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Microeconomía II - Los Fallos del Mercado (3) - Alfonso Rosa García

UCAM Universidad Católica de Murcia9:49

Transcription

Una situación en la que el mercado tampoco es capaz de proveer de forma eficiente los bienes es con los bienes públicos y, en realidad, con todos los bienes que no son estrictamente privados. La competencia perfecta es capaz de proveer de forma eficiente. El resultado de competencia perfecta será eficiente siempre que los productos sean eh completamente privados, es decir, siempre que estos bienes se puedan comprar de forma absoluta. Ahora veremos qué queremos decir con esto.

Los bienes que son privados, que son estrictamente privados, son aquellos que cumplen dos características: tienen que ser excluibles y rivales. ¿Qué significa esto? Ser excluible significa que tiene que ser posible excluir del consumo eh del producto cuando lo hemos producido. Cuando hemos producido, tiene que ser posible impedir que alguien, alguien más, lo consuma. Por ejemplo, imaginemos una manzana. Si yo produzco una manzana, ¿puedo excluir que alguien lo consuma? Pues no, entregándole la manzana. Esto es necesario para que yo pueda cobrar por el bien, ¿no? Pues hasta que no recibo el pago por el bien, no te lo, no te lo entrego. Para que esto sea posible, tiene que ser posible eh impedir que el otro individuo coja, eh, coja el producto, pues tiene que ser posible excluir a otros del consumo una vez que lo, que lo poseemos.

Sin embargo, no todos los bienes son de este tipo. No podemos impedir que todo el, que toda la gente consuma un determinado bien. Por ejemplo, imaginemos que pintamos nuestra fachada de un color muy bonito para disfrutar de ella, ¿no? Pues eh, queremos la, la fachada de nuestro edificio, queremos disfrutar de fachadas bonitas y pintamos la fachada de nuestra casa. ¿Es posible impedir a otros que disfruten de una, de que la fachada está pintada? Pues no. Una fachada que se cae, si la arreglamos, está arreglada para toda la gente que pase por delante. Pues un, este, un bien de este tipo es imposible impedir que, que otros lo consuman.

Otra característica que hemos dicho que tienen que tener los eh, los bienes privados es que deben de ser rivales. Tienen que ser rivales en el consumo. Esto, ¿qué significa? Significa que para que un bien sea estrictamente privado, aparte de ser excluible, tiene que ser rival. Por tanto, tiene que ser un bien que si lo está consumiendo un individuo, no puede estar consumiéndolo nadie más al mismo tiempo. De nuevo, con las manzanas, pues esto es obvio. Es imposible que dos individuos coman una misma manzana al mismo tiempo. Si alguien es, si alguien va a consumir la manzana, pues nadie más la va a consumir esa manzana al mismo tiempo.

Sin embargo, fijémonos que esto no ocurre para todos los bienes. Es decir, podemos estar, hay bienes que, que los puede consumir más de un individuo al mismo tiempo. Pensemos, por ejemplo, una piscina olímpica. Una piscina olímpica que yo esté consumiendo una piscina olímpica, es decir, que yo esté nadando en la piscina olímpica, no quiere decir que otra persona no pueda estar nadando en ella al mismo tiempo. Por tanto, una piscina olímpica no es eh, no presenta rivalidad en su consumo. Es decir, no, no es un bien del tipo de que si alguien lo consume, no lo pueda consumir nadie más.

Bueno, tenemos estas dos características: rivalidad y exclu bilidad. Dependiendo de cuáles de estas características se cumplan, vamos a clasificar los bienes de distintas formas. Los bienes que son excluibles y rivales son los bienes privados. Por ejemplo, un coche. Un coche es excluible y rival. Si yo estoy conduciendo, si yo tengo un coche, si yo, un coche es mío, pues no puede ser de nadie más al mismo tiempo. Si yo eh, no puede ser de nadie más al mismo tiempo, yo estoy conduciendo el coche, no lo puede estar conduciendo otro individuo. Los cortes de pelo. Si a mí, si yo me corto el pelo, pues no puede estar siendo cortado el pelo al mismo tiempo ningún otro individuo y mi corte de pelo no puede, no puede ser consumido, perdón, el corte de mi corte de pelo no puede ser consumido por otro individuo y eh, puedo, puedo impedir que alguien más se corte el, que el peluquero puede impedir que más personas se aprovechen de ese corte de pelo, de su corte de pelo al mismo tiempo. Y las manzanas, como ya hemos hablado.

Los bienes que son excluibles y no rivales son los bienes se llaman bienes de club. Este tipo de bienes son bienes en los que pueden, que no son rivales, que mucha gente los puede consumir al mismo tiempo, pero que son excluibles, es decir, que podemos impedir que otros los consuman. Por ejemplo, la piscina que hemos dicho anteriormente es un bien de club, porque lo puede estar consumiendo mucha gente al mismo tiempo, pero es posible excluir algunos de su consumo. Podemos cobrar entrada a la piscina, impedir que otros lo, lo consuman. Este tipo de bienes, por lo general, se han visto eh mediante clubs, ¿no? Pues las piscinas muchas veces se han provisto mediante clubs o, o las pistas de de atletismo, o incluso también se han provisto mediante clubs en en ocasiones. Pues la televisión, ¿no? Porque es que antiguamente la televisión eh en muchos pueblos se había clubs de televisión donde la gente formaba un club para para ir a verla. ¿Por qué? Porque tiene, tenía estas características: se podía excluir del consumo a la gente de forma que gente se quedara fuera, pero que una persona estuviera consumiendo la televisión no impedía que otra estuviera consumiendo al mismo tiempo.

Los bienes que son no excluibles y rivales se llaman bienes comunales. Estos bienes son bienes que todo el mundo los puede consumir, pero que al mismo tiempo no es posible impedir que alguien los consuma, pero que si alguien no se está consumiendo, pues eh le está quitando el bien a, a, a otro. Son rivales en el consumo. Por ejemplo, los eh, los acuíferos cumplen esta condición. Es imposible, excepto si la ley lo impide, pero de forma natural, por la tecnología que tiene un acuífero, pues todo agricultor puede eh hacer un pozo, llegar hasta la, y extraer el agua para para regar. En cambio, pero el problema que tiene, por tanto, son no, eh, no se puede excluir a nadie de que esté consumiendo ese agua. Pero el problema que tiene es que el agricultor que extrae el agua, pues está quitando el agua para los demás. Son rivales, o el consumo de ese agua es rival. El consumo y que uno lo consuma, pues elimina la posibilidad de consumo de otro.

Los bienes que no son eh ni excluibles ni rivales son los que se llaman estrictamente bienes públicos. Son esos bienes en los que los puede estar consumiendo mucha gente al mismo tiempo, muchos consumidores pueden aprovecharse del bien a la vez, y una vez que estamos produciendo el producto, no podemos impedir que nadie lo consuma. El ejemplo clásico de los bienes públicos son los faros. Los faros que en los puertos o en las costas avisan de que hay rocas ahí, que hay que llevar cuidado. ¿Por qué es un bien público? Son no excluibles. Una vez que tenemos el faro ahí eh indicando con la luz que ahí hay una roca, es imposible decirle a un barco que no consuma el faro, es decir, es imposible decirle a un barco que no tenga en cuenta ese aviso. Y además, son no rivales. Puede haber más de un barco que se están aprovechando de, del faro, es decir, que estén utilizando el faro al mismo tiempo. Es, los faros son por tanto no excluibles y no rivales.

Los bienes que cumplen esta condición son bienes públicos. El mercado solo produce de forma eficiente los bienes privados. El resto de bienes, los bienes de club, los bienes comunales o los bienes públicos, se proveen de forma más eficiente mediante otros mecanismos, mediante otras formas de asignar los recursos. Por ejemplo, en muchos casos es el estado quien se encarga de de proveer eh de proveer estos bienes distintos de los bienes privados, especialmente en el caso de los bienes públicos, que son los más separados de los privados. Por ejemplo, el estado provee las carreteras, que son bienes públicos. Son bienes públicos en el sentido de que, pues una carretera que va de un sitio a otro, pues no podemos impedir que la gente entre a usar la carretera y lo puede estar usando mucha gente al mismo tiempo. La Seguridad Ciudadana. El hecho de que no haya eh, de que no haya peligro en una vecindad o que en una ciudad no haya peligro, no haya peligro, pues si conseguimos que no sea peligrosa una ciudad, todo el mundo se beneficia al mismo tiempo. Es decir, el consumo es no rival. Eh, una persona se está beneficiando de esa Seguridad Ciudadana y muchas personas se están beneficiando al mismo tiempo. Y además, no es excluible. Si conseguimos que no haya delitos en una ciudad, no podemos decir a alguien, no hay delitos en la ciudad, excepto para ti. Eso no es posible. Por tanto, la Seguridad Ciudadana es no excluible y no rival. Otro ejemplo sería la defensa nacional y otros muchos que provee el estado.

Sin embargo, es importante señalar que no todo lo que hace el estado son bienes privados. Es decir, hay bienes, son bienes públicos. Es decir, el estado también hace algunos bienes privados que se podrían hacer de forma eficiente mediante el mercado. Por ejemplo, la sanidad. El hecho de la asistencia sanitaria es un bien absolutamente privado. Que el médico está atendiendo a alguien, pues es un bien excluible y rival. Es decir, el médico solo puede atender a una persona cada vez y el médico podría no atender a alguien si quisiera no atenderlo. Es tanto excluible como rival. Y sin embargo, la, esto lo provee el estado. ¿Por qué? Por eh, por cuestiones distintas a la eficiencia. En este en este caso, el estado no busca mejorar la eficiencia, sino que busca eh cumplir con unos criterios de justicia que son distintos de la, de la eficiencia.

Y además, hay incluso muchos bienes públicos, bueno, algunos bienes públicos que los provee el sector privado, por lo que ocurre es que no los provee mediante el mercado, sino de una forma distinta. Por ejemplo, un bien público es la misión de televisión en abierto. La televisión en abierto es un bien público. Es, es un bien no rival, es decir, que hay una persona sintonizando su televisor no impide que otra persona esté sintonizando ese mismo, ese, ese mismo canal al mismo tiempo. Por tanto, es no rival en el consumo. Y además, es no excluible. Las cadenas de televisión en abierto no pueden decirle a alguien, tú no sintonices mi canal de televisión. La televisión en abierto, otro tipo de televisión como la codificada, pues sí que tiene una tecnología que permite excluir, pero la televisión en abierto no. Por tanto, es un sector, es un bien público, es no excluible y no rival. Y sin embargo, lo suministra el, eh, el sector privado, pero de una forma distinta. Funciona de una forma distinta el mercado. No hay un mercado donde las televisiones vendan minutos de televisión y los consumidores compremos la televisión. Eh, lo administra el sector privado, pero con un mecanismo que es distinto del mercado en competencia perfecta.