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20 CURIOSIDADES que todo MEXICANO debe SABER

Edy Lebat 20:40

Transcription

Hola. En este video vamos a explorar 20 datos que considero que todos los mexicanos deberíamos de saber, no solo por cultura general, sino como parte de un ejercicio de autoconocimiento nacional. Y, ¿por qué no?, como muestra de amor y respeto a la patria. También es válido. Algunos datos pasarán como meras curiosidades, otros quizá te harán sentir más orgulloso de ser mexicano, pero otros tantos podrán ser una dolorosa bofetada de realidad. Bueno, sin más, comenzamos.

Número uno: México probablemente no significa el ombligo de la luna. Si bien esta es la versión más aceptada, incluso por los medios oficiales del gobierno, y también es la versión más romántica, la realidad es que tanto lingüistas como antropólogos difieren totalmente y proponen que en realidad significa algo similar como el lugar de residencia de Mexi o el lugar de los mestin, refiriéndose a Mexi y sus seguidores. Cabe recordar que Mexi era identificado como Huitzilopochtli y fue el líder de los mexicas, a quienes guió en peregrinación desde la mítica Aztlán hasta Tenochtitlan. El nombre de este caudillo, a su vez, significa liebre de maguey. En síntesis, México vendría significando lugar de Mexi y sus seguidores, y no el ombligo de la luna. Pero dime, ¿tú qué versión te gusta más? ¿Con cuál te quedas?

Número dos: En México se hablan muchos idiomas. Sí, y es que además del español, hay 68 lenguas indígenas, entre las que se encuentran el totonaca, el maya, el mixteco, el zapoteco, entre muchas otras. Por cierto, se les llama lenguas, no dialectos. En México tenemos una terrible costumbre arraigada de llamarle dialectos a las lenguas indígenas que se hablan en el país. Un dialecto es una variedad lingüística de un idioma, es decir, la manera en la que un determinado grupo de personas de cierta comunidad o región habla una lengua. Así, por ejemplo, la forma de hablar de los habitantes de la Ciudad de México, la de Buenos Aires y la de Madrid son dialectos del español. De igual manera, que el inglés de Nueva York, el de Australia o el de la India son dialectos del inglés. Por supuesto que las lenguas indígenas mexicanas tienen a su vez sus propios dialectos, pues evidentemente el zapoteco de Oaxaca difiere del zapoteco de Veracruz. Pero llamarle dialecto de forma genérica a cualquier lengua indígena mexicana es incorrecto.

Número tres: Pronunciación de la "tl". Y con esto me refiero exclusivamente en nahuatismos y derivados. En pocas palabras, no se pronuncia "Nahuatl" ni "Popocatépetl". El fonema correcto es en realidad más suave: "Nawat", "Popocatepe". Honestamente, debo decir que sigo aprendiendo y entrenando este fonema y por ello mejor les dejo estas referencias de otros creadores de contenido. Se pronuncia Popoca tepet, Popoca tepet. Él en realidad se pronuncia. ¿Qué tal? ¿Interesante, no?

Número cuatro: México podría ser una potencia nuclear, pero no quiere. Así es, México cuenta con todos los recursos naturales y técnicos para hacer todo un referente y amenaza nuclear para el mundo, y no solo en términos energéticos, sino también en armamento. Afortunada o desafortunadamente, no es así, y México, ante el concierto de las Naciones, ha decidido reiteradamente ser un ejemplar promotor de la paz y el desarme nuclear, gracias en gran parte al histórico Tratado de Tlatelolco, a la vez que se muestra indeciso con las energías nucleares, para bien o para mal del país.

Número cinco: Es totalmente válido y correcto escribir México con "j". Si bien la "x" en nuestro gentilicio y en el nombre de nuestra patria y derivados, la tenemos bien arraigada como parte de nuestra identidad nacional, ciertamente escribir México con "j" es correcto. Cabe aclarar que la RAE, a pesar de no ser una autoridad lingüística, recomienda el uso de la "x". Con esto en mente, si vemos en internet que alguien escribe México con "j", debemos saber que no es motivo para molestarnos, pues hay dos opciones: o culturalmente esa persona escribe México con "j" desde siempre, lo cual, repito, es correcto, o simplemente se trata de un troll de internet que busca irritar y provocar al lector mexicano, lo cual tampoco merece nuestra atención.

Número seis: El ajolote, originario de México, específicamente de los lagos del Valle de Anáhuac, es uno de los animales más fascinantes del mundo. No solo por su belleza y porte, el ajolote es el único animal en el mundo capaz de regenerar todas las partes de su cuerpo, incluyendo órganos, tejidos, huesos y sistema nervioso. En otras palabras, es el único animal capaz de recuperarse totalmente de lesiones cerebrales, cardíacas o regenerar su médula espinal. Es el animal con el genoma más grande que se ha secuenciado hasta ahora, mucho más grande que el humano. Además, carece de proceso de diferencia de otras salamandras y anfibios. Los ajolotes alcanzan la madurez sexual y pueden reproducirse sin perder las características físicas y morfológicas de su estado al arario. En una analogía burda, es como si se conservaran bebés para toda su vida. No en vano, y más allá de sus particulares branquias que recuerdan a un penacho, el ajolote estaba relacionado directamente con Xolotl, el dios mexica del fuego y hermano del Quetzalcóatl. Según la leyenda, este dios se rehusaba a ser sacrificado en tributo al nuevo sol, por ello Xolotl se transformó en maíz y luego en maguey con la intención de nunca ser encontrado. A pesar de sus esfuerzos, Xolotl fue descubierto, por lo que decidió refugiarse en el agua, donde finalmente adquirió la forma de ajolote. Cuando Quetzalcóatl lo encontró, lo perdonó del sacrificio, pero le dijo lo siguiente: "Como te negaste a morir sacrificado para dar vida a otro elemento, toda tu vida permanecerás aquí, pero el día que tu elemento, el agua, ya no sirva, desaparecerás de la faz de la tierra junto a la raza humana". Palabras fuertes si contemplamos dos cosas: primero, que su lugar de origen, es decir, la Ciudad de México y la cuenca del Anáhuac, pasan por una terrible crisis hídrica; y segundo, que el ajolote se encuentra en peligro de extinción, en parte por la misma problemática del agua, pero también debido a su popularización como mascota y animal exótico de consumo en países como China o Japón, donde lo consumen frito. La preservación de este animal depende más que nadie en el mundo de nosotros los mexicanos, un animal que no solamente nos ha acompañado desde hace milenios y forma parte de nuestra cultura, sino que comparte con nosotros esa habilidad de recuperación tan típica de nuestra sociedad, que una y otra vez se ha recuperado de invasiones extranjeras, crisis económicas, catástrofes naturales y malos gobiernos.

Número siete: Estados Unidos no es amigo de México. Y esto no es opinión personal ni resentimiento. Basta analizar la historia para percatarnos del constante abuso, humillación, dominación y desprecio que tanto el gobierno estadounidense como el grueso de su población tienen por México.

Número ocho: Costas mexicanas. Aunque parezca increíble, México tiene más kilómetros de costa que países como Brasil, India, Chile y Argentina, y con ello, más playas y recursos marinos disponibles.

Número nueve: Obesidad en México. Específicamente, somos el quinto país más obeso del planeta y el primer lugar en obesidad infantil. Se prevé que para el año 2030, el 40% de los mexicanos padezcan de sobrepeso. Sin embargo, y a diferencia de lo que muchos creen, la culpa no es de nuestras tortillas, ni tampoco engorda el aguacate, ni las grasas animales de nuestros productos cárnicos, mucho menos nuestra gran variedad de frutas y verduras. El verdadero enemigo de la salud de los mexicanos son los productos ultraprocesados, los aceites vegetales, el abuso de sodio, los refrescos y la infinidad de productos altos en azúcares.

Número diez: Futuro desolador. Los millennials, centennials y todas las generaciones sucesivas en México no tendremos pensión, seguramente tampoco casa, tendremos crisis de agua y probablemente estaremos enfermos. Solo podemos hacer dos cosas: una, comenzar a ahorrar, mejorar nuestra educación financiera y sacrificarnos aún más de lo que ya lo hacemos; y dos, comenzar a exigir cambios verdaderos a nuestros políticos y al sector privado. Es eso o una segunda Revolución Mexicana, o un México aún más distópico para el año 2050.

Número once: El futuro de México está en las matemáticas. Quizá es obvio, pero no se habla nada de esto. Lo que sí es cierto es que diversos estudios demuestran que países como China, Corea, Alemania, Finlandia o Singapur cumplen año con año la premisa de que existe una correlación positiva entre el rendimiento académico en materias STEM, es decir, ciencia, tecnología, ingeniería y, en particular, matemáticas, y la fortaleza económica y calidad de vida de un país. México, por otro lado, resulta año con año con pésimas puntuaciones en matemáticas y ciencia en las pruebas PISA y en los últimos lugares de la OCDE. Desafortunadamente, nuestra sociedad nos ha traumado tanto con las matemáticas desde niños que realmente se cuentan por miles los jóvenes que eligen carreras universitarias con poca salida profesional, solamente porque no llevaban matemáticas. En definitiva, el futuro del país está en las matemáticas y no se reserva solo a los más jóvenes de la casa, es un cambio que podemos hacer desde ahora sin importar la edad, nunca es tarde.

Número doce: Energía solar. Gracias a nuestro envidiable clima y posición geográfica, México se encuentra entre los cinco países con mayor potencial de energía solar. Un dato que no es para menos, pues el dominar esta energía, teniéndola prácticamente servida en bandeja de plata, podría solucionar muchos de nuestros problemas actuales. Los últimos años han sido muy productivos en este ámbito, sin embargo, aún nos falta mucho y, en definitiva, es una gran oportunidad para el país.

Número trece: Bésame mucho. Así es, hablo del clásico tema "Bésame mucho" de la pianista mexicana Consuelo Velázquez. Y es que quizá el nombre de la autora no resuene tanto, pero estoy seguro de que cualquiera ubica su bolero o una de las más de 1,000 versiones que se han hecho en más de 20 idiomas. No se trata de otro típico hit de verano como a los que estamos acostumbrados últimamente, donde TikTok y Spotify dictan los gustos musicales y a medio año estos quedan sepultados en el olvido y ni de nostalgia sirven. No, "Bésame mucho" es más ni menos que la canción en español con más covers y versiones en la historia de la industria musical. Hablamos de una pieza que desde 1940 ha sido interpretada por grandes como Paul McCartney, Andrea Bocelli, Soda Stereo, Nat King Cole, Luis Miguel, Los Panchos, Edith Piaf, Plácido Domingo, Frank Sinatra, Filipa Giordano, João Gilberto, Andrés Calamaro, Pedro Infante, entre otros tantos. Esta canción fue tan popular en sus tiempos como clásica lo es ahora, que se dice que con esta pieza las mujeres despedían a sus amados cuando se marchaban a la Segunda Guerra Mundial. En síntesis, México le dio al mundo la canción en español más popular, clásica y versionada de la historia.

Número catorce: La nixtamalización, es decir, el proceso ancestral de cocción del maíz en agua y cal, no solo es originario de nuestra tierra y es el responsable de darle ese sabor tan espectacular a nuestras tortillas y derivados, sino que torna a nuestra dieta altamente nutritiva al proveerla de calcio, fibra y fósforo, facilita la biodisponibilidad de la vitamina B3 y aminoácidos, lo que en conjunto y gracias a su bajo precio, no solo aventaja al maíz no nixtamalizado, al trigo y al arroz en ciertos aspectos nutricionales, sino que en los últimos años la nixtamalización ha servido para combatir el hambre en África al exportar nuestra cultura y gastronomía por el mundo.

Número quince: Neoliberalismo. Y es que a pesar de lo que declare el hasta ahora presidente López Obrador, la cruda realidad es que nuestra vecindad con Estados Unidos y nuestra necia y obsesiva dependencia comercial con el país del norte nos someterán sexenio tras sexenio a las ideologías políticas y económicas que se dicten desde Washington, sin importar el partido político que gobierne México. Eso sí, en México hablamos de un neoliberalismo a medias, un capitalismo de compadres, pero aún con eso, la verdad es que unas cuantas pinceladas de social democracia no cambian en absoluto la situación, o por lo menos no aún.

Número dieciséis: La Nochebuena y el chicle. En sus visitas a México, Joel Robert Poinsett se llevó la Nochebuena a su país y Thomas Adams hizo lo mismo con el chicle. Si bien la Nochebuena la exportó México al resto del mundo desde la época virreinal, Poinsett no solo tuvo la osadía de llevarse la planta a su país, sino que también le cambió el nombre a "poinsettia". Por otro lado, Adams se plagió la idea del mismísimo Antonio López de Santa Anna, a quien observaba masticando la goma del árbol del chicozapote. La idea original de Adams era comercializar dicha goma y hacer caucho para llantas, pero como la idea no cuajó, recordó como el presidente mexicano masticaba la goma y ¡voilà! Negocio millonario.

Número diecisiete: Pacifismo mexicano. México nunca ha invadido otro país ni ha tenido intenciones de hacerlo. Y es que con mucha certeza, México es uno de los países más pacifistas del mundo. La invasión de Pancho Villa a Columbus o el conflicto pesquero con Guatemala de 1958 carecieron de una intención oficial del Estado de anexión, sometimiento o intenciones bélicas. En ese sentido, México posee un carácter noble y Pacífico, en gran parte gracias a la Doctrina Estrada, lo que a su vez se ha traducido en contar siempre con excelentes relaciones diplomáticas en el mundo, algo un tanto distinto al expansionismo voraz de las otras tres potencias latinoamericanas: Chile, Brasil y Argentina.

Número dieciocho: México y el español. México es el país con la mayor cantidad de hablantes de español y la Ciudad de México se sitúa como la mayor ciudad hispanoparlante del mundo. En otras palabras, uno de cada cuatro hablantes de español en el mundo es mexicano.

Número diecinueve: México digital. México es el país que más consume contenido digital en español, relacionado con el punto anterior y pareciendo obvio por el tamaño de nuestra población, la realidad es que no dimensionamos el impacto que México tiene en este ámbito. Y con esto no solo me refiero a Netflix y plataformas de películas en streaming, sino también a Spotify y redes sociales como TikTok, Facebook, Instagram y YouTube. No es ningún secreto ni mucho menos suposiciones mías que los grandes influencers de cualquier segmento y plataforma les deban su éxito y fortuna a sus seguidores mexicanos, quienes en la gran mayoría de casos representan su público mayoritario. Así que la próxima vez que te encuentres con aquellos influencers que son millonarios y sumamente famosos por realizar comportamientos banales, vulgares y de poco valor, ya sabes cuál es la nación que les dio fama y les da de comer.

Número veinte: El encanto acapulqueño. Vamos a finalizar con un dato tan ameno como nostálgico y es que, a pesar de lo que hoy es Acapulco, fue una vez una ciudad de glamour y ensueño. Tanto así que es, junto con La Habana y Buenos Aires, una de las ciudades latinoamericanas que más han inspirado canciones de grandes artistas internacionales, tanto en el título como en la letra, superando a otras grandes urbes famosas como Guadalajara, Río de Janeiro o Medellín. De Acapulco se han inspirado artistas como Elvis Presley, Ringo Starr, Phil Collins, Tito Puente, Frank Sinatra, Bob Dylan, el DJ Leon Bolier, los italianos Ricky y Popy, entre otros tantos. Una gloria pasada que su presente solo es reflejo de nuestros grandes problemas actuales. En fin, aquí dejamos el video. Seguramente tú tienes más datos que todo mexicano debería saber y te invito a que los compartas. De igual manera, dime qué opinas de estos datos, ¿cuál no conocías o cuál te sorprendió más? Déjame tu comentario, los estaré leyendo. Por mientras, te dejo este otro video donde hablo de todas aquellas áreas y ámbitos donde México es potencia mundial, referente o simplemente el mejor del mundo. De mi parte es todo, nos vemos en el próximo video. Quiero que estés bien y hasta luego. Chao, chao, chao, chao, chao.