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Que yo vaya en la política o en la vida empresarial. Sin embargo, me voy a referir específicamente al tema político.
El segundo punto es tener una integridad a prueba de balas. Yo creo que todos los grandes líderes deberían tener un chaleco antibala, un chaleco donde la integridad sea su principal protector. El diccionario Webster define la integridad como estar completo, no estar dividido. Y eso es la integridad: es que mis acciones coinciden con mis palabras. Acta non verba. Mis acciones van a coincidir con mis palabras donde quiera que yo esté y como quiera que esté.
Yo no sé si ustedes han fijado que los árboles se mueren de arriba hacia abajo. ¿Saben por qué? Usted nunca verá un árbol que comienza a morir desde la raíz. Sucede lo mismo en las instituciones políticas, en las instituciones democráticas. Sucede lo mismo en la empresa. Las organizaciones se mueren de arriba hacia abajo. Cuando el líder no es íntegro, cuando hay poca integridad, se comienza a podrir toda la estructura hacia abajo. Si usted llega a una empresa y ve que el vigilante es deshonesto y ve que el cajero es deshonesto, es porque encontrará seguramente líderes deshonestos. Porque los árboles mueren de arriba hacia abajo. Las empresas no se dañan de abajo hacia arriba. Y sucede lo mismo en cualquier nivel y cualquier institución. Y a ese es el nivel que nosotros deberíamos regir. Saber que si tenemos una integridad a prueba de balas, nos va a permitir enfrentarnos a cualquier escenario y saber que no jugamos al doble sentido. Nadie quiere ser amigo de una persona que tiene doble moral, ¿verdad? Nadie quiere ser amigo que inmediatamente hablan con usted, cuelgan y hablan mal de la persona que colgó. Usted lo puede hacer para destacarse, pero tarde o temprano van a darse cuenta que tiene una persona falta de integridad.
El señor Emerson decía que toda gran institución, toda gran institución, incluyas políticas, empresariales, etcétera, es la sombra ensanchada de un solo hombre. Su carácter determina el carácter de la organización.
Yo hoy he querido traer un ejemplo no de integridad, sino de anti-integridad, del valor antiético de la integridad. Ese valor, yo creo que nos puede recordar aquí para que nos demos cuenta de lo grave que no es dar integridad a nuestro a nuestras vidas, a nuestros hijos, a nuestras personas que están alrededor. Es que tiene complicaciones muy serias.
Ustedes tal vez ahora, con lo de los Juegos Olímpicos, escucharon lo de la Muralla China, que finalmente volvió a retomar y a tener un elemento muy importante. Voy a mostrar en un momento en el televisor unos antecedentes de la Muralla de la Gran Muralla China. Como ustedes ven ahí, todavía no vamos a ver la foto, pero vamos a ver algunos elementos clave. La Gran Muralla China mide más de 7,300 kilómetros. Ahora, para que nos hagamos una idea de los 7,300 kilómetros, es que Bogotá-Cartagena hay 1 kilómetro. Imagine usted la Gran Muralla China es ir a Cartagena, volver, volver Cartagena, volver, volver. Bueno, imagínese la más bien de Bogotá a la Patagonia, o imagínese la más o menos hasta Miami y un poco más allá, casi subiendo un poco más hasta por allá hasta Massachusetts. Imagínense una muralla de ese nivel. Si a usted le parece grande la muralla o la fortaleza que está en Cartagena en el Castillo de San Felipe y qué canzón caminar esto todo el día, imagínese usted 7,300 kilómetros.
La Muralla China comenzó su construcción con el señor Qin Shi Huang en el año 259 y terminó una parte hasta el año 210 de Cristo. Ahí se demoró otros 50 años. Luego continuó con la famosa Dinastía Ming entre el 1368-1644. Ahí hay otros casi 300 años de diferencia, más los otros 50, 350 años. Pero finalmente, la Gran Muralla China tardó en construirse 2,000 años en terminarse. 2,000 años terminó esa gran Muralla China de construirse. Era tan larga, tan larga, tan larga. Vamos a ver la foto de la Gran Muralla China. Como ustedes pueden ver, la Gran Muralla China era tan larga, tan larga, tan larga que ningún ejército en el mundo podría bordearla. Y tan alta, tan alta, tan alta que ningún ejército en el mundo tendría la capacidad de escalarla. Era imposible, literalmente imposible.
Pero saben qué, la Muralla China, china, más bien, durante 500 años que fue un imperio china, fue aproximadamente 500 años imperio en la Dinastía Ming. Durante 500 años China fue invadida tres veces. Y las tres veces que invadieron a China, las tres veces que invadieron a China lo hicieron por acá. Demos la siguiente foto. Lo hicieron por la puerta principal. ¿Saben por qué? Sobornaron al portero. A los chinos se les olvidó que tenían que darle el valor de la integridad a sus hijos. ¿Para qué carajos sirve tener la tecnología más avanzada, el poder más absoluto, si los líderes, si las personas que están en los puestos claves no tienen integridad? Pues no sirve absolutamente para nada. Un líder sin integridad es un líder débil que en cualquier momento se quiebra, en cualquier momento se deshace, se parte.
Yo creo que quisiera hoy hablar de el tercer elemento que debe tener un líder para poder ser exitoso. Y la tercera cosa que debe hacer un líder para ser exitoso. La primera es autodisciplina. La segunda, la integridad. La tercera es aprender a hablar en público correctamente, tener capacidad de oratoria para expresarse correctamente. Hay un alemán, el señor Robert Dilts, mencionó algo que él denominó el Triángulo del Poder. El señor Robert Dilts. Imagine usted un triángulo donde la parte superior del triángulo es que usted aprenda a comunicarse de forma impactante, de forma efectiva. La segunda parte del triángulo es que si usted se comunica de forma efectiva, eficaz, eso le va a llevar al reconocimiento. Y el reconocimiento, dice él, le lleva a la influencia, que es la tercera punta del triángulo. Se comunica bien, eso lo lleva a un reconocimiento frente a los demás, y el reconocimiento necesariamente lo lleva a la influencia. Y si usted me pregunta cuál es la definición de liderazgo en una palabra, yo le digo: influencia. El liderazgo es influencia. Eso es todo, nada más, nada menos. Un líder que se cree líder y nadie lo sigue, simplemente está dando un paseo. En política se ve eso. Alguien que se... cada uno de los que está allí sentado es porque tiene 50,000, 30,000, 100,000, 80,000, 200,000 personas que le siguen. Llegar a uno de los puestos donde usted está es todo un privilegio. Y a veces creemos que llegar allí es personas que por X o Y motivo, porque que por X o Y motivo llegaron sin ninguna capacidad. Todos los que están allí tienen una capacidad extraordinaria para hacerlo. Ahora, que el fin justifique los medios, no. Y ese es otro tema que se podría ver en otro tema, en otro asunto. Pero es ahí usted comienza a comunicarse de forma efectiva, de forma eficaz, y eso le va a llevar al reconocimiento. Y el reconocimiento finalmente a la influencia.
Yo diría, vamos a entrar la parte, digamos final, aunque comenzando el tercer y último punto, y es aprender a hablar en público de forma correcta. Voy a dar algunos tips, algunos secretos, por así decirlo, que le pueden ayudar a usted a generar un impacto alto en la oratoria. Yo siempre he creído que un buen comunicador, antes de dar algunos secretos, debe saber de filosofía, literatura e historia, al menos algunos conocimientos. Si usted quiere destacarse en la oratoria, tendrá que conocer algunos elementos de esos. El hablar en público es una cuestión estratégica. Es una cuestión que a nosotros se nos va a juzgar siempre. Cada vez por la cual usted abra la boca, inmediatamente lo van a juzgar. Yo no sé si usted se ha fijado que está en un grupo de trabajo en la universidad, es nuevo, primer semestre o segundo, o están recién iniciando, y alguien abre la boca, inmediatamente alguien habla. Usted ya sabe quién es. Usted lo juzga por las palabras que dice. Inmediatamente, instantáneamente. Usted no necesita conocer de dónde viene, dónde estudió, qué hizo, sino inmediatamente abra su boquita, ya usted sabe quién es esa persona.
El señor Charles de Gaulle, que fue tres veces presidente de Francia, decía que un líder debe aprender a callar la boca y que el callarse la boca eleva la autoridad del líder. Dice que no hay nada más impresionante que un líder con la boca cerrada. Engendra autoridad, engendra respeto. Entonces, si usted no tiene nada que decir, no crea que porque tiene que estar en una reunión y usted cree que no ha dicho nada, tiene que decir algo. No. Tiene que callarse la boca y seguramente eso le va a dar una autoridad.