la cosa fue, porque el ser es un indicio, se le escapa.

Recuerda usted es la tesis del móvil yo perdí sta. Entonces, presente esa tesis que yo he construido para, pero con un propósito pedagógico, de quedarme entender de qué se trata la cosa, el sentido que la mente siempre llega tarde al encuentro con la realidad y ya no podría saber qué es la cosa, sino únicamente lo que la cosa fue. Y por tanto, no se puede saber y responder a la pregunta qué es esto, si no únicamente se pueden saber los rastros, en las huellas, como pueden ser. Pero eso será escrito, si los textos antes de Cristo. Pero dejemos tranquilo, era ante todo hablar, hablemos de algo más reciente, nosotros por momentos, desde el ciclo del siglo XX.

Recordemos este principio en el campo de la física de las ciencias físicas. Recordemos el principio de incertidumbre de Heisenberg. Principio de incertidumbre de Heisenberg. Bueno, Heisenberg fue premio Nobel de Física en la primera mitad del siglo XX. El principio de incertidumbre de Heisenberg de Heisenberg, que establece que no se puede saber al mismo tiempo, ni la posición del electrón, ni la velocidad del electrón. No se puede saber. Por eso es el principio de incertidumbre. No se puede determinar con precisión ni la posición ni la velocidad del electrón. Y por tanto, todo conocimiento frente a ese fenómeno de posición y velocidad del electrón es aproximativo.

Ahora, considerando que todo está hecho de electrones, todo está hecho de electrones, lo que está diciendo es que no, si no puede saber exactamente la posición de la velocidad del electrón, a todos tus, toda tu aprehensión sensorial de la realidad es aproximativa. Es decir, está diciendo que, bueno, pues más o menos estás allí, y yo más o menos estoy aquí. Un más o menos que todo saber humano es, no es absoluto, todo saber humano es aproximativo. Eso lo que nos está diciendo Heisenberg. Estamos abrumados, aproximativos. Y por encima es lo mismo que estaba diciendo Heráclito. Y no es lo mismo que estáis en donde Sócrates, en la tesis de la adopta ignorancia de "solo sé que no sé nada". En el campo de la filosofía, pero igual, desde el campo de las ciencias físicas lo establece. Te das cuenta.

Entonces, y justamente en eso cae en autocontradicción la ciencia, en el entendido, en el propósito que tiene de determinar verdades absolutas de fenómenos que no son cuatro ductos, porque toda la parte física empieza postulando de que todo cambia. Si todo cambia, no puede establecerse verdades absolutas y enteros de fenómenos que no son absolutos, que no son eternos, y que están lanzados al espacio-temporalidad. Entonces, desde la tecnología vemos que todo saber humano es necesariamente un falso saber, en el sentido de que son saber aproximativo, no vamos a ver absoluto de las cosas especiales. Si ya existe a Sócrates, y se siente a ver a gritos, pero igual genial, único género, el búho de Minerva levanta su vuelo al crepúsculo, es decir, realmente en el enfrentamiento con la realidad siempre llega tarde, cuando ya la realidad ya pasó. Y recuerden siempre que investiguen Heisenberg, Nobel de Física en 1927. Entonces, todo saber humano es, al final de los finales, no saber. O si quieres decirlo con elegancia, díganlo con Sócrates: "Solo sé que no sé nada".

Con un bueno. Entonces, desde la visión filosófica de la realidad, se puede entender que para la visión filosófica, una estructura básica en el orden de las cosas reales, en el sentido de que todos los fenómenos tienen esencia y tienen apariencia, y el ser de las cosas es exactamente la esencia. Pero la esencia gusta de conjuntarse, es decir, el ser de las cosas es un guiso, no es obvio, no es patente, sino que es latente. Hablando de esto, igualmente habría que recordar la idea de la realidad que nos ofrece Aristóteles. Y decía Aristóteles que todo lo real de esa sustancia, y sustancia en griego se dice y poco menos. En la sesión anterior, yo sé lo que nos plantea así, escrito se dice tipo key menor, y que es que ok menor, que es lo que permanece por debajo de él. Es la idea de que por debajo de la mutabilidad de las cosas, por el por debajo del movimiento, apariencia de las cosas, el cambio de las cosas, hay algo que permanece, permanece ahí siendo sí mismo y haciendo posible que haya existencia, que las cosas estén lanzadas al espacio-temporalidad. Pero por detrás del cambio, hay algo que no cambia. Y eso que no cambia, exactamente es el fundamento y fundamentado, aquello que hace posible que haya cambio.

Y ya recuerdan ustedes que Aristóteles decía que el fundamento último de lo real, pues es el orden de la divinidad, oh Dios. Eso es lo que es el fundamento en un aumentado desde la óptica de Aristóteles. Pero ya me dije yo que el concepto de Dios en la divinidad de Aristóteles no es lo que nosotros creemos. Para Aristóteles, el p2 es el conjunto de leyes y principios que hacen posible que algo sea lo que es. Dijo que para Aristóteles, el peor amigo para un cristiano de cualquier denominación, el fundamento fundamentado siendo uno divino, no es algo, es alguien. Y todavía más, van a profundidad como lo va a decir Descartes. Lo propio de ese algo, perdón, lo propio de ese alguien de Dios, y que es el fundamento último de las cosas, lo propio de ese fundamento fundamentado no es el poder. Lo propio en los días de los dioses paganos es el poder, y lo propio del Dios cristiano es el amor o el bien. Vamos a muy distinta.

Bueno, entonces, este, la filosofía postulado de que hay algo por debajo de la reina, el orden de las cosas existentes, que no van a cambiar, y eso que no cambia es exactamente el ser absoluto. Pero además, la tecnología de la considera que solo puede haber verdad de lo que es absoluta, somos solo puede haber verdad de aquello que es perro, y aquello que es absoluto de las cosas existentes, de las cosas determinadas, lanzadas al espacio la temporalidad, no puede haber verdad plena, solo la verdad aproximativa. Todas las demás verdades son profesionales. Y la filosofía también plantea la idea de que no se puede decir exactamente qué son las cosas, solo lo que las cosas fueron. Solo podemos captar las huellas del ser, los rastros del ser. No podemos tener, tengamos una captación directa y absoluta del absoluto, porque para empezar, nosotros no somos absolutos.

Recuerden, recuerden cuando Moisés le pregunta a Dios, ¿cómo te llamas? ¿Cuál es tu nombre? Una respuesta que le dieron y se fue: "Yo soy el que soy". En pocas palabras, soy el que no tiene nombre, soy el innombrable, soy el que no puede ser capturado en un ejercicio lógico. Una razón finita, como una razón finita va a tener o va a poder capturar un objetivo en un concepto, aquello que es infinito. No tiene al verme, es posible verdad, no es posible bien.

Misión cumplida. La biografía no es una ciencia. Aquí la discusión no es si una es mejor o la otra vez. No sé. Recuerdo lo que decía Aristóteles. Decía él, "Tú, una más ciencias son más útiles que la filosofía". Completo. Todas las demás ciencias son más útiles que en la filosofía, pero agregaba, "Superior, ninguna". Maravilloso día para ustedes. Nos vemos en la próxima.